MAREL MEDINA BARDALES

CAPITULO VII

FOMENTAR LA INDUSTRIALIZACION AGROPECUARIA, MINERA Y PESQUERA

La esperanza de un verdadero desarrollo económico hondureño está basado en la agricultura y la ganadería agroindustrializadas. Al diversificarse e intensificarse la producción agropecuaria por medio de agroindustrias modernas, pequeñas y eficientes, Honduras entraría en un proceso de sustitución de productos importados que en estos momentos ascienden al 93% de nuestras importaciones.

A la par de la industrialización agropecuaria, minera y pesquera; de la artesanía y las industrias pequeñas y medianas, Honduras debe fomentar el ahorro nacional con los siguientes propósitos fundamentales:

1.- Acumular capital nacional para canalizarlo hacia la inversión privada y pública;

2. Suprimir gradualmente la importación de bienes de consumo que se puedan manufacturar aquí a precios competitivos;

3. Suprimir la exportación de algunas materias primas que puedan procesarse en nuestro país;

4. Fomentar las agroindustrializaciones que sustenten este propósito con políticas fiscales atractivas, eficacia en el trámite gubernamental para dar rápidez a la gestión privada;1 diseminarlas por todo el país para ofrecer nuevas fuentes de trabajo a las zonas rurales marginadas; para detener el flujo migratorio a la gran ciudad y desarrollar las diferentes regiones nacionales(2).

1.- El futuro agroindustrial de los productos agrícolas latinoamericanos tienen en lontananza un brillante desarrollo con la aplicación de la agroquímica industrial. Aunque hay que aceptarlo con tristeza falta mucho tiempo para llegar a las condiciones que en estos momentos comienzan a practicarse en los Estados Unidos.

Los productos son tan tradicionales que parece increíble lo que de ellos se puede obtener, veamos(3):

a. Del maíz se puede extraer etanol y lisina mediante la fermentación de un edulcorante del maíz y de los residuos de este proceso se puede utilizar como fertilizante nitrogenado; de los olotes, además de combustible, muy conocido en nuestro medio, se está obteniendo materiales abrasivos y (3) (Tomado de THE FURROW, #4°-1992) absorbentes; a esto hay que agregar que el amilomaíz con propiedades químicas especiales que lo hacen útil para la elaboración de aceites industriales, películas, vestuarios y muchos productos más.

b. Del sorgo o maicillo dulce se puede obtener de una hectárea hasta 1.200 galones de etanol; la producción de azúcar fermentable se produce sin pasar por el proceso de la formación del almidón; y un ingrediente para las pastas de limpiar automóviles;

c. De los aceites de: la soya, el girasol, la canola y otras oleaginosas es posible producir combustibles, plásticos y fármacos; de la soya se está obteniendo una tinta muy apreciada para la impresión; también gomas, pinturas y plásticos; Ch. De la cebada se produce insulina, hormonas de crecimiento y otros productos derivados de proteínas; del trigo piensan sacar plástico para envolver el mismo pan y del trigo carbonizado en forma de tabletas oblongas se puede sustituir el piedrín en las mezclas de concreto, los bloques hechos con este material pesan de 25% a 50% menos que los bloques tradicionales;

d. Los bioquímicos agroindustriales piensan obtener aceites lubricantes de cultivos de semilla de jojoba y otras oleaginosas iguales o superiores a los productos petroquímicos, con la ventaja que el aceite de los cultivos es una fuente renovable;

e. Del lino extraen aceite de linaza y de éste se produce linóleos y otros usos industriales, desde forros para frenos hasta tubos quirúrgicos;

f. Del algodón sacos reutilizables para abarroterías y prendas de vestir; y del kenaf, papel periódico, pulpas y otras clases de papel.


2.- Las medidas sugeridas unas en parte parecen estar emparejadas con el neoliberalismo abrazado por Honduras -o el gobierno de Callejas- y otras parecen en franca oposición a éstas porque apoyan el fortalecimiento y el orgullo nacionales, que es tabú para el neoliberalismo que busca crear dioses puramente corporativos y económicos con dimensiones planetarias.

¿POR QUE SUPRIMIR IMPORTACIONES?

Se habla con insistencia que nuestro país debe incrementar sus exportaciones urgentemente para salir de la crisis económica en que se encuentra desde hace muchos lustros, pues se cree que al aumentar el volumen de las exportaciones ingresará mayor riqueza pecuniaria al acervo nacional por medio de las divisas; y abandonar la ingenua política de sustituir importaciones que a la larga no trae beneficio para el país. Nos formularemos dos preguntas de Perogrullo:

a) ¿Qué son las exportaciones?:
Puede decirse que son todos aquellos productos o bienes y servicios que se producen en Honduras y se venden a los demás países del mundo. Del fruto de estas ventas la nación recibe dólares, libras esterlinas, francos, marcos, yenes, etc., a las cuales se les llama divisas.

Ese dinero nuevo que ingresa a Honduras en sus cuentas internacionales, aumenta las reservas monetarias del país y se mantienen fuera de Honduras en bancos corresponsales como una garantía monetaria internacional que cubre los cargos de los gastos, compras y servicios de nuestras importaciones.

b) ¿Qué son las importaciones?:
Se dirá que son todos los bienes y servicios que Honduras compra en dólares u otra divisa en el extranjero, para satisfacer las necesidades de consumo, producción, inversión y crecimiento socioeconómico. Las importaciones provocan una disminución en las reservas monetarias de Honduras, en moneda fuerte internacional.

