Año del Señor: 2253
Año de la República Imperial: 153
Penal de máxima seguridad Hardhouse del distrito XXV.
25 de mayo
20:30 hrs.
- Pero miren esto, creo que después de todo nos volvemos a ver la cara señorita
Tricky Reeves. Aunque me parece que con algunos pequeños cambios.- Un hombre alto,
rubio y de porte inconfundible de los soldados de la república imperial me aguardaba en
la puerta de entrada.-
- ...- No respondí a su maldito comentario, este bastardo me haría la vida
imposible, bueno lo que quedara de ella.-
- Acaso el trato no ha sido el adecuado para alguien tan importante como usted,
discúlpeme, a mi y mis compañeros, si es que hemos sido algo rudos con su persona.
Verificaré directamente que el trato sea de lo más especial siendo usted alguien tan
importante.- Apenas podía distinguirlo bien a través de mis ojos hinchados, tenía el
rostro completamente desfigurado por su gran cortesía. Y ni que decir del resto de mi
cuerpo. Son unos cerdos malnacidos.
- Te lo agradeceré mucho Traford, estúpido, pero por ahora te querrías dar prisa pues
veras estoy algo indispuesta.- Los ojos del soldado se tornaron violentos y solo
pude sentir un gran dolor que me hizo caer de rodillas en el piso, me tomó del cabello
y me alzó la cara. Podía sentir su asqueroso aliento sobre mi rostro.-
- Te crees muy lista, no es verdad, pero aquí te enseñaremos a respetar a los
verdaderos soldados de la república. Maldita rata rubia.- Diciendo esto me volvió a
propinar un nuevo golpe que terminó de hacerme caer sobre las baldosas frías y húmedas
del suelo, perdiendo por completo el conocimiento.-
Desperté en el interior de lo que sería mi hogar por el resto de mis días, claro a
menos que lograra escaparme o de lo contrario me condenaran a muerte como lo suponía.
Mi cuerpo estaba completamente destrozado y que decir de mi mente, totalmente confusa.
Apenas podía recordar mi nombre, me habían golpeado tanto que ya ni siquiera sentía
dolor alguno.
Un silencio cortante apenas roto por el paso del celador por el pasillo durante sus
rondas me daba escalofríos. Mi cabeza divagaba reproduciendo en mi mente las imágenes
de lo que fue mi vida. Como demonios es que llegue a este punto.
Año del Señor: 2228
Año de la República Imperial: 128
Laboratorios Genshyntec, afiliados de la república.
25 de mayo
03:45 hrs.
- Doctor Meyers, ya ha nacido. Es una niña.- Parado detrás de un gran número de
máquinas se encontraba; de complexión atlética y mediana estatura, entrando a la madurez
de la vida con alrededor de 37 años, cabello castaño, ojos grises y tez clara. Su sello
distintivo era una gran arruga que se formaba en la parte de la frente cada vez que
fruncía el ceño. De mirada gentil, pero calculadora. Vestido con una gran bata blanca en
la cual se podía leer su nombre y rango: Doctor Seriseus Meyers, Jefe del departamento
de IDV y control genético del sector 15 de los distritos X al XX.-
- Procedan con los análisis, me presentan los resultados inmediatamente.- El otro
hombre se dirigía hacia la cama de operaciones donde se encontraba una mujer en estado
inconsciente y a su lado se hallaba un pequeño bebe al que diversas enfermeras y algunos
doctores le hacían mediciones.-
- Doctor, aquí esta el IDV (Información de vida), el PDF (Potencial de Fuerza) y su
MGM (Mapa generacional modificado).- En el pequeño disco transparente que mostró a
Mayers se encontraba todo lo necesario acerca del bebe recién nacido. El disco lo colocó
dentro de una unidad extraíble de una especie de computadora, en donde se desplegó sobre
las diferentes pantallas que tenía enfrente.-
- Rasgos Físicos. Sexo: Femenino. Peso: 2.100 Kg. Estatura: 38 cm. Raza: Caucásica de
2do. Termino. Tez: Blanca. Cabello: Rubio. Ojos: Verdes. Pies: Arco formado en su
totalidad. Señas particulares: Ninguna. Rasgos Químicos. Fuerza: 2. Destreza: 3.
