una crítica amistosa de prensa libre en Cuba

Estimado Sr. Leyva,
Hace realmente un año entero, saliendo de su oficina en ruta por Cuba, le prometí a usted - y después al solo burócrata que encontré en el Centro de Prensa en La Rampa, le prometí también a el - dentro de poco - un comentario amistoso y enojado sobre la actitud Cubana contra reporteros independientes y honestos de afuera. Bueno que probablemente nadie está esperandolo ansiosamente, porque no es tan pronto. Como Fidel, me pongo viejo. Pero aquí al fin está: una crítica justa sobre la libertad de prensa en Cuba que seriamente quiere suplantar todas las otras vistas actuales del asunto, y que ciertamente lo hace. Que usted puede compartirla con interesados no mencionados arriba. O puede notificarlos que va aparecer en mi website, iammyownreporter.com, dentro de una semana.
Importante: para ser cortés, voy anunciar en mi website este documento en inglés y español sólo después de enviarlo a usted y a Cuba en mi mejor español imperfecta. Pero estoy escribiendo para ambos los Americanos y los Cubanos, y especialmente los primeros párrafos siguientes son más para los Americanos. Por ejemplo, tengo que informar a ellos, quienes tienen el hábito de contar opiones en vez de analizarlos, que la mezcla de aprobación y crítica abajo no es para conseguir un balance; hay lógica aquí. Y, fuera del asunto de la libertad de la prensa, mi lógica está normalmente a favor de Cuba.
Compré dos libros en Varadero en febrero, porque la música en la Casa de la Cultura era rap y en otro lugar dedicado a la música tradicional frente a la playa también era rap; en el Bodegón Criollo encontré solamente un grupo de marimba más tico que Cubano; un trovista guitarrista, marido de una mesera en el Café Realidad, nunca llegó y el único CD en el café era de música romántica Mexicana que me puso loco, de modo que necesité algo para leer.
Un libro, "Fidel Castro: Birán to Cinco Palmas," escrito por Eugenio Suárez Pérez y Acola A. Caner Roman, publicado en inglés por Editorial José Martí en el 2002, detalla las actividades clandestinas en los 40’s y 50’s hasta el Moncada. Algo que queda claro aquí es que Fidel era comunista en la universidad, lo cual me parece lógico. Los historiadores que explican cualquier revolución como un simple asunto de nacionalismo me mistifican. Al verificar que tuvo razones más comprehensivos para tomar acción confirma tanto mi propio punto vista realista sobre el mundo como mi respeto por Fidel.
Este libro también revela por coincidencia que algunas de sus actividades iniciales, incluso actividades periodísticas, se parecían a las de los disidentes de hoy. Pero eso no justifica a los disidentes nuevos. Al contrario, revela el defecto más básico de la democracia - que la matemática no puede reemplazar a la filosofía. Realmente, no se mide la sabiduría por modo de contar votos. Y no se puede medir con una regla democratica la diferencia inmensa entre la agitación para cambiar la dirección política hacia la justicia social y, por otra mano, la promoción pagada por los capitalistas de la USA de una regresión hacia el plantacionismo. Ni se puede comparar contando los dedos 26 hombres y 2 mujeres encarcelados en 1953 por su rebelión contra los títeres sin vergüenza de hacendados extranjeros y 75 “disidentes” encarcelados 50 años después por traicionar una revolución civilizada.
El otro libro, "Los Disidentes," asimilado por dos periodistas Cubanos, Rosa Miriam Elizalde y Luis Báez, publicado en español por Editorial Política en la Habana en 2003, es aún más relevante. Presenta los cuentos de 12 voluntarios que fingieron ser disidentes para recolectar evidencia y entonces testificaron contra los 75 cubanos, entre quienes estaban unos supuestos "periodistas,” encarcelados por traición a Cuba en el 2003. Ciertamente el libro humaniza a los espías patrióticos y, en el proceso, acaso clarifica la ingenuidad de los cinco cubanos al otro lado del estrecho que dieron su evidencia contra unos Miamistas ilegalmente urdiendo contra Cuba a los federales en Florida y terminaron en el cárcel allá (por sorpresa gozando de la simpatía lógica de gringo seudo-progresistas normalmente no muy lógicas). El libro clarifica la intención exactamente paralela en Cuba (aunque esto, sin sorpresa, no se les haya ocurrido a los mismos gringos seudo-progresistas) no necesariamente para castigar la libertad de expresión, sino para revelar la traición impulsada en Washington y Miami y realizada al otro extremo del cachumbambé.
