Al llegar a la mesa la sonrisa de Julián había desaparecido. Se sentó junto a su novia
y la abrazó.
- Wuuuuuuooooo Julián estas para comerte a besos... ja,ja,ja,ja,ja - dijo Gloria
guiñándole un ojo.
- Pues que lástima que este muñecote ya este ocupado - miró sentenciosamente a su
amiga.
- Yaaaaa, sabes que solo bromeo - tomó a Román del brazo - además no he visto ojos más
bellos que los de este hombre que tengo a mi lado.
Román no hizo caso al comentario, miró molesto a Julián clavando sus verdes ojos sobre
las obscuras pupilas del hombre que le miraba entre triste y confundido.
- Pues bien ya hemos perdido mucho tiempo - dijo Román levantándose de la mesa.
- ¿Qué te pasa Román? - Gloria le miró extrañada - aun no nos traen el café.
- No hay tiempo para ello, recuerda que en tres días se entrega el trabajo de
investigación sobre Polímeros y aun nos hace falta la última parte.
- Sí, eso es cierto - sentencio Alejandra - mirando a Román y a Gloria.
- Muy bien tu y Julián vayan a la biblioteca de la facultad y Gloria y yo iremos a la
biblioteca central ¿de acuerdo?.
- ¡Vaya! vierase ahora... - dijo Alejandra mirando a Gloria extrañada.
- Bueno pues ya lo saben nos vemos a las 2:00 pm en el laboratorio - dijo Román sin
mirar a Julián.
- Sí ¿no? y ¿quién va a pagar lo que pidieron? - preguntó Alejandra.
- Ve y diles que te lo den todo para llevar - dijo Román a Gloria.
Mientras Gloria se dirigía a la caja a pagar Román tomo ambas mochilas llevándoselas una
en cada hombro.
- Pues bien no olviden que ustedes tienen que ir redactando la parte final con lo que
llevamos y para las 2:00 pm nosotros solo anexaremos lo que hace falta... - hablaba sin
mirar a la pareja - no olviden que debo tenerlo todo para que llegue a casa y solo lo
pase en la computadora.
- Yo lo transcribiré en la computadora - la voz grave de Julián por fin se escucho -
yo me quede el otro día con el disquete y pase la información a mi disco duro, además
mi computadora es más rápida que la tuya.
- De acuerdo - dijo Román mirando a Gloria que regresaba con una bolsa - Vamonos -
dijo casi ordenando y ambos salieron sin siquiera mirar hacia atrás.
- ¡Uuuuff!... bah... de plano no sé que le pasa a Román de repente esta muy sonriente
y de pronto cambia totalmente y eso de que él y...
- No importa ¿o sí? - dijo Julián mientras se llevaba su taza a la boca y daba un
pequeño sorbo a su obscura bebida.
- Sí tienes razón lo bueno de todo es que de seguro volveremos a sacar diez y ello nos
ayudara para subir el promedio ¿no?
- Sí, - siguió bebiendo de su café mientras miraba hacia la entrada un pequeño
parajito que entre saltitos buscaba migajas que pudiera comer - Julián sonrió
ampliamente al ver a ese pajarito - ¿vas a comerte eso? - pregunto señalando un trozo
de pastel a medio comer que había en el palto de su novia.
- ¿Eh?... no, no adelante ¿es para tu...?... para tu - dijo mirando hacia la entrada
del local...
- Sí - le acotó - es para mi passer domesticus(*).
Julián se levantó de la mesa, tomo el pedazo de pastel y se dirigió a la entrada,
mientras Alejandra aprovechó y llamó a la mesera para pedirle la cuenta, fuera de la
cafetería al sentir el pajarito los pasos de Julián, tuvo la precaución de volar a la
rama de un árbol, Julián notó como el pajarito le observaba atentamente sobre todo a lo
que tenía en las manos.
- Muy bien amiguito ¿tienes hambre, verdad? - Julián sonrió tiernamente y comenzó a
deshacer entre sus manos el trozo de pastel y a dejarlo en la base del árbol - bien
amigo - dijo susurrante - ahora podrás comer sin problemas de que alguien te moleste al
caminar por la banqueta.
- Toma - Alejandra le extendió un par de servilletas - ¿qué dice tu amigo, bajará a
comer?
- Sí, es solo cuestión de que nos vayamos.
