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El Importante Papel Del Padre

Del Heraldo Pentecostal, Revista No. 77

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El Importante Papel del Padre

Por Felipe Chicas, Pastor

"Hijos, obedeced en el Señor a vuestros padres, porque esto es justo. Honra a tu padre y a tu madre, que es el primer mandamiento con promesa; para que te vaya bien, y seas de larga vida sobre la tierra." Efesios 6:1-3

Introducción:

PADRE,

es una palabra que viene del latín "pater," de una raíz que significa: nutridor, protector, sustentador. Esta es la palabra que más se usa en las escrituras y se utiliza de muchas maneras, tales como: (1) un antecesor mas cercano, (2) un originador de una familia (Abraham), (3) de uno que, como predicador y maestro, ocupa el puesto de un padre espiritual, (4) de Dios como el Padre de todos los creyentes nacidos de nuevo.

Curiosamente, la palabra "engendrador" viene del griego "goneus," y muy rara vez se utiliza en las escrituras. Otras palabras que se utilizan y que están relacionadas con "pater" son: propator (antecesor), patroos (padre de uno), patrikos (antepasados).

Esto significa que el interés de las escrituras es enseñarnos, que cuando se habla de un padre no venga a nuestra mente la idea única de uno que engendra, porque así como hay muchos hombres que se dicen son hombres y no lo son, hay muchos padres que se dicen que son padres y no lo son.

El propósito central de las escrituras, es que al oír la palabra "padre," venga a nuestra mente la idea de uno que nutre, proteje y sustenta. Si nos preguntan: ¿cuál es la función o papel de un padre ?, debemos responder que la función o papel de un padre es nutrir, proteger y sustentar.

Consideremos estas tres palabras:

"Nutridor"

viene de dos palabras: enfreto (instruir) y epicoregeo (dar, proveer de provisión tanto material como espiritual). Esto nos lleva a entender que el deber de instruir a nuestros hijos es primordialmente del padre y no de la madre (averiguar el significado de madre). Si deseamos ganarnos el merecido título de padre, debemos entonces cumplir con lo que la palabra padre significa: un instructor. Debemos instruir a nuestros hijos no solo en el aspecto material sino también en lo espiritual.

El otro punto que debemos entender es que como padres tenemos la obligación de proveer, no solo en el aspecto material sino también en lo espiritual. Dios nos ha dejado esta obligación a nosotros, como también su ejemplo. Es Nuestro deber, padres, de proveer todo lo necesario para nuestros hijos. Esto incluye buena alimentación, ropa apropiada, un techo cómodo, y estabilidad económica, como también un ambiente espiritual seguro, no pleitos, riñas, ofensas o cosas vulgares o inmorales. Si un hombre no esta cumpliendo con esto no es un padre.

Cuantos hijos no lloran porque su papá no les compra ropa o comida, y de remate los tiene viviendo en una pocilga, mientras él derrocha el dinero con sus amigos y mujeres de las cantinas. ¿Merece el título de padre ese hombre? Creo que no. Padre, preocúpese porque sus hijos tengan todo lo antes mencionado, para que se gane merecidamente el título de padre (ver 1 Tim. 5:8).

Hay hijos también que se entristecen, cuando su padre deja de venir a la iglesia. Parece ilógico, pero cuando el niño o niña ve a su papá arreglándose para ir a la iglesia, ellos se sienten seguros, confiados; inconscientemente saben que en el hoger habrá buena dirección. Por eso cuando dejan de venir se entristecen. Hice que los niños de la iglesia contestaran un pequeño cuestionario referente a sus padres, y la nota que más me impresionó fue la de una niña, pues reflejaba gran tristeza porque su papá no venía ya a la iglesia. Padres, alegremos el corazón de nuestros hijos, asistiendo juntamente con ellos a la iglesia, sembrando en ellos las semillas de un buen ejemplo cristiano. No hay nada más hermoso que ver al líder, jefe y cabeza del hogar, traer a su esposa e hijos a la iglesia a alabar a Dios y aprender de su Palabra. Eso es ser un padre.

Dios nos ha dejado el mejor ejemplo. El nos enseña, y también nos suple todas nuestras necesidades.

La segunda palabra que tenemos es "protector." No cabe la menor duda que estamos viviendo en tiempos violentos.

Hoy más que nunca el peligro físico amenaza a todas las personas. Las calles de nuestra ciudad están llenas de crímenes. Diariamente, en nuestra ciudad se reportan miles de robos, violencia criminal y abuso familiar. Otra causa mayor de crímenes son las actividades pandilleras. Lo que era un problema sólo para las ciudades más grandes, en la actualidad también lo es para poblados más pequeños. A esto hay que sumarles los problemas de drogas, prostitución, deserción escolar, divorcio y abandono del hogar, entre otros. Son muchas las madres e hijos que abandonan el hogar por la falta de un padre.

Los hombres que desean ejercer el papel de ser padres, necesitan saber cuales son los problemas que nuestra comunidad está enfrentado y qué esta pasando en las escuelas donde asisten nuestros hijos.