Actualmente Honduras exporta u ofrece al mercado internacional: Productos semielaborados, materias primas y minerales mayormente sin procesar, materias primas brutas, y algunos pocos productos para el consumo directo en dicho mercado, tales como: Bananos, café, madera, minerales (plomo, cinc, plata, oro, manganeso, ópalo, etc.), derivados del petróleo, carne de res refrigerada, mariscos (camarón y langosta), azúcar, tabaco, algodón, jabón, resinas forestales, cemento, frutas frescas y en conserva, mantecas, plantas ornamentales, vinagre, salsina.

Esta oferta es pequeña y muy limitada, con el agravante que los precios de los principales productos hondureños exportables tienen una demanda inelástica cuando los compradores internacionales tienen poco producto tercermundista y elástica cuando el mercado está saturado en los carteles del mercado internacional (Azúcar, café, cacao, carne y minerales), el precio de estos productos tiende a bajar año tras año produciendo el fenómeno obvio que aunque se aumente la exportación cuantitativa de estos productos tradicionales las divisas obtenidas por esas ventas son cada vez menores.

Esto desestimula la producción que hace disminuir las exportaciones a largo plazo, produce una paralización en la economía nacional, aumenta el desempleo y la presión social.

Por otra parte, Honduras es una voraz consumidora de productos importados para cubrir las necesidades alimenticias de los hondureños y para mantener suplida la producción agropecuaria e industrial con los bienes y servicios que esas industrias necesitan.

Los hondureños asimismo somos unos consumidores empedernidos de productos importados, pero nunca nos ponemos a analizar que hay muchos productos y cosas que podemos hacer y que no necesitamos importar; pero como la manufactura de objetos y bienes nos parece cosa de otro mundo, o de magia, preferimos convertirnos en literatos, críticos, abogados, sociólogos, políticos, militares o burócratas...

Honduras importa: Productos alimenticios, bebidas, tabaco, materiales crudos no comestibles, combustibles, lubricantes, aceites y mantecas de origen vegetal y animal, productos químicos, artículos manufacturados clasificados y diversos, maquinaria y material de trasporte, vehículos, repuestos, artículos suntuarios y semisuntuarios para el consumo.

Tras un breve análisis se llega a la conclusión de que la solución no está en aumentar ciegamente las exportaciones de los productos tradicionales hondureños pues esto produciría pérdida en vez de utilidad, ya que el control del mercado para muchos de nuestros productos no está en las manos de los hondureños, por lo que insistir es absurdo. ¿Qué hacer para cambiar la situación? Si se observa que aumentar las exportaciones tradicionales hondureñas no ofrece la solución ideal, entonces, se debe concentrar la atención en las importaciones.

Se captará de inmediato que muchos de los productos que se importan se derivan de materias primas que se producen en nuestro país, o que se pueden producir o procesarse con un poco de entusiasmo, capital y tecnología.

La solución, entonces, está en sustituir la importación de los productos que se puedan producir, elaborar y consumir en el país; y como segundo paso lógico, después de suplir la demanda interna —ahorrando divisas— exportar los productos nuevos al mercado internacional para su consumo directo(3).

3 Muchos entendidos en la materia arrugan el rostro cuando se replantea el tema de la sustitución de importaciones. Si se piensa en sustituir productos altamente elaborados que requieran mucha tecnología y capital es sin duda un fruncimiento facial muy bien hecho.

Pero si somos más modestos y vemos positivamente, qué productos de los que consumimos constantemente se pueden cultivar, procesar y trasformar aquí, ¿por qué no hacerlo? Se estaría haciendo un modesto ahorro en las importaciones de productos sustituibles que ascienden al 93% de la importación nacional. Ese paso inicial tendría si se apoya a los soportes esenciales de la micro y mediana empresas un efecto multiplicador y acelerador en la producción nacional.

Honduras ampliaría su oferta de productos para el consumo y la producción, ensanchando y diversificando las fuentes de trabajo. La balanza comercial hondureña iría nivelándose poco a poco hasta lograr al cabo de un tiempo un superávit en el intercambio comercial o al menos mantener una balanza con un modesto déficit.

Sólo la meta de nivelar la balanza comercial reportaría al país un ahorro de cientos de millones de lempiras anuales. Las reservas internacionales aumentarían de una manera real y completa, dando al lempira un valor interno fuerte.

Existe un hecho curioso, casi todos los países informan de tener déficit en sus balanzas comerciales. ¿Quién se beneficia de estos déficits además de Japón y Alemania?

Las reservas monetarias hondureñas no estarían supeditadas a los préstamos del FMI ni a las dádivas de los Estados Unidos y demás países amigos que desde hace lustros están ayudando a Honduras a mantener una posición ilusoria y débil.

Se debe castigar al comercio importador para obligarlo a buscar sucedáneos en la producción nacional(4). El comercio en un país económicamente estancado como el hondureño, es una maldición; pero en un país donde la producción aumenta, las exportaciones son crecientes y mayores que las importaciones, donde las reservas monetarias y a la alza, entonces, el comercio es una bendición, una necesidad que fortalece la economía y la riqueza nacional.

4.- Este planteamiento está en franca oposición con las sagradas medidas del neoliberalismo que propugna el libre comercio sin trabas ni aranceles y compara el mercado de Honduras con el estadunidense, el japonés o el europeo de igual a igual.

Al parecer los amantes del neoliberalismo en el gobierno callejista no quieren ver que esos grandes países económicos subsidian clara o disimuladamente algunos rubros de su producción. Y Honduras de buena fe o a lo nesciente abre sus puertas y levanta sus restricciones para destruir la economía nacional ella misma.

