Esta es un Uber, es decir puede y no puede ser que sea de cierta serie de tv, si ni siquiera las nombre, pero de todas formas, no estoy lucrando con suerte alguien leerá mi ff y me mandara un correo escribiendo lo bien que lo paso, vale eso es mucho pedir.

Algún comentario a Felicity_223@hotmail.com

Agradecimientos, a la Eli que la leyó y la encontró pasable.


CONDUCIENDO

Flower

Primera parte

Esta historia, es de dos personas que son muy importantes para mi, mis dos mejores amigas, es la historia de cómo se conocieron y llegaron a amarse, nadie se lo esperaba después de todo como se conocieron no fue uno de los eventos mas gratos. Todo sucedió hace seis meses y medio en pleno verano calor infernar y nosotras un día viernes por la noches sin panorama.

"Carlita, ya salgamos, es viernes que hacemos unas chicas tan regias en casa" la quedé mirando no era lo que yo esperaba.

"Mmm, desde cuando quieres salir Maria Paz?" pregunté con fastidio. "No tengo ganas de salir, estoy cansada, sabes lo que es trabajar en ese lugar estoy muerta."

"Lo único que haces es quejarte, te vas arrugar" su sonrisa me dejó sin habla.

"Bueno solo un ratito pero cerca de aquí" sonreí. "Tendremos que ir en micro, no tengo el auto."

"Si no hay de otra, vamos."

"Deja que me cambie de ropa, no esperaras que vaya así, por lo visto ya estas lista."

"Pues claro, tengo que ponerme bonita, para mi amorcito" ya estábamos en el paradero.

"Espera un momento, pensé que saldríamos las dos, que tiene que ver el tonto de Freddy aquí, yo no voy si esta él" molesta, furiosa, indignada.

"No le digas tonto, es lindo, es mi niño precioso es mi ángel es..."

"Es un vago que se la pasa en discos sin hacer nada mantenido por sus padres" el microbús ya estaba en el paradero.

"Claro que no, es un miño rico."

"Van a subir?" las dos quedamos mirando al chofer. Paz de dio una mirada de complicidad, la cual entendí de inmediato.

"Claro, buenas noches" Paz lo niega pero coqueteó con la conductora del microbús desde el primer momento. Le dio una sonrisa seductora.

"Paz" le dije subiendo y pagando los pasajes.

"Para donde vas, no es muy tarde para ir a clases." Su voz me sonó algo indescriptible.

"Claro que no, voy a otro tipo de clases, vamos al dragón rojo" sonriendo "ella es mi amiga."

Era por lo menos una mujer sumamente alta, y el uniforme de la empresa la hacia verse como guardia de seguridad, yo estaba con el dinero en el aire, hizo un gesto con la mano "pasen chicas" cerró la puerta detrás de nosotras.

"Qué hice ahora" sonriendo como si nada hubiera sucedido.

"La conoces?"

"Bueno, conduce el mismo microbús que tomo todas las mañanas para la universidad" nos sentamos en los últimos puesto. "La veo todos los días..."

"Y desde cuando haces tanta migas con desconocidas, parecias que estabas coqueteando con ella" le reproché.

"Coqueteando? Que cosas dices Carla, es una mujer" sacó el móvil apretó unos cuantos números. "Hola mi vida, si vamos para allá..."

Si hubiera sabido que nos encontraríamos con el tonto de Freddy no salgo de la casa por nada del mundo, creo que no lo noté enseguida, pero la conductora no nos quitaba los ojos de encima, al rato llegamos al barrio lleno de discos, de todo tipo, con las luces brillante que parecía que estuviéramos en pleno día sin contar el barullo de cientos de voces, y los altavoces, mire a Paz que seguía su conversación con su noviecito, ésta seria una noche larga.

"He... he... heeee" no era mi mejor día, ya eran pasada las 3 am, la música empeoraba a cada rato, más allá Paz y Freddy, un chico alto con el pelo parado de tanto gel, los pantalones mas debajo de los muslo y una camisa sumamente ajustada, se comían a beso. "Cielos" murmuré. Quizá fue eso que no note que un poco mas allá estaba cierta persona observándonos.


"Me gusta esto, están lindo, he pensado que podríamos ir a la playa, o al campo, que te parece, Freddy dice que..."

