CERRO DE SAN PEDRO, UN ORIGEN QUE DEBE DEFENDERSE EN CONTRA DE LAS TRASNACIONALES.


Indymedia, México.

Lo presionaron tanto que tronó Oscar Loredo, el joven alcalde de Cerro de San Pedro, que se había mantenido firme en no validar los permisos a la empresa canadiense Minera San Xavier, por no cumplir con los lineamientos legales y poner en riesgo el entorno cultural y ecológico de este municipio "fantasma", que le dio origen a lo que es hoy el estado San Luis Potosí.

Quizá nunca antes un alcalde potosino había sido víctima de tanto asedio por parte de diversas autoridades y grupos de poder. De lo sutil a lo burdo fue la naturaleza de las presiones. Enviados por el propio gobernador Marcelo de los Santos, el secretario de Gobierno, Alfonso Castillo Machuca y el empresario Jacobo Payán, lo intentaron sobornar con las perlas de la virgen ante la presencia oportuna de La Jornada San Luis, cuya edición fue requisada para impedir que se esparciera la deplorable noticia que en mucho refleja el espíritu marcelista.

Antes, cuando vino el Presidente Fox a inaugurar el Acceso Norte, declaró a vuelo de pájaro a la prensa que la industria minera utilizaba "tecnología de punta" y habría que dejar ya trabajar a la MSX por tantas bondades que traería a la población, como es claro la soberanía municipal le importó un comino. En su más reciente visita, en la reunión sobre seguridad pública, Fox mandó llamar a Óscar a través del gobernador que lo flanqueó, y por las caras adustas que se vieron se intuye que le leyó la cartilla.

Entre Marcelo y Fox, Loredo

Fue después de ese forzado encuentro y de sesiones extraordinarias de Cabildo, ante la sorpresa de ecologistas y asesores jurídicos, cuando Loredo salió con la novedad de que dio luz verde –desde su competencia– a la operación de la MXS (que por cierto le faltan aún otros trámites y litigios federales por salvar). El júbilo invadió las oficinas de la MSX y la decepción a los que apoyaban al presidente municipal.

Hay muchas especulaciones en torno a la causa que orilló a Loredo a dar un giro de 360 grados; él mismo dejó entrever que no aguantó más la coacción que ejercieron sobre su persona. A los que dejó colgados de la brocha pregonan que recibió dinero; otra versión apunta a una posible amenaza de muerte, que podría tener sustento. Hace seis años, su padre, siendo alcalde como él, fue encontrado muerto dentro de su camioneta en un paraje de San Pedro. El gobierno de Fernando Silva Nieto, ante la incredulidad de los familiares, lo quiso pasar como un "suicidio atípico". Un balazo detrás de la cabeza. Se oponía también al funcionamiento de la MSX. El crimen permanece impune.

Nadie envidia la posición del joven Óscar. Se entiende el difícil momento por el que atraviesa este estudiante en funciones de alcalde. En su lucha nunca recibió el apoyo de la sociedad civil, sólo unos cuantos ambientalistas se manifestaron públicamente, y la prensa casi siempre los trató con desdén. Hicieron falta las palabras y las acciones concretas de académicos de la UASLP, el Colegio de San Luis, la Fundación Seller, la Iglesia católica, de asociaciones civiles, el INAH, la UNESCO, la prensa nacional, de simples apasionados por la historia y la naturaleza, para garantizar la supervivencia de este colonial pueblo minero que se llegó a comparar con el de Potosí (Bolivia).

El Cerro de San Pedro fue uno de los focos en 1767 de una insurrección popular, registrada en varias ciudades del reino novohispano, contra los excesos de las autoridades y reformas borbónicas en ciernes, sofocada con la justicia de horca y cuchillo del visitador José de Gálvez. Siglos después, los extranjeros han vuelto con la misma actitud de saqueo y destrucción, pretenden extraer oro durante un periodo estimado en ocho años, bajo el sistema de explotación de tajo abierto, para después cerrar la empresa y dejar convertido el lugar en un páramo, en un triste hoyo lunar.

Óscar aparece en las fotos de los diarios con un semblante de angustia, se le acusa de haberse "vendido" a la MSX. Su partido, el PRI, siempre guardó su distancia, el PAN puso su mejor despacho jurídico a defender a la empresa extranjera de los "enemigos" del progreso, y el PRD fue el único partido que estuvo cerca de él, pero ahora debe estar más solo que nunca.

Por el silencio de quienes debieron asumir una postura más congruente, la opinión pública asume como un hecho que la constante explosión de dinamita no pondrá en riesgo la arquitectura religiosa y civil que data del siglo XVII; que el cerro donde posa sus zapatillas San Luis Rey de Francia —y sirve de escudo de armas de la entidad— no sufrirá destrucción alguna y las piletas con cianuro serán una fuente de la juventud para los habitantes de las cercanías, tanto de fraccionamientos exclusivos como de zonas paupérrimas.

