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Soy Lestat el vampiro y tengo una historia que contaros. Podría empezar por el principio, nací, crecí... Prefiero comenzar por el nacimiento de la oscuridad como me gusta llamarlo. Todo comenzó con la huida de mi hogar en la fría Auvernia. Una vida nueva es lo que buscaba y una nueva vida es lo que encontré. Después de huir del castillo de mi padre busqué trabajo en un pequeño teatro donde comencé limpiando y acabe por ser la estrella que siempre había deseado ser interpretando al joven Lelio. Un vampiro anduvo durante cierto tiempo observándome y vigilándome mientras estaba en el teatro hasta que una fría noche de invierno irrumpió en mi pequeña habitación. - Matalobos - dijo - Quien sois y q hacéis aquí??? – Respondí - Llevo tiempo observándote, por fin he encontrado al que heredara mi poder. Magnus se llamaba y había matado a un vampiro y robado su sangre mientras este se encontraba en estado de estupor durante el día. Me cogió con su extraordinaria fuerza y me llevo a su guarida. Una vez allí, después de explicarme que había estado buscando un sucesor me convirtió en vampiro, luego en un arrebato de locura se tiro al fuego dejándome allí tendido, llorando por un asesino que me había dado la eternidad, una eternidad llena de sangre y dolor. Y allí estaba yo, un vampiro recién nacido ante el abrazo de la madre noche. Paso algún tiempo antes de que decidiera partir de nuevo. |
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Después de algún tiempo de vagar sin rumbo alguno fui a dar con la que fue la primera de nuestra especie, Akasha, la reina de los condenados. Ella me enseño todo lo que debía saber sobre los de mi especie y me hizo tan fuerte como a ningún otro vampiro. Después de esto vagué durante mucho tiempo descubriendo que había obtenido un poder casi sin limites, piroquinesis, celeridad, levitación son algunos de los poderes que he adquirido con el paso de los años. Pasó mucho tiempo antes de que dejara las investigaciones sobre mi propio cuerpo, descubrí que podía incluso pasar un día bajo el sol del desierto sin que esto pudiera hacerme mas daño que un simple cambio en la tonalidad de mi piel. En uno de mis viajes di con una posada situada junto al lago, perdida entre las profundidades del bosque magico. Casualidad, destino... nunca lo sabremos. El resto como suele decirse es historia... Referencias: Crónicas Vampíricas (Anne Rice) |
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