"Paz, no dejas de hablar de él, solo lo conoces hace tres semanas y hablas como si lo conocieras hace siglo, que sabes de él, aparte de que trabaja en esa disco y que no hace otra cosa..."

"Solo me gusta" noté algo en mi amiga que me estaba ocultando, pero en esos momentos no podía imaginar lo que era, es verdad que al principio me sentí muy mal porque ella no confió en mi, luego entendí por que su comportamiento.

"Lo siento, solo me preocupo por ti."

"Ya, vale, a que no sabes a quien vi el otro día en el super" se sentó en mi cama con las piernas cruzada, el cambio de conversación fue muy notorio y no dije nada.

"Ni idea."

"A la chica que conduce el microbús" que tenia que ver todo esto con ella "no me vio, pero parece que vive sola, compró un par de cosas, comida congelada, es la tercera vez que me la encuentro, va al super el mismo día y a la misma hora, parece que es muy rutinaria y ordenada..."

"Umm, y ese interés es debido a?" la vi ruborizarse.

"Bueno, como tema de conversación, es raro ver a alguien como ella."

"Ya, hay algo que no me quieres decir cuando estes lista me lo dices vale."

"De que hablas Carla, no digas tonterías yo te cuento todo lo que me pasa..."

"Si tu lo dices.

"Bueno me ayudas a estudiar o qué?

"Hey también tengo que estudiar tengo un montón de libros pendientes y parece que no saldré de esta habitación hasta dentro de 10 años..."

"Solo nos quedan 5 semestres..."

"Cinco, sino reprobamos ningún ramo."

"Con cueva."


"Tengo turno de noche otra vez" murmuró la morena "necesito café."

"Dime, como una mujer como tu conduce como camionero."

"La práctica y los burros de los conductores."

"Si no tienes cuidado te llenarás de partes."

"No ha nacido el poli que me saque un parte."

"Soberbia."

"Nop, poder de convencimiento."

"Bien, nos vemos."

"Chao, Carlos."


Unas horas después, en un paradero ya conocido por la morena y el cual significaba algo para ella se detuvo.

"Hola" la reconoció de inmediato a pesar de la ropa que llevaba puesta.

"Hola" no pudo evitar sonreír, había algo en aquella mujer que la alegraba mucho.

"Es tarde" cerrando las puertas y poniendo en marcha la máquina.

"Un poco" Paz miró el interior del microbús casi desierto, tomó asiento en la tercera línea.

No llevaba mas de media hora cuando el microbús se detuvo en una zona desierta sin focos ni casa...

"Que pasa!"

"La batería se murió" metió la llave "es raro, esta mañana estaba bien" suspiró, quedó mirando a su pasajera. "Ya es tarde y por aquí no pasa locomoción" se apoyó en la baranda.

"No me gusta esta zona, la casa Carla queda al otro lado de la ciudad, puedes arreglarlo" la morena parecía meditarlo.

"Podría, pero me voy a demorar, ya es mas de las 12, puedo llamar un taxi."

"Y tu?"

"Yo qué?"

"No te da miedo quedarte sola."

"No, se cuidarme sola" sacó la caja de herramientas, se quitó la chaqueta.

"No puedes llamar a la grúa y luego al taxi para que nos vamos juntas" la morena pareció meditar la idea.

"Veré si lo puedo arreglar" abrió de forma manual la puerta. "Si quieres me puedes ayudar, necesito ha alguien con la linterna" le lanzó la linterna a Paz.

"Claro, Sandy" sonriendo.

"Gracias, Maria Paz."

"Nadie se fija en los pases."

"Lo mismo digo con respecto a mi placa."

"Este lugar su es tenebroso, es increíble que este en medio del centro da la ciudad." Vió como la mitad del cuerpo de Sandy se perdía en el interior del bús.

"Sip, no es una de las peores zona, la oriente y la sur, están peor..."

"Trabajas en varios recorridos" lo dijo con la leve sospecha que aquella pregunta no era la adecuada.

"Ay que vivir de algo" su cara quedó enfocada por la linterna.

"Tienes razón."

"Voy a llamar un taxi, no tiene arreglo" se subió en la maquina buscó la radio portátil. "Lobo amarillo a E.G. cambio" esperó la respuesta.

