
| "CAMINO AL FUTURO" Bill Gates, el Profeta | |
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COMIENZA UNA REVOLUCIÓN 1
Escribí mi primer programa a los 13 años. Lo hice por jugar a teclear tontamente. La computadora que utilicé era enorme, pesada, lenta y absolutamente irresistible. La idea de permitir a un puñado de adolescentes jugar con una computadora fue del club de Madres de Lakeside, el colegio privado al que asistía. Las madres decidieron utilizar lo recaudado en una venta de beneficencia a fin de instalar una terminal y comprar tiempo de computadora para los estudiantes. La terminal de esa computadora no tenía pantalla. Para jugar con ella tecleábamos nuestras jugadas en un teclado como el de las máquinas de escribir y nos sentábamos a su alrededor hasta que deglutía los resultados y aparecían en papel en una pesada impresora. Un juego que podría durar 30 segundos con un papel y un lápiz, podía consumir más tiempo que el dedicado al almuerzo. Más tarde, me di cuenta de que el atractivo consistía en que se trataba de una máquina enorme y cara, y que nosotros, los niños, podíamos controlarla. Éramos demasiado jóvenes para conducir vehículos o hacer todas las demás actividades que parecían divertir a los adultos. La retroalimentación de programas sencillos es particularmente inequívoca. Y aún hoy, me estimula saber que si puedo conseguir que el programa este bien, siempre funcionará a la perfección, de la manera precisa que le digo que lo haga. A mediad que mis amigos y yo empezamos a ganar confianza, comenzamos a experimentar con la computadora, acelerando las cosas cuando podíamos, o haciendo que los juegos fuesen más difíciles. Un amigo mío de Lakeside desarrolló un programa en Basic (Beginner’s All-Purpose Symbolic Instruction Code), que servía de estímulo al juego Turista. Nosotros no solo jugábamos con nuestros juguetes como el resto de los niños, sino que los transformábamos. Si alguna vez ha visto a un niño crear una astronave con tableros de control usando un cartón y una caja de lápices o ha escuchado sus improvisadas reglas: “los coches rojos pueden saltar sobre todos los demás”. En aquellos días cometíamos pifias, o al menos así lo creíamos. Pero el juguete que teníamos volvía a parecer un juguete. Algunos de nosotros en Lakeside nos negamos a dejar de jugar con él. Para muchos de los estudiantes, estábamos ligados a la computadora y ella a nosotros. Un profesor me pidió que le ayudase a enseñar programación, lo cual pareció normal a todo el mundo. Pero cuando me dieron el papel protagónico en la representación escolar de la obra Black Comedy, se oyó murmurar a algunos estudiantes: ¿Por qué se lo dieron al niño de la computadora?”. Las computadoras se hicieron cada vez más pequeñas y poderosas, mientras su precio bajaba de manera dramática. Y todo esto ocurrió con gran rapidez. No tan rápido como pensé alguna vez, pero sí con rapidez suficiente. Los chips de computadora baratos pueden encontrarse ahora en máquinas, relojes, frenos antichoques, faxes, ascensores, bombas de gasolina, etc. La construcción y el uso de la nueva red, sus promesas y peligros, sin el tema de este libro. Todos los aspectos de lo que está a punto de ocurrir parecen excitantes. Cuando tenía 19 años tuve una visión del futuro, basé mi carrera en ellas y descubrí que había tenido razón. Pero el Bill Gates de los 19 años estaba en una posición muy diferente a la que encuentro ahora. En cierto momento pensé que lo que quería era especializarme en economía en la universidad. Al final cambié de idea pero, de alguna manera, toda mi experiencia en la industria de la computación ha constituido una serie de lecciones de economía. Vi, de primera mano, los efectos de las espirales positivas y de los modelos económicos inflexibles. Contemplé el modo en que evolucionaron los estándares de la industria. Adiviné la importancia que tienen para la tecnología la compatibilidad. La retroalimentación y la innovación constante. Llegará un día, no muy distante, en que seremos capaces de dirigir negocios, estudiar, explorar el mundo y sus culturas, hacer surgir algún gran entretenimiento, hacer amigos, asistir a mercados locales y enseñar fotografías a parientes lejanos sin abandonar nuestra mesa de trabajo o nuestro sillón. No abandonaremos nuestra conexión a la red ni la dejaremos en la oficina o en el aula. Las herramientas de cómputo son mediadores simbólicos que amplían el intelecto más que el músculo de quienes las usan. Al leer este libro usted tiene un experiencia mediada: no estamos realmente en la misma habitación. Una buena parte del trabajo actual implica toma de decisiones y conocimiento, de manera que las herramientas de la información, se han convertido en el banco de los inventores y seguirán siéndolo cada vez más. En Estados Unidos, la conexión de todas estas computadoras se ha comparado con otro proyecto masivo: el emparrillado del país con autopistas interestatales que comenzó durante la era de Eisenhower. Por eso se llamó a la nueva red de supercarretera de la información. Sin embargo, la metáfora de la supercarretera no es totalmente adecuada. La frase sugiere paisaje y geografía, distancia entre puntos, e insinúa que ha de viajarse para ir de un lugar a otro. El término supercarretera sugiere, también, que todos conducen y siguen la misma ruta. Esta red es más como un gran conjunto de caminos que cada uno puede contemplar y hacer lo que quiera, de acuerdo con lo que le indiquen sus intereses individuales. Pero el problema real es que la metáfora subraya la infraestructura del empeño más que sus aplicaciones. En Microsoft hablamos de “información en la yema de los dedos” que realiza un beneficio, mas que la red en sí misma. Los mercados, de los comercios a las redes comerciales, son fundamentales para la sociedad, y creo que este nuevo mercado acabará por ser el almacén central del mundo. Será ahí donde los animales sociales venderemos, comerciaremos, invertiremos, regatearemos, adquiriremos naderías, discutiremos. Piense en el ajetreo y en el bullicio de la bolsa de Nueva York o en el mercado de los granjeros, o en una librería llena de gente que busca historias fascinantes e información. El mercado de la información global será enorme y combinará todos los modos de intercambian bienes humanos, servicios e ideas. A nivel práctico, proporcionará más posibilidades de elegir nuestras cosas, incluyendo el modelo en que ganamos e invertimos, lo que compramos y lo que pagamos por ello. Luego sucedió algo. Con el tiempo, estas máquinas encuentran acomodo en nuestra vida cotidiana porque no solo ofrecen comodidad y ahorran trabajo sino, también, inspiran ideas elevadas y creativas. Les tomamos simpatía. Una generación nueva crece a su lado cambiándolas y humanizándolas. En resumen jugando con ellas. El aviador francés y escritor Antoine de Saint-Exupéry escribió en su obra de 1939, Viento, arena y estrellas: “La máquina formará parte de las humanidad poco a poco”. Él escribió sobre el modo en que la gente tiende a reaccionar ante la nueva tecnología, y utilizó como ejemplo la lenta expansión del ferrocarril en el siglo XIX. En torno a este nuevo medio de transporte nació y se desarrollo una cultura y el desdén se convirtió en aceptación e incluso en aprobación. Lo que fue en un momento el monstruo de hierro se convirtió en uno de los mejores bienes de la vida. Una vez más, el cambio producido en esta percepción se reflejó en el lenguaje que utilizamos. Comenzamos a llamarlo “caballo de hierro”. Otro acontecimiento singular que tuvo un efecto tan grande en la historia de la comunicación se produjo alrededor del 1450, cuando Johann Gutermberg, un orfebre de Mainz, Alemania, inventó los tipos móviles e introdujo en Europa las primeras máquinas de imprimir (China y Corea ya contaban con prensas). Los monjes, generalmente quines hacían las copias, rara vez conseguían hacer más de un texto por año. La prensa de Gutemberg fue, si la comparamos con esto, una impresora láser de alta velocidad. La imprenta hizo más que dar a Occidente un medio más rápido de reproducir un libro. Hasta ese entonces, y pese al transcurso de generaciones, la vida había sido comunal y casi sin cambios. Casi toda la gente no solo sabía lo que había visto por sí misma, o lo que le habían dicho. Eran pocos quienes se aventuraban lejos de sus aldeas, en parte porque como no había mapas fiables, a menudo era casi imposible encontrar el camino de regreso a casa. “En este mundo toda experiencia era personal, los horizontes eran reducidos, la comunidad era introspectiva. De todo lo que existía en el mundo exterior solo se sabía de oídas”. La palabra impresa cambio todo. Fue el primer medio de comunicación de masas, la primera vez que el conocimiento, las opiniones y las experiencias podían transmitirse de una forma portátil, duradera y disponible. A medida que la palabra escrita extendió el alcance de la población lejos de la aldea, la gente empezó a preocuparse por lo que sucedía en otros lugares. Antes de Gutemberg solo había aproximadamente 30 000 libros en todo el continente europeo, casi todos Biblia o comentarios bíblicos. Hacia el años 1500 había más de nueve millones sobre toda clase de temas. Toda esa información estará disponible de inmediato y será completamente personal. Así, podremos explorar todo lo que nos interese, en cualquier manera y de forma tan amplia como deseemos. Veremos un programa cuando nos convenga, en lugar de verlo cuando quiera transmitirlo un funcionario de la televisión. Nuestro noticiario de la noche comenzará a la hora que decidamos y durará exactamente lo que deseemos. Abordara temas que seleccionemos nosotros o un servicio que sepa que es lo que nos interesa. Podremos pedir reportajes de Tokio, Boston o Seattle; solicitar más detalles acerca de una noticia o preguntar si nuestro columnista favorito comentó algún acontecimiento. Los cambios de esta índole ponen nerviosas a las personas. Todos los días, en todo el mundo, la gente se pregunta por las implicaciones de la red, a menudo con terrible aprensión. ¿Qué ocurriría con nuestros puestos de trabajo? ¿Se apartarán las personas del mundo físico y vivirán “por delegación” a través de sus computadoras? La red traerá consigo grandes cambios y algunos grandes desafíos. En el último capítulo hablado con amplitud de múltiples preocupaciones legítimas que he escuchado una y otra vez. Cuando estuve en bachillerato costaba alrededor de 40 dólares la hora acceder a una computadora en tiempo compartido mediante un teletipo. Esto hoy parece extraño, pues algunas personas tiene más de una PC y no les importa dejarlas ociosas la mayor parte del día. Aunque se le llamó mini computadora, era grande para los estándares actuales. Ocupaba un armazón metálico de unos 65 centímetros cuadrados y 1.80 metros de alto, y pesaba alrededor de 110 kilogramos. Mis padres pagaron mi educación en Lakeside y me dieron dinero para libros, pero yo tenía que controlar mis propias facturas de tiempo de computadora. Nosotros también hicimos negocios con algunas compañías, pues nos permitían utilizar sus computadoras de modo gratuito si localizábamos problemas en sus programas. Entre los programas que escribí había uno que confeccionaba las listas de los estudiantes inscritos a distintas clases. Un día del verano de 1972, cuando yo tenía 16 años y Paul 19, me enseñó un artículo de diez párrafos perdido en la página 143 de la revista Popular Electronics; anunciaba que una firma joven llamada Intel había lanzado un microprocesador denominado 8008. En cambio, un microprocesador potente, con lenguajes de programación, se asemeja a una orquesta bien dotada. Puede tocar todo si se le proporciona el software adecuado, es decir, la partitura. Yo había escrito una versión de Basic que corría en el limitado DEC PDP-S, y estaba ilusionado con la idea de hacer lo mismo para el pequeño chip de Intel. Pero cuando estudié el manual del 8008, me di cuenta de que era inútil intentarlo, no tenía suficiente poder. Muchos ayuntamientos medían el tráfico con una manguera de goma que colocaban sobre una calle determinada. Vimos que podíamos utilizar el 8008 para procesar estas cintas, obtener gráficas y otras estadísticas. Bautizamos a nuestra primera compañía con el nombre de Traf-O-Data. En aquel tiempo sonaba casi poético. A pesar de nuestro desengaño, aún creíamos que nuestro futuro, si no podía estar en el hardware, quizá tendría que ver con los microprocesadores. Después de comenzar mi curso en la Universidad de Hardvard en 1973, Paul, consiguió reparar de algún modo su viejo Chrysler y atravesó el país desde Washington. Se estableció en Boston, programando mini computadoras para la empresa Honeywell. Fue en auto a Cambridge muchas veces, así que pudimos seguir nuestras largas charlas sobre esquemas futuros. En la primavera de 1974, Popular Electronic anunció el nuevo chip 8080 de Intel, diez veces más potente que el 8008 insertado en la máquina Traf-O-Data. El 8080 no era mucho más grande que el 8008, pero contenía 2 700 transistores más. Nos lanzamos sobre el manual. “DEC no puede vender más PDP-8 ahora”, dije a Paul El hardware, tan escaso hasta entonces, estaría disponible casi de inmediato y el acceso a las computadoras ya no tendría precios tan altos. Creíamos que la gente acabaría por encontrar todo tipo de usos a las computadoras si eran baratas. Después, la clave para que estas máquinas alcanzaran todo su potencial sería el software. Paul y yo especulamos que sería probable que las compañías japonesas e IBM produjeran la mayoría del hardware. En su lugar tenía 16 conmutadores de direcciones a comandos directos e igual número de luces. Podía utilizarse para hacer que parpadeasen las pequeñas luces en el panel frontal, pero eso era casi todo. Parte del problema consocia en que Altaír 8800 carecía de software. No se podía programar, lo que la hacia más una novedad que una herramienta. Altaír tenía un microprocesador Intel 8080 por cerebro cuando lo vimos el pánico se apoderó de nosotros. “¿OH, no! Está ocurriendo sin nosotros. La gente va a escribir software real para este chip”. Estaba seguro de que pasaría más pronto o más tarde, y quería estar relacionado con ello desde el comienzo. La oportunidad de actuar en los primeros estadios de la revolución de la PC parecía convertirse en la oportunidad de toda una vida. Y la tomé. Veinte años más tarde pienso en lo mismo sobre lo que va a suceder ahora. En 1957, cuando Paul y yo decidimos ingenuamente fundar una empresa, actuábamos como los personajes en aquellas películas de Judy Garland y Mickey Rooney que comienzan por “montaremos un show en el granero”. No había tiempo que perder. Nuestro primer proyecto fue crear Basic para la pequeña computadora. La escritura de un buen programa requiere mucha concentración; y escribir Basic para la Altaír fue extenuante. A veces, cuando reflexiono en algo, me balanceo hacia delante o hacia atrás y paseo, pues me ayuda a concentrarme en una idea y me evita distracciones. Me balanceé y paseé muchísimo en mi dormitorio durante el invierno de 1975. Paúl y yo no dormimos mucho y perdimos la noción de la noche y el día. Cuando caía dormido a menudo lo hacía sobre mi mesa o en el suelo. Algunos días no oí ni ni a nadie. Pero a las cinco semanas habíamos escrito nuestro Basic y había nacido la primera compañía de software para microcomputadoras. En su día lo denominamos Microsoft. En la primavera de 1975 Paul dejó su empleo de programador y yo decidí abandonar Hardvard. Mi plan era tomarme un tiempo, empezar la empresa y luego regresar para concluir mis estudios universitarios. A diferencia de algunos estudiantes, me gustaba la universidad. Sin embargo, también me percataba de que la ventana de la oportunidad de abrir una empresa de software quizá no se volvería a presentar. Así, me metí en el mundo de los negocios cuando tenía 19 años. La gente a menudo me pide que expliqué el éxito de Microsoft. Quieren conocer el secreto de cómo pasar de una operación de dos personas y de muy poco dinero a una empresa de 17 000 empleados que facturan más de 6 000 millones de dólares al año. Por supuesto no hay una sola respuesta y la suerte ha jugado cierto papel, pero creo que el elemento más importante de nuestra visión original. Nuestra visión original facilitó un poco todo lo demás. Estuvimos en el sitio adecuado en el momento adecuado. Fuimos los primeros en llegar ahí y nuestro temprano éxito nos dio la oportunidad de contratar a muchas personas inteligentes. Montamos un equipo de ventas a nivel mundial y utilizamos el dinero que generaba para financiar nuevos productos. Desde el principio caminamos por un sendero en la dirección correcta.
EL COMIENZO DE LA ERA DE LA INFORMACIÓN 2
La primera vez que oía la expresión “Era de la información” quedé seducido por ella. Esto parecía enormemente intrigante pero, ¿qué querían decir con información? La intuición de que la información definiría el futuro me recordó la famosa escena del guateque en la película El Graduado, de 1967. un hombre de negocios importuna a Benjamín, y le ofrece una sola palabra como consejo no solicitado para su carrera: “Plásticos”. Me decaí que si la escena se hubiera escrito unas décadas más tarde, el consejo del hombre de negocios hubiera sido: “Una palabra, Benjamín, Información”. “Suiza es un gran país por toda la información que tiene”.”He oído que el Información Price Index está subiendo” Parece que esta frases carecen de sentido porque la información no es tan tangible, tan mesurable como los materiales que definieron las eran precedentes, pero se ha convertido en algo cada vez más importante para nosotros. La revolución de la información está en sus comienzos. Lo que caracteriza a este periodo de la historia son los modos novedosos en que se puede intercambiar y manipular la información, y la velocidad cada vez mayor a la que podemos manejarla. Las capacidades de las computadoras para proporcionar proceso y transmisión de datos digitales a bajo costo y alta velocidad, transformarán los dispositivos convencionales de comunicación en los hogares y oficinas. Su máquina analítica sería mecánica, pero vio el modo en que podría seguir conjuntos de instrucciones cambiantes y, por tanto, ejecutar diferentes funciones. Babbage se percató de que, para crear estas instrucciones, necesitaba una clase de lenguaje totalmente nuevo, y formó uno. A mediados de los treinta, Alan Turing, al igual que Babbage, un gran matemático británico formado en Cambridge, propuso lo que se conoce hoy como máquina de Turing. Fue su versión de una máquina de calcular totalmente de propósito general. Al final de esta década, cuando Claude Shannon aún era estudiante, demostró que una máquina que ejecutase instrucciones lógicas podría manipular información. Imaginemos una habitación que queremos iluminar con 250 watts de electricidad, y que deseamos que la luz pueda regularse de manera que pase de cero watts de iluminación (oscuridad total) a toda su potencia. Podemos hacerlo empleando un interruptor de graduación de luz progresiva conectado a un foco 250 watts. Cuando deseamos obtener la máxima luminosidad, giramos el control del interruptor totalmente en el sentido de las manecillas del reloj hasta obtener los 250 watts. Es fácil usar el sistema, pero tiene sus limitaciones. Cuando el control está en una posición intermedia, cuando se reduce la luz para una cena íntima, por ejemplo, no podemos más que adivinar cuál es el nivel de iluminación. Veamos ahora un modo totalmente distinto de describir el modo de iluminar la habitación, un método digital, no analógico, para almacenar y utilizar la información. Estos números se conocen como “información digital”. Cada foco está conectado a su propio interruptor, y el de menor potencia está a la derecha Al cambiar estos interruptores de la posición de encendido a la de apagado, podemos ajustar el nivel de iluminación en incrementos de potencia desde 0 watts (cuando todos los interruptores están en posición de apagado), a 225 watts (cuando todos están en posición de encendido), esto proporciona 256 posibilidades. Cuando deseamos tener la luz correspondiente. Este sistema facilita registrar un nivel de iluminación exacto para usarlo después o para comunicarlo a otras personas que tengan el mismo dispositivo de interruptores y focos. Simplemente registramos la estructura de las conexiones de la siguiente manera: encendido, apagado, apagado, apagado, encendido, apagado, apagado, encendido. De hecho, el mensaje puede pasar a través de un millón de manos y, al final, todo el mundo tendrá la misma información y podrá conseguir exactamente una iluminación correspondiente a 137 watts. Parece un modo muy complicado de describir la iluminación de una fuente de luz, pero es un ejemplo de la teoría de la expresión binaria, base de todas las computadoras modernas. Esto ocurrió durante la Segunda Guerra Mundial, cuando un grupo de matemáticos dirigidos por J. Presper Eckert y John Mauchly y en la Moore School of Electrical Engineering de la Universidad de Pennsylvania, comenzó a desarrollar una máquina informática electrónica, la Electronics Numerical Integrator and Calculator, ENAC, cuyo propósito era acelerar los cálculos para los disparos de artillería. ENAC se parecía más a una calculadora electrónica que a una computadora, pero en vez de representar un número binario con las secuencias encendido y apagado sobre ruedas, como lo hacían con las calculadoras mecánicas, utilizaba conmutadores de bulbos. ENAC ocupaba una gran habitación. En su interior los impulsos electrónicos pasaban entre 1 500 relés electromecánicos y atravesaban 17 000 bulbos. Su encendido consumía 150 000 watts de potencia, pero solo almacenaba el equivalente a unos 80 caracteres de información. Al principio del decenio de los sesenta los transistores sustituyeron a los bulbos en la electrónica de consumo. Los transistores, al igual que los bulbos, actúan como conmutadores eléctricos, pero necesitan mucho menos potencia para funcionar y, por tanto, generan mucho menos calor y requieren mucho menos espacio. En un chip sencillo podrían combinarse múltiples circuitos de transistores creando un circuito integrado. El ejemplo de las luces mostró que es posible representar cualquier número en forma binaria. El número 65 representa una “A”, el 66 una “B”, etc. En una computadora, cada uno de estos números se expresa en código binario: la letra “A”, 65, se convierte en 01000001; la “B”, 66, en 010000010; el espacio se representa con el número 32, o 00100000. Un disco de plástico es una representación analógica de las vibraciones del sonido. Almacena información de audio en estrías microscópicas que rayan el disco en toda su longitud siguiendo surcos en espiral. Las estrías del surco son análogas a las de las vibraciones originales (ondas de sonido capturadas por un micrófono). Cuando la aguja de un tocadiscos recorre el surco, vibra en resonancia con las estrías. El disco tiene inconvenientes para almacenar información, lo mismo que todos los dispositivos analógicos. Polvo, huellas dactilares o arañazos en la superficie pueden hacer que la aguja vibre de manera inadecuada y provocar ruidos extraños. Si el disco no gira a la velocidad exacta, la afinación de la música no será precisa. En el disco compacto la música se almacena en forma de series de números binarios. Cada bit se representa con una depresión microscópica en la superficie del disco. El sonido es exactamente el mismo cada vez que se reproduce el disco. Durante la Segunda Guerra Mundial comenzó a desarrollar una descripción matemática de la información y fundó un campo de conocimiento que después se conoció como teoría de la información. Al revés, si no está seguro del día y alguien le dice que es sábado, le proporciona información porque redujo su incertidumbre. Sin embargo, la comprensión tiene límites y, en el futuro próximo, cada vez trasladaremos de un lugar a otro un número mayor de bits. La fibra es un cable hecho de vidrio o plástico tan esmerilado y puro que, si miramos a través de una pared de 113 kilómetros de grosor, podremos ver la luz de una vela que arde en el lado opuesto. Las señales viajan grandes distancias a través de estas fibras ópticas. Una señal no viaja con más rapidez a través de un cable de fibra óptica que a través de un cable de cobre, porque ambos cables conducen los impulsos a la velocidad de la luz. A lo largo de una carretera de ocho carriles pueden circular más vehículos que por un camino estrecho. Los cables que tiene un ancho de banda elevado, es decir, que pueden transportar una gran caridad de información, incluyen señales múltiples de video y audio. Cuando es así se dice que tienen gran capacidad de ancho de banda. El cable de fibra óptica es un ejemplo de tecnología que va más allá de lo que podrían haber predicho Babbage o incluso Eckert y Mauchly. Tal es la velocidad a la que han mejorado el rendimiento y la capacidad de los chips. En 1965, Gordón Moore, quien más tarde fundaría Intel junto con Bob Noyce, predijo que la capacidad de la computadora se duplicaría cada año. Lo dijo tras examinar la relación precio/rendimiento de los chips de las computadoras durante los tres años anteriores y proyectando hacia el futuro los resultados de este examen. En realidad, Moore no creyó que esta tasa de mejoría durase mucho, pero diez años después de su predicción demostró ser cierta, entonces predijo que la capacidad se duplicaría cada dos años. Quizás hubiese más trigo en le tablero de lo que había esperado, pero no había sucedido nada sorprendente. Cuando se completó la segunda fila, el maestro aprovisionador había trabajado 18 horas contando 66 535 granos. Al final de la tercera de las ocho filas, habían transcurrido 194 días, necesarios para contar los 16.8 millones de granos de las 24 casillas, y aún quedaban 40 casillas vacías. De acuerdo con casi todas las versiones de la leyenda, el rey Shirham se percató, en algún momento del conteo, de que lo habían engañado e hizo que decapitaran a su inteligente ministro. La progresión geométrica parece mentira incluso cuando alguien nos lo explica. Es probable que la Ley de Moore perdure otros 20 años. De ser así, un cálculo informático que ahora lleva un día podrá hacerse diez mil veces más rápido, esto es, tardará poco menos de diez segundos. Los laboratorios operan ya con transistores “balísticos” que tiene tiempos de conmutación del orden de un lento segundo, es decir, 1/100,000,000,000,000 de segundo, lo que es igual a unos diez millones. El reto es reducir el tamaño de la circuitería del chip y el flujo actual, de modo que, al moverse, los electrones no choquen con nada, ni siquiera con los otros electrones. La próxima etapa es el transistor de electrón simple, en el cual un simple BIT de información se representa por un solo electrón. Esto sería lo último en la computación de bajo rendimiento, al menos de acuerdo con nuestros conocimientos actuales de física. A medida que la tecnología de las comunicaciones se digitaliza, está sujeta a las mismas mejorías exponenciales que han hecho que una computadora portátil de dos mil dólares actual tenga más capacidad que un mainframe de IBM de 10 millones de dólares de hace 20 años. En algún punto no muy lejano en el futuro, un simple cable que llegue a cada casa será capaz de transportar todos los datos digitales que necesite. El cable será de fibra, que es por donde se transportan las llamadas telefónicas de larga distancia hoy en día, o será un cable coaxial, que es el que normalmente nos trae las señales de la televisión por cable. Cuando los bits se interpreten como llamadas telefónicas sonará el teléfono. Este simple cable que enlaza la red llevará, desde luego, mucho más que llamadas telefónicas, películas o noticias. Pero no podemos imaginar qué transportarán las carreteras de la información dentro de 20 años, como un hombre de la Edad de Piedra que utilizaba un rudo cuchillo tampoco podía haber previsto las puertas del baptisterio de Florencia, esculpidas por Lozano Ghiberti.
