LA AGROINDUSTRIA ANDALUZA
La industria agroalimentaria andaluza es un pilar básico para el futuro de la agricultura andaluza tanto por ser generadora de empleo como por proporcionar un valor añadido a los productos de nuestra tierra.
Se trata, por tanto, de un sector estratégico en la Comunidad Autónoma de Andalucía ocupando el primer lugar dentro del sector industrial en cuanto a los ingresos de explotación (25%), valor añadido (27%) y personas ocupadas (23%).
Andalucía es la primera región a nivel comunitario en número de establecimientos agroindustriales. El 19% de las industrias agroalimentarias españolas se encuentra en Andalucía. La provincia de Sevilla es la que cuenta con un mayor número de agroindustrias con 1.373, según datos del Registro de Industrias Agroalimentarias de la Consejería de Agricultura y Pesca.
Atendiendo al volumen de ingresos generado por la actividad productora, la principal industria es la de grasas y aceites (23,4% en el año 2000), seguida de la industria cárnica (13,6%) y la elaboración de bebidas alcohólicas (12,7%) y a continuación la industria de panadería (7,5%), leche (7,5%) y conservas vegetales (7,1%) Estas seis actividades representan el 71% de la industria agroalimentaria. En este marco, destaca la tendencia positiva de las industrias de preparación y conservación de frutas y hortalizas (que suponían el 6% del volumen de ingresos en 1997), y las oscilaciones de la industria de grasas y aceites (en 1997 supusieron el 37% de los ingresos) debido a la vecería del cultivo del olivar. Igualmente, hay que señalar el papel destacado, tanto en volumen de producción como en número de establecimientos, de las industrias de procesado y acondicionamiento de frutas y hortalizas para consumo en fresco.
El sector agroindustrial andaluz es, asimismo, de todos los sectores industriales el que más empleo genera, con un total de 53.856 personas, lo que supone un 23% del total de empleados en el sector industrial y el 14,5% del total de empleados en el sector agroalimentario en España. El número de personas ocupadas experimenta variaciones de uno y otro signo, aunque se aprecia una tendencia decreciente en el porcentaje que representa el sector agroindustrial frente al total del sector industrial andaluz.
Hay que destacar el adecuado grado de diversificación y la buena distribución territorial de estas industrias, siendo además el sector que más cantidad de empleo estable genera en Andalucía.
El comercio exterior de productos alimentarios se ha caracterizado en los últimos 10 años por un mayor dinamismo de las exportaciones, habiendo aumentado éstas en un 150% desde 1.990. En 2000 las exportaciones superaron a las importaciones en un 149% (las importaciones ascendieron a 239.353 millones de pesetas, y las exportaciones a 595.673 millones de pesetas), lo que se tradujo en un saldo favorable de 2.142 millones de euros (356.325 millones de pesetas). En este mismo año las exportaciones del sector agroalimentario andaluz supusieron el 36% del total de las exportaciones andaluzas, las importaciones no llegaron a alcanzar el 12%.
LA INDUSTRIA TEXTIL
En Andalucía hay actualmente unas 3.000 empresas dedicadas al sector textil, que emplean a 19.500 personas, según datos del Centro de Información Textil y de la Confección (Cityc). El sector se halla concentrado en Sevilla y Málaga, y representan un 7.7 % del empleo industrial andaluz, mientras que su aportación al producto industrial es algo menor (del 3,6 por ciento). En 2003 la cifra de negocios se situó en los 950 millones de euros, lo que representa el 7 por ciento del sector de la moda en España. A este respecto, Andalucía ocupa el quinto lugar en el ranking de las comunidades españolas, que está liderado por Cataluña, Comunidad Valenciana, Galicia y Madrid. Los intercambios exteriores son algo menores (del 3,3 por ciento sobre el total español) que el peso de Andalucía en empleo y cifra de negocios, lo que indica una apertura al exterior menor que la media del textil español. Las exportaciones hasta noviembre de 2003 fueron de 178 millones de euros, teniendo un mayor protagonismo las provincias de Málaga, Sevilla y Córdoba. En este capítulo, el sector alcanzó su punto álgido en 2001, produciéndose un receso en 2002 por la fortaleza del euro.
