MAREL MEDINA BARDALES

CAPITULO V

LA SALUD SOCIAL Y EL CRECIMIENTO POBLACIONAL

Existe una acalorada polémica entre los que atacan el control natal en nuestra sociedad y los que lo defienden.

Los atacantes postulan que el control natal es una violación contra la vida del ser humano y su derecho irrestricto a la vida.

Otros atacantes político / ideólogos expresan que dicho control natal es una medida neo maltusiana y neoliberal que busca mantener seguras las comodidades que los habitantes del bloque de los países ricos ya disfrutan, pero no desean que sus comodidades sean perturbadas ni compartir los pocos recursos naturales residuales con la creación de las comodidades de los países pobres que muestran un cuadro social, cultural e higiénico patético junto a un aumento poblacional desproporcionado.

Los que defienden el control natal, por su parte, arguyen que los recursos naturales del planeta son finitos y que más temprano que tarde podrían extinguirse. Presumen que estos recursos, al paso ciego del crecimiento económico industrial del mundo rico, estarán prácticamente agotados dentro de 50 ó 100 años y que por mientras se llega a una solución técnica en aprovechar la extracción de minerales o el proceso innovado de las materias primas tradicionales, estas reservas deben alargarse para beneficio de la humanidad (¿?)

La posición política ideológica junto con la que alega la extinción de las materias primas no renovables tiene un fondo, una apreciación y un interés muy sujetivos.

Los atacantes del control natal insisten en que si se intensifican los métodos y sistemas de producción se hará producir la tierra a niveles más altos.

Los defensores anteponen la tendencia comprobada que la tasa de crecimiento poblacional es más alta que la tasa de crecimiento de la producción alimentaria y el diferencial negativo se convierte en la realidad en hambre para más de dos mil millones de habitantes en todo el mundo.

Además, agregan, la tierra tiene un rendimiento decreciente de producción a pesar de que ésta se mecanice totalmente, se le apliquen dosis extraordinarias de fertilizantes, herbicidas, insecticidas, agua, etc., no producirá más. Mientras no ocurra una innovación o un descubrimiento biotecnológico revolucionario esta premisa permanece válida.

Sin embargo, la tecnología agropecuaria del mundo actual bien dirigida y aplicada sin trabas en la agricultura y la ganadería produciría suficientes alimentos para sustentar al doble de la población actual; más no sucede así.

Se gasta más en armamento que en cultivar las tierras marginales; se gasta más en militarismo que en sanidad e higiene social; se gasta más en pornografía que en medicinas; se gasta más en consumo de drogas que en alimentos para las zonas con problemas alimentarios; se gasta más en bebidas alcohólicas que en educación; se gasta más en consumismo irracional que en viviendas.

Si el mundo dirigiese sus esfuerzos mancomunados para resolver el problema alimentario mundial y darle al hombre el lugar que se merece, así, nadie objetaría la explosión demográfica.

La cultura, la salud, el bienestar personal y familiar obligan a los progenitores a limitar su prole; la pobreza, el analfabetismo y la incertidumbre de un futuro personal impulsan ciegamente a las masas poblacionales del mundo a procrearse como el árbol moribundo aumenta sus frutos para perennizar su especie.

En nuestro planeta existen grandes contradicciones socioculturales, políticas y geográficas.

La humanidad actual se enfrenta ante un período de la civilización muy difícil y confuso: Hay regiones planetarias superpobladas y otras que son lugares inhóspitos y desérticos.

Hay hambre en el cuerno de África y superabundancia de alimentos en Nueva Zelandia. Muerte por inanición y muerte por sobrealimentación. Riqueza y pobreza.

Guerras y amenazas letales de destrucción termonuclear por decisión de seres humanos en la cúspide del imperio del momento o de las ex repúblicas soviéticas; Rusia, Ucrania y Kazajistán.

Esta humanidad tendrá que enfrentarse a estos problemas del siglo y resolverlos.

Ojalá que bien porque la existencia de nuestro hábitat natural y del ser humano que en él mora peligra mortalmente.

Las contradicciones socioculturales internacionales y nacionales afectan a la población mundial en general. Estas contradicciones desgarran al ser humano:

§ Mientras en el Sudán, Mogadiscio y Etiopía diariamente mueren más de 500 niños por hambre, en otras regiones se matan por cuestiones político / religiosas como sucedía hasta hace pocos años en El Salvador, Nicaragua, El Líbano, Kampuchea o Irlanda del Norte que está en guerra contra el invasor inglés desde hace unos 800 años.

