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EL SECTOR ENERGÉTICO EN ANDALUCIA

 

 

 

ANDALUCIA  es una región deficitaria en materia energética, debido sobre todo a la ausencia de fuentes convencionales. Sin embargo, el sector ha encendido motores para, de aquí al 2010, lograr el autoabastecimiento a partir del ahorro y la eficiencia energética y, sobre todo, en base al enorme potencial que posee esta región en fuentes renovables. Son numerosos los proyectos que se están desarrollando en un escenario de liberalización, tanto eléctrica como gasista, y que están sentando las bases para, quién sabe, convertir a Andalucía en una Comunidad excedentaria y con cierta capacidad expor­tadora de energía.

Si esto ocurre, no será antes de una década. De momento nuestra tasa de autoabastecimiento es del 11,3% -- del 25% a nivel nacional -- debido a la notable, y cuando menos preo­cupante, diferencia entre la energía primaria que producimos (1.829 ktep) y la que consumimos (16.122,9 ktep).

La producción parece baja, pero es un 20,2% superior a la registrada durante el año 2000. En cuanto a su procedencia la energía primaria se obtiene fundamentalmente (49,4%) de fuentes renovables, biomasa sobre todo; el gas nat­ural aporta a la producción global el 28,7%; mientras que el carbón -- procedente de la Cuenca del Guadiato (Córdo­ba) -- supone el 21,9% de la energía primaria producida en Andalucía.

 

·          Consumo

El crecimiento experimentado por el consumo ha sido menor del 4,5%, y generado fundamentalmente por la mayor demanda de gas natural. Sigue dominando el petróleo con el 55,9% de la demanda total; el carbón absorbe el 18,6% del consumo total, pero ha visto disminuida su demanda porque está siendo sustituido por gas en las centrales térmicas; por esta misma razón, aumenta bastante el consumo de gas natural (14,2% del total). Otras porciones, aunque menores, en la tarta del consumo corresponden a energías renovables (5,7%) e intercambios eléctricos (5,7%), áreas que también crecen.

El grueso de la demanda de energía primaria en Andalucía corresponde al sector del transporte, y le siguen la in­dustria y el sector residencial. Y se estima que en el año 2010 la demanda de energía prima­ria será de 20.614 ktep.

Sólo en electricidad los an­daluces demandaron el año pasado una potencia de 32.153,6  GWh, frente a una producción autóctona de 21.528 GWh, es decir, hubo que importar electricidad. Ac­tualmente Andalucía genera  el 67% de la electricidad que consume, y tiene instalados 5.200,5 MW de potencia entre régimen ordinario y especial.

En cuanto a instalaciones, parece que el Plan Energético de Andalucía (Plean) 1995-2000 ha dado buenos frutos: esta región ocupa el primer puesto a nivel nacional en instalación de paneles solares tér­micos a baja temperatura, así como en energía solar fotovolt­aica y en biomasa. También ocupa Andalucía un lugar pivilegiado en equipos de cogen­eración, y qué decir del im­portante crecimiento de la infraestructura eléctrica y ga­sista de la Comunidad en este último lustro. El potencial en energía eólica es asimismo muy alto en Andalucía, que cuenta en la zona del Estrecho con un bosque de aerogenerado­res que conforman un paisaje único en Europa.

También están teniendo mucho auge los proyectos de co­generación, es decir, la generación de energía térmica y eléctrica utilizando motores alimentados con gas natural. Un proyecto que está levantando gran expectación en este senti­do es la planta de secado de alperujo que Becosa, a través de su filial Sinae, tiene previsto construir en la localidad sevillana de Morón de la Frontera, concretamente en las instala­ciones de la orujera Espuny Morón. Se invertirán 5,7 millones de euros y centrará su actividad en la producción de energía térmica y eléctrica con motores de gas natural para el secado de orujo húmedo. Es la primera planta de estas caracteristicas en España. Otra iniciativa de Becosa, en colabora­ción con Egmasa, es la instalación y explotación de una planta de secado de lodos inertes en Palos de la Frontera mediante cogeneración.

La planta de cogeneración que ENCE tiene en Huelva, de gran envergadura, obtiene la energía eléctrica a partir de corteza de eucaliptos y lejía negras, amén del gas natural.

En la otra cara de la moneda están los escasos recursos hídricos de Andalucía. Existen en la Comunidad 1.032,9 megavatios (MW) de potencia instalados en centrales hidráulicas de más de 5 MW, y 100,8 MW en minihidráulicas (menos de 5 MW); entre todas producen en un año hidráulico medio más de 1.000 GWh de energía eléctrica equivalentes a 95,7 ktep de energía primaria.

