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ADIESTRAMIENTO

1.VENIR A LA LLAMADA

Los utensilios que debemos utilizar para este ejercicio son: un collar de cadena estrangulador y una correa de cuero de 6m.
La duración ha de ser de diez minutos y el tiempo estimado es de cinco días. Para que nuestro perro se acostumbre a acudir de inmediato a nuestro lado siempre que lo llamemos procederemos de la siguiente forma:
Colocamos en lugar de la correa normal de adiestramiento que usamos en los demás ejercicios una correa larga de aproximadamente seis metros y lanzamos un objeto a cierta distancia, dentro del alcance de ésta. Provocaremos al perro para que vaya a buscarlo y una vez que lo esté olfateando lo llamaremos por su nombre seguido de la voz de mando "AQUÍ", mientras vamos trayéndolo con pequeños tirones de la correa. Cuando lo tengamos cerca lo acariciaremos felicitándolo con las palabras muy bien, muy bien.
Después de ensayar cinco o seis veces el perro ya habrá asociado la palabra de mando con la acción a realizar. La siguiente vez llamaremos al perro acompañando la voz de mando con un chasquido de dedos que, en lo sucesivo sustituirá la voz de mando.
Finalmente perfeccionaremos el ejercicio soltando al perro y combinando el chasquido con un silbido, silbato, pito etc.para asegurarnos que el perro acudirá a nuestra llamada si el sonido del chasquido se hace imperceptible. Será el momento de ensayar aumentando las distancias.
Podría ocurrir que nuestro amigo se desentendiese de nuestra llamada y desobedeciera nuestra orden, en ese caso lo peor que podemos hacer es correr detrás de él o gritarle perdiendo los nervios. Lo mejor es andar en sentido contrario haciendo que lo abandonamos. Pronto intentará alcanzarnos. Cuando observemos que ha iniciado nuestra persecución nos pararemos haciéndole frente y, con el silbido, le iremos acercando para felicitarlo una vez que esté junto a nosotros.

2. ANDAR JUNTO AL DUEÑO

Ataremos al perro con una correa regulable, de dos metros de longitud, y paulatinamente le enseñaremos a andar junto a nosotros sea cual sea el ritmo o la dirección del paso.
La posición de partida es siempre la misma: a la izquierda. El perro, pues, está sujeto lo más corto posible y a la izquierda de su amo. Nos situaremos de forma que a la izquierda del perro haya un muro o pared que seguiremos para impedir que el animal se aleje. En el caso de que quiera hacerlo presionaremos su cuerpo con la rodilla contra la pared sin detener la marcha. Seguramente, por muy dócil que sea nuestro perro, intentará adelantarnos o retroceder. En estos casos actuaremos de la siguiente forma:
* Si se adelanta colocaremos nuestro pie derecho en la ingle, cruzándolo por detrás de nuestra pierna izquierda, con el fin de trabar su paso.
* Si se atrasa, efectuaremos un simple tirón sobre la correa, hasta conseguir que su morro venga a la misma altura de nuestras rodillas.
No debemos obligar al perro mediante tirones, gritos o enfados. Se necesita paciencia, cariño y "tozudez". Si el perro intuye que tiene posibilidades de eludir la orden lo intentará siempre. La voz de mando ha de ser una sola. La palabra "FUSS", que aplicaremos en este caso, será dicha al principio del ejercicio y sólo una vez, ya que no debemos acostumbrar al animal a obedecer a la segunda o tercera voz.
El perro debe saber que cuando empieza el ejercicio está sometido a obedecer hasta que acaben las órdenes y consiga su recompensa. Una buena medida es atar al can con la correa sólo durante el ejercicio para que relacione la correa con la obediencia. Las clases no durarán más de media hora. Una buena distribución es media hora por la mañana y media por la tarde. Luego podrá jugar, saltar...
Se aconseja que la recompensa no sea siempre una golosina (carne, galletas), pues no puede existir un perro en forma si come a todas horas. Con algún juguete y demostrarle nuestro cariño le basta y le sobra para su entrega total.

