Capítulo 5
UNA NUEVA ETAPA
Mientras los alumnos trabajaban en una práctica de laboratorio, Karla sentada frente a
su escritorio leía y releía una y otra vez un trozo de hoja de cuaderno que halló a un
lado de su portafolios.
"Diariamente estoy contigo, incluso en mis sueños estas tu.
En muchas ocasiones te he ayudado y me has regalado tus sonrisas.
No quiero nunca ver borrada esa sonrisa de tus labios y esa luz en tu mirar.
Nunca quisiera separarme de ti... eres muy especial para mí.
Imagino que llegaremos juntas muy lejos casi hasta las estrellas.
Siempre estaré contigo, nunca te dejaré... por siempre... seremos... amigas."
Karla miró atentamente el trozo de papel, esa letra la había visto en otro lugar, miró
atentamente cada inicio.
- "D E N N I S... Dennis..." - pensó Karla - Laura - musitó suavemente y una
sonrisa se formó en sus labios - "esto lo escribió Laura para Dennis, pero ¿por qué
está aquí?... ¿Se le habrá olvidado a Dennis?... quizás se cayó de la libreta de Laura...
hummm en todo caso tengo que regresárselo... vaya sin duda Dennis es muy importante para
ella.
Uno de los alumnos llamó la atención de la profesora, esta guardó el trozo de papel en
el bolsillo derecho de su chamarra.
La clase de química con Fuentes era sin duda aburrida y no dejaba de repetirnos cada 10
minutos que solo unos cuantos pasarían porque hacía tan difíciles los exámenes que casi
nadie los aprobaba; Fuentes escribía un par de ejercicios de conversión de grados
Fahrenheit a grados Celsius, mientras yo miraba el sándwich que me diera Karla, su
preocupación mostrada hacia mí me sorprendía en mucho pero me descontroló su actitud al
final ¿Por qué no me miró antes de que yo saliera del salón?, ¿Por qué?...
- Ya va a borrar los ejercicios Laura ¿qué no vas a anotarlos? - me preguntó el Tío
sacándome de mis ensoñaciones.
- ¿Eh?... oh, sí, sí ya los voy a apuntar - dije mientras escribía a toda prisa.
- De verdad que estas medio ida el día de hoy ¿eh?
- Sí lo sé - dije sin mirarlo.
*****
La junta de maestros no tuvo otro objetivo sino el de siempre, poner más empeño en las
clases, llegar temprano y tratar de abarcar el temario completo de cada una de las
materias que correspondía a cada profesor; todos parecían un poco fastidiados y es que
no era para menos controlar a varios grupos de jóvenes de edades de entre 15 y 24 años
no era nada fácil; por fin hora y media más tarde todos nos despedíamos y tomábamos
cada cual su camino. Al meter la mano en mi bolsillo derecho sentí la pequeña hoja de
papel y eso me hizo pensar de nuevo en Laura... otra vez Laura, una vez más su mirada
esmeralda me inundaba el pensamiento... eso no me agradaba nada, nada en absoluto, así
que hice lo mejor que podía hacer...
- Bueno.
- Bueno.
- ¡Hey! ¿cómo estas mi amor? - La voz de Iván se escucho alegre.
- Bien Iván, muy bien.
- ¿Estas en tu casa? - me preguntó Iván.
- No te estoy hablando del celular, de hecho a cabo de salir de la escuela y ya voy de
camino a la casa.
- ¡Huy! ¿Y ese milagro que me hablas?
- Recuerdas a esa tal Ana de la que me hablaste...
*****
Estábamos todos en la casa, era un verdadero milagro que nos reuniéramos para cenar
todos juntos, mis hermanos convencieron a mamá de que cenáramos pizza, mamá y yo fuimos
por los refrescos mientras Alejandro pedía las pizzas por teléfono y Román ponía la mesa.
Al regresar Alejandro y Román veían la televisión.
- Y bien hijos ¿cómo les fue el día de hoy? - preguntó mamá sentándose en el love-site.
- Bien mamá - dijo Román mientras apagaba el televisor - hoy terminamos el trabajo de
Polímeros, yo iba a terminar el trabajo pero Julián insistió en que él lo haría hoy en
la noche.
- Pues a mí no me fue nada bien - dijo Alejandro echando la cabeza hacia atrás y
mirando el techo.
- ¿Por qué hijo? - preguntó mamá sentándose a un lado de él y acariciándole el cabello.
- Ericka se enojó conmigo.
- ¿Por qué? - preguntó Román.
- Lo que sucede es que hoy me tocó atender a un chico gay, se veía tan formalito el
chico y resultó ser un mariconcito y por supuesto - su voz se torno digna - yo no lo iba
a atender.
- No me digas - le dije - y se lo volviste a pasar a tu novia ¿no?
- Sí, se supone que ella debe de entenderme y sin embargo esta vez volvió a tratar de
que lo atendiera yo.
- Debes hablar con ella y decirle que si es tu novia que te apoye... ella debe
entenderte - dijo mamá.
- Mejor cambia de novia Alex - dijo Román mientras se levantaba al escuchar el ruido
de la motocicleta que llegaba con nuestra cena.
- No puedo en verdad la amo y quiero casarme con ella pero antes de pedírselo debo
estar convencido de que me apoyará en todo.
- No te preocupes Alex - le dije mientras me sentaba a su lado - ya verás que las
cosas saldrán bien - el me sonrió y me sacudió el cabello.
- Gracias chaparra.
- Oye no me digas así que todavía me falta crecer.
- Ajá - se soltó a reír junto con mamá.
*****
Estábamos a la mitad de la cena cuando Román se soltó a reír de la nada.
- Y ahora a ti loco ¿qué te pasa? - preguntó Alejandro.
- Nada, ja, ja, ja, ja es, es solo que, ja, ja, ja, ja me acordaba de aquella chica a
la que invité a salir antes de que Gloria andara conmigo.
- Aaaaahhh - dijo Alejandro - la... - le hizo una seña con la mano.
- Esa mera - se soltó a reír.
- Pues a ver cuéntenos el chiste para reírnos nosotras también - dijo mamá.
- Aaaahhh es cierto es que a ustedes no se los conté - dijo Román controlando la risa -
bueno - continuó - resulta que un día invite a una chava de mi salón a tomar un café, le
dije que me gustaba y que me interesaba saber que opinaba de la idea de salir juntos,
entonces me miró seriamente y me dijo así sin más - decía mientras hacia aspavientos con
sus manos - que lo sentía mucho pero que ella era lesbiana... ¡puaj! Lesbiana, ja, ja,
ja, ja. ¡Que horror! Por poco y salgo con una... ¡puaj! ¡Que asco el solo hecho de
pensar en eso!... ja, ja, ja, ja.
Todos comenzaron a reír, yo... me quede por un momento descontrolada esa palabra se me
antojo como una bofetada a mi rostro. No entendía que sucedía conmigo se supone que
debía reírme al igual que todos pero simplemente no podía, más bien me sentí avergonzada
pero... no entendía por qué. El repiqueteo del teléfono impidió que Román formulara la
pregunta que vi en sus ojos al ver que yo no me reía, se levantó de la mesa y fue a
contestar.
- Bueno... - ahhh eres tu Julián ¿qué paso?... - ¡Qué!... ¡No mames, cabrón!
- ¡Román!, cuida lo que dices - le dijo mamá mirándolo seriamente.
- Perdón mama... ¡cómo que se jodió el disco duro de tu computadora? ¡No la chingues
güey!
- ¡Román! - volvió a regañarlo mamá pero esta vez mi hermano no hizo caso.
- Y el disco de 3½ ¡qué pas... - No terminó la pregunta - ¡Quééééé?, ¡cómo se te atoro
y al sacarlo con las pinzas lo echaste a perder?... ¡sabes qué? ya párale güey voy para
allá ¡imbécil!... - colgó el teléfono molesto.
- ¿Qué paso Román? - preguntó Alejandro.
- ¡El estúpido de Julián! - decía mientras su cara se mostraba roja de coraje - ¡El
muy imbécil echo a perder el trabajo de todo este mes!... tengo que ir a ver que puedo
hacer.
- ¿No tienes una copia del trabajo en el disco duro de tu computadora? - le pregunté
al verlo tan molesto.
- No, no tengo nada todo lo guarde en el de 3½... ¡carajo! En la computadora solo
tengo las dos primera hojas del trabajo.
- ¿Qué vas a hacer? - preguntó mamá.
- Pues tengo que ir a ver que puedo hacer no me esperen de seguro tardaré toda la noche
para arreglar ese desperfecto solo espero que el estúpido de Julián no haya formateado
el disco duro.