Este somero repaso del estado energético de nuestra Co­munidad no viene sino a confirmar que Andalucía ha acortado la distancia que en materia energética la separa del resto del país. Pero la imagen que nos muestra la actual radiografía del sector nada tiene que ver con la que obtendremos en unos años, siete concretamente, cuando está previsto que la Comunidad produzca el 100% de la energía que consume y que de importar electricidad pase a exportar parte de la generada. ¿Utopía? De momento hay una excelente planificación que marca los pasos a seguir  para  alcanzar  tan ambicioso objetivo.

Partiendo de que el aumento demográfico y el incremento del nivel de vida en la Comunidad andaluza implicarán un crecimiento de la demanda energética, y teniendo en cuenta la carencia de recursos energéticos convencionales, el Plan Energético de Andalucía (Plean) 2001-2006 establece las líneas a seguir para conse­guir un sistema energético ra­cional, controlado, diversifica­do, renovable y respetuoso con el medio ambiente.

El ahorro energético, en primer lugar, el fomento de los ciclos combinados a gas -- en detrimento del petróleo y el carbón -- y más energías renovables serán los artífices del cambio.

 

APORTE DE LAS ENERGÍAS RENOVABLES A LA DEMANDA DE ENERGÍA PRIMARIA DE ANDALUCÍA

Fuente

Año 2000

(ktep)

Año 2006

(ktep)

Año 2010 (ketp)

Solar térmica

10,2

29,3

71,8

Solar fotovoltaica

0,6

1,5

3,4

Termosolar

0

86,5

204,7

Eólica

30,1

509,9

799,2

Hidráulica régimen especial

8,7

12,9

16

Hidráulica régimen ordinario

38

49,1

49,1

Biomasa generación eléctrica

150,7

407,6

647,5

Biomasa usos finales térmicos

638

643

649

Biocarburantes

0

90

210

Total

876,3

1.829,8

2.650,7

Porcentaje

5,7 %

10,6 %

15 %

 

GAS NATURAL: ALTERNATIVA LIMPIA Y BARATA

 

Uno de los objetivos del Plean es llegar con gas canalizado a las ocho provincias andaluzas y suministrar gas natural al 90 % de la población residente en los núcleos de más de 20.000 habitantes. Hoy son 22 los municipios andaluces que disfrutan en estos momentos del gas natural canalizado suministrado por Gas Natural Andalucía, aunque llama la atención que una muy productiva capital de provincia como Almería, o la turística Costa del Sol malagueña, aún no formen parte del itinerario recorrido por los cercas de 1.500 kilómetros de red gasista de la distribuidora del grupo Gas Natural. Pueden sentirse afortunados los costasoleños porque, junto a los sevillanos del Aljarafe, disfrutarán el próximo año de esta fuente de energía, según las previsiones del Grupo; los almerienses tendrán que esperar.

De todo el gas que consumimos, sólo el 3 % se produce en yacimientos nacionales. Los más antiguos, de 1990, son los denominados Marismas y Palancares, que se ubican en el Valle del Guadalquivir y pertenecen a la sociedad LOCS.

España tiene que importar, siendo Argelia el suministrador del 60 % del gas que se consume en este país; también se importa de Noruega, Nigeria y el conjunto de los países del Golfo Pérsico.

La empresa de referencia en lo que respecta a la entrada  y transporte de gas en España es Enagás, que con más de 6.000 kilómetros de canalizaciones tiene en el mercado nacional una cuota del 98 % de la Red Básica de Gasoductos.

 

RESIDUOS, LA ENERGÍA DEL FUTURO

 

Las fuentes renovables encabezan el pelotón de salida en la maratoniana carrera hacia el autoabastecimiento energético en Andalucía. La meta es impulsar su desarrollo para representar, en 2010, el 15 % de la energía primaria de la región. Su tremendo potencial invita a hacer apuestas, aunque las mayores expectativas recaen sobre la biomasa, o lo que es lo mismo, el aprovechamiento de residuos agrícolas, forestales y domésticos, que ya supone el 90 % de la energía total generada de fuentes renovables. En este avance conjunto, el crecimiento estipulado para la biomasa es del 90 %, que corresponderá al 56,8 % de todas las fuentes renovables.

La base de este crecimiento está asegurada, pues Andalucía cuenta con 87.599 km2 de superficie forestal (40 %) y agrícola (57 %), con cultivos como el olivar y el algodón que generan millones de toneladas de biomasa al año. Es precisamente el tradicional carácter agrario de la Comunidad la baza principal de la biomasa, por cuanto constituye una fuente inagotable de materia prima: residuos agrícolas, residuos forestales, residuos de industrias agrícolas, residuos de industrias forestales, cultivos energéticos y residuos biodegradables como ganaderos y aguas residuales.

