Grecia, ciudad, Atenas, era una tarde de mucho sol, un día espectacular esos que te dan
ganas de vivir, lástima que me encontraba en una situación que mi mente en estado de
shock no podía decirme mucho, la herida me dolía, la bala había traspasado una parte de
mi cuerpo, el dolor era inmenso, y comencé a divagar, mis recuerdos de infancia y
adolescencia me estaban invadiendo la mente, ¿acaso era eso que decían muchos que
habían estado al borde de la muerte?, ¿que les pasaba la vida como una película en un
instante?, sólo sé que él me sujetaba entre sus brazos, la única persona que consideré
amigo, ¡ja! ¿amigo?, siempre fui muy cerrada, nunca tuve amigos, pero él era especial
pues fue el único que llegó a ser mi amante sin condiciones... alguna que otra vez para
satisfacer nuestras necesidades físicas, aunque por mi parte estaba segura que no era
amor, ese amor que te toca el alma una vez en la vida, ese amor que nunca conocí, una
vez en mi adolescencia pensé que lo había encontrado, pero fue de nuevo algo sin
importancia solo tratar de descubrir el cuerpo de una adolescente y así pasé mi primera
vez, en manos de una mujer, sí, en manos de una mujer, y así descubrí desde temprana
edad que los hombres no eran para mí, me sentía distinta con ellos, eran mas camaradas
de juegos que hombres para mí, me llamaban la atención solo como personas que adornaban
mi vida en el colegio del orfanato, pero nunca sentí deseos por ellos, y me sentía mal,
extraña, al escuchar a las otras niñas hablar de los chicos, ¡qué cuerpo perfecto!, ¡qué
esto!, ¡qué aquello!, los músculos, la espalda, ¡qué ojos!, ¡qué guapo!, y me preguntaban
que me parecía éste o aquel, y yo solo respondía con una sonrisa tímida... es lindo, y
en mi interior sabía que tenía ganas de decirle... pero más me gustas tú... y se
entusiasmaban y se maquillaban para parecer mas guapas, y los chicos muy simpáticos,
sólo apostaban entre ellos a quien iban hacerle el amor primero, con quien perderían su
virginidad, las chicas ansiosas por estar con el mas guapo, pero el mas guapo luego
supe que no siempre es el mejor en la cama, hay de todo... y para todos los gustos,
¡los gustos! ¡¡¡ayy!!! una vez mirando como Eunice (la victoriosa) se arreglaba su
cabello lacio y negro, de pronto me ruboricé al pensarla desnuda... se acercó un
momento y al rozarme con su brazo, temblé... no entendí mi reacción, y por otro lado
también estaba Narciso, él sí que era bello, como su nombre lo indicaba, y también lo
imaginé desnudo, ¿cómo sería ver a un hombre desnudo?, una cuando es niña se imagina
tantas cosas.
En el orfanato, donde yo me encontraba, "Polixena" (la hospitalaria) había niños y niñas
esperando ser adoptados, allí mientras tanto nos daban de comer y una buena educación,
los niños dormían en una habitación, las niñas en otra, estaba todo muy bien organizado
y muy bien cuidado, yo los conocía desde chicos, siempre estábamos juntos los tres,
pues el resto no duraban mucho los adoptaban enseguida, pero como Eunice tenía un
pequeño problema con su pierna, nadie quería adoptarla, la maldad humana estaba en todos
sitios, si alguien hubiera preguntado por su belleza interna, hubieran hecho fila para
llevársela y darle el amor, la educación y la vida que se merece todo mortal, así que
se fue quedando junto a mí y Narciso pese a que era bello, ya se estaba haciendo mayor,
pues no había venido de bebe, tenía mal carácter decían y lo devolvieron, como se
devuelve un paquete y no un humano, ¡ja!, decir mayor, pensarán que era ¿de 21?... no,
era un niño, pero para adoptarte tienes que ser bebe, ¡que horror!, discriminar y darte
el lujo de elegir a quien le vas a dar amor, ¿acaso todos no somos iguales?, a medida
que pasaba el tiempo me di cuenta de las diferencias y entre ellas, la de los chicos y
chicas, en todo eso me puse a pensar mientras los imaginaba desnudos, y era obvio que
me gustaba mas Eunice, a sus 14 años era ya una mujer... eso al menos me parecía, sus
pechos redondos y fuertes, apretados por una remera sugestiva, me volvía loca, y a mi
temprana edad, 11 años... los tres estábamos en la ebullición del sexo adolescente,
donde quieres aprender todo y descubrir tu cuerpo, y el del otro, ¿qué había debajo de
las ropas de un hombre? era una pregunta que no me dejaba dormir... pues de una mujer ya
sabía, pues me veía de vez en cuando, confieso que nunca le di mucha importancia a mi
cuerpo... pero... ¿y un hombre? tenía que averiguarlo, así que cierto día me escondí en
el baño, esperando a Narciso... quien se asustó mucho al verme...
Narciso: ¿quién anda ahí?
Casandra: soy yo, no temas...
Narciso: ¿temer?... ¿a una mujer?
Casandra: ¿por qué, no?
Narciso: porque ustedes nos deben temer a nosotros, somos los hombres los que
dominamos el mundo...
Casandra: mmm... estas con ideas muy obsoletas y atrasadas ¡niño!...
Narciso: ¿niño?... ya soy un hombre de 13 años...
Casandra: ¡uauuu, qué grande!... ¡niño!... (lo miré de arriba abajo)
Narciso: ¡soy un hombre, ya!...
Casandra: mmm... ¿sí?
Narciso: ¡sí!...
Casandra: pues si eres hombre, desnúdate...
Narciso: ¡¿qué?!
Casandra: eso, un hombre se desnuda ante una mujer...
Narciso: ¡ja!... tú no eres una mujer...
Casandra: ¡ah! ¿¿no??
Narciso: pues no, tú no has estado con ningún hombre...
Casandra: ¿y qué tiene que ver eso?...
Narciso: ¿ves? no sabes nada de la vida... una niña como tú se hace mujer, cuando
esta con un hombre...
Casandra: yo soy mujer porque nací mujer y punto...
Narciso: pero una mujer sin un hombre, no es mujer...
Casandra: entonces un hombre sin mujer, ¿no es hombre?... no entiendo...
Narciso: un hombre siempre es un hombre... no hay mucho que entender...
Casandra: Narciso... y tú... me mostrarías... como es ¿un hombre?
Narciso: mmm... ¿a qué te refieres?...
Casandra: a eso... quiero verte desnudo...
Narciso: estas loca...
Casandra: me dijiste que eras un hombre, quiero, quiero verlo... quiero verte...
Narciso: y tú... mmm... ¿me dejaras verte? como...
Casandra: ¿cómo qué? ¿acaso tú nunca viste, una mujer desnuda?
Narciso: (se puso colorado... y bajó la cabeza) no...
Casandra: entonces estamos iguales...
Narciso: iguales no, porque tú te has visto desnuda...
Casandra: jaja cierto... tú también... y... Narciso... ¿cómo es?
Narciso: ¿cómo es, qué?
Casandra: bueno, tú... eso que llevas entre las piernas...
Narciso: pues... bueno... mejor... te lo muestro... (Narciso se bajó los
pantalones lentamente estaba muy avergonzado, más Casandra estaba curiosa, hacía días
que quería saber como era un hombre, y como era ver a otra mujer desnuda... su primera
oportunidad ya la tenía a la vista)...
Casandra: mmm... es largo...
Narciso: sí, jeje...
Casandra: y... ¿cómo es?... no sé... (se acercó) ¿puedo tocar?
Narciso: sí... supongo que sí, es como tocarme... ¿el brazo?, forma parte de mí...
Casandra: (tímidamente con un dedo, rozó el miembro de Narciso)... es blandito...(se
entusiasmó) es suave, (ya tenía dos dedos acariciando... Narciso estaba volando... y
gritó muy fuerte cuando Casandra lo apretó con su mano)...
Narciso: ¡ayyyy! ¿qué haces? ¡bestiaaaaaa! (se separó hacia atrás)...
Casandra: lo siento, no fue mi intención... perdona...
Narciso: (tenía agarrado su miembro con cuidado y un dolor inmenso) eres de lo
peor... esto es muy delicado... uyyyy... (daba pequeños saltitos)... me lastimaste...
Casandra: perdona... es que... me deje llevar... me dio ganas de apretarlo...
pero ¿sabes? esto mucho no me gusta... ¿y a ti?...
Narciso: ¿a mí?...
Casandra: sí, quiero saber... ¿te gustó que te tocara?
Narciso: sí, no te imaginas cuanto, sentí algo muy extraño... hasta que me
apretaste...
Casandra: debo irme... ya vi lo que quería...
Narciso: oye, espera, ¿no quieres saber más?
Casandra: no, con eso es suficiente... (esto no es para mí, pensó, me gusta mas
Eunice)...
Narciso: está bien, tú te lo pierdes...
Casandra: que me puedo perder si tú nunca estuviste con una mujer, seguro no
sabes nada de nada...
Narciso: no me ofendas, los hombres nacemos sabiendo...
Casandra: jajaja eres muy gracioso...
Narciso: bueno... practicaré... y veras que luego te mostrare lo que sé hacer...
(enfadado)
Casandra: no gracias... ya no quiero saber nada... deberías practicar con otra,
mejor deberíamos hablar con personas que saben de esto ¿no crees?
Narciso: sí, en eso tienes razón...
Casandra: yo hablaré con Xenia (la que da hospitalidad) y tú con Gregorio (el
vigilante) él sabrá como es esto del sexo... es muy mayor... debe tener experiencia...
Narciso: estoy de acuerdo, cuando tengamos experiencia hablaremos de nuevo...
Casandra: me parece bien...
Y así luego de varios días, después de ver a Eunice mientras se desnudaba, supe que era
lo mío, allí me sentí diferente al día que vi a Narciso desnudo, sé que me excite, no
sé ni que era, pero era un calor interno, que sentí que me quemaba, ¡Dioses! que bella
era esa niña, esa mujer... sus pechos eran grandes y quise arrojarme hacia ellos, pero
hubo algo que me lo impidió... mi conciencia, ¿dos mujeres juntas? eso estaba mal...
pues los que venían a adoptar siempre eran un hombre y una mujer, los matrimonios eran
de hombre y mujer, me quedé pensando, y esa sería otra pregunta que tendría para Xenia,
mi madre, la dueña del orfanato, quien me había dado mucho amor incondicional, educación,
una familia...