3.ORDEN DE SENTARSE

Una vez habituado nuestro can a seguirnos, le enseñaremos a sentarse. El método más conocido era el de presionar con la mano el lomo del animal hasta que se éste se sentase. Existe un método más efectivo pero requiere cierta práctica. Situando al perro a nuestra izquierda, como es habitual, proceremos (igual que hicimos cuando le enseñamos "fuss") a presionar la grupa del animal con el pie derecho, de forma que éste no sabe qué es lo que ha producido la presión, ya que no ve, como en el método anterior, nuestra mano. Esta presión irá acompañada de la palabra "SITZ".
Una vez se haya sentado nos alejaremos obligándole a quedarse quieto y sentado. Seguramente intentará levantarse, así es que necesitaremos grandes dosis de paciencia. No hay que desilusionarse si el primer día no responde, seguramente el segundo, cuando haya olvidado las presiones del primer momento de clase, nos dará la sorpresa de obedecer.
Con el tiempo el animal se acostumbrará al ejercicio y podremos alejarnos cada vez más hasta darle la espalda.

4.ORDEN DE ECHARSE

Si queremos enseñar a nuestro amigo a echarse, la palabra que utilizaremos es "PLATZ". Para este ejercicio, una vez colocado el perro a nuestra izquierda, pasaremos la correa por delante de nuestro pie izquierdo, y a la voz de "platz" presionaremos con el pie sobre ella hasta obligarle a que se eche. No hay que hacerlo violentamente, pues el ejercicio consiste en mantener la cabeza ergida y las patas paralelas, no en aplastar en el suelo el cuerpo y la cabeza. Si intenta levantar el trasero presionaremos con la mano en el lomo sin violencia, siempre tranquilizándolo. Recordemos que no debemos felicitarlo en posición echado si hace bien el ejercicio, pues tenderá a levantarse buscando la mano que le acaricia. Cuando haya efectuado la orden le diremos que se siente y entonces lo premiaremos.
Una vez echado debemos enseñarle a permanecer quieto, por lo tanto nos alejaremos "tranquilamente" dándole la espalda. Digo "tranquilamente" porque la fina percepción canina capta el nerviosismo o la inseguridad de su amo y no obedece de la misma forma. Es aconsejable contar con la ayuda de uno o dos amigos para que, una vez dada la orden de echarse, pasen por su lado haciendo ruido y moviendo objetos. El perro tiene que hacer caso omiso de ellos.

5.EJERCICIO DE ALTO

Utilizaremos un collar estrangulador y una correa de adiestramiento para enseñar a nuestro can este ejercicio. La duración será de diez minutos y el tiempo estimado para su aprendizaje de cinco días.
El perro en marcha a nuestro lado debe saber pararse cuando lo hacemos nosotros, pero ya por disciplina, sin orden de ninguna clase. Sin embargo ¿qué ocurre si se lanza en persecución de alguien y queremos pararlo?
Para enseñarlo procederemos de la siguiente forma:
Le ponemos su collar y correa de adiestramiento y nos dirigimos a un lugar tranquilo, preferiblemente al aire libre y empezamos con los ejercicios que ya domina a la perfección:marchar al lado, pararse, sitz,etc. y después de haber practicado dos o tres veces iniciamos nuestra marcha con el perro en posición de junto atado a la correa. Haremos alto y le mandaremos sitz, nos situamos delante de él y lo llamamos con la voz de aquí, para, tan pronto como el perro se dispone a venir a nuestro encuentro ordenarle "ALTO" o "STOP" al tiempo que avanzamos nuestra palma de la mano abierta rápidamente. Esto provocará en nuestro alumno la reacción de quedarse inmóvil, lo que hay que aprovechar para felicitarlo.
Progresivamente se irán aumentando la distancia entre perro y adiestrador dejándolo unas veces sentado y otras de pie, al tiempo que se disminuirá el tono de voz en cada sesión hasta eliminarla por completo y provocando la reacción del animal solamente con la señal de alto.Aprovecharemos los altos para ejercitar la obediencia básica a distancia: sentarse, echarse,etc.
Pero ¿qué ocurre si el perro marcha delante y no puede ver nuestra señal? Ahora entra en juego el empleo de la correa de adiestramiento. Arrojamos delante de él, a poca distancia un objeto que él conozca. Cuando vaya a por él le ordenaremos "AlTO" o "STOP", si no obedece la correa de adiestramiento le obligará a cumplir la orden porque tan pronto como se acabe el recorrido de ésta nuestro amigo se verá obligado a parar recibiendo un gran tirón hacia atrás. Unas cuantas sesiones serán suficientes para el aprendizaje de este ejercicio.

