Es increíble como en cuestión de segundos tu vida puede dar un giro completo de 360
grados. No hace ni una semana yo era una adolescente normal cuya mayor preocupación era
intentar sacar ese examen de física y ahora... Aquí estaba, rumbo a España, montada en
un avión y haciendo malabarismos con mi pobre estómago para que el delicioso aunque
grasiento desayuno que me había preparado la señora Norman siguiera mantuviéndose en su
sitio. Esa mujer, sin duda la extrañaría. Recuerdo el día en que me mudé con papá al
vecindario. Recuerdo todas esas cajas apiladas de la mudanza y como casi sin querer
mientras buscaba por mis patines encontré el balón de fútbol. Recuerdo la voz de papá
diciéndome que tuviese cuidado con lo que hacia mientras salía por la puerta dispuesta
a patear el balón un rato. Pero recuerdo mejor que nada el extraño efecto que conseguí
ponerle mientras jugaba para acertar de lleno en la ventana de la cocina de la vecina
de al lado. No hace falta decir que fue sin querer.
Nunca en mi corta existencia creo que había corrido tan rápido hacia casa como en esa
ocasión. Papá me echó tremenda bronca, y no era para menos, mi primer día allí y ya
hacia tiestos. Bueno, creo que también está de más decir que durante mi más tierna edad
fui algo bichucho. El caso es que no solo tuve que ir a pedirle disculpas a la vecina
damnificada sino que además como castigo mi padre acordó con ella que seria yo quien
con mi trabajo le pagaría el desperfecto. Ese fue el comienzo, así es como conocí a la
señora Norman, y así es como casi sin querer pasó a convertirse en lo más cercano a una
abuela para mí. De eso hacía ya 9 años, pero a pesar de la cercanía del recuerdo se
veía tan lejano... Y es que los acontecimientos de los últimos días se habían encargado
de precipitarlo todo de forma tan inesperada... Mi padre era un hombre sano y fuerte,
nunca en mi vida le había visto ponerse enfermo, sé que parece algo exagerado pero es
cierto, podía acatarrarse pero nunca mas allá de eso. Era un hombre bueno y honesto, soy
lo que soy gracias a él. Siempre desde pequeña le admiré, y hoy que ya no está le
admiro más. Como medio en broma medio en serio le decía siempre, era un súper-padre... Y
es que mi madre murió en un accidente de tráfico cuando yo apenas tenia 2 años, él fue
quien desde entonces se dedicó a mi cuidado. Nunca se volvió a casar, ni siquiera estuvo
con ninguna otra mujer, aun no estando ya en este mundo seguía completamente enamorado
de mi madre. Así que solo éramos el y yo, y luego la señora Norman. Y ahora, ¿y ahora
que?... eran las palabras que inevitablemente resonaban en mi mente una y otra vez
desde hacia unos días. Ahora la triste verdad es que solo estaba yo, subida a este avión
y con el único conocimiento de que iba a España a quedarme a vivir con el hermano de mi
padre, al que ni conocía, hasta que al menos cumpliera la mayoría de edad.
*****
-Entonces, ¿cuál es el problema?
-¿Cómo que cual es el problema? ¡Pues que no la conozco! No sé nada de ella...
¡demonios! ¡Ni siquiera sabia que existía hasta hace apenas unos días!
-Y te molesta que no te dijeran...
-¡No! ¡Me molesta que ahora quieran encasquetármela a mí!
-¡Tranqui chavala!
-Lo siento... es solo que todo ha ocurrido tan de repente... y es a la vez tan
surrealista... supongo que aún necesito encajar el hecho de que en menos de 2 horas
dejaré de ser la princesita de la casa y tendré que compartir mis cosas...
-Jajaja, así que es eso... ¿y qué edad tiene la nueva hermanita?
-Creo que 17.
-Vaya con la hermanita... ya nos viene crecidita... ¿y sabes cómo es? ¿La has visto
por foto o algo?
-No... con esto de que vivían fuera del país mi pá no tenía demasiado contacto con
ellos...
-Apuesto a que es bonita...
-Te encanta torturarme, ¿verdad?
-Para nada... solo me encargo de poner en sobre aviso a tu ego para que se vaya
haciendo a la idea...
-Mi ego te lo agradecerá eternamente.