"Buenas lobita" una voz chillante le llegó.

"Tengo una pana, zona morada y..." miró a Paz "Y un pasajero, cambio."

"Espera, el taller del Mono esta el la tranversal sur con papa Pío cambio."

"Estoy a media cuadra de ahí pero ya es tarde el mono no debe esar cambio."

"Son las 12, es temprano, el auto de mi hermana esta ahí, ya esta listo, Silvia no ha podido ir por él, llévatelo así mañana me lo traes, cambio."

"Tengo que pagar el arreglo, cambio."

"Nop, solo la gasolina cambio."

"Bien te veo mañana perrito cambio" dejo el micrófono, la chica la miraba en forma curiosa desde los escalones. "Vamos" quitó la radio, la caja y una pistola. "Te llevaré a casa" cerró las puertas del bus.

"No es peligroso andar con todo eso encima" preguntó Paz al ver la pistola en la cintura de la morena.

"Es mas peligroso andar sin ella" colocó sobre los hombros de la chica su chaqueta azul marina. "Esta algo helada la noche."

"Gracias eres muy amable" se la ajustó.

Permanecieron en silencio los quince pasos restante, llegaron hasta un local de mala muerte, una especie de vulcanización que se mantenía en pie de puro milagro, amontonados estaban una decenas de neumáticos, Paz se acercó instintivamente a la mujer mas alta.

"No hay problemas, lo conozco" dió un par de golpes en la puerta de lata. "Mono."

Apareció un hombre gigantesco, gordo y lampiño con casi nada de pelo en la cabeza, cubierto de grasa. "Pero miren lo que nos trajo la noche."

"Que tal Mono" Paz se sorprendió de la sonrisa de la mujer.

"Muy, bien, tu no lo estas pasando mal." El hombre sonrió a Paz. "Qué buen gusto tienes pa'las minitas" con solo la cara de la mujer comprendió que había cometido el peor error de su vida.

"Es una pasajera, tuve una pana, puedes hacer cargo de la máquina, y me llevo el auto de Silvia" el hombre la quedó mirando.

"Esta bien, es una pasajera" en voz baja mirando de reojo a la chica.

"Si, que mal tino tienes" tirando del hombre.

"Bueno, por la metida de pata, te remolco la máquina gratis y dile a E.G. que no me debe nada..." la mujer ni se inmutó era como mínimo.


"Vives por la zona norte, en los residenciales" el viaje fue agradable pero en silencio.

"Si, tu por donde vives" acomodándose en el asiento de piel negro.

"Al otro lado."

"Y como le haces para trabajar, recorres toda la ciudad" sorprendida. "Pensé que vivías por el barrio Portugal."

"Por qué?"

"Te vi, en el super el otro día, bueno siempre te veo el mismo día y a la misma hora, se que suena raro."

Paz la quedó mirando, Sandy parecía contrariada por la pregunta de la chica. Una luz roja les permitió que se miraran con mayor detención.

"Mi pareja vive por ahí" aquello la descolocó un momento.

"Que coincidencia mi novio vive por esa misma zona" comentó Paz evitando los ojos de la mujer, no le gustó hablar de Freddy en frente de ella.

"Tienes novio, que bien y bueno que estudias."

"Estoy en segundo año de" la quedo mirando "Agricultura Orgánica."

"Te gusta el campo?

"Sip, me gusta todo lo que tiene que ver con criaderos, plantaciones y ese tipo de cosas"

"Interesante, yo estudié Mecánica Industrial e Ingeniería Aeronautica."

"Y este es tu hobby" sonriendo.

"No, es mi trabajo, larga historia" frenó en el paradero que Paz siempre bajaba. "Umm, hacia donde vamos."

"A la derecha sigue una cuadra y la izquierda."

"Buen barrio" pasando los cambio y las luces y el móvil de Paz.

"Hola, si, mami, oh lo siento, no tenía cobertura, que bueno esta bien, si no hay problema, pero hay alguien, no me gusta, he, no, es decir sip, le diré que le mandas saludos" cerró el móvil, sin quitar los ojos de encima.

"Que sucedió."

"Puedes dejarme en una de las calles centrales, necesito tomar un taxi para la casa de mi amiga, no hay nadie en casa, es decir, esta..." era una desconocida no podía decirle.

