Oaxaca, Veracruz, Tlaxcala...


Sus Elecciones Dan Risa


Sólo los analfabetos políticos siguen creyendo en las elecciones mexicanas. Basta echar una revisadita a lo que está sucediendo para darse cuenta de que son un teatrito, una farsa.
En Oaxaca se enfrentan dos grupos caciquiles y finalmente se impone el del gobernador saliente, a quien se le acusa de montar un autoatentado para desprestigiar a su contrincante y obtener más votos. El candidato que dicen que perdió, anda realizando marchas y mítines para poder negociar cachos de poder con aquel al que le dieron el triunfo.
En Tijuana ganó la elección un mafioso, hijo de un nefasto cacique cuyo lema en vida era: "un político pobre es un pobre político". El triunfador en Tijuana es dueño de casinos (clandestinos) y un hipódromo, además de que es acusado por autoridades nacionales y norteamericanas de narcotraficante, y es contrabandista de fauna en extinción.
En Tlaxcala, donde gobierna el PRD, el gobernador saliente quiere imponer a su esposa como candidata del partido, quien inició una campaña paralela al candidato que designó la cúpula perredista.
En el DF, Carlos Salinas de Gortari aconsejó a Vicente Fox de que le inventara un delito al jefe de gobierno capitalino para desaforarlo y que con un proceso judicial quede inhabilitado para ser candidato a la Presidencia en el 2006. Esto puso feliz a su contrincante, el perredista Cuahutémoc Cárdenas, que se está levantando de la lona para proyectarse poniéndose el traje del muerto... quien se defiende viendo complots por todos lados.
El Presidente de la República, a su vez, tuvo que desistir temporalmente de reelegirse por la vía de proyectar a su esposa para la grande, pero ella está a la espera de que le den el banderazo para continuar su campaña. Ante el recule forzado de la Primera Dama, el Secretario de Gobernación anda desatado, aunque lo niega. Dos de sus correligionarios panistas, que ya se destaparon para la grande, se contradicen al defender o impugnar al de Gobernación, pues uno dice que ya defina si le entra o no.
Todos ellos se pasaron por el arco del triunfo las declaraciones del Presidente de la República que, enfático, dijo que nadie del PAN se podía adelantar.
Corriendo por fuera, la culebra Elba Esther Gordillo, segunda del PRI, se alía y desalía electoralmente, de acuerdo a lo que le ofrezcan en cada elección, y su amigo Castañeda, causa lástimas en una gira que nadie pela.
En Veracruz, igualmente hay una lucha de caciques que se acusan todos de marrulleros y que se proclaman ganadores de las elecciones del domingo pasado, haciendo centenas de impugnaciones, mientras el mandamás del PRI se la pasa levantándole la mano a todos sus candidatos para demostrar que con él a la cabeza ese partido está luchando por la revancha.
De la chiquillada ni hablar, se alía en función de no perder su registro, dejando a un lado principios. Y los grandes por el estilo: así vemos que en un estado el PRD anda aliado con el PAN y en otro andan peleados a muerte.
Mientras esta comedia de enredos sigue, el pueblo se ríe, se pitorrea de su democracia, sus elecciones, su legalidad y sus instituciones. Quien no lo crea, revise los niveles en los que anda el abstencionismo, a pesar de que el Instituto Federal Electoral gasta cantidades millonarias en promover el voto.
Ya nadie cree en este sistema mexicano que está para dar risa... Pero no basta, hay que organizarse para tener la fuerza de echar al bote de la basura a todos esos corruptos y oportunistas, y sentar las condiciones para que el pueblo vaya construyendo instancias de poder popular.