Renuncias: Se parecen a ciertas heroínas que ya conocemos pero los personajes de aquí son míos ja!
Subtexto: Pues claro.
Avisos: Es una historia de amor entre dos personas del mismo sexo, si te ofende o eres menor, vete a dar una vuelta, y si no es así no digas que no te lo advertí.
Dedicatorias: Como siempre a mi musa, y a quien la lea, y a todas las bardas.


LA VIEJA CASA ENCANTADA A LA ORILLA DEL RÍO

Autora: XenaDena

Primera parte

Mi vida cambio en aquel momento, en el momento que me mude a aquel raro pueblo de gente rara.

- Pero padre no me puedes hacer esto -. Unos ojos verdes miraban con furia a su progenitor.
- Mira Zaira lo siento mucho, la decisión ya esta tomada, nos vamos mañana, allí viviremos mejor y tendremos una casa como siempre as querido. Fue diciendo mientras guardaba platos y cuberterías en pequeñas cajas.
- Pero papá aquí no vivimos tan mal y ¿mis amigos?. Zaira no iba a ceder tan fácil mente.
- Y lo dice la que siempre esta quejando de que quiere más espacio y más intimidad, y en cuento los amigos, te harás nuevos amigos, y a los de aquí siempre podrás escribir y llamarles.
- Pero. - Zaira no pudo acabar su frase pues fue interrumpida.
- Hija basta ya que tozuda eres, llevas un mes así desde que te enteraste, ve a tu cuarto y empaqueta lo restante que té queda.

Zaira se fue a su cuarto protestando, se puso a meter fotos de sus amigos en carpetas y a guardar la carpeta en una mochilla. Su cuarto lo compartía con su hermana pequeña, que ahora mismo saltaba alegre en la cama, cantando y dando voces. "No sé como puede estar tan contenta". En ese momento entraba su madre.

- Zaira guarda la ropa que té queda, Laia deja de saltar y ayúdame a meter tus muñecos y tu ropa en maletas, y elige la ropa que te pondrás mañana.
- Si mamá, ¿cuándo partiremos?-. Preguntó Laia con sus mofletes colorados de no parar ni un momento.
- Cariño ya te lo he dicho a las seis de la madrugada, así que a cenar y acostarte pronto. Las dos se pusieron a guardar cosas, mientras una Zaira maldecía en murmullos, cuando estuvo todo listo y casi guardado todo en la furgoneta, se pusieron a cenar, Zaira no hablaba desde esta tarde.
- Vaya que silencio, bueno pequeña tienes todo listo.
- Si papá todo listo mama me ayudó, tengo ganas de llegar y ver la casa.
- No sé si va a poder dormir hoy -. Sonrío, en eso que Zaira se levantó puso su plato en el lavavajillas y se fue a su cuarto sin decir ni pío.
- Que tozuda es esta niña.
- Pues como tu querido, ¿verdad peque?. La niña solo asentía varias veces riendo.

Zaira mientras tanto se acostó, ya más nada podía hacer lo había probado casi todo y nada había funcionado, solo le quedaba resignarse, tenía que aceptarlo ellos eran mayoría y habían ganado, además su voto opinión nunca contaba. Ya se había despedido de sus amigos esta misma mañana y llorado con sus mejores amigas de toda la vida, los echaría de menos, echaria de menos todo, se durmió. Ni se enteró cuando entro su madre y arropó a su hermana.

La noche paso rápida, los despertadores comenzaron a sonar, Zaira escuchó como su hermana despertaba y comenzaba a saltar en la cama y a chillar un alegre "ya es la hora" Después pudo sentir como su hermana se le tiraba encima.

- Tata despierta que ya es la hora-. Y la besó, saltó a su otra cama y bajó y fue directa al cuarto de sus padres con el osito de peluche preferido.
- Zaira comienza a vestirte, no me hagas ir a levantarte-. Dijo su madre desde el cuarto de baño mientras se acicalaba para estar presentable.
- Ya voy-. De mala gana se levantó se vistió en cinco minutos, se puso unos téjanos desgastados y un jersey de cuello alto color granate, con las letras en negro "Yo soy así" se fue al baño se peinó su cabellera dorada, cogió su mochila, fue a la cocina bebió agua, y volvió a su cuarto a echar su último vistazo, era un cuarto sencillo no era nada del otro mundo pero ahí había estado siempre, el cuarto contaba con dos camas una a cada lado y un armario grande que mitad era de ella y la otra de su hermana, dos mesitas de noche y un pequeño escritorio, nada más, lo echaria de menos, salió y fuera se encontró a su padre terminado de colocar las cosas, ella subió y se acomodó en la furgoneta, donde pasaría varias horas, con destino al infierno o eso creía.

Continuará...


Indice Fan Fiction

Página Principal