Es difícil penetrar la mezcla de provincialismo y patriotismo arrogante que padecen los Americanos, que sin duda han leído de los millones apropiados para apoyar ilegalmente la subversión en Cuba pero sin embargo no comprenden la conexión cuando los subversores son expuestos. Pero, muy importante, el caso detallado en "Los Disidentes" (la misma evidencia presentada ante el tribunal) casi no toca lo que dijeron o escribieron los disidentes y dichos periodistas. El tema era sobre todo el de sus relaciones con los empleados de Washington y Miami quienes les organizaron, entrenaron, suministraron, y pagaron y aun les dieron propaganda escrita en Miami para distribuir o copiar. Hablando de los "periodistas" encarcelados, periodistas o no, fueron buenos amigos y discípulos de los declarados enemigos de Cuba y el libro contiene varias fotos de ellos reuniendose, bebiendo, y comiendo pasteles con los oficiales y diplomáticos de la USA que, aun mis lectores en la USA saben, tienen solamente una misión en Cuba: asistir y conspirar con disidentes contra el estado Cubano.
Bueno. A pesar de la evidente intolerancia en contra de la libertad de prensa en Cuba, en este caso, el crimen no tenía nada que ver con periodismo; fue la traición. Y aunque, para mí, los conceptos del patriotismo y la traición no me conmueven mucho, es cierto que a los rojiblancoyazul Americanos, incluso a los mas-patriótico-que-usted seudo-progresistas, dado que su propia constitución, Artículo III Sección 3, define la traición como ayudando y aliándose con los enemigos, y dado también que su propio embargo Cubano es parte de una ley que sólo tiene que ver con enemigos y guerra actual, a ellos la posición de Cuba relacionado a los subversistas encarcelados atrás de las líneas de esta guerra debe ser claro.
De veras, no puedo verificar que ningún periodista honesto fue capturado injustamente en la redada. Espero que no. Pero los censores de Cuba tampoco lo saben, de modo que su crítica teatral en este caso es tonta, y yo no quiero que nadie me cuente entre los tontos. Mi objetivo aquí es hacer una crítica inteligente, lógica, bien medida y bastante calificada sobre la situación actual de la prensa en Cuba, que se puede describir como solamente demasiado paternal o se puede describir como un abuso de derechos humanos, y, al principio, es importante clarificar que no estoy defendiendo a ningunos monos de Washington o Miami que posiblemente sean periodistas, pero que de todas maneras en verdad son traidores contra la civilización intentando restaurar el fascismo en Cuba.
Yo estoy un 99.9% a favor de la libertad de prensa y he puesto a prueba mi militancia repetidamente, pero mi actitud es racional no religiosa. Estoy un 110% a favor de civilización, y por eso mucho más que 90% por la Revolución Cubana (o por mi comprensión de esa revolución), y esa actitud es también racional. Estoy de acuerdo con Fidel que la civilización TIENE QUE incluir la igualdad social y económica pero que la igualdad filosófica no existe en la naturaleza y no se puede inventarla. Pues, sin alucinaciones pro-democracia, también concedo que un estado civilizado no tiene que extender la igualdad política a cualquier tipo de rebelde o a gente de diferentes niveles de sofisticación durante cada fase de una revolución honesta. Entiendo porque al principio Fidel y el Partido tomaron una actitud paternal con la gente en esos días ya que prevalecia el analfabetismo, y porque el control revolucionario desaparece gradualmente y cuidadosamente. Los resultados demuestran que tienen razón. También entiendo que hay elementos del mecanismo socialista que no se puede arriesgar en una elección. El desastre de Nicaragua comprobó esto.
En un mundo caracterizado por anarquía, degradación y pobreza, violencia y guerra, y sin esperanza ecológica, mayormente debido a la libertad excesiva y excesivamente estúpida, solamente Cuba ha logrado un nivel de tranquilidad, felicidad, y prosperidad por lo menos bastante cómodo para toda la gente, que yo puedo llamar progreso hacia la civilización. Pues, a permitir una minoría de regresistas confundidas a joder esa situación para insistir en los ideales mal concebidos sobre la libertad que caracterizan el mundo caótico y bárbaro alrededor de Cuba no sería lógico. La verdad!