Suele decirse en Córdoba que rara es la familia que no cuenta con un pariente o miembro dedicado a la orfebrería. La antropología de los plateros cordobeses se pierde en el tiempo pero anida en un casco histórico con talleres semiescondidos que aún sobreviven a duras penas.
Frente a la
estampa romántica de este oficio se impone la fría radiografía de los números.
La joyería mueve en Córdoba (sobre todo en su capital) a más de 15.000 empleos
de manera directa. Claro que la vieja leyenda de ser uno de los segmentos más
opacos de la ciudad le otorga cierta relatividad a ese dato.
El volumen de negocio en 2001 se elevó por encima de los 360 millones de euros
de facturación (casi un 20 % del total del Producto Interior Bruto de la
provincia), con una especial incidencia en el apartado de la exportación, donde
la orfebrería movió más de 100 millones de euros.
Cabe destacar el destino de las perlas cordobesas en los mercados asiáticos (nuevos horizontes), o los compradores más clásicos de la Europa central (Francia, Reino Unido, Suecia).
El lado oscuro del brillo que pueden desprender las pequeñas y bien diseñadas piezas de la joyería cordobesa lo representa la llamada economía sumergida. Estudios de la UGT en Córdoba hablan de una incidencia de hasta el 80 % en el sector, mientras que otros del PSOE se acercan al 70 % de la actividad. Lo que está claro es que por boca de los propios «buques insignia» de la joyería (el afamado empresario Rafael Gómez) se cifra el empleo oculto en unos 6.000 puestos. Pese a ello, la fuerza de plateros y manufactureros de oro se desboca hacia uno de los proyectos estrella de la propia ciudad que, eso sí, arrastra un retraso de varios años en su puesta en marcha que está complicando una inversión de 55 millones de euros (dos veces rebajada) y generará mil empleos: el Parque Joyero.
En la Andalucía existen 3.200 empresas dedicadas a la fabricación de muebles, con 17.000 personas empleadas y una producción anual en torno a los 700 millones de euros. La mayor parte de ellas (2.800) son micropymes que no llegan a los diez trabajadores. La comunidad autónoma concentra el 16% de las sociedades de este sector en España, así como el 12% del empleo y el 8,5% de las exportaciones. Ocupa el quinto lugar nacional en producción total y el segundo en el subsector de cocina y baño.
La fabricación del mueble se encuentra muy repartida en Andalucía, si bien destaca en las provincias de Córdoba y Jaén y se constituye como sistema productivo local en cuatro comarcas: Lucena y Villa del Río (Córdoba), donde predomina el mueble de madera maciza; Mancha Real (Jaén), especializada en chapa y aglomerado, y Sanlúcar de Barrameda (Cádiz), con una mayor concentración de la actividad artesanal.
Una de las principales iniciativas previstas para impulsar la modernización y competitividad del mueble andaluz es la creación del Centro Tecnológico de la Madera en Lucena, un proyecto que cuenta con la participación de la Junta de Andalucía, el Ayuntamiento de esta localidad y la asociación de empresarios del sector.
EL SECTOR NAVAL
IZAR es la empresa española líder del sector de la construcción naval civil y militar, surgida en diciembre de 2000 tras la fusión de Astilleros Españoles S.A. (AESA) y la Empresa Nacional Bazán.
Por su dimensión y cifra de negocio ocupa el segundo puesto en Europa y el noveno en el mundo entre las empresas de construcción naval.
Su actividad industrial se organiza en cuatro líneas de negocio
Incluye la construcción de buques mercantes y militares, así como los artefactos offshore.
La División de Propulsión y Energía de IZAR, integra las fábricas de motores y de turbinas.
Los
cinco centros de reparaciones de IZAR,
estratégicamente situados en la península, conforman una oferta única en Europa,
tanto para buques civiles como
militares.
Sistemas y armas
Dentro de IZAR, la Unidad de Negocio de San Fernando, especializada en sistemas de combate, comunicaciones, direcciones de tiro y sistemas de armas, junto con la de Cartagena, especializada en sistemas de control de la plataforma, conforman el área de Sistemas y Armas.
El Parque Científico y Tecnológico Cartuja'93 se sitúa en la Isla de la Cartuja de Sevilla, sobre los terrenos en los que se instaló la Exposición Universal de 1992. En la actualidad, el 94% de su suelo edificable se encuentra ya en uso o comprometido para la instalación de nuevos proyectos.
