DPTO: FRANCISCO MORAZÅN
ALCALDIA DE TEGUCIGALPA

ESTAMPAS DEL AYER -I-

Por: Nahum Valladares y Valladares

Dedicamos esta serie de dos entregas de la TEGUCIGALPA DEL RECUERDO al recordado sociólogo, historiador e investigador RAMON OQUELI, fallecido el pasado 18 de agosto, acucioso intelectual que dedicó su vida a mantener vivos los hechos que enriquecieron en el pasado la historia de nuestro país, dejándonos un significativo legado con sus valiosas obras que al morir lo incorporan a la galería de aquellos que, nimbados por la gloria, se dedicaron a escribir para enaltecer a la Patria como Antonio R. Vallejo, Ramón Rosa, Rómulo E. Durón, Gonzalo Guardiola, Rafael Heliodoro Valle, Medardo Mejía, Guillermo Bustillo, José Reina Valenzuela, Marco Antonio Rosa, Arturo H. Montes, Juan B. Valladares R., Víctor Cáceres Lara, Julio Rodríguez Ayestas y otras figuras sobresalientes que no se llevaron al sepulcro sus conocimientos y los heredaron para las generaciones futuras.- Que en las regiones desconocidas, descanse eternamente el alma de Moncho Oquelí.

Uno de nuestros lectores semanales, nos solicitó que de nuestros archivos fotográficos hiciéramos una relación de aquellos sitios capitalinos que desaparecieron de la geografía citadina o que se han transformado con el paso de los tiempos.- ESTAMPAS DEL AYER de la antañona ciudad, nos permite viajar al pasado de la ciudad que nosotros tuvimos la oportunidad de conocer con el marcado sabor colonial al recorrer sus calles empedradas y visitar las viejas edificaciones de adobe y piedra que le daban el toque de elegancia al juguetear su desordenado trazo con la irregular topografía del antiguo Real de Minas.

Comenzaremos con la Plaza Central al publicar una fotografía que data del año 1935 cuando la autoridad municipal de aquel entonces decidió rescatar la original plaza eliminando el kiosko y quitando las palmeras, las acacias y otros arbustos que se habían plantado en los años veinte del siglo pasado.

(Foto 1) La gráfica muestra como quedó la Plaza Morazán en ese año con la estatua del general Francisco Morazán en el propio centro, frente a la puerta principal de la iglesia en la que fue bautizado el 16 de octubre de 1792, orientada hacia el sur de la ciudad y sin más ornamento que las estatuas de las cuatro estaciones, los faroles y las bancas de cemento.- En esa ocasión se decidió, como se observa en el primer plano al centro, sembrar como lo hace un trabajador con su carretilla de mano, cuatro aracaurias en los extremos de la plaza.

Ahora que se está remodelando dicha plaza, varias personas, algunas foráneas y otros que desconocen la historia de la ciudad, han comenzado a decir, que al talar unos ficus enfermos y podar otros árboles que han crecido desordenadamente sembrados por los años cincuenta y sesenta, se está cometiendo un crimen al derribar árboles centenarios que desde tiempos coloniales constituían el pulmón de la ciudad.- La fotografía es elocuente y ojalá sirva de ilustración a aquellos que no saben lo que dicen.- Obsérvese a su alrededor los edificios como el Tribunal Superior de Cuentas, el local donde operaba La Moda de París, La Samaritana y la esquina de la Casa Faraj.

(Foto 2) Cuando usted baja por la estrecha calle que pasa por el Ministerio de Finanzas y llega al semáforo de la esquina del edificio de Quinchon León, la panorámica ha cambiado en gran parte.- En la gráfica de 1919, se puede apreciar a la izquierda la casa donde funcionó el Laboratorio del doctor Zoilo M. Valle, a la izquierda hoy en ruinas la hermosa casa de don Urbano Quezada, al fondo a la izquierda sobre un muro la casa del doctor Jesús Rivera y a la derecha, señalada con la flecha, el lugar donde se construyó en los años cincuenta el Ministerio de Salud Pública.- Desde el ángulo donde fue tomada la fotografía se observa que la calle de tierra finalizaba en una cuesta solo para peatones que conducía al barrio La Moncada.- Hoy esta zona es muy transitada porque conecta al centro de la ciudad con la vía que desde el Puente Carías se dirige al Barrio Abajo.

