Era un mañana cualquiera en el puerto La Concordia en España. Gloria era una niña de
11 años de cabello medio rubio que vivía cerca al muelle. Sus padres habían muerto en
un accidente, de ella se hicieron cargo su tía y su pareja Billy a quien de cariño decía
tío. Ella ayudaba a su tío en el mantenimiento de jardines, ya que este era su único
ingreso.
Una mañana su tío recibió una llamada de casa de la Sra. Wilson, quien necesitaba que
le arreglen su jardín. Billy muy puntual fue con su sobrina.
Gloria quedó sorprendida al ver la mansión que tenía enfrente, aunque se veía un poco
descuida.
Gloria: tío ¿quién vive aquí?
Billy: la Sra. Wilson, quiero que seas respetuosa no es una señora muy buena.
Gloria: ¿no puedo entrar a la casa?
Billy: te dije que no, ven vamos tocaremos el timbre. Soy el jardinero la Sra.
mandó a llamarme para que le arregle algunas flores.
-claro pase -dijo la empleada.
Gloria pasó y se quedó mirando a todos lados, para ella algo nuevo pero lo que le
pareció extraño era la forma en que tenía su jardín, parecía una selva con todos lo
árboles crecidos las plantas tenían mucho tiempo sin ser cortadas, y de hecho el hacer
todo ese trabajo iba ser muy duro y pesado. Siguió caminado y encontró una pileta se
sentó al lado y contempló el agua le gustaba la forma en brillaba y la sensación de
tranquilidad que había en ese lugar le parecía que estaba en un sueño.
Como por arte de magia empezó a oír una risa que venia detrás de ella. Gloria se quedó
asustada no sabia si lo que había visto era real o solo producto de su imaginación. La
niña a quien había visto se acercó solo un poco y le dijo:
Marcela: hola.
La tímida gloria a pesar de tener miedo se mostró fuerte y segura.
Gloria: hola.
Marcela: ¿cómo te llamas?
Gloria: yo me llamo Gloria.
Marcela comenzó a reír y luego se dio una vuela y se fue saltando. A Gloria le dejó
esto mas aturdida no sabia de donde había salido aquella niña. Pensó que seguramente
debía ser la hija de los dueños de casa o de alguna sirvienta.
Billy: Gloria, vamos la señora Me dio $500 jajaja solo quiere que le limpiemos
el césped.
Gloria: ¿y lo demás, no dijo que le arreglemos todas esas plantas que están muy
crecidas y tapan todo?
Billy: no quiere eso, solo que le limpiemos el césped, creo que la señora esta
un poco tronada.
Gloria: bueno limpiemos todo de una vez.
Una vez acabado el trabajo los empleados les sirvieron refrescos. Una vez terminado el
trabajo Gloria y su tío se fueron a su casa, no era tanto lo que habían hecho pero la
paga era demasiada para lo poco que habían hecho, pero eso no fue lo único que
sorprendió a Gloria aún mas le sorprendió el hecho de haber visto a aquella niña en el
jardín.
Al llegar a casa:
Billy: cariño mira lo que tenemos, nuestro trabajo salió de maravilla.
Clara: si -haciendo una señal de silencio-. Claro, señora. Cuando quiere, este
sábado a las 3pm ok, no se preocupe seremos puntuales. Hasta luego.
Billy: ¿cariño con quién hablabas?
Clara: no me lo vas a creer, fue la Sra. Wilson.
Billy: no me digas seguro quiere que le devuelva su dinero -dijo con gran
resentimiento.
Clara: tonto, no es eso, la Sra. Wilson quiere que Gloria vaya a su casa para
jugar con su sobrina.
Billy: ¿pero por qué querría eso?
Clara: ¡¡no importa, pero le caíste bien a la vieja!! ¡¡Gloria!! -acariciándole
la cabeza a la pobre niña.
Billy: ¿será bueno que la enviemos con esa señora? Dicen que anda loca, muchas
cosas mas.
