|
PAGINA PRINCIPAL
CONDICIONES
▪
Depresión
▪
Pánico
▪
Ansiedad
▪
Obsesivo/Compulsivo
▪
Estrés Postraumático
▪
Fobia Social
▪
Bipolaridad
SALUD
▪
Noticias Médicas
▪
Archivo Noticias Médicas
▪
Otras Condiciones
APOYO Y AYUDA
▪
Registro de
Testimonios
▪
Tu Testimonio
▪
Testimonio del Autor
▪
Grupos de Apoyo
▪
Peticiones de Oración
▪
Registro de Oración
EVENTOS
▪
Conferencias
▪
Conciertos
▪
Campañas Cristianas
▪ Otros
CONTACTANOS
|
|
Se ha creado esta
sección con el fin de proveerle a los lectores la mayor cantidad de información
posible relacionada a las condiciones del estado de ánimo, en términos de sus
síntomas y nuevos descubrimientos relacionados al origen y cura de los mismos.
Frecuentemente, estaremos incluyendo artículos, noticias de periódicos o
revistas, así como folletos informativos que sean de mucha utilidad y de
orientación para todos.
La Depresión en la Navidad
Otro año más que se fue; sin que te hayas dado cuenta, ya han vuelto las
Navidades. Con las parrandas y trullas en cada esquina, los adornos y la
algarabía, muchas perso nas se enfrentan a la época festiva con muy poco
entusiasmo y sintiéndose sin ánimos para sobrevivir a tanta alegría, tantas
actividades, tanto trabajo y tantos gastos.
Se trata, ciertamente, de un
sentimiento de depresión y cansancio que ataca a más personas de las que te
imaginas. Las Navidades pueden ser una época muy difícil, especialmente
cuando tienes que seguir cumpliendo con las obligaciones del diario vivir,
además del sinfín de compromisos y regalos que surgen durante esta
temporada.
No todo está perdido; aún hay tiempo
para sobreponerse a este sentimiento de tristeza que se apodera de muchos en
el último momento. A tu manera te trae algunos consejos sencillos para
sobrevivir el estrés de la temporada, hacer de tripas corazón y disfrutar en
familia.
Señales de la depresión navideña
Antes que nada, es preciso tomarte un momento
para realmente saber qué efecto tienen las Navidades en tu estado de ánimo.
Las siguientes cinco señales pueden ser indicio de que la depresión navideña
te está rondando:
-
Un barril sin fondo. Si cada vez que se
forma un bembé en el trabajo o en la casa, buscas el rincón de la comida y
comes hasta no poder más; esto puede ser señal de tu estrés emocional.
-
Sin ganas. Si pasan los días y no
encuentras las fuerzas para poner el árbol, ir al mercado o comprar los
regalos navideños, puede que esta actitud sea un reflejo de la manera en
que verdaderamente te sientes. No importa cuánto lo aplaces, el 25
de diciembre llegará y es importante encontrar la energía para afrontarlo.
-
En el torbellino. Puede que, por el contrario,
andes del tingo al tango sin un minuto para respirar o descansar.
Sales del trabajo corriendo para ir a casa de los familiares, al banco, a
las tiendas, a reunirte con los amigos...Este ritmo de actividades, sin
embargo, es inaguantable y muy pronto sentirás que no puedes más.
-
A flor de piel. Un anuncio de
televisión, una canción navideña, una película, cualquier cosa que ves o
escuchas provoca un mar de lágrimas. Andas con los sentimientos a flor de
piel, añorando mejores tiempos o extrañando a familiares que ya no están
cerca.
-
¿Y para qué? Esa es la pregunta que se
apodera de ti cuando piensas que tienes que preparar la cena navideña o
asistir a otra reunión familiar.
Con mucho ánimo
Te sientes sola este año y estás
cansada. No es nada grave, pero este sentimiento te impide apreciar las
cosas sencillas y estar a gusto con la familia. Para poder encontrar el
ánimo y la alegría, es preciso que comiences por establecer metas realistas
y sencillas. Puede que, cansada de que todos los años sea lo mismo, no
quieras esforzarte en celebrar con tus seres queridos si son como Blas, que
comen, llegan y se van. Y es que quieres que todo sea como antes y que todo
el mundo pueda estar en la casa sin prisa.
No trates de que todo sea perfecto: no
importa lo que pase te vas a sentir decepcionada. Trata de concentrarte en
lo bueno y lo sencillo. Tu hijo y tu nuera vinieron y estuvieron un rato
contigo, no te concentres en lo que comieron o cuánto estuvieron.
Por otro lado, para muchos madres y
padres resulta difícil enfrentarse al enorme trabajo que significan las
fiestas en familia. Este año no dejes que todo te caiga a ti. Recuerda pedir
ayuda. No hay nada malo en que te traigan el postre, te ayuden con los
entremeses y con el arroz.
Y recuerda que la Navidad es un día
como cualquier otro. Si tu hijo y su papá pelean siempre que se ven, ésta no
será la excepción. No debes esperar un milagro. Sin embargo, cada quien
puede poner de su parte para que se hablen de otros temas y no echar leña al
fuego.
Para tener las fuerzas para las
celebraciones familiares, es vital que no descuides el sueño. Durante esta
época, asegúrate de dormir al menos ocho horas. Además, saca espacio para
ejercitarte. La actividad física es excelente para controlar los niveles de
estrés.
No olvides, además, ser moderado en tu
consumo de comida y alcohol. Recuerda que lo más importante de la temporada
es poder compartir con los familiares y amigos, así que sacúdete la tristeza
y aprovecha las Navidades.
Siguiendo
estos consejos, serás tú uno de los que van alegres y no de los que van
llorando.
___________
Fuente tomada de la revista interactiva
Zonai, sección Con Salud del lunes, 20
de diciembre de 2004, para el periódico
Primera Hora, (San Juan, Puerto Rico)
Para ver otras noticias médicas, vea el
Archivo de
Noticias Médicas.
[Archivo de Noticias Médicas]
|
|
  
|