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Introducción
El Trastorno de Pánico es
una condición médica muy seria en la cual la persona que la padece experimenta
episodios de terror, de forma repentina, en lugares y circunstancias en las
cuales las demás personas se sienten cómodas y tranquilas.
Cuando estos ataques recurren por mucho tiempo y aumentan su frecuencia (hasta
dos o tres ataques diarios), pueden resultar en un cambio de comportamiento y/o
aislamiento total del individuo, si no se trata adecuadamente.
Es
totalmente normal y natural que un ser humano experimente pánico en algunas
situaciones, como es el estar en medio de un asalto, un accidente de tránsito,
un terremoto, entre otros.
Sin embargo, cuando estos síntomas de pánico son recurrentes, puede ser indicativo de que
se esté sufriendo de la condición de Trastorno de Pánico.
Uno
de los indicativos principales al momento de evaluar si una persona sufre de
Trastorno de Pánico es que la misma puede surgir sin razón aparente o en
situaciones y momentos de la vida cotidiana.
Algunos ejemplos de situaciones donde una persona sufre de ataques de
pánico pueden ser:
 |
Estar
parada en medio de una congestión de tráfico |
 |
Sentado
en el medio de una fila de asientos, ya sea en el cine o un auditorio |
 |
En
medio de una multitud |
 |
Manejando
su vehículo |
 |
En
medio de una llamada telefónica o en las labores del trabajo |
 |
Haciendo
los quehaceres del hogar |
 |
Caminando |
Los
ataques de pánico suelen ser sumamente intensos, debido a la gran cantidad de
síntomas que se experimentan simultáneamente, sin embargo son de corta
duración. En promedio, un ataque de pánico dura aproximadamente 10
minutos, aunque existen casos en personas que pueden padecerlos hasta por horas.
Estadísticas
La condición de Trastorno de
Pánico es más común de lo que usted se imagina. Cerca de 7 millones de
personas en los Estados Unidos padecen de esta condición, y aproximadamente, 1
de cada 14 personas han experimentado un episodio de pánico al menos una vez en
su vida. Aunque no se tiene una estadística exacta sobre la cantidad de
personas que padecen esta condición en Puerto Rico,
sabemos que
existe una cantidad considerable de personas que experimentan algunos o todos estos síntomas sin tener un
conocimiento claro de lo que les ocurre.
El
Trastorno de Pánico puede afectar a cualquier persona. Las edades promedio fluctúan entre
los 25 a 40 años. Tampoco
discrimina en términos de raza, religión y grupos étnicos. Sin embargo, se ha
podido comprobar que las mujeres padecen esta condición hasta tres veces
más que los
hombres.
El
Trastorno de Pánico está altamente relacionado con la Depresión. Aunque no
ocurre en todos los casos, cerca de un 50% de las personas que han sufrido un
episodio de depresión moderada o severa en su vida, han adquirido la condición
de Trastorno de Pánico.
Síntomas
El
Trastorno de Pánico puede ser
diagnosticado
por un profesional de la salud mental, como un psiquiatra.
Sin embargo, usted puede
auto-examinarse
a través de está página para tener una idea general si está padeciendo de
esta condición. Es importante señalar
que solamente un profesional de la salud mental puede hacer un diagnóstico
exacto y ayudarlo a recuperarse de esta condición.
Recuerde
que por lo menos tres (3) de estos síntomas deben estar presentes. Entre los síntomas
más comunes se encuentran:
 |
Sensación
de salir huyendo sin rumbo |
 |
Sensación
de que algo terrible va a ocurrir
|
 |
Palpitaciones
aceleradas del corazón, al punto de pensar que está padeciendo de un
ataque cardíaco |
 |
Sudoración
en el cuerpo, o en las manos y pies
|
 |
Temblores
|
 |
Sensación
de desmayo |
 |
Dificultad
para respirar. Sensación de ahogo |
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Mareos
|
 |
Ansiedad
|
 |
Sensación
de perder el control de su cuerpo y su mente |
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Temor
a "volverse loco"
|
 |
Temor
a morir |
 |
Escalofríos
o sensación de sofocación
|
 |
Adormecimiento
en las extremidades. Sensación de que hierve la sangre por las venas. |
Otros
síntomas que puede experimentar una persona con esta condición pueden ser dolor de estómago,
de pecho, diarrea, problemas digestivos y náuseas.
Todos
estos síntomas antes descritos surgen durante el momento del ataque de
pánico. Sin embargo, existen otros síntomas que permanecen en la persona
que sufre la condición luego de haber pasado por un episodio de pánico.