Y llegó ese día... que nos llega a todas, ya tenía 11 años, y me sentía muy mal, había
pasado una semana horrible, me dolía todo el cuerpo, y me acosté temprano, Xenia estaba
preparando la cena cuando me levanté angustiada, algo corría por mi interior y fui al
baño, y la llamé a gritos... vino a mi encuentro y me sonrió, y yo la mire con miedo, y
me dijo "ya eres señorita"... mi hija... y me abrazó tiernamente... ¡Dioses!, pensé, me
estoy muriendo desangrada y ¿me abraza? llama a un médico por favor...
Xenia: hija... esto es normal para una mujer, te visitara una vez al mes...
Y allí me explicó todo, supongo que me lo tendría que haber dicho antes, me hubiera
ahorrado el pánico... ya me sentía mejor... y supe que era el momento para hablar de
todas mis dudas adolescentes con Xenia... por casualidad ella también quería hablar
conmigo... a partir de ese momento, nos pusimos serias...
Xenia: hija, ven, quiero hablar contigo, ya es tiempo que sepas... (se quedó
callada)
Casandra: sí madre, dime...
Xenia: quiero que sepas... bueno te explicaré algunas cosas que hacen los chicos
y las chicas...
Casandra: a mí me dio la sensación que querías hablarme de otra cosa madre...
Xenia: ¿de otra cosa?... no, no, eso será mas adelante... bueno te explicaré...
Casandra: ¿mas adelante? ¿estás nerviosa, madre?
Xenia: sí, no te preocupes es que no es fácil hablar de sexo con una hija... en
mis tiempos, nadie nos explicaba nada... así que escucha... (y yo me quedé pensando,
había algo más en su mente que hablar de sexo, y luego con el tiempo supe, pues Xenia
se animó a contarme la verdad)
Y así me explicó todo en lo referente al sexo con un hombre, pero yo quería saber que
hacían dos chicas... pero no me animé a preguntar... y así pasaron 4 años... había
cumplido 15 años, y estaba cada día mas entusiasmada con Eunice quien ya tenía 17 años,
próximos a cumplir 18, ¡cuánta belleza!, pese a que rengueaba un poco, y a muchos no
les gustaba, a mí me encantaba, al fin y al cabo nadie es perfecto, era tan dulce, y
tenía tanta ternura, algo que a mí me faltaba, yo era muy seria y tímida... pero ella
se portó muy bien conmigo, y terminamos descubriendo nuestros cuerpos una noche de luna
llena, con unas cervezas de por medio, nos encontramos en la cama, haciéndonos dueñas
del cuerpo de la otra, con la febril pasión de adolescentes... hasta que a la mañana
siguiente Xenia nos buscó y nos encontró desnudas, nos quería matar, pero luego con el
tiempo lo entendió... supo que así era feliz, y que más da... la vida es corta... y me
gustaban las mujeres, aunque fue algo que oculté, una buena parte de mi vida, y aún a
veces lo hago, hasta estar bien segura en donde me meto, ¿soy una cobarde? ¿o es que me
gusta sembrar aun mas misterio a mi vida?... ¡ja! Eunice con el tiempo se fue del
orfanato, al igual que Narciso, es más luego supe que terminaron juntos, me alegro por
ellos, espero que sean felices... algo que yo nunca busqué, la felicidad... ¿una utopía?
Mmm... ¿qué es ser feliz?... es tan difícil la vida para ser completamente feliz, creo
y estoy segura que la felicidad completa no existe, siempre tenemos un problema, por
mas pequeño que sea, siempre existe, la vida es una balanza de alegría y dificultades,
pues ambas se complementan, no existiría uno sin lo otro, el bien y el mal... esto me
parece que ya lo he dicho... ¿en otra vida? Mmm... meditaré...
Sólo sé que los eché de menos durante mucho tiempo... si alguna vez tuve amigos, ellos
podrían haber sido, pero bueno, luego... el tiempo me llevó por otros caminos, me hice
policía... tal vez para entender las conductas humanas, del por qué una mujer abandona
a su hijo, el por qué de la violencia diaria, me dijeron que debía estudiar sicología,
pero yo quería acción, y vaya que la tengo... o ¿la tenía?... aun sigo en contacto con
el orfanato desde que Xenia murió trato de acercarme y ayudar en lo que puedo... ¿qué
me pasa? veo sus ojos a lo lejos... no entiendo nada, acaba de pasar mi vida en un
instante, como si hubiese muerto, al menos eso es lo que te dicen, que ves pasar toda
tu vida frente a ti, cuando estás a punto de morir, acabo de recordar mi infancia, hace
tanto de ello... ya soy una mujer de 32 años... sin nadie por quien vivir ni por qué
luchar, en eso no cambié nada... siempre una solitaria... de pronto volví a mi terrible,
y si podía ser, peor realidad... ¿estoy llorando? siento llanto y gritos a mi alrededor
desconsoladamente, gente de blanco tocándome para hacerme reaccionar... gritando mi
nombre, Casandra... o para los conocidos Cassie... al menos cumplí con mi nombre... "la
que protege a los hombres y la mas bella"... que modesta mi madre Xenia, al ponerme ese
nombre... vuelven las voces y ya mis ojos azules, no quieren abrirse...
Doctor: hombre, por favor, déjela...
Darío: quiero morir con ella... me ha ayudado mucho, sin ella no estaría aquí...
Doctor: déjeme ver sus heridas... además no esta muerta...
Darío: tiene mucha sangre... me salvó la vida.
Doctor: por favor... cálmese... déjeme ayudarla... si no me deja verla, no podré
hacer nada...
Casandra: (el doctor me tomó la mano que sujetaba con fuerza el cuerpo de mi
amigo y compañero, su nombre Darío Tolomeo (guerrero), agente especial de la brigada de
drogas y secuestros... se supone que el jefe o sea "yo" debo cuidar de mis subalternos,
y la herida soy yo, así que cumplí con mi deber, aun sentía su llanto, su consuelo, sus
palabras)
Darío: shhh... amiga... ya estarás bien...
Doctor: seguro estará bien... la llevaremos al hospital y allí se repondrá,
perdió mucha sangre, y la bala sigue alojada en la pierna se recuperará muy pronto ya
lo verá...
Sandra: suéltala, vamos Darío deja que se encarguen los médicos, si no los dejas
actuar siguen perdiendo tiempo, y entonces en serio la perderemos...
Casandra: (¿no estoy muerta entonces?... siento voces a lo lejos)...
Andrea: ¿qué diablos pasó? ¿cómo se nos pudo escapar la situación así de las
manos?, eres un idiota, si se llega a morir te mato con mis propias manos, eso pasó
porque últimamente estas muy distraído, y por salvarte a ti, mira que casi la matan...
Sandra: ya, ya... Andrea cálmate... nuestra profesión es así, estamos siempre en
riesgo...
Andrea: pero no estar en riesgo por culpa de, de... ¡idiotas!...
Darío: ella, ella... yo... no vi cuando el delincuente me disparó... lo siento
tanto... ella se interpuso... y casi la matan... (lloró desconsoladamente)
Andrea: los hombres no lloran... actúan... (dijo con odio)
Sandra: Andrea ya basta... fue un accidente...
Andrea: fue una negligencia... haré el informe...
Sandra: primero hablaremos con Cassie...
Andrea: Cassie esta en la sala de operaciones, no puede decidir nada, y soy la
segunda a cargo... así que haré el informe...
Sandra: le arruinarás la carrera a Darío...
Andrea: ya se la arruinó hace tiempo...
Sandra: ¿que quieres decir?
Andrea: nada... yo me encargo de todo... luego iré a ver a Cassie...
Sandra: ¿te espero?
Andrea: no, tengo que pasar por Selene...
Sandra: estas muy enamorada...
Andrea: sí, es tan bella como la luna... su nombre lo dice todo...
Sandra: ojalá a mí me llevaran el apunte...
Andrea: Cassie es muy tonta, tal vez algún día se dé cuenta, cuanto la amas...
Sandra: ¿qué dices?
Andrea: no soy tonta...
Sandra: lo sé... pero ella... no se da cuenta... o no le intereso...
Andrea: ya lo hará...
Sandra: no lo hará... me he insinuado varias veces, y no me dice nada...
Andrea: bueno dale tiempo, ya sabes que es muy cerrada, no sabemos casi nada de
su vida privada, y eso que soy con la que más habla... siempre que quiero saber que
siente, saber algo de su pasado, me cambia de tema...
Sandra: ¿crees tú que le gusten los hombres?... bueno, sé que a veces sale con
Darío... ¡otro que esta enamorado de ella!...
Andrea: hagan fila... sí, sé que algo ha tenido con él... pero no la veo con un
hombre a su lado el resto de su vida...
Sandra: ¿lo dices en serio?
Andrea: sí, yo de esto sé mucho... tengo años... ja, ja...
Sandra: te cuento mi tragedia amorosa y... (le pegó en el brazo) ¿tú te ríes?...
Andrea: ¡¡ohhh!! el amor, el amor... es muy lindo y a veces muy cruel...
Sandra: sí, dímelo a mí... es terrible ver a alguien que amas todos los días, y
saber que no te pertenece, que ni siquiera piensa en ti...
Andrea: tranquila... ya lo hará...
Sandra: sí, pero no en mí... y tengo miedo que se enamore de otro, u otra...
Andrea: deberías hablar con ella, y sacarte la duda, siempre es mejor hablar y
aclarar la situación, te comes la cabeza durante todo el día, pensando en que estará
haciendo y con quien, averigua primero, tal vez mientras tú te la imaginas en la cama
con otra, y te devoras los sesos, Cassie está, mirando una película "sola"...
Sandra: siendo tan bella como es... no creo que este el fin de semana sola...
Andrea: ¿qué tiene que ver la belleza física?... hay mucha gente que esta sola
en el mundo, es una cuestión... ¿de la vida?... ¡qué se yo!... hay gente que le gusta
estar sola, porque no encuentra a su alma gemela, pero cuando la encuentras ¡¡Dioses!!
eso sí que es vivir...
Sandra: parece que tú la encontraste...
Andrea: sí, Selene es todo para mí... nos llevó tiempo darnos cuenta que éramos
una para la otra, porque tiene carácter fuerte...
Sandra: ¡ja! ¿mira quién habla?
Andrea: bueno, lo reconozco... pero el de ella es más fuerte... pero nada que un
par de mimos y besos no puedan arreglar... mmm... y por ti ya encontrarás a tu alma
gemela no te preocupes...
Sandra: ya la encontré... sé que es ella...
Andrea: ¿estas segura? pues deberías averiguarlo... tal vez ella piense lo mismo
de ti... y ninguna de las dos se anima a decírselo... bueno nos vemos luego, tenemos
que seguir hablando, sobretodo cuando hayas hablado con Cassie... hazlo, te sentirás
mucho mejor, no hay nada peor que la duda, ¿me quiere?, ¿no me quiere?, siempre por mas
dolorosa que nos parezca es mejor ir con la verdad, ir de frente en la vida...