6.EJERCICIO DE EN PIE

Para enseñar este ejercicio utilizaremos el collar de cadena estrangulador y la correa de adiestramiento.
La duración es de 30 minutos y el tiempo estimado para su aprendizaje es de tres días.
Iniciaremos la clase con el perro en posición de sitz, tomamos la correa junto al mosquetón del collar y ordenamos "EN PIE", a la vez que pasando nuestra pierna derecha por detrás de la izquierda buscamos la zona de la barriga del perro comprendida entre sus patas delanteras y traseras. Nuestro pie funciona como una especie de elevador que haremos funcionar cuando demos la orden. De esta forma la actuación sería la siguiente: decimos "EN PIE" mientras damos un tirón hacia arriba de la correa y levantamos con nuestro pie la barriga del perro que inevitablemente tendrá que levantarse. Ensayamos unas cuantas veces.
Para enseñarle a ponerse en pie a distancia nos situaremos delante de él con el extremo de la correa en nuestra mano izquierda. Mientras ordenamos "EN PIE" levantamos nuestra mano con su palma hacia arriba y le hacemos el ademán de arriba. En cada repetición vamos disminuyendo el tono de nuestra voz de forma que llegará un momento en que asociará el gesto de nuestra mano con la acción de levantarse.
Finalmente ensayaremos todos los ejercicios que ha ido aprendiendo pero nunca en el mismo orden pues los aprendería mecánicamente y lo que se pretende es crear el hábito incondicional de obedecer en cualquier momento lo que se le manda.

7.SALTAR A LA ORDEN

Este ejercicio no es, obviamente, para enseñar al perro a saltar porque evidentemente sabe hacerlo. Se pretende acostumbrarle a saltar a la orden.
Comenzaremos con alturas pequeñas. Atado el perro a la correa y situado a nuestra izquierda, empezaremos una pequeña carrera y al llegar al obstáculo saltaremos emitiendo la palabra "HOP". El can forzosamente saltará también. Repetiremos el ejercicio varias veces.
Cuando veamos que haya asimilado la orden, repetiremos el ejercicio con la correa suelta y obligándolo a saltar sin nosostros. Si no obedece nos situaremos detrás de la valla llamándolo y tirándole de la correa. Una vez haya saltado le recompensaremos no con golosinas sino dando algunos saltos pr el campo o con su juguete favorito.

8."APORT"

El "apport" es un ejercicio que consiste en llevar en la boca un objeto determinado y traerlo al dueño. Este ejercicio es más complejo de lo que realmente se cree y tendremos más facilidad con un can que haya sido acostumbrado a llevar objetos entre los dientes que con uno que no lo haya hecho jamás.
En primer lugar tendremos que encontrar un material que le guste al perro. Generalmente este material ideal es la madera. También les gusta el cuero y el plástico pero tienen la gran desventaja de que el perro puede masticarlos fácilmente, defecto que debemos evitar pues el objeto tiene que llegar intacto a las manos del dueño.
Lanzaremos el objeto frente a nosotros a una distancia de un par de metros. Con el perro atado nos dirigiremos hacia el objeto, se lo enseñaremos y le invitaremos a que lo coja con la boca. Si rechaza el objeto, fingiremos que es un nuevo juego y se lo pondremos en la boca con caricias y palabras cariñosas. El can debe asimilar el objeto como un juguete suyo, por lo que dejaremos que se familiarice con él y juegue con él sin dejarle que lo mordisquee o lo tire al suelo. Sólamente tendrá que llevarlo sintiéndose orgulloso del ejercicio.
No acepte tampoco que el objeto sea depositado en el suelo, el perro debe entregarlo en la mano cuando usted lo requiera. El ejercicio final debe ser extremadamente preciso: se lanza el objeto, el perro en posición sentada y tranquilo espera la orden de ir a recogerlo, lo recoge del suelo y vuelve por el camino más corto hacia su dueño. Se sienta delante de éste con el apport en la boca, y a la orden lo entrega fácilmente. Una vez entregada la pieza de madera, el perro irá a sentarse a la izquierda del amo, listo para repetir el ejercicio si hace falta.

