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Mujer Eres Libre

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Jesus te Ama Mujer virtuosa

nueva experencia y sanidad interior

autoestima soledad que pasa cuando uno hora

¡Mujer, Eres Libre! ¡Eres Especial!

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* La Imagen de Dios. ¡Soy exclusiva! Yo soy la idea de Dios. Fui creada a su imagen. No hay otra persona en el mundo entero igual a mí. Estoy dirigiendome hacia el descubrimiento de mi imagen en Dios y de la imagen de Dios en mí. (Gen. 1:26)

* El Tesoro de Dios. ¡Tengo habilidades! Mis talentos pueden ser utilizados solamente por mí. Estos talentos son habilidades de Dios dentro de mi ser. Al aceptar estas capacidades como el tesoro que Dios ha puesto en mi vida, estaré dando vida al potencial que hay en mí.

* La Grandeza de Dios. ¡Estoy completa! Sólo me podría faltar lo que permita que me falte por los pensamientos y actitudes que tenga. Estoy escogiendo permitir que la grandeza de Dios se haga tangible en mi vida personal. (Col. 2:10)

* La Mente de Dios. ¡Soy inteligente! Tengo una buena capacidad mental. Lo que todavía no conozco lo aprenderé aplicándome a esa tarea. Yo tengo la mente de Cristo. No tengo límites en lo que pueda aprender. (2 Co. 2:16)

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¡Mujer Eres Libre!

Eres diseño exclusivo del Altísimo

“y vio Dios todo lo que había hecho. Y he aquí que era bueno en gran manera.” Gen. 1:31.

Dios vio. Él te vio a ti. Él vio todo lo que había creado a tu alrededor. Él vio la razón de tu existir. Él vio que tú podrías ocuparte de una necesidad especifica en esta tierra. Él vio la cantidad completa de habilidades y talentos que necesitarías para poder llevar a cabo tu propósito en la vida.

Él sabía qué tipo de ambiente necesitarías para poder desarrollar esas características.

Dios vio y luego creó.

Él te creó a ti. A ti! Dios te miró y dijo: “es bueno”. ¿Tienes esa misma opinión de ti misma? ¿Compartes la misma opinión de Dios en cuanto a como te creó?

“Jehová me llamó desde el vientre, desde las entrañas de mi madre tuvo mi nombre en memoria.” Is. 49:1

Fuiste ideada por Dios, elegida por Diod y creada por Dios para su Gloria. Dios fue quien te hizo para estar en esta tierra en un momento y lugar especifico. No estas en este mundo por accidente, ni por error, ni por equivocación, ni por un percance. Has sido confeccionada y hecha por El Señor Dios Todopoderoso, creador del cielo y la tierra. Has sido formada meticulosa y especialmente por el maestro. Hay mucha gente actualmente que ha crecido escuchando que sus padres no los deseaban. Les han dicho que son el resultado de un “momento de descuido”. Si a ti te han dicho eso, debes tomar la siguiente posición: No estoy de acuerdo. Puede que tus padres se hayan descuidado pero Dios fue muy cuidadoso. Tú no naciste debido a algo que tus padres hicieron o dejaron de hacer. Tú naciste porque Dios hizo algo en la matriz de tu madre. Él es quien sopló la vida en ti para que existieras.

Tu madre y tu padre no fueron quienes te crearon. Dios te creó. Tu madre y tu padre condicionaron una situación en la cual Dios tuvo la prerrogativa de crear o no crear. Ellos dispusieron una circunstancia En la cual Dios tenía la opción de hacerte en ese momento o de esperar y crearte en otro momento. Pero ha sido Dios quien te creo. Tú eres su creación. Y Dios no comete errores. Él no se equivoca. Él no tiene percances ni accidentes. Dios crea solamente lo que Dios quiere crear. Él te trajo al mundo por medio de una cadena de acontecimientos y circunstancias y luego te hizo crecer por medio de otras tantas circunstancias y acontecimientos específicos con un gran propósito: Completar Su propósito y reflejar Su gloria. No importa si fuiste concebida en un acto de violación y naciste de una madre que tenía otros trece hijos, de diez hombres diferentes y vivía de la ayuda social. Dios es quien ordenó y autorizó tu nacimiento. Él te hizo para Su propósito y Su gloria.