LECCIONES DE LA INDUSTRIA DE LA COMPUTACIÓN 3
El éxito es un profesor malísimo. Seduce a las personas inteligentes y las lleva a creer que no pueden perder. También es una guía poco fiable para el futuro. Lo que parece ser el plan de negocios perfecto, o la última tecnología, puede estar, dentro de poco, obsoleto, como el magnetófono de cinta, la televisión de bulbos o las computadoras mainframe. He visto que eso ocurre. La observación atenta de muchas compañías durante un largo período puede enseñarnos principios que nos ayudan a la hora de adoptar las estrategias para los años venideros. Las compañías que inviertan en la supercarretera de la información deben evitar la repetición de los errores cometidos en la industria de la computación durante los últimos 20 años. No podemos contar con la sabiduría convencional, pues solo tiene sentido en los mercados convencionales. Durante las tres últimas décadas, los mercados de hardware y software han sido decididamente no convencionales. Grandes compañías bien posicionadas que un día tuvieron ventas por miles de millones de dólares y una enorme cantidad de clientes satisfechos, han desaparecido en poco tiempo. Cuando una persona inteligente entra a una empresa, enseguida le sigue otra, porque a la gente de talento le gusta trabajar con quienes lo tienen. Esto crea un sentimiento de excitación positiva. Los socios y los clientes potenciales ponen más atención y la espiral prosigue, haciendo más fácil el próximo éxito. En mi juventud, la firma de computación más importarte era Digital Equipment Corporation, conocida como DEC. Durante 20 años, su espiral positiva parecía imparable. Ken Olsen, el fundador, fue un legendario diseñador de hardware y uno de mis héroes, un dios distante. En 1960 creó la industria de la mini computadora ofreciendo las primeras computadoras “pequeñas”. Dos décadas después, la visión de Olsen se apagó. No supo ver el futuro de las computadoras de escritorio. Finalmente, se le obligó a abandonar DEC y parte de su leyenda consiste ahora en que es famoso por haber despreciado repetida y públicamente a la computadora. IBM fue otra gran compañía que no supo ver los cambios tecnológicos al comienzo de la revolución de la PC. El líder de la empresa fue un duro y antiguo vendedor de cajas registradoras, Thomas J. Watson. Técnicamente, él no fue el fundador de IBM, pero esta empresa dominó el mercado de las máquinas registradoras gracias a su estilo administrativo agresivo. Un sistema operativo (llamado a veces sistema operativo en disco, disk operating system, o DOS) es el software fundamental que coordina los componentes del sistema de la computadora, le dice cómo tienen que trabajar juntos y cumple otras funciones. Las computadoras de diferentes precios tenían diseños distintos. Algunos modelos estaban dedicados al estudio científico, otros al comercio. Cambiar el software de un modelo a otro requería un trabajo significativo, como descubrí al escribir Basic para varias computadoras personales. IBM arriesgó cinco mil millones de dólares en la nueva noción de la arquitectura escalar: todas las computadoras de la familia System/360, sin importar del tamaño que fueran, responderían al mismo conjunto de instrucciones independientemente de su tamaño. Los clientes podrían trasladar sus aplicaciones y periféricos (discos, tambores de cintas impresoras) de un modelo al siguiente. La arquitectura escalar del System/360 de IBM y su sucesor, el System/370, echó del negocio a muchos competidores de IBM y ahuyentó a los advenedizos potenciales. En 1970, Eugene Amdahl, quien había sido ingeniero señor en IBM, fundó una compañía competidora. Amdahl fabricó hardware que no solo ejecutaba los mismos sistemas operativos y aplicaciones de IBM sino que, al aprovechar las ventajas de la nueva tecnología también superó los sistemas de IBM comparativamente. Antes de la 360, los diseños de computadoras eran con toda intención, incompatibles con los de otras compañías porque la meta de los fabricantes era hacer desalentadoramente difícil y caro a los clientes que invertían mucho en el equipo de la compañía cambiar a una marca diferente. Los creadores de la supercarretera deberían recordarlo. Los clientes compran el sistema que les permite elegir proveedores de hardware y la mayor variedad de software. En la universidad se adoptan muchísimas posturas artificiales y aparentar ser flojo se consideraba un buen método para labrarse una reputación de frialdad. Por tanto, durante mi primer año instituí una política deliberada de saltarme la mayoría de las clases para después estudiar febrilmente al final del curso. Sin embargo, después de que Paul Allen y yo fundamos Microsoft, descubrí que este tipo de actitud dilatoria no había sido la mejor capacitación para dirigir una empresa. Entre los primeros clientes de Microsoft había compañías japonesas tan metódicas que, en cuanto nos retrasábamos un minuto con respecto a la programación, enviaban a alguien por avión para que nos vigilara como si fuéramos niños. Necesitamos una razón. Vamos a cambiar la causa de que ocurriera. Aún puedo sentir lo penoso que puede ser retrasarse en algunos de estos proyectos. Mejoramos y enmendamos nuestros métodos. Todavía nos retrasamos, a veces, en algunos proyectos, pero con mucha menor frecuencia de la que se hubiera producido si no hubiéramos tenido tan espantosas niñerías. Microsoft comenzó en Alburquerque, Nuevo México, en 1975, por que allí estaba MITS, la pequeña compañía cuya computadora personal Altair 8800 había aparecido en la portada del Popular Electronics. Trabajamos con ella porque había sido la primera compañía en vender una computadora personal barata en general. Microsoft se centraron solo en el trabajo técnico, yo realizaba la mayoría de las ventas, llevé las finanzas y el marketing al mismo tiempo y escribí códigos. La estrategia de Microsoft fue conseguir que compañías en el campo de la computación, como Radio Shack, comprasen licencias para incluir nuestro software en las computadoras. En los primeros años de comercialización del Altair Basic, nuestras ventas fueron mucho menos de lo que sugería el extendido uso de nuestro software. Escribí una carta abierta a los aficionados a la computación que tuvo amplia difusión, donde pedía a los primero usuarios de computadoras personales que dejaran de robar nuestro software para que pudiésemos tener dinero que nos permitiera fabricar más software. Aunque teníamos gran éxito vendiendo software a las compañías estadounidenses de hardware, hacia 1979 casi la mitad de nuestro negocio procedía de Japón, gracias a un extraño individuo llamado Kazuhiko. Nos encontramos unos meses después en una convención en Anaheim, California, y me acompañó en el viaje de vuelta a Alburqueque, donde firmamos un contrato de una página y media que le cedía en exclusiva los derecho de distribución del Basic Microsoft. Kay se movía con fluidez entre las culturas de los negocios en Japón y Estados Unidos. Era brillante lo que jugaba a nuestro favor en Japón, porque reforzaba la impresión de jóvenes promesas que teníamos entre los hombres de negocios japoneses. Durante lo ocho años siguientes, Kay aprovechó todas las oportunidades. Una ocasión, en 1981, cuando volaba de Seattle a Tokio, se sentó junto a Kazuo Inamori, presidente de Kyocera Corporation, la empresa gigante de 650 millones de dólares. Kay, quien dirigía ASCII, su compañía japonesa, en estrecha coordinación con Microsoft propuso con pexito una nueva idea a Inamori: una pequeña computadora personal portátil. Años más tarde, en 1986 Kay decidió que quería dar a ASCII una dirección diferente a la de Microsoft, de modo que Microsoft estableció su primera sucursal en Japón. La naturaleza global del mercado de PC será, también un elemento vital en el desarrollo de la supercarretera de la información. Las colaboraciones entre las compañías estadounidenses, europeas y asiáticas deben ser aún más importantes de lo que lo han sido en el campo de la computadora personal. En enero de 1979 Microsoft se trasladó de Alburqueque a un suburbio de Seattle, Washington,. Paul y yo regresamos a casa, trayéndonos con nosotros a caso una docena de empleados. Nos concentramos en escribir lenguajes de programación para la multiplicidad de nuevas máquinas que aparecían cuando despego la industria de la computadora personal. Microsoft se convirtió en otro estudiante que abandonaba los libros por tiempo indefinido. La participación de la propiedad mediante opciones de compra de acciones que ofrecía Microsoft a la mayoría de sus empleados, fue más significativa y tuvo más éxito de lo que nadie hubiera podido predecir. A veces, los gobiernos o los comités internacionales establecen estándares con la pretensión de promover la compatibilidad. Se les llama estándares de jure y los respalda la fuerza de la ley. Sin embargo, muchos de los estándares que tiene más éxito sin estándares de facto: los que descubren el mercado. Como los estándares de ipso están apoyados por el mercado, no por la ley, se eligen por razones adecuadas y se reemplazan cuando se nos muestra algo de veras mejor. Un ciclo de retroalimentación positiva comienza cuando, en un mercado en crecimiento, una forma de hacer algo obtiene ligera ventaja sobre sus competidores. Un sistema de videojuego casero constituyen un ejemplo. Se trata de una computadora de propósito especial, equipada con un sistema operativo de propósito especial que constituye una plataforma para el software. Quizá la batalla librada a finales de los setenta y comienzos de los ochenta por el formato de videocasete constituya la demostración industrial más famosa del poder de la retroalimentación positiva. En realidad, las cintas en Beta de la primera etapa sólo permitían grabar una hora, mientras la de VHS permitían tres o cuatro horas; esto es, las Beta no tenían la suficiente capacidad para grabar una película completa o un partido de fútbol. Mientras se mantenía el duelo entre los formatos Beta y VHS, las ventas de videocasetes grabados para los proveedores de cintas de renta en Estados Unidos se mantuvieron casi constantes, en unos cientos de millones de copias por año. Pero una vez que se eligió el VHS como estándar de facto, alrededor de 1983, se traspasó el umbral de aceptación y el uso de las máquinas. Al principio compramos algún trabajo de otra compañía de Seattle y contratamos su ingeniero principal, Tim Paterson. El sistema, con muchísimas modificaciones, se convirtió en el Microsoft Disk Operating System, o MS-DOS. Tim fue, en efecto su padre. IBM, nuestro primer concesionario, llamó al sistema PC-DOS. Lo de PC era por personal computer, computadora personal. La computadora personal de IBM salió al mercado en agosto de 1981 y fue un éxito. La compañía la vendió bien y popularizó el término PC. Bill Lowe concibió el proyecto y Don Estridge lo administró. Es un tributo a la calidad de las personas que trabajaban en IBM. Los consumidores compraban la PC de IBM con confianza y, en 1982, quienes se dedicaban a desarrollar software comenzaron a sacar aplicaciones que se ejecutaran en ella. Cada nuevo cliente y cada nueva aplicación añadía a las PC de IBM fuerza como potencial estándar de facto para la industria. Pronto se comenzó a escribir para ella la mayoría del mejor software y el más nuevo, como Lotus 1-2-3. dan Bricklin y Bob Frankston, merecen un inmenso crédito por su producto VisiCale, pero el 1-2-3 lo dejó obsoleto. Mitch es una persona fascinante cuyo historial ecléctico (disc jockey e instructor de meditación trascendental) es clásico de los mejores diseñadores de software. El estándar IBM se convirtió en la plataforma que todos imitaban. En gran medida, esto sucedió así por su timing y gracias a que usaba un procesador de 16 bits. Tanto el timing como el marketing son clave en la aceptación de los productos tecnológicos. La PC resultó ser, por fortuna una buena máquina. Argumentaban que IBM debió conservar para sí la propiedad de la arquitectura de la PC y que Intel y Microsoft se llevaron, de alguna manera lo mejor de IBM. Pero ellos no lo entienden. IBM se convirtió en la fuerza central de la la industria de la PC. Pero en el volátil mundo de las PC la posición de IBM se parecía más a la de un corredor que va primero en un maratón: se mantendrá a la cabeza y los competidores tratarán de alcanzarlo siempre que corra más rápido que ellos. Hacia 1983 pensé que nuestro próximo paso era desarrollar un sistema operativo gráfico. No creía que fuéramos capaces de mantener nuestra posición a la cabeza de la industria del software si nos deteníamos en MS-DOS porque se basaba en caracteres. Con un sistema basado en caracteres debe teclear el movimiento. Escribe “mueve la pieza de la casilla 11 a la 19”, o algo ligeramente más críptico, como “peón a QB3”. En un sistema gráfico vemos el tablero en la pantalla. Movemos las piezas seleccionándolas y arrastrándolas de verdad a sus nuevas posiciones. Emplear imágenes sobre la pantalla de la computadora y poner ahí a su disposición cierto número de “ventanas”, cada una de las cuales administraría un programa diferente. En ese momento dos de las computadoras personales existentes en el mercado contaban con capacidades gráficas, sus capacidades eran limitadas y estaban construidas sobre arquitecturas de hardware. Microsoft deseaba crear un estándar abierto e introducir capacidades gráficas en todas las computadoras que funcionasen con MS-DOS. La primera plataforma gráfica popular apareció en el mercado en 1984, cuando Apple sacó su Macintosh. Todo lo que había en torno al sistema operativo propiedad de Macintosh era gráfico y constituyó un enorme éxito. Steve Jobs dirigió el equipo Macintosh. Trabajar con él era de veras divertido. Tenía una sorprendente intuición para la ingeniería y el diseño. Se empleó mucha imaginación en desarrollar programas gráficos. ¿Qué aspecto debían tener? ¿Cómo debían comportarse? Heredamos algunas ideas del trabajo hecho en Xerox, otras fueron originales. Al principio llegamos a sobrepasar las posibilidades. Utilizamos casi todos los caracteres e iconos que pudimos. Fueron los primero productos gráficos de Microsoft. La Macintosh tenía un gran sistema de software, pero Apple rehusó (hasta 1995) que otra compañía fabricase hardware que lo pudiera ejecutar. Estábamos ante una empresa de hardware tradicional que pensaba: “Si quieres software tiene que comprar computadoras Apple”. Errores como el cometido por Apple al limitar la venta del software de su sistema operativo a los poseedores de su propio hardware se repetirá a menudo en los próximos años. Algunas compañías de teléfono y de televisión por cable hablaban ya de comunicar solo mediante el software que ellas mismas controlan. Los estándares de software crean un campo de juego de determinado nivel para las compañías de hardware, pero muchos fabricantes utilizan la unión entre su hardware y su software a sin de distinguir sus sistemas. Algunas empresas tratan el hardware y el software como negocios independientes, otras no. IBM siempre había podido controlar la adopción de nuevos estándares en su negocio de mainframes. Por ejemplo, la compañía limitaría la relación precio/rendimiento de una nueva línea de hardware si le ganaba mercado a productos existentes más caros. Esto animaría la adopción de nuevas versiones de sus sistemas operativos, lanzando hardware que requiriera el nuevo software, o viceversa. Tres ingenieros que se percataron del potencial que abría la entrada en el negocio de la computación personal de IBM, dejaron su trabajo en Texas Instruments y crearon una nueva compañía: Compaq Computer. Fabricaron hardware que aceptaba las mismas tarjetas modulares que la PC de IBM y obtuvieron licencia de MS-DOS. Compaq se convirtió con gran rapidez en uno de los mayores éxitos de la historia de los negocios estadounidenses al vender computadoras por valor de más de 100 millones de dólares. IBM retrasó la salida de su PC con el poderoso chip 386 de Intel, sucesor del 286, también de Intel. Lo hizo así para proteger las ventas de la gama baja de sus mini computadoras, que no eran mucho más potentes. IBM trató de recuperarse con un uno-dos, el primero en hardware y el segundo en software. La estrategia de esa compañía tenía algunas buenas ideas. Una de ellas consistía en simplificar el diseño de la PC tomando diversos circuitos que habían sido solo opciones, e incorporándolos a la máquina. Esto reduciría costos y, a la vez, incrementaría el porcentaje de componentes de IBM en la venta final. El plan también trataba de introducir cambios sustanciales en la arquitectura del hardware: nuevos sockets y estándares para tarjetas moduladores, teclados, ratón e incluso monitores. IBM recuperaría el liderato de nuevo. Había que redefinir los estándares de la compatibilidad. Hacia 1984, una parte significativa del mercado de Microsoft consistía en proporcionar MS-DOS a los fabricantes que construían PC compatibles con los sistemas de IBM. El acuerdo que establecimos permitía a Microsoft vender a otros fabricantes el mismo sistema operativo que IBM lanzaba con sus máquinas. Cada una de ambas compañías podía desarrollar el sistema operativo más de lo que habíamos hecho conjuntamente. OS/2 ocupaba una posición central dentro de los planes corporativos de IBM en el campo del software. Sería la primera implementación de una aplicación en la arquitectura de los sistemas IBM, la cual pretendía convertir en un ambiente de desarrollo común para toda su línea de computadoras, desde los mainframes a los mini computadores y PC. La labor de desarrollo del proyecto se vio sobrecargada por las demandas de que debía cumplir una variedad de características conflictivas, así como por los compromisos de calendario de IBM para la Edición Extendida y Office Versión. A pesar de todas las frustraciones, Microsoft desarrolló aplicaciones para OS/2 a fin de ayudar a que se introdujera en el mercado. Pero tras la insistencia de IBM de que la aplicación fuera compatible con sus mainframes y su gama media, y debido a todos los cambios requeridos en el diseño, así como al inexorable trabajo penoso del procesador de IBM con el que nos quedamos, OS/2 parecía más un sistema operativo poco manejable para mainframes que un sistema para PC. Por ese entonces Steve Ballmer y yo propusimos a IBM que comprase un 30% de Microsoft a precio muy bajo, así compartiría nuestra suerte, buena o mala. Pensábamos que esto podría ayudar a que las compañías trabajasen de manera más amigable y productiva. Pero a IBM no le interesó. Pero más bien acabó por crear una enorme grieta entre nosotros. Desarrollar algo junto con IBM parecía mucho mejor en el papel de lo que era en realidad. Un sistema operativo nuevo es un gran proyecto. Los problemas geográficos no fueron tan graves como los legados por los mainframes de IBM. Los proyectos de software anterior de tal compañía dejaban casi siempre de cumplir los requisitos solicitados por los clientes de PC, precisamente porque los diseñaban con la mente puesta en un mainframe. Por ejemplo, una versión de OS/2 tardaba tres minutos en cargarse, es decir, en estar lista para utilizarse después de encender la máquina. Esto no les parecía nada mal porque en el mundo de los mainframes ese proceso llevaba quince minutos. A nosotros nos llegaron más de diez mil de esas ideas, y personas de mucho talento de IBM y de Microsoft tuvieron que sentarse a discutirlas durante días. Al final quedó claro que el desarrollo conjunto no funcionaría. Pedimos a IBM que nos permitiera desarrollar el nuevo sistema operativo por nosotros mismos y se lo cederíamos bajo licencia muy barato. Obtendríamos beneficio vendiendo lo mismo a otras empresas de computación. Pero IBM había establecido que tendrían que intervenir sus programadores en la creación de todo software que considerase estratégico. Y el software de un sistema operativo era, a todas luces, estratégico. En abril de 1987 IBM develó su hardware / software integrado que se suponía, rechazaría imitadores. El hardware “asesino de clones” recibió el nombre de PS2, que ejecutaba el nuevo sistema operativo OS/2. La PS/2 incluía cierto número de innovaciones. La más destacada fue la nueva circuitería del bus de microcanal que permitía conectar tarjetas modulares al sistema. Todas las computadoras compatibles incluían una conexión de hardware en “bus” para permitir que estas tarjetas funcionasen en la PC. El bus de microcanal de la PS/2 era un sustituto elegante del bus de conexión de la PCAT. Pero resolvía problemas que tenían muy pocos clientes. Pero, en la práctica, su velocidad no ofrecía nada más y, por tanto, los clientes no obtenían gran beneficio de semejante velocidad. Aún más impresionante, el bus de microcanal no funcionaba con algunas de las miles de tarjetas modulares que funcionaban con la PCAT con las PC compatibles. Los clientes rechazaron el bus de microcanal a favor de máquinas que tuvieran el antiguo bus PCAT. El complemento de tarjetas modulares para la PS/2 nunca llegó a acercarse al número disponible para los sistemas compatibles con la PCAT. Pese a la gran promoción que hicimos tanto IBM como Microsoft, los clientes consideraron que OS/2 era demasiado difícil de manejar y complicado. Bell de AT&T en 1969 pero que, a lo largo de los años, se había dividido en diversas versiones. Algunas de ellas se desarrollaron en la universidad que utilizaban UNIX como laboratorio de trabajo en la teoría de sistemas operativos. Esto significa que UNIX se había convertido no en un solo sistema operativo sino en una colección de sistemas operativos que competían entre sí. La Open Software Foundation fue el más prometedor de varios intentos hechos para “unificar” UNIX y crear una arquitectura de software. En teoría, un UNIX unificado podía desencadenar un ciclo de retroalimentación positiva. IBM, DEC y otros, conmutaron procurándose beneficios de sus versiones particulares de UNIX. Las compañías de UNIX sugirieron que sus sistemas benefician a los clientes al ofrecerles más posibilidades de elección. Pero si usted compraba un sistema UNIX, su software podía correr automáticamente en ningún otro sistema, lo que significaba que usted quedaba ligado al vendedor. Las dificultades del Open Software Foundation y de iniciativas similares muestran la dificultad de establecer una estándar de jure en un campo en que la innovación avanza con gran rapidez y en el que todas las compañías que conforman el comité de estándares son adversarias. Más de 900 fabricantes ofrecen hoy día los sistemas operativos de Microsoft, lo que da a los clientes posibilidades y opciones de elegir. La electrónica de consumo se ha beneficiado también de estándares promovidos por compañías privadas. Hace años las compañías que se dedicaban a la electrónica de consumo a menudo trataban de restringir a los competidores el uso de sus tecnologías. Los reproductores de casetes, los de video, los discos compactos, las televisiones y los teléfonos celulares son ejemplos de tecnologías creadas por compañías privadas que reciben regalías de todos los que fabrican los equipos. Los algoritmos de los laboratorios Dolby, por ejemplo, son los estándares de facto para la reducción del ruido.