Pero, con las fuerzas de afuera ya estorbando, complicando, y aun amenazando la revolución; dado que esa fuerza en pleno auge es primordialmente impulsada por una acusación de abusos de derechos humanos; y dado que la única parte creible de esa acusación es la parte relacionada a la falta de libertad de la prensa en Cuba, aunque tiene sentido que Cuba no permita ni una sola pulgada de espacio a la prensa comercial estilo Americano, a mí me pareciera brillante avanzar a la revolución y al mismo tiempo aplazar todas las críticas a base de UN NUEVO TIPO DE PRENSA LIBRE CUBANA que seria, como otras partes de la revolución, un modelo para el mundo.
Pues, con el socialismo cerrado con llave y resguardado por siempre por la petición de 2002 y Artículo 62 de la constitución; con toda la gente bien educada y la mayoría (me parece más del 80%) cada día demostrandose a favor de la revolución; pero con los seudo-progresistas del norte (su amistad de quienes es muy necesario) leyendo y creyendo una versión torcida en su propia prensa sobre la actitud anti-prensa en Cuba; y con la ciber-revolución al punto de borrar aun la posibilidad de control oficial de la prensa en el mundo real en cualquier caso; y en el espíritu de la muy mencionada "batalla de ideas" en la isla - yo pienso que el día ha llegado en que los periodistas y sus dirigentes tienen que escuchar y pensar del mensaje siguiente.
Es posible que a algunos Cubanos les parezca arrogante que un chele esté aconsejándoles, y probablemente soy arrogante (no hay remedio), y también es verdad que filosóficamente, yo tengo mis reservaciones sobre el concepto de las soberanías distintas de mas que 200 países en un sólo mundo. Pero deben comprender que el respeto piadoso a la soberanía de Cuba muchas veces es un código que indica "Yo-no-soy-comunista," un truco que no necesito. Soy un revolucionario a favor de la civilización, y esta tiene que incluir comunismo, y, aunque mi concepto del comunismo es un poco diferente, he estado con la revolución hace 55 o 60 años, aproximadamente igual que Fidel. Mi tema es el periodismo, y soy experto en el periodismo. No estoy hablando de cambiar el periodismo Cubano hacia un modelo capitalista. Y solo estoy aconsejando. Pero dado que ya he negado abiertamente la autoridad de Washington en querer licenciar o regular mis actividades periodísticas, visitando Cuba 7 veces sin pedir su permiso, desafiándoles a que me encuentran en los tribunales si no les gusta; y, aunque he ofrecido amablemente y en varias ocasiones para cooperar con la suposición igualmente ilegitima de Cuba de una autoridad para licenciar y regular esas mismas actividades, dado también que he aguantado mas persecución de los burócratas Cubanos que la de la USA, no debe imaginarse que no voy a informale a Cuba lo que pienso sobre esto. Como se termina cada frase en Cuba - me entienden?
Concederé casi las mismas condiciones impuestas por la Constitución Cubana pero - más perfectamente articuladas. No sería lógico en un estado socialista en ruta hacia el comunismo a permitir una prensa comercial, o una prensa falsamente comunal y realmente financiada y controlada por Americanos con el propósito de sabotear la revolución. Pero la prohibición de una prensa que es propiedad privada en vez de propiedad social no sirve. Aunque a veces intercambiable con la palabra comercial, la palabra privada es ambigua y la implicación que las palabras de un particular (dichas o escritas) son mas propiedad social que sus cintas de pelo o sus vidas privadas, porque no hay propiedad privada, esa es por lo menos filosóficamente absurda si no pervertida. Aunque el ideal capitalista de real estate no es civilizada, los ideales de propiedad personal y libertad personal son conceptos respetables que Cuba necesita aceptar, porque los enemigos de Cuba son los agentes o monos de los ricos intentando reclamar sus dominios de negocios, NO los amigos, vecinos, o humanos compartiendo sus ideas - aun ideas tontas - aun con copias o en la red (si sus publicaciones no realmente violan Articulo 62).
Claro, hay niveles de tontería fácil de distinguir y difícil de aguantar, y cuando se está luchando seriamente para perfeccionar y mantener un buen sistema, aun la tontería más inocente puede exasperarle y posiblemente puede interrumpir al sistema. Pero la mayoría de eso es como los bambinos ensuciando sus pantalones, el sexo entonteciendo a los viejos, chicas bien educadas que gastan el dinero de su comida en zapatos de moda, muchos músicos y sus admiradores prefiriendo tambores en vez de música, y gente con nada para decir queriendo ser escuchado. Así está la gente. No hay remedio, y todo eso hay que tratarlo de una manera civilizada.
