RUTA CRÍTICA
Editores Javier Padrón/Jorge Ramírez Pardo
Los yunkistas fracasan tras el destape de Felipe Calderón
· La estructura de los Salazar
· El junior tras la alcaldía capitalina
· La lucha intestina del PAN
Alejandro Cisneros
La política está en crisis. La política, las instituciones, nuestros gobernantes y todo lo que envuelve al sistema político mexicano. Y al parecer a pocos ha importado.
Hoy en día, la lucha por el poder con el objetivo clavado en la sucesión presidencial del 2006, ha encarnizado la guerra entre los actores sociales, los grupos ideológicos y los partidos políticos, convirtiendo la arena pública en un verdadero reality show, lejos, muy lejos del debate público y la confrontación de las ideas.
Hasta hace poco, los privilegios del presidencialismo permitían al jefe del Ejecutivo Federal hacer de la contienda sucesoria el evento más importante para el partido oficial y los grupos que ostentaban el poder –no siempre militantes del PRI, como empresarios, religiosos, sindicalistas, etcétera–, otorgándole al mandatario una supremacía por demás violatoria de las leyes.
Tras la alternancia partidista que los mexicanos vivimos hace cuatro años, el gobierno dividido y sin mayoría para el partido político en el poder, las reglas "no oficiales" han cambiado, para bien de algunos y para mal de quienes creyeron instaurar la transición democrática, terminando por refundar los principios básicos de la ingobernabilidad priísta y augurándole al populismo perredista, la arena perfecta para arribar y hacerse del poder de la manera más fácil y aún más, por las vías democráticas de la ley vigente.
De esta manera, la carrera por la sucesión presidencial comenzó desde hace algunos meses, dejando ver entre los aspirantes, a funcionarios públicos y electos, gobernadores, diputados federales y ex funcionarios del gabinete presidencial.
San Luis Potosí no ha sido ajeno a la pasarela que dichos personajes han iniciado, con el fin de hacerse de votos y simpatías ciudadanas; y lo peor aún, es que muchos de ellos ostentados en sus cargos públicos, han utilizado los reflectores propios de estos puestos, para hacerse notar, aunque en sus discursos lo nieguen de manera rotunda.
De todos aquellos que ya han pisado suelo potosino, destaca uno, por la conformación del aparato ideológico que lo cobija y resguarda, Luis Felipe Calderón Hinojosa, el ex flamante secretario de Energía que ignorando el llamado del Presidente de la República aprovechó su cargo y el marco de la tercera Cumbre Internacional en Guadalajara para incrustarse en la carrera por el 2006.
Fuertes como un yunke
Tan sorpresiva y repentina fue la decisión de Calderón Hinojosa, que sin querer –o posiblemente actuando de manera totalmente premeditada- desdibujó los intereses de los yunkistas potosinos, quienes se preparaban para tomar por asalto todo cargo público para la siguiente elección estatal.
Francisco Xavier Salazar Sáenz y su hijo Paco Salazar Diez de Sollano, Antonio Madrigal, Beatriz Eugenia García, Pedro Pablo Cepeda, Lidia Argüello, Marco Gama Bazarte, entre otros, son algunos de los personajes que se vieron afectados por el destape del exsecretario de Energía. Veamos por qué:
El grupo más radical y doctrinario del PAN, el Yunke, se instaló en San Luis desde hace años con Francisco Salazar Sáenz, y cobró importancia tras su protagonismo como coordinador de los diputados panistas locales, renunciaría a la curul al llamado de Carlos Abascal para ascender al gobierno federal.
A principios del año 2000, su objetivo era ser el candidato por el PAN a la gubernatura del Estado. No lo logró, ya que la simpatía del otrora líder moral del panismo local, Alejandro Zapata Perogordo y una encuesta realizada por estudiantes de Ciencias Políticas a petición de Lidia Argüello, entonces coordinadora jurídica de la bancada, lo ubicó muy lejos en la contienda sucesoria.
Sin embargo, a pesar del poco conocimiento ciudadano hacia su persona, y dentro del gabinete foxista como subsecretario del Trabajo y Previsión Social, pudo mantener alianzas con el grupo zapatista y en la incrustación de diputados locales y federales de su simpatía, vio reconocido su esfuerzo.
El inicio de la legislatura actual y la colocación de sus personajes clave en puestos determinados tanto del gobierno estatal como el municipal, ha podido mantenerlo vigente por lo menos, a la par del fracaso que significó llegar a un gabinete ineficaz donde los reflectores apuntan a sus imperfecciones, más que a los pocos logros que pudieran haber tenido.