- Huuummm, algo tímido el chico ¿eh? - Alejandra sonrió al ver al passer domesticus
ansioso por bajar.
- Vamonos para que coma a gusto.
- Sí, es lo mejor - dijo Alejandra tomándolo del brazo - además ahí hay un par de
amigos que le pelearan la comida.
- Sí, es una passer domesticus hembra y una columbina inca(*) pero hay
suficiente para todos - Julián sonrió tiernamente mientras miraba a los tres pajaritos
comer ávidamente, sin embargo una sombra de tristeza cubrió su mirada, que no paso
desapercibida para su novia.
*****
A paso lento Laura subió las escaleras que conducían a su cuarto, agradecía la nota que
su madre le había dejado en la cocina diciéndole que había ido a poner un suero y que
de ahí se pasaría a su consultorio, Laura llegó a su cuarto y se tiró sobre la cama
ahora sabía que lloraría sin que nadie le preguntara por su dolor.
- ¡Tonta! ¡Dennis eres una tonta! - gritó sobre la almohada y lloró profusamente
apretando con fuerza las sabanas de su cama.
En casa de Dennis, Andrea esperaba a su hermana para desayunar la madre de ambas Isabel
ya se había ido a su consultorio, Andrea terminaba de preparar el café cuando Dennis
entra por la puerta de la cocina visiblemente de mal humor.
- Ahí esta el pan - dijo aventando la bolsa de papel sobre la mesa de la cocina - me
voy a mi cuarto ya se me quitó el hambre.
- Óyeme, óyeme ¿qué te pasa enana?
- ¡No me digas enana!, ¡que no ves que estoy de malas? - dijo mirando molesta a su
hermana.
- Sí loca ya me di cuenta y ¿se puede saber por qué?
- Por culpa de la cerrada de Laura - golpeó la mesa con las palmas de las manos.
- ¿Laura?... ¿qué te hizo? - Andrea apagó la cafetera eléctrica y de lo más tranquila
se sirvió una taza de café.
- Ya sabes, me molesta mucho esa estúpida actitud ante la gente gay ¡carajo! No existe
gente más cerrada que ella y toda su familia - comenzó a caminar de un lado a otro
haciendo aspavientos... - le dije que si no era una cerrada que me lo demostrara y la
lleve al local del chico ese que es gay - ante eso último Andrea abrió los ojos
grandemente y frunció el ceño - y le dije que me demostrara que no era una cerrada que
entrara ahí dentro... y la muy cobarde no pudo hacerlo se fue corriendo... todavía
escucho sus palabras ¡eso esta mal! ¡es un pecado!... es...
- Tiene razón - le acotó Andrea dejando la taza de café sobre la mesa y mirando
seriamente a su hermana menor - lo que dijo Laura es cierto no debemos acercarnos a esa
gente.
- ¡Qué?... - Dennis le miró sorprendida y extrañada - ¿de qué estas hablando?...
- Te he dicho que Laura tiene razón - aseguró con voz firme - y no quiero que jamás en
tu vida vuelvas a comprar en ese lugar ¿me entendiste?... te lo prohíbo, ese tipo de
gente no es fiar, no debemos acercarnos a ellos... no comprendes que pueden contagiarte
algo... esa gente esta fuera de las normas de Dios.
- ¿De qué diablos me estas hablando Andrea? - Dennis apretó con fuerza el respaldo de
la silla que se hallaba frente a ella - si tu misma me has dicho que la gente tiene el
mismo derecho a vivir con y como sea, que la gente gay es simplemente eso gente común y
corriente con la única diferencia de ser a seres de su mismo sexo a quien ellos amen...
¿por qué?, ¿por qué me dices esas cosas?... no lo entiendo.
- Solo haz lo que te digo de ahora en adelante no quiero que te relaciones con ese
tipo de gente porque eso no es correcto, olvida todo lo que te dije anteriormente y
actúa ahora como yo te digo ¿entendiste?
- ¡No!, y no voy a hacerlo, no puedes pedirme que olvide todo lo anterior y actúe
ahora como tu dices y quieres que actúe.
