Psicología de la vejez
La vejez es la suma de la senectud biológica y de las
consecuencias psíquicas del percatarse de que la muerte se va acercando. Se da
de maneras diferentes en los distintos
sujetos y esta ligada ala forma en la que se había encarado previamente la
vida, el trabajo alas relaciones emocionales
y los intereses. El adulto que envejece se ve forzado a encarar las
incertidumbres social y profesional, la variabilidad o desaparición de los
afectos y la fragilidad de la relación con sus semejantes.
En la vejez disminuye
la capacidad física, se pierde el trabajo, la posición económica, mueren
amigos y familiares, perdidas que se viven con gran dramatismo: el tiempo
subjetivo se acorta insensiblemente, sobre todo en los periodos largos como estaciones o años, hay conciencia de
una mayo cercanía con la muerte. No solo se es viejo, sino que s siente viejo,
lo tratan como viejo y se ve que a sus coetáneos mueren porque son viejos. La
vejez satisfactoria depende de mantener un modo de amar y crear, de guardar
cierta imagen de si mismo, de ser capaz de gozar de la existencia a pesar de
los sufrimientos que ocasionan las separaciones y los golpes al narcisismo: el sujeto se encuentra con la
ambivalencia del deseo de vivir y la tendencia a desinvestir, abandonarse y
dejarse morir.
Hoy los ancianos ya no son considerados como los depositarios
de la sabiduría y de la historia. Pero si la soledad a la que los alejemos,
ocasiona la retirada efectiva del anciano, puede configurarse una situación
fatal. Si el anciano se aísla emotivamente
y deja caer lo que fue valioso, los objetos internos y los proyectos
amados que tiempo pasado le fueron significativos, se apagara su deseo de
vivir.