-Me aprovecharé y le cobraré bien por ello entonces.
-Abusona...
-Abusona o no... no puedes vivir sin mí...
-Eso, y además creída...
-Bueno, ya sabes eso de que todo lo bueno se pega.
-Jaja, pues ya sabes lo que tienes que hacer entonces.
-Despegarme de ti antes de que me contagies más lindezas...
-Jaja... gracias Andi...
-¿Por qué? ¿Por dejarme contagiar?
-Jaja... si, por estar siempre ahí... aguantando a esta paranoica...
-Ahh... por nada... ya sabes que el sentimiento es mutuo.
-Si... ¿y que tal si es una psicópata?
-¡¡Pues que entonces definitivamente haréis un buen par!!
(Desde el exterior) -¡¡Nat!!¡¡En menos de media hora salimos hacia el aeropuerto!!
-¡¡Si!!¡¡Ya bajo má!!!
-¡¡¡Y 3 kilos de malacatones a 5 jeuros!!! Mas verdulera imposible... osú quilla...
que poderío de garganta... un poquillo mas cerca del auricular la próxima vez que mi
vecino del 6º no se ha enterao...
-Jeje, lo siento... debo marcharme ya...
-Ok amiga, cuídate mucho, ¿¿sip?? Y un consejo... por si acaso esta noche no olvides
esconder el cuchillo jamonero bajo la almohada... nunca sabes cuando puedas necesitarlo...
-Jaja, gracias... sabio consejo... y tu por si acaso no olvides rezar por mi integridad
física...
-Estarás en todas mis plegarias... incluída la de antes del canto del gallo...
-Jajaja... hasta luego loca... te quiero.
-Y yo a ti paranoica... nos vemos.
*****
-¡¡Genial!!¡¡Simplemente genial!! Que los domingueros salgan los domingos vale... ¿Pero
que le cojan el gustillo y salgan un día antes para ir pillando sitio en la autopista?
¡¡Maldita sea!!... ¡¡llegaremos tarde!!... ¡¡eyy tuuu!! ¡¡¡Muévete!!!
PIPIPIIIIIIIIIIIIIIII
-Calma Miguel, con enfurecerte y pagar el pato con el claxon no conseguirás nada...
relájate... vamos con tiempo... solo respira y expira... así... siente como el aire
llena completamente tus pulmones...
No pude evitar girar mis ojos... y es que mi madre es tan elocuente a veces... siempre
pareciendo tan racional... y luego es un caos con patas... si lo sabré yo que soy su
hija y tuve la suerte de heredar ese estrambótico gen.
-¿¿Cuánto fata tata??- dijo una vocecita en mitad de la sesión de relajación pre-atasco
e interrumpiendo mis pensamientos.
-Un ratito cariño- le contesté sonriendo mientras me miraba con carita expectante.
-Ahn... ¿y cuánto es un ratito tata?- volvió a preguntar.
-Un tiempo chiquito.
-Ahn, ¿Cómo yo?
-Si, como tú.
-Ahn, ¿y cuánto queda ya tata?
-Aun un ratito.
-¿Tamben chiquito?
-¡¡Enanoo!! ¡¡Cállate de una vez!!
-¡¡Dani!! ¡¡No le hables así a tu hermano pequeño!!
-¡¡Pues es que es un pesado mamá!! ¡¡Que se calle!!¡¡Y tu enclenque no le des más
palique, que se embala!!
-¡¡Te tengo dicho que no me digas enclenque!! ¡¡Sapo!!
-¡¡Mamá!! ¡¡Me ha llamado sapo!! ¡¡Regáñale!!
-Nat, sé coherente y adulta, no dejes que unas simples palabras sean capaces de cegar
tu raciocinio...
-¡¡Eso!! ¡¡Ya oíste a mamá enclenque!! ¡¡Sé coherente y adulta!!
-Maldito 600... ¡¡eyy tuu!! ¡¡Sorcitroen!! ¡¡Muéveteeee!!!
PIPIPIIIIIIIIIIIIIIII
-En la ganja de pipito ia ia ooooo (plas plas) jeje `dito zorcitoen... (plas plas).
-Alex no, palabras feas feas- decía mi madre como poseída mientras se golpeaba la boca
en un intento desesperado porque mi hermano pequeño hiciera lo mismo.