Pareciera que el propósito de los países ricos es que el tercer mundo se preste para aceptar con los ojos cerrados el mundo de la maquila y convertirlos en países consumidores y suplidores de fuerza laboral.

No se puede negar el efecto beneficioso inmediato de la maquila, sólo basta recorrer los parques industriales de Puerto Cortés, Choloma o Villanueva para entender que miles de hombres y mujeres están recibiendo un salario para resolver si no todas, parte de sus necesidades familiares y de consumo; pero a la larga, es muy peligroso para un país tercermundista depender grandemente de la maquila porque podría ser un arma en contra de los intereses nacionales cuando los maquiladores pudieran explotar cruelmente la fuerza laboral y al gobierno débil nacional.

Sin embargo, esta posición no es del agrado de los corifeos del neoliberalismo que pretenden que los países tercermundistas y las demás economías débiles del planeta se sometan al régimen de la libre empresa que en las condiciones actuales de las economías tercermundistas sólo beneficiará a los grandes de los megamercados que buscan convertirlas en un mercado consumidor y una fuente barata de mano de obra. La idea de sustituir importaciones es tabú porque a pesar de los grandes escollos que enfrentaría una economía con esta tendencia a la larga la liberaría del sometimiento de la zanahoria y el garrote del neoliberalismo.

IMPEDIMENTOS QUE OBSTACULIZAN LA SUSTITUCION DE IMPORTACIONES.

No hay duda que sustituir las importaciones que podamos producir en nuestro país es una empresa grande y ardua, pues se tendrían que resolver cuatro grandes problemas:

1. La obtención del capital necesario para dicho impulso; 2. La obtención y aplicación de la tecnología;

3. La educación y la capacitación técnica y obrera;

4. La mentalidad cultural hondureña que menosprecia la calidad y los valores propios y exacerba una xenofilia enfermiza. Los incisos tres y cuatro han sido discutidos en capítulos anteriores, pues son fundamentales para formar al nuevo hondureño y a la nueva sociedad catracha. Los incisos uno y dos se trataran en el desarrollo de este capítulo; pero antes hablaremos de las importaciones que podemos sustituir.

Se iniciará la pesquisa comenzando con los productos alimenticios: Cualquier persona observadora quedará muy asombrada al caminar por los pasillos de los supermercados nacionales o por los mercados populares de las principales ciudades del país, por la cantidad y variedad de productos alimenticios que se ofrecen al consumidor.

Sin esforzarse demasiado esa persona notará que la mayoría de dichos productos son elaborados de materias primas que Honduras tiene en abundancia, o que podrían fácilmente cultivarse aquí para su proceso posterior.

No se pretende hacer un catálogo de los productos que Honduras tiene y puede procesar totalmente, pues este tema sería más bien, estudio de una obra monumental que asombraría a los hondureños y actuaría como un campanillazo a nuestra atención como pueblo y cultura.

Sin embargo, se mencionarán algunos de estos productos que actualmente son hitos en la producción nacional:

CAFE
Honduras es un productor importante de café suave centroamericano con una calidad superior al café brasileño y africano.

No obstante, no hay una tan sola fábrica de café soluble en el país. Los hondureños consumimos esta clase de café comprándolo a Centroamérica, a los Estados Unidos y Europa; ingerimos licores extranjeros de café; saboreamos confites, esencias y aromas de café.

Las exportaciones de café en grano son multimillonarias, entre 150 y 200 millones de dólares anuales; sólo en 1986 debido a causas exógenas, las exportaciones ascendieron a casi 350 millones de dólares.

En 1992, en cambio, el precio internacional del café se derrumbó a menos de 70 dólares. Los precios son fluctuantes, según sean los intereses de los compradores de café en el mercado internacional. Los productores casi no tienen influencia en estas decisiones.

BANANOS
El mayor rubro de exportación hondureña sigue siéndolo el banano5. Continua exportándose como fruta fresca para el consumo directo, pero no hay decisión para exportarlo como fruta madura desecada cuyo sabor es superior a la pasa de uva o al dátil.

5.- No obstante no hay que creer que las exportaciones bananeras son enormes y que el monto de la venta internacional regresa a Honduras en grandes cantidades de dólares. Lo que Honduras percibe es simplemente el costo de operación del banano convertido en sueldos, salarios y jornales, algunos impuestos y las compras de bienes y servicios de las empresas bananeras en el mercado. En resumen las empresas bananeras son casi empresas maquileras asentadas en Honduras desde hace un siglo.

Tampoco, nadie se atreve a obtener esencias para confituras y mermeladas, vinagres, vinos y licores.

Una empresa bananera exporta puré de banano maduro y de este producto, Honduras importa después: confites, licores y esencias para refresco carbonado.

De la mata del banano6 se puede obtener fibras para lazos y papel, es muy posible que con las innovaciones y adelantos científicos se pueda competir con las fibras sintéticas; del tallo del racimo alimento para ganado vacuno y más fibra.

6.- La musácea específica para este proceso es el Abacá, aunque la constitución del tallo del banano producido en Honduras tiene muy poca diferencia

CACAO
Los exportadores de cacao sólo se interesan por enviar las nueces del cacao al mercado externo y no se asombran cuando Honduras importa chocolate. Este es el residuo obtenido después de haber extraído al cacao, aceites, alcaloides y grasas. Es apropiado recordar que todos los supositorios vaginales y rectales de la industria farmacéutica mundial están constituidos en más de un 50% de grasa desodorizada de cacao.

