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Estos son fragmentos de algunas de las composiciones de los últimos
dos años...
Extraviada.
La nada.
Contra reloj.
El Naufragio
Extraviada.
Un día se percató
que algo en la vida no marcha bien
que hay puntos valiosos sin serlo,
y temas prohibidos que nadie hablará.
El fantasma del hastío
se hace dueño del reloj
y las calles, espacios vacíos, rincones,
son la más gris de las prisiones.
Concluyó que el amor
es otra palabra que nos vendieron
los absurdos poetas del dinero
que con justicia la historia olvidará,
y su lenguaje limitado
por el cerco de la carne
le fue insuficiente para gritar
los ecos del corazón.
Extravió la mirada,
enfermó de encierro y tristeza,
y las palabras, pasiones, orgullo, dinero,
fracasaron como alivio a sus penas.
La
Nada.
La nada se mete en el desván,
la nada invade este rincón
y me promete vestirme de blanco inocente.
La nada destruye esta obsesión
de querer saber a donde voy,
y me seduce con hilos de plata en mi mente.
Contra
reloj.
No hay lógica en eso,
pasan los años, aún no lo entiendo;
joderte la vida a brazo partido
en vana carrera contra el destino.
Cada mañana despierto
con cientos de guerras que debo librar
con una sonrisa tatuada en el rostro
y un cruel corazón que no quiere sanar.
Tragedia cronometrándose
lecho de espina y dolor,
último tren alejándose,
una vez más me ha burlado el reloj.
El
Naufragio .
Verás mi naufragio desde tu playa,
querrás gritar mi nombre y no lo harás,
y si piensas ayudarme será todo en vano,
si insistes en amarme te perderás.
Ayer izé mis velas a la aventura
pero sin estrellas no pude viajar
quise regresar pero ya era tarde
tanto me he dañado y no podré sanar.
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