De nuevo no pude evitar girar mis ojos. Acababa de verlo y estaba más que claro, sin
duda alguna debía de ser adoptada, no había otra explicación coherente. Lo del gen
estrambótico se explicaba por un fenómeno de la evolución inexplicable.
*****
-Señores pasajeros, en breves momentos se iniciará el proceso de aterrizaje, ocupen
sus asientos y abróchense los cinturones por favor, gracias.
Dejé la revista que estaba leyendo a un lado y procedí a prepararme para el aterrizaje.
El viaje después de todo no había estado tan mal... la comida había parecido medio de
verdad, el servicio como recién sacado de un anuncio de dentífrico, la revista en un
lenguaje que a pesar de que hacia unos cuantos milenios que no practicaba seguía siendo
el mismo y la niña del asiento de al lado me había cambiado pronto por la barbie azafata...
Sin lugar a dudas, divino. El sueño de todo turista de tercera.
Me estiré en mi asiento mientras notaba como el avión iniciaba su descenso a tierra...
la tierra que sería mi casa por un año al menos. Sentí un escalofrío al solo pensar en
ello... sin duda, extrañaría mi lloviosa Londres. No hay nada como perder algo para
darte cuenta verdaderamente de lo que ese algo significaba. Y Londres sin duda había
sido algo más que una lluviosa ciudad. Había significado mi hogar por 9 años.
"¡¡Demonios!! No he pisado aun esta maldita ciudad y ya quiero agarrarlo todo y
regresar". Las turbulencias pronto hicieron acto de presencia. "Tranquila Nicole, solo
será un año... 12 meses... 52 semanas... 365 días... casi ná... puedes hacerlo...".
Suspiré mientras el avión al fin tomó tierra.
*****
-¡¡Bien chicos!! ¡¡Llegamos!! ¿Qué hora es cariño?- preguntó mi padre a mi madre
mientras hacia la undécima maniobra intentando encajar la monovolumen en un
aparcamiento reservado para los papamóviles de los minusvalidos.
-Casi las 7, Miguel, cuidado con el retrovisor tuyo...
-Papá, ¿¿pero aquí se puede aparcar??- pregunté por preguntar ya intuyendo la respuesta.
-¡¡Claro princesa!! ¿O en los aparcamientos que se hace sino?- respondió tan campante
como si fuera lo mas normal del mundo mientras hacia la decimoquinta maniobra- Valep,
¡¡listo!! Pero chicos, una última cosa antes de ir a recoger a vuestra prima... Sé que
estáis molestos porque apenas os he hablado de ella en todo este tiempo... y mas aun
porque a partir de ahora tendréis que compartir todo con ella... una extraña... por
favor, no la tratéis como si fuera solo eso... recordad que ante todo es vuestra prima...
y ahora mas que nadie necesita apoyo y comprensión por parte de todos... confío en que
lo haréis bien y os comportareis... confío en vosotros chicos... y bien, dicho lo dicho...
¿¿alguna pregunta??
-Si, estoo... ¿como vamos a salir del coche si las puertas no se pueden abrir?- preguntó
al fin el espabilado de mi hermano rompiendo tremendo momentazo familiar.
*****
Recogí mi equipaje de la cinta transportadora y me dirigí hacia la salida mientras mi
interior se revolvía entre una mezcla de nerviosismo y miedo. "¡¡Dioses!! Debo tratar de
tranquilizarme... ¡ni que fuera la reina de Inglaterra la que me esperara tras esas
puertas!... tranquila Nic... solo es el tío Miguel... el tío Miguel, su esposa y su hija...
¡¡puedo hacerlo!!" me decía una y otra vez para mi misma mientras cruzaba el umbral de
la puerta y a la vez que un futuro incierto e inesperado se abría paso ante mi.
*****
-¿¿Es esa papá??- preguntó mi hermano por décima vez desde que las puertas se habían
abierto.
-No campeón...- respondió mi padre después de confirmarlo una vez mas plantándole en
todos los morros a la susodicha el cartelito con el nombre.
-Miguel, quizás sea esa chica. ¿¿No dijiste que era morena??- preguntó mi madre mientras
señalaba a una chica alta y morena que justo en ese momento cruzaba la puerta de salida.