Su hijo, Paco Salazar, llegó a la diputación federal y logró colocarse estratégicamente en el Congreso de la Unión, como presidente de la Comisión de Energía, que ha ciencia cierta y bajo el mando de Felipe Calderón Hinojosa en la SE, tendría que reflejar el eslabón perdido para este gobierno "del cambio", por los claros intereses comerciales en que redituaría para los Estados Unidos y la importancia que tiene en el sostenimiento de nuestra quebrantada economía.
Por la salida de Calderón del gabinete foxista la reforma no tomó cauce y por lo tanto, evitó que los reflectores que estarían clavados en esta comisión antes del debate para la reforma fiscal, se diluyeran y con ello, la plataforma con la que Paco Salazar Jr., buscaba la candidatura a la presidencia municipal capitalina.
Si bien el acontecimiento que dejó al descubierto la grilla al interior del gabinete y del equipo foxista por la sucesión presidencial no evitaría a Salazar Diez de Sollano llegar a la alcaldía capitalina, sí minaría en su intento por fortalecer la desprestigiada imagen que han dejado en su paso por esta Alejandro Zapata, Gloria Rosillo Izquierdo, Marcelo de los Santos y Homero González, además del propio Octavio Pedroza Gaitán.
Una diputada misionera
Bajo este panorama, la intención de personajes como la diputada local Beatriz Eugenia García Reyes -de quien se ha comentado ya reparte despensas en la periferia de la ciudad-, por buscar la alcaldía capitalina ha declinado y ahora busca la diputación federal que justamente dejaría el hijo del líder moral de este grupo.
Sin embargo, desde la Comisión de Salud y Asistencia Social ha sido poco el trabajo realizado, y en todo caso, la transformación de los Servicios Estatales de Salud en Secretaría –con la absorción de mucho más presupuesto que el que mantenía- no redituaría en beneficios tangibles para el electorado, mientras la estructura de dicha secretaría la ostenten priístas y funcionarios de la pasada administración.
La ciudadanía en cambio, sigue esperando de Batiquena el perfil de confrontación hacia las autoridades corruptas y nefastas que la fortalecieron mediáticamente y la posicionaron entre la clase política.
En el Congreso local, se distingue también como parte de este grupo al legislador Pedro Pablo Cepeda, adepto al grupo de Eduardo Castañón, que mantenía una hegemonía en Villa de Pozos. El trabajo que ha realizado hasta el momento en el Congreso local no ha sido suficiente, lo que ha incrementado las críticas de militantes y adherentes panistas, quienes en muchas ocasiones se han visto excluidos de los beneficios de ser "servidores públicos", y otros, como el propio diputado, lleva más de seis años siéndolo de manera continúa y sin el menor desgaste en campaña.
Sin embargo, los personajes relacionados con este grupo de la extrema derecha se han fincado también en el ámbito federal, justo con el propio Paco Salazar Diez de Sollano, hijo del líder moral de este grupo, así como de Marco Antonio Gama Bazarte, quien no ha redituado en el trabajo que prometió en campaña.
Destaca el que un estudio reciente llevado a cabo por el CIDE (Centro de Investigaciones y Docencia Económica), en el que los dos legisladores aludidos por el PAN no han contribuido al trabajo legislativo en sus respectivas comisiones.
Madrigal, el tentáculo foxista
Asimismo, en el gobierno de Marcelo de los Santos se encuentra quizás, uno de los integrantes de esta corriente con más presencia en el ámbito nacional; se trata de Antonio Madrigal Ortiz, titular de la SEPLADE.
La importancia radica en el acercamiento que ha tenido desde su formación con Ramón Muñoz, el líder del grupo "Guanajuato", precisamente el asesor y consejero más influyente del Presidente de la República.
Antonio Madrigal tuvo desde el triunfo del PAN en la gubernatura del estado, la tarea de conformar el gabinete y equipo de empresarios, en su mayoría, a la par de militantes panistas y funcionarios públicos que apoyarían al recién electo Gobernador, en su tarea de administrar la entidad potosina.
Sin embargo, al poco tiempo de su llegada a tierras potosinas, procedente del gobierno de Guanajuato, se pudo vislumbrar las tácticas que utilizaría para la conformación del gabinete, y que de manera general se asemejaría al de Vicente Fox, ya que los cuadros políticos estarían conformados por muy pocos panistas, funcionarios con experiencia en la administración municipal y algunos priístas incrustados, justificando la permanencia de éstos como "puentes" hacia la pluralidad que estabamos viviendo.
A pesar del tiempo que ha transcurrido, de la presentación de un Plan Estatal de Desarrollo ajeno a los intereses, necesidades y demandas del pueblo potosino, y del visible fracaso de este gobierno eminentemente foxista, la permanencia del titular de la Seplade logró en el consenso legislativo el apoyo de quien parecía se convertiría en el peor de sus críticos, el diputado perredista Eduardo Martínez Benavente, quien teniendo a Madrigal Ortiz en comparecencia ante el recinto legislativo, le otorgó "un voto de confianza", por la interesante experiencia del cuestionado.
