Introducción
Podemos comenzar a explicar el
Trastorno de Fobia Social
como que es algo más
que timidez.
Se define como un temor y ansiedad de forma excesiva y exagerada ante
situaciones sociales, a tal punto, que interfiere con la vida diaria de quien
padece la condición. En muchos casos la persona puede llegar a sentirse
enfermo debido a la severa preocupación por enfrentar una situación ante los
demás.
Es totalmente normal y natural que un ser
humano experimente timidez y se cohíba frente a algunos eventos sociales, como
cuando vas a una entrevista de trabajo, o dar una conferencia en público, o
salir con una persona por primera vez. En esos momentos la persona experimenta
ansiedad, los latidos del corazón aumentan, las manos comienzan a temblar o a
sudar y puedes sentir una sensación de "hormigueo" en el estómago. Sin embargo,
estos síntomas que se experimentan son temporeros una vez pasa la situación.
Uno de los indicativos principales al momento
de evaluar si una persona sufre del Trastorno de Fobia Social es que la persona
que lo padece se ve limitada en su estilo de vida, y la persona
puede estar totalmente consciente de esa limitación. Las personas con esta
condición muchas veces pierden buenas amistades, oportunidades de empleo y
crecimiento personal y/o profesional.
Cabe señalar, que muchas personas tienden a
sobrellevar la condición de fobia social utilizando drogas o alcohol. Existe
una relación bastante directa entre personas que beben o se drogan y que sufren
el Trastorno de Fobia Social (una cuarta parte). Aunque ayuda en "cierta forma"
a sobrellevar la situación, esto repercute en otros problemas como los son el
alcoholismo o la drogadicción.
Estadísticas
El Trastorno de Fobia Social es el tercer
trastorno psiquiátrico más común en los Estados Unidos. Una (1) de cada (8)
personas sufre de esta condición sin tan siquiera saberlo. Sabemos que miles de
personas en Puerto Rico experimentan algunos o todos estos síntomas sin tener un
conocimiento claro de lo que les ocurre.
La fobia social afecta a personas de todas
las edades. En muchos casos comienza desde temprano en la niñez, aunque no hay
una edad específica para comenzar a sufrir de la condición. Afecta a hombres y
mujeres por igual. Tampoco discrimina en términos de raza, religión y grupos
étnicos.
Síntomas
El Trastorno de Fobia Social puede ser
diagnosticado por un profesional de la salud mental, como un psiquiatra. Es importante señalar que solamente un profesional de la salud
mental puede hacer un diagnóstico exacto y ayudarlo a recuperarse de esta
condición.
Recuerde que por lo menos tres (3) de estos
síntomas deben estar presentes. Entre los síntomas más comunes se encuentran:
Causas
Se han realizado muchas investigaciones
relacionadas a la fobia social, sin embargo no se ha determinado aún una sola
causa para que surja. Algunos expertos indican que existen factores
biológicos y psicológicos envueltos en la persona que
padece la condición.
Muchos profesionales de la salud mental
opinan que la fobia social puede surgir a través de la genética. La misma puede
heredarse de parientes directos, como de padres a hijos. También puede surgir
luego de una situación embarazosa del pasado.
En las últimas investigaciones que se han
realizado se ha determinado que la fobia social surge a consecuencia de un
desbalance químico en el cerebro, por lo cual ya se cataloga como una condición
médica al igual que la diabetes y la hipertensión. Este desbalance químico se
debe a una distribución deficiente de una sustancia llamada serotonina a
través de las neuronas o células cerebrales. Los síntomas de fobia social, así
como otras condiciones de estados de ánimo (trastornos
de pánico,
trastorno de ansiedad,
trastorno de estrés
postraumático, depresión,
trastorno obsesivo/compulsivo)
surgen cuando esta sustancia neurotransmisora no se distribuye adecuadamente a
través de los nervios en el cerebro.
Tratamiento
Gracias a las investigaciones y avances de la
medicina, el Trastorno de Fobia Social ya se puede catalogar como una condición
tratable, y en muchos casos, la persona que lo sufre puede recuperarse
totalmente y volver a tener una vida plena y normal. Existen varias
alternativas de medicamentos antidepresivos - que no son adictivos ni crean
dependencia - los cuales ayudan a que la serotonina vuelva a distribuirse
adecuadamente a través de las células nerviosas del cerebro. Estos medicamentos
se conocen como Inhibidores Selectivos de la Recaptación de Serotonina (SSRI’s
por sus siglas en inglés). Entre las marcas más reconocidas y recomendadas se
encuentran:
Zoloft,
Paxil y
Zyprexa,
entre otras.
Es necesario hacer énfasis de que el
tratamiento para combatir la condición es un proceso a largo plazo.
La persona que sufre de fobia social comenzará a sentir una mejoría considerable
entre cuatro (4) a seis (6) semanas luego de comenzar a tomar sus medicamentos y
de visitar regularmente a su psiquiatra para su psicoterapia. En muchos casos,
los pacientes necesitarán ingerir sus antidepresivos entre seis (6) meses a un
(1) año. Existen casos en los cuales el médico sugiere que el paciente siga
ingiriendo sus medicamentos entre cuatro (4) a nueve (9) meses después de que la
persona se recupere totalmente para evitar una recaída.
Es importante señalar que además del
tratamiento médico con antidepresivos, es sumamente necesario combinar los
medicamentos con la psicoterapia, tanto individual, como grupal
para que los resultados y la recuperación sea más rápida y exitosa. Tampoco
podemos pasar por alto la ayuda y apoyo espiritual que un sacerdote, pastor y/o
ministro puede proveerle durante el proceso de recuperación. Una actitud y
mentalidad positiva, junto con una buena dosis de fe pueden hacer
la diferencia para una recuperación total y completa.
Existe otra alternativa para la recuperación
del Trastorno de Fobia Social. La misma se conoce como Terapia Congnoscitiva
de Comportamiento (CBT por sus siglas en inglés). Consiste en una terapia
especial que sirve de herramienta para ayudar a las personas a entender mejor su
condición y poder manejarla adecuadamente.
Existen terapias, junto con su psiquiatra,
que ayudan a la persona que padece de fobia social a ir adquiriendo la
auto-confianza y seguridad que necesita ante una situación de índole social. Se
les enseña a los pacientes cómo hacer contacto visual con otra persona, hablar
más alto y claro, a saludar y despedirse de la gente. En muchos casos, el
terapeuta hace un tipo de "ensayo" de ciertas situaciones sociales con sus
pacientes, para que comiencen a reaccionar de forma adecuada.
Apoyo
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