Él no permitió que fueras abortada, de manera natural o provocada. Él no permitió que se detuviera tu desarrollo o que murieras en la cuna. Él no dejó que sufrieras algún accidente infantil o alguna enfermedad que te matase. Desde el primer momento, Él tuvo la idea de que vivieras y participaras en su plan y cumplieras su propósito. Él nunca apartó su mano de tu vida. No importa si te maltrataron de niña. Dios te sacó con vida de esa experiencia, y Él es quien cuida que no pierdas tu sanidad. Él mismo te llevó al conocimiento de Él como to Salvado y te sostiene para que puedas cumplir su propósito y reflejar su gloria, a pesar de cualquier esfuerzo que haya hecho el diablo por destruirte, menospreciarte difamarte, o desanimarte.

El hecho es que de no haber pasado por todo lo que has pasado, no serías la persona que eres hoy. ¡ Y Dios lo Sabe ! Él ha estado en el proceso de tu creación, moldeándote, diseñándote, refinándote, y perfeccionándote desde antes de la fundación del mundo, cuando Él pensó en ti por primera vez. Él te ha dado tu personalidad, tus habilidades, tus dones espirituales y tu propia identidad en Cristo, para que tú y solo tú puedas alabar en la forma en que lo haces, dar como tú das, ministrar como tú ministras y amar como tú amas. ¡ Así es ! Cuando Dios pensó en ti tuvo una buena idea.

“Vuestro atavío no sea el externo de peinados ostentosos, dé adornos de oro o de vestidos lujosos, sino el interno, el del corazón, en el incorruptible ornato de un espíritu afable y apacible, que es de grande estima delante de Dios.” 1 Pedro 3:3-4

Dios también nos ha creado con cualidades internas; talentos y dones, peculiaridades y personalidad que intentan desarrollarse y exhibirse para la gloria de Dios. Lo externo no reemplaza la necesidad de lo interno. Lo interno no niega la necesidad de lo externo. Debemos tener un equilibrio. Y, siempre debemos tener presente que las cualidades internas son perdurables, y por lo tanto las más importantes. Las cualidades internas son las que resaltan las externas. En otras palabras, lo que tenemos dentro define lo que mostramos por fuera.

“Mas él fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, bondad, fe, mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley. Pero los que son de Cristo han crucificado la carne con sus pasiones y deseos. Si vivimos por el Espíritu, andemos también por el Espíritu. No nos hagamos vanagloriosos, irritándonos unos a otros, envidiándonos unos a ortos.” Gálatas 5:22-26

Algunas mujeres hoy en día se definen a si mismas por lo que usan y por lo que aparentan. Si tienen mal el pelo o si ya les está saliendo las canas, están de mal humor todo el día. Si la media se les rompe pierden la confianza en si mismas. Permiten que la apariencia exterior determine su estado de ánimo.

El plan de Dios para nosotras es totalmente opuesto; el estado interno es el que debe definir y dictar el adorno. La mujer que tiene confianza interior en el Señor puede elegir ponerse un vestido de segunda o comprarlo en la tienda. Ella tiene confianza en el Señor y en si misma. Su apariencia no determina su carácter. Debemos reconocer que la mayor parte de nuestro atractivo no se puede comprar, ni adquirir de un estante, ni aplicarse como un maquillaje, ni ponérselo como si fuera un sombrero. La mayor parte de nuestro atractivo emerge del interior.