Sandra: gracias... me hizo bien hablar contigo...
Andrea: no hay de que... después te mando la cuenta...
Sandra: graciosa... estas muy chistosa últimamente...
Andrea: sí, me río porque estoy enamorada, pero hoy tengo ganas de apretarle el
cuello a alguien... nos vemos, haré el informe...
Sandra: Andrea...
Andrea: ¿sí?
Sandra: ¿qué crees que le pasa a Darío?... él nunca reaccionó tan mal en un
operativo...
Andrea: aún no puedo decirte nada... pero estoy investigando... no le digas a
nadie... ni siquiera a Cassie, sabes como se pone si sabe que trabajo a sus espaldas...
Sandra: quédate tranquila... ¿crees que está en algo malo?
Andrea: sí... y muy malo... cuando tenga mas datos, hablaré con Cassie, pero por
favor ahora no digas nada...es muy peligroso...
Sandra: confía en mí...
Andrea: lo hago, por eso te lo dije... nos vemos...
Sandra: sí, hasta luego... (se quedó pensando en Darío, ¿en qué lío estará
metido?... de pronto sacó a relucir mucho dinero... está mas nervioso que de costumbre...
eso hasta yo lo note... es raro que Cassie no se haya dado cuenta... ella es muy astuta...
tal vez por eso ella también esta nerviosa últimamente... la veo distinta, algo está
pasando en la brigada... ¡Y siempre soy la última en enterarme!... iré a verte amor...
¿cuándo me dirás mi amor?... ¡¡ohh!! Cassie te quiero tanto...)
En el hospital...
Sandra: hola Darío... deberías ir a descansar... estás muy mal...
Darío: no quiero irme, quiero verla cuando despierte...
Sandra: sé que la quieres mucho pero...
Darío: pero nada, tú no entiendes...
Sandra: sí que entiendo lo que sientes... yo también la quiero...
Darío: lo sé...
Sandra: ¿lo sabes?
Darío: sí, hay que ser ciego para no darse cuenta...
Sandra: pues ella debe serlo...
Darío: ella no mira a nadie...
Sandra: lo sé... pero algún día, querrá ver a alguien y cuando ese alguien no la
mire, sabrá lo que sufrimos nosotros...
Darío: eso que dijiste es muy feo... si la amas tanto no quisieras que sufra por
amor...
Sandra: sí tienes razón, ya ni sé que digo, es que tengo tanto dolor... y hoy que
casi la pierdo para siempre... pensé que no la vería nunca mas... ¿estás bien?
Darío: (se puso a llorar)... por mi culpa casi la perdemos...
Sandra: sí, luego tendrás que dar varias explicaciones, del por qué no actuaste a
tiempo... Andrea, fue hacer el informe...
Darío: no me importa Andrea... sólo quiero que Cassie salga de esto... ella es
la única mujer que me dio algo en toda mi miserable vida... después de todo lo que he
pasado, ella me ha dado la esperanza de volver a vivir...
Sandra: tranquilo, será mejor que te vayas a descansar, vete a tu casa, yo te
aviso cuando despierte... anda, vete...
Darío: no quiero... me quedaré...
Sandra: allí viene el doctor...
Darío: Doctor, Cassie ¿esta bien?
Doctor: ¿se refiere a la jefa de la brigada?
Darío: sí... dígame...
Doctor: es una mujer muy fuerte... saldrá de esta... ahora esta descansando...
Sandra: ¿podemos verla?
Doctor: no, le recomiendo sobretodo a usted, hombre, váyase a descansar... la
señora no despertará hasta la noche... pueden volver luego... lo siento, debo irme...
Darío: sí, sí...
Sandra: bueno... que suerte que está mejor... ¿vamos?
Darío: sí, vamos...
El resto del día para Darío, había sido como los últimos, una pesadilla, había entrado
al mundo de la droga, drogas y alcohol muy mala combinación... su departamento era un
desastre, todo revuelto, como su vida... lanzó una botella de whisky contra la pared,
al verse en ese maldito estado reflejado en el espejo de su habitación, al mirar y
sentir en su maldita cabeza los ojos de Cassie, la voz de su amiga, cuando la hirieron
por su culpa, porque sus reflejos ya no eran los de antes, porque se había metido en un
círculo donde ya no podía salir, donde había ganado mucho dinero, quedándose con droga
secuestrada en los operativos, y vuelta a vender, había hecho mucho dinero de esa forma,
pero se lo estaba consumiendo, y ahora debía él a los narcos y con eso no se juega una
vez que entras no salís, la bala en ese operativo, había sido una advertencia, en la
próxima no saldría vivo, a no ser que pagase con una nueva información, tenía que
decirles donde sería el próximo operativo, se había vuelto en un informante, y cuando el
operativo se llevaba a cabo, debía rescatar gran parte de la droga desde su posición,
para devolverla a los narcos... estaba en un gran lío... sólo que él no pensó que podía
arrastrar en su maldita vida, a su amiga y compañera, a Cassie, una mujer derecha, leal,
con un sentido del deber envidiable, una mujer que en todos sus años de trabajo policial
conoció todos los males de la humanidad, seres humanos que para escaparse de un mundo
que era cruel, pasaron a otro de ensueño en el primer momento, el mundo de las drogas,
para luego hacerse mas cruel y convertirse en una verdadera pesadilla, hasta que la
muerte tocara sus puertas y acabara con su sufrimiento, entrar en las drogas, en la
prostitución, en el crimen, en el secuestro, odiaba todo eso, pero mas que nada odiaba
a los secuestradores, esos que te quitaban tu libertad, por eso cuando ingreso a la
policía, no paró hasta ser la jefa de la brigada de drogas y secuestros... Darío esbozó
una sonrisa pese al estado demencial en el que se encontraba, eso hacía Cassie con él,
recordarla, lo hacía feliz... cayó en la cama, y no despertó hasta el otro día...
Por su parte esa noche Cassie despertó en el hospital... se encontraba mejor... aunque
muy dolorida... y se puso a pensar en lo sucedido, había pasado algo muy extraño, pues
le pareció que el delincuente que disparó salió de la nada, era como que no encajaba en
la operación que se estaba llevando acabo, era como que quería matar exclusivamente a
Darío... algo había salido mal, alguien había hablado, ¿cómo sabían donde estaríamos?
eso no se le escapaba, ¿tendría algún soplón en la brigada?... unos golpes en la puerta
la sacaron de su estado...
Andrea: ¿podemos pasar?... sé que no es horario de visitas...
Casandra: sí pasa... ser jefa tiene sus ventajas...
Sandra: ¿cómo estás? (los ojos se pusieron llorosos)
Casandra: tranquila estoy bien...
Selene: hola Cassie... nos diste un buen susto...
Casandra: sí... y ¿Darío?
Andrea: él, se fue a su casa estaba muy cansado...
Sandra: y angustiado...
Andrea: sí... ( dijo de mala gana)
Casandra: ¿qué pasa, Andrea?
Andrea: ¡¿qué pasa?! ¡casi te matan por su culpa!... debemos hacer algo con él...
Casandra: cuando salga de acá hablaré con él...
Andrea: hazlo...
Sandra: Andrea presentó el informe...
Casandra: esta bien... ¿qué pusiste?
Andrea: lo que vi...
Casandra: Andrea...
Andrea: puse lo que... ¡maldito drogadicto!...
Casandra: esta enfermo...
Andrea: fue su elección... no volverá a poner la vida de nadie en peligro, y
menos la tuya... pudiste haber muerto...
Casandra: gracias por preocuparte...
Sandra: todas lo hacemos...
Casandra: sí, gracias también a ti Sandra...
Sandra: sabes que haría mucho mas por ti, lo que quieras...
Casandra: lo sé...
Sandra: ¿lo sabes? y ¿por qué no me dejas hacerlo?
Casandra: (le tomó la mano) porque tú mereces algo mucho mejor... bueno, Andrea,
dime todo lo que sabes...
Andrea: hoy debes descansar, pasado mañana te dan el alta y allí hablaremos...
Casandra: ahora...
Andrea: no, ahora no...
Casandra: aggggrrg... ¡eres mas dura que yo! comprendo a Selene...
Selene: gracias... pero esa es una de las cosas que mas me gustan de ella, no se
lo digas... jajaja...
Casandra: no te preocupes, es un secreto, total está aquí a unos centímetros, no
escuchó nada...
Andrea: jajaja... bueno debemos irnos o nos echarán, mañana será otro día...
Casandra: y pasado mañana también...
Andrea: ja, ja, me encanta tu sentido del humor... ¡graciosa!
Sandra: hasta mañana... (besó suavemente la frente de Casandra)
Selene: hasta mañana Cassie, me alegra verte mejor...
Casandra: gracias chicas por venir...
Sandra: ¿no tienes a nadie que quieras que le avisemos? digo... parientes...
Casandra: no, esta bien así...
Sandra: como tú quieras...
Casandra: gracias... (las chicas se fueron y ella se quedó pensando) ¿no tengo a
nadie?... tengo a Xenia en mi corazón... Xenia, mi madre... (cerró los ojos y recordó
aquella cruel conversación, pero necesaria, para saber todo, bueno, casi todo, pues
luego se dio cuenta que no valía la pena saber más, tal vez algún día se levantara con
esa pregunta, ¿por qué me abandonaron mis padres?), fue algo que no quise saber de los
labios de Xenia, quien para mí siempre será mi verdadera madre, aunque no tengamos la
misma sangre, ella me dio su amor incondicional y hoy soy lo que soy gracias a ella, me
ha dado todo... recuerdo aquel día que no la deje terminar de hablar, no quería saber
como había llegado hasta el orfanato, ella se puso muy mal, nunca la había visto llorar
y me di cuenta que tenía miedo de perderme, ¡cuánto me amaba esa mujer!, fuimos la una
para la otra, me lo demostró miles de veces, siempre atenta a mis caprichos, que no me
lastimara, que no saliera sola por ahí, siempre quería saber donde me encontraba, bueno
como toda madre, cuando murió, una parte de mí se fue con ella, aún tengo su diario
personal, ese diario que nunca me atreví a leer, porque sé que allí está mi historia,
hay días en que quiero abrirlo y saber de donde vengo, y otros días quisiera quemarlo,
para no saberlo, para no saber quienes fueron los crueles que me abandonaron y desde
aquel día el tiempo paso y pasó, como todo, y nunca mas me interesó, saber el porqué me
dejaron, de donde venía... lo importante es que a ella no le importó y me crió, me cuidó,
me educó... me amó, ahora solo me importa hacia donde voy... ¡si yo supiera hacia dónde
voy en la vida!... a veces me siento tan indiferente a la vida, ¿será que no encontré
el amor?... ¿amor? ¿me estaré volviendo vieja? ¿estoy pensando en el amor?, cuando
nunca me importó, ¿será la edad?, ¿será que estuve al borde de la muerte? ¿será que ya
me cansé de mi soledad? o simplemente será que descubrí que soy mortal, y también
necesito amor... un alma gemela... ¿donde diablos estará mi alma gemela? ¿qué estará
haciendo ahora?... ¡ja!, ¡alma gemela!... seguro la mía no existe... pues tarda mucho
en llegar... ya tengo 32 años y siento que la vida se me va...