De la nuez se obtiene además, lubricantes especiales para maquinarias finas de relojería o instrumentos de precisión y decenas de subproductos que en Honduras ni se usan, pero tienen importancia en las zonas industrializadas del hemisferio norte. La compañía tabacalera importa toneladas de polvo aromatizado de chocolate para la fabricación de cigarrillos.

Honduras importa además esencias, saborizantes, confites, dulces y licores de crema de cacao; ¿por qué no se comienza procesando el chocolate y dejamos de exclamar admirativamente cuando nos comemos un elegante chocolate suizo, inglés o estadunidense que cuesta, una libra, aproximadamente el 10% de un quintal de nuez sin procesar?(7).

7.- Los cacahuales o cacaotales están siendo cultivados con buen suceso en la región costera atlántica de Honduras que es húmeda, calurosa y muy lluviosa. Aunque el árbol llega a su forma adulta hasta los doce años, desde el tercer año comienza a pagar su manutención con una producción de cinco a diez libras de nuez por año.

AZUCAR
Nuestro país exporta azúcar semirrefinada a un mercado que la recibe de mal agrado y castiga el producto disminuyendo su precio que oscila entre 0,05 y 0,10 centavos de dólar la libra. Internamente el precio está en 1,20 de lempiras ($0,20). El motivo es simple: Nuevos productos sucedáneos han aparecido en el mercado y los compradores tradicionales han atacado, tanto por represalias políticas internacionales como por innovación industrial, al azúcar: El edulcorante por antonomasia. Al azúcar se le considera dañina para la salud, mas sólo es un glúcido con muchas calorías, un energético.

Los atacantes del azúcar primero apoyaron a los ciclamatos pero fueron neutralizados al adherirles el adjetivo de cancerígenos. Los parciales de los nuevos edulcorantes aducen que éstos no tienen los efectos secundarios del azúcar —ataca el esmalte de los dientes, nos hace engordar por glotones y es veneno para los diabéticos— pero sólo el tiempo nos demostrará si estos nuevos productos edulcorantes, como el aspartame no afectarán nuestro organismo.

Los derivados que procesan los agroindustriales del azúcar los más comunes son: Melaza, rones y alcoholes. Sin embargo, hay otros subproductos muy importantes tales como: papel de empaque y afines, ácido acético.

Este ácido tiene aplicaciones químicas muy importantes en nuestra vida diaria y en la industria. Es el componente básico de la acetona y el vinagre. Asimismo combinado con acetileno en un doble tratamiento, el ácido acético produce los polivinilos tan necesarios en nuestra actividad cotidiana y es más conocido como la tubería PVC.

La acetona se utiliza en la industria como un disolvente, en la industria impresora y para tintes y colorantes. Además, la acetona combinada con la celulosa se emplea en la preparación de barnices, seda artificial, películas fotográficas y una variedad interesante de aplicaciones en diferentes sectores de la agroindustria.

De esta industria se derivan otras alternativas tales como: La actividad frutivinícola, la confitería y afines y las frutas en conserva.

CITRICOS
El negocio agroindustrial de los cítricos está tomando un auge impresionante a medida que se abandona el mercado tradicional de consumo de fruta fresca; convirtiéndola en concentrado de jugo de naranja y refrigerándolo a (-10°) diez grados centígrados bajo cero.

Si se mantiene la presente expansión de nuevos cultivos y mejoras en las técnicas de manejo de plantaciones, con precios justos para el productor, el procesador y el consumidor, Honduras tendrá una producción tan grande que permitirá diversificar el proceso del cítrico y obtener los siguientes derivados:

1. Fruta fresca para la exportación;
2. Jugo de naranja concentrado a bajas temperaturas;
3. Naranja deshidratada en polvo;
4. Conservas, mermeladas y confites;
5. Sabores, esencias y afines para la industria;
6. Acido ascórbico y sabores para la industria farmacéutica;
7. Productos citrivinícolas y vinagres;
8. Aceites para perfumería;
9. Alimento para animal de la cáscara y mucílago.

Un foco de citricultura fuerte es el ubicado en el municipio de Sonaguera, en el valle del Aguán, que ya cuenta con un cultivo globalizado8 cercano a los dos millones de árboles de naranja.

8.- Incluye los municipios de Sonaguera, Trujillo, Tocoa, Sabá, en el departamento de Colón; Olanchito, en el departamento de Yoro; y Jutiapa en el departamento de Atlántida.

El otro foco naranjero está en todo el departamento de Cortés que adicionando los sembrados de naranja a nivel nacional hay unos seis millones de árboles en diversos grados de desarrollo.

El obstáculo que enfrenta la citricultura es la inelasticidad de los precios de compra de los dos grandes procesadores: CDC y Piñansa que están pagando los mismos precios que ofrecían antes de la devaluación de abril del 90.

Los restantes focos se encuentran en el valle de Sula, Leán y en el extremo suroccidental de Yoro.

FRUTALES
El desglose de los derivados del cítrico se hizo con el propósito de ejemplificar lo que se puede obtener de todos los frutales industrializándolos. Hay variantes debido a la composición química de las frutas.

En nuestro país existe potencial para cultivar otra clase de frutas en forma industrial, como: La papaya, el aguacate, el mango, la guanábana, el coco, el marañón, la piña, el nance, el zapote, el tamarindo, la guayaba, el melón, la sandía, la anona y otros; además se puede introducir el cultivo de frutas importados como el mangostín, la lichi, el rambután, etc. de cuya explotación se obtendría un beneficio insospechado tanto del consumo de la fruta fresca como del proceso agroindustrial.