Román tomó su chamarra y salió de casa muy molesto.
- Maneja con cuidado - gritó mamá antes de que Román saliera de la casa.
- Síiiiiii - se escuchó.
- ¡Hijole! - dijo Alejandro - ahora si con el geniecito que se carga tu hijo, a Julián
le va a ir como en feria.
- Sí - dijo mamá - ese carácter que tiene.
- Lo siento por Julián - dije mientras suspiraba - bueno voy a subir porque tengo
mucha tarea por hacer.
*****
Eran cerca de las 10:00 pm, mamá ya había pasado a darme las buenas noches y Alejandro
seguramente ya dormía, encendí la computadora y me conecté al Internet, la página
principal se abrió y de inmediato tecleé casi automáticamente la palabra Lesbiana en el
recuadro de buscar, me quedé mirando la palabra unos instantes, mi dedo índice se
hallaba sobre la tecla backspace y Enter, dudaba que era lo que debía de hacer
¿borraba?, o ¿continuaba?... los minutos parecieron horas en lo que decidía, por fin en
un rápido movimiento tecleé el Enter después de unas milésimas de segundo se me
mostraron una gran cantidad de títulos de diversas páginas... las observé con sumo
detenimiento, mordiéndome el labio inferior di doble clic sobre una de ellas... aun no
muy segura de querer saber que era lo que encerraba esa palabra... lo primero que
apareció ante mis ojos fue una página en la que se hallaba un letrero con la leyenda
"Si eres menor de 18 años abstente de leer esta página" y un recuadro que decía
entrar... opté por entrar y lo primero que vi fueron hombres desnudos y mujeres por
igual teniendo relaciones los unos con las otras <¿pero qué era eso - pensé - que
no se supone que las mujeres lesbianas tienen relaciones con otras mujeres?> vi en
un recuadro que decía fotos de lesbianas así que tamborileando los dedos sobre mi
escritorio tardé un instante en decidir si las veía o no... por fin y luego de un
suspiro decidí dar un doble clic sobre el recuadro, digo había llegado ya muy lejos como
para ahora regresar... creo que al ver las fotos mis ojos se abrieron más de la cuenta,
ante mí aparecían chicas de distintas razas de largos cabellos; con ropa muy, muy corta
o en lencería o de plano desnudas tocándose salvas sean sus partes unas a las otras,
los gestos que mostraban y la manera como se tocaban me produjeron una extraña sensación
no muy bien definida, algo así como entre cierto atractivo mezclado con repulsión...
extraño ¿cierto?... pero fueron más de mi desagrado que otra cosa... al ver la siguiente
lista de fotos pude ver que usaban "¡penes artificiales?... pero ¿qué era eso?... ¿es
qué eso se debía usar a fuerzas? Por las demás fotos tal parecía que si... ¡¡¿?!!¡¡¿?!!
¡¡¿?!! ¿y ese otro era necesario meterlo por ese otro lado?... ¡¡¿?!!... ¡¡¿?!!... ¿Qué
era todo eso?... ¿así eran las relaciones entre mujeres?... ¿se necesitaba de todo eso
para que se sintiera satisfacción?... ¿era obligatorio usar todas esas cosas?... no pude
soportarlo más cerré la página rápidamente y hundí la cara entre mis manos... ¿Pero que
rayos había sido todo eso?... solté un gran suspiro... ¿eso harían Kiria y Susuki?...
Kiria y Susuki... era cierto... quería ver ese famoso beso... inmediatamente teclee sus
nombres y aparecieron ante mi varias páginas hablando de la serie vi una en particular
en la que se hallaba la palabra beso, inmediatamente entré y había una sección especial
que decía "analizando el beso"... inmediatamente entré y para mi sorpresa había
un recuadro que decía "si quieres ver el beso da doble clic aquí"... di doble
clic y sí, se tardó unos minutos en cargar el archivo pero delante de mi apareció la
escena en la que Kiria tenía entre sus brazos a Susuki ésta estaba un poco pálida, ahí
estaba Kiria tenía en la mano una especie de frasco color ámbar, destapo el frasco y
entreabrió con sus dedos los labios de Susuki de manera tierna y delicada... colocó la
boquilla del frasco en la boca de la chica inconsciente trato de darle de beber pero el
líquido escurría de los labios de la joven... Kiria abrió grandemente sus ojos y en
ellos aparecieron lágrimas fue entonces que Kiria echó hacia atrás un mechón de pelo
que caía sobre la frente de Susuki y le sonrió, se llevó el frasco a la boca y en la
toma que hacían al frasco se veía como este se iba vaciando, Kiria levantó más a Susuki
la sostuvo con su brazo, le entreabrió los labios y unió su boca a la de ella, la mano
de Kiria reposaba sobre la mejilla de Susuki... un segundo después Susuki abría los ojos
y se sorprendía, una lágrima escapó de los ojos cerrados de Kiria, los ojos de Susuki
temblaron como si estuvieran llenos de lágrimas y así cerró los ojos... aquella chica
tenía razón tal parecía que de un beso se tratara. No sé cuantas veces repetí aquella
escena, simplemente se veía hermosa... esas dos chicas... esa forma de Kiria para tomar
a la otra chica entre sus brazos... la forma en que hecho hacia atrás el cabello de
Susuki... la forma... la forma en que la besó... sí ese beso, ese beso fue el más bonito
que yo jamás había visto en mi vida.
*****
El timbre de la puerta se escucho varias veces, Julián se levantó de su sillón
reclinable y tragó saliva antes de encaminarse y abrir la puerta. Caminó despacio sin
demasiada prisa ya sabía que le esperaba. Abrió la puerta y de inmediato como si de una
fiera se tratara Román se abalanzó sobre Julián sosteniéndolo con fuerza de la camisa.
- ¡Cómo es posible que seas tan estúpido Julián? ¡Qué tienes mierda en la cabeza o
qué? - le espetó a la cara Román enfurecido.
- El trabajo esta sobre la mesa - dijo el agredido chico que mantenía los ojos
cerrados.
Román lo miró con extrañeza y lo soltó, de inmediato caminó hacia la mesa del comedor y
ahí estaba un montón de hojas en perfecto orden y sobre ellas un pisapapeles. Román se
volvió para mirar a Julián quien se sentó de nuevo en su sillón reclinable.
- ¡Qué significa esto, arreglaste la computadora? - preguntó aun exaltado Román.
- Nunca se descompuso - Julián suspiró hondamente mientras se acomodaba su camisa.
- ¿Qué estas diciendo? - dijo Román haciendo aspavientos con las manos.
- Todo esta bien con la computadora y el trabajo esta sobre la mesa, mañana lo
empastaré y quedará listo.
- ¿Entonces todo eso que dijiste por teléfono? - Román caminó lentamente en dirección
de Julián.
- Yo... yo solo quería hablar contigo... porque esta mañana me viste de una manera que...
bueno tu sabes como me viste... y luego por la tarde ni siquiera hablaste conmigo.
- ¡No me digas! - dijo irónico - ¿y qué querías que hiciera al verte vestido de esa
manera?.
- Lo hice por ti, quería gustarte Román - Julián mostró tristeza en sus ojos - ¡quería
gustarte! - repitió con mayor énfasis.
- Y vistiéndote como mariquita imaginaste que me gustarías más ¿no? - sonrió
mordazmente meneando la cabeza en negativo.
- ¿Por qué Román?... ¿por qué me tratas así?... si yo Te Amo - su voz estaba a punto
de quebrarse.
- Si me amaras entonces te vestirías como yo te digo siempre... ¡como hombre! ¡cabrón!,
no con esas ¡putas playeras de maricón! - le miró con desprecio y a Julián se le partía
el corazón.
- Lo lamento, tu sabes que siempre me visto como tu me lo pides, es solo que esta vez
quería agradarte... - dijo con voz trémula - perdóname... solo lo hice porque quería
gustarte - Julián intentó abrazar al joven de dura mirada.
- ¡Ni te atrevas pinche puto!... ya te he dicho cientos de veces que no quiero verte
vestido de esa forma.
- Lo lamento ¡hombre por favor! ¡es que quieres que te lo pida de rodillas? - Julián
se quedó helado al ver en la mirada de Román y en esa minúscula sonrisa el gesto de un
"sí, te quiero ver arrodillado".
El moreno hombre se quedó helado y sus piernas simplemente se negaron a seguir
manteniéndolo en pie... se desplomó delante de Román llorando profusamente y apretando
los puños con fuerza.