9.LADRAR A LA ORDEN

Para enseñar este ejercicio necesitaremos un collar estrangulador y una correa de adiestramiento. La duración aproximada es de diez minutos y el tiempo estipulado para su aprendizaje es de cuatro días.
No vamos a enseñar a nuestro perro a ladrar, lo que sí vamos a enseñarle es a canalizar ese ladrido de forma que se emita en determinados momentos cuando sea necesario.
Llevaremos a nuestro perro a un lugar tranquilo y allí lo ataremos a un árbol o a cualquier otro objeto que resista bien los tirones del animal.Cuando hayamos terminado nos situaremos delante de él y,levantando el dedo índice, con la mano cerrada, le ordenaremos "LADRE","LADRE", moviendo el dedo como si estuviéramos reprendiéndolo. Por supuesto el animal se quedará callado porque no sabrá que significa este nuevo término ni el gesto. Entonces nos alejaremos de él, querrá seguirnos pero la correa se lo impedirá lo que provocará que empiece a ladrar insistentemente. En ese momento nos damos la vuelta y acercándonos a él lo felicitaremos: "muy bien, LADRE", "muy bien,LADRE" sin olvidar levantar el dedo de la forma que dijimos anteriormente. La correcta ejecución del ejercicio se conseguirá si el perro realiza el ejercicio sólo con hacer el gesto.
Cuando ya sabe nuestro perro ladrar cuando se lo ordenemos, procuramemos acostumbrarlo a hacerlo ante cualquier bulto sospechoso. Pondremos un paraguas abierto, que constituye un elemento extraño para él y le ordenaremos que ladre. Acto seguido cerraremos el paraguas. Nuestro amigo asociará la idea de que si ladra ante lo que le extraña o sorprende, en seguida desaparece. Practicaremos varias veces con diferentes objetos. Al final habremos conseguido que el perro, al detectar lo más insignificante prorrumpa en ladridos que nos pondrán alerta ante cualquier posible peligro.

10.ATAQUE

El consejo más difundido por todos los expertos, con respecto al ataque, es que hay que ponerse en manos de profesionales pues un mal adiestramiento puede desiquilibrar facilmente a nuestro perro.
Lo primero que tiene que aprender el perro es a morder el saco. Lo agitaremos para llamarle la atención, si no muestra ningún interés sería aconsejable traer, a las sesiones de entrenamiento, a otro perro ya entrenado, no podemos ni imaginarnos el mimetismo que existe entre ellos y cómo el más joven aprende del adulto.

Lo alemanes, que son doctos en la psicología canina, suelen llevar sus cachorros de seis o siete meses a las sesiones de entrenamiento de los adultos porque saben que, aun siendo tan jóvenes, cuando los adiestren recordarán estas experiencias visuales, lo que facilitará la asimilación de ejercicios básicos.
Otro problema que puede surgir es que el perro muerda el saco con los dientes de delante (esta mordida se denomina "en pinza") y lo suelte rápidamente. La solución está en colocar el trapo lo más profundamente en la boca del perro y tirar suavemente. Cuando el perro oponga resistencia tiraremos de él con movimientos más amplios hasta que el animal le tome gusto a retener el trapo. Cada vez que suelte le diremos "NO" e intentaremos en cada mordida que lo haga con los molares.

Una vez que sepa morder el saco comenzaremos con el ejercicio. Al principio la duración será de cinco minutos de mordida. Debemos tener cuidado con aquellos perros de dentadura joven, mal asegurada o mal formada, porque necesitarán más tiempo ya que les duele la boca.

Nuestro perro ya está listo para atacar. Daremos el yute a alguien desconocido del perro que deberá mover el trapo llamando su atención. Es el momento de infundirle valor y animarle a ladrar para que se enfrente a esa persona amenazante. Cada vez que el perro pretenda morder, le ordenaremos "FASS" al mismo tiempo que el hombre de ataque retrocederá fingiendo temor. Cada vez que el perro muerda el trapo, el atacante deberá entregárselo como signo de derrota. El perro desarrollará una fuerte seguridad en sí mismo. Lo que queda es alejarlo cada vez más del atacante. Será ahora el perro quien busque el brazo con el trapo e incluso, más adelante aprenderá a perseguirle y a encontrarle cuando se esconda.


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