El trampolín
En el gobierno municipal es quizá uno de los lugares donde los integrantes de este grupo se han sabido desenvolver y en el que desde cargos estratégicos han buscado trascender hacia la administración que estaría en juego en el 2006.
La esposa del diputado federal Paco Salazar Diez de Sollano, ocupa la cartera de Participación Ciudadana y durante la campaña del hoy edil capitalino, Octavio Pedroza Gaitán, fungió como cuasi coordinadora de campaña y de estrategia electoral.
En el mismo ayuntamiento, la llegada de Javier Algara Cossío, ex diputado local, a la titularidad de la Dirección de Educación, deja vislumbrar el interés no tanto por esta dirección, sino por los jóvenes que desde diferentes frentes se disputaban la posibilidad de presidir el Instituto Municipal de la Juventud, un proyecto que desde diversos frentes, se disputan panistas y priístas de la entidad.
En el Cabildo capitalino, con mucho menos presencia que en otros frentes, el regidor panista Jorge Herrera, sin comisión instaurada a su cargo, es un reconocido personaje integrante de esta corriente.
Como ya mencionamos, a Lidia Argüello, delegada de la Secretaria de Gobernación, se le ha visto en múltiples ocasiones por el ayuntamiento de la capital, y otras tantas en el Congreso local, en la oficina de la diputada Batiquena. De esta manera podemos ver la estructura que ha emplazado el grupo que comanda Francisco Xavier Salazar Sáenz en los diferentes niveles de gobierno, ya enfrascados en una frenética lucha por el poder.
El autodestape de Felipe Calderón para la sucesión presidencial frenó de alguna manera la encomienda que todavía mantenía hasta hace poco Paco Salazar hijo, en la Comisión para la Reforma Energética.
Aunado a esto, la poca relevancia que ha tenido el padre desde la subsecretaria federal, han abierto el abanico de posibilidades para los mismos integrantes de esta corriente y para aquellos panistas de los grupos de Alejandro Zapata y Marcelo de los Santos, que ya veían el 2006 como una carrera doctrinaria, dogmática, propia de los yunkistas.
Un balance del primer año de gobierno estatal del PAN
Eduardo José Alvarado Isunza
Nadie debería sentirse decepcionado por los resultados y desempeño del gobierno panista en San Luis Potosí, durante su primer año de gestión. Corrupción, mediocridad, censura, represión, derroches, elitización del aparato público, oscuridad administrativa y ascenso de la pobreza, he ahí apenas brevemente enunciados algunos de los signos que han caracterizado al primer gobierno panista que sufre la entidad, y cuya divisa publicitaria expresa un cinismo helado: Hechos para Servir.
Decimos que nadie debería experimentar frustración o engaño por la pésima actuación de un gobierno que sistemáticamente niega información, miente en sus comunicados, obstaculiza procesos de transparentación administrativa, usa el sarcasmo para enmascararse y llega incluso a emplear la fuerza pública o la coacción para impedir a los ciudadanos el ejercicio de derechos elementales, como el de la manifestación de las ideas y la réplica.
Nadie debería sentirse desilusionado o defraudado, porque esa era precisamente la conducta en el desempeño de los puestos públicos que debíamos esperar de quienes jamás fueron formados bajo conceptos democráticos, que crecieron escuchando la tesis arribista de que los cargos eran para enriquecerse, o que consideran los preceptos más elementales de la ética y la solidaridad como estorbos ideológicos para la obtención del éxito.
Sin embargo, para que no crean que nuestra opinión viene estimulada por el resentimiento o por una actitud malsana, veamos algunos casos, aunque sea brevemente, que nos permitirán sostener nuestra tesis de que el panismo gobernante ha venido a caracterizarse por todos aquellos hechos que enunciamos al principio de este artículo.
Una de las primeras acciones que emprendió la actual administración de Marcelo de los Santos Fraga fue el remozamiento de todos los despachos que ocupan sus funcionarios en Palacio, así como de la denominada Casa de Gobierno, ubicada en una de las zonas residenciales más caras de una ciudad, cuya mayoría de habitantes viven condiciones de miseria.
Congruente con su vocación elitista y frívola, los principales actores del régimen por supuesto no iban a considerar como una idea viable y sensata clausurar esa Casa de Gobierno y someterla a remate, porque su sostenimiento cuesta varios millones de pesos que son indispensables para atender el hambre, la educación, la salud y otras muchas carencias que sufren los pobres de la región.