APLICACIONES Y DISPOSITIVOS 4
Cuando era niño, el show de Ed Sullivan se transmitía a las ocho los domingos por la noche. Casi todos los estadounidenses que tenían televisión trataban de estar en casa para verlo porque podría ser su única oportunidad, en tiempo y lugar, de ver a los Beatles, a Elvis Presley. No estar en casa el domingo a las ocho significaba que también podíamos perdernos las conversaciones de la mañana del lunes sobre lo emitido la noche anterior. A principios del decenio de los ochentas la videocasete nos dio más flexibilidad. Si te interesaba lo suficiente un programa como para preocuparte por programar tu reproductora y comprar las cintas por adelantado, podías verlo en el momento que quisieras. Puedes tener la libertad y el lujo de que los programadores te sirvan tu propio horario de programación, al igual que millones de personas. Encontrar los métodos de convertir comunicaciones síncronas en asíncronas es algo inherente a la naturaleza humana. Antes de que se inventara la escritura. Una vez que se pudo escribir el mensaje podía almacenarse y cualquiera podía leerlo mas tarde, cuando le conviniera. Escribo estas palabras en casa a principios de 1995 pero no tengo idea de cuándo las leerá usted. Uno de los beneficios que proporcionara la supercarretera de la información será de permitirnos mayor control sobre nuestros horarios. Habrá muchos otros. Hasta los espectadores que rara vez graban programas de televisión rentan películas de manera rutinaria. En las tiendas donde alquilan videos hay miles de posibilidades de elegir, por una módica cantidad, cada cinta, de manera que el espectador casero pueda pasar cualquier noche con Elvis. La supercarretera proporcionará posibilidades que parecen mágicas cuando se describen pero que representan una tecnología que funciona para hacer que nuestras vidas sean más fáciles y mejores. Como sea los consumidores tienen asimilado ya el valor de las películas y están acostumbrados a pagar por verlas. Cuando se pueda transmitir videos de alta calidad no tendría por que haber ningún aparato de video que actúe como intermediario; nos limitaremos a pedir lo que deseamos a partir de una larga lista de programas disponibles. Los programas de televisión se transmitirán como ahora, para consumo síncrono. Será capaz de ver el nuevo episodio de Seinfeld a las 9 de la noche el martes o a las 9:13 o a las 9:45, o a las 11 de la mañana el sábado. Si no le gusta esta clase de humor, tendrá miles de opciones. Su solicitud de una película específica o de un episodio de un programa de televisión quedará registrada y los bits llegarán a usted a través de la red. Las películas, los programas de televisión y cualquier tipo de información digital se almacenarán en "servidores", que son computadoras con discos de gran capacidad. Cuando solicitemos ver una película especifica, comprobar un hecho u obtener nuestro correo electrónico, nuestra respuesta sé enrutará a través de conmutadores hacia el servidor. Los datos digitales solicitados se obtendrán a partir del servidor y sé enrutarán, también a través de conmutadores hacia nuestra televisión. Estos aparatos digitales tendrán éxito por la misma razón que lo tuvieron sus precursores analógicos: harán más fáciles algunos aspectos de la vida. Naturalmente, lo que no podemos hacer es adelantar, en un programa en directo si lo vemos mientras lo transmiten. La transmisión de películas y programas de televisión es técnicamente una de las cosas más sencillas. Casi todos los telespectadores pueden entender el video por demanda y agradecerán la libertad que proporciona. Tienen potencial para convertirse en lo que en la jerga de la computación se denomina "aplicación asesina". La loción Skin-so solt era una loción mas de las que competían en un mercado saturado hasta que alguien descubrió sus cualidades como ahuyentador de insectos. Ahora puede venderse por su propósito original, suavizar la piel, pero el incremento experimentado en sus ventas se debe al descubrimiento de su aplicación asesina. Electric Company en 1878, comprendió a la perfección que si quería vender electricidad tenia que demostrar su valor a los consumidores: vender la idea de que la luz podía iluminar una casa de día o de noche con solo girar un interruptor. La electricidad encontró un sitio en casi todos los hogares como medio de obtener luz, pero muy pronto se le añadieron algunas aplicaciones adicionales. La Hoover Company mejoro mucho la primera maquina eléctrica de barrer. Las aplicaciones asesinas ayudan a que los adelantos tecnológicos pasen de ser curiosidades a ser, en esencia, negocios. Sin ellas un invento no puede popularizarse. En él capitulo 3 dije que el procesamiento de texto llevó a los microprocesadores a las oficinas en los años setentas. Al principio, maquinas dedicadas proporcionaban este servicio como las de Wang, que solo se utilizaban para crear documentos. Las computadoras personales aparecieron unos dos años después. Su capacidad para ejecutar diferentes tipos de aplicaciones era algo nuevo. Era su aplicación asesina. El usuario de una PC podía abandonar WordStar, que fue durante años una de las aplicaciones más populares de procesamiento de texto y cambiarlo por otra aplicación como el programa de hoja de calculo. El decodificador puede estar instalado dentro de la televisión, junto a la TV, sobre ella o en otro lugar, incluso fuera de la casa. Tanto la PC como la caja decodificadora se conectarán a la supercarretera de la información y entablaran un diálogo con los conmutadores y servidores de la red. Sin embargo, por mucho que la caja decodificadora parezca una PC habrá una diferencia fundamental entre el modo en que se usan las PC y las televisiones: la distancia a la que se contemplan. En la actualidad, mas de la tercera parte de los hogares estadounidenses cuenta con computadoras personales. La computadora personal es el dispositivo que usaremos para la contabilidad o cuando queramos escribir. Esta computadora tiene un monitor de alta calidad que colocamos de 30 a 60 cm de distancia de nuestros ojos, de manera que estos enfoquen el texto y otras imágenes pequeñas con facilidad. Las cajas decodificadores y el equipo de interfase de la PC se diseñaran dé manera que puedan utilizarse en la supercarretera incluso los televisores más viejos y las computadoras personales de menor calidad, pero habrá nuevos televisores y PC con mejores imágenes. Hoy en día, las imágenes de televisión son muy pobres comparadas con las fotografías de las revistas o con las imágenes de cine. Como consecuencia, es difícil leer los créditos al final de una película cuando se pasa por un televisor. Las pantallas de televisión convencionales también tienen una configuración diferente a la mayoría de los proyectores de cine. En general, las películas están hechas con una relación de aspecto de unos 2x1, es decir, dos veces más anchas que altas. Ya se presentaron, y es agradable ver los sistemas de televisión de alta definición (HDTV) que ofrecen una resolución de mas de mil líneas, con una relación de aspecto de 16x9 y mejor color. Los anunciantes no pagarían cantidades adicionales para financiarla porque no hacen que los anuncios sean mesurablemente más eficaces, No obstante con la supercarretera de la información la HDTV podría progresar pues aquella le permitirá recibir el video en múltiples resoluciones de aspectos. Esta idea de resolución ajustable es familiar a quienes utilizan computadoras personales que pueden seleccionar la resolución común de 480. Tanto las pantallas de televisión como las de las PC continuarán mejorando, haciéndose cada vez más pequeñas y ganando en calidad. Casi todas serian pantallas planas. Una de las formas nuevas será el pizarrón digital blanco. Se podrá dibujar o hacer listas escribiendo en ella. La computadora que controle el pizarrón reconocerá una lista escrita a mano y la convertirá en otra compuesta en forma tipográfica más legible. Sin embargo, tendrán mas o menos el aspecto de los aparatos actuales. Las cocinas aún tendrán teléfonos en sus paredes porque seguirán disponiendo de espacio. Nos sentaremos junto al teléfono y miraremos una pantalla que nos mostrará a la persona con quien hablemos, o a una imagen almacenada que esta persona ha seleccionado para transmitirla en lugar de video en directo. Tecnológicamente, el teléfono que instale mañana en la pared encima de un lavavajillas tendrá mucho en común con la caja decodificadora de la sala y con la computadora personal en el estudio, pero tendrá forma de teléfono. Todos los dispositivos de información tendrán en su interior prácticamente la misma arquitectura que la computadora. Sus formas externas serán distintas de acuerdo a sus variadas funciones. Unidos se escribió en Filadelfia en un pupitre de estos muy lejos de la casa de Jefferson en Virginia. La necesidad de un dispositivo portátil para escribir se satisface hoy con la computadora portátil, una computadora personal del tamaño de la tapa que se abre. Las computadoras agenda serán cada vez más pequeñas hasta que casi alcancen el tamaño de una libreta. ¿Que es lo que porta usted ahora mismo? Tal vez llaves, una identificación, dinero y el reloj, quizás también tarjetas, un talonario de cheques, cheques de viajero. Podrá llevar todas estas cosas y más, en otro dispositivo de información al que llamamos PC de bolsillo. La nueva PC de bolsillo llevará dinero digital inolvidable en lugar de papel o moneda. Hoy cuando le da a alguien un billete, un cheque u otro instrumento negociable, la transferencia de papel representa una transferencia de fondos. Mañana las PC de bolsillo facilitarán que todo el mundo gaste y acepte fondos digitales. Se conectara a una computadora que servirá de almacén para permitir que el dinero se transfiera sin ningún intercambio físico en una caja registradora. Tampoco necesitará una llave o una tarjeta magnética para abrir las puertas. Su PC de bolsillo, le identificará ante la computadora que controle la cerradura. Cuando comiencen a desaparecer el dinero y las tarjetas de crédito, los delincuentes comenzarán a fijarse en las PC de bolsillo, de modo que tendremos cuidado para que pueda inutilizarse de la misma manera que una tarjeta de crédito robada. Una solución consiste en hacer que tenga que introducir una contraseña. Maquinas automáticas parlantes le pedirán que introduzca un numero de identificación personal, que es una contraseña breve. Un sistema de seguridad biométrico registra un rasgo físico, el tono de voz o las huellas dactilares, por ejemplo. La PC de bolsillo comparará lo que oye o siente con el registro digital de su voz o de su pulgar. La PC de bolsillo, con el equipamiento adecuado, podrán decirnos con exactitud dónde estamos en cualquier lugar de la Tierra. Tales dispositivos están ya disponibles por algunos cientos de dólares y se insertaran en muchas PC de bolsillo. La PC de bolsillo nos conectará a la supercarretera de la información mientras viajamos por una autopista real. Su lector nos podrá dictar direcciones para informarnos que una carretera esta poco transitada o que en la próxima intersección se producen frecuentes accidentes. De hecho, pienso en la PC de bolsillo como en la nueva navaja del ejercito suizo. Tenia las clásicas cacha rojo brillante con la cruz blanca y muchas hojas y otros dispositivos, por ejemplo, un destornillador, unas tijeras o incluso un sacacorchos (aunque en aquel entonces yo no utilizaba ese accesorio. La mayoría de ellas tendrá un botón de emergencia por si necesitamos ayuda urgente. Algunos modelos incluirán termómetros, barómetros, y medidores de la presión arterial. Las tarjetas inteligentes sencillas, de un solo propósito, el dinero digital, costaran mas o menos lo mismo que una cámara fotográfica desechable; una cámara como PC de bolsillo realmente compleja podría costar mil dólares o más. La tarjeta inteligente del futuro identificará a su dueño y almacenará dinero digital, boletos e información medica. No tendrá pantalla, capacidades de audio ni ninguna de las opciones más elaboradas de las PC de bolsillo más caras. Cuando no disponga de un a PC de bolsillo aun podrá tener acceso a las carreteras a través de quioscos que sean públicos y requieran el pago de una cuota. Los usuarios de PC tienen que ser capaces de navegar por sí mismos a través de sus aplicaciones, con independencia de la forma que adopten las computadoras. Tendrán que evitar que vaya paso a paso a través de todas las opciones. En lugar de tener que recordar él numero del canal para encontrar un programa, podremos mostrar un menú grafico y seleccionar el que queremos apuntando a una imagen fácil de entender. Al final, también podremos hablar a nuestros televisores, a nuestras computadoras personales o a otros dispositivos de información. Esta prestación exige un hardware y un software poderosos, pues la conversación que puede entender una persona sin esfuerzo es muy difícil para una computadora. Algunos usuarios preferirán escribir a mano instrucciones para la computadora en lugar de decírselas o tecleárselas. En una ocasión, cuando el equipo creyó que había creado un programa que funcionaba me mostraron con orgullo su logro. No funcionó cuando me hicieron la demostración. Resulto que todos los que trabajaban en el proyecto eran diestros y la computadora, programada para fijarse en los rasgos de la escritura, no pudo interpretar los rasgos muy diferentes de mi caligrafía hecha con la mano izquierda. Los usuarios no insisten cuando se ven confundidos o frustrados o se les hace perder el tiempo. La plataforma de software de la supercarretera tendrá que hacer fácil, casi infalible, la búsqueda de información. Una de las preocupaciones que se expresa con mas frecuencia es él "trafica de información". Suelen decirlo quienes imaginan, mas bien con razón que los cables de fibra óptica de la supercarretera, serán como enormes mangueras que vomitarán grandes cantidades de información. En la supercarretera la tecnología y los servicios editoriales se combinaran para ofrecer algunos métodos para ayudarnos a encontrar información. Un modo de entender los diferentes métodos de selección es pensar en ello de modo metafórico. Imaginemos una información especifica: colección de hechos, una historia impactante, una lista de películas. Una búsqueda viaja a través de todos los artículos del almacén para ver si reúnen algunos de los criterios que hemos establecido. He aquí como funcionarán los diferentes sistemas. Una consulta, como indica su nombre, es una pregunta. Podremos hacer muchas preguntas y no obtener respuestas completas. Si no podemos recordar el nombre de una película, pero recordamos que Spencer Tracy la protagoniza podríamos teclear una consulta que preguntara por todas las películas de Spencer Tracy. Estas pueden estar almacenadas en servidores de varios países pero usted dispondría de ellas al instante. El sistema se acomodará a cuestiones directas, tales como "enseñarme todos los artículos que describen el mundo del primer niño de probeta" o "enlistarme todos los almacenes que tengan dos o más clases de comida para perro y que entreguen una caja en 60 min. En mi dirección". También podemos establecer filtros que clasifiquen las preguntas realmente. Algunos filtros los creará de forma automática la computadora basándose en la información que tiene sobre nuestras características y áreas de interés. Tratara de responder a la pregunta "¿cómo es?" Que es la primera cuestión que tal vez nos plantearemos acerca de un probable amigo nuevo. Cuando deseamos encontrar algo sobre cualquier tema, es natural que vayamos a una sección con fichas en una biblioteca o en una librería. Los periódicos contienen secciones de deportes, inmobiliaria y de negocios, a las que la gente "va" para buscar cierta clase de noticias. La navegación espacial será en particular importante para interactuar con las televisiones y con PC portátiles y pequeñas que quizá no estén dotadas de teclados convencionales. A la hora de realizar una operación bancaria podríamos ir a un cajero de la calle principal, apuntar a la pantalla, utilizar un ratón o un control remoto, incluso nuestro dedo en el cajero de un banco. Seremos capaces de adentrarnos en un mapa, de manera que podamos navegar por una calle o por las habitaciones de un edificio. Podremos utilizar un zoom para acercarnos y alejarnos y tomar una vista panorámica de diferentes lugares con suma facilidad. Supongamos que queremos comprar una podadora. Un clic con el ratón en el garaje nos introducirá al, donde podremos ver las herramientas, incluida la podadora. Otro clic en esta nos proporcionara diversas categorías de información pertinente que incluirá anuncios, revistas, manuales de usuario y lugares de venta en el ciberespacio. Cuando apuntamos a un objeto en la pantalla para obtener información sobre él hacemos una suerte de hiperenlace. Los hiperenlaces en la supercarretera de la información permitirán encontrar respuestas a las preguntas cuando se producen en el momento que nos interesa. Entonces apuntamos a esa persona con el control remoto de la televisión lo cual hará que se nos proporcione una biografía y una lista de otros noticiarios en los que ella ha aparecido recientemente. Apuntando a cualquier cosa que aparezca en la lista podremos leer sobre ella o contemplarla, saltando de tema en tema las veces que queramos y reuniendo información en video, audio y texto procedente de todo el mundo. La navegación espacial se puede usar también para hacer turismo. Si quiere ver reproducciones de las obras de arte de un museo o galería, podemos ver representaciones visuales como si estuviéramos en los museos. Podemos tropezar con cosas interesantes tal como lo hacemos en una galería real. Si otras personas visitan el mismo "museo" podemos elegir verlos e interactuar con ellos o no, como queramos. Algunos lugares servirán solo para socialización en el ciberespacio. La supercarretera hará que no tengamos que buscar la información. Podemos describir lo que deseamos planteando una pregunta que partirá de nuestra computadora o de otro dispositivo y examinara cuidadosamente el reservorio de información para traernos las obras que satisfacen nuestra pregunta. Él ultima tipo de ayuda para la navegación, el más útil de todos, es el agente personal. Se trata de un filtro que ha adquirido personalidad y parece tomar iniciativas. Si queremos entender cómo puede el agente ayudar a hacer diversas tareas, consideremos cómo se podría mejorar la interfase de la PC actual. Pero la interfase gráfica no es lo suficientemente fácil de usar en los sistemas futuros. Las características son buenas y rápidas para las personas que están familiarizadas con el software, pero para el usuario medio no proporcionan una guía suficiente para que pueda sentirse cómodo. Aprenderá sobre nuestras necesidades casi como lo hace un asistente humano y, al igual que este, será mas útil conforme aprenda más sobre nosotros y sobre nuestro trabajo. La computadora actual es como un ayudante en su primer día de trabajo. Nunca ajusta nada, siquiera minimamente, gracias a los conocimientos adquiridos por su experiencia junto a nosotros. Nadie debe de tener en alta estima a un asistente, en este caso software, que no aprende de la experiencia. Si dispusiera ahora de un agente que pudiera aprender, me gustaría que hiciera determinadas funciones para mí. Aprendería los criterios para solicitar mi atención; la magnitud del proyecto, los demás proyectos que dependen del, la causa y alcance de cualquier retraso. No queremos que se sobrepase. Si el agente trata de ser demasiado inteligente y se anticipa y hace con presunción servicios que no le han pedido. Algunas empresas, incluida Microsoft, desarrollan agentes con capacidades de interfase de usuario social. Llegamos incluso a pensar en el agente como en un colaborador incluido en el software. Nos hará poner atención a todo lo que sea inusual. Algunas personas, cuando oyen hablar del softer software y de la interfase social, piensa en un hormiguero de computadoras humanizadas. Cualquier podría distinguir en un video al pequeño Simba de los cachorros de león. En programas como el bob de Microsoft se ha demostrado que la gente otorgará un sorprendente grado de deficiencia a los agentes mecánicos que tengan personalidad. Tal vez las interfaces sociales no sean aptas para todos los usuarios o para todas las situaciones, pero creo que en el futuro veremos una gran cantidad de ellas porque "humanizan" las computadoras. Los placeres que nos vengan a través de ellas serán tan simples como jugar bridge o un juego de tablero con nuestro mejor amigo, incluso aunque estemos en ciudades distintas. Quizá tarareemos ante un micrófono una pequeña melodía que inventamos y después podremos oírla tal como sonaría si se hubiese orquestado o la hubiera interpretado un grupo de rock. O nos contemplaremos a nosotros mismos caminando por la pasarela en un desfile de modas, vistiendo las ultimas creaciones de Paris. Algunas de las elecciones de la supercarretera serán desarrollos muy avanzados del software actual, pero los gráficos y la animación serán mucho mejores. Otras aplicaciones serán más importantes. Mi padre se rompió un dedo un fin de semana y fue al centro de urgencias más cercano, que resulto ser el Hospital Infantil de Seatle. Una aplicación, la comunicación en la supercarretera, le habría dicho cual era el hospital de urgencias más cercano y el que estaba en la mejor posición de ayudarle en ese momento. Los comentarios que vertiera cualquiera que viese la radiografía podrían añadirse a los archivos médicos de papá, tanto en forma oral como en texto. La mayoría de estas aplicaciones, desde la elección de una pizza hasta el intercambio de archivos médicos centralizados comienza a aparecer ya en las PC.