Durante el pasado año, el parque fue el primero de España por volumen de facturación, con 984,4 millones de euros, un 40% más que en 2000. Actualmente alberga a 195 empresas de los sectores de las nuevas tecnologías y los servicios avanzados, que emplean a 7.586 trabajadores. También acoge a 35 entidades de ocio, cultura, hostelería, deportes y servicios públicos, en las que trabajan otras 3.672 personas. Junto con el Parque Tecnológico de Andalucía (PTA), ubicado en Málaga, Cartuja'93 conforma la cabecera de la Red Andaluza de Innovación y Tecnología.
La tecnópolis sevillana, que comparte espacio con Isla Mágica, el Estadio Olímpico y varios edificios públicos, cuenta con la participación de las distintas administraciones públicas, bajo el liderazgo de la Junta de Andalucía. La sociedad Cartuja?93, encargada de su gestión, tiene un capital social distribuido entre la Junta (51%), el Gobierno central (34%), el Ayuntamiento de Sevilla (10%) y la Diputación de Sevilla (5%).
El Parque Tecnológico de Andalucía (PTA), ubicado en Campanillas (Málaga), es junto con Cartuja93 la cabecera de la Red Andaluza de Innovación y Tecnología. Gestionada por la Junta de Andalucía, el Ayuntamiento de Málaga y la Diputación de Málaga, esta tecnópolis cuenta actualmente con 206 empresas y centros institucionales que emplean a 3.661 trabajadores, 675 de los cuales trabajan en proyectos de I+D. La facturación alcanzó el pasado año 440 millones de euros, lo que supone un crecimiento del 46% con respecto a 2000.
El PTA, que desde su apertura en 1992 ha ido centrando progresivamente su actividad en el sector de las nuevas tecnologías de la información y la comunicación, alberga la sede de la Asociación Internacional de Parques Tecnológicos. Recientemente, el presidente Chaves inauguró el Centro Andaluz de Emprendedores, cuya principal misión es asesorar y apoyar las iniciativas empresariales de los jóvenes, mediante fórmulas como la incubadora de empresas y la organización de cursos de formación y foros de debate específicos.
SECTOR DE LAS TECNOLOGÍAS DE LA INFORMACIÓN Y LAS COMUNICACIONES EN ANDALUCÍA
En Andalucía hay registradas actualmente 3.050 empresas el sector de las tecnologías de la información y las comunicaciones. De ellas, 2.200 se dedican a la informática y 850 a las telecomunicaciones. El 32% del total se concentra en la provincia de Sevilla, con una mayor presencia de la informática, y el 17% en Málaga, donde predominan las firmas de telecomunicaciones. El volumen anual del negocio ronda los 2.000 millones de euros.
La actividad se centra sobre todo en la prestación de servicios en general (91%) y en el comercio al por menor de productos informáticos y servicios de telecomunicaciones (73%). Las empresas son fundamentalmente micropymes, ya que sólo en un 2% superan las 50 personas por plantilla.
La buena marcha de la economía ha propiciado una buena evolución de este sector en los últimos años, con un crecimiento especialmente significativo en Sevilla y en Málaga, donde el Parque Tecnológico de Andalucía se configura como el principal foco de nuevas iniciativas.
LA INVESTIGACIÓN EN ANDALUCÍA
La Comunidad Autónoma de Andalucía tiene registrados cerca de 19.000 investigadores, 10.215 de ellos doctores, que desarrollan su trabajo en 1.850 grupos de investigación en universidades y otros centros de carácter científico. La participación de Andalucía en la producción científica que se realiza en España ha pasado del 7% en 1987 al 14% actual. En este apartado, la comunidad ocupa el tercer lugar dentro del conjunto nacional, por detrás de Cataluña y Madrid. No obstante, el sector privado tan sólo representa una cuarta parte de la inversión total en I+D.
Actualmente se desarrollan en Andalucía dos grandes planes para promover la investigación y la innovación tecnológica, con una inversión conjunta de 697 millones de euros hasta 2003. Se trata del III Plan Andaluz de Investigación y del Plan Director de Innovación y Desarrollo Tecnológico. Este último se centra específicamente en el apoyo a la modernización tecnológica de la empresa andaluza.