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Honduras Universal   New York, NY. 17 de Septiembre del 2003  Mas Aqui:

Origen de la Lenua Española
(Tomado del Diario El Tiempo)

¿Cuál es el origen del español?

Más que una simple sucesión de hechos, el origen del español es un relato apasionante, de hecho, quizás ninguna lengua en el mundo posea una historia tan rica y con tantos matices.

La historia se inicia con los pueblos que habitaban España antes de la llegada de los romanos. Allí vivían iberos, celtas, lusitanos, ástures y cántabros, vascones, carpetanos y vetones, contestanos y túrdulos; cada uno con su propia lengua.

De estas lenguas, sobre todo del celta, hemos heredado palabras como bruja, arroyo, becerro, izquierdo, camisa, carro, cerveza, sapo, perro, gorra, lanza, barro, gordo, pizarra, morcilla y muñeca.

Para esa misma época, la península era muy visitada por los griegos, cuya lengua se hablaba en las factorías o instalaciones portuarias que levantaron en España a partir del siglo VII a.C.

Estos ilustres comerciantes nos dejaron un enorme patrimonio de palabras. Son de origen griego: botica, cítara, cristal, historia y poesía, ángel y diablo, cronología y sismógrafo, y como una peculiaridad nos dejaron la palabra cielo, pero no registran el vocablo "infierno".

Luego vendrían los siglos de la influencia de los romanos, quienes a partir del año 218 a.C. dominaron completamente la península, a la que llamaron Hispania. Los romanos también trajeron su lengua: el latín, que se convertirá en el germen de donde saldría el castellano.

No obstante, el latín que llega a España no es el "sermo urbanus", o lengua culta que manejaban poetas e historiadores, es el "sermo rusticus", la áspera habla de los conquistadores y soldados, la que se impone como lengua de uso.

Ese latín de Hispania también estuvo marcado desde el inicio por la influencia de las lenguas prerromanas, ya que muchos de los que hablaban la lengua de Roma no habían podido borrar de su pronunciación la huella de los idiomas indígenas originales.

En conclusión, el español y las demás lenguas romances no proceden del latín empleado por los supremos artífices del lenguaje, sino del latín de la gente corriente, el latín hablado en las casas, en las calles, en los campos, en los talleres, en los cuarteles.

La influencia romana se tambalea a partir del año 410, cuando su capital fue saqueada por Alarico, rey de los visigodos, señalando el comienzo del fin del imperio, abatido por los pueblos de origen germánico.

Luego llegaron a España los vándalos, junto a alanos y suevos; finalmente, a comienzos del siglo VI, los visigodos ocuparon prácticamente toda la península, fijaron su capital en Toledo y acabaron por romper todo lazo con Roma.

Estos pueblos germánicos también aportaron al desarrollo del español, estoas influencias se dividen en dos grupos: "el de la guerra y el de la paz".

Guerra, orgullo y ufano son voces germánicas, al igual que ganar, robar, espía, heraldo, estribo, botín, tregua y bandido, todas del "grupo de la guerra".

En el "grupo de la paz" quedaron fieltro, cofia, falda, atavío, sopa, rueda y aspa, blanco, gris y compañía, palabras cuyo uso se hizo imprescindible porque designaban objetos que no pertenecían a la cultura romana.

También nos dejaron nombres propios como Alvaro, Fernando, Rodrigo, Rosendo, Ildefonso y Elvira, todos de origen germánico.
Después vendría la caída de los visigodos, cuyo último rey, Rodrigo, fue derrotado por los árabes en el año 711. A partir de ese momento, la influencia árabe marcaría durante siglos el desarrollo de España, sobre todo del español, en el cual existen cuatro mil arabismos, o vocablos de origen árabe.

Entre los arabismos se incluyen golosinas (almíbar, alcorza, alfajor, alfeñique), pero también "grandes palabras": álgebra, cero, cifra, algoritmo y guarismo; de igual origen son ajedrez, alfil, jaque y mate, alquimia, cenit, nadir, acimut, azogue y alambique. Los nombres de flores como azahar, alhelí, jazmín, azucena y amapola; de frutas: albaricoque, sandía, limón, naranja y toronja, también son de ascendencia árabe.

Entre tanto, los reinos españoles emprendían la reconquista de sus territorios, y poco a poco, a través de guerras y alianzas, se fue extendiendo la hegemonía de Castilla sobre los demás.

