LOS BUITRES DE LA MINERA SAN XAVIER SIGUEN DEMOLIENDO CERRO DE SAN PEDRO ANTE LA INDIFERENCIA DE LOS POTOSINOS, LA COMPLICIDAD DEL GOBERNADOR Y EL GOBIERNO FEDERAL.
Carlos Guerrero
Cerro de San Pedro marca el origen de San Luis Potosí por la extraordinaria
riqueza de sus entrañas que contenían -y siguen conteniendo- fuertes cantidades
de oro, plata y otros metales que despiertan en la actualidad la
criminal ambición de la carroña trasnacional.
Los carroñeros de la canadiense Minera San Xavier carecen de escrúpulos, por eso han presionado por aquí, han asesinado a alguien por allá, y han sobornado más allá, para poder lograr sus fines de extraer los metales preciosos de Cerro de San Pedro y sus cercanías. No les importa destruir el símbolo del Estado, tampoco les importa destruir el poblado de 415 años de antiguedad, casi medio milenio.Y tampoco les importa afectar gravemente la salud de los potosinos y dañar el medio ambiente, la tierra, el subsuelo, los mantos acuíferos y el orgullo, que tal parece que no es sino un recuerdo de la ciudadanía potosina, tan combativa en otras épocas.
Tan sólo un pequeño grupo de personas ha estado librando una heroica lucha que no logra trascender más allá de su extrecho círculo, lo que es el FAO (autodenominado Frente Amplio Opositor) quizás porque equivocaron la estrategia, quizá porque en su interior tienen escollos ocultos que los limitan y algunos lo usan para fines políticos personales; pero el hecho es de que no han logrado despertar la conciencia del pueblo y por supuesto su participación en la defensa de nosotros mismos, de nuestro pasado histórico, de los dos pueblos y sus recursos, y del símbolo que representa Cerro de San Pedro, sustento de San Luis Rey con las barras de oro y plata a ambos lados.
La estrategia del FAO es equivocada porque mezclan substancias muy distintas, como son los disfraces cinematográficos del ex-guerrillero Marcos, sus capuchas, su violencia sin perspectiva, su ideología trasnochada que queda lejos del marxismo, y que a lo más se ancla en un especie de nacionalismo patriotero. Y eso confunde y aleja a la gente.
Por eso mientras la ciudadanía duerme el sueño de los justos, y el FAO pierde lastimosamente el tiempo con sus protestas aisladas que no jalan a nadie, los buitres carroñeros de la Minera siguen demoliendo el Cerro, y como van las cosas, el grupo opositor continuará protestando cuando ya el cerro se haya extinguido y la Minera San Xavier se haya largado a robar a otra parte, a seguir destruyendo comunidades y sobornando autoridades locales.
¿Que requiere el pueblo potosino para levantar sus puños y alzar su voz? ¿Que regrese Jonguitud con sus francachelas, con su despotismo, con sus asesinatos para volverse a levantar? ¿Y que un puñado de pequeños burgueses como Pizzuto, Martínez Lavín y otros encabecen la lucha? Marcelo de los Santos, el actual gobernador, es un hombre bueno, parece un hombre bueno, roba en silencio, discretamente, reprime en silencio, sin escándalos, acepta sobornos sin chistar (o cómo se explica que la Minera continúe con sus atropellos si no es con la anuencia criminal del señor gobernador). No se emborracha en público, ni tiene las amantes del ex dirigente del Sindicato Nacional de la Educación, ni se orina en las macetas de Palacio como aquel, pero no hace nada para impedir la destrucción de nuestro pasado, que parecía indestructible. Y un pueblo sin historia, es un pueblo sin memoria que ha perdido la capacidad de defenderse y trascender.
Todo esto es una lástima porque tal parece que los potosinos nos hemos alejado de nuestra propia naturaleza y ya no nos importa lo que suceda, siempre y que nuestra mezquina seguridad no se vea alterada. El gobernador parece saberlo. Y los buitres de la minera también. ¿Tenemos los potosinos lazos en común más allá de la comodidad inmediata?
Y eso es muy urgente cambiarlo porque no debemos permitir un atropello de esta naturaleza. No debemos dejarnos atropellar y mantenernos en silencio.
Porque si lo hacemos, entonces habremos perdido algo muy importante, y lo peor, sin darnos cuenta: La libertad, el derecho a tomar las calles y defender el futuro, que es más que una palabra.
¡Que se extienda la lucha y las protestas y que surjan nuevos grupos de oposición!
¡Que los potosinos no nos dejemos y que salgamos a las calles a defender lo propio!
San Luis Potosí, 13 de Febrero del 2007