Algunos de estos son:
 |
Preocupación
extrema de que vuelva a ocurrir |
 |
Evitar
la situación que "provocó" el primer ataque |
 |
Evitar
lugares donde no sienta posibilidades de escapar o recibir ayuda |
 |
Cambios
en el comportamiento del individuo, inclusive aislamiento |
 |
Preocupación
por un colapso nervioso |
 |
Preocupación
por un ataque cardíaco. Muchas personas confunden este síntoma con
problemas del corazón y recurren a un cardiólogo. |
 |
Agorafobia*
(no ocurre en todos los casos) |
*Agorafobia
La Agorafobia es otro síntoma que
experimentan algunas personas que no necesariamente padecen de Trastorno de
Pánico, pero que está íntimamente relacionada. Consiste en una
"asociación psicológica" entre un lugar o situación y el ataque de
pánico. La persona que sufre de agorafobia evita lo más posible estar en el
lugar o pasar por la situación que en un momento dado le surgió un episodio de
pánico. Algunas situaciones son: las multitudes, los ascensores, manejar
vehículos, cruzar puentes, estar solo, estar fuera de la casa, entre otros.
Causas
Se
han realizado muchas investigaciones relacionadas a la condición de Trastorno
de Pánico, aunque todavía
no existe una causa totalmente definida para que surja.
Algunos expertos indican que una persona puede sufrir un ataque de
pánico luego de un episodio de depresión, aunque en muchos otros
casos la condición surge sin razón aparente.
Muchos
profesionales de la salud mental opinan que el Trastorno de Pánico puede surgir a través
de la genética. La misma puede heredarse de parientes cercanos tales como tíos
o abuelos, aunque no sean descendientes directos como lo es de padres a hijos.
En
las últimas investigaciones que se han realizado se ha determinado que la
depresión surge a consecuencia de un desbalance químico en el cerebro, por lo
cual ya se cataloga el Trastorno de Pánico como una condición médica al igual que la
diabetes y la hipertensión. Este desbalance químico se debe a una distribución
deficiente de una sustancia llamada serotonina a través de las neuronas
o células cerebrales. Los síntomas
de trastornos de pánico, así como otras condiciones del estados de ánimo (depresión,
trastorno de ansiedad,
trastorno de estrés postraumático,
trastorno
obsesivo/compulsivo) surgen cuando esta sustancia neurotransmisora no
se distribuye adecuadamente a través de los nervios en el cerebro.
Otras
causas que pueden inducir a que una persona pueda padecer la condición de
Trastorno de Pánico es el ingerir otros medicamentos sin receta u otra
condición médica.
Tratamiento
Gracias
a las investigaciones y avances de la medicina, los Trastornos de Pánico ya se pueden
catalogar como una condición tratable, y en muchos casos, la persona que los
sufre puede recuperarse totalmente y volver a tener una vida plena y normal.
Existen varias alternativas de medicamentos antidepresivos - que no son
adictivos ni crean dependencia - los cuales ayudan a que la serotonina vuelva a
distribuirse adecuadamente a través de las células nerviosas del cerebro.
Estos medicamentos se conocen como Inhibidores Selectivos de la
Recaptación de Serotonina (SSRI’s por sus siglas en inglés). Entre las marcas más reconocidas y recomendadas se
encuentran: Zoloft, Paxil
y Zyprexa, entre otras.
Es
importante señalar que además del tratamiento médico con antidepresivos, es
sumamente necesario combinar los medicamentos con la psicoterapia, tanto individual,
como grupal para que los resultados y la recuperación sea más rápida y
exitosa. Tampoco podemos pasar por
alto la ayuda y apoyo espiritual que un sacerdote, pastor y/o ministro puede
proveerle durante el proceso de recuperación.
Una actitud y mentalidad positiva, junto con una buena dosis de fe pueden
hacer la diferencia para una recuperación total y completa.
Es
necesario hacer énfasis de que el tratamiento para combatir los Trastornos de
Pánico es un
proceso a largo plazo. La persona que sufre de esta condición comenzará
a sentir una mejoría considerable entre cuatro (4) a seis (6) semanas luego de comenzar a tomar
sus medicamentos y de visitar regularmente a su psiquiatra para su psicoterapia.
En muchos casos, los pacientes necesitarán ingerir sus
antidepresivos entre seis (6) meses a un (1) año.
Existen casos en los cuales el médico sugiere que el paciente siga
ingiriendo sus medicamentos entre cuatro (4) a nueve (9) meses después de que
la persona se recupere totalmente para evitar una recaída.
Cabe
señalar que durante el tratamiento existe la posibilidad de que la persona
pueda sentir algunos de los síntomas de vez en cuando. La frecuencia e
intensidad de los episodios de pánico irán disminuyendo gradualmente a medida
que se siga el tratamiento.
Existe
otra alternativa para la recuperación de Trastorno de Pánico. La misma
se conoce como Terapia Cognoscitiva de Comportamiento (CBT por sus
siglas en inglés). Consiste en una terapia especial que sirve de
herramienta para ayudar a las personas a entender mejor su condición y poder
manejarla adecuadamente.
Como
dato adicional, es importante recalcarle al paciente de Trastorno de Pánico que una
vida
balanceada es sumamente importante, saludable y vital en el proceso de
recuperación. Todo exceso es dañino
para la salud física y emocional del ser humano.
Evite el trabajar excesivamente, así como el realizar cualquier
actividad sin moderación. Es
importante tomar sus horas de descanso y sueño en serio, comer saludablemente,
hacer ejercicios, hacer actividades recreativas, disfrutar con sus familiares y
amigos, visitar una iglesia, orar y meditar, entre otros.
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