-Quizás... a ver si mira...- respondió mientras de nuevo izaba el cartel entre la
multitud y hacia intentos desesperados por llamar la atención de la nueva chica... hasta
que al fin miró y vimos que comenzaba a acercarse hacia nosotros.
*****
El sonido del gentío llegó a mis oídos nada mas atravesar la puerta. La salida estaba
que no cabía ni un alfiler "¡¡Toma ya!!¡¡Clamor de multitudes a mi llegada!!... Ni el
bisbi... ¡¡me adoran!!". Me bromeé a mi misma mientras intentaba buscar entre la
multitud una cara que me resultara vagamente familiar. Hacia al menos 15 años que no
veía a mi tío pero si era hermano de mi padre al menos algo debería de parecérsele, ¿o
no? Pues iba a ser que no.
A lo lejos, pero muy a lo lejos, conseguí divisar a un payaso entre la multitud que no
paraba de agitar como si la vida se le fuera en ello un pequeño cartel con letras tamaño
pulga. La llevaba clara si esperaba que algún pobre desgraciado pudiera leerlas.
Seguí avanzando hacia delante, detrás de otro payaso con complejo de estrella del
mundillo del celuloide que no paraba de saludar a diestro y siniestro, mientras
intentaba afinar mi vista hacia el cartel del otro payaso exaltado evitando marearme en
el intento ante tanto movimiento.
Hasta que al fin lo descifré... y cual fue mi sorpresa al descubrir que la pobre
desgraciada no era sino yo...
*****
-Tiene que ser ella, ¡¡se acerca!!- exclamó exaltado mi padre mientras movía el cartel
cada vez con mas ímpetu.
-¿Tu crees papá?-contestó mi hermano- no sé, está demasiado buena como para compartir
nuestros genes...-afirmó mientras me miraba descaradamente.
Decidí ignorar tal comentario y volví a mirar como la desconocida que, para que negarlo,
era cierto que estaba demasiado buena como para compartir algo conmigo, se acercaba
peligrosamente, aunque con paso vacilante, hacia nosotros.
"Pobre, la compadezco... no sabe donde se está metiendo".
-Dani, te tengo dicho que no hables así... a ver si tratamos de controlar esa lengua...
compórtate y haz gala de tantos años de estudio enfrente de un colegio de pago.
-Si mamá...
-Shhh... ¡¡que ya esta casi aquí!!... ¡¡intentad parecer medio normales por una vez!!-
decía mi padre mientras ya no solo movía el cartel sino que también hacia la ola con el.-
¡¡¡Nicole!!!- gritó cuando la chica estaba lo suficientemente cerca como para oírle.
*****
"Vale Nic... que no cunda el pánico... tu solo ignora las inmensas ganas que tienes de
salir por patas y trata de avanzar hacia el payaso del cartel... ¡¡Dios!! ¡¡no puedo!!...
Si, si que puedes... es solo un año... 52 semanas... 365 días... podría ser peor..." me
repetía a mi misma mientras intentaba avanzar hacia delante aun detrás del payaso con
complejo de estrellita.
"Ya les veo mejor... veamos... exceptuando al payaso del cartel, no parecen tan raros...
una chica bajita, un chico gordito, una mujer con un niño pequeño en brazos... Todo
normal. ¡¡Un momento!!"- Paré inmediatamente cualquier pensamiento automático mientras
mi raciocinio intentaba hacer acto de presencia al percatarse de que tales
descripciones no encajaban en mis esquemas de conocimiento. "El chico gordito y el niño
pequeño sobran... ¡¡ellos no estaban en el lote!!... tranquila Nic, analicemos la
situación calmada y pausadamente, seguramente sean los vecinos que también vienen a
darte la bienvenida... recuerda que aquí son todos muy completos... y sino fíjate nada
mas en el espécimen que llevas delante..." trataba de autoconvencerme mientras seguía
avanzando por la larga sala.
"Si, va a ser eso... no te lo crees ni tu... mejor aprovecha que todos están emocionados
con el panolis que llevas delante, date la media vuelta disimulando así como quien no
quiere la cosa y sal por patas antes de que sea demasiado tarde..." Y justo estaba por
hacer lo que mi otro yo se me solicitaba con tanto empeño cuando...
-¡¡¡Nicole!!!
... Ya era demasiado tarde.
Continuará...