- Así es no puedes ¿verdad? - Andrea jaló una silla y se sentó a la mesa, bebió un
poco de su café y miró directo a los ojos de su hermana - de la misma forma no puedes
obligar a Laura a seguir tu patrón de conducta cuando ella toda su vida ha escuchado
solo cosas negativas a cerca de la gente gay ¿entiendes?... ¿por qué quieres obligarla
a que actúe y se comporte de una manera diferente a la que esta acostumbrada?... tu eres
su amiga y así la aceptaste como ella es... ¿quién te da el derecho de obligarla a
pensar diferente?... el día que tu logres sentir asco por la gente gay... tal vés ese
día entonces si podrás obligar a Laura ha sentir simpatía por la gente gay. Pero hasta
que tu no entiendas que la gente no puede simplemente cambiar de la noche a la mañana,
seguirás siendo una niña estúpida que lastima a los que están cerca de ella por no
pensar como tu piensas - Andrea se levantó de la silla y le dió la espalda a su hermana
- ¡anda! después lloras y reflexionas sobre mis palabras ahora siéntate a desayunar que
en un par de horas tendrás que irte a la escuela y yo ya he perdido tiempo.
- S... sí... - Dennis limpió las lagrimas de sus lindos ojos amielados y se sentó a la
mesa.
*****
- Muy bien no vemos mi amor - dijo Iván sonriente.
- Bien, nos vemos Iván.
El moreno hombre camino unos cuantos pasos y se volvió a ver a su amiga.
- ¡Oh! Por cierto me saludas a la preciosa rubia de anoche - le guiñó.
- ¡Iván!
- Ja, ja, ja, ja, ja - se echo a correr - yo sé lo que te digo, algo habrá - abrió la
puerta de su automóvil y antes de entrar le volvió a guiñar un ojo.
- Tonto - susurró por lo bajo Karla y entró de nuevo a su casa, al cerrar la puerta se
recargó de espaldas a la misma y cerró los ojos - "Laura, - pensó - es una chica
dulce sin duda" - sonrió ante el pensamiento y volviendo a la realidad comenzó a
prepararse para lo que sería un día más de trabajo.
*****
- Si nos íbamos a sentar en la jardinera a desayunar bien pudimos habernos quedado
con Alejandra y Julián en la cafetería ¿no Román? - dijo molesta Gloria.
- Míralo desde este punto de vista, estamos a unos pasos de la biblioteca - dijo Román
mirando a su novia - de esta forma nos ahorramos tiempo ¿no crees?
- En eso tienes razón pero ¿por qué viniste conmigo?, casi siempre somos Alejandra y
yo y tu y Julián los que vamos a recoger la información a la biblioteca.
- Es aburrido ir con Julián siempre además - se acercó a su novia - contigo me la paso
mejor - besó en los labios a Gloria quien le correspondió gustosa.
- Bueno - dijo Gloria - creo que siempre es bueno darnos algún tiempo.
- Tendremos todo el tiempo del mundo cuando nos casemos.
- ¿Sigues con esa idea? - Gloria le sonrió.
- Pues si, nos casaremos, tendremos un buen trabajo y una buena casa unos tres autos,
dos hijos y ya veremos sobre el camino que más - Román besó la mano de Gloria - bueno
ya recojamos todo y vayamos a la biblioteca que no tenemos mucho tiempo.
- Como usted ordene señor - Gloria sonrió al joven de hermosos ojos verdes.
*****
Capítulo 4
Sentimientos
Salí de casa sin demasiado convencimiento tenía los ojos un poco hinchados a causa del
llanto, incluso pensé en no ir sin embargo no podía fallarle a ella a Karla, ¿qué diría
si yo no iba este que sería mi primer día de clases con ella?, a pasos lentos caminé,
tenía 20 largos y enteros minutos para llegar a la escuela, sabía que Dennis no me
esperaría, sabía que ella en estos momentos me odiaría; al pasar por su casa ni siquiera
levanté la vista me seguí de largo; con la mochila a la espalda mi uniforme
perfectamente vestido y portado, me acomodé la corbata una última vez y seguí caminado
sin demasiada prisa, poco a poco a mi alrededor fueron llegando más y más chicos y
chicas delante de mi iba un grupo de cuatro muchachos y una chica, se les veía felices
y sonrientes, platicaban de todo un poco pero algo particular llamó mi atención.
- ¿Viste ayer a Kiria? - preguntó uno de ellos.
- ¡Pues claro! - contestó la chica.
- ¡Esta padrísima esa serie! ¿no?
- La neta sí, esta ¡súper chida!