Al llegar el amanecer, en la zona aristocrática de la ciudad de Atenas... en la mansión
de la familia Pipolos... padre e hija demostraban sus diferencias...
Aristóteles: ¡hija! ¿cómo puedes pensar hacer eso?, ¡no puedo permitirlo!
Zoe: padre, déjame aprender lo que es ganar dinero por mi cuenta, no quiero todo
servido.
Aristóteles: pues debes ser la única persona en el mundo que rechaza su fortuna
para ir a trabajar, eso no va con nuestra clase social...
Aristóteles: ¡padre! ¿cómo puedes hablar así?... creí que eras mas sensible...
yo no quiero robar, quiero trabajar y me parece un empleo digno, además, yo no estoy
renunciando a mi fortuna, solo quiero saber como es ganar dinero por uno mismo...
Aristóteles: te ofrezco el mundo a tus pies y quieres ir a trabajar no sé donde,
¿por qué no empiezas en mis oficinas?
Zoe: porque sería mal vista, dirían "ahí viene la hija del jefe, trátenla bien,
díganle todo que sí, como a una loca", y no quiero eso, quiero que me traten de igual a
igual, quiero ser yo, por una vez en la vida y no la hija de...
Aristóteles: creí que estabas orgullosa de mí...
Zoe: y lo estoy, por favor créeme y entiéndeme, no es eso... es sentirme libre de
hacer algo distinto, quiero ser una humilde trabajadora... quiero probar...
Aristóteles: esta bien, haz lo que tú quieras pero cuando sudes bastante y no te
paguen horas extras no vengas a pedirme ayuda...
Zoe: padre... mmm...
Aristóteles: bueno es que no quiero que pases por lo que pasé yo, me costó mucho
hacer nuestra fortuna, el mundo es distinto detrás de las paredes de nuestra mansión,
la gente es cruel, y si te pueden pisotear, mientras le pides ayuda, mejor para ellos...
Zoe: padre, no toda la gente es mala... hay gente buena detrás de estas paredes
también...
Aristóteles: sé mucho más de la vida que tú, pero lo acepto, tienes razón, debes
vivir tu vida, golpearte sola, ojalá que encuentres a alguien que te acompañe en el
camino de tu vida, que te vaya mucho mejor que a mí... hija mía sabes que te quiero con
toda mi alma, eres lo único que me ha quedado en la vida, tu madre... ya sabes, anda
por ahí paseando y gastando mi fortuna... la verdad no sé a quien saliste... eres tan
humana hija, te quiero... estoy orgulloso de ti...
Zoe: gracias padre, no esperaba menos de ti...
Aristóteles: bueno y dime... ¿dónde será tu empleo?...
Zoe: ¡ah, no!, eso no te lo diré, me mandaras guardaespaldas, gente que me
custodie y no quiero eso, quiero ser libre...
Aristóteles: hija, entiendo tu libertad, pero debo saber donde trabajaras, tengo
miedo por tu seguridad, ya perdí... mmm...
Zoe: dime... ¿qué perdiste?...
Aristóteles: nada... olvídalo...
Zoe: ¿por qué nunca me terminas de contar lo que te atormenta?...
Aristóteles: algún día hijita, algún día...
Zoe: esperaré lo que haga falta... te quiero papá...
Aristóteles: y yo a ti...
Zoe: debo prepararme no quiero llegar tarde en mi primer día de trabajo... estoy muy emocionada...
Aristóteles: al final no me dijiste donde trabajaras... dime...anda...
Zoe: te diré, pero en serio, sin guardaespaldas... además trabajaré muy cerca de la ley...
Aristóteles: ¿la ley?
Zoe: sí trabajaré de camarera en el bar que esta frente a la comisaría... así que allí tendré siempre custodia policial...jajaja...
Aristóteles: no me parece gracioso... ¿camarera? y ¿sirviéndole a esos policías?... ¡ja! nunca me gusto la policía...
Zoe: jajaja ¡qué cara has puesto!... bueno, debe haber buenos y malos como en todos lados... ¿no? hay empresarios buenos y malos...
Aristóteles: sí, sí, ya entendí... bueno ven aquí y dame un beso... buena suerte... y ¿cuánto ganaras?
Zoe: no sé...
Aristóteles: ¿no sabes?, ¿trabajaras y no sabes por cuánto?
Zoe: la verdad me dijeron algo, mas o menos, pues dicen que sacas mas con las
propinas que dejan los clientes...
Aristóteles: claro... ¡ojo con esos clientes!, si alguno se pasa de listo le das
una bofetada ¿entendiste? Nadie toca a mi hija...
Zoe: sí padre, nadie tocará a tu hijita, salvo que me guste, jajaja, ¡hey!
pusiste una cara... en serio, déjame cuidarme sola, ya soy una mujer tengo 23 años...
Aristóteles: tienes 22, aún falta para tu cumpleaños... además, para mí, siempre
serás mi niña... y dime... ¿qué harás con tu carrera?... aun te faltan materias para
recibirte... "mi licenciada en historia antigua"...
Zoe: "licenciada" ¡que bien suena!... estudiaré de noche... no te preocupes...
Aristóteles: no te preocupes, no te preocupes, ¡hijos modernos!, cómo esta el
mundo hoy hay que preocuparse por todo, la gente anda loca por la calle...
Zoe: bueno, no solo por la calle... ¿mmmm?...
Aristóteles: ¡ja, muy graciosa!... insinúas... ¿que estoy loco, ya?... jajaja
ven aquí, te daré una paliza...
Zoe: jajaja... ¡hey! aun estas en buen estado... (la tomó de la cintura y la
abrazó)
Aristóteles: ya estoy viejo hija.... me he fatigado y solo te corrí un poquito...
jajaja... tienes razón, estas hecha una mujer... deberías hacerte cargo del negocio...
Zoe: no, no y no, ya lo discutimos varias veces, tú tienes socios, que se hagan
cargo los hijos de Savalas, yo ya tengo suficiente dinero como para vivir bien el resto
de mi vida y las que vengan, quiero libertad...
Aristóteles: y la tendrás hija... no haré contigo lo que hice conmigo... después
de un tiempo me olvidé de vivir... cuando perdí a... (bajó la cabeza triste)... me
dediqué hacer dinero y más dinero, sin pensar en nada ni en nadie, hasta que me casé
con tu madre y luego llegaste tú para iluminarme la vida, pero tu madre fue tan... tan
egoísta como yo y no tuvimos un matrimonio feliz, por eso eres todo lo bueno que me
queda en la vida y no quiero que te pase nada, me moriría de tristeza... Zoe... (se
abrazaron y unas lágrimas recordando el pasado bajaron lentamente por las mejillas del
hombre viejo y cansado).
Zoe: shh... ¿estás bien papito?
Aristóteles: sí hija, ya paso... vete a trabajar, llegarás tarde...
Zoe: ¿seguro estas bien? no quiero dejarte así...
Aristóteles: sí, ve tranquila... llámame cuando llegues, quiero saber como te
fue... no, espera, hoy debo ir a Berlín... salgo a la noche, bueno... yo te llamaré...
Zoe: está bien, me iré... cuídate...
Aristóteles: tú también...
Zoe salió por la puerta hacia su habitación para terminar de arreglarse y el padre
llamó a su guardia personal...
Aristóteles: oye, quiero que alguien se ocupe de la seguridad de mi hija, pero
que no lo vea ¿entendiste? si se da cuenta, quedas despedido...
Guardia: sí señor...
Aristóteles: síganla... y sobre todo, la cuidan, que no le pase nada...
Guardia: sí señor...
Aristóteles: vete... (se quedó pensando, "ya perdí una hija... no puedo perder
dos"...).
Y así Zoe salió de su mansión rumbo a su primer trabajo estaba muy emocionada, recorrió
media ciudad, se fue en bus, para no levantar sospechas de quien era en realidad, se
cambió el apellido, no le gustaba alardear que era hija de un millonario, era una joven
muy sencilla y al buscar este empleo, quería experimentar mas la vida desde otro punto
de vista desde la lucha diaria de ganarse el dinero justo para poder comer, y saber que
no te alcanza a fin de mes, iba a descubrir una nueva vida, algo totalmente distinto,
iba a descubrir como vivía la gente común y corriente, la gente en el mundo real, y no
lleno de fantasías como había sido el suyo, rodeada de tanto lujo sin pasar penurias ni
dolor, no saber lo que era no tener el dinero suficiente para salvar a un ser querido
cuando no te alcanzaba el dinero para comprar los remedios necesarios, iba simplemente
a "vivir"... llego al bar y se presentó ante la señora mayor que había visto hacía dos
días, luego que se le ocurrió buscar el empleo en el diario y ya habían acordado el
horario y el día que empezaba con su labor detrás de la barra para servir a los clientes
que se pusieran en ella... y a veces atender a los que se sentaban en las mesas...
La mañana transcurrió tranquila, había atendido a varios uniformados que tomaban el café
puro, sin azúcar y una galleta, ella recordaba sus desayunos con todo, no le faltaba
nada, y estos que tenían que estar alertas todo el día tomaban solo ¿café?... tal vez
por eso estaban alertas... ya era cerca del mediodía, cuando entró otro grupo de policías
pero sin uniformes ¿cómo se dio cuenta? porque dos pidieron café sin azúcar y una
galleta...
El resto del día paso sin problemas, fue conociendo a casi toda la comisaría, pudo
escuchar que algunos estaban preocupados por una compañera, que habían herido...
Pobre pensó, debe ser duro ser policía...
