Su
venida se acerca [Devocional]
"Cuando veáis todas estas
cosas, sabed que está cerca, a las puertas". Mateo 24:33
No me cabe la menor duda de que somos Una Generación privilegiada por Dios.
Cuando veo hacia atrás en mi vida puedo reconocer la mano de Dios actuando aquí
y allá para granjear mi salvación. Hemos visto milagros de Dios en nuestras
vidas Cristianas, y en las vidas de los que nos rodean, una y otra vez.
Cada
vez que he tenido oportunidad de dar testimonio de mi fe, he descubierto el gran
poder que tiene esa sencilla testificación de fe en los corazones abrumados por
las cargas de la vida.
Pero no
solamente hemos sido privilegiados por el actuar Divino en nuestro Pasado, sino
que nuestro presente nos marca como herederos de las promesas Bíblicas y
testigos del cumplimiento de las profecías, más que ninguna generación que
nos precedió.
Día
tras día doy gloria a Dios por lo que sucede a nuestro alrededor, por los
detalles, inadvertidos para el mundo, que nos anuncian sin cesar "sabed que está
cerca, a las puertas." Mat. 24:33
Cataclismo, Ecatombe y palabras similares no alcanzan a describir con plenitud
toda la desgracia vivida en Nueva Orleans.
Cuánto
hemos lamentado la pérdida de vidas humanas en esa ciudad a finales de agosto
pasado, pero no podemos dejar de pensar en las palabras de la pluma inspirada
hace poco más de 100 años, que dicen: "En las escenas finales de la historia de esta
tierra, la guerra prevalecerá. Habrá epidemias, mortandad y hambre. Las aguas
del abismo rebasarán sus límites. Incendios e inundaciones destruirán la
propiedad y la vida. Debiéramos estar alistándonos para las mansiones que Cristo
ha ido a preparar para los que lo aman.-Mar 172 (1897)."
Y
además dice: "En los incendios, en las inundaciones, en los terremotos, en la
furia del profundo abismo, en las calamidades del mar y de la tierra, el
Espíritu advierte que Dios no siempre contenderá con el hombre (Manuscrito 127,
del 22 de noviembre de 1897)."
En
medio de tanta angustia y de tanta maldad, no podemos menos que recordar las
palabras de Cristo advirtiéndonos de lo que sucedería: "Cuando viereis todas
estas cosas..."
Cada
vez más cerca, las calamidades de tierra, cielo y mar, deben hacernos
reflexionar en nuestra situación espiritual, nuestra relación con Dios y nuestra
separación, cada vez más necesaria, de las cosas de este mundo.
Para
aquellos que muestran temor ante la tempestad que se avecina, el Espíritu de
Profecía dice: "No
tenemos nada que temer en lo futuro, excepto que olvidemos la manera en que el
Señor nos ha conducido y sus enseñanzas en nuestra historia pasada" (3JT 443).
No
tenemos nada que temer al futuro, Cristo espera por nuestro arrepentimiento.
No
tenemos nada que temer al futuro, rompamos las ligaduras de maldad.
No
tenemos nada que temer al futuro, El cielo entero trabaja en nuestro favor.
No
tenemos nada que temer al futuro; detrás de las desgracias escuchamos un
Murmullo que cada vez se hace más audible: "Maranatha, Cristo Viene". Aleluya.
Ptr. David Reyes F. |