§ Mientras en los países pobres hay escasez de alimentos para sus habitantes — niños y mujeres especialmente; en los países ricos se botan los granos excedentes al mar o se trasforman— tal es el caso de la mantequilla europea que no se pudo vender en el mercado, para evitar la caída del precio de ésta— en aceite para cocinar.

§ Mientras las potencias de turno colocan en órbita satélites militares para espiarse mutuamente a un costo multimillonario, en los países tercermundistas se sufre por una pastilla medicinal o un bocado de alimento.

§ Mientras las empresas multinacionales se enriquecen vendiendo o distribuyendo productos de toda índole a precios exorbitantes, nuestras naciones pobres se hincan pidiendo mejores precios por las materias primas producidas que actualmente les son pagadas a un precio miserable.

§ Mientras en la India sus habitantes mueren de hambre enmedio de 250 millones de vacas sagradas, en Nueva Zelandia se come cinco veces al día.

De momento no se ve la solución técnica, ni política para resolver la miseria, el hambre, las enfermedades y las contradicciones socioculturales del mundo.

¿Y HONDURAS?

Concentrémonos ahora en la visión nacional.

En 1960, en Honduras, y relativamente hablando, se producía la misma cantidad de alimentos que ahora. Los precios de esos días eran muy bajos.

En cambio, la producción, en nuestros días, ha aumentado relativamente muy poco y se tiene que alimentar al doble de la población.

Los frijoles desde 1982 para acá se han mantenido en un poco más del millón de quintales anuales y el maíz entre nueve y nueve y medio millones anuales de quintales; el arroz en oro entre setecientos mil y ochocientos cincuenta mil quintales en el mismo periodo.

De 1989 en adelante estas cifras han aumentado a 1,5 millones de quintales de frijoles; 12 millones de quintales de maíz; y 1,2 millones de arroz.

En gran parte por el momentáneo apoyo que el gobierno de Callejas al inicio de su periodo dió al productor de granos básicos, cuando liberalizó los precios de los granos, para echar marcha atrás al permitir la importación de maíz y arroz a una empresa protegida por el gobierno que hizo el gran negocio a costa de las ganancias honestas de los productores agrícolas de Honduras.

Los precios se derrumbaron para el productor pero permanecieron altos para el consumidor.

Las cifras no incluyen los granos que el campesino y el pequeño agricultor apartan para su consumo familiar y semilla para la siguiente siembra. Que se calcula entre un 10% y un 15% de la cosecha anual.

Asimismo, hay que considerar que los infantes menores de un año no consumen granos básicos. Sin embargo, muchas personas consumen mucho más de las cantidades estimadas arriba. En cambio, otras no consumen ni los mínimos diarios del cuadro.

El cuadro siguiente (5-1) nos muestra el consumo pércapita de los hondureños por producto (maíz, frijol y arroz) en consumo anual y diario. El problema ha sido crónico, pero con la política del Ordenamiento Económico del gobierno del presidente Callejas está empeorando. El maíz tiene un consumo industrial creciente que se incluye en la dieta básica del hondureño debido a que parte de la población lo consume como maicena, harina y frituras.

También no se excluye el maíz dedicado a la preparación de concentrados para animales. Se calcula que un 32% se dedica a concentrados. Ello significa que la dieta alimenticia humana desciende en ese porciento. Afortunadamente los hondureños consumen muchos carbohidratos sustitutos del maíz, tales como: plátano, banano, yuca, papa, malanga, ñame, camote y otros.

El cuadro se obtuvo del producto derivado de dividir la población nacional, por año, entre cada una de la producción anual de los granos básicos de nuestra dieta. Una vez obtenido el consumo pércapita anual el resultado del consumo diario es puramente aritmético.

Cuadro 5.1
Consumo Percapita de Granos Básicos
de la población hondureña anual y diariamente
Editorial El Jamo, Olanchito
Elaborada por
Marel Medina
Bardales.1992
CONSUMO DE LOS TRES PRODUCTOS BÁSICOS ALIMENTICIOS
EN LA DIETA DE LOS Y LAS HONDUREÑAS
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          MAIZ           FRIJOL         ARROZ
 Año    Año     Día     Año    Día     Año    Día
      Libras   Onzas  Libras  Onzas  Libras  Onzas
--------------------------------------------------
1982     254    11,2    31,4    1,3    22,8    1,0
1983     250    11,9    33,0    1,5    25,0    1,1
1984     256    11,7    30,0    1,3    21,6    0,9
1985     233    10,2    28,0    1,2    17,9    0,8
1986     227     9,9    27,5    1,2    22,5    1,0
1987     200     8,8    23,8    1,0    33,3    1,4
1988     200     8,8    22,0    0,9    31,0    1,3
1989     238     7,9    28,4    0,9    31,5    1,1
1990     260     8,6    28,7    1,0    29,8    1,0
1991     250     8,3    35,4    1,2    38,7    1,3
1992     246     8,2    35,2    1,2    27,9    0,9
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****Información derivada de las estadísticas 
de los anuarios  de Honduras en Cifras