LOS CAMINOS HACIA LA SUPERCARRETERA 5
Antes de disfrutar de los beneficios de las aplicaciones y aparatos descritos en el capítulo precedente debe existir la supercarretera de la información. Lo cierto es que no es probable que la supercarretera real esté disponible en los hogares por lo menos en una década. Las computadoras personales, el software en CD-ROM multimedia, las redes de televisión por cable de alta capacidad, las redes telefónicas de cable e inalámbricas e Internet son importantes precursores de la supercarretera de la información. La construcción de la supercarretera será una magna tarea. Requerirá de la instalación de infraestructura física: cables de fibra óptica, conmutadores y servidores de alta velocidad. En el capítulo 3 describí la evolución de la plataforma de hardware y software que hizo posible la PC. Ahora se produce la misma clase de competencia que se produjo dentro de la industria de las PC durante los ochenta, a fin de crear los componentes de software que comprenderán la plataforma de información de la supercarretera. Los proveedores de componentes para la supercarretera tendrán que poner a disposición de los usuarios herramientas y estándares. Para hacer posible que las aplicaciones trabajen conjuntamente sin solución de continuidad, la plataforma debe definir un estándar del perfil de los usuarios de manera que la información sobre las preferencias de estos pueda comunicarse de una aplicación a otra. Este intercambio de información permitirá que las aplicaciones hagan todo lo posible para satisfacer las necesidades de los usuarios. Estos componentes serán el fundamento sobre el que se construirán aplicaciones de la supercarretera de la información. La plataforma de la supercarretera tendrá también que soportar muchas clases de computadoras, entre ellas las que actúan como servidores y todos los demás dispositivos de información. Así la primera batalla entre las compañías que desarrollen plataforma de software se librará en los corazones y las mentes de los diseñadores de aplicaciones y de los proveedores de información. Estimaciones actuales señalan que el costo de conectar un dispositivo de información, diga un televisor o una PC, a todos los hogares de Estados Unidos, es de unos 1 200 dólares aproximadamente, según la arquitectura y los equipos que se elijan. Nadie va a gastar esta cantidad de dinero hasta no este claro que la tecnología funciona de verdad y que a los consumidores les interesa pagar lo suficiente por las nuevas aplicaciones. Los clientes pagaran cierta cuota por los servicios de televisión, incluido el video por demanda. Para esto los inversionistas tiene que convencerse de los nuevos servicios generarán una utilidad casi tan sustancial como la de la televisión por cable en la actualidad. Una vez que, se demuestre la potencial utilidad financiera de la infraestructura de la supercarretera, no costará mucho trabajo obtener este capital. Soy optimista. El crecimiento de Internet en los últimos años sugiere que las aplicaciones de la supercarretera se harán, muy pronto, extremadamente populares y justificarán grandes inversiones. La popularidad de Internet es el acontecimiento singular más importante en el mundo de la ciencia de la computación desde que se introdujo la PC de IBM en 1981. La Internet actual es una colección suelta de redes de computadoras, comerciales y no comerciales, interconectadas, incluyendo servicios de información en línea. En los primeros días de la PC de IBM, los módems solían transportar datos a la velocidad de 300 o 1200 bits por segundo (o, lo que es lo mismo, 300 o 1200 bauds. Los módems que se encuentran hoy en el mercado son mucho más rápidos. Muchos de los conectan las PC a otras computadoras vía sistema telefónico pueden enviar y recibir 14 400 (14.4 k) o hasta 28 800 (28.8k) bits por segundo. A estas velocidades la transmisión de video en movimiento tarda tanto tiempo que no es práctica. En Internet, cualquier persona ya puede enviar un mensaje a otra, tanto para asuntos de negocios como de educación, capacitación, o simplemente, diversión. Los estudiantes pueden enviarse mensajes entre sí por todo el mundo. Internet y otros servicios de información que circulan a través de las redes telefónicas, sugieren algunos aspectos de cómo operará la supercarretera de la información. Cuando usted se conecta con su servidor, ya sea por red telefónica o de computadoras corporativas, puede obtener lo que haya en su buzón, incluido mi mensaje. Estos intercambio suelen ser asíncronos. Los foros se ocupan, en general, de temas particulares o sirven a comunidades específicas, convirtiéndose en métodos efectivos de llegar a determinados grupos. En esos grupos hay miles de comunidades que se ocupan de temas tan particulares como la cafeína, Ronald Reagan o las corbatas. Podemos cargar en nuestra computadora todos los mensajes de un tema, solo los recientes, todos lo que procedan de una determinada persona. Además de corre electrónico y del intercambio de archivos, Internet soporta el sistema Web, una de sus aplicaciones más populares. El World Wide Web (que se conoce como Web o WWW) es una red de los servidores conectados a Internet que ofrecen páginas gráficas de información. Esa página puede estar almacenada en el mismo servidor o en cualquier otro servidor de Internet. La página de presentación de una compañía o de un individuo se denomina portada o, también, página principal. Hoy día comenzamos a ver en los anuncios referencias a las páginas de presentación de los anunciantes como parte de la información relativa a la dirección. En el futuro los sistemas operativos incluirán la búsqueda de información en Internet. La facilidad con que empresas e individuos pueden divulgar información en Internet está cambiando la idea de lo que significa publicar. La posición única de Internet se debe a una serie de elementos. Los protocolos TCP/IP, que definen su nivel de transporte, soportan un proceso distribuido y se adaptan increíblemente bien. Muchas de las predicciones sobre los libros interactivos y los hiperenlaces que hicieron hace décadas pioneros como Ted Nelson se cumplen en el Web. Internet no es hoy en día la supercarretera de la información que imagino, aunque puede pensarse que es un comienzo. Podemos establecer una analogía entre ella y la Ruta de Oregon. Entre 1841 y los primeros años de la década de los sesenta del siglo XIX. A este cambio se le llamó la Ruta de Oregon. Puede comprobarse con facilidad que esta ruta fue el comienzo del sistema de carreteras que existe en la actualidad. Las colas a la entrada de las ciudades y los conductores borrachos no constituían un peligro para los vagones de tren. La ruta abierta por Internet comandará muchos elementos de la supercarretera. Internet es un desarrollo maravilloso, extraordinario, y un precursor evidente del sistema final, pero ella misma cambiará de modo significativo en los años próximos. De hecho la Internet actual no es la Internet de hace unos años. El ritmo de su evolución es tan vertiginoso que cualquier descripción de hace un año o incluso de hace seis meses puede estar seriamente obselta. Como sea, Internet tuvo su origen en un proyecto científico, no se planteó como un instrumento de comunicaciones. Ha sido siempre un imán para los hackers (programadores que emplean su talento en hacer travesuras o daño entrando a los sistemas de los demás. El 2 de noviembre de 1988 miles de computadoras enlazadas a Internet comenzaron a caerse. Tal vez muchas personas oyeron hablar de Internet cuando se difundió ampliamente esta historia. Unos días después, el New York Times identificó al hacker que introdujo el gusano como Robert Morris Jr. , Un estudiante de 23 años graduado en la Universidad de Cornell. Se han producido caídas ocasionales y problemas de seguridad, pero no muchos, e Internet se ha convertido en un canal de comunicaciones razonablemente fiable para millones de personas. Proporciona conexiones en el ámbito mundial entre distintos servidores, lo que facilita el intercambio de correo electrónico, boletines y otros datos. No cuesta más solicitar datos a un servidor que se encuentra a miles de kilómetros de distancia que a otro que está a un kilómetro de donde nos encontramos. El modelo de facturación de Internet cambió la noción de que tenemos que pagar por las comunicaciones según la distancia a la que nos comuniquemos y el tiempo que empleemos en comunicarnos. La gente cree que Internet está subvencionado por el gobierno al ver que es barato usarla. Después se convirtió en un enlace de comunicaciones vital entre gente que colaboraba en distintos proyectos, pero era virtualmente desconocida para otras personas. En 1989 el gobierno estadounidense decidió cancelar la subvención a ARPANET y cederla a un sucesor comercial que se llamaría Internet. Los primeros clientes de Internet, aunque este fuese un servicio comercial, fueron los científicos de las universidades. El modelo financiero que permite a Internet ser tan sospechosamente barata es, en realidad, uno de sus aspectos más interesantes. Las empresas que tiene que llamar muchísimas veces a un lugar remoto evitan estas cargas alquilando una línea telefónica de propósito especial. El fundamento de Internet es un conjunto de estas líneas dedicadas conectadas entre sí por sistemas de conmutación que enrutan los datos. El término ancho de banda merece más explicaciones. Como dije, se refiere a la velocidad a la que una red puede transportar información a los aparatos conectados a ella. Cuando una compañía telefónica digitaliza una señal analógica, la señal digital resultante contiene unos 64 bits de información por segundo. Los cables coaxiales empleados para llevar la televisión por cable tienen muchísimo mayor ancho de banda potencial que los cables de teléfono estándar, ya que pueden transportar señales de alta frecuencia. El número de conversaciones posibles se eleva de modo significativo si las conversaciones se comprimen suprimiendo la información redundante, como las pausas que se producen entre palabra y frases, de manera que cada plática consuma menos bits. Los suscriptores paganos a la compañía telefónica nacional o local una cuota mensual por la línea T-1 y, con ello, obtienen el transporte de sus datos hasta el punto de acceso a Internet más próximo; Después pagan una tasa igual de unos 20 mil dólares. Estos pagos son los que financian Internet. Esto funciona porque lo costos se basan en la tarifa por capacidad y porque la facturación se ha hecho de una manera muy simple. Controlar el tiempo y la distancia a la que se utiliza Internet supondría para los carriers emplean muchísima tecnología y esfuerzo. Los usuarios individuales llaman a través de sus líneas telefónicas comunes al proveedor de servicio local y este les conecta a Internet. La oferta de acceso a Internet será cada vez más competitiva en los próximos años. Un reto técnico al que ha de enfrentarse aún Internet es el de cómo manejar el contenido en tiempo real, específicamente audio (incluyendo voz) y video. La tecnología subyacente de Internet no garantiza que los datos vayan de un punto a otro a velocidad constante. Cuando se produzcan estos cambios Internet entrará en competencia directa con las redes de voz de las compañías telefónicas. Los diferentes enfoques de facturación que tienen unas y otras harán la competencia muy interesante. Internet puede cambiar el modo en que pagamos por la información, al igual que cambia el modo en que pagamos por la comunicación. Algunos piensan que Internet ha demostrado que la información será gratuita. Los programas de software constituyen un tipo de información por sí mismos. En la actualidad hay en Internet una gran cantidad de software gratuito y parte de él es muy útil. Actualmente muchos estudiantes y profesores que escribieron software gratuito en las universidades se ocupan en diseñar planes para fundar empresas que proporcionen versiones comerciales de sus programas. Pero antes de que llegue a ser una realidad han de utilizarse algunas tecnologías de transición que aporte nuevas aplicaciones. Aunque cuando dispongamos del ancho de banda de la supercarretera estaremos cerca de lo que será posible, todavía hay que dar un paso, y podemos hacerlo ahora. La tecnología que cumplirá esto se conoce con el acrónimo DSVD, que permite enviar simultáneamente voz y datos digitalizados. Esta tecnología demostrará con mayor claridad las posibilidades de compartir información a lo largo de una red. Otro de los pasos de transición necesarios para usar las redes de las compañías de teléfonos requiere líneas telefónicas y conmutadores especiales. Se trata de la tecnología llamada RDSI (Red Digital de Servicios Integrados). Es adecuada para aplicaciones que requieran un ancho de banda medio. Cientos de empleados de Microsoft utilizan cada día la RDSI para conectar sus computadoras personales de casa a nuestra red corporativa. Es curioso que las compañías telefónicas invirtieran enormes sumas en conmutadores para proporcionar la RDSI con solo una idea muy remota de cómo se podría utilizar. Espero que este precio se reduzca a menos de 20 dólares, no mucho más que el de una conexión telefónica común. Quieren utilizar sus redes de cable coaxial existentes para competir con las compañías de teléfonos en el servicio telefónico local. Otro paso de transición para las compañías de cable será multiplicar por cinco o por diez el número de canales por los que transmiten. Escogeríamos entre los horarios de comienzo disponibles para películas y programas de televisión; la caja decodificadora seleccionará el canal adecuado. De este modo podrían utilizarse 500 canales. Las compañías de cable se ven presionadas para añadir canales como reacción frente a la competencia. Los satélites de radiodifusión directa como el DIRECTV de Hughes Electronics, emiten ya cientos de cabales directamente a los hogares. Pero un sistema de 500 canales será, en su mayor parte, síncrono, lo que limita las posibilidades de elección y solo proporciona, como mucho, un canal de retorno de muy bajo ancho de banda. No nos permite enviar un video de nuestros niños a sus abuelos o practicar juegos de verdad interactivos. Las compañías de cable ofrecen servicio telefónico, y las de teléfonos ofrecerán servicios de video, incluyendo televisión. Segundo, ambas compañías proporcionarán mayores formas de conectar PC tanto mediante la RDSI como con módems y cable. Habrá una gran competencia entre las compañías telefónicas y las redes de televisión por cable para posicionarse como la principal red proveedora de una comunidad. Al final, Internet y las demás tecnologías de transición se verán incluidas en la auténtica supercarretera de la información. Al igual que la red de teléfonos, ofrecerá conexiones privadas, de modo que cada uno de sus usuarios pueda actuar de acuerdo con sus intereses o con su propio calendario u horario. La mayoría de los cables que conecten a los servidores entre sí y con las distintas comunidades del mundo serán de fibra óptica (fibra, para abreviar, que es increíblemente nítida). Las compañías telefónicas remplazarán a este, a las microondas y a los enlaces por satélite en sus redes, por cable de fibra óptica, con lo cual tendrán ancho de banda adecuado para transportar suficientes bits o transmitir video de alta calidad. Podemos pensar en las líneas troncales de fibra óptica como su fueran las tuberías principales que llevan agua a nuestra calle. Tales tuberías no entran directamente a nuestras casas; una tubería más pequeña conecta a nuestros hogares con ella. Hay que enrutar hasta su destino a todos los bits que constituyen la información con la seguridad de que llegarán a los lugares adecuados a tiempo. Como los vagones están unidos entre sí, las estaciones de maniobra permanecen atestadas esperando que pasen los trenes largos con muchos vagones. La información que viaje por la supercarretera de la información se fragmentará en paquetes pequeños, y cada uno de ellos se enrutará independientemente a través de la red, de modo similar a como circulan los automóviles por las carreteras. Una de las características más positivas de AIM es su capacidad para garantizar la entrega puntual de la información. AIM divide cada cadena de caracteres digital en paquetes uniformes; cada uno contiene 48 bytes de la información que se transporta y cinco de control de esa información que permiten a los conmutadores de la supercarretera enrutar los paquetes con gran rapidez hacia su destino. Las redes inalámbricas del futuro serán más rápidas pero, a menos que se produzca un adelanto muy grande, las redes de cable tendrán un ancho de banda mucho mayor. Las redes inalámbricas locales utilizarán tecnologías diferentes a la que utilizan las redes inalámbricas de grandes áreas. Las redes inalámbricas internas permitirán utilizar las PC de bolsillo en lugar de los controles remotos. Los gobiernos han comprendido desde hace mucho tiempo la importancia de que la información privada no pueda revelarse, tanto por razones económicas como militares. Descubrí su fascinación cuando era niño y, al igual que los muchachos de todas partes, algunos de nosotros jugábamos a descifrar mensajes. Esta es una de las profundas implicaciones de la difusión del fantástico poder de las computadoras. El mecanismo que hará esto posible se basa en principios matemáticos, incluidas las denominadas funciones irreversibles y la encriptación (codificación) de clave pública. Las matemáticas conocen algunas de esas funciones. Una de ellas incluye a los número primos. Todos los niños aprenden en la escuela primaria qué son los números primos. Un sistema de codificación basado en ellos utiliza dos claves. Una consiste en cifrar un mensaje; la otra, muy diferente aunque relacionada, en descifrarla. Cuando se tiene la clave de cifrado es fácil codificar un mensaje, pero descifrarlo en un período práctico es casi imposible. En la aplicación práctica de esto radican el núcleo del sistema de seguridad de la supercarretera de la información. La computadora de cada usuario o cualquier otro dispositivo de información utilizará los números para generar una clave cifrada (la calve de codificación) que aparecerá en una lista pública; a la vez, generará una correspondiente clave para descifrarla que solo conocerá el usuario. Nadie puede leer el mensaje aunque su clave sea de conocimiento público, ya que esta no contiene la información necesaria para decodificarlo. En 1993, un grupo de más de 600 académicos y aficionados de todo el mundo comenzaron el asalto al número de 129 dígitos utilizando Internet para coordinar el trabajo de varias computadoras. Una de las lecciones que podemos obtener es que esta clave pública de 129 dígitos no es lo suficientemente larga si la información que se ha encriptado con ella es en verdad importante y delicada. Incrementar la clave en algunos dígitos la hace mucho más difícil de descifrar. Algo por lo que no debemos preocuparnos es porque se acaben los números primos o por la perspectiva de que dos computadoras utilicen por accidente los mismos números como claves. Esto funciona de la siguiente manera: si tengo información que deseo firmar. La computadora de usted recibe el mensaje y emplea su clave privada para descifrarlo. Esta extraordinaria seguridad lo capacitará para hacer negocios con extraños, o incluso con personas de quien desconfíe, porque podría estar seguro de que el dinero digital es válido y de que las firmas y documentos son, con probabilidad, auténticas. La seguridad puede incrementarse aún más incorporando a los mensajes encriptados sellos temporales. El mayor beneficio de la revolución de la PC es que ha sido el medio por el que muchas personas han adquirido más facilidades.
EL CONTENIDO DE LA REVOLUCIÓN 6
Durante más de 500 años todo el volumen de conocimiento e información humano se ha almacenado en documentos en papel. El papel siempre estará con nosotros, pero su importancia como medio de buscar, preservar y distribuir información está disminuyendo. En la supercarretera de la información de los ricos documentos electrónicos podrán hacer lo que ningún trozo de papel puede. En resumen, los novedosos documentos digitales sustituirán a muchos de los impresos en papel porque podrán ayudarnos de nuevas formas. Leer un documento extenso secuencial en la pantalla de una computadora no será tan placentero como leerlo en papel al menos hasta dentro de una década. La televisión trajo a nuestros hogares el entretenimiento; desde entonces el video fue tan irresistible que los televisores ganaron un sitio junto a los libros y revistas. Lo relevante de los documentos electrónicos no es lo que puedan leerse en dispositivos de hardware. El cambio del libro del de papel al libro electrónico es la etapa final de un proceso qye ya esta en marcha. Dentro de pocos años, el documento electrónico con firmas digitales autentificables será el original y las impresiones en papel serán secundarias. Muchos negocios van más allá del papel y de los faxes e intercambian documentos de una computadora a otra a través del correo electrónico. La Boeing decidió diseñar su reactor comercial 777 utilizando un documento electrónico gigante que debía reunir toda la información ingeniería. Boeing prescindió de los bocetos y de la maqueta y utilizó, desde el comienzo, un documento electrónico que contenía modelos en tres dimensiones de todas las piezas y del modo en que cada una debía ajustar con las demás. Trabajar sobre documentos digitales también puede ser más rápido que sobre papel. Durante todo el tiempo que hemos dispuesto de documentos en papel de colecciones de documentos, hemos ordenado la información linealmente, con índices, tablas de contenido y referencias cruzadas de varias clases. Cuando era joven me gustaba la World Book Enciclopedia de 1960 que tenía mi familia. Sus bien encuadernados volúmenes solo contenían texto e imágenes. Mostraban cómo era el fonógrafo de Edison, pero no permitían escuchar su rasposo sonido. Los artículos de las enciclopedias impresas suelen concluir con una lista de artículos o temas relacionados. La información impresa actual es difícil de localizar. Resulta casi imposible encontrar la mejor información sobre un tema específico, incluyendo libros. En cambio, los documentos electrónico serán interactivos. Pediremos un tipo de información y el documento nos responderá. La ficción narrativa es una de las pocas clases de documentos en papel que no se benefician de la organización electrónica. Se inventan ya nuevas formas de ficción interactiva para aprovechar las ventajas del mundo electrónico, pero las novelas y las películas lineales seguirán siendo populares. La supercarretera facilitará la distribución de documentos digitales baratos cualquiera que sea su forma. Millones de personas y de compañías crearán documentos y los editarán en la red. El texto particularmente fácil de almacenar porque es muy compacto en forma digital. Las imágenes fotográficas de alta calidad ocupan más espacio que el texto, y el video (pensemos en una secuencia de treinta nuevas imágenes por segundo) ocupa incluso más. Mil seiscientos dólares por almacenar una sola película no parece un costo bajo. Una vez que el disco y la computadora que lo administra estén conectados a la supercarretera, solo se necesitará una copia de la información para que todo el mundo pueda tener acceso a ella. Esto no significa que la información vaya a ser gratuita, pero el costo de distribuirla será muy pequeño. El libro tiene que imprimirse y encuadernarse. Caso todos lo editores invierten capital en una primera edición de la que suelen tirar el mayor número posible de ejemplares que creen que pueden vender pronto. Cuando el consumidor selecciona el libro y lo paga en la caja registradora de la librería. Me gusta llamar a todo esto “fricción” de la distribución, pues reprime la variedad y disipa dinero del autor hacia otras personas. Cuando Guttermberg inventó la imprenta produjo el primer cambio real en la fricción de la distribución al permitir que cualquier tipo de datos pudiese distribuirse con rapidez y de modo relativamente barato. Los amantes podían intercambiar cartas. Los individuos podían tomar notas y escribir diarios. La imprenta hizo fácil obtener múltiples copias de un documento pero, ¿qué puede decirse de algo escrito para unas cuantas personas? La copiadora 914, al hacer posible la reproducción de pequeñas cantidades de documentos de manera fácil y barata, supuso una explosión en los modos y cantidades de información distribuida a grupos pequeños. La mayoría de estas copias no se hubieran hecho nunca si la tecnología no hubiera sido tan fácil y barata. Por supuesto, es más fácil hacer copias de un documento que conseguir que valga la pena leerlo. El ejemplo más reciente, y mi favorito, es Breve historia del tiempo, de Stephen W. Hawking, un brillante científico afectado por una esclerosis lateral amiotrófica (la enfermedad de Lou e le tiene confinado en una silla de ruedas y que solo le permite comunicarse con los demás con gran dificultad. Este tipo de best seller inesperados sorprenden una y otra vez a todo el mundo, excepto al autor. Un libro que me gustaba mucho The Bridges of Madison Country, fue la primera novela que publicó un profesor de comunicaciones de una escuela de comercio. El editor no lo posiconó para que fuese un best seller, pero, en realidad, nadie sabe qué es lo que atrae el gusto del público. La televisión por cable incrementó la posibilidad de seleccionar programas, aunque no empezó con esa intención. Comenzó a funcionar a finales de los cuarenta como medio para proporcionar mejor recepción televisiva a áreas alejadas. La dinámica de la programación cambio cuando el número de emisoras pasó de tres a cinco, a 24 o 36. si tuviéramos que programar el canal número 30 no conseguiríamos atraer a un público muy grande imitando a los canales uno a 29. Publicar un libro, aunque cuesta muchísimo menos que producir un programa de televisión, supone aún costo elevado comparado con el de la edición electrónica. Sus foros han evidenciado algunos cambios que se producirían cuando todo el mundo pueda acceder a una distribución de fricción. Sus foros han evidenciados algunos cambios que se producirían cuando todo el mundo pueda acceder a una distribución de fricción muy reducida y los individuos puedan enviar mensajes, imágenes o software creados por ellos mismos. Los foros de discusión han contribuido mucho a la popularización de Internet. Esto significa que hay muchísima información irrelevante en Internet, pero también hay verdaderas joyas. Un mensaje habitual suele tener una página o dos. El ancho de banda de la red es tan grande, y los otros factores que contribuyen al costo son tan pequeños, que nadie se preocupa por el costo que implica enviar mensajes. Comunicarse a los foros es asombrosamente rápido y barato. Las comunicaciones por correo o por teléfono son buenas para las conversaciones uno a uno. Los foros de Internet abarcan una gama de temas muy amplia. Algunos de los mensajes enviados por correo electrónico no son serios. Hay ejemplo mucho más serios del uso de la red para movilizar a quines comparten una preocupación o interés. Las redes nos permiten entrar en contacto con otras personas a las que nunca hemos visto, o de las que nunca hemos oído hablar y que comparten con nosotros el interés sobre un tema determinado. La información publicada en el correo electrónico se agrupa por temas. Cada foro de discusión o grupo de interés tiene un nombre, y cual quiera que esté interesado en ellos puede suscribirse. Hay listas de grupos de interés atractivas de donde podemos obtener temas que nos parezcan interesantes. Internet tiene un potencial enorme, pero es importante para su continuidad que las expectativas no sean demasiado elevadas desde el principio. CompuServe y América Online , constituyen todavía un porcentaje de la población muy pequeño. Los servicios comerciales en línea obtienen ganancias, pero solo pagan a los proveedores de información, por concepto de derechos, del 10 al 30% de lo que pagan los clientes. Los precios, es decir, lo que se carga al cliente. En el curso de los próximos años la evolución de los servicios en línea resolverá estos problemas y creará un incentivo para que los proveedores ofrezcan suficiente material. Habrá nuevas opciones de facturación. Cada vez que nace un medio nuevo, el primer contenido que ofrece procede de otros medios. Pero si se quieren aprovechar las posibilidades que ofrece el medio electrónico, su contenido debe producirse teniendo especial atención a dicho medio. El contenido de los CD-ROM multimedia de proporciona algunas lecciones importantes que pueden aplicarse a la creación del contenido en línea. La música y el audio de los CD-ROM es clara, pero rara vez tan buena como la de un disco compacto. Podemos integrar la calidad de sonido del disco compacto en un CD- ROM, pero el formato que utiliza es muy abultado. El video en movimiento en CD-ROM aún debe mejorarse. Si comparamos la calidad del video que puede ofrecer una PC actual con las pantallas del tamaño de un sello de correos de hace unos años. La tecnología del CD-ROM ha permitido una nueva categoría de aplicaciones. Los CD-ROM multimedia son populares hoy porque ofrecen a los usuarios interactividad, no tanto porque hayan imitado a la televisión. Nadie sugiere que todos los libros o películas deban permitir al lector, o al espectador, influir en le resultado. Un buen argumento que nos seduzca a contemplarlo y a disfrutar de él durante algunas horas es un entretenimiento maravilloso. En la red habrá, además, argumentos interactivos y juegos. Puede compartir contenido con los CD-ROM, pero, al menos durante algún tiempo, el software tendrá que diseñarse de manera muy cuidadosa para evitar que funcione con lentitud cuando se utilice la red. Las tecnologías que subyacen bajo el CD-ROM y los servicios en línea tienen que mejorar en grado sumo, pero muy pocos usuarios de computadoras crean hoy documentos multimedia. Los avances en los procesadores de texto de la PC y el software de autoedición han apartado ya diversas herramientas de calidad profesional para crear documentos sencillos en papel disponibles para millones. Georges Méliès creó uno de los primeros efectos especiales de cine cuando, en 1899, convirtió en plumas a una mujer en The Conjurer, los cineastas han empleado trucos cinematográficos desde entonces. El software dio vida a los dinosaurios en Parque Jurásico; a la escandalosa manada de ñus en El Rey León y a los disparatados efectos de cómics en La Máscara. A medida que la velocidad del hardware se incrementa, como indica la Ley de Moore. Un programa podrá fabricar escenas que parecerán tan reales como cualquiera otra creada ante una cámara. Incluso quines no aspiren a convertirse en los próximos C.B DeMille o Lina Wertmuller incluirán de rutina, multimedia en los documentos que produzcan cada día. Los niños en la escuela podrán producir sus propios álbumes o películas y ponerlos a disposición de amigos y familiares en la supercarretera de la información. Las empresas de todo tipo y tamaño se comunicarán mediante multimedia. Los enamorados podrán utilizar efectos especiales. A medida que mejore la fidelidad de los elementos de video y audio, el nuevo medio se aproximará más a una realidad simulada en todos sus aspectos. En el interior, las pantallas de video de la cabina del piloto ofrecen datos complejos. Los instrumentos de vuelo y de mantenimiento están unidos a una computadora que simula las características del vuelo (incluyendo las emergencias) con una precisión que lo pilotos encuentran notable. El propósito principal de estos simuladores es dar a los pilotos la oportunidad de adquirir experiencia para afrontar las emergencias. Cuando utilicé el simulador, mis amigos decidieron darme una sorpresa haciendo volar a mi lado a un pequeño avión. Cuando el precio de la tecnología baje, los simuladores quizá se conviertan en algo tan común como los cines en la actualidad. La realidad virtual demanda, para funcionar, dos conjuntos de tecnología: el software que crea la escena y hace que responda a la información nueva, y los aparatos que permiten a la computadora transmitir la información a nuestros sentidos. El oído es el sentido más fácil de engañar, todo lo que debemos hacer es ponernos unos audífonos. Los ojos son más difíciles de burlar que los oídos, pero aún así es muy sencillo estimular la visión. El equipo de realidad virtual incluye casi siempre un conjunto especial de anteojos que enfocan cada uno de los ojos hacia la pantalla de su pequeña computadora propia. Un censor de rastreo colocado en la cabeza permite a la computadora deducir la dirección que tiene la cabeza. Los sistemas de cómputo que llevan son aún un poco lentos. Otros sentidos son mucho más difíciles de engatusar, pues no es sencillo conectar una computadora a la nariz o al lengua o al a superficie de la piel. En el caso del tacto, la idea más sólida señala que podría fabricarse un body. Cada monitor de una computadora común tiene entre 72 y 120 puntos pequeñísimos de color (llamados píxeles por pulgada, lo que hace un total de entre 300 000 y un millón). Llamemos a estos pequeños elementos táctiles tactels. Un body de realidad virtual necesitaría entre un millón y diez millones de tactles. Casi toda la piel tiene, en realidad, poca sensibilidad táctil, y creo que 256 tactles bastarían para conseguir la mayor calidad de simulación. Algunas personas se sienten horrorizadas por esta noción; otras están intrigadas. Es muy probable que esta tecnología se utilice primero para ayudar a personas con discapacidades físicas. Cuando los videos se convirtieron en aparatos caseros comunes, se produjo un incremento en la venta y alquiler de videos XXX, hoy día, la pornografía es popular en el campo de los CD-ROM.