LA GENTE VIENE ANTES QUE LOS ESTADOS Y LOS ESTADOS SON CREADOS PARA SERVIR A LA GENTE, Y AUNQUE ES NECESARIO QUIDAR A LOS ESTADOS, LOS ESTADOS SON LAS HERRAMIENTAS DE LA GENTE, Y NO VICEVERSA. Y el rumbo de un Estado lógico es hacer lo que planeó cuando fue concebido (en el caso de Cuba, es hacer la vida aproximadamente muy buena para todos los Cubanos sin distinción) - NO para promover una segunda maldita religión con una bandera que saludar - NO para dar a los burócratas vanagloriosos el poder para exceder su autoridad - y NO para secuestrar derechos existenciales que no se necesita rendir al estado. A pesar de sus deseos de los burócratas probablemente justificados a silenciar los gusanos, todos los Cubanos tienen el derecho existencial para individualmente ostentar sus cintas de pelo, vivir sus vidas privadas, y compartir sus ideas oralmente o impreso, dado que no amenacen a la revolución, y no hay censores tan brillante como para identificar siempre la diferencia entre el gusanismo subversivo y un individualismo respetable (o no respetable pero tampoco destructivo).
Para mantener la credibilidad de la revolución como una herramienta indispensable del pueblo (y no solamente un antifaz del poder cínico), es necesario que los burócratas rabiosos se calmen y esperan hasta que la ya-ta-ta cruce la linea del sabotaje realmente amenazante a la operación del sistema, y aun así que se debe proceder con tolerancia. Claro, en acuerdo con Artículo 53, los medios de difusión masiva deben ser manejados por el estado como instrumentos del pueblo. Pero eso no es suficiente, además no es exactamente lo que pasa.
Aunque su TV es en parte un modelo, como medio de noticias o foro público (muy esencial en un estado llamado república popular), los medios de Cuba no son suficientes y no son suficientemente revolucionarios tampoco. Artículo 53 los llama propiedad social, pero realmente no son vehículos del periodismo popular. Los sistemas Cubanos de salud, de educación, de construcción de viviendas, de la organización de vecinos enfrentando emergencias, y aun de transporte ingenioso (aunque ciertamente originalmente empelido por unos pocos militantes) son manejados y usados por la gente. Pero los medios "social" son impuestos en la gente para dirigir sus pensamientos, exactamente como en la USA. Con mejor motivos, sí - y por eso filosóficamente mas justificables - pero aun así no son lo que deberían ser.
Los medios de Cuba no son tan malos como los de la USA, que son más circo que sustancia y insidiosamente fraudulentos, pero, al mismo tiempo, no son tan buenos. Son bastante honrados, pero muy limitados, son regocijadores casi ofensivos, y son cerrados a la
participación realmente popular y, posiblemente lo más importante, es que son tan aburridos que no interesan a los Cubanos. Es irónico que los Cubanos educados no leen periódicos como los Mexicanos. Cuba es el país más importante en el mundo, pero Granma es un boletinito absurdo de la burocracia - no suficientemente grande o interesante como para ocuparme durante todo mi desayuno. Ni es comparable aun en chiste con periódicos realmente buenos como La Jornada en un tercer-mundista Mejico o El Tiempo en una Colombia fascista . De vez en cuando El Rebelde centellea un poco, pero hasta ahora, eso es solamente una nota de pie.
Pero no estoy sugiriendo que los medios de Cuba imiten la prensa comercial de México, Colombia, o la USA, guiados por los intereses de los ricos. Hablo de algo nuevo para Cuba - medios bien organizados y guiados por los intereses de la comunidad, tan objetivamente libre como lo requiera la comunidad, que es posiblemente más libre de lo que los burócratas de Cuba podrían imaginarse. Para que sea como las otras partes de su sistema, un modelo original para el mundo, tiene que ser realmente lo que debe ser: un medio popular - un repaso continuo, variado, y de primera importancia para la gente y para que informe a la gente como van todas las cosas que les importan y que les interesan.
Por ejemplo (no escribo una Biblia, les ofrezco ideas, que deben siempre de ser cuidadosamente aportado por filósofos y no por accidente de técnicos): Trabajadores, ahora solamente una copia de Granma, debe agregarse realmente en un boletín, redactado en la Habana pero compuesto de los reportes y afirmaciones de trabajadores y sus capataces, incluso los opiniones y sugestiones expresados en reuniones o clavados con tachuelas en quioscos en todos los sitios de trabajo. El Rebelde debe convertirse en un proyecto para los alumnos avanzados de periodismo, sus directores miembros de la Juventud, todos bien entrenados en la ciencia de la objetividad y libre para experimentar.