- Pero es hora de que la Susuki esa haga algo más que estar metida en líos ¿no?
- ¡Qué no viste el capítulo 17? - preguntó la chica.
- No, ¿qué pasó en ese o qué?
- ¡Ah! Pues la banda del Dragón Carmesí estaba a punto de terminar con la vida de
Kiria y Susuki viendo esa situación lloró y unas lágrimas cayeron sobre el medallón que
su abuela le dió y le dijo que protegería al ser que ella más amara en esta tierra,
entonces ella perdió el conocimiento y su cuerpo fue envuelto en una luz roja-dorada y
todos los maleantes se volvieron para mirarla inclusive Kiria quien no daba crédito a
lo que veía. Entonces de repente a una velocidad y con una fuerza sorprendente Susuki
fue derrotando a todos los de la banda del dragón carmesí con una habilidad sorprendente
y con el medallón transformado en una espada de luz rompió las cadenas que ataban a
Kiria y en el momento en que Kiria estuvo libre Susuki sonrió y ese resplandor que le
iluminaba desapareció cayendo inconsciente a los brazos de Kiria y esta no solo sostuvo
a Susuki con un brazo sino que también como la espada de luz aun seguía activa la
utilizo para terminar con el resto de la banda.
- ¡Oraaaaleee! - dijo entusiasmado uno de los chicos - ¡Qué padre! Yo pensé que la
espada desaparecería cuando Susuki se desmayara.
- ¡Sí! - dijo otro de los chicos - pero lo más increíble fue que Kiria al terminar la
pelea dejó a Susuki sobre el suelo de una forma bien tierna y le besó la frente güey,
¡no manches! Casi me caigo cuando vi ese beso.
- ¡Sí! - dijo la chica - y no solo eso le acarició la mejilla también güey, la neta a
mi se me hace que están enamoradas.
- ¡Pues claro! - dijo otro chico entusiasmado - no ves lo que le dijo la abuela de
Susuki antes de morir y darle el medallón, que ese medallón protegería al ser que ella
más amara en esta tierra; entonces obviamente el ser que más ama Susuki es Kiria ¿no?.
- Pero y ¿qué onda con Katsumico? Es el que anda tras los huesitos de Kiria ¿no? -
dijo uno de ellos.
- Si pero es obvio que a Kiria no le interesa, además ésta siempre anda con Susuki
para todos lados y no sé si han visto la forma en la que se miran. - dijo la chica.
- Pues si me late que si son algo más - dijo uno que hasta el momento había permanecido
callado - a ver si no quitan la serie ya ven como son para esas cosas con lo de la
censura.
- Hablando de censura - dijo la chica - estuve investigando en Internet y en el
capítulo 27 de la serie, Kiria le va a dar un beso en la boca a Susuki.
- ¡Quééééé? - exclamaron todos al mismo tiempo.
- Sí pero según esto es porque Susuki esta desmayada por un veneno que introducen a su
cuerpo a través de una copa en una fiesta y queda inconsciente mientras el veneno
circula por su sistema sanguíneo y Kiria tiene menos de 6 horas para lograr conseguir
el antídoto de los laboratorios de la banda del Dragón Carmesí y una vez que lo
consigue al no poder hacer que Susuki despierte para beberlo, ella lo toma en su boca
la sostiene con un brazo y con su mano libre le abre un poco la boca y deposita el
antídoto en la boca de Susuki y lo más emocionante es que el antídoto es de acción
inmediata y Susuki abre los ojos cuando Kiria aun mantiene su boca unida a la de ella y
pasan 10 segundos de esa escena, entonces Susuki vuelve a cerrar los ojos y parece que
se están besando pero en serio.
- ¡Oraleeeeee! - dijeron todos al unísono.
- ¿Dices que eso va a pasar en el capítulo 27? - preguntó uno de ellos.
- Sí Carlos, y ahora la serie va en el capítulo 20.
- Órale - dijo otro - ese no me lo voy a perder.
- Pues ojalá y no censuren ¡carajo!
- Si no sé que se tienen de malo con eso de que haya lesbianas u homosexuales en las
series, ¿ya ves con eso de Sailor Moon?
- Sí - dijo otro - con eso de que cambiaron a uno de los Generales a mujer y lo bueno
es que al menos pudimos ver a Haruka y Michiru.