Velocidad: 3. Resistencia general: 8. Resistencia específica: 8. Desarrollo natal: 05%
Desarrollo infantil: 20% Desarrollo adolescencia: 35% Desarrollo Adulto Joven: 50%
Desarrollo Adulto Maduro: nulo. Desarrollo Adulto Mayor: nulo. Clasificación de
enfermedades: rango 5, esquizofrenia degenerativa, corazón deficiente, diabetes y
retraso locomotor grado 3. Clasificación de muerte: Ataque al corazón, suicidio. Rasgos
Sociales y Psicológicos. Nivel de desarrollo mental: 38% Estrato social: bajo. Grado de
estudios: básicos. Potencial de trabajo: obrero clase 4. Cuadro Mental: Bajo.- Seriseus
cavilaba con su mirada perdida en algún punto de la pantalla que le iluminaba el rostro
y en el cual resaltaba su arrugado ceño.-
- Si le dejamos así no será más que un despojo de humano, su DNA no esta bien
desarrollado, y a pesar de su resistencia no sobreviviría como adulto. Justo lo que
necesito. Procedan con el programa Pretorianos.- El subordinado salió de su
presencia y se acercó a otra computadora donde cargó en otro disco transparente una
nueva información y se acercó a los demás hombres y mujeres dando indicaciones.-
Después de algunas horas de trabajo por parte de los doctores y genetistas que se
encargaban del bebe al fin habían terminado. Volvieron a hacer los análisis
correspondientes y de nueva cuenta el anterior hombre que presentó el reporte, el
doctor Johnan Jusias, cargó la computadora principal con la información.
- Rasgos Físicos. Sexo: Femenino. Peso: 2.100 Kg. Estatura: 38 cm. Raza: Caucásica de
2do. Termino. Tez: Blanca. Cabello: Rubio. Ojos: Verdes. Pies: Arco formado en su
totalidad. Señas particulares: Código de identificación pretorianos rango 1 en las
huellas digitales de ambas manos. Rasgos Químicos. Fuerza: 10. Destreza: 10. Velocidad:
10. Resistencia general: 10. Resistencia específica: 10. Desarrollo natal: 50%
Desarrollo infantil: 75% Desarrollo adolescencia: 92% Desarrollo Adulto Joven: 100%
Desarrollo Adulto Maduro: Fuera de medición. Desarrollo Adulto Mayor: fuera de medición.
Clasificación de enfermedades: rango 0. Clasificación de muerte: Muerte natural. Rasgos
Sociales y Psicológicos. Nivel de desarrollo mental: 99.8% Estrato social: Alto-superior.
Grado de estudios: Maestro de ciencias avanzadas. Potencial de trabajo: Pretoriano nivel
1.- La sonrisa de Seriseus no se hizo esperar marcando aun más su arrugada frente.-
- Programa completo, la versión avanzada esta totalmente implantada. Procedan con el
paso 2, disfracen el DNA.- Extendió la mano y le entregó a Jusias un IDV.- Este
será el caballo de Troya. Allí esta la información del progenitor receptor del
Pretoriano. Un tal Antonhyos Reeves. Por ahora es todo y no se olviden de limpiar
cualquier rastro.- Salió de la gran sala cerrando tras de si la puerta que marcaría
una vida, mi vida.-
Año del Señor: 2243
Año de la República Imperial: 143
Local de modas Reeves Fashion, Ciudad Federal 5 del Distrito XV.
25 de mayo
10:20 hrs.
Un día más en el aburrido local de mi padre, con las aburridas señoras que vienen a
comprar ropa. Y no es que la ropa que hace mi padre no me guste, lo que no me gusta es
tener que venderla yo. No nací para esto lo se aunque ni IDV lo diga.