Si la producción no aumenta para cubrir las necesidades de consumo de la población hondureña para el año 2000 que se estima en 7 millones de habitantes; si continua la deforestación de los bosques de reserva —no de madera sino de la conservación de humedad; si los que están en el gobierno actual y los políticos venideros siguen persiguiendo el poder político para satisfacer sus gustos personales, entonces, para esa época Honduras estará viviendo en una crisis constante, con una población famélica y empobrecida por un lado y una minoría, rica, poderosa y abusiva por el otro; y a punto de enfrentarnos en una guerra civil cruenta entre los que comen y los que no comen.

Cuadro 5-2
Preparado por Marel Medina Bardales. Editorial El Jamo
Población y Producción de Maíz, Frijol y Arroz de Honduras
En millones de habitantes y quintales 1981-1992 (1)
 AÑO    POBLACIÓN      MAÍZ        FRIJOL       ARROZ
------------------------------------------------------
1981    3.413.400   9.027.000     1.124.000    711.000
1982    3.511.000   8.908.000     1.090.000    760.000
1983    3.612.200   9.008.000     1.144.000    865.000
1984    3.717.300   9.481.000     1.098.000    861.000
1985    3.826.200   9.438.000       841.000    757.000
1986    3.937.200   9.072.000     1.082.000    887.000
1987    4.051.400   8.412.000       963.000  1.374.000
1988    4.168.900   9.257.000       812.000  1.231.000
1989    4.604.800  10.908.000     1.306.000  1.450.000
1990    4.757.800  12.381.000     1.366.000  1.418.000
1991    4.915.900  12.293.000     1.741.000  1.905.000
1992    5.077.195  12.500.000     1.788.000  1.418.000
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***Estadística tomada de los anuarios de Honduras 
   en Cifras del Bantral

1.- Las cifras de 1992 son proyectadas conforme al incremento calculado por el Banco Central. Sin embargo se prevé un disminución en la cosecha debido a la autorización gubernamental para importar maíz y arroz días antes de la salida al mercado de los granos de los productores hondureños.

Además en 1990 y 1991 la producción de maíz y arroz fue muy buena en parte por el buen invierno y en gran parte por el precio mínimo confirmado por el gobierno a través del IHMA que obligaba a los grandes consumidores de maíz a comprar unos cuantos lempiras más altos el grano. En 1992 las medidas neoliberales dejaron en el aire las promesas.

Los alimentos se encarecen por su misma escasez y demanda, pero no se produce más para resolver el problema.

Es más fácil para los organismos que representan a los países ricos obligar a las mujeres hondureñas por medio de las campañas sutiles a través del gobierno, a planificar su actividad sexual o a esterilizarlas en forma masiva para ajustar la ecuación: Alimentación = Población.

Eso es lo más expedito. Pero, ¿será lo mejor?

Honduras necesita más población por diversas razones sociales, económicas, culturales y políticas; pero si esta naciente población crece sin salud, alimentación, trabajo, educación, sin dirección moral y cívica, la situación socioeconómica hondureña se complicará más...

La opción viable es la de mejorar el estatus socioeconómico de la población en general más una buena dosis de cultura, civismo y justicia. Una vez mejorado el estatus del hondureño medio el problema demográfico no será tan extremo como actualmente.

Se sabe que de las situaciones críticas nacen las soluciones apropiadas, pero esas soluciones no se han visto en Bangladesh, que es uno de los países tercermundistas más pobres y superpoblados del mundo, con una extensión territorial de casi 144 mil km2 y más de cien millones de habitantes(2).

2.- Es como si en Nicaragua se condensará cinco veces la población de Centroamérica, sin bosques, ni reservas forestales, con una tierra fértil pero inundada y erosionada a cada momento por los caudalosos ríos que descienden del Himalaya sobre una comunidad sin protección social eficiente.