Sandy detuvo el auto en una esquina, le quedó mirando largo rato. "Quieres pasar la noche conmigo" era una propuesta de lo mas raro que pensó que seria rechazada de inmediato.

"Pero vives lejos."

"Ni tanto, a media hora por la autopista."

"Soy una desconocida."

"Nop, eres la chica que se sube todos los días a mi máquina, no te preocupes que no muerdo."

"Vale, pero vamos a buscar mi ropa a la casa y los libros que necesito para mañana."


'Qué cosa tan rara estaba haciendo con una desconocida y que mas aún era una niña rica.' "Es tarde, debes tener sueño."

"No mucho, tengo que leer este libro y luego repasar mis apuntes" la quedó mirando de costado.

"Estudias mucho, eres una buena niña" los ojos claros destellaron un poco. "Llegamos" evaluó como miraba el edificio donde vivía, era antiguo.

"Es antiguo" subía los primeros escalones hasta las puertas de madera y cristal, Sandy empujó la puerta para que Paz entrara, aun estaba callada, Paz seguía a Sandy y Sandy era quien dirigía.

"No hay ascensor, vivo en el 5º piso" murmuró al llegar hasta las barandas de la escalera de madera en forma de caracol, las paredes anacaras y descaradas.

Paz vio como la escalera se iba enroscando a hacia arriba, Sandy subió delante de ella hasta la mitad de la escalera, se volvió suave y vió claramente una sonrisa dirigida hacia ella.

Primero, segundo, tercero, cuarto y por último el quinto piso, Sandy se detuvo contra la puerta nº55 dispuesta en la punta, Paz observó a la morena introducir la llave, girarla en la cerradura de arriba, luego en la de en medio y al final en la de abajo, Paz llegó junto a su lado, apoyándose contra la pared.

"Seguridad verdad?" con curiosidad.

"Nunca esta de más, bien" giró el pomo de la puerta. "Bienvenida" la abrió, Paz se lo imagina de otra forma pero era completamente diferente, era como esta mujer que esta recién conociendo, solo un ambiente, con tenue iluminación de una araña colgada en medio de la sala, Paz dió un par de pasos antes de llegar a la mesa isla y una compacta pero bien equipada cocina, y friggo azul oscuro que hacia juego con las paredes en madera casi todas desprovista de cuadros o adornos tan solo una placa en un cuadro.

"Lindo departamento que tienes, desde afuera no parecen tan acogedor, tienes buen gusto para la decoración" Paz se acomodó en la única cama que se encontraba en el lugar, de corcha gris, apoyando las manos hacia atras.

"Gracias" dejó sobre la mesas las cosas que traía en las manos. "Quieres comer algo" se dirigió hacia el friggo "tengo leche, queso, manzana" fue hasta la alacena. "Galletas y cereal."

"No tengo mucha hambre" su móvil sonó. "Si, Carla, no en casa, mi mamá no esta y me voy a quedar en otro lado, ha eso no te lo puedo decir ahora, mañana te cuento, vale, nos vemos en la U" colgó el móvil, la morena se había desaparecido por una pequeña puerta hacia la izquierda por un momento.

Paz con una curiosidad innata recorrió, se quedó en el ventanal, la luna llena frente ella, colocó sus manos contra el cristal frío y liso, sin cortinas sino con persianas enrolladas en lo alto de la ventana de un color crema pálido, deslizó su mano por el cristal, para poder abrir la puerta, un viento frío la envolvió, la hizo temblar, su cuerpo se acostumbraba ha este nuevo ambiente, con el aire frío su mente empezaba a despejarse, suspiró en el aire de la noche, apoyó sus manos contra la baranda de metal.

"Tiene buena vista, cuando no esta nublado" una voz desde atrás.

"Al igual que la de Carla" sonriendo.

"Esto es muy raro, me vas a creer que es la primera vez que traigo a una desconocida a mi casa y mas encima a dormir" vio sus dientes parejos, blancos que se enmarcaban en una indescriptible sonrisa.

"En serio", Paz le creía, hasta para ella resultaba extraño.

"Bueno, pasa," tomó una polera "para que duermas" miró algo confundida su departamento. "A que hora tienes que levantarte mañana."