Y así pasó su segundo y tercer día... y también para Cassie, ya le habían dado el alta,
y tan fuerte como era, no quería quedarse en su casa, así que Andrea la llevó a la
comisaría, allí todos la saludaron, entre abrazos y besos, estaba hastiada, eran cosas
que la ponían incómoda, y Andrea se divertía por la cara de su compañera, pues, nunca
supo si eran amigas, Cassie era muy callada... solo hablaban de cosas del trabajo, nada
personal, Andrea quería saber más, pues ella le contaba todo sobre su relación con
Selene, pero era imposible sacarle algo a Cassie, aunque Andrea ya se había acostumbrado
a su forma de ser, a veces le quería dar un golpe para hacerla reaccionar, le había
tomado mucho cariño, así que decidió que para ella Cassie era una amiga, aunque nunca
se lo había dicho...
Sandra: hola Cassie se te echaba de menos...
Casandra: gracias ya estoy mejor...
Sandra: pero igualmente deberías hacer reposo... debes cuidarte un poco mas,
parece que no te importa vivir o morir...
Casandra: ¿la verdad? me da lo mismo...
Sandra: pero no puedes decir eso... aun eres joven, tienes mucha gente que te
ama... Es como que has perdido la esperanza...
Casandra: tal vez, siento que, no sé explicarte me falta algo para completar mi
vida, mi alma... y el tiempo pasa y no llega...
Sandra: tampoco lo buscas... tú esperas al príncipe azul sin buscarlo, si vas de
tu casa al trabajo y del trabajo a tu casa... no quieres salir a ningún lado... te he
invitado muchas veces y me rechazas siempre... sé que sales con Darío algunas veces, no
entiendo porque no te gusta salir conmigo, podríamos divertirnos...
Casandra: no tengo nada contigo, soy yo... lo siento... no quiero herirte, pero
estoy en un momento de mi vida, que no sé lo que quiero, me acostumbre tanto a estar
sola que a veces me encanta mi soledad, y otras quisiera tener a alguien a quien amar,
que me ame... pero estoy buscando a la persona que me abra el alma... y no la encuentro,
esa persona... ¿cómo se dice? ¿mi alma gemela?...
Sandra: sí... pero si no te das a conocer, será muy difícil encontrarla... sé
que es tu manera de ser, tienes misterio detrás de esos ojos tan azules... ¿qué
escondes?
Casandra: nada...
Sandra: ¿y por qué no me dices que buscas?... sabes que yo te quiero... es como
que le temes al amor...
Casandra: te diré a lo que le temo... al abandono... ya lo hicieron una vez... y
no soportaría entregarme a alguien con todo mi ser, y que me dejara... a eso le temo...
¿soy cobarde?
Sandra: no, no lo eres... el amor es a veces difícil... pero debes darte más a
la gente... eres una gran persona que esconde un corazón muy grande... inténtalo, la
vida es muy corta...
Casandra: lo sé... gracias por el consejo, ¿sabes? cuando me hirieron, me vino a
mi mente toda mi vida, y me di cuenta que no tengo nada... que me dediqué a trabajar
sin parar, y mi vida la dejé a un lado, hoy me siento diferente, es como no sé
explicarlo... es como que tengo algo mas de esperanza en la vida, será porque vi la
muerte, hoy siento que el amor de mi vida está muy cerca...
Sandra: (la miró con ternura)... ¿lo dices en serio?
Casandra: sí... tengo esa sensación... ¿te enamoraste alguna vez?... no te digo
tener sexo casual... porque yo lo he tenido... hablo del amor en serio... de ese que te
acompañará por siempre...
Sandra: sí... y lo estoy... pero...
Casandra: ¿pero qué?
Sandra: ella no se da por enterada...
Casandra: pues a lo mejor es tan tonta como yo, que en cuestiones de amor, nunca
me di cuenta de nada...
Sandra: Cassie...
Andrea: vaya, aquí estás... (Sandra pensó... siempre tan inoportuna) te estoy
esperando, vamos a la cafetería, debes alimentarte bien...
Casandra: bueno vamos... ¿me ayudas Sandra?
Sandra: sí... apóyate en mí...
Al llegar a la cafetería...
Andrea: ¿van a tomar café amargo a esta hora, chicos?
Alejo: sí, necesitamos energías... jajaja... hay chicas muy guapas y muy solitas...
Andrea: yo tengo compañía... ¿y tú Cassie?
Casandra: yo necesito mas energías, anoche no cene muy bien, así que almorzaré...
(y le sonrió a Alejo, ignorando el comentario de chicas muy guapas y solitas, Andrea
sonreía por dentro, por la cara de decepción de Alejo).
Dueña: Zoe atiende a la joven...
Zoe: buenos días... ¿qué se va a servir?...
Casandra: (sin mirarla, cerró los ojos y se perdió en esa voz tan dulce, era
como que la había escuchado siempre en su mente) ¿cuál es el plato del día?
Zoe: pastas... espagueti...
Casandra: bueno tráeme un espagueti con salsa...
Zoe: ¿y para tomar?... (Zoe se quedó mirándola en silencio, ese rostro tan
perfecto, solo esperaba ver sus ojos, pero Cassie aun los mantenía cerrados... hasta
que Alejo (el vencedor) la tocó y le dijo)...
Alejo: ¡oye!, parece que te estas durmiendo... (y Cassie abrió los ojos de golpe
y Zoe trató de seguir escribiendo la orden pero se perdió en la luz inmensa de esos ojos
tan azules como el mismo cielo, sintió la electricidad en su cuerpo, el fuego en sus
ojos... lo mas lindo es que a Cassie le estaba pasando lo mismo... la luz inmensa de
esas esmeraldas verdes le había iluminado el alma y suspiró... cuando Alejo volvió aa
hablar pero esta vez a Zoe)... ¡oye! ¿te quedarás allí parada? se te acaba de caer el
lápiz...
Zoe: lo siento... (se agachó y lo recogió)...
Alejo: Cassie te dijo que quiere una gaseosa... aunque seguro le gustaría mas el
vino, pero estamos de servicio... ¿no es cierto Cassie?
Casandra: ¿eh? sí, sí claro...
Por su parte Zoe se retiró intimidada por esos ojos... y temblando terminó de escribir
la orden en su papel, antes de pasarlo a la cocinera...
Cocinera: ¡oye! ¿que dice acá?
Zoe: ¿dónde?
Cocinera: aquí, pusiste CassieX...
Zoe: nada, nada, solo quiere espagueti...
Cocinera: espagueti CassieX, ¿es una nueva marca?
Zoe: no, no... es solo el nombre de la clienta...
Cocinera: ¿Cassie con X?... muy raro...
Zoe: ¿con X?
Cocinera: sí mira... niña, ¿en que estas pensando?
Zoe: en nada... no sé... sólo la puse... (se quedó pensando en la X, su mano la
llevó a escribir eso, pues ni se había dado cuenta... ¿una X?, una voz a lo lejos la
sacó de su pensamiento).
Cocinera: bueno, listo, ya marchan... los CassieX... je, je...
En la mesa:
Casandra: ¿Alejo?
Alejo: ¿sí?
Casandra: ¿yo pedí gaseosa?
Alejo: sí...
Casandra: pues ni me escuché...
Alejo: es verdad lo dijiste muy bajito, como susurrando... pero tengo buen oído...
jeje...
Casandra: sí...
Andrea: mmm... me parece a mí, o quedaron las dos muy ¿cuál sería la palabra?...
mmm... ¿tontas? ni siquiera dejó pedirle algo para mí...
Sandra: sí, es muy mala camarera, se fue sin recibir nuestra orden... (estaba
celosa, Cassie nunca la había mirado así, con tanta intensidad).
Alejo: bueno, cuando vuelva le pides, o si la ves la llamas y listo... Cassie,
dime como te encuentras, ¿estás mejor?
Cassie: sí, aunque me duele la pierna pero bueno... hay que seguir...
Al rato...
Zoe: aquí tiene su espagueti...
Casandra: mmm... huele bien...
Zoe: sí, que lo disfrute... (en eso al girar le pega en la pierna herida a
Cassie).
Casandra: uyyyy...
Sandra: cuidado, no te das cuenta que esta herida, eres una...
Casandra: ¡Sandra!
Zoe: lo siento, no quise golpearla... ¿le duele mucho?
Casandra: ya pasó, no te preocupes...
Sandra: ¡ja! ¡linda camarera!... seguro nunca trabajaste en esto ¿verdad?
Zoe: nadie nace sabiendo... todo es cuestión de práctica...
Sandra: pues practica en tu casa, ¡nena!... no con nosotras...
Zoe: lo siento... (dijo toda colorada de vergüenza).
Casandra: no te preocupes...
Andrea: bueno, ya está Sandra... ¡niña! Tráeme un plato como el de Cassie, eso
parece estar muy bueno...
Zoe: con gusto señora, lo haré...
Andrea: ¿mmm... señora?
Casandra: Ja,ja, pasando los 30, ya somos ¿señoras?
Sandra: ustedes son las mayores acá, yo aun no los pasé... pero tráeme lo mismo
que las señoras... sin salsa...
Casandra: gracias...
Sandra: ¿qué?
Casandra: se dice... "gracias"...
Sandra: gracias... ¿señorita? camarera...
Zoe: de nada... señora... (le susurró por lo bajo, con una sonrisa que Cassie
vio y casi se desmaya, de la dulzura de esa niña, Zoe se retiró a la cocina).
Casandra: jajaja, también te dijo señora...
Andrea: estamos haciéndonos mayor...
Casandra: no hablemos mas de la edad por favor... la comida me caerá mal...
Andrea: ¿cuánto crees que tiene, la niña?
Casandra: ¿18?, se ve muy joven...
Sandra: para mí tiene más...
Andrea: apostemos...
Casandra: ¿apostar?
Andrea: sí... yo digo... mmm... mas de 20...
Casandra: mmm... yo 18...
Sandra: yo digo 40...
Andrea: ¡hey!...
Sandra: fue un chiste... ¿de cuánto te gustan a ti?
Casandra: ¿a mí?... a mí no me gustan las mujeres...
Sandra: ¿no?... (desilusionada).
Casandra: bueno, tan jóvenes...
Sandra: (se quedó helada, le confirmaba que le gustaban las mujeres después de
tanto tiempo estar en la duda, la tocó a Andrea por debajo de la mesa).
Andrea: vaya... la señora es de mis gustos...
Casandra: sí... pero no me gusta tu novia...
Andrea: ja, ni se te ocurra...
Sandra: ¿y qué haces saliendo con Darío?
Casandra: me entretengo de vez en cuando... es solo eso...
A todo esto... Zoe de vez en cuando levantaba la vista para verla y veía a una mujer
hermosa, nunca se había sentido así por nadie, tan atraída, pero mas que ver la belleza
externa, que era inmensa en esa mujer, era algo que le decía que la mirara, no podía
evitarlo... a Cassie le pasaba lo mismo comía lentamente los espaguetis pensando en el
verde de esos ojos, pero no podía darse vuelta ya que se había sentado dándole la
espalda a la barra... Zoe volvió con el resto de los platos, los sirvió en silencio,
mirando de reojo a Cassie, pasó el tiempo y terminaron de almorzar ya debían volver a
la comisaría...