Honduras pertenece a la familia de los países tercermundistas pobres y es clasificado como un país que no tiene cultura definida, con pocos recursos naturales descubiertos, que depende económicamente de los monocultivos: banano, café, caña, madera; de escasas exportaciones nuevas como los mariscos y nuevos rubros agroindustriales; de una excelente industria textilera y de confección con más renombre en el extranjero que nacionalmente.

Estas escasas exportaciones que logra vender en el mercado internacional no cubre todas las necesidades importadas por lo que Honduras —más bien, los políticos que la administran— se ve forzada periódicamente a mendigar dinero a los países ricos del mundo.

Internamente, nuestro país cuenta con un cuadro social muy deprimente y triste. Nuestra población ha vuelto su visión hacia afuera, hacia el oropel que muestra la cultura occidental, olvidándose del oro macizo interno: su riqueza humana, social y natural mal utilizadas(3).

3.- Los hondureños no despertaremos económicamente mientras estemos dependiendo de las dádivas que los Estados Unidos y otros países amigos aportan anualmente para fortalecer nuestras reservas monetarias y mantener una paridad ilusoria hasta 1989 que fue cuando se aprobó oficialmente la devaluación del lempira.

Aportan anualmente para continuar con proyectos de desarrollo económico, social y político; aportan anualmente para sostener una burocracia estatal inoperante; aportan anualmente para que se compren los repuestos de los vehículos estatales malbaratados; aportan anualmente alimentos como: Leche en polvo, manteca, cereales y medicinas, supuestamente para las personas desamparadas y menesterosas, en cambio estas ayudas son ilegalmente vendidas al consumidor; aportan anualmente becas y servicios altruistas que nunca llegan a las personas que verdaderamente las necesitan pues son monopolizadas por los funcionarios de turno que las reparten a sus familiares y sus seguidores serviles o sectarios.

En esta riqueza interna se encuentra la solución de nuestros problemas. La solución mágica y salvadora que se espera del exterior no la esperemos jamás.

De afuera sólo vendrá la influencia negativa que nos está destruyendo poco a poco y sutilmente. No se puede negar que hay países occidentales que se esfuerzan por traer a Honduras algunas ideas y ayudas paliativas positivas, pero si mentalmente los hondureños seguimos auto bloqueados, la intervención extranjera de esta característica será desaprovechada(4).

4.- Honduras debe vivir más humildemente; hacer mejor uso de sus propios recursos humanos y de sus recursos naturales; gastar e invertir sólo lo que capte de su recaudación fiscal y el crédito interno; evitar la pignoración de los ingresos futuros al aceptar préstamos en forma errática e inacertadamente.

Estimular el ahorro nacional; fomentar la industrialización de los productos derivados de la actividad agropecuaria, pesquera y mineral; apoyar la artesanía y las industrias pequeña y mediana para sustituir mercancías que actualmente se importan y que empobrecen al país.

Fortalecer a la colectividad y al individuo con nuevas fuentes de trabajo y diversidad de oficios; elevar el nivel de vida de todos los hondureños; capacitar educativa y técnicamente a toda la fuerza de trabajo.

Inyectar en la burocracia profundos sentimientos de ética, honradez y justicia; despertar la conciencia nacional; rechazar las ideas negativas que estimulan la degradación social del hondureño; combatir las ideas que menosprecien nuestra hondureñidad; inclinar a nuestra niñez y juventud hacia el estudio, la ciencia, la tecnología, las buenas costumbres y el amor a la patria; ser hondureños a conciencia.

¿Ocurrirá una situación y una solución apropiada en Honduras si la explosión demográfica catracha llega a niveles insospechados?

Si se sigue las pautas del modelo sugerido es muy seguro que la población hondureña aumentaría armónicamente, pero de mantenerse el estatus actual, un incremento poblacional desordenado sería una pesadilla.

HONDURAS NECESITA MAS SEGURIDAD SOCIAL, MEDICINAS Y HOSPITALES

El Seguro Social Hondureño todavía es incipiente a pesar de haber sido instituido hace varios lustros. Es conocido en Tegucigalpa, San Pedro Sula, La Ceiba, Choluteca, Sta. Rosa de Copán, Puerto Cortés, Tela, Villanueva, Danlí y en 1992 en Progreso.

Piensa proyectarse hacia otras ciudades pero más bien su servicio parece un privilegio para una élite que se beneficia con la seguridad social. Este servicio debe extenderse por todo el país para que todos los hondureños tengamos acceso gratuito, cotizado o subsidiado a la seguridad social, higiénica y sanitaria.