En esa época, y para ser exactos, el castellano no era más que un pequeño dialecto arrinconado en la parte norte de España, pero paulatinamente, a medida que Castilla y León comenzaba a expandir su dominio político hasta lograr la expulsión de los árabes, así se iba extendiendo lo que los linguistas denominan la "cuña castellana", una especie de español primitivo, que finalmente daría origen a lo que nosotros conocemos como español. El castellano, por así decirlo, se salió de su lugar y se derramó por España, primero, y después del descubrimiento de América, ya convertido en español, se ubica como una de las lenguas más importantes del mundo.

¿Cuáles son los primeros textos escritos en español?

Los primeros registros escritos del castellano, o español, son las llamadas "glosas" de San Millán y de Silos. Se les llama glosas porque son anotaciones escritas al margen de manuscritos.

El manuscrito de San Millán contiene homilías o sermones de San Agustín, y el de Silos una especie de "recetario" de penitencias, ambos estaban escritos en latín. El hecho es que alguien, probablemente un estudiante de latín, explicó (glosó) el significado de algunas partes del texto original y, lo más importante, es que esas glosas las escribió en una lengua distinta: el romance, o sea una especie de castellano antiguo. Estas glosas también se conocen como emilianenses (Millán) y silenses (Silos) y datan aproximadamente del siglo XII.

¿Qué dicen esas glosas?

El mensaje es fundamentalmente religioso, pero como ejemplo casi siempre se cita este pasaje de las glosas emilianenses, donde el glosador se extendió más allá de lo que decía el manuscrito original:

"...cono adjutorio de nuestro dueno, dueno Christo, dueno Salbatore, qual dueno yet ena honore, e qual duenno ténet ela mandatjone cono Patre, cono Spíritu Sancto, enos siéculos delosiéculos. Fácanos Deus omnipote(n)s tal serbitjo fere ke denante ela sua face gaudioso segamus. Amén."

Cuya traducción sería: "...con el auxilio de nuestro señor, el señor Cristo, el señor Salvador, el cual señor está en el honor, y el cual señor tiene el imperio con el Padre y con el Espíritu Santo en los siglos de los siglos. Háganos Dios omnipotente tal servicio hacer, que delante de su faz gozosos seamos. Amén".

¿A qué se le llama Romania?

Primero se le llamaba Romania a la porción del imperio romano en que predominó el latín como lengua. La Romania actual comprende cinco naciones europeas (Portugal, España, Francia, Italia y Rumania) y pedazos de otras dos (Bélgica y Suiza). La disciplina moderna que estudia la evolución del latín en esas regiones se llama Filología románica.

¿Con qué obra se inicia la literatura en castellano?

Con el Cantar de Mio Cid, donde se cuentan, entre otras cosas, las luchas de Castilla contra leoneses y aragoneses por un lado, y contra los almorávides por otro, destacando la figura de Ruy Díaz, el Cid Campeador. El texto, que data aproximadamente de 1140, es más cercano al español actual:

"Mio Cid Roy Díaz por Burgos entróve,
en sue conpaña sessaenta pendones.
Exién lo veer mugieres e varones,
burgeses e burgesas por las finiestras sone."

¿Qué se entiende por cantares?

Básicamente eran relatos exagerados, historias en verso interpretadas por juglares, especie de artistas ambulantes o de feria, que se referían a noticias ya conocidas destinadas sobre todo a un público señorial, que apreciaba y pagaba a éstos artistas. De ahí surge el "mester de juglaría" (cuanto mejor fuera el juglar, mejor comía).

¿Qué era el mester de clerecía?

Al mester de juglaría se contrapone, a partir del año 1230, el "mester de clerecía", u oficio de clérigos. Bajo este término se incluyen obras escritas por hombres ilustrados, que sí tenían trato con los libros, en oposición a los juglares, cuyo saber era popular, empírico. Ejemplos de este mester son los libros de Apolonio, de Alexandre y el Poema de Fernán González, todas obras de autores anónimos y compuestas en el siglo XIII. La rivalidad entre ambos mester se expresa en estos versos del Libro de Alexandre:

"Mester trago fremoso, non es de joglaría,
mester es sen peccado, ca es de clerezía,
fablar curso rimado, por la quaderna vía
a síllavas cuntadas, ca est grant maestría."