Siempre he soñado pertenecer a la policía, no se tal vez ser un soldado. Pero mi código
genético es un traicionero, detesto hacer de dependienta aburriéndome de la vida.
Justo hoy cumplo mis 15 años, la mayoría de edad, y todo el rollo ese de las
responsabilidades. Lo detesto, lo detesto, así como detesto el certificado de IDV y
todas esas patrañas que nos vende el gobierno. Solo porque te falte o te sobre algo en
tu cadena genética serás o dejarás de ser. Sin embargo, me gustaría sacar el IDV de mi
abuelo y no el de mi padre.
Bueno también el sufrió como yo esta situación. Si mal no recuerdo, el deseaba ser
Guardia de la república imperial como el abuelo pero, siempre hay un pero, su IDV lo
colocaba en un rango de policía medio. No lo aceptó y desertó.
Más Dios intervino y mi abuela, pues también tenía los genes de un modisto. ¡Que cambio
tan radical! Y eso es lo que ha sido hasta el día de hoy y creo que seguirá siendo por
el resto de su vida. Solo espero no salir como él. Mi padre querrá mucho su trabajo pero
yo no soy él.
¡Gracias a Dios!
¡Uups!, creo que he sido muy descortés, no me he presentado. Esta niña hermosa, sexy y
despampanante rubia de mirada cautivadora, ¡Jajajajaja! ni yo me la creo, soy yo.
Tricky Reeves, guardiana de la ley y el orden aunque solo sea dentro del negocio de papá.
¡Aah! Y nunca pero nunca se osen burlar de mi estatura pues la inteligencia y la fuerza
se miden de la cabeza al cielo... que les quede claro. Una cosa curiosa que me contó mi
papá de cuando nací es que mis ojos eran verdes y digo eran por que con los meses
posteriores tomaron una tonalidad azulada. Papá decía que a los bebes les suele cambiar
el color de los ojos, no lo se, pero aun creo que mis ojos siguen siendo verdes a pesar
de que los demás los vean azulados.
¿Qué ha sido de mi vida? Bueno, pues nada extraordinario. Llevo la vida normal de una
persona de nivel medio. Nada fuera de lo común. La familia tiene algo de prestigio por
mi abuelo, y ¡ok!, papá también contribuye.
Que por cierto ellos se llaman igual, Antonhyos Reeves. He de decir que a pesar de todo
tengo una existencia feliz, en lo que cabe decir feliz. Más espero que la vida me de
grandes cosas.
Y, en fin, esta soy yo. Por ahora una simple dependienta del negocio familiar. Hoy,
gracias a Dios que beneficia la economía de esta casa, ha habido mucha gente yendo y
viniendo por el local. Lo cual particularmente me aburre mucho pues siempre es lo mismo,
me gusta más cuando esta vacío pues así puedo dejar volar mi mente a otros sitios.
- Tricky, hija, atiende al señor de traje que acaba de entrar, quieres.- Esa es mi
abuela, Celina Reeves, mi figura materna. Con tristeza tengo que decir que a mi madre
no la conocí, según papá murió en el parto. La extraño, aunque no sepa mucho acerca de
ella.-
- Ya voy, Mam.- El tipo del traje, que por cierto era gris oscuro, se veía de
influencia. Se nota en seguida cuando alguien es rico. Tal vez ocupara algún puesto
importante en el gobierno o algo parecido. Es algo ya mayor, y lo digo por su cabello
que ya tiene algunas canas blancas que contrastan con el resto, de color castaño.
Parecía algo contento por momentos y lo digo por que su ceño se arrugaba de manera muy
chistosa, era como un surco que le dividía la frente.-
- Buenos días, ando en busca de ropa para dama. Mi hija cumple años hoy precisamente y
deseo regalarle algo.- Su voz sonaba amable y alegre, lo cual me dio confianza, la
mayoría de los estirados que llegaban al local eran muy presumidos y altaneros.-
- Claro, con mucho gusto lo atenderé, mi nombre es Tricky. Y estoy para servirle.-
Me miró de arriba abajo, inspeccionándome.-
- Disculpe que la mire así, pero es que mi hija se parece a usted. Iguales sin duda.