Deben crearse los Hospitales Generales Departamentales que cuenten con todo lo necesario para sanar a los pacientes: Personal médico adecuado, medicina, quirófanos, instrumental, etc., por lo menos tres de estos centros hospitalarios por cada departamento. El personal médico necesario estaría conformado por lo menos en unos 54 equipos distribuidos por todo el país.

Se obviaría el problema actual donde los médicos sólo pueden obtener plaza en las ciudades importantes y muy a regañadientes aceptan las plazas interioranas; y como estos Hospitales Generales Departamentales serían semiprivados podrían equiparse por medio de pedidos centralizados para los 54 centros nacionales y los fondos cubiertos por el Estado conforme los centros extiendan sus facturas al gobierno y a los pacientes que puedan cubrir sus necesidades médicas.

No es necesario hacer inversiones millonarias en edificios5; esos hospitales pueden construirse modularmente con madera amachihembrada o con el sistema de construcción Tipo Gautama.

5.- De que sirven colosos hospitalarios como los de Olanchito, Tocoa y otros, distribuidos por la nación que llevan más de 13 años de construcción y obviamente van a paso lento por falta de financiamientos externos, o porque tienen que recomprar gran parte del equipo hospitalario que desde hace 13 años está embodegado, destruido, robado o transferido a otros centros asistenciales; y otros equipos que fueron comprados y no pueden ser utilizados con el equipo complementario instalado.

¿Cuántas personas han muerto durante estos 13 años por carecer de hospitales más baratos, pequeños, mejor equipados, y si se quiere hasta móviles?

Lo que se ahorre en la construcción debe invertirse en equipo y comodidades para los pacientes. Estos hospitales pueden ser administrados y puestos en marcha por un personal administrativo, médico y paramédico pequeño pero eficiente que alquile sus servicios al Estado, que compre medicamentos y equipo al distribuidor nacional o directamente al extranjero; el servicio sería para todo el público en general desde el campesino hasta personas acomodada con tarifas convencionales para estos últimos.

No se debe imitar la riqueza física de las construcciones estadunidenses.

Sencillamente no podemos costearla y no debemos hacerlo. En cambio se puede innovar el tipo de construcción criollo.

No obstante el aspecto físico del problema de la salud nacional —si se es práctico y objetivo— es secundario. Lo fundamental es la salud de la población.

Hasta hace poco se ha determinado en los países tercermundistas que menos de un quinto de los presupuestos de salud se invierten en la prevención sanitaria; el restante 8O% es gastado en curaciones caras, en entrenamiento de médicos conforme al sistema médico occidental, en equipos para curaciones de enfermedades, hospitales y construcciones, drogas importadas, etc.

El costo de esta clase de servicio es prohibitivo para un país como Honduras; además este servicio sólo puede darse a unas minorías en las ciudades más importantes —Tegucigalpa y San Pedro Sula— los demás pacientes tienen un acceso limitado o nunca reciben servicio ni atención del sistema hospitalario nacional.

En 1978 el director general de la Organización Mundial de la Salud, Halfdan Mahler expresó que: «El servicio de salud debe extenderse equitativamente. Los planificadores no deben preguntarse: "¿A cuántas personas podremos brindarle buenos servicios de salud?"» Y finalmente agregó Mahler: «La justa distribución de los recursos de salud es tan importante como su cantidad y calidad. Para alcanzar una distribución más equitativa, es necesario poner más atención a los que menos reciben, a los socialmente marginados, a la mayoría enferma. Nuestro principio directivo debe ser el beneficio máximo de salud para el mayor número de gente al precio más bajo».

El cuidado de Salud Primario debe incluir la entrega de los siguientes servicios: Educación sanitaria, promoción por una mejor nutrición, agua potable y sanidad, el cuidado madre-hijo y la planificación familiar, la inmunización, prevención y control de las enfermedades infecciosas, el tratamiento apropiado para las enfermedades y heridas comunes, el aprovisionamiento de drogas esenciales y la promoción de la salud mental.

La participación popular es un componente esencial, para comprender males como el Sida.

Se debe desarrollar una nueva tecnología apropiada de la medicina simplificada: Bajo costo, de fácil comprensión y manejo para la gente común; el uso de recursos locales donde sea posible y la adaptación de métodos tradicionales que están probados en su funcionamiento y eficacia.