Granma debe de ser grande - compuesto de un canal de TV y uno de radio y un periódico nacional consolidado de todos los periódicos regionales, con secciones regionales producidas e insertadas regionalmente. Los otros canales de TV y radio deberían ser manejados o compartidos por los ministerios de la cultura, educación y otros departamentos y organizaciones. Pero Granma debe ser un ministro independiente o una agencia establecida y vigilada de lejos por la Asamblea Nacional (no por el Consejo del Estado ni MININT) dirigido solamente por un grupo revolviendo de editores siguiendo una sola carta irrompible de su misión, todos profesores de periodismo militantes ambos por la revolución y la verdad y, más importante, expertos en la ciencia de la objetividad. Como una fuente de anuncios, debe ser comprehensivo e indispensable; como cronista y observador de la revolución y la vida diaria de Cuba, debe ser tan objetivo como un lente de aumento, no para convencer sino para informar. El Granma ahora es para convencer. El nuevo Granma debe ser para mostrar sin moralizar como van las cosas a dentro y a fuera para ayudar a sus lectores a juzgar y mejorar el progreso de su revolución.
Ambos en la parte nacional y en cada sección regional, el periódico tienen que incluir unas páginas de cartas del pueblo, ciertamente cerradas a la calumnia gratuita y a las mentiras subversivas importadas de Miami, pero generalmente no censuradas, mas democráticas que los periódicos de la USA, y siempre seguidas por un análisis general y en un contexto general escrito por un gurú del estado como es Fidel. Los foros públicos serian una válvula de seguridad, una fuente de ideas, y una herramienta de instrucción - por ejemplo, enseñando a la gente que poco profundos son los disidentes - muy fácil cuando sus lamentos son expuestos a la luz del día. Además, las "mesas redondas" de TV y radio deben ser ampliadas para incluir la participación de todos tipos de Cubanos y debe ser llevado por periodistas con micrófonos y mimi-cams hasta a las calles, mercados, y centros de trabajo.
Así debe ser un medio popular revolucionario, y no sería bastante. También bajo el ministro de Granma, pero arreglado y supervisado por alumnos de la segundaria y la universidad, se necesita (como tributarios conceptuales) un sistema nacional, comunidad por comunidad, barrio por barrio, de debates publicos, discursos, y quioscos ambos físicos y en la red donde cada Cubano puede publicar sus ideas o responder a las ideas de sus vecinos, y los bibliotecarios deben asistir a cualquiera que quiera poner un blogsite.
Si todo eso les parezca extremo, en verdad no lo es. Solamente es una versión refinada de lo normal caótico en lugares donde la verdad pica (incluso en la USA), y aun en unos lugares donde la verdad pica tanto que, aunque hay una prensa libre dentro de los límites, los quioscos de la gente son los muros compartidos con locos y anunciados solamente por la noche y sin firma. Pero no hablo de grafitti, que debe continuar prohibiendose por siempre en Cuba. Hablo de afirmar que no se necesita grafitti en Cuba porque la verdad, siempre afirmando la revolución, NO daña, y las mentiras de Washington y Miami no dañan tampoco, porque son claramente mentiras. Si se tienen miedo de los errores de la gente, a mí me parece que los mismos Cubanos que comprenden perfectamente del ejemplo de Che que los participantes en el contrato social del socialismo tienen que renunciar voluntariamente su derecho para ser o perjudicadores o explotadores, puede ser también enseñado y convencido de la importancia de limitar voluntariamente su libertad de la expresión en acuerdo con su respeto por y deuda a la revolución.
Nunca se puede confiar en todo, pero la mayoria en Cuba, sí. Y cuando un filósofo con una opinión importante sobre los frijoles, guaguas, o turismo puede anunciarla cuidadosamente, en una manera formal y civilizada típica de Cuba y firmarla sin miedo, fuera del miedo justo de revelar su tontería o falta de honradez, en vez de dañar a la revolución, eso solamente subraya su validez. Por supuesto, para asegurar que tengo razón, Cuba también debe continuar como el único lugar donde los filósofos del estado pueden responder a los comentarios públicos en una manera positiva y constructiva y sin miedo de revelar SU tontería o falta de honradez, porque NO SON ni tontos ni tramposos.