"Dónde te quedaste anoche?" Carla venía haciendo la pregunta desde que se encontraron en el primer descanso de la mañana.

"Por ahí, en casa de una amiga" contestó sin mas que mas, estirando un poco el cuello en busca de una mesa.

"Vale, pero no te creo" por fin dejó caer sus cosas sobre una mesa alejada del centro "eso es imposible, a ti no te gusta quedarte en casas de 'otras'"

"Es alguien que conozco hace un tiempo, y que tu también conoces" Paz sonrió de forma cómplice.

"No puede ser, pero si salen hace tres semanas, pensé que esterarías un poco mas Paz, como pudiste..."

"De quién hablas, Carla, de Freddy?

"De quien mas, es que hay otro.

"En realidad, no, pero no fue con él con quien pase la noche" abrió su libro de tecnología.

Carla la evaluó. "Alguien que conozco, conocemos... es mujer... Vanesa Rady, Loreto, Ignacia, Lorenza... todo tu curso de granjeros." Terminó por decir "Paz, con quien te quedaste anoche?"

"Ya te dije, no te voy ha decir, te vas a reír..."

"Me tinca que paso algo" mirando al cielo claro y caluro.

"Algo como qué?" con la paciencia al límite.

"Ya sabes, cosas de chicas, experimentar y eso."

"Experimentar!... que insinúas..."

"Con quien te quedaste."

"Con Sandy."

"Sandy y quien es esa."

"La chofer."

La quedé mirando, tratando de darme cuenta de que me estaba hablando, en mi mente se unían las palabras, Sandy y chofer se creo en mi mente la imagen de una mujer, una morena, de ojos azules...

"Por todos los... Paz que estabas pensando, no la conoces."

"La veo todos los días al igual que tu."

"Si pero eso no quiere decir nada, no la conoces ella es."

"Al igual que tu, y si resulta que es una psicópata."

"No lo es, es una persona muy dulce, y fue muy..."

"Que hicieron."

"Conversamos."

"Sabes que, entre Freddy y esa mina, la prefiero a ella" sin mas que mas, mi amiga se quedó como helada sin saber que responder, no le quedó de otra que contarme todo lo que pasó. "Y ella es ya sabes."

"No lo sé, dormimos en la misma cama y fue super gentil" Paz cerró los ojos apoyando sus manos contra su rostro. "De todos modos nos entendimos muy bien, fue raro es como si nos conociéramos de antes" dejó su libro. "Me gustaría ser su amiga."

"Y yo que, ya no soy tu amiga."

"UY, celosa, tu eres la primera y nadie ocupa ese lugar."

"Lo sé, te vas conmigo o en micro."

"Tu que crees."

"Vale pero me llamas cuando llegues a tu casa..."

"Hey, aun me queda toda la tarde y vamos de shoppin antes de irnos a casa."

"Obvio, bien vamos hay que volver a clases."


"Buenos días, su registro" un hombre bajo con calva y el poco pelo rojo desordenado, Sandy le entregó un porta papel y un boleto del cobrador.

"Buenos días" el acompañante del supervisor con tono solemne y respetuoso, Sandy enarcó una ceja.

"He que tal, perro, que haces aquí."

"Trabajo de jefe."

"Jefe, ya, que paso, en las salas de controles no te aguantaron o..."

"Tuve problemas con el esposo del jefe."

"Perro tu siempre en líos de faldas."

"Y tu nop."

"Pues claro que sip, pero soy mas discreta que tu."

"Con la pasajera de anoche."

"E.G. no sabe mantener la boca cerrada."

"Nop, y que tal estuvo." Con los ojos llenos de malicia.

"Era una cría del barrio alto, solo le hice un favor de llevarla a su casa nada mas, por otro lado me gustan bien mujeres no niñas" con tono de dureza en su voz.

"Ya te enojaste, solo debías decirme que no era tu tipo, pero que carácter tienes, te hace falta un revolcón, que tan si salimos a la noche."

"Termino a las 2, y empiezo a las 5, no lo creo."

"Te vas a morir."

"Tome" le devolvió el porta papel con nuevas cifras.

"Todo en orden."

"Si, todo en orden, hasta luego, vamos Luigi."

"Si señor, chau San." De un salto bajó de la máquina.


