El Ateísmo en la Red

Más acerca de las creencias religiosas de Hitler

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Aldof Hitler, en un discurso dado el 12 de abril de 1922 y publicado en "Mi nuevo orden", dijo:

Mi sentimiento como cristiano me denota ante mi Señor y Salvador como un luchador. Me indica el hombre que una vez en solitario, rodeado solamente de unos cuantos seguidores, reconoció a aquellos judíos por lo que eran e incitó a sus hombres a luchar contra ellos, y quien, ¡Verdad de Dios! era mejor como luchador que como víctima.

En un amor sin límites, como cristiano y como hombre, leo el pasaje que relata como el Señor finalmente asumió Su poder y tomó el látigo para echar del templo a la raza de serpientes. Cuán terrible fue su lucha contra el veneno judío.

Hoy, después de dos mil años, con inmensa emoción reconozco más profundamente que antes el hecho de que fue por eso que Él tuvo que derramar su sangre en la cruz.

Como cristiano, no tengo ningún deber de dejar engañarme, pero tengo el deber de ser un luchador por la verdad y la justicia…

Y si hay algo que puede demostrar que estamos actuando en forma correcta, es la aflicción que crece día a día. Porque como cristiano también tengo un deber para con mi pueblo. Y cuando veo a mi pueblo, les veo trabajar y trabajar y esforzarse y trabajar, y al final de la semana, solo tienen angustia y miseria por salario.

Cuando salgo en la mañana y veo a estos hombres parados en las filas y miro sus caras hambrientas, pienso que no sería un cristiano sino un mismísimo demonio, si no sintiera compasión por ellos, si no la sintiera, como la sintió nuestro Señor hace dos mil años, volviéndose en contra de aquellos que explotan y depredan a esta pobre gente.

[Citado en " Freethought Today", abril de 1990.]

Una vez que Hitler accedió al poder, empezó a ver a la cristiandad como una amenaza a la dominación Nacional Socialista de Alemania. Después de 1935, sus discursos se volvieron más y más virulentamenta anticristianos. Decía que la adoración cristiana era un signo de debilidad y que debía ser reemplazada por la reverencia a la nación y al estado, y por supuesto, al partido Nacional Socialista. Sin embargo, retuvo su creencia en la reencarnación y su convición de que había alguna fuerza creativa superior cuya voluntad estaba llevando a cabo.

El golpe más fuerte que sufrió la humanidad fue la venida del cristianismo… La mentira deliberada en materia de religiones fue introducida al mundo por la cristianidad.

Haré sentir a esos condenados clérigos el poder del estado en una forma que nunca imaginaron posible. Por el momento, solamente los vigilaré. Si llego a tener la más ligera sospecha de que se están volviendo peligrosos, los haré fusilar a todos. Este asqueroso reptil levanta la cabeza siempre que haya una señal de debilidad en el estado, y por lo tanto, debe ser aplastada. No tenemos ninguna utilidad para una historia de hadas inventada por los judíos.

[Citado de las "Conversaciones en la mesa" de Hitler con Bormann,
en "Hitler: Un estudio de la tiranía" de Allan Bullock.]

Original en inglés © mathew 1995-1997. Todos los derechos reservados.

Última modificación: Lunes 30 de junio de 1997

Traducido al castellano por Sergio <ateismored@yahoo.com>.