MARIA LUISA PAULIN, YO SE QUE ERES BUENA CHICA, PERO...

Por Carlos Guerrero

Hasta mi mesa de redacción llegó la siguiente misiva para Maria Luisa Paulín, destacada funcionaria del gobierno de Marcelo de los Santos que está a cargo de la dirección de Comunicación Social, quien recientemente se ha visto involucrada en hechos escandalosos con la prensa (o en contra de ella). Se la hacemos llegar.

Maria Luisa, voy a ser sincera contigo como siempre he sido, yo se que eres una buena chica, con buenos sentimientos, pero para decirte la verdad el otro día cuando te vi en la tele casi no te reconocí, porque ya ves que tenemos rato que no nos vemos, de modo que me dije: Cómo, ¿esta es la Paulín? Si, eras tu, con el ceño fruncido, la mirada desconfiada, el gesto duro, los labios apretados. No, no eras la misma María Luisa que yo conocí hace muchos años, risueña, amable, ligera. No; eras diferente y me diste miedo, si, así como lo oyes: me diste miedo y me dije: "¿Por qué el gobernador contrata este tipo de gente? ¿No se da cuenta que se desprestigia más?" ¡Imáginate, yo hablando así de ti a la que estimo tanto!

Por eso quise escribirte estas líneas, a la luz de el farol porque pienso que no estás bien, que el "poder" no se hizo para ti, discúlpame pero es cierto porque he visto como se te sube a la cabeza y te embriaga como si fuera aguardiente, o whisky ahora, y te ofusca la razón y no te portas bien. Como que eres muy emocional y eso te hace trastabillar. ¿Qué es eso de andar amenazando reporteros? Ya se, tu también saliste de El Heraldo y sabemos como se la gasta esa generación. Hay quien le dice la mafia del Heraldo.

Entrecomillé la palabra poder porque en realidad no lo tienes, ni eres famosa, ni importante porque no has escrito un libro, ni compuesto una bonita canción, ni nada que se le parezca, no has hecho nada en la vida excepto lo que todas las mujeres hacemos, con todo respeto, eres tan frágil y tan efímera como una hermosa pompa de jabón por eso es una lástima que no trates de ser útil a tus semejantes en lugar de meter grilla palaciega para extender tu telaraña. Ya hasta perdiste los amigos que tenías porque ahora todos te buscan por interés debido a que estás cerca del jefe, la suerte te sonríe, y además te das cuenta que sus subordinados, desde López Palau, Picharra Carrete y Joel Azuara, hasta Octavio Cesar y Ríos Medrano, son gente pusilánime, sin carácter o, como tu dirías, sin huevos y esos a ti te sobran para dominarlos y someterlos a tu área de influencia que es la de la comunicación social de gobierno del estado, según supe. Tu si que la supiste hacer, de reportera a funcionaria, chida, lástima que hayas cambiado tanto pero así es de canija la feria.

¿Te acuerdas cuando nos juntábamos y te dabas un toque con nosotras y nos poníamos medio pedas? ¿A poco no nos la pasábamos bien? Fue la época en que te metiste al Heraldo.

Yo no se mucho de esas cosas, pero te voy a dar mi opinión neófita porque pienso que es una cosa bien difícil de resolver controlar la imagen del gobernador por conducto de la publicidad a los medios. Los periódicos como Pulso, El Heraldo, El Sol de San Luis, Canal 13, Televisa, Controladora de medios, muchos noticieros de radio y casi todos los pasquines, se someten a la voluntad de tu jefe además que dependen en gran parte del dinero gubernamental si no no podrían vivir, pero hay otros que no, que piensan que lo que compras es la publicidad y no el criterio del periodista ni su alma, mientras que tu piensas que estás comprando ambos porque no les vas a pagar para que le peguen a tu jefe, ¿o no? Si Marcelo no quieren que le peguen, que se porte bien, que sea parejo. ¿No crees?

Pero ya no te voy a decir más para no fastidiarte, únicamente que te quiere

La Carmelilla.

PD: ¡Ah, se me olvidaba! No te vayas a chingar al Dandy, no seas gacha, es mi cuachala.

San Luis Potosí, 20 de abril.