IMPLICACIONES PARA EL MUNDO DE LOS NEGOCIOS 7
Se verán afectadas casi todas las esferas de actividad: economía, educación y ocio. La supercarretera de la información revolucionará las comunicaciones, mas incluso de lo que revolucionará a la computación. Documentos y redes electrónicas ofrecen a las empresas oportunidades para mejorar la administración de sus datos, su servicio y su colaboración interna y externa. La computadora personal ha ejercido ya una gran influencia en el mundo de los negocios. El software se hará mucho mas amigable y las empresas fundamentarán su "sistema nervioso" en redes que lleguen a todos los empleados e incluso más allá, al mundo de los proveedores, de las constructoras y de los clientes. El resultado: empresas cada vez más eficaces y, a menudo, mas pequeñas. Las empresas han sido las primeras en adoptar cada tecnología de cómputo nueva porque los beneficios financieros de los sistemas avanzados de información puede notarse de inmediato. Una empresa debe examinar, también, todos sus procesos internos como el desempeño de sus empleados, la planeación del negocio, los análisis de ventas y el desarrollo de los productos y decida cuales son las redes y demás herramientas de información electrónica que pueden hacerla mas eficiente. Las expectativas de los directivos de negocios pequeños solían ser diferentes porque no podían especializarse. Cuando una persona abre un restaurante o una tienda, tiene que hacer por si misma los catálogos. El mayor beneficio que obtiene una gran compañía de las computadoras personales procede de la mejoría en el intercambio de información. Las PC suprimen los enormes gastos generales en que incurren las grandes empresas para coordinarse mediante reuniones, políticas y procesos internos. Es muy difícil convencer a alguien que no es usuario de la flexibilidad que proporciona la información electrónica. Yo, muy rara vez, he vuelto a examinar nuestros informes financieros en papel porque prefiero examinarlas electrónicamente. Algunas hojas de calculo actuales permiten ver las tablas de datos de diferentes modos. El criterio de clasificación puede cambiarse haciendo clic con el ratón en un selector, o arrastrando con él una columna de un lado de la tabla a otro. Es sencillo examinar los diversos datos, desde un informe resumido de alto nivel hasta un análisis de cualquier categoría o a un examen de los detalles uno a uno. Los incrementos que se producirán en la velocidad de las computadoras permitirán pronto a las PC desplegar graficas tridimensionales de gran calidad, con lo cual mostraremos los datos de un modo mas efectivo a como lo hacemos hoy basándonos en presentaciones bidimensionales. Lo primero que harán evidente estas innovaciones será la evolución de los programas empleados para mejorar la productividad del trabajo de oficina prácticamente en todas las áreas procesadores de texto, hojas de cálculo, software de presentación. Los mayores incrementos en la productividad y los principales cambios en los hábitos laborales vendrán de la mano de las redes. El uso original de la PC pretendió hacer mas fácil la creación de documentos que se pudieran imprimir en papel. Las primeras redes de PC permitirán compartir impresoras y almacenar los archivos en servidores centrales. El correo electrónico está convirtiéndose en la herramienta principal para intercambiar mensajes. Estos emoticons, primos hermanos del signo de exclamación, quizá no sobrevivirán a la transición del correo electrónico hacia un medio que permita transmitir y recibir audio y video. En Microsoft, como estamos en el negocio de la tecnología, comenzamos a utilizar la comunicación electrónica muy pronto. Instalamos nuestro primer sistema de correo electrónico a principios de los ochenta, lo que marcó una diferencia incluso cuando teníamos solo una docena de empleados. Un mensaje electrónico se compone, a menudo, de una o dos frases, sin cumplidos de ninguna clase. Si este intercambio parece demasiado seco, debemos tener en cuenta que el empleado común de Microsoft recibe docenas de mensajes electrónicos cada día. Paso varias horas al día leyendo y contestando correo electrónico de mis empleados, clientes y socios de todo el mundo. Cualquier persona de mi empresa puede enviarme un mensaje por correo electrónico y, como soy, el único que los lee, nadie tiene que preocuparse por utilizar ningún tipo de protocolo al enviármelo. Mi dirección es, también, objetivo de mensajes, rudos y amistosos, procedentes de extranjeros y algunos provocativos enviados por la prensa("si no me contesta esto mañana publicaré una historia sobre usted y aquella camarera en top-less!") Es evidente que la idea de vengarse de una corporación, de cualquier corporación, se ha convertido en el objetivo de algunas personas. Todo esto mezclado con correspondencia que debería llegar a mi realmente, a menudo con problemas importantes. Por fortuna, el software de correo electrónico mejora cada vez mas y ahora incluye una especificación que me permite dar prioridad al correo de los corresponsales que yo he decidido. Cuando estoy conectado a nuestra red corporativa desde un lugar remoto, también puedo hacer clic en un sencillo icono y ver cómo van las ventas, comprobar el estado de los proyectos o acceder a cualquiera de las otras bases de datos administrativos.
EL CAPITALISMO LIBRE DE FRICCIÓN 8Cuando Adam Smith describió el concepto de mercado en La riqueza de las naciones, en 1776, teorizó que si cada comprador conociera el precio de cada vendedor, y cada vendedor conociera lo que cada comprador estaba dispuesto a pagar, todos lo que actúan en el “mercado”. No mucho de los consumidores que quieren comprar un equipo de sonido para su automóvil tienen el tiempo o la paciencia de sondear a todos los distribuidores y, así actúan a partir de una información imperfecta y limitada. No obstante, la mayoría de los mercados son muy ineficaces. Por ejemplo, cuando tratamos de encontrar a un doctor, a un abogado, a un contador o a cualquier otro profesional, o cuando queremos comprar una casa, la información es incompleta y resulta difícil hacer comparaciones. La supercarretera de la información ampliará el mercado electrónico y hará que sea el último mediador, el intermediario universal. A menudo, las únicas personas implicadas en una transacción serán el comprador y el vendedor reales. Servidores distribuidos por todo el mundo aceptarán ofertas, convertirán ofertas en transacciones completas, controlarán su autenticidad y su seguridad y se ocuparán de todos los demás aspectos del mercado, incluyendo las transferencias de fondos. Todos los mercados, desde un bazar hasta la supercarretera, facilitan precios competitivos y permiten que los bienes vayan del vendedor al comprador con una fricción modesta. Esta idea asusta a mucha gente. La mayoría de los cambios parecen un tanto amenazadores y espero modificaciones en el comercio al menudeo a medida que el comercio fluya por la supercarretera. O podremos pasar el tiempo que ahorraremos junto al destinatario del regalo. Todos reconocemos el valor de un vendedor experto cuando compramos un seguro, ropa, joyería, una cámara fotográfica, un producto para el hogar, o una casa o cuando realizamos inversiones. Cuando un anuncio atraiga nuestra atención, podremos solicitar información adicional de manera directa y con gran facilidad. Los enlaces nos permitirán navegar a través de cualquier información que haya puesto disponible el anunciante, que pueden ser manuales del producto que incluya video, audio y texto. Pero el cliente no dependerá solo de lo que le digamos nosotros, o cualquier otro fabricante. Luego podrá profundizar en un área sobre la que tenga un interés particular, por ejemplo, la durabilidad. Por supuesto aún pediremos recomendaciones a nuestros conocidos, pero de modo eficaz, vía correo electrónico. Si pensamos hacer negocios con una empresa, o comprar un producto, podremos comprobar todo lo que saben sobre ellos los demás. Cuando tengamos que formular una felicitación o una queja sobre un club, un doctor, o incluso el chip de una computadora, será fácil encontrar el lugar en la red donde se trate de esa compañía o de ese producto, y añadir nuestra opinión. Supongamos que una compañía vende aparatos de acondicionamiento de aire con lo que están contentos el 99.9% de sus clientes. Después, algunas personas deciden subir su volumen hasta mil y comenzar a gritar. Ya se desarrollan reglas de etiqueta para la red (netiquette). A medida que la supercarretera de la información se convierta en el ágora de toda la sociedad. Se distribuyen gratis copias ilegales de trabajos sujetos a propiedad intelectual, con derechos de autor, incluyendo artículos, libros y aplicaciones de software. Algunos gritan también, otros tratan de decir algo racional. Pero los comentarios altisonante proliferan y destruyen el sentido de comunidad. Internet, de acuerdo con sus raíces de cooperativa académica, ha confiado su regulación a la presión que ejercen las personas que la utilizan. Los servicios comerciales en línea emplean moderadores voluntarios y profesionales para que monitoreen la conducta en sus foros. Necesitamos un proceso más refinado que conocerse las opiniones sin tener que acudir a la Attorney General’s Consumer Complaints. Algunas universidades utilizan a los estudiantes a parte de su personal para eliminar los mensajes objetables. Esto suprime parte del comportamiento erróneo de quienes ven el ciberespacio como un lugar en el que se vale de todo. Las empresas crearán comunidades especiales en Internet y “competirán” por establecer procedimientos sobre cómo enfocar estas cuestiones. A las compañías telefónicas se les considera legalmente servicios de transporte de información comunes. Cualquier periódico responsable comprueba todo con sumo cuidado antes de publicar un alegato nuevo sobre alguien, en parte porque no desea verse procesado por difamación. Los servicios en línea funcionan como servicios de transporte de información comunes y como editores a la vez, aquí es donde reside el problema. Sin embargo, también esperamos de ellos que nos entreguen nuestro correo electrónico, como si fueran servicios de transporte de información comunes, sin examinar su contenido y sin adquirir responsabilidad alguna por él. Quizá cuando ustedes lean esto se hayan aclarado las cosas. Esto podría crear una atmósfera indeseable de censura y reducir el intercambio espontáneo, que es muy importante en el mundo electrónico. Un boletín para lesbianas no debería verse obligado a aceptar comentarios contra ellas; como tampoco tiene por qué verse sometido al ataque de los mensajes de los competidores un anuncio de un producto específico. Lo más probable es que se establezca una serie de categorías, como cuando califican las películas, que indiquen qué voces estridentes han de controlarse y si un editor borró mensajes que pensaba que no coincidían con la política del grupo donde trabaja. Cuando no encontremos en la supercarretera el consejo que necesitemos, podremos contratar los servicios de una consultora de ventas bien informada, durante cinco minutos o durante toda una tarde, consultándola a través de videoconferencias. Continuarán produciéndose modestas variaciones de precios de los productos de un catálogo a otro. Estas variaciones reflejarán las diferencias en las políticas de devoluciones, en los tiempos de entrega y en cualquier otro tipo de sistema. Los precios de los consultores serán, también, muy competitivos. Imaginemos que utilizamos un servicio de la supercarretera para obtener información acerca de dónde comprar un automóvil caro al mejor precio, y lo compramos. Será como si conversáramos con una persona experta. Al final, no importará mucho que hablemos con un ser humano o con una simulación muy buena de él, pues obtendremos las respuestas que necesitamos para hacer una compra correcta. En la actualidad aparecen a menudo productos de determinadas marcas en las películas y en los programas de televisión. Fue la Pepsi-Cola, pariente corporativo de Taco Bell, la que pagó por ese privilegio. Microsoft pagó cierta cantidad para hacer que Arnold Schwarzenegger descubriera la versión árabe de Windows en una pantalla de computadora en la cinta True Lies. Como la supercarretera de la información transportará video, podremos ver con frecuencia y con toda exactitud lo que hemos podido, lo cual nos ayudará a evitar el tipo de error que cometió una vez mi abuela. No tendremos que preguntarnos si las flores que pedimos por teléfono que envíen a nuestra madre han producido el efecto que esperábamos. Podremos contemplar al florista mientras compone el arreglo, cambiar de idea si queremos y remplazar las rosas marchitas por claveles frescos. Una vez que sepamos con exactitud qué queremos, podremos conseguirlo precisamente de la forma que lo queramos. Cada vez se crearán sobre la marcha, para satisfacer los deseos exactos de una persona, más productos, de zapatos a sillas, periódicos y revistas, álbumes de música. Y, en general, el producto no costará más de lo que costaría si se hubiese fabricado en masa. Antes de que se introdujese la producción en masa, todas las mercancías se hacían una a una, utilizando métodos intensivos de trabajo que dificultaban incrementar la productividad y elevar el nivel de vida. Todas las camisas se hacían a mano con aguja e hilo hasta que se fabricó la primera máquina de coser práctica. Levi Strauss & Co. experimenta ya con pantalones vaqueros para mujeres hechos según las necesidades del cliente. Podremos imaginar que dentro de unos años todos tendremos archivos electrónicos con nuestra talla, de manera que será fácil ver hasta qué punto nos quedará bien cierta ropa o hacer un pedido adaptado a nuestra medida. Quienes alcancen cierto prestigio en algún campo pueden publicar sus opiniones, sus recomendaciones o incluso dar su visión del mundo del mismo modo que los inversores que triunfan publican boletines. Arnold Palmer o Nancy López podrían ofrecer a quines juegan golf la oportunidad de leer o de ver cualquier material relacionado con ese deporte que consideren útil. Las revistas representan hoy un papel singular. Algunas tiene una temática muy específica y sirven como si se tratase de servicios adaptados al cliente. El lector comprometido políticamente sabe que cuando lee The National Review no lee “las noticias”. Cuando exista la infraestructura y se conecten un enorme número de usuarios, todos los negocios desearán llegar a sus clientes a través de ella. Sin embargo, estas “sorpresas” rara vez se encuentran por azar. Los periódicos los hacen editores que saben mucho, por experiencia, sobre los intereses de sus lectores. Del mismo modo, los almacenes pensarán en las novedades y podrán buscar cuál es su tipo de cliente. En la supercarretera de la información habrá muchísimas oportunidades para las sorpresas calculadas. Nuestro agente podrá hacer agradable el proceso dándonos información. Asimismo; podremos encontrar sorpresas siguiendo enlaces establecidos por otras personas. Hoy día a los usuarios les gusta curiosear información en el World Wide Web de Internet, revisando las páginas de presentación y pantallas que incluyen enlaces a otras páginas con información sobre la empresa. Los distribuidos han hecho un gran trabajo para Microsoft y nos gusta que los clientes puedan ir a las tiendas, ver casi todos nuestros productos y que el personal de ventas pueda asesorarlos. El plan de Microsoft es continuar vendiendo a través de distribuidores, pero algunos serán electrónicos. Las páginas de presentación son una forma electrónica de publicidad. Hoy día la publicidad patrocina casi todos los programas que vemos en la televisión y los artículos que leemos en las revistas. Los anunciantes insertan sus mensajes en los programas y publicaciones que atraen al mayor auditorio adecuado a sus intereses. La supercarretera ofrecerá alternativas. Una de ellas podría ser un software que permita a los clientes pasar con gran rapidez por todo, excepto por los anuncios, que pasarán por la pantalla a velocidad normal. La supercarretera quizás ofrecerá al espectador la opción de ver un conjunto de comerciales. En la actualidad, los telespectadores se clasifican por grupos. Los anunciantes saben que un noticiario de un canal tiende a atraer a un tipo de espectadores y la lucha a otro. Los anuncios de televisión se compran de acuerdo con el tamaño del público y sus características demográficas. Las revistas pueden dirigir sus anuncios a públicos más específicos (apasionados de los autos, mujeres preocupadas por la salud e incluso grupos reducidos como los aficionados a los osos de peluche). La supercarretera de la información podrá seleccionar a los consumidores de acuerdo a matices más precisos y enviar una publicidad diferente a cada uno, lo cual beneficiará a todas las partes. Se pueden recopilar y distribuir datos sobre las preferencias de cada uno sin violar la privacía de nadie. Una cadena de restaurantes podría saber solamente que recibió el anuncio una determinada cantidad de familias con ingresos medios y niños pequeños. Algunos anunciantes, por ejemplo, Coca-Cola, desean llegar a todos. Pero incluso esta empresa puede decidir dirigir anuncios de su coca cola Light a hogares que han manifestado expresamente interés por libros de dietas. Hoy día, la forma más eficaz de llegar a un público reducido es la de los anuncios clasificados. Si lo que buscamos es un automóvil usado, podremos hacer una pregunta especificando la gama de precios en que nos moveremos, el modelo y las características que nos interesan, y se nos mostrará una lista de los autos en venta que se ajustan a nuestras preferencias. Las oportunidades de que un comprador potencial observe nuestro anuncio se incrementarán porque la supercarretera de la información facilitará que todos la vean. A medida que más vendedores atraigan a más compradores y viceversa, se creará un ciclo de retroalimentación positiva. Y cuando se alcance una masa crítica, lo que podría ocurrir solo un años o dos después de que se comience a ofrecer el servicio de publicidad clasificada al modo principal en que puedan encontrarse compradores o vendedores privados. En la supercarretera la publicidad de respuesta directa vendrá en forma de un documento multimedia interactivo, no en una hoja de papel. Pero aunque este modo de publicidad no implique el despilfarro de recursos naturales, deberá haber un modo de asegurar que no nos lleguen a diario miles de este tipo de comunicaciones casi gratuitas. Los mailings que ofrezcan esta clase de publicidad pagada podrán ser muy eficaces porque irán dirigidos a públicos elegidos con sumo cuidado. Algunos anuncios podrían llegar incluso a quines no estén en la lista A de los anunciantes. Por ejemplo, si un joven de 16 años loco por los autos quiere que se le envíen anuncios del Ferrari de modo gratuito, los recibirá también. En una carpeta estará el correo que no hayamos leído procedente de los amigos y miembros de la familia. En otras estarán los mensajes y los documentos relativos a los que nos interese desde el punto de vista personal o de negocios. Algunos días quizá ni siquiera miremos ninguna carpeta con mensajes publicitarios. Pero si alguien nos envía un mensaje de diez dólares. Cuando aceptemos el mensaje podremos cancelar el pago, de manera que la persona que atrae nuestra atención arriesga esa cantidad. Los anuncios, en general, no son tan familiares que en realidad no aburren cuando miramos la televisión o escuchamos la radio. Sabemos que los programas son gratuitos porque los patrocinan las casa comerciales. Cuando pagamos por procurarnos entretenimiento comprando la cinta o del disco, se nos restringen los derechos de utilizarlos en público o venderlos. De hecho, la confirmación de que la gente de este país podía grabar legalmente un programa de televisión para su uso personal tuvo que ser decisión del tribunal supremo de Estados Unidos. En cualquier lugar al que vayamos habrá altavoces conectados a la supercarretera, de suerte que podremos sacar partido de nuestros derechos. Esta compra personal de derechos para toda la vida es similar a la que hacemos hoy cuando compramos un disco, una cinta musical o un libro. Aquí no hay ningún medio físico intercalado. Se puede ensayar todo tipo de esquemas de facturación. Podremos ver entretenimiento digital con fecha de expiración, y otro que permita solo cierto número de audiciones antes de que debamos adquirirlo de nuevo. Un grupo musical podría establecer un precio especial mucho más reducido si un admirador comprase cada uno de los álbumes individualmente a fin de tener todas sus grabaciones. Las películas de éxito se exhiben de forma progresiva en las salas de estreno, en las de reestreno, en las habitaciones de los hoteles, etc. En la supercarretera de la información podremos contar, casi con total certeza, con varias modalidades de exhibición. Los especialistas en marketing pueden intentar poner en marcha algunas estrategias extrañas. Las compras de cintas de video de Aladino o de La Sirenita y otros objetos asociados con ellos podría justificar que Disney permitiese una exhibición gratuita para todos los niños del mundo. Si el comprador común prestara con frecuencia sus álbumes y libros se venderían pocos y el precio tendría que ser mayor. Las bibliotecas públicas se convertirán en lugares donde todo el mundo podrá sentarse y utilizar un equipo de alta calidad para acceder a los recursos de la supercarretera de la información. Continuarán rentándose videos, que tienden a ocuparse solo una vez por usuario, pero quizá no en las misma tiendas. En su lugar, los consumidores “irán de compras” a la supercarretera para buscar películas y otros programas por demanda. El modesto abogado de una ciudad pequeña tendrá que enfrentarse a una nueva competencia cuando los servicios legales estén disponibles en la red a través de videoconferencias. La supercarretera de la información podrá, asimismo, proporcionar complicados servicios de video médicos, financieros y de otro tipo. Las videoconferencias de toda clase se convertirán, cada vez más, en opciones a conducir a volar con el propósito de sostener una reunión. Hoy día, las agencias de viajes buscan la posibilidad y las opciones de viaje de sus clientes utilizando bases de datos y libros de referencia a los que no cualquiera tiene acceso. Una vez que los clientes se familiaricen con el poder de la supercarretera. Algunos agentes de viaje, por otra parte, acaso decidan especializarse en vender viajes a sus propias ciudades en lugar de vender viajes que partan precisamente de ellas. Aunque los periódicos actuales seguirán existiendo durante muchísimo tiempo, el mundo de la prensa escrita se verá alterado en sus fundamentos cuando el consumidor pueda acceder a la supercarretera de la información. Sin embargo, no debe tomarse como una afirmación de que los periódicos desaparecerán de la noche a la mañana, o de que las empresas periodísticas no seguirán siendo actrices importantes y muy benéficas en el suministro de noticias y publicidad. La banca es otra de las industrias predestinadas al cambio. En Estados Unidos hay unos 14 000 banco que proporcionan servicios a clientes de manera semejante al comercio al menudeo. Esto era antes de que las computadoras cambiasen las cosas. En la actualidad, en las páginas amarillas pueden encontrarse, sin problemas, listas de corredores de bolsa que ofrecen descuento y algunos inversores compran acciones a través de una máquina de un bando local o por teléfono.