Ya habían pasado dos semanas desde que viera ha Paz, no sé que pasó, solo fuimos al mall por algunos trapos ese día, nos despedimos en el paradero y no la volví a ver, la llamé un montón de veces y siempre la misma respuesta:

"La señorita María Paz no se encuentra."

"Pero donde está, por qué no ha ido a clases."

"Ella tuvo que ir a la casa de su abuela, y no sé sabe cuando volverá."

"Paz no me dijo nada."

"Lo siento señorita Carla, pero fue muy de repente..."

Ya había perdido las esperanzas hasta que un día, mi jepp con restricción, estaba en el paradero A que iban hacia mi departamento, mas allá había un grupo de los cuales reconocí a varios de los compañeros de Paz, uno de ellos, un poco mas bajo y con la cara llena de acnéme vio y de inmediato se me acercó con su paso desgarbado, como el de un buitre los ojos muy saltones y marrones, se detuvo a mi lado, miró a un lado y luego al otro, hasta que se me quedó mirando su cara de rata.

"Hola, soy Enzo compañero de Paz, sabes porque no ha venido a clases..." no pude evitar mirar sus frenos. "Tu eres Carla, de Civil verdad, siempre te vemos con Paz" me indicó hacia el grupo de amigos, como Paz podía ser amiga de estos... "nosotros somos los granjeros, así nos llaman... ustedes son los civiles y..."

"Sabes Enzo no sé nada de Paz, y menos de los que me hablas..."

"Bueno si tienes problemas en algún ramo no dudes en llámarme..."

"Si, no lo dudes" lo observé cuando se pavoneó con sus amigos... un grupo de... nerd, todos con lentes y... vale era un grupo de chicos como todos con sus tendencia y así que pare el microbús, por suerte ninguno de ellos se subió conmigo, no sé si fue suerte pero me encontré con la susodicha chofer, por el tic en su ojo derecho las mangas de su camisa blanca con dos líneas verticales arremangadas, eché una mirada al interior, yo habría estado peor, por lo menos una veintena de críos de párvulos con tías cantando canciones de mazapán. "Creo que espero el próximo" murmuré, la mujer levantó la vista y me reconoció.

"Hola, Carla." Sabía mi nombre. "Bienvenida al infierno, pasa" esto era bueno tener una amiga chofer que no te cobre el pasaje.

"Hola, hey gracias por dejarme gratis" hizo una seña con la mano esperando la luz verde.

"No te preocupes" la vi entrar los cambio, girar un poco a la derecha, recibir el dinero de otros pasajeros, si que se manejaba con esta máquina, me quedé sorprendida cuando un poco mas allá paró y dejó su asiento. "Muy bien los que van al museo de trenes ya llegamos" todos los pequeños se abalanzaron como pequeños peces de colores. "Bajen con cuidado pequeños, eso es, bien pórtense con las tías" no volvió a su asiento hasta que todos estuvieron abajo, el microbús volvió a su paz habitual como servicio de locomoción colectiva.

Estaba sentada en la 2º fila y algo atrajo mi atención, mas allá en el espejo retrovisor vi algo que me sorprendió, y no pude dejar de sentirme pasada a llevar, de todas formas hace cuanto que conocía a Paz, desde jardín de niños, y ella me contaba todo... pero ésto era inaudito, bien cuando viera nuevamente a Paz no la dejaría ir hasta que me dijera todo lo que estaba pasando, dos paraderos mas y tendría que bajarme y mi mente se quedaría en este micro pensando que era realmente lo que pasaba con mi amiga.


"Dime tu para que crees que existen los móviles o los teléfonos... dime sabes todos los rollos que me he pasado estas dos semanas... tu llegas y te desapareces y en tu casa ni luces... dime donde cresta estabas metida..." Al día siguiente como a las ocho de la tarde tocaron mi timbre y era ella la perla que se aparecía sin mas que mas como si se hubiera ido de vacaciones... toda bronceada pero algo ojerosa.

"Carla, mira después si quieres me regañas todo lo que tu quieras, pero tenemos que hablar, pasaron cosas muy power" me quedó mirando con esos dos ojazos verde que me conmovían y me hacian perdonarla de inmediato.

"Vale qué pasó, pero igual pudiste llamarme por teléfono" reproché.