Otra señal de los tiempos violentos que vivmos es el peligro espiritual. El espiritismo y ocultismo están creciendo en proporciones incontrolables. Todos los periódicos de nuestras ciudades contienen cloumnas enteras de astrología. Hay doce millones de personas en los Estados Unidos, incluyendo una ex-primera dama, que creen que sus vidas son controladas por la influencia de las estrellas y planetas. Un estudio señala que los Americanos mantienen a 175,000 astrólogos empleados a medio tiempo y 10,000 a tiempo completo.

Algunos peligros espirituales están tacando nuestra puerta. Como lo son la guija, la bola de cristal, las cartas del Tarot, que están a la venta en las tiendas a cualquier comprador. Estos son los juegos favoritos de muchos adolescentes, y tienen una cosa en común: son juegos diseñados para buscar conocimiento fuera de Dios. Muchos adolescentes están siendo guiados a tomar decisiones importantes de su vida bajo la influencia de estos juegos. La Biblia toma este peligro espiritual muy seriamente (Dt. 18:10,11).

Otra fuente pelgrosa es el culto a los demonios. Un estudio realizado por Gordon Melton dice que hay por los menos 700 cultos activos en los Estados Unidos. A esto se le agrega los falsos profetas o cristos como Jim Jones (1978, David Koresh (Abril, 1993 y Marshall Applewhite (Marzo, 1997), entre otros.

Los verdaderos padres de la actualidad tenemos la responsabilidad de ser hombres fuerte espiritualmente y no permitir que el mundo del ocultismo invada nuestro hogar y nuestros hijos. A esto hay que agregarle los problemas morales que nuestra sociedad enfrenta.

Es hoy más que nunca donde necesitamos "padres protectores". Los ataques de Satanás son cada vez mas frecuentes, más sútiles y más poderosos. Thomas Jefferson dijo: " la eterna vigilancia es el precio de la libertad". Si Dios te ha llamado para ser el protector del hogar, se lo suficientemente fuerte para cerrar la puerta cuando Satanás esté tocando. Se lo suficientemente fuerte para controlar los programas de televisión y videos que tus hijos están viendo.

Si eres el hombre del hogar, ora por ti mismo. Ora por sabiduría, por fortaleza espiritual, por el coraje o convicción. Solo con la ayuda de Dios podremos proteger a nuestros hijos y cumplir así con nuestra responsabilidad como padres.

Cuando las pandillas, drogas, ocultismo o cualquier doctrina filosófica que sea contraria a Dios, quiera atacar a tus hijos, defiéndelos, pues tú eres el protector. Tú y solo tú, eres el responsable de esa familia. La Bibla dice que el reino de cielos se hace fuerte y solo los valiente lo arrebatan (Mt. 11:12). Se tú un valiente protector.

La Tercera palabra a considerar es "sustentado". Del grirgo "trefo" que significa: "criar", "alimentar", "nutrir". La Biblia dice que debemos criar a nuestros hijos en la disciplina y amonestación del Señor (Ef. 6:4). Alguien dijo: "Engendrar un hijo es un placer, parirlo dolor de un rato, pero criarlo es trabajo de toda la vida". Criar a un hijo en el tiempo que vivimos se constituye en un gran reto, pero la Biblia dice que debemos hacerlo en "la disciplina y amonestación del Señor". Esto quiere decir como Dios lo establece en su Palabra, con responsabilidad, seriedad y amor.

Dios honra aquellos padres que son responsables, que no engendran un hijo por ahí y luego huyen como cobardes. El hombre de verdad toma muy en serio su papel como padre, por eso es un sustentador. Uno que no solamente sustenta lo material en el hogar, pero que también brinda amor. El padre debe de amar a su hijo, porque es el amor el que nos impulsa siempre a dar lo mejor.

Como padre tenemos la responsabilidad de nutrir a nuestros hijos con las verdades espirituales de la Palabra de Dios, no solamente enseñádolas a ellos, sino presentándonos nostros mismos como aprobados por Dios. Nutramos a nuestros hijos con sabios consejos para que crezcan fuertes y sanos, apartados del mal.

Prov. 27:23 dice: "Se diligente en conocer el estado de tus ovejas, y mira con cuidado por tu rebaño". Padre, esa mujer que tiene a su lado y esos hijos son su rebaño. Dios lo ha puesto sobre ellos como sustentador, y usted es el responsable por el estado de ellos. Sea diligente en conocer el estado de ellos, y si ve flaquezas o debilidades, nútralos y aliméntelos bien; que no anden deseando en otros lo que usted les debe dar, amor, cariño, comprensión, cuidado, tiempo, protección...

Conclusión:

El importante papel del padre se resume en este acróstico de la palabra PADRE:

  • Paciencia
  • Amor
  • Dedicación
  • Responsabilidad
  • Ejemplo

todo esto es lo que Dios hace por nosotros, pues sabemos que El no solamente nos enseña con su Palabra, sino que también nos ha dado su ejemplo, cumpliendo al pié de la letra lo que significa la palabra "pater".