EDUCACIÓN , LA MEJOR INVERSIÓN 9
Los grandes educadores han sabido siempre que el aprendizaje no es algo que se limite a las aulas, o que tenga que efectuarse obligatoriamente bajo la supervisión de profesores. Aún hoy es difícil encontrar la información adecuada a quienes deseen satisfacer su curiosidad o solucionar una duda. La supercarretera nos proporcionará, a todos, acceso a una información en apariencia sin limites. Algunos temen que la tecnología deshumanice la educación formal. Las corporaciones están reinventándose a si mismas en torno a las flexibles oportunidades que brinda la tecnología de la información, las aulas tendrán que cambiar también. Descubriremos todo tipo de enfoques sobre la enseñanza porque las herramientas de la supercarretera facilitarán poner en practica métodos distintos y formas diferentes de medir su efectividad. La tecnología de la información aportara a la enseñanza la adaptación del estudiante, de la misma manera que permite a Levi Straus & Co. ofrecer jeans adaptados a las necesidades y características de cada uno de los clientes. Al igual que con los jeans, la adaptación del aprendizaje al estudiante será posible porque las computadoras "ajustaran" el producto _en este caso, la enseñanza- para permitir a los alumnos seguir caminos un poco distintos y aprender de acuerdo con sus propios ritmos. Antes de que podamos obtener beneficios de estos adelantos debemos cambiar la mentalidad con que utilizamos las computadoras en las aulas. La lentitud con que las escuelas adoptan la tecnología es reflejo, en parte, del conservadurismo que existe aun en muchos lugares de la esfera educativa. Las pautas básicas de la educación pertenecerán sin cambio ante esta transformación. Los estudiantes continuaran asistiendo a clases, escuchando a sus profesores. Son muy pocas las naciones que tienen ya computadoras en casi todos los colegios. Con el tiempo habrá de ser mayor en los países menos desarrollados, es probable, que veamos computadoras en todas las aulas del mundo. Por ejemplo Pacific Bell anunció un plan para dar servicio gratuito de RDSI a todos los colegios de California durante un año, y TCI y Viacom ofrecen servicios de cable gratuitos a los colegios en todas las comunidades a las que sirven. El aprendizaje en el aula incluirá presentaciones multimedia y las tareas en casa incluirán exploración de documentos electrónicos. Después los estudiantes presentarán al profesor sus reflexiones o preguntas en torno a la información que han descubierto, y el profesor decidirá cuáles de estas cuestiones han de plantearse a toda la clase. Todos hemos tenido profesores que han marcado una diferencia. Yo tuve un gran profesor de química en la escuela secundaria que hizo que esta materia fuese muy interesante para mi. El DNA humano es como un programa, solo que mucho mas avanzado que cualquier software jamás creado. Me parece ahora sorprendente que un gran profesor hiciese que la química fuese infinitamente mucho mas fascinante. En la mayoría de los casos, leer o contemplar un video es mucho menos interesante que estar de verdad en clase con el profesor. Creo que todos los que estudien física deberán tener a su disposición estas conferencias. Si resulta que un profesor de Providence, Rhode Island, explica muy bien la fotosíntesis, puede poner a disposición de los maestros de todo el mundo las notas de sus clases y sus presentaciones en multimedia. El material mejorado de esta manera podría estar en muy poco tiempo en miles de aulas en todo el mundo. Y esto resulta muy cierto cuando los estudiantes que ven mucha televisión estimulan sus expectativas de entretenimiento. Podrá disponer de fragmentos de video y animaciones narrada a partir de incontables fuentes. Si un estudiante le pregunta cual es la fuente de la energía solar, puede contestar mediante imágenes animadas de átomos de hidrogeno y helio, y mostrar erupciones y manchas solares o cualquier otro fenómeno. El rojo es el opuesto al verde, el amarillo al púrpura y el azul al naranja. Existe una particularidad del ojo que hace que al mirar determinado color, cree una imagen accidental de su color complementario. Programas de software especiales ayudarán a reunir información sobre las capacidades, progresos y expectativas de los estudiantes. Los primeros estarán en mejor posición para ayudar a sus hijos, ya sea creando grupos de estudio informales con otros padres, o buscando asistencia adicional para sus hijos. Los padres pueden ayudar también a sus hijos en el colegio, enseñándoles a utilizar el software que ellos usan en el trabajo. Las hojas de calculo y las aplicaciones gráficas se utilizan para explicar matemáticas y teorías económicas, y se han convertido en herramientas estándar de la mayoría de los cursos de contabilidad. Por ejemplo los alumnos que estudian un idioma extranjero pueden aprovechar la mayor capacidad de los programas de procesamiento de texto para trabajar en idiomas diferentes. Los niños y las computadoras se llevan muy bien, en parte porque no se les han enseñado modo preestablecidos de hacer las cosas. Me gusta contemplar a mi sobrina de tres años cuando juega con Just Grandma and Me un CD-ROM de Broderbund basado en un libro para niños. Siempre he pensado que la mayoría de las personas tiene mas inteligencia y curiosidad de la que las herramientas de información les animan a usar. Tuve la suerte de crecer en una familia que animaba a los niños a hacer preguntas. Deseaba saber el modo exacto en que la gasolina podía hacer que un automóvil caminara. Paul entendía, y me lo explicó de un modo comprensible e interesante. Paul tenia muchas respuestas para las cosas que a mi me atraían (y también una gran colección de libros de ciencia ficción). Esto será, con toda seguridad, el modo en que la supercarretera interactuará con los usuarios. Quizá no tengan la suerte de contar con un Paul Allen junto a ellos. Al principio, la nueva tecnología de la información se limitará potenciar las herramientas actuales. Los CD-ROM de que disponemos hoy día ofrecen una muestra de la experiencia interactiva. El software responde a instrucciones presentando información en texto, audio y video. Los CD-ROM se utilizan ya en las escuelas y los niños los ocupan a la hora de hacer su tarea en casa. Y por supuesto, solo podemos utilizar los discos de que disponemos. Estas enciclopedias están disponibles junto con guías de profesor que incluyen sugerencias para su uso en el aula, o como parte de la tarea. Los CD-ROM son claros precursores de la supercarretera. También lo es el sistema World Wide Web, de Internet. Estudiantes de cuarto grado en California han hecho búsquedas en línea en los periódicos para leer sobre los retos a que se enfrentan los inmigrantes asiáticos. El instituto de educación media Christopher Columbus, en Union City, New Jersey, atravesó una crisis a finales de los ochenta. El sistema escolar, los profesores y los padres de familia pusieron en marcha un plan innovador de 5 años a fin de recuperar el instituto. La compañía proporcionó inicialmente 140 PC multimedia suficientes para las casas de los que cursaban el séptimo año. Dos años después, los padres se han involucrado activamente en el uso que hacen sus hijos de las PC caseras, y ellos mismos las utilizan para mantenerse en contacto con los profesores y los administradores. En el Lester B Pearson, un instituto canadiense que atiende a un vecindario muy diverso desde el punto de vista étnico, en Calgary, Columbia Británica. Las computadoras provistas de interfaces sociales entenderán cómo deben presentar la información de manera que se adapte al usuario. La computadora se ajustará a distintos índices de aprendizaje porque podrá prestar atención individual a los diferentes estudiantes. Otra de las ventajas de la enseñanza asistida por computadoras será el modo en que muchos estudiantes contemplaran los exámenes. La red interactiva permitirá a los estudiantes autoevaluarse en cualquier momento, en un ambiente libre de riesgo. Una auto evaluación es una forma de autoexploración, igual que los test que Paul Allen y yo solíamos hacernos mutuamente. Muchas empresas de libros de texto y de software educativo ya sacaron al mercado productos interactivos para matemáticas, idiomas, etc. La Academic System, de Palo Alto, California, por ejemplo, trabaja en un sistema de educación multimedia interactivo que facilita la enseñanza de las matemáticas básicas y los cursos de inglés. El programa también puede informar de los problemas al instructor, quien puede ayudar individualmente al estudiante. Algunos padres se resisten a utilizar computadoras porque creen, son incapaces de revisar lo que sus hijos hacen, y no pueden ejercer control alguno. Sin embargo, conforme los presupuestos de los libros de texto. Aunque algunas escuelas públicas se enfrentan a grandes retos, son también nuestra mayor esperanza. Unidos al comienzo del siglo XX, cuando decenas de millones de inmigrantes había rebasado la capacidad de las escuelas y de los servicios sociales de nuestras grandes ciudades. Una calle cada vez, una escuela cada vez. Después, los padres pueden insistir en que sus hijos vayan a la escuela dispuestos a aprender. Se puede crear un programa educativo de calidad con fondos del gobierno, y hacer que sea gratuito. La supercarretera sería un lugar donde las escuelas probarían a profesores nuevos o utilizarían sus servicios a distancia. El aprendizaje mediante computadora será un trampolín para aprender sin computadora. Los buenos profesores del futuro harán mucho más que mostrar a los niños dónde encontrar información en la supercarretera. Los profesores que tengan éxito actuarán como entrenadores, socios, válvulas de escape creativas y como puentes de comunicación con el mundo. La creación o el uso de modelos computarizados puede ser una gran herramienta educativa. La enseñanza de la ciencia se adapta muy bien al empleo de modelos. Los niños aprenden ahora trigonometría midiendo la altura de montañas reales. Maxis Software, editora de SimLife, publica también otro programa llamado SimCity, que nos permite diseñar una ciudad con todos sus sistemas interrelacionados, por ejemplo, carreteras y transporte público. Tenemos que ocuparnos del crecimiento urbano de los desastres naturales, como los incendios. También podemos cambiar el terreno. También podremos utilizar la simulación para ver que sucede fuera de este planeta. En el futuro, los estudiantes de todas las edades y ramas del conocimiento podrán visualizar la información o interactuar con ella. Por ejemplo, en una clase que estudie el tiempo se podrán ver imágenes de satélites simuladas basadas en un modelo de condiciones meteorológicas hipotéticas. Cuando las simulaciones lleguen a ser plenamente realistas entraremos en el reino de la realidad virtual. Pero la tecnología no aislará a los estudiantes. Ralph Bunche fue uno de los primeros institutos en Estados Unidos en poner su propia página de presentación en el World Wide Web. Internet ha brindado un gran apoyo a la investigación académica, en especial a nivel de facultades universitarias, facilitando la colaboración entre instituciones e individuos alejados entre sí. Algunas universidades utilizan la red para usos menos globales. En la Universidad de Washington se incluyen en el World Wide Web los planes de estudio y las tareas para algunas clases. Los estudiantes universidades entienden ya en todas partes las ventajas del correo electrónico, tanto con fines educativos como para mantenerse en contacto, de una manera barata, con familiares y amigos, incluyendo los compañeros del bachillerato que estudian en otras universidades. Y en un período de 12 semanas recibieron 259 587 mensajes, lo que significa un promedio de 30 mensajes por estudiante cada semana. Algunos estudiantes de secundaria, como los del PS 125 de Nueva York, descubren cómo los accesos a la larga distancia que permiten las redes de cómputo puede ayudarles a conocer otras ciudades. En 1989, cuando se derribaba el muro de Berlín, los estudiantes germano-occidentales pudieron debatir el acontecimiento con colegas de otros países. Se espera que contribuyan con fondos diversos gobiernos y que se hagan, también, contribuciones privadas. La información compuesta se devolverá a los estudiantes y se enviará también a los científicos y al público en general. Las posibilidades educativas de la supercarretera estarán abiertas, además, a todos los estudiantes de educación no normada del mundo.
CONECTADO EN CASA 10
Uno de los muchos temores que se expresan cuando se habla de la supercarretera de la información es que reducirá el tiempo que la gente emplea en solcializarse.
Mande construir una casa que lleva construyéndose un tiempo que me parece la mayor parte de mi vida. Está repleta de centros de entretenimiento avanzado que incluirá una pequeña sala de proyección cinematográfica y un sistema de vídeo por demanda, pero desde luego, mi plan no es permanecer en casa todo el tiempo.
Tendremos la opción de quedarnos en casa porque la supercarretera creará muchas nuevas oportunidades de entretenimiento basado en el hogar, comunicaciones personales, profesionales y de empleo.
En el prólogo mencioné viejas predicciones anticulturales que no se han empleado; más recientemente, en los cincuenta.
A mí en lo personal me gusta el cine y disfruto cuando voy a ver una película. Lo hago casi todas las semanas, y no creo que las supercarretera de la información vaya a cambiar esto. La posibilidades de las nuevas comunicaciones harán mucho más fáciles las relaciones con los amigos y parientes geográficamente distantes. Yo me solía citar con una mujer que vivía en una ciudad diferente. Pasamos mucho tiempo juntos a través del correo electrónico. Veíamos la película y, de vuelta a casa utilizábamos otra vez el teléfono para comentar. En el futuro, este tipo de “cita virtual” podrá combinarse con la videoconferencia. Cuando comenzamos a jugar, mis amigos me enviaron mensajes relativos a como me había peinado y vestido (estaba desnudo de la cintura para arriba, que era la única parte de mi cuerpo que se veía).
La supercarretera no solo hará más fácil mantener en contacto con amigos distantes sino, también, permitirá hacer nuevas amistades. La amistad que se entable mediante la red conducirá de un modo natural a que las personas acaben por reunirse. En la actualidad nuestros métodos para entrar en contacto con personas que nos puedan gustar son muy limitados. La idea de entretenimiento interactivos jugados por participantes remotos no es nueva, ni mucho menos. Los ajedrecistas han jugado partidas por correo durante generaciones, enviando la anotación de un movimiento en cada una de las cartas.
Otra diferencia consistirá en que mientras juguemos, por ejemplo, bridge o starfighter, podremos charlar con los otros jugadores. Los nuevos módems DSVD.
La experiencia de practicar un juego amistoso con un grupo de compañeros, como se hace en torno a las mesas de juego, es placentera tanto sí se juega con amigos como sé se juega en una competencia. Será fácil localizar a un experto y verle jugar o hacer que nos dé algunas lecciones. En la supercarretera, nosotros y nuestros amigos no solo reunirnos en torno a una mesa de juego sino, también, “reunirnos” en un lugar real, como los jardines de Kensington, o en un lugar imaginario.
Y aunque había tratado con mucho esmero de mantenerse apartado de la tecnología y de no invertir en ella, una vez que la probó quedó fascinado. Ahora Warren utiliza muchas semanas más servicios en línea que yo. El sistema actual no requiere que nos presentemos con nuestros verdaderos aspectos o con nuestro nombre, edad o sexo y, al parecer, la mayoría de los usuarios son jóvenes o retirados, en ninguna de cuyas categorías entra Warren.
Pienso que el juego en línea a través de computadoras acabará por ser muy popular. Se inventará nuevos juegos específicos para estos medios. Se discutirán las apuestas permitidas. De vez en cuando, algunos personajes célebres y expertos entrarán al sistema y todos podrán ver cómo juegan o apuntarse para competir con ellos.
Algunas empresas emprendedoras, por ejemplo, Answer T.V. han diseñado y experimentado ya sistemas específicos para juegos interactivos de televisión, pero como el sistema tiene solo una aplicación no se ha hecho, hasta ahora.
En l supercarretera se podrán practicar, también, juegos de azar. Estos juegos constituyen un gran negocio en Las Vegas, en Reno, en Atlante City y casi mantienen Mónaco. Los beneficios acumulados por los casinos son increíbles. Aunque, a veces, cuando estoy en Las Vegas juego black jack, los juegos de azar que radican principalmente en la suerte no me atraen mucho.
Los avances en la tecnología produjeron ya un impacto en los juegos de azar. Un de los primeros usos del telégrafo y, más tarde, de los servicios de teletipo, fue dar los resultados de las carreras. El diseño de las máquinas tragamonedas se ha beneficiado siempre de los avances en las calculadoras y, más recientemente, los servidores y se utiliza el correo electrónico para apostar.
El juego es un negocio muy reglamentado, por lo que es difícil predecir qué formas de juego se permitirán incluir en la supercarretera. Puede ocurrir que quienes viajan en un avión sin nada que hacer, puedan jugar entre sí.
La supercarretera hará que el juego sea mucho más difícil de controlar de lo que es hoy.
Podemos estar seguros de que utilizaremos las posibilidades únicas que nos proporcionará la supercarretera para encontrar comunidades de personas con intereses comunes.
Cuanto mayor sea el número de personas que integren una comunidad electrónica, más valiosa será esta para quienes la utilicen. La mayoría de los aficionados al esquí del mundo participará en ella, al menos de manera ocasional.
Quienes tomen fotografías o videos de una carrera o de un viaje juntos, las podrán compartir. Se podrá disponer al instante de videos instructivos. Estos documentos multimedia podrán ser gratuitos para una persona o para eventos de miles. Esta comunidad de la supercarretera acabará por ser el lugar al que debemos ir sí nos interesa el esquí. Nos preocupará menos hacer ejercicio cuando todos sean como nosotros. Los miembros de esta comunidad podrían animarse recíprocamente e incluso hacer planes al mismo tiempo.
Habrá aplicaciones que nos permitan encontrar amigos allí. Sé no invitará a que introduzcamos en las bases de datos nuestros gastos, de modo que las aplicaciones puedan analizarlos.
Acaso alguna de esas personas viva en Berlín y tenga colecciones que nos mostraría encantado. Si tenemos un hija de diez años y la queremos llevar a Berlín, podemos preguntar si hay alguien en esa ciudad que tenga también un hija de diez años, que hable nuestro idioma y que dispuesto a pasar algún tiempo con nosotros durante nuestra visita.
Hace poco visité Africa, donde tomé muchas fotografías de chimpancés. Si en este momento estuviese disponible la supercarretera de la información, podría poner un mensaje en ella diciendo que si alguien más de los que participaron en el safari quisiera intercambiar fotografías , podría ponerlas en la mismo foro de discusión en que puse las mías.
Puedo imaginar, por ejemplo, que la administración de los municipios se convertirá en el centro de interés de las respectivas comunidades electrónicas.
Por el contrario, si llegara a encontrar la “comunidad” de personas que toman el mismo camino que yo, podríamos enviar juntos una queja seria al ayuntamiento. Cualquiera que estuviera de acuerdo conmigo podría adherirse a mi mensaje, lo que haría más fácil luchar contra el ayuntamiento.
A medida que las comunidades en línea cobren mayor importancia, convertirán en el lugar al que acudirán las personas para ver qué es lo que en realidad piensa el público. A mí me gusta leer la misma primera plana de periódico que leen las personas con quienes me voy a reunir ese mismo día, de manera que tengamos algo en común para charlar.
Las comunidades electrónicas podrán, también, crear problemas con toda la información que proporcionan. Los investigadores médicos y los facultativos compiten y con pacientes que exploran la literatura medica electrónicamente y comparan sus notas con los de otros pacientes que tienen la misma enfermedad. En estas comunidades se extienden con gran rapidez los rumores sobre tratamientos no ortodoxos o no aprobados.
Los investigadores médicos no son los únicos que se verán afectados por esta cantidad de información de fácil acceso. Uno de los grupos más preocupados es el de los padres que deben luchar con hijos que pueden encontrar casi todo lo que quieren mediante un aparato de información
Cuanta más información haya disponible, más posibilidades tendremos de elegir. Tal vez hagamos visitas personales con mucha menor frecuencia que hace un siglo porque podemos usar el teléfono, pero esto no significa que estemos aislados. Teléfonos celulares y los faxes han hecho ya que los hombres de negocios tomen decisiones explícitas que solían esta implícitas. En el futuro, cuando se pueda trabajar en cualquier sitio, sí como llegar hasta alguien desde cualquier lugar y permitir que alguien llegue hasta nosotros desde cualquier sitio, podremos decidir con toda facilidad quien y qué puede interrumpirnos. Cualquiera que haya obtenido nuestra autorización podrá entrar en nuestro correo electrónico o marcar nuestro teléfono. Las comunicaciones entrantes se etiquetarán de acuerdo a su procedencia y a su tipo; por ejemplo, anuncios, felicitaciones, encuestas, publicaciones, documentos relacionados con nuestro trabajo o facturas.
En lugar de dar nuestro número de teléfono, que puede pasar de mano en mano y utilizarse por períodos indefinidos, añadiremos un mensaje de bienvenida al nombre de quien nos telefonee en una lista puesta la día constantemente e indicando nuestro nivel de interés en recibir sus mensajes.
Los cambios en la tecnología comenzarán a influir en la arquitectura. Los edificios evolucionarán a medida que cambie la forma en que se utilicen las casas. Cuando los dispositivos de información se enlacen a la supercarretera, habrá, menos necesidades de muchas cosas físicas, como los libros de referencia, radios en estéreo, discos compactos, faxes, fichero y archivos de registros y facturas.
He pensado mucho en todos estos detalles porque me estoy construyendo una casa e intento anticipar el futuro próximo. Cuando describo las planos, la gente me mira a veces de forma que parece decir: “¿Estás seguro de que quieres hacer eso?”.
Al igual que casi todos los que se plantean construir una casa, quiero que la mía esté en armonía con sus alrededores y con las necesidades de las personas que van a ocuparla. Ahí es donde viviéremos mi familia y yo. Una casa es un compañero intimo, o, en palabra del gran arquitecto del siglo XX, Le Corbuster una “máquina de vivir”. Se construye en las faldas de una colina y la mayor parte de la construcción en vidrio da al oeste sobre el lago Washington.
Los microprocesadores de silicio, los chips de memoria y el software que les da utilidad permitirán a mi casa aproximarse algunas de las características que proporcionará la supercarretera de la información a millones de casas dentro de pocos años.
Por supuesto, no será posible simular las aplicaciones de la supercarretera que requieren que estén conectadas entre sí muchas personas.
Con la tecnología punta de la casa que construyo no pretendo experimentar con antelación aplicaciones de entretenimiento. Contribuirá a satisfacer las necesidades domésticas usuales, como la calefacción, la luz. Estos deseos no son muy diferentes de los que tenían quienes podían permitirse casas “aventureras” en el pasado. Estoy experimentando qué es lo que funciona mejor, pero sobre eso hay, también, una larga tradición.
Desde luego, no comparo en modo alguno mi casa con San Simeón, uno de los monumentos a la extravagancia de la costa oeste. La única comparación que hago se refiere a que las innovaciones tecnológicas que tengo en mente no se mueven por un espíritu en esencia distinto al que impulsó a Hears introducirlas en la suya. Al principio se diseño como una casa de soltero, pero cuando Melinda y yo nos casamos la cambiamos para que se acomodará mejor a las necesidades de una familia. Por ejemplo, se mejoró la cocina. Sin embargo, los aparatos de esta no son e una tecnología más avanzada de la que pudiéramos encontrar en cualquier otra bine equipada.
Encontré un terreno a orillas del lago Washington lo suficientemente cercano a Microsoft como para ir en automóvil.
Me gusta hacer reuniones para los nuevos empleados. De Microsoft y las personas que contratamos en verano. La casa tendrá, además, una pequeña la de cine, una piscina y una fosa de clavados. Habrá también un gimnasio entre los árboles cerca de la orilla de lago, junto a un muelle para practicar esquí acuático, uno de mis deportes favoritos.
Si usted viene a visitarme, bajará por un camino suavemente sinuoso que llega a la casa a través de un bosque de alces y alísos, mezclados con abetos Douglas. Hace varios años que se expandió, sobre la parte trasera de la propiedad.
Cuando detenga el automóvil en una curva en semicírculo no verá casi nada de la casa, aunque se encuentre en su puerta delantera. Esto será así porque entrará por el piso superior.
La casa tiene muchas vigas horizontales y verticales al aire libre. Tendrá una vista magnifica del lago. Espero que sean la vista y el abeto Douglas, no el prendedor electrónico, lo que más le atraiga conforme descienda a la planta baja.