Como puede verse, aquí las alusiones a la rima y a la "gran maestría" de su arte denotan la supuesta superioridad del mester de clerecía sobre el de juglaría.

¿Cuál es la importancia de la obra de Alfonso X?

Al rey Alfonso X se le considera el creador de la prosa española porque fue responsable de otorgarle a los escritos en lengua romance (castellano) un lugar predominante frente al latín.

Aunque siguieron escribiéndose libros en latín, los escritos en romance adquirieron, gracias a él, su carta definitiva de ciudadanía. De singular importancia son las traducciones que hiciera Alfonso X del Libro de Calila e Dimna (del árabe, que a su vez es traducción del original hindú, al español), mientras su hermano Fadrique emprendía igual tarea con el Sendebar, también de origen hindú. La obra más ambiciosa de Alfonso X es la "General estoria", empresa enciclopédica donde intentara compilar una historia general a través de toda clase de fuentes: desde la Biblia y comentaristas de la Biblia, escritores latinos clásicos, historiadores árabes y el Libro de Alexandre hasta cantares juglarescos.

¿Cómo se desarrolla el español durante los siglos XIII al XV?

A partir de Alfonso X no sólo crece la cantidad de textos escritos en español, sino que los rasgos de la lengua, reforzada por el proceso mismo de escritura y lectura impulsado por el rey, adquiere una identidad propia, fijándose y estableciéndose con mayor fuerza.

¿Cual es el panorama del español en los siglos XVI y XVII?

Durante esa época, que se conoce bajo el nombre de "los siglos de oro", la lengua se ve consolidada por la literatura, leer las obras de los siglos XVI y XVII es como sentir el pulso de nuestro idioma durante una época excepcionalmente rica. Es el tiempo de Lope de Vega y Calderón de la Barca en el teatro, de Boscán, Garcilaso y Gutierre de Cetina en la poesía, pero sobre todo de Góngora y Quevedo, culterano el primero y conceptista el segundo, mientras en la novela destacan el Lazarillo de Tormes, la Vida del Buscón y Guzmán de Alfarache, pero ninguno puede compararse con el Quijote de Miguel de Cervantes, después del cual ya no fue posible escribir libros de caballerías.

¿En qué consisten el culteranismo y el conceptismo?

Los historiadores de la literatura y el arte suelen dividir a la poesía del Siglo de Oro, o Barroco español, en dos tendencias: culteranismo y conceptismo, entendiendo por culteranismo el uso abundante de palabras cultas y de sintaxis rebuscada (siguiendo el esquema de las oraciones en latín), y por conceptismo el uso de agudezas intelectuales y de asociaciones sorpresivas, y hacen caudillo de lo primero a Góngora y de lo segundo a Quevedo.

¿Cuál es la importancia del Quijote para la lengua española?

El Quijote (cuya primera parte apareció en 1605), al igual que la Divina Comedia, cumplió con una función bien definida: afianzar la lengua al convertirse en un clásico, en fuente casi inagotable de términos y construcciones a la cual se remitían lectores y estudiosos. Pese a que muchos han señalado "sus italianismos, incongruencias e incorrecciones", los acádemicos de hoy lo llaman, con propiedad, "espejo del idioma". El mismo Cervantes dijo en una ocasión: "Yo soy el primero que he novelado en lengua castellana". En la popularidad del Quijote influyó el hecho que Cervantes únicamente deseaba decir lo que opinaba y sentía acerca de la vida, del mundo, de la sociedad de su tiempo, del hombre y de los ideales humanos. Sin embargo, en general los contemporáneos de Cervantes no tuvieron ojos para descubrir ese propósito, incluso Lope de Vega leyó el Quijote y no lo entendió, y en 1606 escribió lo siguiente, donde con la palabra "romí" alude a la lengua romance, el español:

"...y ese tu Don Quijote baladí
de culo en culo por el mundo va
vendiendo especias y azafrán romí,
y al fin en muladares parará."

¿Cuándo se publica la primera Gramática del
español?

La primera gramática de nuestra lengua -de hecho, la primera gramática auténtica de una lengua vulgar, o sea moderna- es la Gramática castellana, que con dedicatoria a Isabel la Católica, hizo imprimir en 1492 Elio Antonio de Nebrija. La intención de Nebrija al hacer su gramática era que "las naciones de peregrinas lenguas aprendieran el castellano", más que los hablantes de castellano se enteraran de sus reglas.