El costo de muchas drogas de manufactura occidental es tan alto que se vuelven inapropiadas para darse como remedio a las mayorías menesterosos. Aún así, muchos países tercermundistas continúan importando estas medicinas o fármacos en gran variedad y cantidad que a veces llegan a convertirse en el 40% del presupuesto de salud. Otros gobiernos de países pobres están disminuyendo sus compras de fármacos y cuando es posible compran drogas genéricas libres de las restricciones de las patentes, en vez de productos de marcas más caras. Honduras ha comenzado la fabricación de algunos fármacos esenciales, pero no con el apoyo decidido del gobierno y la empresa privada.

Las empresas farmacéuticas tienden a monopolizar y no a servir. El lucro influye más que el deseo de servir con calidad.

La Organización Mundial de la Salud ha preparado una lista de 200 drogas esenciales —escogidas por su costo, efectividad y seguridad— que cubren el grueso de los requerimientos de salud en los países tropicales.

LOS BRUJOS, LOS CURANDEROS Y LA MEDICINA NATURAL

La población rural hondureña prácticamente no tiene acceso a la medicina profesional y ortodoxa. Esta población se asiste con los servicios de la medicina natural, animista, ocultista, paranormal, mediúmnica y botánica.

Muchos de los practicantes de brujo son, en su mayoría, charlatanes y estafadores de la credulidad humana. Otros son personas serias dedicadas a esta labor social y curandera, haciendo uso de la sugestión, la hipnosis, la sicología natural humana y la botánica; armados de esas artes y artimañas logran, no se puede negar, curas espectaculares.

Algunos curanderos son verdaderos telepates que mantienen una aureola de misterio, respeto y sabiduría; otros son botánicos empíricos que han recibido sus conocimientos de generación en generación y cuyos conocimientos de la flora nacional debieran ser estudiados seriamente por la ciencia ortodoxa hondureña sin ningún prejuicio estereotipado.

También se encuentran los que utilizan técnicas médicas aprendidas sobre la marcha recetando medicina natural y científica; hay también aquellos que por medio del culto religioso y la aplicación de métodos sanitarios prácticos intentan curar generalmente con resultados decepcionantes.

En Honduras hay costumbres y circunstancias muy curiosas, pero debido a la novedad importada de Estados Unidos, Japón, Europa o lugares del otro confín del mundo, descartamos esas costumbres por considerarlas anticuadas, tontas, precitas o simplonas. Es así como damos la espalda a los secretos botánicos y a las medicinas milenarias.

Rusia reconoce oficialmente, desde los tiempos de la Unión Soviética, a curanderos y síquicos que curan enfermos a la par de la ciencia oficial.

En Estados Unidos, el famoso «Profeta Durmiente», Edgar Cayce, difunto desde hace más de 45 años, sigue vigente con las recetas médicas —llamadas lecturas— y dejadas para servicio público a través de la Fundación Cayce, en Virginia Occidental. Brasil está haciendo algo parecido y lo mismo sucede en Filipinas, Nigeria, India, Méjico, etc.

El Dr. Pedro Portillo, del departamento de Fisiología de la Universidad Autónoma de Honduras, está realizando algunas investigaciones de los medicamentos y la situación de la medicina en Honduras; sobre todo acerca de la medicina natural.

El pueblo hondureño en su mayoría cura sus trastornos mentales con curanderos. Los trastornados mentales ingresados a los hospitales oficiales del país no reflejan el número real de enfermos mentales en toda la nación pues gran parte de ellos son llevados donde los curanderos para ser sanados.

La botánica medicinal hondureña es muy extensa, se encuentra dispersa por toda la nación; necesita ser compendiada lo más pronto posible para su estudio, aplicaciones prácticas en la población y su producción en gran escala, antes que los deforestadores acaben con toda ella.

Si hubiera interés científico en la Universidad y la empresa privada farmacéutica podrían obtenerse magníficas respuestas sanatorias y científicas para beneficio personal y auge de la industria farmacéutica mancomunadamente con los monstruos de la industria mundial farmacéutica si no se lograse el apoyo financiero nacional o centroamericano.

El presupuesto nacional de 1989 fue de unos 2100 millones de lempiras. Lo ideal sería que el gobierno designara el 50% de tales presupuestos para la salud y la educación. En 1993 el presupuesto mancomunado entre Salud y Educación anda por el 30% de los 6.000 millones del presupuesto nacional hondureño.