Clara: son solo habladurías, la señora si fuera loca no estaría criando a su
sobrina ni nada, además es una de las personas más ricas del valle. No te hagas tanto
lío veras que todo saldrá bien.
Gloria estaba atenta a todo, si era verdad que la Sra. Wilson tenía una sobrina,
entonces lo que ella vio no era un fantasma ni nada parecido, era real. Solo era
cuestión de esperar al dia sábado.
El sábado en la mañana, Gloria se levantó temprano, ya que tenía que salir con su tío a
pescar algo para el desayuno, ambos en el bote tuvieron la siguiente platica:
Billy: ¿estas segura que quieres ir?
Gloria: claro que sí.
Billy: ¿no tienes miedo?
Gloria: no, ¿por qué? ¿A qué se debe tu pregunta?
Billy: no es nada, solo quería saber si estabas de acuerdo, bueno así será,
dejemos de hablar vamos pescar algo, porque si no tu tía nos va a regañar jajaja.
Gloria: claro, sobre todo a ti tío, jajaja.
Billy: ya Gloria basta no empecemos con las bromas pesadas jajaja.
Eran las 2:30 pm, Clara arreglaba a su sobrina, para que causara una buena impresión a
la Sra. Wilson.
Clara: bueno ya sabes que tienes que hacer y como portarte, no me hagas quedar
mal.
Gloria: si tía, lo sé, no te preocupes.
Sus tíos fueron a dejar a Gloria en la puerta de la mansión, y luego se fueron, Gloria
aún con miedo entró siempre miraba a todos lados, estaba en la sala y parecía que la
casa estaba vacía, era una casa extraña -pensó Gloria-. No había nadie o por lo menos
eso parecía, además la casa presentaba una apariencia de selva por dentro, parecía
mentira hasta por dentro tenia plantas crecidas. Sin darse cuenta detrás de ella estaba
Marcela que miraba todo lo que ella hacia.
Marcela: no deberías tocar eso, es un algo muy fino, que mi abuela trajo de
Francia.
Gloria: lo siento, no lo sabia.
Marcela: mi tía quiere que subas a su cuarto, ahora.
Gloria al subir por las escaleras, sentía un poco de miedo, entró a un cuarto en donde
estaba todo desordenado, vio a una señora que estaba sentada en un sillón enorme.
Sra. Wilson: ¿qué haces aquí?
Gloria: usted mando a llamar por mi, para que juegue con su sobrina.
Sra. Wilson: si, claro lo recuerdo, tienes unos lindos ojos azules ¿sabias?
Gloria: gracias señora.
Sra. Wilson: ¿sabes bailar?, quiero que bailes.
Gloria: yo no sé bailar, señora.
Sra. Wilson: entonces lárgate de aquí.
Gloria: pero puedo hacer otra cosa.
Sra. Wilson: ¿qué es lo que sabes hacer?
Gloria: sé dibujar señora, podría hacerle un dibujo de usted.
Sra. Wilson: bien muy bien, quiero que dibujes a mi sobrina. ¡Marcela ven, por
favor!
Marcela: si tía, dígame.
Sra. Wilson: siéntate, aquí Gloria te va a hacer un retrato tuyo, así que pon tu
mejor cara. Bueno Gloria quiero que empieces.
Gloria muy atenta empezó a retratar a Marcela, poco a poco bajo la atenta mirada de la
señora Wilson, que a cada rato se le acercaba al oído a Gloria y le hacia preguntas.
Sra. Wilson: ¿crees que es bonita?
Gloria: si señora claro que lo es.
Sra. Wilson: ¿alguna vez haz dibujado algo como ella?
Gloria:no nunca.
Sra. Wilson: ¿sabes que admiro de ella?
Gloria: no señora.
Sra. Wilson: ella, va a cobrar venganza, por lo que un hombre me hizo, y todos
pagarán.
Gloria: no entiendo
Sra. Wilson: ella te hará sufrir, ella romperá tu corazón.
Continuará...