Al menos no erraré tanto con las medidas. Y sin ánimo de ofenderla ni de molestarla
déjeme decirle que es usted muy bonita.- Me sonrojé, era un hombre ya mayor,
cualquiera lo tomaría por coscolino. Mas sin embargo no me daba mala espina.-
- No... no se preocupe.- Sonreía como una tonta quinceañera, bueno... eso soy,
después de todo.-
- Me gustaría darle algo que toda chica de su edad desea, pero no se que. Me podrías
ayudar mucho con eso.- Me mostró sus dientes blancos en una sonrisa, que podía decir,
¿lo que yo deseaba? Pero lo que deseaba yo, no lo deseaban los demás chicas de mi edad.-
- Pues no se, cada quien tiene sus propios deseos, además no conozco a su hija como
para poder opinar en algo así.
- Por favor señorita.- Su mirada era como de súplica mal usada.- Dígame ¿usted
qué desea más que otra cosa en este mundo? Algo debe desear. Puede tener confianza
conmigo.- Aah! Que rayos, nada perdía con decirlo. Aunque fuera lo más loco que le
pudiera parecer al hombre.-
- De acuerdo, no lo haré insistir tanto, y aunque llegue a pensar que estoy zafada, me
gustaría que mi IDV fuera diferente, ser lo que siempre he querido ser. Elegir por mi
como deseo mi vida.- Apenas terminé, de mi nariz salió un gran suspiro.-
- Jajaja, ¿en verdad?- Me enojé por su risa, quien se creía para burlarse de mis
sueños, bueno yo también tonta por decirlo.-
- ¡No se ría!- Al momento se puso serio y me miró directo a los ojos.-
- No me río, me alegro, eso es lo que esperaba oír. Por eso me alegro. Aunque creo que
sabes que un IDV no se puede cambiar, ya viene predeterminado por los genes.- Hice
una mueca de puchero y pateé el aire con frustración y desgana.-
- Ya lo se, por eso es un deseo. Pero daría mucho por que no fuera así.- Al
instante llevó su mano a una bolsa de su saco y de el sacó una pequeña cajita negra. Me
la puso en las manos.-
- ¡Ábrelo!- Estaba totalmente sorprendida, que extraño te regala algo...
definitivamente ninguno.-
- Pero señor que es esto, no puedo aceptarlo sea lo que esto sea.- Le regresé la
cajita, pero no la aceptó y la abrió. En el interior se encontraba un anillo.-
- Aquí dentro esta lo que deseas. Toma esto póntelo, anda. Por favor.- Mi mano esta
atrapada en la suya y sin más introdujo el anillo en mi dedo. Sentí un gran dolor
recorrer mi cuerpo.-
- Eso duele, ¿pero qué demonios se ha creído?- Intenté safar el anillo sin gran
resultado. El hombre comenzó a reír.-
- Jajajaja, no te preocupes ahora si podrás ser lo que deseas. Y creo que por el
momento es todo lo que tengo que hacer aquí. Así que me despido. Un servidor Seriseus
Meyers, abogado, a sus órdenes.- Mi mirada estaba toda desorbitada empecé a sentir
que mis pies me fallaban y caí sin remedio al suelo perdiendo el conocimiento.-
Poco tiempo después recuperé el conocimiento, claro el hombre... este tal Seriseus ya no
estaba. Me dolía la cabeza y el cuerpo en general. Miré mi mano y en ella estaba el
anillo. Volví a intentar quitármelo pero no pude. Así que me di por vencida, después de
todo viendo el lado bueno no era del todo feo. Parecía un anillo de la guardia. Como el
del abuelo pero el de él no era tan bonito. Además tenía una inscripción en el frente.
Decía Pretoriano I.
Continuará...