En vez de eso, los administradores del Estado decidieron gastar una millonada de pesos en el menaje de la residencia, que incluyó la adquisición de una caldera a efecto de que sus habitantes no fuesen a sufrir un resfriado por nadar en una alberca de aguas frías. Cuantiosa fue también la erogación que hicieron para acondicionar cada una de las oficinas del Palacio y convertirlas en espacios adecuados a las necesidades de ejecutivos acostumbrados a lo mejor. Es desconocida la suma de los gastos por remozamiento de ambos inmuebles. Sin embargo, es calculada en una cifra superior a los 20 millones de pesos. Esperemos que el gobernador de cuenta detallada de esa erogación en su próximo informe.
Otro gasto excesivo, y por supuesto muy criticado, que efectuó esta administración, tan pronto como sus jerarcas tomaron el poder, fue rentar un Little Jet para que el gobernador y sus funcionarios pudiesen trasladarse convenientemente a aquellos lugares en donde sostienen diálogos y negociaciones que habrán de concretarse en importantes beneficios para una de las entidades que más rezagos y carencias sufre en un país de por sí empobrecido.
Por cierto que en la última confrontación entre ese gobierno panista y uno de los sindicatos de burócratas, a causa de una negociación salarial, fue revelado que quienes utilizan dicho Little Jet no son funcionarios públicos ni es empleado para misiones oficiales. Dicho de otra forma, que el millón de dólares que nos cuesta mensualmente rentar el aparato sirve para entretener a particulares. Bueno sería entonces que el gobernador De los Santos de a conocer la bitácora de vuelos del avión o permita el acceso a ésta de quienes así lo pidan.
No es todo: la misma dirigente de ese sindicato de burócratas denunció que estos espléndidos y eficientes administradores del aparato estatal han llegado al extremo de emplear en renta más de cien automóviles de lujo. Esto es con el propósito de que los principales funcionarios y ejecutivos no sufran de estrés o mortificación que afecte sus indiscutidos talentos y capacidades intelectuales. De esa forma, toda su genialidad podrá concentrarse en resolver la miseria de la población, principalmente el hambre, la enfermedad, el frío y las condiciones infrahumanas que afectan a miles de niños y mujeres gestantes de la región.
Ese despilfarro de recursos públicos no ha tenido, hasta ahora, más límite que el propio volumen de fondos. Por eso, ahora pretende ampliarse el caudal de dinero con nuevos impuestos, como el que desea aplicarse a quienes cobran honorarios por servicios profesionales, cosa que significaría imponer otro gravamen a esos trabajadores, porque ya pagan tributo por IVA y por ISR.
De la mano han quedado descubiertos tráficos de influencias y asignación de contratos por diversos conceptos (obra, servicios profesionales, consultorías, etcétera) a familiares, amigos y ahijados de los administradores panistas del Estado. El último de estos casos apenas ha trascendido: el despacho contable Díaz de León Mayorga ha recibido jugosos contratos del gobierno, quizás solamente porque uno de sus asociados es Héctor Mayorga Delgado, director de ingresos de la Secretaría de Finanzas.
Este mismo funcionario ha sido señalado de presionar sutilmente a presidentes municipales para que contraten los servicios de otros contadores, como Cosme Ramírez Medellín. Pero simultáneamente ha quedado expuesto que el mismo despacho de Marcelo de los Santos ha recibido importantes contratos de ayuntamientos, como el de Soledad.
En el colmo del cinismo, el gobernador Marcelo de los Santos Fraga declaró a propósito de su primer Informe que un signo que habla de la calidad de su régimen es que la sociedad está callada. Más bien diríamos que está reprimida, que han sido reprimidos y censurados aquellos que han intentado hacer uso de sus derechos, como los trabajadores del Conalep que fueron desalojados del Palacio por una fuerza de 150 gendarmes armados con toletes.
De ese abuso de poder fueron víctimas cuatro catedráticas, excelentes profesionistas que sólo demandaban reconocimiento a sus derechos laborales, quienes debieron dormir en el Charco Verde por faltas al Bando de Policía y Buen Gobierno, reglamento este que contempla sanciones por encima de los derechos constitucionales.
Igual embestida dio el gobierno panista, que apenas cumple su primer año, en el asunto de la Minera San Xavier y Cerro de San Pedro, capítulo que ha evidenciado cuál es el respeto que el mandatario tiene por la autonomía municipal y cuál es su aprecio por el patrimonio y la salud de los ciudadanos.
Abundan los ejemplos para sostener nuestro juicio de que el gobierno panista de San Luis Potosí ha venido a caracterizarse por su corrupción, mediocridad, excesos, censura y represión. Seguramente usted tendrá los suyos. Pero será una pena no conocerlos, porque precisamente el acceso a la información y a la libertad de expresión no ha sido una de las conquistas que disfrutemos por aquí.
San Luis Potosí, S.L.P., a 9 de Septiembre del 2004.