Las vigas de abeto sostienen los dos pisos de espacios privados de la casa, junto a los cuales usted descenderá. Las privacía es importante. Deseo tener una casa que sea un hogar incluso cuando haya huéspedes disfrutando de otras partes de ella.
Al final de las escaleras encontraremos la sala de cine a la derecha y el hall de recepción a la izquierda, al sur. Tenía la esperanza de que los monitores pudieran mimetizarse, literalmente, en el maderamen cuando no se utilizaran.
El prendedor electrónico que porte dirá a la causa quién es usted y dónde está, y la casa utilizará esta información para tratar de satisfacer sus necesidades. Algún día quizá se pueda utilizar, en lugar del prendedor, un sistema de cámaras con posibilidades de reconocimiento visual, pero esto rebasa con mucho a la tecnología actual. La música se moverá también con usted. Parecerá que está por todas partes, aunque otras personas que estén en la misma casa oirán música totalmente diferente o acaso no oigan nada. Una película o un noticiario podrá seguirle por toda la casa. Usted no tendrá que preocuparse por l tecnología, pero esta estará disponible y lista. El control remoto ampliara las capacidades del prendedor. No solo permitirá a la casa identificarle y localizarle, le permitirá a usted dar algunas instrucciones.
Todas las habitaciones dispondrán de una consola discretamente visible, equivalente al teclado, que él permitirá dar instrucciones específicas. El teléfono ha hecho ya est transición. No atrae una atención particular hacia sí mismo; la mayoría de nosotros no nos sentimos incómodos porque haya un teléfono sobre nuestra mesa de trabajo.
Todos los sistemas computarizados deberían construirse de forma que fuese tan sencillo y natural utilizarlos, que no tuviéramos que pensar en ellos ni un solo segundo. Podemos dar instrucciones y pedir cosas de forma indirecta. Por ejemplo, no solicitaremos una melodía por su nombre. Podrá pedir a la casa que les ponga los últimos éxitos o las canciones de un artista en particular, las canciones que oyó en Woosdtock, yo podría programar música clásica de fondo como atmósfera contemplativa y algo más moderno y enérgico cuando haga ejercicio. Si queremos ver la película que gano el Oscar de 1957 a la mejor fotografía, podemos pedirla por estas características; no proyectarán El puente sobre el río Kwaí. Podríamos también hacer que se nos mostrará el mismo filme pidiendo cintas en las que fuesen protagonistas.
Si planea visitar Hong Kong pronto puede pedir a la pantalla de su habitación que le muestre imágenes de esa ciudad. Le parecerá que hay fotografías por todas partes, aunque en realidad las imágenes aparecerán en las paredes de las habitaciones justamente antes de que entre en ellas, y se desvanecerán después de que salga.
La primer es la tradición del servicio discreto; la otra es que un objeto que portamos nos califica para que se nos trate de cierta manera. Las llaves, las tarjetas electrónicas que nos permiten la entrada a algunos lugares, las licencias de conducir, los pasaportes, las cartelas con nuestros nombres, las tarjetas de crédito y los tickers son formas de autenticación. Con mi casa ocurre lo mismo, puesto que pondría a su disposición los distintos dispositivos basados en la llave electrónica que usted porte.
Creo que hubiera sido estupendo haber tenido un juguete del tamaño de un automóvil al que hubiera podido hablar y al que hubiera podido programar para que respondiera a mis instrucciones. La razón por la que dudo que los robots inteligentes ayuden mucho en el trabajo casero, en el futuro predecible, es que la preparación de la comida, o cambiar los pañales a un bebé precisan de mucha inteligencia visual y destreza.
Los sistemas que integro en la casa están diseñados de manera que faciliten la vida en ella, pero no estoy seguro de que valga la pena hasta que no me mude. El equipo de diseño utilizó el chaltecito para huéspedes que se construyó antes que la casa como una especie de laboratorio para la instrumentación doméstica.
Esta clase de instrumentación puede proporcionar ahorros significativos de energía. La administración de la demanda de energía puede ahorrar mucho dinero y ayudar a la conservación del ambiente reduciendo las cargas máximas.
No todos los experimentos que hemos hecho en el chalet de huéspedes han tenido éxito. Por ejemplo, había instalado altavoces que descendían del techo cuando era necesario.
El anfitrión estuve fuera un tiempo, que se hizo muy largo, tratando de volver a encenderlas. Algunas edificios de oficinas utilizan detectores de movimiento para controlar la luz de los despachos, las luces se apagan cuando no detectan movimiento durante algunos minutos, de modo que las personas que están sentadas en sus mesas, casi inmóviles.
No es tan difícil encender y apagar luces por nosotros mismos. Los interruptores son muy fiables y fáciles de usar, de modo que cuando comenzamos a sustituirlos por dispositivos controlados por computadoras.
Si necesita con frecuencia una luz inusualmente brillante o mortecina, la casa supondrá que es así como desea tenerlas la mayor parte del tiempo.
La casa estará instrumentada de forma que recopile estadísticas a partir del funcionamiento de todos los sistemas, y analizará esa información para perfeccionarlos.
Cuando todos nos encontremos en la supercarretera de la información utilizaremos el mismo tipo de instrumentación para contar y seguir la pista a todo tipo de cosas y se publicarán los totales para que los vean todos los que deseen prestarles atención.
Hoy día, podemos ver un ejemplo trivial, pero divertido, de estas aplicaciones, gracias a programaciones diseñadas por estudiantes en varios campus universitarios.
La supercarretera podrá dar información de estas máquinas mientras nos muestra un vídeo en directo de múltiples plazas públicas, números de lotería actualizados al segundo y extrañas apuestas deportivas, tasas hipotecarias en vigor o las existencias de ciertas clases de productos. Espero que pueda ofrecer imágenes en vivo de varias plazas de la ciudad y proporcionar una relación de los espacios en renta con una lista de los precios y fechas en que están disponibles.
Hace unos años puse en marcha una pequeña empresa, que ahora se llama Corbis, a fin de construir un archivo digital de imágenes de todo tipo que fuera único y lo más extenso posible. Las imágenes se almacenan en alta resolución en una base de datos indizada de forma bastante ingenios, de modo que cualquiera pueda encontrar, con gran facilidad, la imagen que busca. Podrán disponer de estas imágenes digitales usuarios comerciales.
Creo que en la supercarretera habrá una gran demanda de imágenes de calidad. Desde luego, esta suposición de que los individuos creerán que vale la pena buscar imágenes no se ha demostrado totalmente. Pero creo que la interface adecuada lo hará atractivo para muchisímas personas.
Muchas de las imágenes serán obras de arte, lo cual no significa que crea que las reproducciones son tan buenas como los originales. No hay nada que pueda parecerse a contemplar la obra real. Creo que las bases de datos de imágenes fáciles como consultar harán que la gente se interese más tanto por el arte gráfico como poe el fotográfico.
Leonardo da Vinci de principios del siglo XVI. He admirado Leonardo desde que era joven porque fue un genio en muchos campos y se adelantó mucho a su época.
El arte, como la mayor parte de las cosas, puede disfrutarse más cuando se sabe algo sobre él. Podemos pasar horas caminando por el Louvre, admirando cuadros que nos son por lo menos vagamente familiares, pero la experiencia se hace mucho más interesante cuando nos acompaña alguien quien entiende el tema. Nos puede remitir a otras obras del mismo artista o del mismo período. Podemos incluso hacer un acercamiento para contemplar las cosas con más detalle. Si las reproducciones multimedia nos hacen el arte más próximo quienes vean las reproducciones querrán ver los originales.
Disfruto experimentado y sé que algunos de mis conceptos de la casa funcionarán mejor que otros. Quizá decida ocultar los monitores detrás de paredes convencionales o tirar a la basura los prendedores electrónicos. O tal vez me acostumbre a los sistemas de al casa, o incluso me aficione a ellos y me pregunte cómo puedo arreglármelas sino los tengo.
LA CARRERA DEL ORO
Parece como si todas las semanas alguna empresa o consorcio anunciara que ha ganado la carrera para construir la supercarretera de la información. Los universitarios parecen encantados con las ofertas de acciones de negocios relacionados con la supercarretera. La cobertura que prestan a esta carrera los medios de comunicación no tiene precedente alguno, en especial si consideramos que tanto la tecnología como la demanda están sin experimentar aún del todo. A final, cuando se celebre la carrera, habrá muchos vencedores, algunos de ellos inesperados. Uno de los resultados de la carrera por el oro en California fue el rápido desarrollo económico del oeste de Estados Unidos.
Con el tiempo se conseguirán hacer grandes negocios si se adoptan las estrategias de inversión adecuadas. Muchas compañías de muy diferentes tipos maniobras para situarse en lo que, creen, puede ser l posición de partida correcta. Y muchas de estas maniobras se consideran noticias importantes en los medios de comunicación. Me gustaría tratar de exponer las perspectivas y profundizar en ellas. La verdadera supercarretera y el mercado no serán realidad hasta que no llegue a todos los hogares y empresas una red de gran ancho de banda. Antes de que esto suceda, deben construirse y desplegarse todas las plataformas de software, las aplicaciones, las redes, los servidores y los dispositivos de información que la harán posible.
Nadie está seguro de qué es lo que desea obtener el público de la supercarretera. Se han ensayado algunas tecnologías en algunos hogares seleccionados, pero solo se tienen algunas experiencias. Se les ha ofrecido una selección de películas, ciertas posibilidades de hacer compras electrónicas y mucha fantasía que se ha disipado pronto. Mi punto de vista es que el sistema pleno llegará paso a paso, de la mano de Internet, de la evolución de las computadoras personales y de software para estas, y no se producirá nada revolucionario ni repentino en este sentido.
Algunas de estas conjeturas ignoran los hechos o las preferencias que él publico ha demostrar y, o son poco realista en al cuestión del tiempo que tardan en unirse las piezas de este conjunto.
Las empresas que invierten ahora en la supercarretera ponen en práctica suposiciones informadas, como muchos. Los escépticos aducen buenas razones por las que o creen que la oportunidad sea grande o tan cercana como yo pienso. Creemos que nuestras capacidad de desarrollo de software y nuestro compromiso con la evolución de la PC nos permitirán obtener beneficios de la inversión.
Cuando Allen y yo vimos aquella fotografía de la primer computadora Altair, apenas si pudimos adivinar la riqueza de aplicaciones que inspiraría. Sabíamos que se desarrollarían aplicaciones, pero no cuáles iban a ser. Algunas de ellas podían predecirse; por ejemplo, los programas que permitirían a una PC funcionar como terminal de una gran computadora. De modo que espero contar con aplicaciones médicas y relacionadas con la salud, así como con todas aquellas que me permitan seguir formándome en mis otras áreas de interés. Pero esta es mi opinión.
Las pruebas determinarán cuáles son las aplicaciones y servicios más populares. Estos son los que espero ver. Si las primeras pruebas no entusiasman a los consumidores, tendrán que hacerse más ensayos y se demorará el nacimiento de la supercarretera en su plenitud.
Es interesante contemplar como responden a estas oportunidades las diferentes compañías poderosas. Aquí en lugar de imaginar el aspecto de un animal muy grande, lo que estamos haciendo es invertir miles de millones de dólares con base en un entendimiento vago de la auténtica conformación del mercado.
La renta que ha generado asciende a cero dólares. Su construcción será un proceso de aprendizaje y algunas empresas perderán hasta la camisa. “¿Quién patrocinó estas empresas? ¿Qué pasaba por sus mentes? ¿Fue todo una manía?”.
La capacidad emprendedora desempeñará un papel en la modulación de desarrollo de la supercarretera, de la misma manera que moldeó el negocio de la computadora personal. Solo un puñado de las compañías que fabricaban software para mainframes consiguieron hacer la transición hacia las computadoras personales.
Este es el sello de un mercado empresarial en evolución; la innovación rápida se produce en muchos frentes. La mayoría de las novedades no proporcionará éxito, con independencia de que las emprenda una empresa grande o una pequeña.
Al permitir que sea le mercado el que decida cuáles compañías y enfoques ganarán y cuáles perderán, se exploran simultáneamente muchos caminos. En ningún sitio se hace tan evidente el beneficio de una decisión provocada por el mercado como en un mercado desconocido.
Los gobiernos pueden ayudar a asegurar un mercado competitivo fuerte y deberían estar dispuestos, aunque no con demasiado apremio, a intervenir cuando el mercado falle en algún área. El gobierno de Estados Unidos está involucrado profundamente en la regulación de las compañías de comunicaciones. Las normas gubernamentales prohiben, por lo general.
En enfoque antiguos de las comunicaciones en la mayoría de los países consistió en crear monopolios para las distintas formas de tele comunicación. Los detentadores de los monopolios se encuentran atados por una serie de normas emitidas por los gobiernos en aras del interés del público. Las leyes actuales de Estados Unidos no permiten que exista una supercarretera que proporcione servicios de teléfonos y vídeo al mismo tiempo. Este dilema es la causa de que la reforma de las telecomunicaciones haya permanecido en el limbo durante años. El congreso permaneció enfrascado la mayor parte del verano en un debate no sobre si la industria de las telecomunicaciones.
Se les ha llamado PTT porque administraban los servicios postales, telefónicos y telegráficos. En muchos países se permite al PTT (Post Telephone and Telegraph, correo, telefónico y telégrafo) desarrollar la supercarretera, pero cuando intervienen organizaciones gubernamentales las cosas marchan con mayor lentitud.
Los países como Estados Unidos y Canadá, donde un gran porcentaje de hogares tienen televisión por cable, gozan de ventaja porque la competencia entre las compañías telefónicas y las de cable acelerará el ritmo de inversión en la infraestructura de la supercarretera.
Cuando volvamos la vista dentro de diez años, creo que veremos una clara correlación entre la magnitud de la reforma en las telecomunicaciones y el estado de la economía de l información en los distintos países.
Una de las áreas de la que está claro que el gobierno debería mantenerse apartado es la compatibilidad.
Esto pareció una gran idea a quienes diseñaron el proyecto. Aseguraría que si la tía Bessie invertía en un decodificador de esos, podía estar segura de que funcionaría cuando se mudara a otra parte del país.
La Altair 8800 se vio superada por la Apple I. Después llegaron la Apple II, la PC IBM original, la Macintosh de Apple, la PC/AT de IBM, las PC 386 Y 486, las Power Macintosh y las PC Pentium. Todos estos equipos eran, en parte, compatibles con los otros. Por ejemplo, todos podían compartir archivos de texto simples. Pero también había mucha incompatibilidad entre ellos porque cada una de las generaciones sucesivas de computadoras exhibían avances fundamentales de los que carecían los sistemas más antiguos.
Como la caja decodificadora es una computadora en todos los sentidos, es razonable suponer que seguirá la misma pauta de innovación acelerada que ha seguido la industria de la PC.
La legislación original sobre compatibilidad de la caja decodificadora en Estados Unidos murió en el congreso en 1994, pero en 1995 surgieron temas relacionados con ella y espero que en otros países se hagan esfuerzos similares. Parece fácil legislar especificaciones razonablemente aceptables, pero nos mantenemos alerta podrían estraangular el mercado.
Otro países tienen otras ventajas. En Singapur, la densidad de la población y el empeño político que se ha puesto en la infraestructura asegura a al nación una posición de liderazgo. En este singular país, las decisiones del gobierno tienen mucha importancia. La infraestructura de la supercarretera se construye ya. Asia por sus puestos de trabajo de alto valor. Fui muy brusco al preguntarle si se daba cuenta de que el gobierno de Singapur tendría información para mantener el control sobre ellos problemas sociales.
El ministro de Correos y Telecomunicaciones, Wu Jichuan, dijo a los periodistas: “Conectarse” a Internet no significa libertad absoluta de información. “No hay contradicción alguna entre el desarrollo de la infraestructura de telecomunicaciones y el ejercicio de la soberanía estatal.
En Francia, Minitel, servicio pionero en línea, ha estimulado la aparición de una comunidad de editores de información y fomentado una gran familiaridad con los sistemas en línea. Este éxito ha motivado las innovaciones y nos ha proporcionado algunas lecciones.
El nivel de penetración de la PC en le mundo de los negocios es todavía mayor en los países nórdicos que en Estado Unidos. Estos países entienden que su fuerza laboral muy preparada se beneficiará de las conexiones de alta velocidad con el resto del mundo.
Estados Unidos, en el número de empresas que invierten en el desarrollo tanto de los componentes como del contenido de las supercarretera.
La industria del cable en Japón estaba regulada en exceso hasta hace poco, pero la tasa de cambio es impresionante. La compañía telefónica japonesa NTT disfruta de la mayor valoración entre las compañías publicas del mundo, y jugará un papel líder en todos los aspectos del sistema de la supercarretera.
Uno de los usos adecuados del gobierno será la creación de incentivos para promover conexiones a bajo costo en los colegios y asegurar, también, que la supercarretera llegue las áreas rurales y a las de ingresos más bajos.
Las compañías de teléfonos australianas están privatizándose y el mercado se está abriendo a los competidores, al mismo tiempo que se promueve planes anticipatorios.
Dudo que alguno de los países desarrollados, incluyendo a todos los de Europa Occidental, el norte de América, Australia, Nueva Zelanda y Japón. Los legisladores locales deben incluso competir entre ellos para crear entornos favorables un temprano despliegue de la supercarretera.
En la actualidad, en muchos países máximos líderes políticos elaboran planes para fomentar la inversión en la supercarretera. La competencia entre naciones que tratan de tomar el liderazgo en el desarrollo.
En un principio, una acción gubernamental impulsiva podría hacer que la supercarretera se construyese antes, pero hay que considerar con sumo cuidado la posibilidad de que se produzcan un resultado no deseado.
Algo de esto ha ocurrido en Japón con el proyecto de televisión de alta definición, Hi-Vision. Muchas empresas japonesas se encontraron en situación difícil. En privado, sabían que el sistema no constituía una buena inversión, pero tenían que mantener sus compromisos públicos con el formato patrocinado por el gobierno.
Construir la supercarretera de la información no será tan sencillo como decir “fibra óptica por todas partes”.
Compañía de cable, de teléfonos y otras competirán para proporcionar la infraestructura de fibra, inalámbrica y de satélite. Al AT&T, IBM, Microsoft, Oracle y Sun Microsystems ofrecerán componentes de software a los proveedores de redes. Finalmente, millones de compañías y de individuos venderán aplicaciones de software e información incluidos programas de entretenimiento, a través de la red; en Estados Unidos y las estrategias de las industrias de teléfono y de cable, que son las protagonistas principales. Las redes de televisión por cable proporcionan a los clientes ancho de banda para vídeo en una sola dirección, a través de un red de cables coaxiales y, a veces, de fibra óptica. Aunque los índices mundiales de penetración son muy bajos.
Sin embargo, la empresas telefónicas son muchos más fuertes desde el punto de vista financiero. Las siete compañías operativas regionales Bell (RBOC) competirán con su anterior pariente, AT&T, por presentación de servicios de larga distancia.
La compañía telefónicas locales o nacionales se verán motivadas por la creciente competencia. Las nuevas regulaciones producirán esta competencia y, como ya he puesto de relieve, el costo del servicio telefónico de voz a larga distancia bajará enormemente.
Esto significa que las compañías se enfrentan al tipo de decisión a que nos hemos enfrentado casi todos los que no hemos planteado la compra de una PC. Esperamos a que los precios bajen y las prestaciones mejoren, o mordemos la bala y comenzamos a utilizar el equipo antes. El dilema puede ser muy grave para algunas empresas de red. Tendrán que actuar con gran rapidez y actualizarse constantemente.
Las compañías de teléfonos, a pesar de sus envidiables ganancias, podrían verse atadas por la magnitud de la liquidez necesaria para financiar la onerosa actualización de la nueva red, pues las comisiones reguladoras de precios quizá no les permitan elevar las tarifas telefónicas.
La oportunidad de proporcionar RDSI a los usuarios de PC puede traer nuevos ingresos a la compañía telefónicas que deseen bajar los precios a fin crear un mercado masivo. Espero que l adopción de RDSI marche a un ritmo más rápido en su comienzo que la televisión por cable.
La ambición de las compañías de cable y de teléfonos va mucho mas allá de limitarse a proporcionar una simple tubería de gas. Imaginemos que dirigimos una empresa que se dedica a transportar gas. Si no podemos enviar más bits, tenemos la alternativa de participar financieramente en esos bits que enviamos. La interacción vertical nos da la oportunidad de obtener dinero tanto de la distribución cono de la propiedad.
Algunas compañías invierte porque temen no hacerlo. La distribución ha sido muy lucrativa durante mucho tiempo, principalmente porque el gobierno garantizaba los monopolios. Pero cuando estos desaparecen y se entra en el campo de la competencia, la distribución de los bits puede ser menos rentable.
Estados Unidos solían hacerlo también antes de la desregulación. Los operadores de red que incluyan en el precio de servicios estándar la caja decodificadora atraerán a los clientes que puedan tener dudas en gastarse varios cientos de dólares para comprar una. Sin embargo, a los legisladores les preocupa el hecho de consentir a los operadores de red que tengan el control de las cajas decodificadas porque les permitirá capitalizar su posición privilegiada.
Uno de los argumentos a favor del acceso igualitario es que si servicios múltiples pueden utilizar el mismo cable, el gobierno puede evitar verse obligado a establecer estándares para aquellos servicios y su interoperabilidad.
Adquirimos nuestro teléfono celular en una tienda, pero el precio está parcialmente subvencionado por la compañía de telefonía celular a la que nos comprometamos a comprar el servicio.
Algunas aducen que los ahorros de energía que supondrá el manejo computarizado de la calefacción casera, podrían costear por sí solo buena parte de los gastos que supone tender los cables de fibra óptica porque la demanda de energía descendería.
Acaso se pregunte por qué no he mencionado los satélites de radiodifusión directa y otras tecnologías como competidores principales de las empresas telefónicas y de cable. Estados Unidos tendría que pasarse del sistema actual de 300 canales por satélite a un sistema de 300 000 canales, incluso en el supuesto de que fueran menso de 1% de la pantallas las que necesitase este canal único simultáneamente.
Teledesic, una compañía en la que mi amigo, el pionero de telefonía celular, Craig McCaw, y yo, hemos invertido, trabaja pro superar los limites de la tecnología de satélites mediante un elevado número de satélites de órbita baja. Esto resuelve el problema de canal de retorno. También se superan los significativos desfases en la transmisión de los satélites normales.
Otra tecnología que progresa con gran velocidad es la de las comunicaciones inalámbricas terrestres. El objetivo de este cambio es posibilitar a todos tener un alimentador de vídeo personal e interactuar entre sí.
Los competidores tratarán al principio de llegar en primer lugar la hora de proporcionar los primeros servicios interactivos a las comunidades.
Los servidores de la supercarretera de la información tendrán que ser grandes computadoras con capacidad de almacenamiento gigantesca y deberán funcionar 24 horas al día los siete días a la semana. Las compañías que se dedican a las minicomputadoras, como Hewlett Packard, las empresas de software, naturalmente, consideran que las respuesta se encuentra en sus productos.
El único “martillo” que tenemos en Microsoft es el software. Esperamos que la inteligencia de la supercarretera se divida entre los servidores y los dispositivos de información. No creemos que sean necesarias las supercomputadoras gigantes, los mainframes, ni siquiera las agrupaciones de minicomputadoras. Enlazar la potencia de cómputo de miles de estas máquinas requerirá una tecnología de software especial.
Creemos que la caja decodificadora compartirá tantas características técnicas con la PC como sea posible, a fin de facilitar a los diseñadores la creación de aplicaciones y servicios que funcionen con ambos. Por ejemplo, creemos que las cajas decodificadoras deberían utilizar la mayoría de los títulos en CD-ROM para PC que aparezcan en la próxima década. La población de PC instaladas proporcionara un mercado de partida sustancial para cualquiera que pretenda desarrollar aplicaciones o servicios.