¿Cuándo aparece la primera Ortografía del español?

La primera ortografía del español es del mismo Elio Antonio de Nebrija y fue publicada en 1517, a la que siguieron las de Alejo Vanegas (1531), la de Antonio de Torquemada (1552) y la de Juan López Velasco, entre otras.

¿Cuál es la ortografía más revolucionaria de esa
época?

Sin lugar a dudas, la "Ortografía kastellana" de Gonzalo Correas, pubicada en 1630, escrita con el fin de que "la lengua salga de la esklavitud en ke la tienen los ke estudiaron latín". Correas también propone eliminar las letras inútiles, como la h y las dobles ll y rr, "para ke eskrivamos komo se pronunzia y pronunziemos komo se eskrive, kon deskanso y fazilidad sonando kada letra un sonido no más".

¿Cuándo se publica el primer Diccionario del español?

"El primer diccionario del español se publica en 1492, escrito también por Nebrija, que en su primera parte se dedica al latín-español. Después, en 1495 aparecería la segunda parte, español-latín. La función de este diccionario era ayudar a traducir del latín al español y viceversa.

¿Cuál es la importancia del diccionario de Covarrubias?

El "Tesoro de la lengua castellana o española", publicado por Sebastián de Covarrubias Orozco en 1611, es el primer diccionario moderno del español en el cual se puede encontrar la definición o descripción de cualquier término en lengua castellana, es abundante en detalles, en ejemplos y en información enciclopédica.

Covarrubias se atuvo fundamentalmente a la lengua castellana hablada en sus tiempos, sin ocuparse gran cosa de la traducción de las voces al latín, pero prestando mucha atención a la etimología, o sea al origen y evolución de las palabras.

¿Quiénes son los sefardíes?

Bajo ese nombre se conoce a los judíos españoles, también llamados sefarditas o sefaradíes (de Sefarad, el nombre hebreo de España) quienes fueron expulsados de la península ibérica en 1492. Estos sefardíes se establecieron en Turquía, los Balcanes y el Asia menor, y nunca olvidaron el idioma que habían aprendido en España, aunque era el mismo de quienes los expulsaron. Este caso extraordinario de supervivencia, unido al hecho de que el judeoespañol (también llamado sefardí o ladino) conserva mejor que ninguna otra modalidad actual del castellano los rasgos que nuestra lengua tenía en tiempo de Nebrija, ha llamado la atención de los linguistas modernos. Aunque este judeoespañol ha sufrido influencias del árabe y del español moderno, su fonética y su vocabulario han resisitido en lo básico, de manera que suele servir de ejemplo vivo de cómo se hablaba el español hace 500 años.

¿Cómo se establecen las relaciones linguísticas entre España y América?

Al inicio, los españoles optaron por imponer su lengua a la fuerza, pero poco a poco, a medida que los indígenas aprendían el castellano, las voces americanas, sobre todo aquellas que designaban objetos desconocidos para los conquistadores, fueron penetrando en el español.

De igual forma los topónimos (nombres de lugares) españoles se asimilaban en América, en algunos casos unidos a topónimos americanos: Santiago de Cuba, San Miguel de Tucumán, San José de Cúcuta, Santiago de Chuco, San Antonio del Táchira, Santiago de Huata, y muchos más.

Actualmente, las distintas modalidades regionales se ha ido afianzando y se habla del español hablado en Cuba, Colombia, Honduras o Chile, como del que se habla en España. En teoría, así como se fragmentó el latín del imperio romano, así el español podría seguir diversificándose geográficamente hasta fragmentarse en distintas lenguas "neoespañolas". Aunque en la práctica, la tendencia a la fragmentación está frenada por una serie de factores, el más importante de los cuales es la democratización de la cultura, cada vez es mayor el número de hispanohablantes que saben leer y escribir.

¿Cuál es el número de hispanohablantes?
Según el Britannica Book of the Year 1997, para el año 1996 habían aproximadamente 328 millones de hispanohablantes, aproximadamente el 5,7% de la población mundial, distribuidos en 21 países y en una área geográfica de 12.207,187 kilómetros cuadrados.

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