*****
El sábado, el sábado conocería a esa tal Ana, ahora acostada sobre mi cama y mirando el
techo me preguntaba si esa había sido una buena idea, sobre todo por el hecho de haber
salido recientemente de una relación que me había dejado tan marcada; de pronto un
pánico se apoderó de mí al verme en vuelta otra vez en una situación de esas... tomé el
teléfono celular y le marqué inmediatamente a Iván.
- Bue... no - aaaauuuuaaammmmhhh se oyó al otro lado de la línea.
- ¿Iván? - traté de parecer serena.
- ¿Karla?... ¿qué haces llamándome a estas horas de la noche? - me preguntó con voz
adormilada.
- Pues solo quería decirte que NO quiero conocer a la tal Ana.
- ¡Quéééé? - pareció despertarse de repente - ¡qué dices?, ahhh, no, no y no, ahora la
conoces porque la conoces malvada, además te caerá muy bien créeme.
- No, escúchame bien no quiero...
- Ni una palabra más Karla... y ni me llames te la voy a presentar quieras o no...
¡carajo! ¡Ya quítate ese miedo!
- ¡Pues no estaré el sábado!
- ¡Pues eso ya lo veremos!
Ambos colgamos sin siquiera decir adiós. Me dejé caer sobre la almohada y me llevé la
mano a la frente. ¿Y ahora que iba a suceder? ¿Estaría preparada para una nueva relación?...
¡Dios! deseba tener las respuestas pero ni ellas ni el sueño llegaban a mi.
*****
Julián permanecía de rodillas delante de Román, mientras el hombre de verdes ojos seguía
insultándolo.
- Es que en verdad Julián eres un pinche maricón... ¿cómo se te ocurrió vestirte de
esa forma?, ¿en serio pensaste que así me gustarías más? Es que con esas cosas que haces
parece que tienes mierda en lugar de cerebro - Mientras Román proseguía con su monólogo,
Julián permanecía de rodillas ante él con los puños sobre el suelo, miraba el bien
pulido piso de madera que se hallaba mojado a causa de las lagrimas que el joven
derramaba, pero permanecía callado, ni siquiera se atrevía a levantarla mirada y
enfrentar esos ojos que le miraban ahora con recriminación - Ya Dime pinche mariconcito
¿para quién te vestiste así? ¿Qué? ¿Conociste a otro güey? ¿y por eso te vestiste así?
¿Para gustarle?... pero como estoy yo allá en la escuela para que no me diera cuenta de
las marranadas que haces dices que te vestiste así para mi ¿no?... eres un Pinche Puto
de Mierda... te gusta andar de aquí para allá solo viendo a ver a quien te cojes ¿no?
cabrón.
- Eso no es cierto - dijo por fin Julián con un hilo de voz - yo no ando tras de nadie -
las últimas palabras de Román taladraban su mente de una manera cruel y despiadada - yo
solo estoy contigo.
- Eso dices - dijo con aire de suficiencia - como si no te conociera cabrón; que crees
que no me doy cuenta como miras al chavo de las fotocopias güey... te digo esto en serio
cabrón mejor cambia esa pinche forma de ser porque sino un día te van a romper la madre
por andar de pinche degenerado güey, te lo digo por tu bien.
- Pero si ni siquiera le hablo al chico de las copias - protestó Julián meneando la
cabeza en negativo - y no lo miro como tu dices.
- Mira pendejo no te hagas... que lo puto se te sale... ¡imbécil! no te das cuenta de
cómo estas todo pinche negro, eres feo cabrón, en serio que das hasta lástima, mírate
bien en un espejo para que te des cuenta de tu realidad, pero ¡claro!, la gente fea es
la más degenerada ¿verdad Julián? - preguntó con sorna.
- Trabajé de modelo - dijo Julián apretando las mandíbulas.
- Ja, ja, ja, ja, ja - se soltó Román a reír a carcajadas - ¡pobre pendejo!... ¿Qué?
trabajar como modelo te quita lo feo y lo negro güey?... de veras me das risa.
- Ya por favor... lo lamento... no volveré a vestirme así, perdóname... por favor.
- Me lo juras.
- Sí - dijo sin fuerzas Julián.
- Por quién me lo juras.
- Por Dios te lo juro.
- ¿Me lo juras por la vida de tu madre?
- S... í, si - Julián se había dejado vencer otra vez, su orgullo y su autoestima
estaba por los suelos.
- Ya cabrón levántate, ya me lo juraste - como si fuera una orden Julián se levantó
con un poco de dificultad - ¿Qué hiciste de cenar? - preguntó Román sonriente, ese gesto
de molestia había desaparecido de su rostro y ahora se mostraba como si fuera una
persona diferente - Ya Julián ven ya no llores, ya me juraste que no lo volverás a
hacer - Román lo abrazó y lo reconfortó, Julián ante ese gesto terminó por desplomarse
emocionalmente, se soltó a llorar de forma convulsa - Ya chiquito, ya, ya, no pasa nada...
Ssshhhhssss... perdóname es que me haces enojar pero te lo digo por tu bien, ya, ya
amor, ya - Julián ante sus palabras se sintió reconfortado, se sentía eximido de sus
culpas... pero ¿qué culpa?... ¿la hubo en realidad?... Julián se tranquilizó mientras
Román le acariciaba su negra cabellera - Ya chiquito, ya, anda tengo hambre - ante la
última palabra de Román, Julián se soltó poco a poco de los brazos del rubio hombre.
- Sí, te voy a preparar algo de cenar - dijo Román limpiándose los ojos y sorbiendo un
poco la nariz - Román saco de su pantalón unos pañuelos desechables y tomando uno limpió
los ojos de Julián, le dió otro y Julián se limpio la nariz.
- No prepares nada, ¿quieres una pizza? Yo te la invito - ándale pídela ya sabes de
cual me gusta a mí, tu pide la que quieras.
- Sí... - dijo Julián con voz cansina.
Para Julián ya todo había pasado, sabía que aquello había sido culpa suya y estaba
dispuesto a que no volviera a suceder, obedecería a Román en todo para que la relación
funcionara, cuando Román quería solía ser muy dulce, pero cuando se molestaba, su boca
era de temerse.
*****
El timbre de la puerta se dejó escuchar un par de veces, me hubiera gustado seguir
durmiendo pero al ver de reojo el despertador me di cuenta que no iba a ser posible ya
eran las 10:30 am y aun tenía tareas pendientes por calificar... me levanté de un solo
salto, me arreglé el cabello con las manos y salí de mi cuarto en dirección de la puerta,
me preguntaba quién sería a esas horas, tal vez era Iván, pero no estaba muy convencida
de ello por la pequeña platica telefónica que tuvimos ayer. Una vez más el timbre se
escuchó.
- Enseguida voy - dije mientras trataba de ahogar un bostezo; al abrir la puerta me
llevé una gran sorpresa.
- Buenos días profesora - me saludó afablemente una señora de aproximadamente 40 años
de edad incluso tal vez menos poco detrás de ella estaba Laura mirando con mucho interés
el piso.
- Buenos días... - hice una pequeña pausa para que la señora se presentara.
- Mi nombre es Estela soy la mamá de Laura y me preguntaba si usted podría darle
clases particulares de Química.
- ¿Química? - pregunté un tanto sorprendida - ¿tienes problemas con química, Laura? -
miré a mi joven alumna quien seguía con la mirada clavada al suelo.
- Sí... un... un poco.
- Ya veo - dije - pero por favor pasen y disculpen mi vestimenta pero es que aún
dormía.
- Lo lamento - dijo la madre de mi alumna no fue nuestra intención despertarla.
- Descuide señora al contrario me ha hecho un enorme favor, eso me enseñará a no
desvelarme, por favor tomen asiento.
Karla entró a la cocina mientras que yo miraba todo alrededor, era un cuarto de
aproximadamente siete metros de largo por cuatro de ancho, el piso de loseta imitación
madera se veía muy bien cuidado, había una sala pequeña para cinco personas, en color
gris claro la cual constaba de dos love-site y un sillón individual, al centro de esta
se hallaba una mesita para café de madera tallada debía ser caoba por el color rojizo,
estaba perfectamente pulida y barnizada; sobre las paredes pintadas de blanco mate se
apreciaban cinco cuadros colocados estratégicamente para que hacia donde uno mirara se
apreciaran en su totalidad, mostraban diversos paisajes, montañas, bosques, lagos, el
mar, y la llanura. El comedor se encontraba al otro lado del cuarto constaba de una
mesa de base metálica cromada y la parte superior de cristal color humo, cuatro sillas
acojinadas en color blanco y pegado a la pared contigua una vitrina mostrando
orgullosamente una vajilla de cristal perfectamente ordenada en color transparente,
sobre la mesa colgaba una lámpara en forma de flor; dos grandes ventanales se hallaban
a los lados de la puerta logrando con ello una mejor iluminación de la casa.