Hay algo que emana de tu espíritu, y no es arrogancia ni orgullo. Es algo que te da presesncia, que te da gracia, gozo, amor, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza, autoestima y fortaleza que fluye el Espíritu de Dios dentro de ti. El deseo de Dios es valores lo que Él ha hecho de ti y que desarrolles lo que Él te ha dado y que no trates de intercambiar lo que te ha dado por lo que le ha dado a otra persona, porque Dios te ha diseñado única y exclusiva para que seas exactamente como eres. El te creó para si, y te hizo de tal manera que jamás haya otra como tú. Cuando empiezas a compararte con otra persona, le estás diciendo a Dios: “Dios, te equivocaste. Fallaste al hacerme. Podrías haber hecho algo mejor al crearme.” Ninguna de nosotras tiene el derecho de criticar a Dios de esa manera. El es el creador que mira a cada una de sus criaturas y se dice a si mismo: “Es bueno”. Debemos tener una buena opinión de nosotras mismas basadas en el hecho que Dios nos creó, exacta, precisa, compleja, maravillosa y exclusivamente de la manera que somos. Cada una de nosotras somos una creación exclusiva que no que puedas reflejar un aspecto único de su propia gloria. ¿Estás tan ocupada escudriñando tus fallas y fracasos que no te das cuenta de tu exclusividad? ¿Estás tan ocupada analizando y estudiando a otra persona que fallas en apreciar lo que Dios te ha dado? ¿Estás tan ocupada tratando de cambiate que no le has dado gloria a Dios por la forma en que te ha hecho?

Dios nos ha creado de tal manera que no podamos ser duplicadas. Él selecciona cada aspecto de nuestra personalidad, crea cada habilidad y talento que nos da y pone especial atención en cada una de nuestras características y cualidades. Hemos sido creadas a mano por Dios en el vientre de nuestra madre. Nos ha formado para que cumplamos un rol específico en su plan soberano para todos los siglos. Dios te creó para que fueses única. Tus impresiones digitales son diferentes de cualquier otra; no solo de cualquier persona que viva hoy en día, sino de cualquier ser humano que jamás haya existido. Lo mismo sucede con tus manos, tus píes, to voz y tu código genético. Nadie tiene la combinación de rasgos físicos que tú tienes. Nadie más tiene tu juego de genes. Y aunque tuvieras los mismos genes que otra persona, igualmente, serías única. Nadie ha sido colocada por Dios exactamente en tu familia, en tu barrio, con tus amigos y conocidos, en tu ciudad y estado, o siendo miembro de tu iglesia. Ninguna otra tiene las mismas experiencias de vida que tú tienes. Ninguna otra tiene tus mismos talentos y tu personalidad, tu fortaleza, tus debilidades, tus capacidades e incapacidades, tu destreza tu aprendizaje y las relaciones que tú tienes. Dios te ha creado para que vivas en un cuerpo físico que se adapta específicamente a esta tierra.

Él te ha creado con una cantidad determinada de cabellos en tu cabeza y latidos en tu corazón. Él sabe la largura de tus días y los límites de tu Potencial. El te ha diseñado con facetas y dimensiones que ni siquiera imaginas. Dios no te creó estática e inmutable. Te hizo con la capacidad de crecer, desarrollarte, cambiar y adaptarte.

Solamente Dios no cambia. La gente cambia. Envejecemos, ya sea que lo queramos o no. Transpiramos, aunque no queramos. Como parte de tu capacidad de cambiar y crecer. Dios te ha dado el poder de decisión, el poder de elegir y ejercitar tu propia creatividad. Él te ha dado la habilidad de cambiar lo que piensas acerca de ti misma. En otras palabras. Dios te ha dado la capacidad de dejar el pecado y volverte a Él. Te ha dado la capacidad de arrepentirte del pecado de tu pasado y andar por el camino de santidad. Nadie más ha sido creado de la misma manera en que Dios te creó a ti. Jamás persona alguna ha sido exactamente como tú. Y nunca nadie será tú. Dios no se repite a si mismo. No hay dos ni tres dioses, solamente Uno Todopoderoso. Y ya que no existe otra mujer como tú, debes seguir adelante y ser tú con los dones y cualidades que nuestro maravilloso Dios te ha dado y ver que es bueno. ¿Alguna vez alabaste a Dios por la forma en que te ha creado? Si no lo has hecho, ¡hoy es un buen día para empezar!

Dios puede tomar lo que tienes, sea lo sea, aunque sea un poquito y multiplicarlo para hacer un milagro. cada una de nosotras tiene algo que Dios está ansioso por bendecir y multiplicar. Dios quiere que cada una de nosotras descubramos lo que Él nos ha dado, aunque sea solamente un poquito, y comenzar a usar lo que tenemos.