Hay una gran fuente potencial de materia prima para el proceso de nuevos productos agroindustrializados, como los vinilos y los plásticos, derivados del desarrollo químico de las mismas. La química agroindustrial tiene un gran futuro en Honduras.

CARNES
La atención de las empresas exportadoras de carne refrigerada en canal o deshuesada ha sido concentrada al ganado vacuno solamente ignorándose la explotación en gran escala de la carne porcina, aviar y otras.

Además no se aprovechan los subproductos derivados del destace:

1. Harina de hueso;
2. Harina de sangre;
3. Cerdas para la fabricación de cepillos y otros;
4. Pegamentos;
5. Gelatinas.

Honduras importa mucha carne procesada que no amerita hacerlo pues tiene la materia prima abundante y buena. Se puede procesar:

a. Carne enlatada en conserva como: choricitos, jamón del diablo9, jamones tipo europeo, etc.

b. Carnes curadas como: jamón serrano, jamón prensado, tocino en lajas, mortadela, salami, Boloña y otros.


9.- Este jamón está constituido de grasa, orejas, tripa y las vísceras que los hondureños llaman higadilla o candinga.

Parte de esos subproductos son elaborados en Honduras pero no han tenido el apoyo popular tanto por el precio como por su calidad. Tiene que haber más proyección y apoyo para estas industrias siempre y cuando actúen de buena fe y honradez. Asimismo queda por explotarse las aplicaciones a la industria peletera nacional y los productos derivados para la industria farmacéutica.

LA LECHE
Es ostensible el aumento de la producción láctea nacional pero todavía no cubre la demanda interna de leche fluida, en polvo y de los otros derivados. La FENAGH, aunque no tiene cifras concretas, calcula que la producción de leche es de unos 300 millones de litros al año(10), aunque las procesadoras apenas procesan entre 50 millones y 60 millones de leche pasteurizada.

10.- El consumidor nacional vive obsesionado en impedir el aumento de la leche, los huevos y el trasporte, pero calla cuando de aumentar a sus vicios se trata. No dice nada cuando aumenta el cigarrillo, el alcohol o los refrescos carbonatados. Un refresco carbonatado tiene 335 mililitros y cuesta más de un lempira con veinte centavos el líquido, significa que un litro de este refresco vale Lps.3,60, mientras la leche subió contra los deseos de las masas a Lps.2,80. La producción de refrescos carbonatados es de casi 900 millones de botellas de 12 onzas o sean: 300 millones de litros de soda.

Esto obliga al país a importar quesos, mantequilla y leche en polvo desde diferentes partes del mundo en cantidades millonarias.

La gestión gubernamental no ha podido estimular realmente el desarrollo ganadero lácteo, veamos algunas razones:

1. La política del gobierno es confusa: por un lado quiere el desarrollo de la ganadería y para todos los hondureños dedicados a esa ocupación: campesinos, campesinos cooperativistas, pequeños, medianos y grandes ganaderos.

Pero por el otro lado desea mantener los precios de la leche y sus derivados bajos y controlados dizque para beneficio de las masas depauperadas; no parece haber relación entre los préstamos para la ganadería y los altos intereses bancarios y el precio inflacionario de los productos agropecuarios con los precios fijos al consumidor.

2. El gobierno realiza una competencia desleal al vender a las empresas de proceso lácteo la leche en polvo donada de Europa Occidental.

El gobierno por lograr unos cuantos millones de estas donaciones11 desvía este producto de los hospitales estatales y las escuelas y regiones aisladas del país.


11.- Lo mismo ocurre con los cargamentos de trigo donados por Estados Unidos que el estado hondureño vende a los molinos harineros a precios de mercado en vez de vender el producto procesado a un precio especial a través de los banasupros o sus equivalentes privados.

3. La carencia de políticas apropiadas para estimular, desarrollar y procesar la producción y el mercadeo e iniciar la recta final que detendría las importaciones lácteas innecesarias.

Con la institución del ordenamiento económico no puede haber excepciones en la apertura de oportunidades por lo que debe permitirse que la oferta y la demanda busquen su punto de equilibrio.

Al principio esta decisión provocará una estampida de los precios para el consumidor, pero a la larga los precios tenderían a estabilizarse cuando los procesadores y productores se encuentren con existencias grandes que no podrán vender a precios altos.

El peligro sería el de caer en manos de los monopolistas que procesan la leche y distribuyen sus productos a nivel nacional e internacional. Honduras debiera tener unos cinco millones de vacunos y a duras penas sobrepasa el millón y medio de reses. Esta es una razón importante que hace de la carne, la leche y derivados productos escasos y necesarios.

LA PESCA
En nuestro país sólo se pesca mariscos (langosta y camarón) en forma industrial; más una modesta pesca artesanal en el litoral norte; y extensos cultivos artificiales de camarón para la exportación principalmente en el litoral pacífico.

Se hace caso omiso de la pesca del atún y la sardina que son productos muy apetecidos en nuestro mercado nacional que consume estos productos importándolos de los principales países pesqueros del mundo: España, Japón, Marruecos, México, Perú y Canadá.

Se desperdicia la oportunidad de crear empresas pesqueras y afines que procesarían los subproductos de la pesca, como por ejemplo:

a. Harina de pescado;
b. Enlatadoras de pescado en conserva para la demanda interna y externa;
c. El cuero de pescado para la industria peletera; este es un proceso peruano relativamente nuevo que está dando buenos resultados y esperanzas;
Ch. El procesamiento de los derivados proteínicos y medicinales para la industria farmacéutica nacional.