"Lo sé, pero solo pude hacer una llamada" no necesité comprender a quien fue.

"Al menos él entendió" suponiendo que había sido a él... pero por su cara no comprendía.

"Él" mirándome "a quién te refieres, con él."

"Freddy?" por la cara que puso supuse que no había llamado a Freddy pero a quien mas podía llamar. "No me digas que la llamaste a ella... hace cuanto la conoces... hey yo soy tu amiga por qué la llamaste a ella, por quéeeee..."

"Me estoy quedando en su casa, tuve problemas con mi vieja, por culpa de Lorenzo, Sandy fue muy amable al recibirme en su departamento..."

"Qué, y yo para que estoy..."

"Mi vieja no te llamó."

"No, yo he estado llamando todos los días."

"Por eso, entonces no te llamó."

"Pero con ella... y Freddy."

"Terminé con él, tenías razón es un tonto, y no entiende nada, Sandy no, ella me entiende..."

"Cuántos días llevas con ella, digo en su casa... que pasó."

"Ella me dió su número y bueno estaba desesperada y ella me fue a buscar, me abrazó y no sé creo que lloré toda la noche... Carla mi abuela murió y Lorenzo trató de que mi padre firmara un compromiso..."

"Hay algo que no me estas contando."

"NO es nada, en serio."

"Y que tal es Sandy."

"Ella es un amor, hace dos días que me quedo en su casa, hoy fue a trabajar pero los otros días se quedó conmigo" Paz me abrazó. "Ella me va a venir a buscar en un rato mas..."

"No me digas que vas a dejar a universidad."

"No, pero..." Sonó el móvil de Paz. "Es ella, puede subir."

"Si claro..."

Es verdad, no la había visto nunca de tan cerca y sin el uniforme de la empresa, vestía unos jeans gastados y rotos en las rodillas, una cazadora de cuero y top azul eléctrico. En forma instintiva fue directamente hacia Paz y se quedó a su lado.

"Buenas noches, Carla, espero que no te moleste que yo..."

"Bien solo quiero que me digan una cosa y que sean lo mas sinceras posible" ya no aguantaba mas...

"Mira no es nada de lo que piensas" la vi adelantase.

"Y que se supone que estoy pensando."

Paz se puso como un tomate y Sandy nerviosa...

"Mi vieja piensa que estoy con Sandy, lo que pasa es que ella me fue a buscar a la casa de mi abuela, si en la playa y bueno a mi vieja no le hizo mucha gracia verla y menos que se agarrara a golpes contra todos..."

"Bueno podrían explicarme mejor que no cacho nada de lo que están hablan..."

"Te acuerdas ese día que fuimos al mall, y después mi viejo me llamó, me encontré con Sandy en el metro y conversamos un buen rato, me dio su número por cualquier cosa, es verdad que había pasado el día en su casa pero..."


Dos semanas antes:

"Pero que coincidencia mas grande, creo que no estamos encontrando por todas partes..." Sandy se sentó justo al frente con una amplia sonrisa, no vestía con su habitual uniforme, sino que unos pantalones de tela clara y una blusa color crema, Paz casi no la reconoce.

"Será el destino" solo atino a decir, después de unos segundo de conmoción, Paz se apoyó contra el cristal.

"Si, como llegaste a tus clases" acomodó su cartera sobre sus rodillas, cruzó sus manos sobre ella.

"Bastante bien, casi sin atraso" una duda en su cabeza, sonrió suave. "A donde vas" acercándose a su acompañante.

"He... lo dices por esta ropa, tengo una reunión, no soy chofer todo el tiempo, bueno tengo otras cosas que hacer, sabes tengo algo de tiempo que tal si vamos a tomar un café" la ilusión cruzó por la cara de Paz, pero muy pronto recordó que no podía perder tiempo y que su padre la estaba esperando...

"Me gustaría un montón pero..." vio su reflejo en los bellos ojos azules... 'al diablo' "Vale, donde bajas..."

"En la siguiente" Sandy estaba segura que la iba a rechazar, pero gracias a quien fuera, Paz había decidido acompañarla, era verdad desde que esta chica se quedó en su casa la noche anterior no se la había podido sacar de su cabeza y lo que era peor, lo único que quería era tenerla cerca, como ahora.

