Cuarto Día:
Lectura bíblica:
"Dijo Pedro: ´Conviértanse
y háganse bautizar en el nombre de Jesucristo para que les sean
perdonados los pecados y así recibirán el Don del Espíritu
Santo. Porque la promesa ha sido hecha a ustedes y a sus hijos, y a todos
aquellos que están lejos: a cuantos el Señor nuestro Dios
quiera llamar´."
(Hechos 2,38 - s)
Reflexión:
El mensaje de Jesús, su buena
nueva, es que Dios ama a los hombres sin esperar que estos sean perfectos.
La conversión es la aceptación de este evangelio que nos
transforma y nos hace pasar de un comportamiento propio de esclavos (que
hacen las cosas relativamente bien por temor al castigo) a un comportamiento
propio de hijos (que hacen las cosas lo mejor que pueden por amor a "aquel,
el Padre, que los amó primero").
Dios siempre está dispuesto a perdonarnos, a ofrecernos su infinita
misericordia; sólo es necesario que nosotros nos abramos a su amor,
que nos convirtamos a cada momento y nos hagamos bautizar, o reactualicemos
nuestro bautismo "en el nombre de Jesucristo Salvador".
Oración:
Padre todopoderoso,
que concediste a San Expedito, mártir,
pelear el combate de la fe
hasta derramar su sangre por defenderla;
te rogamos que su intercesión
nos ayude a convertirnos de corazón,
y a cambiar de vida.
Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén
|
|