El Bargello era muy común en los siglos 17 y 18, especialmente para la fabricacion de monederos, sillas y muebles. Muchos patrones hermosos datan de estos siglos. Bargello se puede hacerse en lana persa o en seda. La seda es mucho más difícil de trabajar. La mayoría de las obras del siglo 18 estan trabajados en lanas. Muchas sillas hechas con el estilo clásico del siglo 18 se venden tapizadas en las impresiones que imitan el bargello que cubriría auténticas antigüedades.
El Bargello es extremadamente diverso, y uno puede crear efectos inmensamente originales variando el color, patrón y tamaño de lalona sobre la cual se trabaja.
Es originario del fiordo de Hardanger. Se compone de motivos geométricos en punto al pasado, o plano, que encuadran una superficie calada. Los dibujos geométricos, generalmente rectángulos, se disponen formando un motivo que luego se adorna. Después de disponer los rectángulos alrededor de espacios definidos, se sacan en el interior de esos espacios hilos de la urdimbre y de la trama. Los hilos restantes forman barretas que se trabajan a punto de sobrehilado y de zurcido. Los vacíos entre las barretas se adornan con puntos de relleno.
Los primeros puntos de cruz se emplearon para unir pieles de animales con el fin de proporcionar abrigo y refugio. A partir de esos humildes orígenes se desarrollo esta actividad artesanal y evolucionó pasando de ser una técnica meramente práctica de confeccionar prendas para llegar a convertirse, en el proceso decorativo y ornamental por el cual es conocido actualmente. La caducidad de las fibras naturales ha hecho que escasas muestras de punto de cruz primitivas hayan sobrevivido, tratándose principalmente de fragmentos de ropa hallados en yacimientos arqueológicos en Egipto 500 a.C.; dato que nos muestra el uso del punto de cruz en la decoración de los tejidos en la antiguedad.
Durante la Edad Media, el punto de cruz pasa a ser pasatiempo de las mujeres a la espera de sus hombres, los cuales luchaban en las cruzadas contra los impios. Durante el Renacimiento, dicha afición se extiende, entrando a formar parte de la educación de las jóvenes incentivado mas que todo por la iglesia. Asi modo nacen los "samplers" o "marquoirs": piezas de tejido dónde las jóvenes bordaban letras del alfabeto y símbolos. Mas tarde, bordar letras se convierte en un ejercicio de escritura, añadiendo poco a poco motivos florales, animales y formas geométricas. Después se va enriqueciendo el bordado con motivos religiosos y escenas bíblicas.
Con el paso del tiempo el punto de cruz se ha convertido en una importante parte del arte popular, herencia artesanal, de gran número de países de todo el mundo. Se han desarrollado distintos motivos y colores, según las características de cada país. En China, por ejemplo, el punto de cruz se realizaba en hilo de color azul marino sobre tejido de gasa. El estilo de bordado europeo se estableció en el siglo XVI con hilos teñidos de colores llamativos, teniendo el rojo y el azul como colores predominantes, y añadiendo el marrón y el negro para dar mayor definición a los contornos y obtener unos resultados sorprendentes.
El punto de cruz a puntos contados se hace generalmente con una aguja de bordar de punta redonda sobre tejidos estructurados, es decir, con líneas verticales y horizontales y cuadros perfectamente regulares. Es muy importante que las cruces, una vez terminadas, resulten perfectamente "cuadradas" e idénticas entre ellas. La aguja de punta redonda previene la accidental separación de hilos en el tejido.
El hilo más indicado para el punto de cruz es el MOULINE DMC utilizable de 1 a 6 hebras en función del tipo de soporte donde se desee bordar, con agujeros mas grandes o más finos, y en función del tipo de efecto que se desee obtener, con más o menos relieve. Se obtienen óptimos resultados en todos los tipos de tejidos.