| Biografía
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Calderón
y del conde - duque de Olivares. Sus obras más ambiciosas, la Fábula de
Polifemo y Galatea (1612) y Soledades (1613), son escritas poco antes de
radicarse en Madrid como capellán de Felipe III. Su vena satírica se
evidencia en obras como Ándeme yo caliente, No son todos ruiseñores,
Angélica y Medoro, Amarrado al duro banco y Servían en Orán al rey.
Canciones, silvas, sonetos y octavas reales integran otra parte de su obra,
en la cual el léxico latinizante se alía al uso sistemático de la erudición
antigua y de la escritura barroca que le caracteriza. LA obra central de
Góngora y la más característica del culteranismo es las Soledades, de la que
proyecta escribir cuatro pero sólo compone dos, la Soledad Primera (1091
versos) y la Soledad (inconclusa). Son una sucesión de escenas pastoriles e
idílicas ligadas a la actitud contemplativa del protagonista. El uso de la
metáfora, la frase retorcida o elíptica y la hipérbole, son quizás los
rasgos estilísticos que caracterizan la obra del poeta. Su obra pasa por una
etapa de incomprensión e injusto olvido contra los que reacciona la llamada
generación del 27 y en especial Dámaso Alonso, quien se ocupa de ubicarle en
el lugar que le corresponde en la historia de la literatura española. |