Karla volvió con nosotras y se sentó en el sillón individual; ¡cielos! aún recién
levantada se veía hermosa, el azul de sus ojos se mostraba inclusive más intenso.
- Así que desea que asesore a Laura - afirmó mi linda maestra.
- Sí así es, Laura me ha dicho que el profesor que tienen se jacta a menudo de que sus
exámenes son muy difíciles y casi imposibles de pasar y además me comentó que usted da
también esa materia y que la da muy bien, así que me gustaría que pudiera darle clases
particulares en la mañana.
- Ya veo - dijo Karla mientras miraba a mi madre y a mí, se llevó la mano a la frente
impidiéndome ver sus lindos ojos azules.
- "¿Qué debo hacer? - pensé - sería una entrada extra de dinero, tengo que arreglar
un par de cosas en la casa y lo que gano no me alcanza muy bien que digamos, pero estar
con Laura... esa niña... me hace sentir tan extraña... ¡Bueno ya! Es solo una niña y
además es mi alumna es hora de tomar al Toro por Los Cuernos y dejarme de estupideces...
sí, voy a aceptar. La trataré como lo que es solo como mi alumna" - Bueno - dije
sonriendo - acepto será una hora diaria de lunes a viernes y le cobraré $100 pesos ¿está
bien ese precio?
- Por supuesto maestra - respondió la madre de mi alumna - ¿Puede empezar hoy mismo?
- Lo lamento pero este día no podré, será hasta mañana le parece bien de 10:00 a 11:00 am.
- Sí me parece bien ¿y a ti hija? - me preguntó mamá.
- Sí, esta bien a esa hora - sonreí enormemente no pude evitarlo ya que estaría con
ella todos los días una hora y eso sin duda me permitiría conocerla mejor.
- De acuerdo a partir de mañana te espero todos los días a las 10:00 am en punto por
favor - sentencié para darle a entender a mi joven alumna que no toleraría alguna
indisciplina de su parte.
- ¿El pago lo quiere diariamente o se lo doy junto los sábados?
- Estará bien los sábados - contesté amablemente - ¿gustan tomar un café?, me parece
que ya esta.
- No, así esta bien gracias, tenemos que irnos, le agradezco su atención profesora Karla ¿verdad?
- Sí, a sus órdenes.
- Gracias - se levantó y me tendió la mano - espero que mi hija aproveche sus
conocimientos.
- Eso ya dependerá de ella yo le enseñaré lo que sé - Karla me miró sentenciosa y
entonces entendí que si quería que ella se fijase en mí yo tendría que poner lo mejor
de mi parte.
Salimos de su casa y nos despedimos de ella; por el rostro de mi madre se notaba que mi
profesora le había dejado una buena impresión.
- ¿Qué te pareció mi profesora mamá? - pregunté al llegar a la avenida.
- Bien, se ve que tiene didáctica, dices que es buena ¿no?
- Sí es muy buena en Biología y en Química. Voy a echarle ganas para demostrarle a
Fuentes que sus exámenes para mí no serán imposibles.
- Espero que sepas aprovechar las clases de la maestra hija.
- Por supuesto mamá... ¿qué me crees una irresponsable, o qué? - le pregunté con
reproche.
- Claro que no hija - me miró sonriente - es una pena que Román se la pase todo el día
en su Facultad de otra forma él te hubiera dado clases.
- ¡Quuuuuéééééé? Con el geniecito que se carga, nooooooo prefiero tomar clases con
cualquier otra gente, menos con él - me solté a reír.
- Bueno es cierto que tiene su carácter pero saca excelentes calificaciones.
- Es verdad pero él anda muy ocupado y es mejor que se dedique a su carrera - llegamos
a la casa, mi mamá se dirigió a la cocina y yo subí a mi cuarto a terminar mi tarea de
Inglés.
*****
Julián y Román llegaron a la Facultad de Química, el día estaba soleado sin rastros de
nubes en el cielo, las jardineras de la facultad se veían limpias y de un verde luminoso
y radiante, se escuchaban los cantos de las diversas especies de pájaros que merodeaban
por los árboles de las jardineras Julián sonrió al escuchar a las aves sacó sus gafas de
sol y se las colocó.
- Te las pones para que así yo no vea a quien estas mirando ¿verdad Julián?
- ¿Qué?... no ¿cómo crees eso?, es por el sol me lastima un poco la vista.
- Si, tu y tus ridículas excusas, si te digo que solo andas de morboso viendo a los
chavos.
- ¿Qué?... no, eso no es verdad.
- Haz lo que quieras total lo que tu hagas yo lo puedo hacer mejor - dijo Román
visiblemente molesto y se adelantó unos pasos del moreno hombre.
- ¡Hey! Espérame - Julián se quitó los lentes de sol y alcanzó a Román sujetándolo del
brazo.
- Suéltame - dijo Román mirándolo sumamente enfadado - lárgate que no te quiero ver,
no te digo siempre tienes que salir con tus chingaderas - dicho eso se alejó de Julián
dejándolo sumamente confuso.
- Pero... - musitó Julián mirando el cielo - ¿qué hice?... ¿fue por las gafas?... ¿qué
fue?... - siguió tras Román pero sin alcanzarlo, ambos tenían una misma dirección su
salón de clases.
*****
Alejandro checó su tarjeta y se dirigió a su consultorio, la sala poco a poco se iba
llenando de pacientes, se notaba que sería un día muy ocupado, entró a su consultorio y
se sentó tras su escritorio, la puerta del consultorio se abrió y Ericka entró, con
pasos firmes y lentos llegó hasta el escritorio de Alejandro.
- Alejandro quiero decirte que nunca más atenderé en tu lugar a algún paciente tuyo
sea lesbiana o gay o lo que sea ¿entiendes? - en la obscura mirada de Ericka se veía una
gran decisión - estoy fastidiada de tu comportamiento para con esa gente ¿entiendes?...
o cambias o definitivamente romperé contigo.
- ¿Por qué me haces esto?... te he contado todo mi pasado ¿y aún así no me comprendes? -
dijo apesadumbrado.
- ¿Por qué te haces tu esto Alejandro?... vamos por favor intenta sanar, lo que hizo
tu padre no tiene nombre pero, entiende que debes de dejar eso en el pasado, no puedes
continuar viendo a tu padre en cada persona homosexual que ves ¿me entiendes? - dijo
Ericka sentándose frente a su novio.
- No lo entiendes no es tan fácil como tu crees - Alejandro suspiró con fuerza - si
hubiera sido mi madre la que solamente los vio y me lo hubiera contado tal vez no
hubiera entendido la gravedad de las cosas... pero - Alejandro se llevó las manos a la
cabeza - fui yo quien los encontró en la cama de mi madre, ni siquiera se dieron cuenta
de que yo los estaba viendo - meneó la cabeza en negativo - esa imagen jamás podré
olvidarla ni la expresión que vi en el rostro de mi madre cuando me alcanzó y miró lo
que yo estaba presenciando - volvió a suspirar - si no fuera porque es imposible hubiera
jurado que escuché el corazón de mi madre hacerse trizas en ese instante... ahí estaba
mi padre revolcándose con su mejor amigo, con el medio-hermano de mi madre... - sonrió
irónico - el padre de sus hijos la engañaba con su medio-hermano, ahora entiendo por qué
casi nunca salía de nuestra casa siempre estaba de visita - una lágrima escapó de sus
ojos - el bastardo de mi tío se acostaba con mi padre, con mi héroe, lo lamento Ericka
se que para ti también es difícil comprenderme, a veces lo intento ¿sabes?... a veces
solo a veces trato de parecer indiferente a esos tipos pero en el momento en que
empiezan a coquetear o incluso a insinuarse simplemente no lo soporto y antes que
dejarme vencer por el ansia de golpearlos prefiero dejarlos, irme y refugiarme contigo
amor ¿me comprendes? - Alejandro la miró con tristeza infinita.
- Alejandro, realmente quiero estar contigo pero debes prometerme que iras con algún
psicólogo, debes de sacar esos sentimientos que hoy día imperan en tu corazón.
- Lo sé... de acuerdo, lo haré por ti... así que ¿a quién me recomiendas? - Alejandro
sonrió un poco.
- ¿Lo dices en serio? - la voz de Ericka se escuchó ansiosa.
- Por supuesto... lo haré, te lo prometo.