- Si pero siempre hubo un no sé que ambiguo en ellas.
- No güey ni tanto me cae, porque la Michiru bien que se veía que estaba de las dos
alas por Haruka me cae.
- Sí tienes razón - dijo la chica - a mí me encanto Haruka y Michiru cuando se veían
la una a la otra se veían lindísimas y al final de la serie en Sailor Moon Stars cuando
hacen hasta lo imposible por tocarse la punta de sus dedos y se dicen que pueden sentir
su calor ¡güey! Lloré en esa escena.
- Sí es cierto - comentó otro chico - pero lo que más me gustó del final es cuando
Michiru le pregunta a Haruka que si no quiere despedirse de Serena y Haruka le dice que
estando ella a su lado no necesita de nadie más, yo ahí también lloré me cae que si,
ese si es amor del bueno ¿no lo creen?
- Veo que - una voz me desconcentró - te gusta escuchar las platicas ajenas ¿eh?
Volví rápidamente la vista y me tope con esos ojos azules mirándome dulcemente.
- ¿Qué? - disminuí mi paso - ¿eh? Yo...
- Dime - posó una mano sobre mi hombro - ¿estaba interesante lo que decían?
- ¿Cómo?... yo... pues verás yo... - "pues si estaban hablando de una serie y de
lesbianas y... ¡qué rayos estoy pensando! ¡cómo voy a decirle eso?" - no, no hablan
de nada interesante.
- Ya veo - me miró a los ojos - ¿qué te paso? - con su mano levantó mi barbilla
obligándome a mirarla.
- Nada - me solté de su mano un poco brusca.
- Perdona, no quise meterme en tus asuntos - su voz se oía sincera.
- No, no, no es nada es solo que cuando me desvelo se me tienden a hinchar un poco los
ojos.
- Pareciera como si hubieras llorado.
- No, no, estoy bien, en verdad, es solo desvelo.
- Aun así te ves linda - su voz sonó dulce ante esas palabras.
- ¿Eh? - detuve por completo mi paso no podía creer lo que había escuchado.
- ¿Sucede algo? - preguntó volviendo el rostro para, mirarme.
- No, no, nada - sonreí tímidamente y a cada paso su voz una vez más volvía a mi
mente "Aun así te ves linda", "Aun así te ves linda", "Aun así te ves linda", "Aun
así te ves linda".
- "Pero que sucede contigo ¿cómo se te ocurre decirle linda?, ¿qué va a pensar de
ti?".
Ninguna de las dos dijo más estaban a escasos metros de la puerta de acceso a la escuela,
una recriminándose el hecho de hablar de más y la otra sonriendo ante un comentario que
simplemente se dio.
- Tengo - dijo Karla - que ir a checar mi entrada te veo en el salón Laura.
- Si, sí - Laura sonrió ampliamente ahora algo en ella se veía hermoso era como si una
sombra de tristeza se hubiera disipado y dejara ver la reluciente felicidad que se
tiene en la juventud.
- Sin duda te ves linda - dijo Karla una vez más de manera casi inconsciente; ante la
mirada de extrañeza de su joven alumna y al no tener una palabra para componer lo dicho
anteriormente Karla decidió alejarse sin decir nada más.
- "¿Soy linda para ella?", "¿Me veo linda para ella?" - una sonrisa fue
apareciendo en el rostro de Laura aun más radiante que la anterior, conforme se
formulaba un sin fin de preguntas todas relacionadas hacia el mismo asunto la palabra
"linda" dicha por Karla.
- ¿Y ahora qué te pasa? tienes una cara de boba que no puedes con ella Lau me cae - la
voz del Tío devolvió a la realidad a Laura.
- ¿Cómo? - Laura volvió el rostro para mirar al Tío quien le miraba sonriente.
- ¿Qué pensabas o qué amiga?, estas medio despistada hoy ¿no?
- ¿Qué?, ¿por qué lo dices?
- Bueno es que el salón esta para allá y tú te estas yendo a la dirección equivocada.
- ¿Cómo? - Laura miró hacia todos lados - ¡oh! Es cierto, ¡vaya! si que ando un poco
despistada hoy ¿verdad? - se soltó a reír.
- Ya ¡ándale! Que tenemos clase de Biología.
- Si, sí, vamos, vamos que quiero un lugar hasta adelante.
- ¡Hasta adelante? ¿y eso? - dijo el Tío sorprendido.