LA MADERA
Honduras es un país con una geografía forestal apreciable, pero los proyectos de la explotación de la madera dirigidos por COHDEFOR12 son un fracaso lamentable debido a la mediocridad de la burocracia que se ha dedicado a exportar madera sin ningún proceso industrial serio con tanta obcecación que la producción exportada por Honduras a mediados de los años setenta y principios de los ochenta fue igual a la de Suecia y Nigeria. La diferencia entre estos países y Honduras es que ésta cabe cuatro veces en Suecia y ocho en Nigeria. Suecia es país maderero desde hace tres siglos y en vez de disminuir sus bosques éstos han aumentado a la par de su producción; Nigeria está haciendo lo mismo que Honduras: deforestando estúpidamente sin pensar en el futuro.

12.- No significa que antes de la institucionalización de Cohdefor todo estaba miel sobre hojuelas.

¿Hasta cuándo tendrá Honduras capacidad de exportación si no fortalece sus reservas forestales con la misma intensidad con que la explota?(13).

13.- Las últimas exportaciones antes del gobierno callejista apenas llegaron a los Lps.25 millones de lempiras; 1990 Lps.16,1 millones; 1991, Lps.15 millones.

Desde que Callejas administra los bosques hondureños a través del marco legal de la Cohdefor, la explotación en manos de la empresa privada maderera y politizada ha aumentado ostensiblemente, especialmente en los bosques del norte y noreste de Olancho; del suroeste de Yoro y gran parte de la Mosquitia.

La población hondureña más consciente que el gobierno callejista está alarmadamente pidiendo al señor presidente detenga la explotación ciega del bosque de pinares y de hoja ancha. Algunas voces de protesta están pidiendo se detenga la explotación de los bosques de color por lo menos durante unos diez años.

Los explotadores de viejo y nuevo cuño alegan que los bosques de pinos no necesitan reforestarse porque ellos —los pinares— se reforestan naturalmente.

¿Se reforestaron a sí mismos los pinares de los departamentos de Comayagua, Francisco Morazán, Choluteca, El Paraíso, Valle y los del valle del Aguán en las cordilleras de Gracias a Dios y La Esperanza?

El pueblo rural hondureño explota para leña todo lo que encuentra a su alrededor a tal grado que regiones como las de Choluteca, Francisco Morazán, Comayagua, el Valle Arriba de Olanchito, etc. están trasformando sus microclimas hacia ambientes secos y deforestados(14).

14.-La línea seca de este sector oriental del Valle del Aguán, conocido como valle de Olanchito, o del Medio Aguán, tenía bien marcada la zona seca y la zona húmeda. La zona seca se extendía en 1972, desde la comunidad de Chorreras hasta San Lorenzo, La Hicaca y Jocón; actualmente —30 años después— la frontera oriental de esta zona seca se ha extendido hasta el río Mame, distante unos 38 kms de Chorreras en dirección este.

Es posible que del río Mame hacia Sabá el avance de la sequedad sea mucho más lento por las tierras de aluvión que se ensanchan hasta llegar al mar y cuyo desnivel es menor que en el tramo de Coyoles y Olanchito.

Honduras produce energía hidroeléctrica abundante y debe obligar a las regiones que ya cuenten con energía eléctrica que utilicen estufas eléctricas pequeñas u ollas solares para las regiones que no cuentan con este servicio.

Asimismo, La COHDEFOR y los empresarios privados de la madera han ignorado paladinamente los cientos de productos derivados de la madera. Tampoco no han preparado técnicamente a las cooperativas forestales con los conocimientos apropiados para obtener algunos de estos subproductos industrializadamente.

Estos son algunos subproductos de la madera: Papel, cartón, alcohol, resinas, aceites, etc., que se suponía COHDEFOR y CORFINO elaborarían de la madera y activarían una tecnología forestal y maderera que ampliaría la oferta de trabajo especializado.

Se mencionó a Suecia pues es un país maderero digno de imitarse. Desde hace casi 3 siglos se dedica a cultivar inteligentemente la madera, su producción crece de acuerdo con sus necesidades y sus bosques son extensos y sanos.

Mientras que en Honduras la aplicación de la política en forma sectaria y corrupta hace que nuestro futuro como país maderero tenga un panorama desalentador y nuestro país como hábitat seguro para nuestras generaciones venideras presenta una imagen incierta.

LA MINERIA
La explotación minera en Honduras comenzó desde los tiempos de la colonización española que saqueó las riquezas de oro y plata de los jerarcas aztecas, mayas e incas y extrajo grandes cantidades del subsuelo americano15 para trasportarlas a la metrópoli que la utilizó en la compra de armas, cañones, encajes y telas de los demás países mercantilistas europeos.

15 La inflación que sufrió España con el oro robado a América fue en parte causa del desmoronamiento del imperio ibérico.

Fue con el gobierno de Marco Aurelio Soto que la minería se intensificó y explotó de forma más técnica pero para nada pues Honduras y su pueblo no se benefició en absoluto con la extracción de los minerales preciosos.

En nuestros días Honduras es un país reconocido como productor de metales importantes como: oro, plata, plomo, cinc, antimonio, manganeso y otros. También es un productor importante de ópalo y ónice aunque esto pasa inadvertido para la mayoría de los hondureños.

Las compañías mineras explotan desde hace décadas estos metales y otros no determinados que se envían en broza al extranjero para procesarse ahí. Se ignora con certeza que minerales contiene esa broza.

Es sabido que el mineral de uranio, lentamente, por fusión nuclear se trasmuta en plomo. Honduras exporta plomo.