- Bien - Ericka sonrió - te concertaré una cita conozco a un psicólogo es excelente en
su materia verás que con ello te sentirás mejor - se levantó y se acercó a besar a su
novio, ella sabía que la infancia de su prometido no había sido fácil pero deseaba
ayudarle a borrar de su mente el fantasma de su padre.
*****
Pasé por Dennis para irnos a la escuela, como siempre se veía lindísima, al verme me
saludó como siempre, se notaba de buen humor.
- ¡Aaahhh! Laura déjame te enseño algo que me escribió Armando ayer en clase de
Literatura.
- ¿Qué es? - pregunté sin mucho interés.
- ¡Aaaahh! Es algo muy lindo mira - Dennis me extendió una hoja de cuaderno de raya -
es muy tierno el sábado me va llevar al cine.
- ¿En serio? - pregunté sin mucho ánimo.
- Sí, pero anda lee lo que me escribió.
Tomé el pedazo de papel entre mis manos y lo leí... "ahora que eres mi chava me siento
muy feliz, las estrellas del cielo vrillan mas cada día y en la luna se refleja tu cara
vonita, y todos los dias pienzo en ti al despertarme. T.Q.M (te quiero mucho) Armando."
- ¿Sabes? - le extendí el papel a mi amiga - aun sigo creyendo que lo que él necesita
es un diccionario y no a ti Dennis.
- ¡Ay! Ya vas a empezar, pues a mi se me hace muy bonito.
- Si tu lo dices amiga - me molesté un poco, seguía sin entender a Dennis ¿cómo era
posible que semejantes tonterías le gustaran tanto?
- Empiezo a creer que si estas celosa, ya admítelo Laura a ti te gusta Armando.
- ¡Quééééééééé? - le miré con espanto - ¿como crees semejante cosa? ¿estas loca?, no
tengo tan malos gustos.
- ¡Malos gustos? - me preguntó indignada - pues sábete que muchas chavas ya quisieran
andar con él pero la ganona fui yo y por como actúas a mi se me hace que si te hubiera
gustado andar con él.
- ¡Claro que no! - levante un poco la voz.
- ¡Entonces por qué siempre te molestas cuando hablo de él? - me alzó la voz.
- ¡Por ti! - dije de manera inconsciente, me callé de golpe cuando fui conciente de la
respuesta que le había dado.
- ¿Por mi? - Dennis me miró extrañada - ¿cómo que por mí?... a ver dímelo más despacio
porque no te entiendo - la mirada de Dennis seguía posada sobre de mí y yo simplemente
no tenía idea de que responderle.
*****
De camino a escuela medité sobre el asunto de darle clases particulares a Laura, me
preguntaba si había hecho lo correcto al aceptar, por otro lado tenía que ver la forma
de librarme de conocer a esa tal Ana, miré hacia el cielo por un momento, se hallaba
completamente despejado saqué mis gafas de sol y me las puse, fijé de nuevo la mirada al
frente y vi a Laura y a Dennis paradas a la sombra de un árbol de eucalipto, mi joven
alumna miraba una vez más el suelo con demasiado interés, eso me provocó una sonrisa, su
rubia cabellera se agitaba ligeramente al paso de las ráfagas de viento producidas por
los autos y microbuses que circulaban por la avenida, estaba a unos metros de ellas
cuando Laura levantó la vista y la posó sobre mi persona, por un instante sentí una
extraña sensación en la boca del estómago, su verde mirada me absorbió por completo, sus
rosados labios se entreabrieron un poco, en verdad me hubiera gustado definir lo que vi
en sus ojos, me perdí en su verde esmeralda a tal grado que me olvidé por completo de
Dennis, me detuve frente a Laura.
- Hola de nuevo Laura - sonreí.
- Ho... la... hola - Laura no dejaba de mirarme noté al instante un leve rubor cubrir
sus blancas mejillas.
- Soy la primera en tu lista el día de hoy ¿no es verdad? - dije sonriendo.
- ¿La primera?... ¿lis... lista? - reaccionó un tanto extrañada.
- Así es dentro de - miré mi reloj - 5 minutos inicia mi clase con tu grupo - volví a
sonreír.
- ¡Oh! Es cierto - pareció como si de repente despertara de alguna ensoñación - creo
que es hora de irnos.
- Bueno anda sino llegaremos tarde - dije al tiempo que iniciaba nuevamente a caminar.
- Sí claro - dijo Laura sonriendo de una manera un poco tonta, cosa que me pareció muy
tierna. Caminamos unos metros cuando de nuevo escuche su dulce voz.
- Gracias - dijo sin mirarme.
- ¿Gracias por qué? - le pregunté mirándola de reojo.
- Por aceptar darme clases particulares - se acomodó la mochila sobre los hombros.
- No ha sido nada - trate de parecer indiferente - de cualquier modo me hace falta un
ingreso extra.
- Ya veo - dijo mi joven alumna con la voz apagada cosa que me hizo sentir molesta
conmigo misma, tal vez la ofendí y eso no me hacia sentir bien.
- Pero - traté de corregir - me alegra saber que tendré toda tu atención y que no me
decepcionarás porque eres muy atenta y aplicada - volví el rostro para verla, ella me
miró y sonrió, ahora estábamos ya a las puertas de la escuela - bueno aquí nos separamos
Laura - le dije mientras me retiraba las gafas de sol - nos vemos en un momento en tu
salón ¿de acuerdo? - sonreí.
- De acuerdo - respondí mirando esos lindos ojos azules como zafiros.
Karla se adelantó y me quedé embobada viéndola era maravillosa esas gafas le sentaban
espectacularmente en verdad me sentía tan extraña cada vez que la miraba, seguí de
camino a mi salón, pude ver a mi alrededor tanto alumnas y alumnos que caminaba,
corrían, platicaban y sin embargo yo me sentía como si estuviera en otra dimensión,
levanté la vista al cielo y lo vi libre de nubes, seguro ese día no llovería; me olvidé
de lo que pensaba al recordar que seguramente ya todas las bancas estarían ocupadas y
aceleré el paso pues en verdad no deseaba en absoluto sentarme hasta atrás y menos en su
clase, así que me apresuré a llegar al salón.
*****
Cheque mi tarjeta y saludé a Ignacio el profesor de la materia de Ciencias Sociales, a
Francisco un profesor ya entrado en años que impartía Ingles y a Adriana quienes me
saludaron afables y conversamos unos minutos sobre la pasada junta, concordamos en que
verdaderamente se requería de la participación y buena disposición de los alumnos para
poder terminar los temarios y con ello que la educación se elevara. Al ver mi reloj me
despedí de mis colegas y salí rumbo al grupo de Laura, al llegar a la explanada me topé
con Dennis quien me miró de una forma interrogativa, recordé de pronto que ella se
encontraba con Laura y que ésta se vino conmigo dejándola a mitad de la calle; me limité
a saludarle y ella correspondió mi saludo.
Karla entró al salón seguida por el resto de alumnos que estaba aun afuera recargados en
el barandal, para mi mala suerte los asientos de hasta adelante estaba todos ocupados y
tuve que sentarme en la tercera fila y para colmo estaba pegada a la pared, me
preguntaba si Karla me vería.
Dejé mis cosas sobre el escritorio y eché una rápida ojeada al grupo por un segundo no
vi a Laura, mal disimuladamente miré de nuevo alrededor del salón y por fin pude ver esa
verde mirada, rompí en segundos nuestro contacto visual y regresé la vista sobre las
cosas que sacaba del portafolios.
Ella me miró fue lo primero que pensé, ella me busco con la mirada, ¿o fue tan solo mi
imaginación?, en realidad no me importaba deseaba ser su mejor alumna para poder estar
más cerca de ella, necesitaba estar más tiempo con ella, ahora lo sentía como una franca
necesidad.
La clase de dos horas la convertí en una clase de hora y media, les expliqué a mis
alumnos que de ahora en adelante a excepción de las prácticas de laboratorio todas
nuestras clases teóricas serían de hora y media y que durante de la media hora libre que
tuvieran la aprovecharan para terminar las tareas de otras materias ya que no les
permitiría que salieran del salón, la mayoría estuvo de acuerdo y solo una pequeña
minoría intentaba convencerme de que se les permitiera salir, sin embargo mi decisión
fue terminante y no les quedó otra que aceptar.