Los dirigentes y militantes de Cuba no deben sentirse tan vulnerables. Mire. Gente que crean fuertemente, o de hábito o de convicción, no cambian fácilmente. Si las ovejas habitual en los rediles de la religión, el capitalismo, y Miami-vitriolismo pueden mantenerse siempre leal con nada más que la repetición persistente de mentiras muy flojas, porqué serán los Cubanos bien educados y con los éxitos sólidos de su revolución siempre por delante de sus ojos y con todos los filósofos más respetable en el mundo respaldándoles, porqué serán ellos tan vulnerable que requieren protección de las mentiras flojas? No hablo de rendir a un caos de ya-ta-ta; hablo del estado animando e inspirando un proyecto nacional de actividad intelectual ambos libres y constructivos. El cielo no va caer si el rumbo transparente de todo eso es para agrandar la participación intelectual en la revolución, para disipar el miedo a la discusión abierta, para desarmar los críticos de afuera, y para aclarar otra vez al mundo que la revolución socialista/comunista (PORQUE es el único vehículo creíble para realizar y fortalecer la civilización) no será comprometida.
También hablo de reconocer la línea lógica entre los derechos humanos que son y no son adentro de la provincia legitima del estado - un punto filosófico que, hasta ahora, ni la USA ni Cuba ha realmente agarrado. La línea entre la libertad existencial no tocable y la libertad razonablemente rendida de modo que la civilización puede funcionar puede ser fina a veces pero no es subjetiva y nunca debe ser ni mistificada ni olvidada. Cuando un estado es lógicamente concebido por los razones correctas y es manejado con honradez dentro de las limitaciones lógicas de su autoridad, no tiene nada que esconder y nada que temer sobre la discusión. Al contrario, la luz brillante de un foro intencionalmente publico revelaría la incoherencia del misticismo y regresismo, mientras tanto dándole validez a la filosofía legitima y ayudándole en conectarse y ajustarse.
EL OTRO ASUNTO al cual me refiero aquí es sobre la actitud de Cuba hacia la prensa de afuera. (1) Queriendo que el mundo vea a Cuba como realmente es, se limita la vista. (2) Como la migra de la USA abrazando gusanos, se da bienvenidas, residencia, y privilegios a los (las) monos de la prensa capitalista que siempre pintan Cuba falsamente, y esto sucede al mismo tiempo que a los reporteros independientes que realmente quieren comprender Cuba, se da la burocracia y meses o años de esperar la visa periodística. (3) Queriendo prevenir mentiras sobre Cuba como un estado policiaco, se da un ejemplo perfecto sin aun entrar a ellos rehusados la entrada porque no tienen esta visa. (4) Queriendo parecer una civilización avanzada, se da al mundo un ejemplo de arrogancia e ignorancia igualmente tan atrasado como la actitud anti-prensa-libre de cualquier presidente Republicano en la USA. Y toda esa tontería para ganar exactamente nada.
Se dice que Fidel ahora tiene interés en el periodismo, pero me pregunto: ¿se comprende que el derecho periodístico es un derecho que no cae abajo de la provincia legitima del estado?, y ¿ se comprende que es realmente la prensa o un periodista?. Yo supongo que los Cubanos tan bien educados son gente que, a diferencia de sus parientes en Miami, quieren aprenderse los hechos en vez de memorizarse los versos, y aquí mismo donde, relacionado al periodismo, les doy su oportunidad.
Pues, mire, Cuba, hay cosas que ni los autoridades del estado ni los ricos deciden. Por ejemplo, las leyes biológicas y físicas. Para entender tantas cosas, no se consulta ni un juez ni un burócrata. Se consulta la realidad o un experto, y los expertos no son ramas del estado dictando lo que es. Lo que es es. Los expertos son científicos que estudian lo que es. Por ejemplo, los expertos que escriben diccionarios son científicos y no inventan el idioma. El idioma viene del dinamismo entre la mente, la lengua, la realidad y las circunstancias de la historia idiomática ya pasada. Los filólogos estudian los resultados, y por eso son expertos. Yo escribo aquí como un científico de la palabra en acción (claro, mucho mejor en inglés). Como un profesor de periodismo y inglés jubilado, yo sé de que hablo.