Andrea: bueno, vamos que te alcanzo a tu casa...
Sandra: yo la llevo...
Casandra: esta bien, no se preocupen... puedo tomarme un taxi...
Alejo: te llevo yo... camarera, la cuenta por favor...
Sandra: te ayudo a levantarte... (en eso vino Zoe)...
Zoe: ¿necesita ayuda?
Sandra: no, gracias...
Zoe: lamento mucho lo de su herida...
Sandra: gracias...
Zoe: ¿ella no sabe hablar?
Sandra: n... (enfadada, Cassie le cortó la respuesta).
Casandra: sí, sé hablar... es solo que ella es más rápida que yo... le gusta
hablar mucho...
Zoe: (sonrió)... cuídese... (susurró, Cassie no la escucho, ya se retiraba).
Sandra: graciosa...
Andrea: vamos...
Zoe esperaba algo mas aunque sea "gracias", "hasta pronto", Alejo pagó la cuenta y se
fueron... con la mirada puesta en la espalda de esa mujer, en ese cabello negro,
moviéndose lentamente al viento...
Y así pasó otro día de trabajo...
Zoe llegó muy cansada a su casa, claro no estaba acostumbrada a estar tanto tiempo
parada, pero estaba feliz, había cumplido con su humilde sueño, trabajar por su cuenta
y saber como vivía la gente normalmente... se duchó y se fue a dormir no sin antes ver
en su espejo el rostro de esa mujer tan hermosa... un azul profundo invadió su alma...
Del otro lado de la ciudad, en la zona mas humilde estaba una mujer alta, muy bella, de
cabello negro y largo, haciendo exactamente lo mismo, muy cansada y agotada por el
stress de su trabajo, por su herida, y además de haber sido una semana agotadora, se
reflejaba su imagen en el espejo y el verde invadió su alma, y luego de tantos días le
salió una sonrisa del alma, se miró de nuevo y se dijo... ¿estoy sonriendo? ¿cuánto
hace que no hago esto?... tengo una linda sonrisa... ja, ja, ha vuelto mi modestia...
Ella me ha hecho sonreír... ¿¿¿qué hago a mi edad mirando niñas???... no debe tener mas
de 18... al final la apuesta quedó en la nada, ya a mis 32, me siento vieja... jajaja...
vamos abuelita a la cama...
Había pasado casi una semana desde que se habían visto pero Cassie, no hablaba mucho
solo lo necesario con esa niña, le pedía el café, le decía gracias y hasta mañana...
pero muchas veces se encontraban mirándose la una a la otra, en silencio y bajaban sus
ojos como si fuera pecado mirarse... ¿qué ciego no daría su vida por ver los ojos de
otra persona?... mirarse era tan puro como la claridad de sus ojos...
Pasó otro día para ambas... y llegó la noche...
Cassie se encontraba ya en la cama que era tan solitaria como ella, fue su elección de
vida, nunca llegó a nada con nadie... y comenzó a acostumbrarse a ser así... ya formaba
parte de su vida, de su personalidad, a veces se asustaba de ella misma al ser tan
distante con la gente y parecer fría, por dentro sabía que era una cobarde en
cuestiones de amor, siempre lo había sido, nunca se había entregado con el alma a nadie...
a veces se confundía, no sabía por qué lo hacía, si era porque no había encontrado a esa
alma gemela o era simplemente por no querer depender de nadie, ¿eso era el amor?, eso
es lo que siempre creyó, y ella no iba a depender de nadie, del amor de nadie, se había
planteado eso hacía mucho tiempo desde cuando era una adolescente, y veía a sus
compañeras desesperadas, tratando de gustarles a los chicos, que las tocaran, de ir a
bailar, de salir, ella no era así, odiaba esas cosas, prefería quedarse en su casa, en
el orfanato, leyendo un libro, mirando una película, en la soledad de su alma... se
acostumbró tanto a eso que ya de grande siguió con lo mismo, ¿le costaba cambiar? o era
que aun no había encontrado a esa persona que te mueve por dentro, que por ella cambias,
que por ella, haces y harías de todo, por el solo hecho de amar... amar... amor... te
amo... (el rostro de la niña de ojos verdes venía a su mente) palabras que nunca habían
estado en su vocabulario... ni siquiera cuando alguna que otra vez satisfacía su cuerpo
con Darío... pensó en él... sabía que estaba en problemas, debía hablar con él, desde
que fue herida, él la estaba esquivando... pero ya era hora de hablar, de averiguar que
estaba pasando con su ¿amigo? ¿amante?... aun no sabía que la unía realmente a Darío...
tal vez era su forma de ser, tan varonil, tan compañero, y a veces tan sensible, y ahora
tan enfermo... las drogas y el alcohol lo estaban consumiendo...
Al otro día en la cafetería... Casandra entró muy alterada... su compañero, hacía días
que la evitaba...
Casandra: necesito hablar contigo de una buena vez...
Darío: sí, lo sé... (Zoe observaba la escena, parecía una pelea de enamorados, y
no le gustó, ¿acaso estaba celosa?) ¿tomas algo?
Casandra: sí, café...
Darío: camarera...
Zoe: sí, señor... (quiso saludar a Cassie como había hecho los últimos días, pero
Cassie ni la miró, y Zoe se sintió muy mal por su actitud).
Darío: trae café para mi amiga...
Zoe: con gusto, señor... (luego se fue algo triste a la cocina, y se dió cuenta
que estaba muy pendiente de esa mujer, la esperaba todas las mañanas para poder
servirle el desayuno, le gustaba hacerlo, se sentía cómoda y muy feliz... y ahora Cassie
ni la miraba, supo que estaba muy nerviosa por su rostro, y seguro se debía a ese hombre
que estaba sentado junto a ella).
Casandra: bueno, dime ¿por qué estas evitándome?
Darío: no te evito...
Casandra: ¡ja!... y ¿cómo le llamas a no querer ver a una persona que dio la
vida por ti?
Darío: lo siento Cassie, es que me sentí, y me siento culpable... tú lo dijiste,
casi mueres por mi culpa...
Casandra: es nuestro deber, protegernos, y lo volvería hacer... además no estoy
enfadada por eso.. es porque no me hablas, no confías en mí, sé que estás en un gran
lío...
Darío: ¿me estuviste investigando?
Casandra: sí...
Darío: ¡ja! ¿y ahora quién confía en quién?...
Casandra: debes entenderme, no eres el mismo de siempre, tienes problemas...
Darío: no tengo... problemas...
Zoe: aquí tiene...
Casandra: déjalo...
Zoe: de nada... (dijo enojada y se fue, Darío lo notó... Cassie no).
Darío: parece que se enojó...
Casandra: no me cambies el tema...
Darío: Cassie, Cassie, estas muy alterada... (le acarició el brazo).
Casandra: no te hagas el machista conmigo, eso no va, ya te entiendo, cuando una
esta alterada, para ustedes "los hombres" es porque estamos en "nuestros días" o nos
hace falta algo que ustedes tienen... conmigo eso no va, estoy alterada porque no
confías en mí, y sobre todo, porque arriesgas la vida de mi grupo, y por si se te
olvida estoy a cargo de la brigada, esta vez no me importó porque fui yo la herida, la
perjudicada, pero si hubiese sido Andrea, Sandra o Luca, no te lo perdonaría... ese día
estabas sudando mucho, estabas desesperado por una dosis, o te sales de eso, o no
respondo por Asuntos Internos...
Darío: no, por favor, Asuntos Internos no, ya sabes como son...
Casandra: sí lo sé...
Darío: ellos, no me dejaran seguir estando en la brigada y necesito estar...
aunque sea por un tiempo mas...
Casandra: ¿estas endeudado con alguien?... hay cosas que no me cierran por ahora...
Darío: sé a que te refieres, pero yo no fui...
Casandra: ¿lo jurarías?
Darío: no juro...
Casandra: el cargamento tenía... 6 kilos de cocaína... y llegaron 4... faltan
dos... no quiero pensar mas en eso... sólo lo sabíamos tú y yo... tampoco quiero
involucrarme en nada raro, está en juego mi carrera... es lo único que me mantiene viva...
Darío: y cuando estoy dentro de ti...
Casandra: eres de lo peor...
Darío: hace mucho tiempo que no hacemos el amor...
Casandra: linda forma de terminar una conversación...
Darío: la vida es corta... deberías disfrutarla más...
Casandra: ¿contigo? ¡ja!
Darío: ¿por qué no?... la pasamos bien juntos... además calmaríamos nuestras
tensiones... Nuestro trabajo es estresante... ¿nos vemos esta noche? en mi departamento,
te espero... y allí te contaré el resto...
Casandra: ¿lo prometes?
Darío: sí, lo prometo... pediré la cuenta, ¿quieres algo más?
Casandra: no...
Darío: camarera...
Zoe: ¿sí?
Casandra: bueno quedamos así, en tu departamento a las diez... (Zoe la miró, y
supo que tendría una cita con ese hombre, su corazón palpitó fuerte, aun no entendía la
reacción, ¿eran celos?).
Darío: la cuenta, por favor...
Casandra: hasta luego Darío...
Zoe: sí señor, en seguida... (mmm... se llama Darío, ¿será su novio? ¿su amante?).
Darío: hasta luego Cassie... amor... (se quedó observando a la mujer de sus sueños,
y luego miró a la camarera, notó que había energía entre ellas).
Llegó la noche en el departamento de Darío... después de algunas copas, comenzaron a
calmar la soledad de sus cuerpos...
Darío: mmmm... delicioso... así... así... mmm... perfecto...
Casandra: dale, ¿puedes entrar de una vez?
Darío: ya estoy adentro... (dijo enfadado)
Casandra: perdona...
Darío: ¡ja! siempre lo mismo, hace tiempo que no hacemos el amor... ¿has perdido
la costumbre? ¿o es solo que ya no te satisfago en nada?... eres tan fría... ¡vete al
diablo! (se levantó bruscamente).
Casandra: ¡oye! espera, no es para tanto... no soy tan fría...
Darío: ¿no es para tanto?... te estoy haciendo el amor y ni siquiera me sientes,
¿te crees que no me doy cuenta que no estas acá mentalmente? Estás como ida pensando en
cualquier cosa... hasta ni me sientes... eres mas fría que el mármol...
Casandra: no es eso, no es nada personal contigo...