"Este café es muy lindo, la oficina de mi padre esta muy cerca, después tengo que ir, voy a estar unos días ausentes, mi abuela no se siente muy bien..." sus ojos bajaron un poco, con tristeza, Sandy le tomó la mano.

"Cualquier cosa que necesites puedes contar conmigo, se que nos conocemos hace poco, pero puedes confiar en mi" apretó con gentileza la mano de la chica. Tomó una servilleta del local, buscó en su cartera una pluma, Paz se sorprendió un poco, la caligrafía era alargada y estilizada, anotó ocho números. "Si necesitas algo no dudes en llamarme, cualquier cosa, voy ha estar ahí para ti" Sandy vió un suave rubor en la mejilla de la chica antes de caer en cuenta de lo que estaba haciendo.

"No sabes cuanto te lo agradezco, Sandy en verdad te has comportado conmigo de una forma increíble, te puedo considerar una amiga" se acercó y le dió un beso en la mejilla. "Gracias" murmuró.

El roce fue único y casi místico. Por Sandy se habrían quedado toda la tarde en aquel lugar, pero era imposible, Sandy tenía una reunión con sus inversionistas, y Paz con su padre y un viaje pendiente. La despedida fue colmada de sentimientos, ninguna quería dejar a la otra pero tampoco ninguna fue capaz de decir lo que sentía. Paz le dio un suave beso en la mejilla y se perdió entre las personas, Sandy la quedó mirando hasta que se confundió con la multitud, su corazón, su traicionero corazón le estaba avisando que algo muy pronto iba a ocurrir...


"Vamos a ir a la casa de tu abuela en la costa, no se siente muy bien" Paz se sentó frente a su padre mirando las fotografía enmarcadas sobre el escritorio, su madre, su dos hermanos, la abuela, Lorenzo y Fida, casi no había tomado atención a los veinte minutos que llevaba su padre hablándole, lo único que sabía era que iría unos días a la casa de su abuela, su mente se hallaba con aquella desconocida y si en estos momentos pensaba en ella...
'Que locura como va ha pensar en mi si prácticamente no nos conocemos'.


"Pero si no es Sandy, como estas chica hace tanto que no te vemos por aquí que pensé que ya no te veríamos" Bruno su socio en las inversiones de su familia.

"Buenas Bruno, espero que esa muy buen motivo, por que no tengo mucho tiempo" tomó su acostumbrado puesto en la mesa directiva.

"Olvidaba tu trabajo" con sarcasmo. "Bueno para lo que te llamé, vamos a comprar una compañía, tu tienes el 48% de las acciones, por lo tanto tienes que autorizar la compra, aquí esta el folio" le alcanzó un encuadernado en cuero con las letras FILOs' Sandy le echó una ojeada por encima y lo volvió a dejar en la mesa. "Y que opinas."

"No es viable, perderíamos un 30% de acciones con esa compañía, esta en quiebra no lo apruebo, si eso es todo ya me marcho" se levantó de la silla, contempló la cara pasmada de Bruno, obviamente pensaba que era el negocio del siglo, que tonto era, no fue capaz de revisar las proyecciones o al menos ver el estado actual de la empresa...

"Pero Sandy, no podemos dejar pasar esta oportunidad es única es..."

"Vamos, si te interesa tanto invierte tu dinero, lo que es yo, no voy a desperdiciar mi tiempo" no dejó a que terminara y ya estaba abriendo la puerta del salón, para largarse de aquel lugar. 'Que día y pensar que tengo por lo menos cinco reuniones como esta'. Fue al tercer piso con el jefe de personal y luego con el de administración, prevención de riesgo, seguridad.... y todos con lo mismo, por suerte solo era una vez cada seis meses, como un control médico.


"Así que vas hermanita" lo que mas detestaba de esto era tener que ir con su hermano adolescente en el mismo auto, Roro, ya se había instalado a su lado y no se despegaría por nada del mundo, después de todo Dilan iba en su propio auto, con Lorenzo y Fida, su padre y madre subieron en ese momento para poner en camino un muy largo y agotador viaje, solo tenía como consuelo una servilleta con cierto número y algo le decía que por lo menos conversaría con alguien cuerdo aquella noche en esa casa de dementes.

Continuará...


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