Karla dio por terminada la clase, sin embargo faltaba media hora para el inicio de la
siguiente clase que era Inglés, miré en derredor del grupo y algunos efectivamente
terminaban tareas que dejaron pendientes, otros platicaban, el Tío y su novia charlaban
tomados de la mano, algunos otros miraban por las ventanas y cuando fijé la vista en
Karla la noté concentrada sobre el libro que leía, como estaba forrado no supe que
temática podría abarcar dicho libro. Pero ella se veía sensacional, el brillo de su
obscura cabellera me recordaba a una noche sin luna, ni estrellas, su tez canela era
preciosa de un bronceado perfecto y sublime y ese azul mar que poseían sus ojos, ¡cielos!
Podría perderme dentro de ese océano, incluso ahogarme en el y no me importaría en lo
absoluto, al contrario creo que sería inmensamente feliz.
<Concéntrate en el libro>, me decía una y otra vez, me era imperativo hacerlo, de lo
contrario buscaría a Laura con la mirada otra vez, eso no estaba bien, en realidad no
estaba bien, estaba pensando en ella en lugar de concentrarme en la lectura ya había
pasado cinco páginas y si me preguntaran que leí no sabría que responder pues mi
atención estaba muy lejos de lo que leía; muy bien ahora acepté el hecho de que sin duda
alguna debía conocer a esa tal Ana porque no podía seguir teniendo a Laura en mi
pensamiento, me era doloroso pensar en ello, esa niña, Sí, eso es esa NIÑA confiaba en
mí y me veía como una excelente maestra así que trataría de no decepcionarla por ese
lado, me portaría a la altura de una profesora, ella era mi alumna y como tal debía
verla, nada más, ¡vamos! Que no debo permitir que suceda nada como aquella vez que
estuvimos a solas en el laboratorio de química, no debo perderme otra vez en su verde
mirada, en esa dulce y hermosa mirada, oh no ahí voy de nuevo, ya ¡basta!, miré el reloj
era hora de irme, guardé el libro que leía y salí del salón sin despedirme, ni voltear
a ver a mis alumnos, ahora creía que darle clases a Laura no había sido una buena idea
ya que esta niña esta despertando en mi sentimientos que en verdad no deseaba tener, ni
sentir, en verdad no lo deseaba.
Ella salió del salón sin siquiera verme, a partir de ese día me di cuenta de que ya no
hablábamos en privado siempre tenía que estar alguien presente, las veces que la llegaba
a ver en alguno de los laboratorios ella no me invitaba a entrar más bien salía y
nuestras charlas duraban solo minutos y siempre enfocadas a los temas de química o
biología, por las mañanas al tomar las clases particulares, Karla se enfocaba solo a los
temas que veíamos, no me preguntaba por mi vida personal, ni yo lo hacía; sus ojos me
fueron casi imposibles de ver nuevamente, siempre su mirada se hallaba posada en todo
menos en mi, eso me hacia sentir triste y desanimada, así que me concentré más en los
estudios y yo... yo terminé evitando ver sus ojos también, todas las noches estudiaba
los temas que al día siguiente vería para tener una idea más clara y así evitar hacerle
demasiadas preguntas, en verdad me sentía una verdadera extraña a su lado ya habían
pasado cerca de dos meses que seguíamos ese sistema; Dennis cada vez estaba más apegada
a su novio y yo me apartaba cada vez más del resto de la gente incluso el Tío y yo nos
distanciamos un poco ya que ahora toda su atención era para su novia, de tal forma que
me limité a estar en el receso dentro de la cafetería fumando un buen cigarro y bebiendo
una taza de café, comiendo tal vez algún sándwich o bien leyendo un buen libro, mi vida
fue siendo más taciturna. Al inicio del tercer mes caminaba por la explanada con un
cigarro en la boca y llevaba en mis manos un par de hojas que había impreso en mi casa
de un fanfic de la serie de Kiria y Susuki, que me llamó la atención; me detuve a un
lado del asta de la bandera y fue en ese momento que alguien retiró el cigarro de mi
boca. Levanté la vista rápidamente y me sorprendí al verla frente a mí.
- Hola Laura - me saludo mi maestra Adriana.
- Hola maestra ¿cómo esta?
- Bien y por lo visto ese mal hábito aún no lo has dejado ¿verdad? - dijo mirando el
cigarro.
- Lo lamento casi no fumo en verdad - suspiré sin desearlo.
- Ven acompáñame que quiero platicar contigo.
Le seguí hasta su pequeña oficina, entramos y ella me invitó a sentarme.
- Y bien Laura me preguntaba el porque siempre estas sola, ¿recuerdas que te dije que
era mejor entablar amistad con más gente?
- Creo que no se me da muy bien eso de compaginar con demás personas - traté de bromear.
- De cualquier forma aunque me preocupa que siempre estés sola el objetivo de esta
reunión es más bien para proponerte que participes en el concurso de conocimientos en el
área de biología y química, ¿estas de acuerdo?
- Bueno - dije después de unos minutos - no sé eso significaría que tendría que darle
mayor atención a esas dos materias y por ende descuidaría un poco las demás ¿cierto?
- Es verdad, sin embargo si te propones un buen plan de trabajo veras que podrás
hacerlo, ¿sabes? Esta es la primera vez que tenemos una alumna excelente en estas
materias... Fuentes habla maravillas de ti y Karla ni se diga se nota en verdad que te
aparecía bastante, siempre esta hablado de lo excelente alumna que eres.
Al escuchar esas palabras simplemente no podía creerlo, ella últimamente me trataba con
tanta indiferencia que inclusive pensé que le molestaba y ahora escuchaba que ella se
sentía orgullosa de mí, ante eso sonreí de manera automática aquellas palabras
endulzaron con creces mi día.
- Pero ¿quién me asesorará en caso de que acepte?
- Para decírtelo quiero que seas honesta en la respuesta que me vas a dar ¿de acuerdo?
- Sí, por supuesto.
- Sé por queja de muchos alumnos que la didáctica de Fuentes no es la mejor, por lo
que si tu has pasado sus exámenes con 10 limpio y el resto de tus compañeros los ha
reprobado, eso me indica que lo que has aprendido de química ha sido a través de otra
persona que no es Fuentes ¿cierto?
- Sí, es verdad - bajé la mirada.
- No lo he dicho para que te avergonzarás, lo que me interesa es saber si ha sido
Karla quien te ha dado esas clases de química.
- Si digo que sí... ¿ella tendrá algún tipo de problema?
- Por supuesto que no al igual que ella yo también por mi casa imparto clases
particulares, así que... sí fue ella ¡qué bien! no hay como tener al mismo profesor;
mira la pregunta iba enfocada para saber si Fuentes te asesoraba en química y Karla en
Biología pero dado esto será Karla quien te impartirá asesoría en ambas materias, lo que
significa que pasarás más tiempo con ella y eso implica que le dirás adiós al receso y
además tendrás que hacer un plan de trabajo con Karla para que los fines de semana
también te asesore. Piénsalo bien Laura no es necesario que aceptes.
- "Más tiempo con Karla... fines de semana con Karla... clases especiales con Karla."
- ¿Laura?
- "Todos los días mi receso será con Karla."
- Laura ¿estas bien?
- "Más tiempo con Karla... con Karla, fines de semana..."
- ¡Laura?
- ¿Eh? - salí de mis ensoñaciones.
- ¿Te sucede algo?... es que francamente ha puesto una cara muy rara ¿sabes? - sonrío
un poco.
- No, no nada, acepto, acepto, ¿cuándo empiezo? - dije mientras me levantaba.
- ¡Vaya!, me alegra ver esas ganas, pues bien ahora mismo, en mi clase vas excelente
así que por mi parte en mi materia te daré un resumen de lo que se vea en la clase para
que lo estudies por tu cuenta y si tienes alguna duda puedes acudir a mi en cualquier
momento ¿de acuerdo?.
- Sí por supuesto - sentí que el cuerpo se me llenaba de energía, me sentía preparada
para lo que fuera.
Salimos de su oficina y caminamos hasta los laboratorios, el corazón me latía de una
manera extraordinaria, esa hora estaría con ella, con Karla y de ahí en adelante
estaríamos más tiempo juntas, esta vez con esta oportunidad que se me presentaba
intentaría llevar no solo una relación de alumna-maestra sino de amigas. La profesora
Adriana llamó a la puerta antes de entrar y en seguida abrió la puerta, Karla estaba
sentada tras su escritorio mirando hacia la puerta.
- Hola Karla - le saludó Adriana.
- Adriana ¿cómo estas? - Karla se levantó.
- Bien gracias, he venido para presentarte a la alumna que has de preparar para el
concurso de conocimientos.
- ¿Laura? - me miró y después a Adriana.
- Sí, así es y no solo en biología sino que también en química.
