1 de diciembre del 2006.
Cientos de miles de mexicanos acudieron nuevamente al Zócalo capitalino desde
las 7 de la mañana, para apoyar al Presidente Legítimo de México Andrés Manuel
López Obrador en la jornada de protesta ante la imposición de Felipe
Calderón y
su toma de protesta como presidente espurio en el país.
López Obrador presentó la propuesta a los asistentes a la Plaza de la
Constitución de marchar hacia el Auditorio Nacional a donde también más tarde se
dirigiría Calderón Hinojosa. La marcha que partió desde el centro de la ciudad
llegó únicamente hasta el edifico de la Torre Mayor, a la altura de Circuito y
Reforma. Miles de personas se iban agregando al contingente mientras transcurría
la marcha en forma ordenada y pacífica.
Mientras tanto en el Palacio Legislativo, el presidente espurio supuestamente
rindió protesta en medio de una gran rechifla y silbatina por parte de
legisladores del Frente Amplio Progresista, que hicieron todo lo posible para
evitar que Fox y Calderón entraran por la puerta principal del Congreso. Una vez
entrando por la puerta de atrás
Calderón en menos de tres minutos volvió a salir
por el mismo lugar: por al puerta de atrás y ante un intenso operativo del
Estado Mayor Presidencial.
Una vez que arribó la marcha a la altura de la Torre Mayor hablaron Alberto
Anaya, dirigente del Partido del Trabajo; Leonel Cota, dirigente del Partido de
la Revolución Democrática, y Rosario Ibarra senadora que estuvo presente en el
bochornoso acto del día de hoy en San Lázaro que ha dado la vuelta al mundo.
Para concluir Andrés Manuel López Obrador volvió a dirigirse a la gente y
comunicó principalmente que la lucha seguiría contra los delincuentes de cuello
blanco y que también al movimiento que encabeza se buscará humanizarlo más y ver
nacer una corriente nueva de pensamiento que se vea reflejada en la vida de
todos los mexicanos.