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Los Eclipses
Los Eclipses

El Eclipse viene a ser el ocultamiento momentáneo de un astro por interposición de otro en forma total o parcial. Desde la Tierra podemos observar los Eclipses de Sol y de Luna.
Un eclipse lunar tiene lugar cuando la Tierra se encuentra entre el Sol y la Luna y su sombra oscurece la Luna. El eclipse solar se produce cuando la Luna se encuentra entre el Sol y la Tierra y su sombra se proyecta sobre la superficie terrestre. Los tránsitos y ocultaciones son fenómenos astronómicos similares pero no tan espectaculares como los eclipses debido al pequeño tamaño de los cuerpos celestes que se interponen entre la Tierra y un astro brillante.

Eclipse de Sol

Se produce cuando la Luna se interpone entre la Tierra y el sol, es decir, cuando la Luna entra en conjunción. Tiene lugar en la fase de la Luna Nueva, sin embargo, no se produce un Eclipse de Sol en cada Luna Nueva por la inclinación del plano de la órbita lunar con relación al de la Tierra.
La Luna proyecta sobre la Tierra su cono de sombra o umbra, dando lugar a los siguientes casos de Eclipses de Sol:
Eclipse Total: Cuando el sol se oculta momentáneamente tras de la Luna, observándosele sólo como un disco oscuro; se produce el Eclipse Total en el área donde el cono de sombra (umbra) alcanza a la Tierra.
Eclipse Anular: Tiene lugar cuando el cono de sombra de la luna no llega directamente a la tierra, es anular sólo en el área situado frente al extremo del cono de sombra. El sol es vista como un anillo, como un disco oscuro en el centro.
Eclipse Parcial: Se produce cuando solo es ocultada una parte del sol.


 

 

Eclipse de Luna

Se produce cuando la Tierra se interpone entre la Luna y el Sol, es decir, cuando la Luna pasa bajo el cono de sombra de la Tierra. Los Eclipses de luna se producen cuando ésta se pone en oposición, es decir, en línea recta con el Sol y la tierra; tiene lugar sólo en Luna Llena.

Frecuencia de los Eclipses

Si la órbita de la Tierra estuviera en el mismo plano que la órbita de la Luna, tendrían lugar dos eclipses totales durante cada mes lunar, un eclipse lunar por cada Luna llena, y un eclipse solar por cada Luna nueva. Sin embargo, las dos órbitas están inclinadas y, por tanto, los eclipses tienen lugar sólo cuando la Luna o el Sol están a algunos grados de los dos puntos, llamados nodos, donde se cruzan las órbitas. Periódicamente, el Sol y la Luna vuelven a la misma posición relativa de uno de los nodos y como resultado de esto los eclipses se repiten a intervalos regulares.

Observación

Sólo durante un eclipse total de Sol se pueden analizar muchos problemas astronómicos. Entre ellos se encuentran el tamaño y la composición de la corona solar y la refracción de los rayos de luz al pasar cerca del Sol debido a su campo gravitatorio. El gran brillo del disco solar y la iluminación producida por el Sol de la atmósfera de la Tierra hacen imposible las observaciones de la corona solar excepto durante un eclipse solar. El coronógrafo, un telescopio fotográfico, permite la observación directa del borde del disco solar en todo momento. En la actualidad, las observaciones científicas sobre los eclipses solares son muy valiosas, especialmente cuando el recorrido del eclipse barre amplias superficies. Una red compleja de observatorios especiales puede proporcionar a los científicos datos que aumenten la información sobre cómo afectan a la atmósfera de la Tierra las pequeñas variaciones del Sol y mejorar así las predicciones de las erupciones solares.

 

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