- ¿En química también? - preguntó extrañada.
- Sí así es tu y yo sabemos de sobra que si Fuentes prepara a Laura terminara por
confundirla y bueno no queremos eso, así que como tu eres la mejor en esas dos materias
te dejo a Laura para que se pongan de acuerdo con sus horarios y empiecen a trabajar lo
antes posible recuerda que solo tenemos un par de meses antes de los exámenes.
- Pero...
- Bueno nos vemos Karla, hasta luego Laura - Adriana salió del laboratorio cerrando la
puerta tras de si.
Por un momento ambas nos quedamos mirando hacia la puerta, segundos después me volví
para mirar a Karla quien posó su mirada sobre la mía, para después girar el rostro a un
lado y volver a sentarse.
- Bueno por lo visto tenemos poco tiempo para prepararnos ¿no es así?
- Sí, eso creo - dije mientras me acercaba a su escritorio.
- Tendremos que vernos durante la media hora del receso - siguió hablando mientras
sacaba su agenda y la revisaba - además después de tu clase particular de química, te
quedarás una hora más para que repasemos biología ¿estas de acuerdo? - levantó la vista
posándola en mis ojos.
- Sí, no hay problema - le sonreí sincera.
- "Laura - pensé - ¿a caso el destino se empeña en ponernos juntas siempre?" -
de acuerdo en los recesos nos veremos en la biblioteca.
- ¿En la biblioteca?.
- Sí, así es de esa forma tendremos los libros a la mano.
- Sí, esta bien - "que lastima hubiera deseado que nos reuniéramos a solas aquí en
los laboratorios" pensé.
- Bueno pues empecemos - dije mientras miraba una vez más el verde esmeralda de sus
ojos - tu me dirás con que materia quieres que empecemos ¿química o biología?.
- Cualquiera de las dos me apetece - dijo firmemente.
- Así que estamos de ánimos ¿eh? - dije mientras me levantaba y empezaba a escribir en
el pizarrón - bueno pues empecemos con biología, daremos un repaso de las primeras clases
¿de acuerdo?
- Sí, no hay problema - Laura se sentó en uno de los bancos del laboratorio y por el
resto de la clase estuvo muy atenta, me sorprendían sus ingeniosas preguntas que en
ocasiones me hacían dudar de mis propios conocimientos y ello me alegraba porque me
impulsaba a ser mejor de lo que era.
Durante los siguientes cuarenta y cinco minutos nos envolvimos en el mundo de la
biología, Laura apuntaba en una hojas blancas algunas cosas que le indicaba debía
repasar y aprenderse de memoria.
- Creo que por el momento esta bien así, si te saturo de información te cansarás y aun
te queda una clase más ¿verdad? - dije mientras me sacudía las manos y miraba a Laura
quien terminaba de tomar un par de apuntes.
- Sí, es cierto - terminó de escribir y se estiró dando un pequeño bostezo.
- ¿Estas cansada? - le pregunté mientras me encaminaba a la puerta del laboratorio.
- Un poco - me contestó - pero ya se me pasará - sonrió.
- Bien déjame ir a comprar algo y enseguida regreso no te vayas a ir ¿okey?.
- Sí, aquí te espero.
Karla salió del laboratorio dejándome a solas, me levanté para caminar un poco, me
dirigí hacia el pizarrón y una extraña necesidad me obligó a delinear con un dedo las
letras que Karla había escrito sobre el pizarrón, sin duda tenía una hermosa escritura,
firme, legible, constante, tomé el gis entre mis dedos y escribí su nombre "Karla"...
sin duda era hermoso, empezaba a cuestionarme sobre esas sensaciones que sentía cuando
ella estaba presente, huuummmm, suspiré hondamente, borré su nombre con mis dedos y
volvía sentarme en mi lugar, mientras esperaba a Karla terminaría de leer el fanfic de
Kiria y Susuki.
Salí de la cafetería llevando conmigo un par de refrescos de cola y mientras regresaba
al laboratorio mi pensamiento voló hacia el pasado reciente, tenía dos meses de conocer
a Ana una mujer de 25 años que impartía clases en la misma secundaría donde trabajaba
Iván, recordé el día que Iván la llevó a mi casa, era sábado y el día anterior había
tenido una larga sesión de química con Laura ya que las reacciones de oxido-reducción
se le complicaban un poco, por lo que esa noche me desvelé buscando en mis libros de
química diferentes ejercicios y resolviéndolos para enseñárselos a Laura el mismo lunes.
Esa noche soñé con Laura era la primera vez que me sucedía algo así, en mis sueño
estábamos en el laboratorio de química, creo que yo le estaba enseñando como resolver
un ejercicio de conversión de no sé que cosa y de repente ella se acercó a mí y sin
decir una sola palabra me abrazó dejando su boca muy cerca de la mía, en ese justo
momento el timbre de la puerta se escuchó y me despertó antes de que si quiera rozara
sus labios, me despejé un poco y tras vestirme y arreglarme un poco salí a ver quien
era, para mi gran sorpresa cuando abrí la puerta tenía a Iván enfrente a mí y a su lado
estaba una joven mujer de cabello rubio hasta los hombros, poseedora de unos ojos color
gris preciosos, se notaba tímida e Iván sin pedir permiso siquiera entró seguido de esa
chica.
- ¡Vaya! Amor mío veo que anoche te desvelaste estudiando ¿eh? - señaló con un gesto
la mesa que tenía repleta de libros.
- Sí, así es, por cierto - lo tomé de la mano y lo llevé dentro de la cocina - ¿me
puedes decir quien es ella y que hace aquí? - pregunté en voz baja.
- Ella es Ana y espero que se lleven bien y sobre todo deseo que tu puedas entablar
una relación con ella - dijo al tiempo que tomaba la cafetera, le colocaba el café y la
llenaba de agua.
- Pero te dije que no tenía intenciones de conocerla, ¿lo recuerdas?
- Mira Karla es hora de que de una vez por todas que te comportes como la mujer que
eres, no por lo que viviste con Nancy debes de dejar que tu vida sentimental se vaya por
la coladera.
- No vuelvas a pronunciarla quieres - dije tratando de retenerme de golpearlo - es mi
vida y yo sabré que hacer con ella.
- ¡Se acabó Karla! - me tomó para mi sorpresa con fuerza de los hombros - no me
importa si es Ana o tu alumna rubia la que te haga de nuevo querer, lo único que me
interesa es que vuelvas a amar, que te quites ese miedo de volver a entregarte por amor
¿entiendes?, no todas las mujeres son Nancy y tu ya no tienes 17 años, sé que te ha
costado mucho recuperarte pero no puedes seguir interponiendo esa barrera entre tu y
quien se acerque a ti para ganar tu amor ¿entiendes?... te quiero porque eres mi amiga,
así que hazte y hazme un favor, conoce a Ana y trátala un tiempo, deja que intente
ganarse tu amor ¿de acuerdo?
- De acuerdo - dije no muy convencida de ello.
De ahí en adelante ella e Iván me visitaban más frecuentemente, si he de ser franca esa
chica era una buena persona, sin embargo siempre que era ella sola la que venía a verme
inmediatamente le invitaba a cenar fuera de mi casa a algún lugar y nunca le permitía
estar conmigo realmente a solas, ella no presionaba de ninguna forma y eso se lo
agradecía profundamente y es que después del infierno que viví con Nancy lo único que
deseaba era estar sola y jamás volver a relacionarme con ninguna otra persona. Sin darme
cuenta llegué al laboratorio abrí la puerta y vi a Laura enfrascada en su lectura, me
pregunte que podría estar leyendo que le absorbía de esa forma. Me acerqué a ella y le
toqué el hombro.
- ¡Eeeehhhh! - se sobresaltó.
- Calma soy yo, ya regresé.
- ¡Ah! - se llevó la mano al pecho y suspiró profundamente - que susto me diste.
- Ja, ja, ja, ja - no pude evitar reírme tenía unos modos realmente encantadores -
perdona no fue mi intención asustarte, toma - le extendí la lata de refresco - bébelo
de esa forma te despejaras un poco y el azúcar te ayudará a reponerte un poco.
- Gracias - tomó el refresco y se ruborizó un poco, se veía tan linda, ante ese último
pensamiento decidí distraerme preguntándole cualquier cosa.
- Y se puede saber ¿qué es lo que leías con tanto interés? - destapé el refresco y
bebí un poco.
- ¡Aahh!, esto pues es solo un... - se ruborizo aún más - un... fanfic, así se llama.
- ¿Fanfic? - pregunté dándole a entender que no tenía idea de lo que me estaba diciendo.