No son pocos los hechos delictivos que rodean a la MSX desde su llegada a Cerro de San Pedro, hay una evidente relación entre sus intereses en juego y el reiterado quebranto a la ley. Un "suicidio atípico", tráfico y despojo de tierras, el robo de una pintura virreinal de Juan de Correa, un apetito desmedido por el oro a cambio de abalorios, depredación de la flora y fauna, familias divididas, confrontación social, miedo colectivo, manipulación mediática, un gobernador rebajado a la humillante condición de mayordomo de la inversión extranjera, están puestos todos los elementos para una novela negra del realismo neoliberal.

La MXS, es una empresa sin rostro, de volátil composición accionaria que amaga con presentar una demanda internacional si no la dejan trabajar, cuando está en duda la millonaria inversión que alega haber hecho, tampoco que no vaya a ocurrir ningún daño a la historia viva y a la ecología de Cerro de San Pedro; el beneficio real a la economía doméstica sería insignificante, comparado con las toneladas de oro que saldrán del país por unas migajas de impuestos, a pesar de todo ello, la empresa goza de una excesiva y sospechosa protección gubernamental, cuando en países del primer mundo ese tipo de industria con "tecnología de punta" —como dijo Fox— se considera indeseable por los irreversibles daños que causan, por eso buscan feudos bananeros como el que ahora detenta el contador Marcelo para hacer de las suyas sin preocuparse por la ley.

El contador público y Gobernador del Estado Marcelo de los Santos Fraga, así como el C. Presidente de la República, Vicente Fox Quesada, han manifestado su apoyo irrestricto a la Minera San Xavier. Su argumento, (bastante pueril, por cierto), se basa en la generación de 300 empleos directos por parte de la empresa. Esta cifra se contrapone con los impactos ecológicos adversos, permanentes e irreversibles, que es tal como los describe el Manifiesto de Impacto Ambiental de la empresa canadiense. Por si fuera poco, dicho proyecto pone en riesgo al patrimonio cultural de Cerro de San Pedro, vasto si consideramos la rica historia que tiene el pueblo al ser la cuna de la cd. de San Luis Potosí. Como es fácil notar, el impacto social es tremebundo en un municipio que es de por sí, uno de los más castigados de San Luis Potosí.

Si esta situación que acabamos de plantear es grave, no lo es menos los métodos con los que la empresa ha intentado imponer su proyecto.

Desde la intimidación y el acoso a los pobladores reticentes, pasando por la muerte sin explicación satisfactoria del presidente municipal Baltasar Loredo, los permisos obtenidos de manera irregular y sin apego a la ley, hasta la obtención ilegal de terrenos ejidales, la Minera San Xavier no ha cesado en sus intentos por imponer el criminal proyecto.

Como hemos dicho, tanto el Gobernador del Estado como el Presidente de la República han apoyado de manera irrestricta los infames métodos de la empresa. Hoy, después de que la Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA) ha negado los permisos de uso de explosivos, la Presidencia de la República en su rango de Jefe de las Fuerzas Armadas ha dado luz verde al proyecto y ha sumado al equipo jurídico de la empresa los recursos de dicha Secretaría.

Adicionalmente, el Tribunal Unitario Agrario responsablemente ha determinado ilegales los contratos de arrendamiento de la empresa con falsos ejidatarios, y las autoridades, en lugar de hacer valer el Estado de Derecho y fincar responsabilidades penales contra los que resulten responsables por dicho acto criminal, han aportado una nueva figura jurídica que pone en riesgo la salud de los potosinos, así como su patrimonio cultural y natural:

Amenazan con una expropiación, o en su caso, una ocupación temporal (que por la naturaleza del proyecto más bien sería permanente). Considerando que los contratos de arrendamiento son ilegales, dolosos (ya que le confieren a la empresa la decisión de alargarlos indefinidamente) y la poligonal de los linderos, érronea (ya que dicha poligonal nunca cierra y se puede expandir hacia donde la empresa quiera), dichas figuras jurídicas atentan contra los legítimos derechos de los habitantes de Cerro de San Pedro y de San Luis Potosí La expropiación, según la ley, debe hacerse en caso de utilidad pública. En este caso preguntamos ¿cuál es la utilidad pública que ven las autoridades en ceder dichos terrenos a una empresa transnacional? ¿no es una contrasentido absoluto promover una expropiación en contra de ejidatarios y a favor de una empresa privada de capital extranjero? Si Zapata vivieran...