- Ya lo verás, ya lo verás - Laura sonrió ampliamente mientras respiraba profundamente
y miraba todo en rededor suyo, por un momento el asta de la bandera, la misma bandera
tricolor, los alumnos que iban de aquí para allá las jardineras verdes, el canto de los
pájaros, el azul del cielo, la blancura de las nubes y hasta los edificios escolares le
parecieron las cosas más bellas de esta vida - "Sé que no esta bien esta emoción que
siento pero se siente tan bien"... "se siente tan condenadamente bien, que quisiera
reír y gritar que la vida es hermosa". - Pensaba Laura mientras caminaba tomada del
brazo del Tío.
- Oye - dijo el Tío - hay algo que quiero preguntarte.
- Dime soy toda oídos - dijo Laura sin mirarlo.
- Bueno estoy enamorado y yo quisiera que tu...
- "¿Tío?" - al subir las escaleras Laura se detuvo - Tío yo... discúlpame pero
eres un chico tierno y buena onda pero la verdad por el momento yo no.
- ¿Qué? - dijo el Tío extrañado.
- Por el momento no quiero tener novio ¿sabes?... pero eres un chico muy guapo y estoy
segura que...
- A ver, a ver espérate tantito... ¿tu crees que yo... que yo quiero algo contigo?
- ¿A qué no es así?
- Ja, ja, ja, ja, ja, ja, ja, ja, esa si que esta buena, ja, ja, ja, ja, ja, ja.
- ¿Qué es lo gracioso? - dijo un poco molesta Laura.
- Yo estoy enamorado de Brenda no de ti tontita, ja, ja, ja, ja, ja, digo eres muy
linda pero no, no eres mi tipo ¿sabes?
- ¡Vaya! menos mal, ja, ja, ja, ja, pues llégale hombre ¿qué esperas? - Laura continuó
subiendo por las escaleras seguida del Tío.
- ¿Tu crees que me acepte?
- Claro tonto, solo llégale y ya.
- Bueno lo haré.
- Pues te estas tardando, mira esta allá recargada en el barandal y esta sola, de una
vez, como vas, en caliente si no es ahora ¿cuándo entonces?
- ¿Crees que sea buena idea?
- Ya hombre, ve. Mientras te apartaré un lugar junto a mí ¿te va?
- Si claro, entonces ahorita nos vemos.
Laura entró al salón de clases sonriente en unos momentos tendría Biología, sin embargo
su desilusión llegó rápido al comprobar que todos los pupitres que se hallaban en
primera fila estaban ocupados, afortunadamente al centro del salón había un par de
asientos en segunda fila y rápidamente se fue a sentar en uno de ellos dejando su
mochila en el otro. Dos minutos más tarde el Tío entró del brazo con Brenda ambos se
veían contentos, el Tío y su novia se acercaron a Laura.
- Hola Brenda - saludó afable Laura.
- Hola Laura... oye podrías sentarte adelante.
- ¿Adelante?
- Sí por fa ¿no? - dijo el Tío mirando sonriente a Laura.
- Pues si pero no sé de quien es el asiento de enfrente.
- Esa es mi mochila - dijo Brenda - pásate para allá ¿si? Para que me siente junto con
José Luis.
- Pues si eso quieren por mi no hay problema - Laura encantada se cambio de asiento
sin dudarlo ni un instante - "Esto es genial ahora estaré frente a ella" - volvió
a sonreír mientras sacaba de su mochila su cuaderno de Biología.
Cinco minutos más tarde Karla entró al salón de clases con su portafolios negro; vestía
una blusa blanca de manga larga, saco color arena y pantalón del mismo color, su cabello
suelto caía de manera agraciada sobre sus hombros, llegó con paso firme hasta el
escritorio dejando su portafolios encima, esperó pacientemente a que todos los alumnos
terminaran de entrar y se sentaran en sus respectivos pupitres; Laura no le quitaba la
vista de encima se veía impresionante, soberbia, magnífica, maravillosa, en fin para
Laura ella era un ser sumamente especial, demasiado especial; sin embargo Karla no le
miró ni un solo instante, su mirada pérdida en todos y cada uno de esos juveniles rostros
no le permitían mirar la forma en la que Laura le estaba mirando y a pesar de ello a
Laura no le importó, se sentía contenta de saber que Karla estaba de pie delante de
ella.
