Domingo 12 de septiembre de 1999
Segundo partido de visitante en la historia de Los ONCE CAÑONAZOS.
Esta
vez en la renovada cancha del Anglo Colombiano frente a un equipo de
exalumnos del mismo colegio. Los ONCE saltaron al terreno de juego con
la siguiente nómina: Carlos "El Parce" Ortíz en el arco,
Santiago Guerrero, Simón Salinas, Alejandro Gómez y Juan
Carlos Martínez en la línea defensiva; Sebastián Paz,
Daniel Salazar, Nicolás Cárdenas y Nicolás Salcedo
en el
medio campo; Carlos Cortés y Felipe Ballesteros en la delantera.
Después de una prolongada espera, se dio comienzo al partido
hacia el mediodía: Los ONCE empezaron a poner las condiciones en
el terreno de juego con la genial dupla de los Nicoláses - Salcedo
y Cárdenas -. No tardaron en generar la primera opción de
gol; ante la parsimonia de la defensa, Cardenitas le metió una diagonal
de 20 metros a Carlos Cortés, quién en velocidad superó
a su marcador y a la salida del arquero la tocó por encima de este
para decretar el 1 por 0. La inevitable celebración era sacudirse
la sal después de innumerables opciones marradas en partidos anteriores.
El partido continuó su tránsito en el medio campo, para
que 15 minutos después llegara el empate ante una desinteligencia
de la defensa de los ONCE. Sin embargo la temible dupla de los Nicolases
se inventó una jugada en el borde del área: Cardenitas eludió
a dos defensas tocándola a un lado para que llegara Salcedo a definir
el 2 a 1 no si antes hacer una gambeta
soberbia. Terminó así la primera parte.
El segundo tiempo tomó a los ONCE desubicados y en menos de
15 minutos
recibieron dos goles. La defensa no se hablaba, la pelota no se
recuperaba y los delanteros estaban desenchufados. Sin embargo unos
minutos después
del 3 a 2, y cuando los ONCE no encontraban la pelota, Cardenitas sacó
un
remate potente desde fuera del área que pegó en el travesaño
y pico adentro; 3
- 3.Minutos más tarde un hubo una última opción
de gol en los pies de
Cortés, que mandó la bola por encima del palo de mango,
cambiándola de
Nacionalidad.
Ante la imposibilidad de encontrar el esférico se dio por terminado
el
partido.