De momento es el olivar la fuente principal de la biomasa, tanto por la poda como por los residuos de la aceituna (orujo y alpechín) generados por la industria, de manera que podemos cifrar en un 38 % la aportación del sector oleícola al potencial biomásico que existe en Andalucía, estimado en 3.327 ktep al año. De todo este potencial, el 90,5 % (3.010 ketp/año) es susceptible de aprovechamiento para la generación de energía.

Son varias las iniciativas que aprovechan energéticamente la poda del olivar, que representa el 16 % de la biomasa aprovechable de Andalucía. Precisamente, la abundancia de olivos en este región hace que provincias como Jaén y Córdoba detenten, respectivamente,el 20 % y el 19 % del potencial biomásico en Andalucía. Las supera, no obstante, Sevilla, con un 24 % del potencial andaluz.

Pero la biomasa también puede cultivarse como producto principal y no como subproducto y en este caso obtenemos biocarburantes o biocombustibles como los biodiesel o los bioalcoholes (metanol y etanol), elaborados a partir de productos agrícolas (como el girasol) para sustitutir al gasóleo y la gasolina.

 

LA ENERGÍA EÓLICA

 

En 1983, en España se iniciaba en el camino del aprovechamiento energético del viento a gran escala. Entonces, la potencia eólica instalada alcanza los 0.055 megavatios. A finales del año 2000, la cifra se había multiplicado por 40.000 y la potencia global se situaba ya en los 2.300 megavatios, de los que el 6 % era aportado por la Comunidad Andaluza, un balance que puede considerarse extremadamente positivo, ya que sólo lo superan Alemania y Estados Unidos.

La energía eólica es el tipo de energía renovable que más rápidamente está creciendo en el mundo, aproximadamente un 39 %, aunque España superó el año pasado este porcentaje, llegando al 49 %.

         Andalucía contaba hace tan sólo siete años con una de las bases más consolidadas para afrontar el reto que fijó el Plean. La Comunidad, pionera en el desarrollo de parques eólicos, contaba en el año 1.995 con el 56,8 % de la potencia instalada en España. Está posición lider, fundamentalmente en Tarifa (Cádiz) provocó todo tipo de reacciones contrarias tanto de los ciudadanos como de los ecologistas, más preocupados por su impacto sobre el trasvase de faunas migratorias de aves del estrecho de Gibraltar y sobre el efecto paisajístico sobre el turismo rural. Aquello acabó por provocar una paralización de proyectos a lo largo de dos o tres años y el desánimo de sus promotores.

El Plean se marca como objetivo una potencia instalada en Andalucía de 2.200 megavatios (MW) en 2006 y de 3.191 en el año 2010, lo que supondría un gran salto desde los 150 megavatios del año 2000 y supondría la entrada en funcionamiento de 2.030 mw y unas inversiones de 1.800 millones de euros.

 

LA ENERGÍA SOLAR

 

La envidiable relación de Andalucía con el sol, hacen de esta región un excelente campo de pruebas para el desarrollo de las actuaciones relacionadas con la energía solar, tanto térmica (genera calor) como fotovoltaica (produce electricidad). EL programa Prosol, auspiciado por el Gobierno Andaluz, no ceja en su empeño de fomentar el uso de este limpio recurso; pero tampoco faltan ambiciosos proyectos de capital privado que ayudan a tirar del carro de la energía solar en aras de ese objetivo común de consumir fuentes renovables en detrimento de las convencionales.

       La actuación más reciente en este sentido ha sido la puesta en marcha, por parte de la vasca Gamesa  Solar, de una planta de fabricación de paneles solares en la sevillana localidad de Aznalcóllar, concretamente en los terrenos que en su día acogieran a las malogradas minas de Boliden, aunque no será ésta su ubicación definitiva. Cuando se produzca el traslado a su polígono industrial, previsto para 2004, esta planta duplicará su potencia instalada actual de tres megavatios de energía eléctrica; hasta entonces, la inversión en la nueva instalación es de 4,78 millones de euros, y la plantilla actual compuesta por 21 personas pasará a tener 56. Fue la malagueña, Isofotón, pionera en el sector de la energía fotovoltaica, la que instó a la firma vasca a probar suerte en este campo. Precisamente, Isofotón, ha sido noticias estos días al anunciar que invertir 30 millones de euros para construir una fábrica de componente solares.

Otra ambiciosa iniciativa es la acometida por la empresa Abengoa, a través de su filiar Solucar, -- en el municipio de Sanlúcar la Mayor --, con 2.050 horas de sol al año. Se prevé para el próximo mes de Octubre, la inauguración de “Sevilla PV” la mayor planta fotovoltaica del mundo de conexión a red con seguimiento en dos ejes al sol.