Darío: sí ya sé, el estúpido soy yo, que pese a saber que te gustan las "hembras"
sigo locamente enamorado de ti, y haces lo quieras conmigo, pero ya no Casandra, ya no...
debo hacerme valer como hombre...
Casandra: estoy de acuerdo, es lo que siempre te dije, eres un gran tipo, no
quiero hacerte perder el tiempo, debes volver a casarte, tratar de formar de nuevo un
hogar, enamorarte de alguien mas... y sobre todo dejar el estilo de vida que has tenido
últimamente...
Darío: es muy fácil decirlo... he vivido un infierno, tú lo sabes mejor que nadie,
perdí mi familia y además ya me he enamorado, cuando se siente algo tan profundo como
lo que siento por ti, es difícil, espero que lo entiendas...
Casandra: lo sé... pero no puedo hacer nada al respecto... se ama o no, así de
simple, y yo te quiero, pero no te amo, decir te quiero y decir te amo es una gran
diferencia... el te quiero es mas sencillo y superficial, el te amo es desde lo mas
profundo de nuestro ser, de nuestra fibra, de nuestra alma, y aun no he conocido a la
persona indicada...
Darío: mujer...
Casandra: bueno, mujer, que me haga sentir eso... aunque...
Darío: ¿aunque, qué?
Casandra: no sé me siento extraña con respecto a alguien... sé que es nuevo... es
algo diferente...
Darío: y seguro mientras estaba dentro de ti pensabas en ella ¿verdad?
Casandra: lo siento... sí... me vino a la mente y no pude reaccionar a tus
caricias... perdóname, soy una bestia... pero eres mi amigo... lo eres ¿verdad?
Darío: sí, pero yo quiero ser más que tu amigo y sé que nunca podré serlo, es
muy doloroso verte y saber que no me perteneces como yo quiero que sea...
Casandra: no se puede obligar a alguien amar... Darío... lo siento...
Darío: sí, ya lo dijiste varias veces... tomaré un whisky... y ya no te metas
más en mi vida, en lo que he hecho últimamente...
Casandra: me meto porque me interesas, dame otro a mí... al menos algo
compartimos... con hielo por favor...
Darío: toma, acá tienes... ¿y que hacemos ahora?
Casandra: yo me daré una ducha y me iré a mi casa, mañana tenemos un caso
importante... esto es horrible, nunca podré terminar un whisky... puajj...
Darío: no es para tanto, exagerada y sí, mañana estaré allí contigo, como siempre,
te prometo, que estaré bien... ¿no me vas a decir en quién pensabas?
Casandra: ¿mmm?...
Darío: dale, dime... soy tu confidente espiritual... te prometo que no me pondré
celoso...
Casandra: mmm... te diré solo como es ella... pero no te diré nada más...
Darío: bueno acepto... vamos dime...
Casandra: es la niña, mujer, mas hermosa que he visto en toda mi vida... sus
ojos verdes me iluminaron cuando la vi por primera vez, su cabello largo y sedoso color
dorado como los rayos mas hermosos del sol, hacen un conjunto tan bello con la piel
dorada, ese color en la piel hace resaltar aun mas sus ojos, sus pechos...
Darío: vaya, la viste muy bien...
Casandra: sí, me quedé sin aliento con cada uno de sus movimientos... te decía...
sus pechos tan redondos y perfectos, se le marcan debajo del delantal, ¡Dios!... nunca
vi en mi vida tanta belleza, y su voz... mmm... cuando me habló por primera vez... es
tan sensual...
Darío: o sea, que ya hablaste...
Casandra: sí, durante toda la semana... hace días...
Darío: no puedo saber a quien te refieres... ya la sacaré...
Casandra: no lo lograrás... y eso que sin darme cuenta te di una buena pista...
Darío: soy un gran detective...
Casandra: sí, pero no lo lograrás... ja...
Darío: Cassie, ¿sabes? nunca te había visto así... como... tan estúpida por
alguien...
Casandra: vaya, gracias por lo de estúpida...
Darío: jaja, es en serio... estas como en otro sitio... ¡estás enamorada!
Casandra: ¡que va!... ¿enamorada? ¿yo? tú dijiste que soy más fría que el mármol...
Darío: lo siento, fui una bestia, un momento de calentura, no me sentías... soy
hombre y... y bueno... ya está... pero le digo a usted señorita perfección, que se ha
enamorado... te veo distinta...
Casandra: no puede ser... soy siempre la misma...
Darío: te lo digo yo, que sé muy bien como es estar enamorado... ojalá que ella
no te haga sufrir lo que me haces sufrir tú a mí...
Casandra: ese es un golpe bajo...
Darío: es la realidad, y una frase que me dijeron hace poco... amar y no ser
correspondido es terrible...
Casandra: lo siento...
Darío: ya esta... sé que por mas que te lo diga, nunca me amaras... esa mujer
será muy afortunada.
Casandra: espera, ella aun no sabe nada, es muy difícil... tengo que derribar
varias barreras.
Darío: ¿cuáles?
Casandra: ¡ja!, ¿cuáles?... primero somos mujeres, segundo hay que ver si a ella
le gustan las mujeres, tercero ver si le gusto yo...
Darío: eres irresistible, eso no es problema... y dos mujeres ya es moneda
corriente...
Casandra: no te creas, aun hay muchos prejuicios...
Darío: bueno, sigue...
Casandra: ¿te parece poco?... bueno, luego ver además si le gusto, si le
intereso, si se enamorará de mi para vivir la vida juntas, compartir todo, luego la
familia, los amigos, el círculo donde nos movemos cada una, si nos aceptan...
Darío: si se aman al diablo los demás... el amor es de dos, no de toda la familia...
Casandra: pero influye... ¿no me digas que no?...
Darío: se van a vivir a otro lugar y listo, ¿que te parece la Isla de Lesbos?
allí nadie se entera de nada... lo importante es la felicidad de cada uno, vivir como a
uno mas le guste, la vida es corta, si te enamoras, disfruta de ese amor, pelea con
uñas y dientes, lucha por amor...
Casandra: no es fácil...
Darío: nada en la vida es fácil, pero si es por amor, valdrá la pena... porque
el amor te dará la fuerza suficiente para pelear por ella...
Casandra: ya me hiciste toda la película jajaja, y la chica ni siquiera sabe que
la estuve mirando con otros ojos, a lo mejor tiene novio, esta casada, o es más, seguro
le gustan los hombres...
Darío: cierto... sería cuestión de averiguar, cuando menos lo esperas "pum" te
llevas una sorpresa... Además que es muy linda...
Casandra: ¿quién?
Darío: la camarera del café... donde seguro vas todas las mañanas y la miras en
silencio con esos ojos tan perfectamente bellos y penetrantes llenos de una intensa luz
azul...
Casandra: ¿cómo te diste cuenta?... sí, es ella, ni siquiera sé su nombre...
Darío: te dije que soy un gran detective... me diste la pista del delantal...
además si hoy no te hubieras puesto tan enojada conmigo y la habrías saludado como
seguro lo haces siempre, ella no se hubiera enfadado tanto, cuando ni siquiera la
miraste...
Casandra: ¿de qué hablas?
Darío: de eso... que a la niña le gustas... es cuestión de hablar más seguido...
Casandra: ni me di cuenta... estaba obsesionada en hablar contigo, eran muchos
días que te escapabas... ¿lo dices en serio?
Darío: mmm... ¿te interesa?
Casandra: sí... es ella...
Darío: debo ponerme ¿celoso?
Casandra: es muy joven para mí... no me dará ni la hora...
Darío: no eres tan vieja... ¿entonces que tendría que decir yo? ¡a mis 38!...
además tú estás en lo mejor de la vida, una mujer es realmente bella cuando vive la
década de los 30, es el punto justo de maduración perfecta, el cuerpo, la belleza en
general, la experiencia en la vida, le da un toque de misterio que nos vuelve locos...
una mujer a tu edad es perfecta...
Casandra: vaya, gracias... cuando te inspiras sabes hablar muy bien, para alabar
a una mujer...
Darío: para una mujer como tú, cualquiera tiene letra...
Casandra: jaja, debe ser el whisky...
Darío: eres tú, Casandra, nunca olvides que te quiero, pase lo que pase...
Casandra: ¿qué puede pasar?... cuando te pones más misterioso que yo, te mataría...
Darío: nada puede pasar, si estás tú para cuidarme... no te di las gracias por
salvarme la vida...
Casandra: no hace falta... ahora dime, ¿en qué andas? sé que el problema viene
por las drogas...
Darío: sí... comencé con un cargamento, luego otro y ahora quieren más, una vez
que entras no te dejan salir...
Casandra: pero somos policías, podemos atraparlos...
Darío: es una gran organización, y hay peces muy gordos metidos en el asunto, nos
matarían a todos antes de terminar con la banda...
Casandra: la corrupción es una plaga, pero debe haber alguien que quiera
combatirla, alguien decente debe quedar en algún lugar...
Darío: me avergüenzo de mi mismo... tú eres tan especial, y no quiero arrastrarte
en todo esto... saldré solo, no te preocupes...
Casandra: pero lo hago... no puedo ver que te matas sin sentido...
Darío: te prometo... que al menos intentaré salir de ella, desde que te hirieron,
intenté tomar menos, pero es mas fuerte que yo...
Casandra: necesitas ayuda profesional...
Darío: no, se enterarían en la comisaría y perdería el empleo...
Casandra: peor es perder la vida...
Darío: a eso me refiero... si me voy ahora, bueno deja, ya esta...
Casandra: no esta nada... sigue hablando... ¿por qué si te vas de la policía,
también morirías? Sé que amas tu trabajo pero no es para morir... al menos que ¡¡¿estás
amenazado?!!
Darío: no, no... ya olvidemos esto...
Casandra: no puedo olvidarlo... tu vida esta en juego y no solo la tuya, tengo
toda la brigada detrás... debes decirme que pasa...
Darío: mañana te diré todo...
Casandra: mañana, siempre mañana...
Darío: sí, mañana...
Casandra: mañana tenemos la operación Creta... ya esta todo listo para atraparlos
en el puerto, será un gran cargamento, espero que no tengas nada que ver con ello,
porque te apretaré tan fuerte los testículos que me dirás hasta el apellido de mi padre...
Darío: viste que no eres tan fría después de todo, tienes sangre dentro, ¿así que
me darías ese placer?... mmmm...
Casandra: idiota...
Darío: ¿Cassie?... te gustaría saber el nombre de tu padre...
Casandra: no, fue solo un decir...
Darío: claro...
Casandra: ¡claro que sí!... no me interesa saber el nombre del maldito que me
abandonó...
Darío: tienes razón, no vale la pena...
