¿POR QUÉ PELEAR CONTRA SAN XAVIER?
Por: Eduardo José Alvarado Isunza.
San Luis Potosí, S.L.P., a 24 de Julio del 2004.
Algunos grupos de poder, dirigidos especialmente por el gobernador panista Marcelo de los Santos Fraga, han arremetido en los últimos días fuertemente con una campaña para impulsar el proyecto de explotación de la compañía minera canadiense “San Xavier” del Cerro de San Pedro. Personalmente el propio mandatario ha venido apareciendo en algunos medios masivos de difusión, como por ejemplo en programas de noticias por televisión. Y con el mismo ahínco han participado de ese esfuerzo algunos dirigentes de organismos empresariales.
Esta campaña ha sido dirigida principalmente para contrarrestar los efectos que ha tenido la oposición a la “San Xavier, especialmente identificada en torno a los valientes y heroicos empeños del actual munícipe de Cerro de San Pedro, Oscar Loredo Loredo, así como de un grupo de habitantes de esa población y de grupos de ciudadanos defensores del patrimonio histórico y del medio ambiente. Su posición básicamente descansa en tres argumentos.
Primero: que el presidente Vicente Fox está muy interesado en el funcionamiento de esa empresa, como lo ha declarado el mismo gobernador; segundo: que el prestigio de San Luis Potosí, como un buen nicho para las inversiones de capital, puede quedar muy deteriorado a nivel internacional, según lo declaran funcionarios y líderes empresariales; y tercero: que la derrama económica que originará la explotación del mineral de Cerro de San Pedro es, por sí misma, razón suficiente para permitírsele su operación.
Sin embargo, como esas no han sido razones de suficiente peso para convencer sobre las bondades de ese proyecto a una opinión pública, que si todavía no ha venido a manifestarse abierta y masivamente en contra de su ejecución, bien pudiera llegar a hacerlo en cualquier momento, vienen a ofrecerse otros argumentos de apoyo. Entre ellos encontramos los siguientes:
Primero, que la compañía extranjera es bastante seria como para causar un daño ecológico a la región; segundo, que no está demostrado que su proceso constituya un serio peligro de contaminación al acuífero y a la atmósfera, a causa del proceso de lixiviación de minerales utilizando un caldo de sustancias peligrosas con plomo, cianuro y arsénico, y debido al empleo de grandes cantidades de explosivos para triturar el cerro; y tercero, que los enemigos de la empresa son asimismo enemigos del progreso.
Al respecto convendría recordar varios momentos que han acompañado la historia de la compañía minera canadiense San Xavier.. Está por verse aquello de que la esa empresa ha sido bastante seria en sus compromisos, como para aceptar de buena fe su dicho de que no ocasionará daños ecológicos importantes en la región. Bastaría con recordar algunos momentos que han acompañado a su historia, desde su establecimiento hace diez años entre nosotros. Estos son algunos datos que recordamos.
Primero, el nombre de la empresa ha estado involucrado en la violenta y misteriosa muerte del ex alcalde Baltasar Loredo, padre del actual edil de esa municipalidad, y quien falleció en 1998 a causa de un impacto de bala en la cabeza. Según dicen, Loredo había comenzado a presentar muchas objeciones contra el funcionamiento de la minera canadiense en esa población, motivo por el cual fue masacrado. Esa es una versión que nunca ha aclarado debidamente la Procuraduría General de Justicia y que hoy debería ser motivo de una cuidadosa investigación, dirigida por un comité de ciudadanos ajenos a los intereses en conflicto. Por qué no pensar en integrar un cuerpo de investigadores extranjeros.
Segundo, el antecesor de Loredo en ese puesto fue presuntamente utilizado por funcionarios de la misma compañía para identificar en el registro catastral de Cerro de San Pedro aquellas fincas que estaban abandonadas, con la intención de apropiárselas. Para ello, hubo falsificación de documentos y compras ficticias de terrenos. Este punto debería ser motivo de una minuciosa indagación por parte de las autoridades, porque mostraría la verdadera dimensión ética de la empresa “San Xavier”.
Tercero, con el propósito de desplazar a los habitantes del Cerro hacia otras comunidades aledañas y fincar sus propias instalaciones, funcionarios de la misma empresa dirigieron distintas acciones a través de las cuales buscaron apoderarse de terrenos ejidales, mediante compras ilegales de suelo. Esto desembocó en litigios en el Tribunal Agrario, mismo que dio la razón a los campesinos despojados y reveló que la compañía ha actuado fraudulentamente.
Cuarto, como desde hace unos cuarenta años existe una veda que prohíbe la perforación de nuevos pozos en el acuífero del Valle de San Luis, quienes deseen utilizar agua en sus establecimientos o negociaciones deben comprar los derechos a los dueños de pozos que no los aprovechan. Con tal motivo y dado que en esta explotación serán utilizados miles de millones de metros cúbicos de agua dulce, funcionarios de la compañía se dieron a la tarea de comprarlos dichos aprovechamientos. Empero, fueron denunciados por falsificación de documentos y negociaciones fraudulentas. Por ello, fue girada incluso una orden de aprehensión en contra de uno de esos funcionarios. ¿Podemos creer que la compañía tiene un alto sentido de la probidad?
Quinto, igualmente fueron señalados funcionarios de la misma empresa como responsables del hurto de joyas artísticas del pueblo, entre ellas un cromo de la Virgen de Guadalupe que fue hurtado del interior del templo. Esto ocasionó una fuerte irritación y movilización de los habitantes de Cerro de San Pedro.
Sexto, para ganar apoyos y seguidores entre las esferas pública y privada, funcionarios de la compañía han sido identificados de pagar fuertes sumas de dinero, obsequiar buenos regalos o patrocinar viajes al extranjero.
Son muchos más los datos que forman parte de la historia de la minera “San Xavier” solamente entre nosotros, y por los cuales queda en mala posición su presunta honorabilidad, como nos quieren hacerlo ver. Si para impulsar su proyecto destructivo, la compañía canadiense ha venido a involucrarse en aquellos hechos, ¿qué pudiéramos esperar de su compromiso de que no habrá impactos negativos al acuífero y a la atmósfera con sus operaciones?
Por otro lado, debemos decir a quienes impulsan esa campaña a favor de las operaciones de la empresa que ningún beneficio económico puede estar por encima de la amenaza de contaminación con sustancias altamente peligrosas que “San Xavier” representa al agua y al aire que respiramos los potosinos. Así sea tal amenaza apenas un ligero estremecimiento de que pueda suceder. Eso deberían tenerlo muy en mente quienes gobiernan. Y también el respeto a los ciudadanos a disentir y a manifestar libremente sus propias opiniones, sin echarles encima todo el peso de su costal.