Todavía es tiempo para Honduras exigir la industrialización de los productos minerales que se exportan como materia prima al extranjero, especialmente los yacimientos nuevos(16>.

16 Cuando la compañía Rosario Mining Co., abandonó a Honduras mucho hondureños creímos que se aprovecharía esta oportunidad para hondureñizar la minería. Pero siempre en nuestro país se prefiere servir los intereses ajenos primero que los nacionales.

Los municipios beneficiados en vez de buscar la explotación directa de dichos minerales clamaron al cielo y la tierra porque viniera otra trasnacional para seguir cobrando un salario indigno mientras se entrega la riqueza natural nuestra. El gobierno también apoyó esta situación y ¿ahora como están esas comunidades? ¿Mejor que antes?

LA INDUSTRIALIZACION AGROPECUARIA Y SUS OBSTACULOS

La industrialización de alimentos agropecuarios es prioritaria ya que se importan muchos alimentos cuya materia prima se produce en Honduras desde hace mucho tiempo. Es doloroso descapitalizar al país importando productos que se pueden cultivar y procesar aquí. Sólo es cuestión de decidirse a hacerlo y se obtendrá. No es preciso iniciar la industrialización con proyectos exageradamente grandes y ambiciosos que podrían terminar siendo elefantes blancos.

Los obstáculo que impiden la marcha o instrumentalización de esta idea son muchos, grandes y desafiantes, pues es mucho más fácil decir que se sustituyan las importaciones que hacerlo en la realidad.

Además del entusiasmo requerido, del capital necesario para lograrlo, de la importación de ciencia y tecnología y de la trasformación sociocultural, se requirirá de mucho tesón y voluntad para llevar a la práctica lo aquí expresado.

Los problemas y obstáculos son grandes, diversos y profundos:

•En primer lugar, cambiar el rumbo de la educación nacional que actualmente es libresca y de cuello blanco —en teoría— en la práctica no llega ni a eso, hacia una educación científica y tecnológica, artesanal y práctica;

•En segundo lugar, modificar la política consumista e importadora desviándola hacia nuestra propia producción sustituidora;

•Seguidamente, elaborar una política nacionalista para fortalecer nuestros valores nacionales y rescatar el orgullo hondureño verdadero;

•Después obtener, tanto interna como externamente, el financiamiento o capital necesario para efectuar este mudamiento;

•Junto a lo anterior, importar por todos los medios posibles la tecnología y el know-how necesarios e incrementar la aplicación de la tecnología apropiada a nuestras necesidades;

•Y por último, preparar y capacitar a nuestro propio factor humano para hacerle frente a las necesidades técnicas/humanas por crearse(17).


17 Para ser honesto he dejado el mayor obstáculo fuera del contexto técnico porque más de alguno de los lectores si han llegado hasta aquí comenzará a decir: "¿Y qué de los politicastros corruptos que todo lo ensucian, distorsionan y envilecen?" Y creo que tienen razón plenamente.

No se puede decir que siguiendo caminos meramente democráticos llegaremos a un oasis de paz social; pero bien pudiera ocurrir que entre tanta maleza política aparezca un verdadero líder y tome las riendas del país por un derrotero ideal para todos no sólo para los privilegiados. ¿Será acaso esto un milagro o mucho pedir para lograr el verdadero desarrollo nacional?

Honduras dejaría de ser un mero productor y exportador de materias primas para convertirse en un procesador de ellas; terminando así con una "economía subordinada y superespecializada".

Se encontraría una gran diversificación en la agricultura, la pesca, la ganadería, la minería y en la pequeña, mediana y grandes industrias.

DIVERSIFICACION AGROPECUARIA Y REFORMA AGRARIA

Hasta que Callejas ingresó a la casa presidencial se consideraba que en la diversificación agropecuaria se tomara en cuenta la ejecución de una reforma agraria funcional que beneficiara a todos los hondureños dedicados al cultivo de la tierra: campesinos independientes, campesinos marginados, campesinos comunes, campesinos reformados, campesinos cooperativistas(18), agricultores pequeños, medianos y grandes.

18.- A los beneficiarios de la Ley de Reforma Agraria que ha quedado en desuso desde el gobierno de Callejas, se les exigía una productividad mayor para lograr los rendimientos apropiados de la actividad agropecuaria. Nunca se lograron dichos objetivos porque el gobierno y las fuerzas poderosas tras el gobierno con una mano quitaban lo que daban con la otra.

Era como si a un chiquitín que comienza a caminar torpemente cada vez que intente dar un paso se le empuje maliciosamente para que caiga y así sucesivamente hasta acondicionarlo mentalmente de que no podrá caminar.

Se habló que los sectores campesinos reformado y no reformado debían ser instruidos no sólo en capacitación política, social y gremial, sino con técnicas administrativas modernas también, para que pudieran dirigir con eficiencia sus unidades productivas, para que tuvieran acceso a los financiamientos públicos y privados, para que desarrollaran sus funciones y actividades a tal grado que llegaran a disfrutar de las comodidades simples junto con sus familias de: buena alimentación, salud, habitación, educación, asistencia agrotécnica y de mercadeo.

Los dirigentes campesinos no pasaron de la etapa política y fueron muy pocos los que se convirtieron en líderes sociales y administradores de las cooperativas; otros se dejaron sobornar por los halagos, los mejores tratos, la participación de riqueza y poder político, olvidándose de luchar por los de su gremio.

En esto tuvieron gran parte de culpa los mismos dirigentes campesinos, los burócratas, los tecnócratas, los militares y algunos organismos internacionales que del diente al labio apoyaban las reformas sociales con dinero, cursillos y proyectos que terminaron en elefantes blancos.