Casandra: bueno, me ducho y me voy... (se fue pensando si era cierto lo que decía,
a veces sentía curiosidad por saber de donde venía, se metió debajo de la ducha fría,
para calmar el alma y el cuerpo).
Darío: adelante la ducha es toda tuya... (se quedó pensando en que quizás mañana
era el último día de su vida, no podía arrastrar el nombre de Casandra, así que decidió
esa madrugada salir a ver a cierta persona).
En un callejón del barrio bajo de la ciudad de Atenas...
Darío: dile que tengo que hablarle...
Guardaespaldas: veré si quiere verte...
Darío: dile que es importante...
Al rato...
Guardaespaldas: ya puedes entrar, pero antes...
Darío: sí ya sé, no traigo nada...
Guardaespaldas: igual debo revisarte... ustedes los policías son muy traidores,
puedes traer algún micrófono oculto...
Darío entró al casino, al primer piso, donde estaba el ¿jefe de la banda?, pues nunca
supo si realmente el hombre que él veía era Pánfilo Sanders, robusto y grotesco, amigo
de todos los vicios ¿era el verdadero jefe?, le parecía que había alguien más encima de
ese estúpido, ahora ese estúpido estaba hablando sobre un futuro secuestro...
Pánfilo: ¡malditos! ya les dije, averigüen todo sobre ella... vale una fortuna,
el papito seguro pagara lo que le pidamos...
Neón: sí señor, lo haremos...
Pánfilo: hazle honor a tu nombre si es necesario utiliza tu fuerza... Y tú,
idiota, ya te dije, tienes que lograr que se enamore de ti...
Dardo: soy su amigo...
Pánfilo: tú sí que no haces honor a tu nombre de "hábil" eres un idiota... ser su
amigo no es suficiente, tienes que ser mas que un amigo, así te dice donde se va todo
el día... Quiero que no la pierdas de vista, que averigües todo... cuando tengamos los
datos sabremos desde donde dar el golpe, la invitarás a salir y allí la secuestramos...
de noche será mejor, pero igual quiero saber todos sus movimientos, quiero saber su
círculo de amistades, los conocidos que tiene... todo...
Dardo: de día no la veo, la llamo de vez en cuando...
Pánfilo: bueno, es hora que le hagas desear más de tu compañía...
Dardo: esta bien, lo haré...
Pánfilo: claro que lo harás, pues tu vida va en ello, te recuerdo que me debes
mucho dinero y con ella pagarás...
Dardo: sí, sí, podrá sacarle mucho dinero a su padre, es multimillonario...
Pánfilo: ya lo sé idiota, no hace falta que me lo digas, solo te necesito porque
eres el único que puede entrar en la casa... mañana quiero que vuelvas, te daré para
poner micrófonos, y así sabremos todos sus pasos...
Dardo: pero no puedo hacer eso... nunca me dejan solo...
Pánfilo: esta bien... vete, vete ya... ¡desaparece de vista!... (el joven se fue)
¿y tú qué quieres? te dije que no quiero verte por acá, es peligroso para ambos... ¿hay
algún problema con el cargamento de mañana?
Darío: no, pero venía a decirte que es el último...
Pánfilo: ¡Ja! ¿el último? estas bromeado, me debes mucho dinero...
Darío: ya te has cobrado suficiente... no puedo seguir con esto... tengo muy
cerca a Asuntos Internos...
Pánfilo: peor para ti... y para tu amiga...
Darío: no, a Cassie no le hagan daño...
Pánfilo: cumple con tu deber y no la tocaremos... pero si quieres alejarte de la
banda... lo sentiremos mucho por ella...
Darío: esta bien...
Pánfilo: así me gusta... tendrás un premio... (le hizo seña a uno de sus matones)
tráele un regalo... va por cuenta de la casa...
Darío: no, no quiero estoy algo limpio... en estos días trate de no probar nada...
Pánfilo: vamos hombre... solo un poco, te hará mejor ver la realidad, así tendrás
fuerzas mañana, para sacar mi premio... antes que llegue a manos de tu compañera, así no
tienes problemas y no se entera de cuantos kilos sacaste para mí... toma, toma, es
gratis, es un regalo...
Darío: no, yo... (los ojos se le iban ante la sustancia blanca, puesta sobre la
mesa, la tentación era muy grande... no podía resistirse, pensó en su maldita vida, en
lo que se había convertido desde que su familia había muerto en un accidente, en Cassie
una mujer que le había dado nuevamente la esperanza de vivir, en su carrera que se iba
al diablo... y tomó de nuevo el camino equivocado).
Pánfilo: así me gusta, te sentirás mejor...
Y Darío volvió a caer en las redes de la muerte blanca... y algo pero... después de
varias horas lo llevaron y lo dejaron en su casa, no sin antes hacerle recordar el trato...
en su departamento lloró como un niño, cuando el efecto se le fue y sintió que había
traicionado a su mejor amiga, durmió muy poco, pues ya era la hora de salir para la
comisaría... mirando el reloj como marcaba los segundos, los minutos, en que debía de
nuevo traicionar a su amiga, a la brigada, ponerlos en peligro de nuevo... se miro al
espejo y lloró como un niño, luego volvió a lo mismo... y se quedó en su mundo... de
nieve blanca...
En la comisaría:
Casandra: ¿están todos listos?
Sandra: sí...
Luca: sí...
Casandra: ¿llego Darío?
Sandra: aun no... Cassie, ten cuidado con él...
Casandra: lo tendré... bueno... iré a tomar mi café de la suerte... a las 10 en
punto salimos... falta una hora... terminen de preparar todo, enseguida vuelvo...
En la cafetería...
Casandra: hola, ¿qué tal?
Zoe: (muy enojada) bien...
Casandra: ¿sólo bien?
Zoe: sí, bien... no tengo tiempo de hablar... ¿tomas café?
Casandra: sí, lo de siempre... (la miró a los ojos y sintió dolor en ellos,
¿acaso Darío tenía razón?, ¿esta niña estaba entusiasmada con ella?) oye... (Zoe se fue
para atender a otro cliente, dejándola con la palabra en la boca) ¡maldición!... ¿qué me
pasa? nunca estuve tan nerviosa, para pedir disculpas...(pensó)...
Zoe: permiso, aquí tienes...
Casandra: oye... (al ver que Zoe se iba de nuevo, la tomó del brazo y el
escalofrío no se hizo esperar para ambas, sintieron algo extraño al sentir el contacto)...
espera... yo...
Zoe: sí, ¿tú? (aun enfadada).
Casandra: yo...
Zoe: no tengo tiempo para estar aquí, debo atender a otras personas... ¿me
sueltas?
Casandra: sí... (bajó su cabeza) disculpa... ayer me porté muy mal... (susurró).
Zoe: (Cassie fue tan tierna que la movió por dentro y levantó la cabeza de Cassie
con un dedo) disculpa aceptada... ahora debo irme... (se miraron de nuevo a los ojos y
ahora la que veía un halo de tristeza era Zoe en los ojos azules).
Casandra: sí, sí, esta bien, lo entiendo...
Zoe: volveré pronto... (le dio una sonrisa muy dulce, y se fue a la cocina, se
apoyó contra la pared, había sentido algo muy extraño en esos ojos, era como que los
había visto durante toda su vida, y más que nada se alejó porque tenía unas ganas
inmensas de abrazar a esa mujer, que aunque tenía esa apariencia de mujer dura, le había
parecido muy tierna cuando le pidió disculpas y sobretodo le dolió mucho el dolor de esa
mirada)...
Cocinera: toma, aquí tienes el plato para la mesa 4...
Zoe: gracias...
Cocinera: ¿te sientes bien?
Zoe: sí... llevaré esto... (enfrentarse de nuevo con esos ojos, y no poder
abrazar a la dueña de ellos la estaba matando, se preguntó ¿por qué sentía esas ganas?,
hacía poco tiempo que se conocían... pero parecía de toda la vida... respiró hondo y
trató de controlarse, ¿qué le diría Cassie si se lanzaba sobre ella para abrazarla
fuerte, muy fuerte, tanto como su cuerpo y corazón le pedían?, sacudió su cabeza para
alejarse de la idea y salió al salón).
Casandra: oye niña... te dejo el dinero aquí, debo irme...
Zoe: ¿tan rápido?
Casandra: sí, tengo un operativo...
Zoe: cuídate...
Casandra: gracias...
Zoe: (Cassie se fue guiñándole un ojo y Zoe se quedó helada sin poder reaccionar,
sólo susurró...) Zoe, mi nombre es Zoe... no "niña"... (y se quedó pensando en que
Cassie no sabía ni siquiera su nombre, ¿cómo iba a mirarla con otros ojos?, si alguien
ni siquiera te pregunta tu nombre alguna vez, es porque no le interesas mucho ¿verdad?)
Luego al ver que Darío no llegaba decidieron hacer el operativo sin él, Cassie estaba
que volaba de bronca con su amigo, aunque no era la única...
Andrea: ¡maldito! Debería estar aquí... tengo miedo que sea una trampa...
Casandra: iré luego a verlo, debe estar en su departamento...
Sandra: me cansé de llamarlo... y no tenemos tiempo para ir a verlo...
Luca: no importa, no lo necesitamos...
Casandra: es una lástima, era un gran elemento...
Andrea: tú lo dijiste, "era"... vamos, ya no pienses en él, no vale la pena...
Luego a la tarde... el operativo había salido perfecto... arrestaron a 5 delincuentes e
incautaron 10 kilos de cocaína, uno de los montos más grandes... al enterarse por medio
de espías Pánfilo el jefe de la mafia, se le hacía agua la boca, pues si habían llevado
10 kilos a la comisaría seguro lo que tenían los mafiosos sería mucho más, así que
supuso que Darío se había quedado por lo menos con 5 kilos, pero esa agua en la boca no
le duró mucho tiempo cuando se enteró que Darío no había asistido al operativo, para
poder ocultar gran parte del cargamento... sus ojos se llenaron de odio...
Pánfilo: búsquenlo por cielo y tierra... lo quiero aquí, necesito explicaciones...
Neón: es un vicioso... seguro esta en su casa... viviendo su sueño...
Pánfilo: maldito, me hizo perder mucho dinero... no volverá a pasar... lo quiero
aquí...
Neón: sí, señor...
Pánfilo: ¡oye! mejor no lo traigas por aquí, dale su merecido en el departamento...
es peligroso que lo vean acá...
Neón: muy bien, haré un buen trabajito...
Pánfilo: no te pases, lo quiero vivo... aún...
Esa noche... al mismo tiempo, Neón y Cassie llegaban al mismo destino... al departamento
de Darío...
Continuará...