Si los políticos fementidamente insisten que se pretende gobernar para el pueblo y por el pueblo, que es quien paga los impuestos que ascienden a enormes cifras millonarias, entonces, nada mejor que devolverle al pueblo los fondos recaudados por medio de esas dos carteras presupuestarias del gasto público: La salud y la educación.

Estaríamos dándole a Honduras una solución justa y real a dos de sus problemas más importantes y más graves que vive en estos días. Sin embargo, es necesario aclarar que al destinar el 50% del presupuesto nacional a estos dos sectores fundamentales para la ciudadanía hondureña, no sería para aumentarle el sueldo a los burócratas y a los empleados, ni para derrocharlo en gastos inventados de viajes y conferencias a las que se va solo a disfrutar de una buena temporada de libaciones, amoríos y compras personales a expensas de los dineros de todos los hondureños.

Estos fondos presupuestarios se emplearían para hacer un mejor uso de los recursos físicos y humanos logrando objetivos prácticos, realizables con efectos estimuladores y aceleradores del dinamismo humano y obteniendo así, una colaboración espontánea del pueblo, técnicos y burócratas bien nacidos. Parece irrealizable y difícil mas no imposible.

VIBORAS HONDUREÑAS Y LAS CURACIONES ORTODOXAS Y NATURALES

Antes de cerrar este capítulo se considera apropiado hablar sobre las mordeduras de víboras como: La barbamarilla [Bothrops atrox o Bothrops asper], la cascabel [Crotalus durisuss], la coral [Micrurus diastema y Micrurus nigrocinctus] y otras no tan conocidas como: La barbanegra, la yugalán [Drymarchon corais], la saltón [Bothrops ummifera], la yema de huevo [Bothrops Schlegeli], la terciopelo, etc.(6)

6.- Cruz, Gustavo Adolfo; Serpientes Venenosas de Honduras; Editorial Universitaria, Tegucigalpa, Honduras, C.A.; diciembre, 1987.

Las mordeduras son fácilmente sanadas por curanderos garífunas en las costas del Atlántico, por los misquitos en Gracias a Dios; y algunos ladinos poseedores de curas secretamente trasmitidas por tradición familiar desde tiempos remotos.

"Los venenos de la mayoría de las especies que han sido analizados han resultado ser mezclas de varias proteínas tóxicas y enzimas con diversos y complicados efectos farmacológicos…la cobra de la India (Naja Naja) contiene distintas sustancias: neurotoxina, hemolisina, cardiotoxina y colinesterasa, cuando menos tres fosfatasas, nucleotidasa y un potente inhibidor de la citocromooxidasa. Varios venenos, incluyendo los de las víboras de foseta, contienen hialuronidasa y numerosas enzimas proteolíticas…"

El veneno de las víboras puede ser neurotóxico (las corales) o necrosante (cascabel). El neurotóxico: "provoca la muerte como resultado de una paralisis respiratoria"; el necrosante "produce una lesión tisular local, hemorragia y hemólisis, la muerte con frecuencia va precedida por colapso circulatorio, junto con una marcada disminución en el volumen de la sangre circulante…"(7).

7 Don Toño Fuentes a quien el autor conoce personalmente desde hace unos diez años, cuando trabajaba en labores del campo acostumbraba guardar en su morral una víbora para evitar que los traviesos compañeros de trabajo le comieran el almuerzo.

No acostumbra a matar las culebras sino que cuando algún compañero se encuentra con un barbamarilla, le llaman y él muy campante lo agarra, se lo enrolla en el brazo, le platica amistosamente y la deja libre en un sitio alejado de la zona de trabajo.

Las pócimas que tienen sabor a hojas son verde y en una ocasión cuando la hija del que escribe Waleska Yulisa(†) levantando unos arbolitos de aguacate en la propiedad rural cercana a la aldea El Barranco fue mordida por un alacrán en la mano izquierda, don Toño, al regresar a Olanchito, tres horas después, le dio media pócima a la niña la que al cabo de unos minutos sintió una mejoría incuestionable en su miembro que se le estaba inflamando y doblaba el brazo con molestia.

Los curanderos—sabiendo seleccionar de entre los charlatanes y los serios— tienen algo importante que aportar a la ciencia. La información aquí explicada ha sido aportada por Antonio Fuentes al autor.

La Mosquitia es una región donde hay curaciones asombrosas, utilizando la botánica, por algunos iniciados que trasmiten sus arcanos conocimientos a Misquitos y ladinos escogidos después de someterlos a duras pruebas de conocimiento botánico, paciencia y un ritual sugestivo para dar un ropaje de magia y misterio al oficio de curandero.