Ilustraciones............

Juan 6:9-5 panes de cabada y 2 pececillos. Dámelos, yo puedo multiplicarlos 1 Rey 7:12 - La viuda de Sarepta tenía solamente un puñado de harina y un poco de aceite. Elías dijo, “dámelos, es suficiente para que Dios haga un milagro.”

2 Rey 4:2 - La viuda que tenía una vasija de aceite...acreedores.

Deja de llorar por que has sido. Deja de lamentar tus fracasos y errores. Deja da llorar lo que perdiste. Comienza a mirar hacia donde te diriges. Empieza a mirar lo que Dios tiene para ti. Cmienza a mirar lo que Dios esta por darte para bendecirte. Empieza a mirar la manera en que Dios va a usar lo que tienes.

Tú tienes la llave de la liberación en Cristo Jesús

“Oíd, pues, oh mujeres, palabra de Jehová, y vuestro oído reciba la palabra de su boca: enseñad endechas a vuestras hijas, y lamentación cada una a su amiga.” Jeremías 9:17, 18, 21.

Me imagino lo que diría Jeremías: vaya y busquen mujeres que no sientan tanto odio, amargura, resentimiento, mujeres que no estén tan oprimidas que ya no puedan sentir. Busquen mujeres que todavía puedan sentir y llorar, que puedan lamentar por lo que el diablo esta haciendo. Imagínate hermana lo que tendrían que hacer estas mujeres. Tenían que llorar y plañir, lamentar en saco de cilicio y cenizas como señal para despabilar a quienes las rodeaban, para que se dieran cuenta que el diablo los estaba destruyendo y que la muerte venía en camino. Este era el sistema de alerta que Dios empleaba para avisar asu pueblo. Ellas eran la alarma, la señal, la sirena. Ellas eran a quienes Dios iba a usar para alertar al pueblo de las irremediables consecuencias del pecado. Ellas iban a construir la platafroma desde donde las palabras de Jeremías resonarían con firme convicción. A estas mujeres Dios les había dado el destino de destruir los poderes de Satanás sobre el pueblo de Dios despertando a los hijos de Israel para que se arrepintiesen. Hoy en día Dios tiene un propósito para nosotras. Él quiere que seamos liberadas para que abramos la boca y lamentemos contra el mal que el diablo ha puesto en medio del pueblo de Dios. Es hora hermana que despertemos, y miremos lo que podemos hacer y lo que podemos poseer para derrotar a nuestro adversario. Dios quiere que clamemos contra el temor, el fracaso y la falta de respeto personal. Él quiere que verdaderamente sintamos carga por su obra.

Tú tienes la llave para ser liberada en esta hora. Lo que el Señor Todopoderoso quiere que uses es la oración, el ayuno, las vigilas y estar alerta como el atalaya. “ Pero tú Señor aumentarás mis fuerzas como las del búfalo; seré ungida con aceite fresco” (Salmos 92:10).

Dios tiene una oportunidad PARA TI HOY. Sí hoy es tu día.

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* El Ideal de Dios. ¡ Tengo un propósito! Yo soy parte del ideal de Dios para la humanidad. Ese ideal se hara realidad en las personas por medio de mí. (Hechos 1:8)

*La Vida de Dios. ¡ Soy sanada! Mi pasado quedó atrás. He comenzado de nuevo. Ahora dejo que la vida de Dios en mí traiga sanidad a la gente herida. (Is. 53)

*El Amor de Dios. ¡ Soy amada! Extiendo mis manos hacia otras personas con el mismo amor con que he sido amada. (1 Jn. 3:16)

*El Espiritu de Dios. ¡ Estoy inspirada! El Espíritu de Dios está sobre mí y nada me será imposible, porque Dios está activo obrando por medio de mí. (Fil. 4:13)

*La Expresión de Dios. ¡ Estoy en acción! Dios me tiene aquí en la tierra como una expresión suya en cuerpo fisico. Yo me muevo y actúo en su nombre “JESUCRISTO”. (Hechos 1:8)

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