- Sí, bueno es una historia inventada por fans de una serie que se llama "Valen Dragon´s
Kiria".
- ¿Kiria? Ese nombre me suena, déjame recordar donde lo he escuchado - tras unos
instantes lo recordé - ¡aaaahh! Sí por su puesto lo mencionan mucho mis alumnos del
grupo M-N, es sobre algo así como de espías y súper agentes ¿no?
- Sí así es, de hecho las protagonistas principales son dos chicas Kiria y Susuki.
- Susuki, sí he escuchado ese nombre también, pero bueno - dije mirando el rubor en su
rostro una vez más - así que eres fanática de la serie ¿eh?
- Bueno pues la verdad es que si me gusta, me entretiene mucho.
- ¿Y esa historia que estas leyendo la escribió un fan de esa serie?
- Sí, así es.
- Vaya, pero dime ¿cuál es el fin de escribir ese tipo de historias?
- Bueno se escriben este tipo de historias porque en ellas se plasman lo que a los
fans les gustaría ver en la serie o bien la continuación o el final distinto de algún
capitulo en especial.
- Ya veo - dije mirando mi reloj - debe ser hermoso ser poseedora de una imaginación
así y bueno ahora que recuerdo algo en especial hablaban de la serie, pero no recuerdo
que era, creo que era algo así como de un romance no muy bien definido ¿verdad?
- ¡Eh! ¡ah! Bueno eso - mi joven alumna se ruborizó hasta las orejas y bebió un buen
trago de refresco - pues es cuestión de cómo se mire ¿sabes? - se notó algo nerviosa lo
cual despertó mi curiosidad ¿qué había en esa serie que hacia que se pusiera tan nerviosa
y ruborizada? - ella miró su reloj - ¡ah! Vaya ya tengo que irme esta por empezar mi
próxima clase, hasta luego - tomó sus hojas y prácticamente salió huyendo.
Le vi irse sin que ella volviera el rostro hacia mí, me extrañó en demasía su actitud
pero prefreí no darle más vueltas al asunto, mire hacia el suelo y vi una hoja tirada,
esa letra era de ella, me incliné a tomarla y vi que en la parte posterior tenía
impresa parte del fanfic que estaba leyendo ¡aja! Veamos que dice esta historia, me
senté en uno de los bancos y me dispuse a leer.
"Los agentes Rubí de la organización mundial del Dragón Carmesí seguían muy de cerca a
Kiria y Susuki las cuales aún se hallaban dentro de la recepción en honor del embajador
de la Nueva Alianza de las Naciones Terrestres, la misión de Kiria y su inseparable
ayudante Susuki aún no había terminado, lograron evitar el envenenamiento en el brindis
pero aún tenían que descubrir a los agentes Rubí, se debatían entre los entrometidos
agentes de la OMCTC (Organización Mundial Contra el Terrorismo Carmesí) y los agentes
Rubí, Kiria tomó a Susuki de la mano y le indicó con un ligero gesto en el rostro que
dos hombres no dejaban de mirarlas así que para no arruinar la fiesta amabas saldrían
del salón principal para enfrentarse a aquellos hombres. Disimuladamente pasaron por
entre las personas y efectivamente aquellos hombres les siguieron discretamente.
- Lo sabía - dijo Kiria entre dientes - esos dos no han dejado de mirarnos en todo
este tiempo y ahora nos siguen, Susuki al llegar al pasillo nos dividiremos ¿traes tu
arma lista? - preguntó mirándola a los ojos.
- Sí, no hay problema - le dijo su compañera confiada.
- Muy bien pase lo que pase no dejes que te atrapen ¿de acuerdo?
- Sí lo sé no quiero caer de nuevo en sus manos la última vez casi nos cuesta la vida.
Al llegar al pasillo ambas emprendieron una rápida carrera en direcciones opuestas,
aquellos hombres se dividieron igual al ver que las chicas se habían separado. Kiria
entró en la sala de conferencias y se colocó detrás de una de las puertas de acceso,
con el arma en su mano derecha a la altura de sus rostro esperó que aquel hombre entrara
y de esa forma emboscarlo, por su parte Susuki entró para su mala suerte en la sala
circular que se utilizaba cuando los Dirigentes de la Nueva Alianza de las Naciones
Terrestres se reunian para discutir alguna nueva estrategia para combatir a los
Dragones Carmesí, no había realmente donde ocultarse así que se escondió tras uno de
los asientos esperando con su arma lista para el ataque.
Se escucharon los pasos de un hombre corpulento que poco a poco entró dentro de la sala
de conferencias llevaba su arma a la altura de su rostro echó un vistazo frente de él
escudriñando el lugar con cuidado, Kiria se aferró más a su arma y frunció el entrecejo,
el hombre dió unos pasos dentro del recinto agudizando sus sentidos al máximo, aquel
hombre avanzó hasta detenerse y recargar una de sus manos tras el respaldo de una butaca.
En ese momento Kiria salió y le apuntó justo a la cabeza.
- ¡Quieto! - gritó Kiria - ¡no te muevas!, deja el arma lentamente en el piso.
Aquel hombre sonrió mientras hacia lo que Kiria le indicaba sin embargo al llegar al
suelo dió vuelta rápidamente y disparó repetidas veces sobre Kiria esta automáticamente
jaló del gatillo hiriendo a aquel sujeto en un brazo, quien soltando el arma emprendió
la huída, Kiria fue rozada por una de las balas en uno de sus brazos sin embargo inició
la persecución tras aquel individuo, mientras Susuki se enfrentaba al otro agente Rubí
en un sin fin de tiros los cuales muchos de ellos estuvieron a punto de acabar con su
vida.
- Kiria ¿dónde estas? - pensaba Susuki mientras se escabullía intentando llegar a la
puerta para salir de ahí. No tenía más que una bala ya en su arma.
Agatas consiguió llegar a la puerta sin embargo antes de que pudiera salir una voz le
heló la sangre.
- ¡No te muevas! - gritó el hombre apuntando a la cabeza de Susuki, en ese momento el
otro agente Rubí entró dentro de la sala circular tanto Susuki como el otro agente
vieron desplomarse enfrente de ellos a aquel corpulento hombre, el otro agente al ver a
su compañero tirado sobre un charco de sangre dio un par de pasos hacia atrás y miró
hacia la entrada cuando Kiria entró al lugar, el agente temblando le apuntó con su arma
mientras el sudor le escurría por todo su rostro.
- ¡Tu maldita! ¡Ahora verás! - se escuchó un disparo y un cuerpo cayó inerte al suelo,
Susuki abrió enormemente los ojos al ver lo que había hecho. Esa era la primera vez en
su vida que acababa con la vida de alguien por lo regular solo los hería y Kiria se
encargaba de capturarlos.
Susuki dejó caer su arma mientras dejaba escapar el llanto de la culpabilidad, Kiria se
acercó a ella y le ayudó a incorporarse, Susuki se abrazó con fuerza a su compañera
mientras repetía un sin fin de veces "lo siento, lo siento tanto"... Kiria solo le
abrazó y le decía que todo estaba bien, que no pasaba nada que le debía la vida ya que
si no lo hubiera hecho ella sería la que hubiera muerto. El trabajo estaba hecho sin
embargo un sabor amargo quedó en Kiria al darse cuenta que Susuki por fin comprendía el
tipo de trabajo en el que se había enrolado.
- Kiria - susurró Susuki - lo lamento - dijo mirando los profundos ojos azules de la
persona que más quería.
- Shhhh - le dijo Kiria - todo esta bien anda salgamos de aquí.
Sin dejar de abrazarla Kiria sacó a Susuki de ese lugar mientras veía con fastidio que
los guardias de seguridad como siempre llegaban ya que todo había concluido, el jefe
del cuerpo de seguridad miró a Kiria y esta le indicó con un movimiento de cabeza que
lo que buscaba se hallaba a espaldas de ella dentro de la sala circular. Kiria siguió
caminando junto a su amiga hasta llegar a"
Y bien hasta ahí llegaba el relato, sonreí al ver en lo que se distraía mi joven alumna,
si bien seguí con mi pregunta en la mente ¿que había en dicho relato que ponía a mi
joven estudiante tan ruborizada y nerviosa?, en fin esa hoja no despejó ninguna de mis
dudas, la puerta del laboratorio se abrió y mi siguiente grupo entró haciendo gala de
presencia y es que no era para menos todos los de ese grupo eran chicos.
- Muy bien, vayan preparando sus papeletas para sacar el material que necesitaran para
la práctica numero 10, no tarda en llegar la chica del laboratorio.
Continuará...