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PROPIEDADES DEL AGAVE

Alimenticias, industriales y medicinales.

USOS Y POTENCIAL ECONOMICO

En la mayoría de trabajos de botánica, el género Agave se clasifica como miembro de la familia de las Amaryllidaceae. Sin embargo, ciertos caracteres llevaron al botánico inglés J. Hutchinson a establecer una familia especial, Agavaceae, en la cual incluye también la especie Phormium tenax, el "lino" o "cáñamo de Nueva Zelanda" (BALLY & TOBLER, 1955).

En Centroamérica, de donde es originario el género Agave, está representado por muchas especies, las cuales no se distinguen fácilmente. En los primeros tiempos, estas plantas fueron llevadas a Europa, donde se dispersaron muy rápido, principalmente en los países del mediterráneo; la típica roseta de hoja grande de la "planta centenaria" (Agave americana Linneo), con su tallo floral sumergido originándose desde el centro, ha llegado a ser un rasgo tan característico de los centros turísticos, tales como Montecarlo, que muchos pintores cometen el anacronismo de retratarla en el escenario mediterráneo de los tiempos clásicos.

El género Agave se compone de 250 a 300 especies, las cuales han sido descritas por A. Berger y W. Trelease. En 1933, H. Ross estableció no menos de 62 especies tan sólo para México, la mayoría de las cuales se utilizan para la producción de fibra sólo en áreas restringidas. No siempre resulta fácil determinar una especie de este género, porque la diagnosis generalmente se basa en caracteres florales, y estas aparecen tan sólo después de varios años, rara vez en plantas silvestres. Todas las "Agaves" de importancia en la producción de fibra "dura", se clasifican dentro del subgénero Evagave.

O. RICHTER (cit. por BALLY & TOBLER, l.c.), confirmó que los Aztecas, realmente hicieron papel de fibra de Agave, tal como lo mencionó Motolinia; este papel estaba reservado para documentos especiales, mientras que el papel para uso común, era preparado de la corteza de una planta de "fique".

Poco después de la conquista de México, los primeros "Agaves" llegaron a España. Charles de Lécluse (1526 a 1609), vio varias plantas en un monasterio cerca de Valencia hacia 1550, y tenían un gran número de retoños que fueron llevados a un apotecario llamado Coudebecque, en Antwerp (BALLY & TOBLER, 1955).

Varias especies del género Agave han sido utilizadas durante muchos años para la producción de un licor fermentado llamado "pulque". En México, cuando este licor es destilado, se produce el potente mescal llamado "tequila". La producción comercial de etanol a partir de Agave no se ha intentado hasta donde se sabe, debido a que la producción de pulque y mescal consumen la totalidad de la materia prima (CRUSE, 1949).

CORRELL, ET AL. (1955), indican que la mayor diversidad de especies del género Agave, está en la zona de transición árida-semiárida en las tierras altas de México central, donde un gran número de especies y variedades se presentan, muchas de las cuales son endémicas y extremadamente locales en distribución. El desierto de Puebla, que cubre parte de los Estados de Puebla, Hidalgo y Oaxaca, es una región típica que posee un gran número de especies endémicas. Esta región, es también una de las cuales tiene los cultivos más intensivos de Agave. La más alta concentración está en baja California y el desierto de Coahuila, donde poblaciones masivas de pocas especies, cubren cientos de millas cuadradas. Todas las áreas principales de distribución de Agave, excepto una gran parte del desierto de Coahuila, han sido casi totalmente exploradas. La exploración más intensiva se llevó a cabo en baja California y Sonora en México, y en el sudoeste de Estados Unidos. La península de Yucatán, permaneció inexplorada debido a su clima semiárido y a su naturaleza limosa.

De acuerdo con ZIN (1922), en Chile emplean de Agave americana el zumo de las hojas para lavar la ropa; la infusión de las hojas sirve para purificar el estómago e intestinos. Se puede hacer un cocimiento de hojas con una cucharada de miel en dos tazas de agua y se obtiene un buen refrescante; además, esta agua sirve para lavar los ojos inflamados. Mezclada con "ajenjo", elimina los humores malos del cuerpo. El polvo sana la ictericia y las enfermedades del hígado; el zumo sirve, para curar heridas e hinchazones. Todas las partes de la planta son diuréticas. Se combate con esta planta los males de los riñones. Las raíces son un buen remedio contra la descomposición de la sangre. Se cultiva también para cercos vivos.

Las fibras obtenidas en Italia y España de Agave americana, fueron conocidas como "zamara" o, en los primeros trabajos como "zappara". Georg Rudolph Böhme, dio una descripción de ellas en 1794 y dijo que medias, guantes, telas y encajes podían teñirse muy satisfactoriamente. A pesar de esto, la importancia del "maguey" como una fuente de fibra permaneció despreciable comparada con la "cantala", la cual en los primeros tiempos alcanzó las islas Filipinas vía India y creció allí y en Java en gran escala (BALLY & TOBLER, 1955).