Ahora con la modernización agrícola se pretende modernizar la cuestión de la tierra. En primer lugar se ha derogado de hecho la antigua ley de Reforma Agraria por un reglamento que plantea las reglas del juego y en el cual se inclina todo hacia el que tenga más poder político, económico y social.

Ahora sólo se habla de obtención de la productividad, exportación de nuevos productos agrícolas y los rendimientos apropiados de la actividad agropecuaria. Los resultados de la reforma agraria, con la Modernización Agrícola ahora no se deben medir o cuantificar por sus efectos socioeconómicos sino por los fines políticos, los intereses personales de los políticos y los grupos pequeños económicos muy poderosos.

El desarrollo que se buscaba en los planteamientos teóricos de la Ley de Reforma Agraria fenecida quedó en eso en papel y tinta. No era el propósito traer injertos técnológicos hacia las estructuras rurales, sino aplicar innovaciones por medio de las tecnologías apropiada o intermedia o alternativa. Las que en síntesis significan cualesquier tecnologías que hagan mejor uso a menor costo de los recursos naturales del país; y las proporciones relativas de capital, trabajo y conocimientos. Todo eso quedó relegado y olvidado en la actualidad.(19).

19 El retroceso de las políticas agrarias que beneficiaban a las masas se han cambiado por las políticas que benefician al gran capital. Si es extranjero, mejor.

Y será muy posible, por el cariz que están tomando las decisiones del proceso agroquímico industrial, que los países tropicales quedarán como simples espectadores, sin tierra en su propia tierra, sin poder económico decisorio dentro de algunos años en el futuro; y nada más aportando la fuerza de trabajo famélica, depauperada y explotada.

¿Y LA PEQUEÑA MEDIANA Y GRAN INDUSTRIAS?

Observando los cuadros estadísticos de las importaciones hondureñas es fácil colegir que los mayores renglones de la balanza comercial con importaciones superiores a los cien millones de lempiras son:

a. Productos alimenticios b. Productos químicos
c. Artículos manufacturados clasificados según el material
ch. Combustibles y lubricantes
d. Vehículos
e. Maquinaria y material de trasporte


Estos renglones significan en conjunto el 93% de nuestras importaciones.

Con esta información general a mano los industriales, los inversionistas y los importadores podrían obtener datos más específicos sobre los rubros que más les interesen y analizar la posibilidad de sustituir algunas importaciones gradualmente. El mudamiento será muy duro e inicialmente muy poco remunerador porque se estaría revolucionando a la economía nacional y a la mentalidad del hondureño.

Esta sustitución de importaciones difiere de las políticas de planificación estatal de los tiempos de la Alianza Para El Progreso porque ahora estaría totalmente en manos de la empresa privada que se basa en costos operativos y no en intereses políticos o sectarios.

Este análisis de las partidas que involucren a la pequeña, mediana y gran industrias debe ser concienzudo, profundo y visionario para la planificación de políticas de activación a corto, mediano y largo plazo.

A corto plazo se puede pensar en sustituir muchos productos manufacturados que pueden ser ensamblados o producidos parcialmente o que sólo requieran del valor agregado de la mano de obra. Esta actividad tiene importancia y validez a corto plazo, pero el beneficio a largo plazo es frustrante cuando socialmente se atropella y abusa de la masa trabajadora necesitada de un jornal.

A largo plazo puede pensarse en instituir los lineamientos de la industria intermedia y la industria grande y pesada, poniendo como meta el ahorro para el país derivado de la sustitución de artículos producidos por estas industrias. A veces será mejor importar el artículo acabado, otras, comprar la materia prima si Honduras no la tiene, y procesarla totalmente con tecnología importada, más el ingenio y técnica hondureña.

El período corto puede abarcar entre dos y cinco años especialmente en las empresas que requieran más planificación, importación de tecnología, capital de inversión y que utilicen el máximo de mano de obra para combatir el desempleo.

El período a largo plazo requeriría de 10 años en adelante pues las dificultades son mayores: desde las de carácter monetario, técnico educacional hasta las socioculturales.

Teniendo muy en cuenta la aplicación de la tecnología apropiada nos enfrentaremos a criterios diferentes:

1. Crear el máximo número de empleos por unidad de capital;
2. Producir lo máximo por unidad de capital;
3. Producir bienes lo más baratos para los consumidores;
4. Obtener el beneficio máximo para el inversionista.

El gobierno, la empresa privada, las organizaciones gremiales y el pueblo en general deben estar concientizados de que con educación y esfuerzo, con democracia verdadera, real y funcional, los hondureños podremos romper las cadenas sicológicas y socioculturales que nos obligan a aceptar nuestra condición de país subdesarrollado sin ningún reclamo, aspaviento, pataleo y docilidad.

Los hondureños sin caer en los extremos debemos apoyar a la producción nacional —agropecuaria e industrial— cuando se produzcan artículos de calidad; y criticar positivamente cuando esa calidad y el precio no tengan la relación ideal que se espera del producto.

La calidad y la capacidad competitiva harán que el consumidor opte por comprar los artículos hondureños o los rechace rotundamente.

Las medidas neoliberales del gobierno callejista orillan a las industrias nacionales a esta zona de gran peligro para las que no estén preparadas en todos los aspectos. Y en este caso Callejas ha querido jugar imparcialmente pero para los intereses extranjeros no los hondureños. La aplicación de estas medidas debió ser gradual y moderada para que las empresas no sufran lo que se espera que sufran desde principios de 1993.

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