La enseñanza botánica comprende el reconocimiento, selección, preparación y uso de hierbas, cáscaras, raíces y hojas que son adecuadas para la curación de intoxicaciones por mordeduras de víboras, picaduras de insectos ponzoñosos o plantas deletéreas.

Paralelamente, estos iniciados estudian los diferentes tipos de ofidios para obtener parte de los antídotos de los mismos especímenes o para otras medicinas naturales muy útiles para aquellos ciudadanos que nunca han tenido acceso a un centro de salud y mucho menos a un hospital durante sus vidas por causa del aislamiento y pobreza en que viven.

El tratamiento contra mordeduras de víboras utilizado por Antonio Fuentes, 66 años, oriundo de Olanchito y residente de la aldea Las Jaguas — casi un barrio de la ciudad cívica— es un egresado de la escuela de curanderos de Dulzuna o Dulsuna; y es el siguiente:

1. Corteza de vara negra hembra (corteza verde) y macho (corteza roja);
2. Raíz de caña hueca;
3. Raíz de chichicaste velludo;
4. Corteza de gualiqueme;
5. Corteza de cedro;
6. Corteza de chinicuite rojo;
7. Corteza de chichimora con tres dientes de ajo;
8. Cabeza pulverizada de víbora: Cascabel, barbamarilla, barbanegra, yugalán, saltón, coral, yema de huevo, terciopelo y boa (La reina de las culebras para los curanderos).

El segundo paso es la obtención de las esencias de las plantas.

La tercera etapa es guardar el polvo de cada una de las víboras mencionadas en botes diferentes. Al aplicarse el tratamiento se dan tres tomas del brebaje de las esencias después de poner en la punta de la lengua miligramos del polvo de la víbora que haya mordido al paciente. Si se ignora qué ofidio atacó al paciente entonces debe utilizarse el polvo de la cabeza pulverizada de boa.

El tratamiento tópico de la mordedura se maneja colocando un emplasto de chichimora con ajo para extraer un tejido trasparente dejado por los colmillos del ofidio.

El concepto inflexible de la ciencia ortodoxa es que el tratamiento antiofídico de los curanderos no sirve. Solo el suero antiofídico o antiveneno, tal como lo certifica perentoriamente el doctor Cruz: "es el único tratamiento específico contra la intoxicación por veneno de serpiente y su uso es vital en las mordeduras graves".

Gustavo Adolfo Cruz, biólogo y herpetólogo hondureño dice en su interesante libro: «Serpientes Venenosas de Honduras» lo siguiente: "Es una creencia muy popular en nuestro pueblo el poder de los curanderos y las plantas (yerbas) que utilizan para curar los accidentes ofídicos; desconocemos las propiedades farmacológicas que pudieran tener algunas de estas plantas, pero son tantas y su empleo es tan variado, que podemos cuestionar su uso en cualquier esquema terapéutico.

"Un regular porcentaje de accidentes son clasificados como leves y moderados y evolucionan satisfactoriamente sin tratamiento con suero antiofídico. En los casos en que el curandero interviene, cuando el paciente se recupera, el crédito se lo atribuyen a las plantas que utilizó. En el caso de que el accidente sea severo y el paciente no se recupera, se culpa a los cambios de la luna o se dice que una mujer embarazada vió al paciente y neutralizó la yerba, demás está decir que estas creencias son falsas".

"Hacemos énfasis en que el único tratamiento efectivo conocido hasta ahora para los accidentes ofídicos son los sueros antiofídicos correspondientes".

¿Acaso los científicos ortodoxos han analizado seria y científicamente la constitución química y molecular de las hierbas, raíces, cáscaras y hojas mencionadas y clasificado su nombre científico? Al parecer, no se ha dicho la última palabra sobre este asunto.

¿Qué alcaloides, proteínas, antitoxinas y sustancias inhibidorasdel veneno ofídico se encuentra en estas plantas?¿Por qué el mundo de la ciencia y de la medicina no es un poco más humilde y pone atención al folclor popular?¿De dónde proviene la riqueza de la medicina moderna?

La consolidación de ella no ha sido por magia sino por la lenta traslación de los conocimientos alquímicos del medioevo y la adquisición de algunas fórmulas y medicinas de brujos y curanderos de todo el mundo; aunque a esto se debe agregar la investigación científica de los dos últimos siglos.

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