(FOTO 3) Al construirse el Estadio Nacional en 1948 y finalizados los trabajos del puente La Isla en 1950 en el gobierno del presidente Gálvez, la calle de tierra desde el puente hasta la instalación deportiva lucía tal como aparece en la fotografía. Al centro de la calle se respetó una llama del bosque que desapareció cuando se realizaron los trabajos de pavimentación de la vía. No existía la arteria que hoy une a este sector con el Barrio Morazán y que hoy comienza donde se observan estacionados unos vehículos de la época. La calle que rodeaba al Estadio llegaba hasta el Birichiche partiendo desde ese sitio una vereda que bordeando las faldas del Juana Laínez caía a los terrenos de los Quezada donde hoy se levantan las colonias Humuya y El Prado.

(FOTO 4) Lo que vemos en esta fotografía desapareció hace muchos años. Los carboneros vendiendo en carretas tiradas por bueyes el carbón que utilizaban en muchas casas para estufas y en algunos comercios como combustión en hornos y calderas. En la carreta, con ruedas sólidas de metal, vemos al vendedor estacionado frente a la casa de los Agurcia en la parte alta de La Hoya descargando una porción del producto que empleaban en el lugar donde vendían leche, quesos y otros productos lácteos. El inmueble ya no existe, en ese sitio ahora opera una zona de estacionamiento para vehículos contiguo a la casa de don Marcos Morales que sirve como oficinas centrales y capilla ardiente de Funeraria "La Auxiliadora".

(FOTO 5) Aquí hay un cambio total... es la Cuesta del Río tal como se apreciaba en 1912 y que nosotros todavía logramos ver a finales de los años cuarenta y principios de los cincuenta. A la izquierda el Salón de Sesiones del Congreso Nacional habilitado en la segunda planta de lo que fue la Escuela de Artillería o Cabos y Sargentos. A la derecha la esquina donde se encontraban las oficinas de la TACA y contiguo en una acera alta la que fue casa y biblioteca de don León Vásquez. Hoy con esas mismas ubicaciones se levantan a ambos lados de la recordada Cuesta del Río, el Palacio Legislativo cuya construcción se finalizó en 1954 y el edificio del Banco Central de Honduras.

(FOTO 6) La misma calle en la que se observa caminando rumbo a la Casa de Gobierno a uno de los funcionarios de la administración del presidente Francisco Bertrand y al fondo, no muy visible por lo antiguo de la foto el sector ribereño de Comayagüela en la primera avenida.

(FOTO 7) En los años cincuenta, en el Paseo El Obelisco, recién adoquinada la calle, fue tomada esta fotografía de la casa propiedad del general Carlos Sanabria que alquilaba a la empresa Sterling Products International productores de Mejoral, Glostora y Píldoras Ross y en la esquina norte se instaló la Casa Mathews distribuidores de maquinaria pesada como Caterpillar y John Deere. Los edificios con ciertas mejoras existen y fueron adquiridos en los setenta por el Partido Nacional de Honduras para operar las oficinas de sus organismos de dirección.

(FOTO 8) En esta casa a media cuadra al norte de la Plaza Central funcionó la Legación Americana en 1906, en 1928 la emisora experimental HRB "La Voz del Trópico", en 1934 la Tropical Radio and Telegraph Company y a finales de los años cuarenta y en la década de los cincuenta el Hotel Mac Carthur de don Francisco López. Cuando nos referimos a la Legación, así se denominaba en aquella época a la misión diplomática estadounidense y es posible que al ocuparla como sede, colocaron una águila real esculpida en piedra en la parte superior de la entrada principal, emblema que todavía está en la vetusta edificación y que usted puede contemplar cuando transita por la calle que muchos todavía reconocen como la "Calle del Pálace".

La próxima semana continuaremos ofreciéndoles ESTAMPAS DEL AYER, en un recorrido gráfico por la antigua capital de Honduras.

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