Escuchame. Ni gobiernos ni publicadores ricos deciden que es o quien es un periodista. Un periodista, en inglés un journalist (jornalista), era originalmente CUALQUIER escritor, conocido o anónimo, que regularmente o de vez en cuando publicaba o fue publicado en un jornal privado, público o semi-público (no importa que breve, largo, sencillo, complejo, o como o a cuantos fue distribuido). HOY DIA, debido solamente al progreso técnico y no a ninguna autoridad, es CUALQUIER humano que mira, escucha, y piensa de las cosas y después reporta lo que ha visto, escuchado, y comprendido a cualquiera por cualquier modo de comunicación que esté disponible. Eso es un periodista y no hay remedio. Es decir que CUALQUIER turista en Cuba que usa su celular, una computadora, o el correo para reportar lo que pasa a sus amigos o paisanos o al mundo vía la red (que es mucho más grande ahora que los periódicos de papel) YA ES un periodista sin la (casi insignificante) visa periodística. De veras, TODOS los extranjeros en Cuba que toman notas (o que no necesitan notas porque recuerdan bien) y comparten sus observaciones con otros cuando en Cuba o más tarde YA SON prensa independiente extranjera. La idea de que un periodista es solamente una criatura oficialmente conocida, registrada, y controlable es una locura. Igualmente como qualquier ser que es un cocinero porque cocina o es un amante porque ama, CUALQUIER humano que hace el papel de prensa ES prensa. Y ningún juez ni oficial de la USA ni de Cuba puede tener o puede (con inteligencia) presumir que tiene o debe tener ni una palabra que decir sobre eso. Punto. Me intiende?
Si se piensa que yo no tengo razón, no tienes tus ojos en la pelota. Periodismo es lo que es, no lo que se quiere. Y es lo que he dicho, y muy correctamente no controlable por métodos civilizados. Porque mire, el burócrata más arrogante tiene que rendir la libertad de la mente, no de generosidad pero porque no puede leer la mente, y, para mantener su cara de confianza, tiene que fingir que no sabe que un montón de periodistas anónimos pueden llevar sus mentes adentro y afuera de su frontera, pasando repetidamente el rayos X, sin problemas. Que van hacer? Construir otro muro de Berlin? Claro que no. Parece que la pluma no solamente es más poderosa que la espada o la AKA; es más poderosa que la motoniveladora o aun el burócrata.
Bueno! Justo, correcto, deseable! La libertad de prensa es inalienable, intocable y inevitable y la sola salvación es que no debe dar miedo a un estado honesto. Justamente, no hay casi nada civilizado que se pueda hacer contra la realidad, fuera de sonreír y aguantarla, o, mejor, sonreír y juntarse con el programa. Los tribunales honrados de la USA, no porque son Americanos pero porque no pueden hacer más en el mundo real, han mantenido solamente una esquinita de control gubernamental sobre la prensa, i.e. que solamente en casos muy claros, el estado puede prevenir la promoción intencional de la violencia física o del trastorno violento del orden civil, y puede razonablemente regular "tiempo, manera, y lugar" de la distribución (otras acciones contra la prensa, como litigación sobre calumnias falsas, son posibles solamente después de la publicación). Y porque es la prensa tan libre? Al principio, y es mas válido cada día, porque no se puede contenerlo, al igual que no podria contenerse el viento. También, es un derecho que no cae bajo de la provincia legítima del estado. Como el derecho a estornudar o cantar en el baño, el derecho a circular pacíficamente mirando lo que pasa y a compartir lo que se aprende con otros es un derecho existencial que no necesita rendirse para permitir que funcione un estado civilizado, de modo que el estado no tiene ni el derecho ni la necesidad a controlarlo. Claro que se puede controlar acceso a la información, corriendo el riesgo de ser otro tipo de asco. Pero intentar un control sobre un periodista le da al estado el aspecto de tontería y fascismo. Y eso es eso. No hay remedio. Y por eso fue ambos absurdo y feo cuando un burócrata en el Centro de la Prensa en la Habana me dijo que, "Cuba decide quien es un periodista en Cuba."
Bueno; hay enemigos, tipo anti-comunista, que vienen a Cuba como reporteros. He leído sus mentiras y fantasías en la USA. Y a mí tambien me preocupan, pero esos enemigos pueden inventar mentiras sin salir de sus casas. El problema no es una mentira más; el problema es una mitología enorme sobre comunismo y Cuba, y la solución no es cortar la vista; es abrirla. El sol cura las infecciones mejor que la oscuridad y un extranjero en Cuba armado con una pluma no controlado por la burocracia no es tan peligroso como la reacción de defensa. De veras, la libertad casi completa de la prensa (realmente un tipo de sol) es algo que se puede hacer peligrosa por modo de continuar negándola, o de que se puede aprovechar por modo de darla bienvenido y promocionarla.