Incluso en el caso de que de pronto se pusieran en uso un millón de cajas decodificadoras de un tipo específico, supondrá aún un mercado muy pequeño en comparación con la cantidad de títulos multimedia existentes para PC. Creemos que la mayor parte de las innovaciones que se produzcan consistirán en ampliar los mercados existentes, y que el uso del mercado de PC/Internet es el medio más factible de extenderse hacia la televisión interactiva y hacia la supercarretera. Una empresa pequeña desea incluso reciclar un sistema operativo que se usa hoy día sobre todo ¿en los sistemas antichoque de los frenos de los camiones comerciales.
La batalla entre la arquitecturas de software va a librarse durante mucho tiempo, y quizás acaben implicándose en ella competidores potenciales que aún no han demostrado su interés.
Existen cuestiones abiertas tales como ¿hasta qué punto estas plataformas compartirán una interface de usuario?. Una interface de usuario única y común es algo importante, a menos que se dé la casualidad que no le guste.
Hay otras decisiones similares a la espera el juicio que emita el mercado. Por ejemplo, ¿jugará la publicidad un gran papel en el financiamiento de la información y del entretenimiento, o serán los clientes quienes paguen directamente la mayoría de los servicios?. El mercado influirá también en los aspectos técnicos del diseño de la red. Si los precios de los equipos de ATM se comportan como lo han hecho otras tecnologías relacionadas con el chip.
Cuando la supercarretera comience a convertirse en un mercado masivo, requerirá un amplia gama de especializaciones y el concurso de empresas muy variadas.
Una de las lecciones de la industria de la computación, al igual que de la vida, es que resulta casi imposible hacerlo todo bien.
Tenga cuidado. Deberíamos contemplar con escepticismo las fusiones que intentan concentrar en una organización todos los aspectos que compondrán la supercarretera.
Lo hagan o no, los negocios de este tipo fascinan al público. Por ejemplo, cuando fracasó la fusión propuesta entre Bell Atlantic y TCI, por valor de 30 mil millones de dólares.
La llegada de la supercarretera dependerá de l evolución de las PC, Internet y aplicaciones nuevas. La fusión de las compañías o el fracaso de tales fusiones no son indicio alguno de progreso ni de falta de progreso. Los planes de Microsoft consisten en llegar a cientos de compañías, incluidos estudios cinematográficos, redes de televisión y editores de periódicos y revistas.
Creemos en las alianzas y estamos deseosos de participar en ellas. No obstante, nuestra misión principal consiste en fabricar cierto número de componentes de software para la supercarretera de la información.
También usted podrá leer sobre los resultados de los ensayos de la supercarretera.
Las respuestas a estas preguntas constituyen la clave de cómo se desarrollará la Era de la Información.
CUESTIONES FUNDAMENTALES
Nos encontramos en un momento apasionante de la Era de la Información. La gente quiere conocer la forma en que hará diferente, he dicho ya que soy optimista, y también lo soy en lo que se refiere al efecto de la nueva tecnología. Los países que actúen con decisión y en concierto con los demás se verán recompensados desde el punto de vista económico.
La economía va siempre al alza, si se mide por décadas. Cada una de las generaciones que han vivido en los últimos 500 años ha descubierto un modo más eficaz de hacer las cosas, y los beneficios acumulados han sido enormes.
Los adelantos experimentados por la medicina han alargado incesantemente la vida humana y han mejorado su calidad.
Henry Ford fue la industria del automóvil en la primera parte del siglo XX. Est pauta de progreso no va a cambiar. La reciente productividad hace progresar a las sociedades y el hecho de que el ciudadano común de los países desarrollados sea mucho más “rico”. Los beneficios de la sociedad de la información llevarán implícitos costos, como ocurre siempre que se producen grandes cambios. El poder y la versatilidad de la tecnología digital originarán nuevas preocupaciones en torno a la privacía individual, a la confidencialidad en el campo del comercio y a la seguridad de las naciones.
En definitiva, nos enfrentamos a toda una gama de cuestiones importantes. No tengo necesariamente las soluciones pero, como dije al comienzo, es un buen momento para entablar un amplio debate.
Las sociedades se verán obligadas a hacer elecciones difíciles en áreas tales como la posibilidad de que todos accedan a los bienes, la inversión en educación, la reglamentación y el equilibrio entre la privacía del individuo y la seguridad de la comunidad.
Disponemos de un número considerable de años para observar el curso de la revolución en marcha y deberíamos emplearnos en tomar decisiones inteligentes, sin prisa.
La angustia más extendida y personalizada quizá sea ”¿Cómo me va a ir en esta cambiante economía?”. Declinarán profesiones e industrias completas. Pero florecerán otras nuevas. Y esto ocurrirá durante las dos o tres décadas siguientes, es decir, muy rápido de acuerdo a los estándares históricos.
El microprocesador y la computadora personal que hizo posible, alteraron, e incluso eliminaron, ciertos puestos de trabajo y empresas, aunque es difícil encontrar un gran sector de la economía al que hayan afectado negativamente.
Asimismo, fuera de la industria de la computación es difícil encontrar un sector completo que se haya visto herido por la PC. Algunas mecanógrafas se vieron desplazadas por los programas de procesamiento de texto de las computadoras de escritorio.
Algunas personas se preocupan porque consideran que solo hay un número finito de puesto de trabajo en el mundo y que cada vez que desaparece uno, alguien queda desamparado, sin perspectiva alguna. Por fortuna la vida económica no funciona así. La economía es un vasto sistema interconectado donde todo recurso que se libera queda disposición de otra área económica que le encuentra más valor.
En una economía que evoluciona, las categorías laborales cambian de modo constante. Antiguamente, todas las llamadas telefónicas se hacían a través de operadoras.
Antes de la Revolución Industrial, la mayoría de las personas vivía o trabajaba en el campo. La preocupación principal de la humanidad era la producción de los alimentos. Si en aquellos momentos alguien hubiera predicho que apenas dentro de un par de siglos serían necesarias solo un porcentaje muy pequeño de personas para producir alimentos.
Lo que sí sabemos es que cuando la supercarretera ponga en contacto a compradores y vendedores, las personas que se dedican a la intermediación se sentirán presionadas. Cuando uno de estos centros se instala en un área rural, los comerciantes locales acusan el golpe. Unos sobreviven, otros no, pero el efecto económico, a nivel regional, es reducido.
Reducir el número de intermediario es otra forma de bajar costos. Producirá cambios económicos, pero no más rápido que los originales en el comercio al menudeo en la última década.
Debemos esperar y ver qué tipo de trabajo creativo nos depara la nueva economía.
Los abundantes beneficios producidos por los incrementos de productividad no son consuelo alguno para quienes ven amenazados sus puestos de trabajo. Prepararse para el próximo siglo no es fácil, pues es casi imposible adivinar los efectos secundarios que tendrán los cambios que podemos prever y, por supuesto, los que no podemos anticipar. Hace 100 años.
La educación dirigida capacitar a las personas para resolver problemas generales será más importante que nunca.
Muchas personas se verán expulsadas de las zonas donde se encuentran confortables, pero eso no significa que no sepan que siguen siendo valiosas.
El primer paso tiene que ver con la computación. La computación pone nerviosos a quienes no la entienden. Los usuarios ganan confianza a medida que descubren que los errores no son catastróficos. Luego dejan de ser amenazas para convertirse en herramientas. La computadora no es más que una máquina que nos ayuda a hacer ciertas cosas con mayor eficacia. Creo que es muy improbable que eso llegue a producirse, al menos en lo queme resta de vida, aunque pienso que habrá programas que recreen algunos elementos de la inteligencia del hombre. En 1950, Alan Turing formulo el que se ha dado en llamar Test de Turing: tendremos una máquina verdaderamente inteligente el día que podamos mantener una conversación con una computadora y con una persona de forma simultanea.
En el futuro predecible, la computadora será una herramienta que servirá para potenciar la inteligencia humana. La supercarretera de la información tiene que estar disponible para todos, no solo para la elite, antes de integrarse plenamente a la sociedad, lo cual no significa que todos los ciudadanos deban tener en sus casas un dispositivo de manejo de información.
La supercarretera de la información será totalmente asequible, casi por definición, cuando esté desarrollada por completo. Un sistema costoso conectando a algunas empresas grandes y a las personas adineradas no será la supercarretera sino solo un circuito de información privado. La supercarretera de la información es un fenómeno de masas o no es nada.
Al final, los costos de cómputo y de comunicaciones serán tan reducidos y el entorno competitivo tan abierto, que gran parte de los programas de entretenimiento y la información que ofrezca la supercarretera costarán muy poco.
Gran parte del dinero que gastemos en los servicios de la supercarretera lo gastamos hoy en los mismos servicios, aunque en otra forma.
El acceso a la información administrativa, los consejos médicos, los foros de discusión y a cierto material educativo será gratuito. Todo el mundo disfrutará de acceso igualitario a recursos en línea vitales una vez que entren en la supercarretera.
La educación no es la única respuesta los retos planteados por la Era de la Información, pero es parte de la respuesta, al igual que es parte de la respuesta a un conjunto de problemas sociales. “La historia de la humanidad –dijo- es, cada vez más, una carrera entre la educación y la catástrofe”.
Su educación en el manejo de las computadoras personales puede ser informal. Si le intimidan las computadoras, ¿por qué no trata de hacer algo semejante?. Piense en algo que hagan las computadoras personales y que haga su vida más fácil o más divertida y tómelo como un modo de relacionarse más con ellas.
Esto es más importante cuanto más joven sea usted. Si tiene 50 años, o más quizá para cuando necesite aprender a manejar una computadora haya dejado de pertenecer a la población económicamente activa.
A fin de cuentas, la supercarretera de la información no es para mi generación ni para las anteriores a ella. Es para las generaciones futuras.
Debemos prestar especial atención a la corrección del desequilibrio entre los sexos.
Mi propia experiencia de niño y la de aquellos amigos míos que educan niños en la actualidad es que el niño queda prendado de las computadoras cuando se le inicia en su manejo.
Una de las maravillas de la supercarretera es que es más fácil conseguir la igualdad virtual que la igualdad en el mundo real. Proporcionar a todas las escuelas primarias de las áreas pobres los mismos recursos bibliotecarios de que disfrutan los colegios de Beverly Hills. La red no eliminará las barreras, los prejuicios ni las desigualdades, pero actuará como una fuerza poderosa en ese sentido.
En un curso básico de economía se presentan las curvas de oferta y de demanda, y el precio adecuado de un producto es el que corresponde al punto donde se intersecan. Los costos fijos son los mismos, con independencia de que se venda un ejemplar de la obra o un millón.
Hoy resulta relativamente barato hacer de la mayoría de las obras sujetas a propiedad intelectual. Cuando compramos un medicamento nuevo, pagamos principalmente por lo que costó al laboratorio la investigación, el desarrollo y l experimentación. El fabricante se encuentra ante un dilema moral cuando un país pobre desea que sus habitantes puedan disponer del medicamento. Pero si el fabricante ha de invertir en investigación y desarrollo, algunos usuarios deben pagar un precio mayor que el costo marginal.
Una de las soluciones posibles, un esquema por el que una persona rica pague más por adquirir un medicamento nuevo, ver una película o leer un libro, puede parecer no equitativa; no obstante, es idéntica a un sistema existente hoy: el de los impuestos.
El precio por usar la supercarretera de la información puede fijarse de acuerdo a razones políticas más que en función de los costos. Dar servicio a las personas que viven en lugares remotos va a ser caro porque el costo que supone tender el cableado hasta los hogares alejados o hasta comunidades pequeñas es muy alto. El precedente de esta situación es la doctrina conocida como “servicio universal”, creada para subsidiar los servicios rurales de correos, teléfonos y electricidad.
No ha habido una política equivalente para el reparto de periódicos ni para la recepción de la radio o la televisión. Sin embargo, estos servicios están muy extendidos, de manera que está claro que, bajo ciertas circunstancias, la intervención del gobierno no es necesaria para asegurar una alta disponibilidad.
La supercarretera permitirá a quienes viven en lugares remotos consultar, colaborar e interactuar con el resto del mundo. Las empresas de redes se verán estimuladas a llevar líneas de fibra hasta áreas lejanas donde vivan personas con ingresos elevados, ya que mucha gente encontrará atractivo combinar el modo de vida rural y la información de las zonas urbanas. Esto convertirá a la supercarretera de la información en una poderosa fuerza del comercio internacional en el campo de los bienes y servicios intelectuales, del mismo modo que la disponibilidad de transporte aéreo relativamente barato y los barcos contenedores contribuyeron a impulsar el comercio internacional de los bienes físicos.
Algunos países no llegarán nunca a la industrialización. Irán directamente a la Era de la Información.
Los sistemas telefónicos constituyen otro ejemplo de que partir más tarde supone una ventaja. Muchas personas pertenecientes a la industria de la telefonía celular predicen que las mejorías en esa tecnología harán que estas áreas no lleguen a tener nunca un sistema telefónico basado en el cable convencional. Y donde no puedan permitirse una conexión plena de banda ancha, tendrán cada vez mejores sistemas celulares.
En la actualidad, las emisiones de los satélites comerciales a naciones como China e Irán ofrecen a los ciudadanos imágenes del mundo exterior que sus gobiernos no pueden censurar. Algunos creen que esto originará descontento y, lo que es peor una “revolución de expectativas” cuando los que no tienen reciban información suficiente sobre otro estilo de vida que contrastará con el suyo.
“El hecho de que el mismo anuncio publicitario pueda atraer a una persona que se encuentre en un departamento de Nueva York y a otras de una granja de Lowa o de un poblado africano no demuestra que estas situaciones sean iguales”, Bill Mckibben, un crítico de lo que considera una tendencia de la televisión a pasar por encima de la diversidad local con experiencias comunes homogeneizadas. “Es totalmente evidente que las personas que viven en estos lugares tienen pocos sentimientos en común, y son estas comunidades más desprovistas y mínimas las que forman el contenido de la aldea global.
La cultura popular estadounidense es tan potente que algunos países intentan racionarla ahora. La supercarretera derribará fronteras y puede promover una cultura mundial o, al menos, el intercambio de actividades y valores culturales.
Si las personas se decantan solo por sus propios intereses y se retiran de un mundo más amplio –si los levantadores de pesas comunican solo con los levantadores de pesas y los letones deciden leer solo periódicos letones.- existe el riesgo de que desaparezcan las experiencias y los valores comunes.
Otra cosa que preocupa a la gente es que el entretenimiento que proporciona la multimedia sea tan fácil de conseguir y tan absorbente que algunos utilicemos el sistema mucho más de lo que nos conviene, lo cual puede convertirse en un serio problema cuando se extiendan las experiencias de realidad virtual.
Quizá decidamos ambos, en es momento y allí, ir a París. ¡Hop! Estaremos en París contemplando junto los vitrales de Notre Dame. Podemos preguntar a nuestro amigo, invitándole: “¿Has viajado alguna vez en el Star Ferry de Hong kong?” ¡Hop!. La realidad virtual será más absorbente de lo que hayan sido jamás los vídeo juegos y producirá más adicción.
Levantarse con rapidez ayuda mucho a superar el estado de ánimo que tiende a generar arrepentimiento día tras día. Lo peor que puede pasar es que sea como los vídeo juegos o los juegos de azar.
Esta red, y las máquinas basadas en las computadoras conectadas ella, constituirán el nuevo campo de juego de la sociedad, el nuevo lugar de trabajo y la nueva aula.
La confianza puede ser peligrosa. Durante los apagones sufridos por la ciudad de Nueva York en 1965 y 1977, millones de personas pasaron apuros –al menos durante algunas horas- por su dependencia de la electricidad.
Una de las áreas vulnerables es la confianza del sistema en la criptografía (o encriptación, o codificación) –la cerradura matemática que permite mantener a salvo la información.
A pesar de la opinión popular, la seguridad en el mundo de la computación tiene un buen historial. Cuando ocurran cosas como estas, habrá que reconfigurar el sistema y revisar las leyes.
Cualquier persona y organización que aplicase este poder a la computación podría falsificar dinero, penetrar en cualquier archivo personal, corporativo o gubernamental y, posiblemente, minar incluso la seguridad de las naciones. Garantizar la seguridad de una información que quiera mantener privada durante una década, más, es muy difícil. Empresas privadas y departamentos de la administración pública recopilan ya muchísima información sobre nosotros y, a menudo, o tenemos idea acerca de cómo la utilizarán, o ni siquiera de que sea acertada. La naturaleza dispersa de la información protege nuestra privacía de manera informal, pero cuando todos los archivos estén conectados a la red, podrían relacionarse mediante computadoras.
Los gobiernos deberán establecer conscientemente políticas relativas a la privacía y al acceso a la información conforme se hagan más negocios a través de la supercarretera y se incremente la cantidad de datos almacenados en ella.
Hoy día permitimos a una compañía de seguros examinar nuestro historial médico antes de decidir si nos segura o no.
Estos temores referentes a la privacía giran en torno a la posibilidad de que alguien pueda seguir el rastro de la información que exista sobre nosotros.
Nuestra PC de bolsillo podrá mantener archivos de audio de tiempo y lugar e incluso vídeos de todo lo que nos suceda. El archivo resultante será el diario o la biografía definitivos, si es que queremos tenerlos. Por lo menos podríamos saber con certeza cuándo y dónde tomamos una fotografía a la hora de disponernos a organizar el álbum fotográfico familiar.
Las pequeñas cintas que se utilizan para hacer respaldados del contenido de los discos duros de las computadoras almacenan ya 10 gigabytes de datos o más, suficiente para grabar unas 10 000 horas de audio comprimido. Las cintas de las nuevas generaciones de aparatos de vídeo digitales almacenarán más de 100 gigabytes. Esto es fácil para el audio, pero dentro de un par de años será posible, también, para el vídeo.
Encuentro un poco fría la perspectiva de las vidas documentadas, pero muchas personas acogerán la idea con entusiasmo. La grabación que hizo de Richard Nixon de sus conversaciones en la Casa Blanca –y la sospecha de que había intentado alterarlas después- contribuyeron a su perdición.
El caso de Rodney King demostró el poder el vídeo como prueba. A las empresas de autobuses, taxis y camiones les interesa, obviamente, el rendimiento de sus conductores. Después de todo, los aviones levan ya una “caja negra” y no hay razón por la que no la puedan llevar los autos cuando los precios bajen lo suficiente. Después de un accidente en el que el conductor que lo provoca se da a la fuga o de un accidente mortal, un juez podría autorizar una investigación del tipo: “¿Qué vehículo se encontraban a las dos manzanas siguientes durante este periódo de treinta minutos?”.
En un mundo cada vez más instrumentado, podríamos llegar a un punto en que las cámaras registrasen la mayor parte de lo que ocurre públicamente.
El hecho de que nos contemplen tantas cámaras continuamente no hubiera angustiado hace unos 50 años, como le ocurrió a George Orwell. Pero Mónaco es lo suficientemente reducido como para hacer algo así: 370 acres (150 hectáreas) que pueden cubrir a la perfección algunos centenares de cámaras. Estas imágenes solo se deberían examinar cuando se produjese un delito y, aun así, solo con una orden judicial. Algunos podrían pedir que todas las imágenes de todas las cámaras estuviesen disposición de todos en cualquier momento.
Casi todo el mundo está dispuesto aceptar ciertas restricciones a sus derechos a cambio de la sensación de seguridad. Después una perspectiva histórica, las personas que viven en las democracias occidentales disfrutan de un grado de privacía y libertad personal sin precedentes en la historia.
La tecnología ayuda a mantener l privacía total de todos nuestros documentos y mensajes, mientras facilita la grabación de videos. El software de la tecnología criptográfica, que todo el mundo puede transferir desde Internet, permite transformar una PC en una máquina codificadora prácticamente inquebrantable. Cuando protejamos nuestra contraseña, la información almacenada en nuestra computadora podrá quedar bajo la cerradura más segura que hayan existido jamás, lo cual permite elevar a un grado inexistente hasta ahora la privacía de la información.
La legislación que prohibe en la actualidad exportar software con capacidades de encriptción refinadas podría perjudicar a las empresas de hardware y de software estadounidense. Las empresas de este país opinan casi unánimemente que tales prohibiciones no son eficaces.
La supercarretera de la información influirá, también, en la política. Los políticos podrán ver de inmediato los resultados de las encuestas de opinión.
Incluso aunque el modelo de toma de decisiones no cambie explícitamente, la supercarretera conferirá poder a grupos de ciudadanos que quieran organizarse para promocionar causas o candidatos, lo que podría incrementar el número de grupos con intereses especiales e incluso de partidos políticos.
Las organizaciones políticas necesitan miles de horas de trabajo voluntario.
La supercarretera de la información facilita todas las comunicaciones. Los boletines electrónicos y otros foros en línea permiten a la gente ponerse en contacto uno con otro, uno con muchos o muchos de manera eficaz. Espero que durante las elecciones nacionales estadounidenses de 1996, Internet sea, por vez primera, un instrumento importante para todos los candidatos y grupos de acción política.
No cabe duda de que alguien propondrá la “democracia directa” total, sometiendo a votación todos los temas. No creo que la votación directa constituya un buen modo de gobernar. Los representantes que añaden valor, como los intermediarios, tienen sitio en el gobierno.
Los representantes políticos tienen que justificarse, como todos lo intermediarios en el nuevo mundo electrónico. No está lejos el día en que un senador reciba un millón de mensajes por correo electrónico sobre un tema, o haga un sondeo de opinión entre sus votantes en tiempo real.
Somos testigos de algo histórico y que afectará al mundo como si fuera un terremoto, zarandeándonos como nos zarandearon el descubrimiento del método científico, invención de la imprenta o la llegada de la era industrial. La supercarretera no resolverá todos los problemas, pero será una fuerza positiva en muchas áreas. La supercarretera no se desarrollará ante nosotros de acuerdo a un plan predeterminado. Se producirán retrocesos y contratiempos no previstos.
La llegada de grandes cambios ha sólido prolongarse durante generaciones o durante siglo.
Nos percataremos de que la supercarretera de la información se ha convertido en parte de nuestras vidas cundo comencemos echar de menos la información disponible a través de la red. Nos gustaría que fuese un documento electrónico interactivo, con ilustraciones animadas y tutoría en vídeo, y que estuviera siempre a nuestra disposición en la red.
Creo que Antoine de Saint-Exupery, que tan elocuentemente escribió sobre cómo la gente adoptó una actitud favorable hacia las locomotoras y otras formas de tecnología, aplaudiría la llegada de la supercarretera y calificaría de retrógrados a quienes se opusieran a ella.
La supercarretera llevará a muchos sitios. Me he divertido especulando sobre algunos de ellos. He formulado algunas predicciones alocadas, pero espero que no sean demasiadas.
La supercarretera de la información tendrá un considerable efecto sobre nuestras vidas en los años venideros. Los fondos, que se distribuirán a través del Fondo Nacional para la Mejoría de la Enseñanza en Estados Unidos y de organizaciones similares de todo el mundo, ayudarán a que los profesores ofrezcan a sus alumnos oportunidades como la del Club de Madres de Lakeside que hizo posible mi primer contacto con las computadoras.
No se trata de una adicción y me gusta hacer muchas otras cosas, pero encuentro muy excitante lo que hago. Mi objetivo es seguir renovando Microsoft; mantenerla a la vanguardia. El hecho de que a medida que he avanzado la tecnología de cómputo no haya mantenido como líder en la siguiente, provoca un poco de miedo. Creo que la tendencia de que las empresas que han tenido éxito fracasen a la hora de innovar es solo eso, una tendencia.
Buena parte del placer que he experimentado con mi trabajo ha estado siempre ligado al hecho de contratar a personas inteligentes y trabajar con ellas.
Creo que esta es una época maravillosa para vivir. Nunca ha habido tantas oportunidades de hacer cosas que no se habían podido hacer nunca.
Ahora le toca a usted. Dije en el prologo que he escrito este libro para contribuir al inicio de un dialogo y poner sobre la mesa cierto número de oportunidades y problemas con los que se han de enfrentar los individuos, las empresas y las naciones. Espero que, tras leer esta obra, compartan parte de mi optimismo y se una al debate sobre como debemos moldear el futuro.
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