ISENBERG (1956), informó que por lo menos dos y posiblemente más especies del género Agave podrían ser usadas en la industria del papel utilizándose para ello los desechos de la industria de la cordelería. Estas especies son: A. americana, A. cantala, A. fourcroydes y A. sisalana.

Según CARDENAS (1969), en Bolivia emplean la fibra de Agave americana para fabricar "sacos metaleros" que son para empacar los minerales.

JUSCAFRESA (1975), indica que Agave americana posee propiedades astringentes y calmantes. La raíz seca en decocción durante 10 minutos a dosis de 20 gramos por litro de agua, purifica la sangre. El zumo obtenido de las hojas mezclado con aceite de oliva y aplicado en fricciones, alivia el dolor de gota y reuma.

En Ecuador, se emplea agave americana como un remedio antiséptico, diurético y laxante; la savia, tiene propiedades desinfectantes y puede ser ingerida para contrarrestar el crecimiento de bacterias putrefactas en el estómago y los intestinos. Se le recomienda ocasionalmente para tratar la tuberculosis pulmonar, el hígado malo y la ictericia. Se puede emplear el agua en que la fibra del "cabuyo" ha sido remojada durante un día como desinfectante del cuero cabelludo y como tónico para tratar la caída del cabello. La savia extraída y mezclada con aceite de oliva, se usa en medicina popular en el tratamiento del reumatismo. La decocción de la raíz y de las hojas se utiliza para combatir el reumatismo y la sífilis. A. americana, comúnmente se usa como alimento y como fibra para la elaboración de canastos y acordelados. Un licor es destilado de las hojas centrales después de tostarlas y fermentarlas, del cual se afirma que es una bebida alucinógena fuerte. Cuando la planta está en período de floración, se pueden cosechar los botones y hornearlos a bajas temperaturas hasta que la parte interior esté suave; se pelan las hojas centrales y se añaden especias, con lo que se obtiene un rico acompañante (WHITE, 1976).

De acuerdo con MANDFRED (1977) el líquido exprimido de las hojas de Agave americana y mezclado en partes iguales con aceite de olivas u otro aceite es un excelente remedio para aliviar dolores reumáticos. Se usa la mezcla mencionada en fricciones, dos o tres veces por día.

Haciendo hervir un puñado de raíz de esta misma especie y hojas en un litro de agua durante diez minutos, se toma el cocimiento a pasto durante el día en los casos de sífilis, reumatismo y para purificar la sangre. Tiene las misma propiedades este cocimiento que la "zarzaparrilla".

Tiene la "pita" también propiedades curativas en las enfermedades infecciosas del estómago e intestino, como en las diarreas crónicas y en los vómitos sin causas apreciables. En estos casos es suficiente un té preparado con las hojas de "pita", tomado después de las comidas con miel. Es bueno en las enfermedades del hígado y riñones complicadas con la indigestión y dolores.

En algunas partes de la República de Venezuela, se cultiva esta especie para utilizar el zumo dulce que se extrae de su tallo, para la fabricación entre otras cosas de una cerveza llamada pulque, que es muy agradable al paladar, sin amargor, y es una bebida nutritiva. Además se fabrica de esta planta un aguardiente muy rico.

En México, emplean el zumo de las hojas de Agave americana por vía oral para combatir los espasmos del estómago. La raíz como depurativo de la sangre; los cogollos, para sanar heridas; e igualmente, esta especie es utilizada contra el cáncer, la calentura y los golpes (MENDIETA & DEL AMO, 1981).

El uso principal dado en Colombia a la especie Agave americana, es la confección de sacos para la exportación de "café"; las plantas de borde espinoso, se emplean para hacer setos en las cercas que atajan bien los animales. Las plantas, una vez que han florecido o sido maguesada, muere dejando el bohordo floral o "maguey", donde además de las flores se producen los bulbillos que sirven para su propagación vegetativa comercial (ECHEVERRY, 1984).

De acuerdo con GIRAULT (1987), los Kallawaya emplean de Agave americana las hojas frescas, previamente machacadas y cocidas en agua, para aplicarlas como cataplasma sobre dislocaciones y fracturas; cortadas en pequeños pedazos y en infusión, para el lavado de los ojos irritados o conjuntivitis. Cortadas en pequeños trozos, en decocción como droga, tiene un efecto narcótico. Las raíces, frescas o secas, cortadas en pequeños trozos y en decocción, se usan para combatir afecciones hepáticas y problemas de la vejiga en decocción con hojas de "ajenjo".

Enseñanza presentada por la Secretaria de divulgación científica de la A:. U:. M:.

Respetable Jñápika Gurú Pablo Elias Gómez Posse

Discípulo del Maestre Dr. David Juan Ferriz Olivares

Discípulo Modelo Del Sublime Maestre Dr. Serge Raynaud de la Ferrière

Getuls Juliana Gómez Dra. en medicina Biológica

 

Respetable Jñápika Gurú  Dr. Pablo Elias Gómez Posse 

gurupabloelias@yahoo.com

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