Una vez, hace unos años, cuando la Olimpiada Panamericana estaba en Cuba, Fidel hizo algo brillante. Porque los gringos en teoría no pudieron traer su dinero al evento, les invitó a venir libre como huéspedes de Cuba. Ahora, porque en teoría, sólo los periodistas de la USA pueden venir, debe invitar todos Americanos (afuera de los subversistas pagados por Washington y Miami) a venir como periodistas, declarándose en el aeropuerto con tan sólo al escribir la palabra periodismo con pluma en sus visas. Eso no realmente cambiaría su derecho existencial de ser periodistas, pero daría Cuba la ventaja moral y, yo creo, efectivamente terminaría con el bloqueo.
Al mismo tiempo de tanto golpe, se debe diseminar una política pública aconsejando a todos los oficiales y oficinistas a ponerse (cuando tiene tiempo) amables y serviciales hacia los extranjeros con preguntas como ya lo son la mayoría de la gente Cubana. Y, muy importante, el dicho "Centro de la Prensa Internacional" en Vedado debe ser convertido a un centro de la prensa internacional de verdad.
Por supuesto, al burócrata que me dijo que Cuba decide quien es un periodista, le expliqué que, en mi caso, yo ya lo habia decidido y, durante el mes previo y en otras seis visitas a Cuba, ya habia circulado por mucho de la isla como mi propio reportero, y que su aserción fue absurda. Pero fue doble-absurda porque resonó, porque estuvimos en el dicho "Centro de la Prensa Internacional," en un cuarto bastante amplio como para realizar un partido de basketball con tribunas gritando, pero extrañamente vacío y oscuro donde nada ocurria. Por lo menos, así fue el "Centro de la Prensa Internacional" de Cuba la ultima vez de que lo vi. Ademas de que contuvó solamente un escritorio, una oficinista y un guardia, ambos alarmados porque yo había abierto la puerta e invadido su privacidad. El burócrata había emergido de no sé qué escondite cuando lo llamaron para deshacerse de mí. Antes, en '01, '02, '04, y '05, ya había encontrado el gran panteón un poco mas amueblado con unas sillas, sofás y cuadros en los muros, pero nunca con nada claramente relacionada a la prensa, salvo que, en cada ocasión, se había llamado a un burócrata con un título periodístico para defenderse de mí.
Bueno, siempre hay nuevas cosas pasando en Cuba, y, si Fidel realmente se ha interesado en el periodismo, pues, posiblemente el "Centro de Prensa" ha cambiado. Es posible que el aspecto especialmente vacío del cuarto en el año pasado indicó una renovación física y filosófica en proceso, y es posible que se ha puesto, en vez de un museo de arte extra, lo que debería de ser. Escribiendo de lejos y demasiado despacio, claro que no puedo saber si, en los últimos meses, Cuba me ha anticipado. Hay indicaciones buenas en los discursos recientes de Raúl. Pero, si lo había, con la isla vitalmente envuelta ahora en varios nuevos capitulos de la historia, aun cuando están leyendo este, el lugar debe ser una colmena de actividad con filas de computadores nuevos siempre ocupadas y una área de café y conversación llena de reporteros internacionales esperando para usarlas; quioscos de boletines con listas de conferencias, turs, y eventos; y oficinistas tomando nombres por sillas en los cuartos de conferencias y en las guaguas siempre llegando y saliendo. Debe ser escritorios de información donde otros oficinistas explican la política y las circunstancias y procesos económicos de Cuba, y alto en el muro mayor, visible de donde quiere, pero duplicado afuera arriba de las ventanas y visible de el Sofía's, un gran letrero eléctrico siempre exponiendo las ultimas noticias de Cuba y el mundo.
Si eso es como es ahora, felicidades. Si ya no es así, yo espero que, por lo menos, después de publicar este documento y enviarlo por e-mail a varias oficinas y publicaciones de Cuba, ya soy bienvenido en Cuba, como siempre lo he sido, la próxima vez que llegue.
Es Importante añadir que no escribo este documento por Washington. Aunque me parece bien que yo le avise a Cuba, no sería correcto aun por los Democráticos a pedirle nada a Cuba en cambio aun por la terminación del bloqueo. La sola vía honrada abierta a la USA es revocar todos partes de su bloqueo sin condiciones, restaurar Guantánamo a Cuba, establecer relaciones normales, y avisar a los "exiliados" en Florida a aceptar la realidad.