- Muy bien, me presentaré con ustedes Mi nombre es Karla Valtierra Duriamns, les
impartiré la materia de Biología debido a que su profesora Inés se ha ido de
incapacidad; bueno ya que yo me he presentado me gustaría que todos ustedes se
presentarán así que les voy a pedir que me digan sus nombres ¿de acuerdo?, muy bien
empecemos por usted - señaló a un joven sentado en la primera fila del salón ubicado
junto a la puerta - ¿cómo se llama?
- Me llamo Alejandro Hernández.
- Muy bien el que sigue.
- Yo soy Miguel Pérez.
- Yo soy Sandra González.
Todos y cada uno de los chicos y chicas fueron presentándose, Karla los observaba con
detenimiento intentando grabar su nombre junto con sus rostros, Laura seguía con la
mirada posada sobre su maestra de Biología, aunque Karla no le miraba siquiera... llegó
el turno de Laura.
- Mi nombre es Laura Getden Hernández.
- ¿Getden?... hummm... nunca había escuchado ese apellido.
- Bueno es creo que es suizo o sueco la verdad no lo recuerdo.
- Bien - Karla sonrió ante el sonrojo de su joven alumna - el que sigue.
Laura miró hacia la entrada del salón y vio a Dennis recargada de espaldas en el
barandal se notaba triste, se llevó la mano al corazón de ahí a la frente de nuevo al
corazón y extendió la mano hacia Laura quien solo sonrió ante el gesto que para ellas
dos significaba un "perdóname"; Laura asintió con la cabeza sonriéndole a Dennis quien
le devolvió el gesto, durante unos breves momentos sus miradas se unieron en un lazo
invisible y profundo que sin duda no pasó inadvertido para Karla que no supo dilucidar
bien el sentimiento que aquella complicidad de estas chicas provocó en ella. Dennis se
alejó guiñándole el ojo a Laura quién sonrió de manera notable, volvió su rostro al
frente y por fracciones de segundo su mirada y la de Karla se encontraron, Laura no
supo definir la pregunta que los ojos de Karla le formularon y Karla por su parte no
hizo nada por intentar definírsela.
- Sé que su profesora anterior les dejó una tarea acerca de la célula, me dijo que fue
un resumen, así que supongo que todos lo tienen ¿cierto?
No hubo una contestación clara, solo un cuchicheo que se expandió por todo el salón con
preguntas y comentarios tales como "¿tú lo hiciste?" "¿A poco fue tarea?", "me lleva no
lo hice", "¡Chin! Se me olvido", en fin...
- Aquellos que lo hicieron por favor pasen y déjenme su libreta para que los revise,
los que no lo hicieron tienen una hora a partir de este momento para hacerlo en una hoja
libre y al final de la clase me lo dan, se hallan quedado donde se hallan quedado
¿entendieron?
Un sonado grupo dijo que si, mientras que solo unos cuantos alumnos se levantaban para
dejar su libreta en el escritorio de Karla entre ellos Laura, en el momento en el que
dejó la libreta su verde mirada fue atrapada por la azul de su profesora y una sonrisa
le fue regalada a la joven rubia quien sintió un calor muy dulce en su interior, un
chico tocó el hombro de Laura rompiendo tan magnífico hechizo entre ambas chicas. El
resto de la clase fue entretenido Karla abarcó por completo un tema, dejando tareas e
imponiendo una firme barrera de respeto entre sus jóvenes alumnos y ella, el tiempo
pasó rápido y cuando menos se dio cuenta el profesor de matemáticas se hallaba a la
puerta indicándole a Karla que su tiempo había terminado, se despidió de sus alumnos y
se encaminó hacia la puerta saludando afablemente a su compañero, quien de manera
cortes contestó su saludo y de inmediato entró al salón. Y así se dieron las horas
hasta que por fin la clase de matemáticas dio fin y comenzó la hora del receso, media
hora, Laura sabía que tenía media hora para ir buscar a Karla entregarle su tarea de
Química, buscar a Dennis y hablar con ella, con eso en mente salió con su libreta de
química en dirección de los laboratorios, un grupo de jóvenes salía del laboratorio de
química al ver a Dennis se sintió contenta, sin embargo su felicidad se vino a bajo
cuando Armando le dió alcance a su amiga y la abrazó por la cintura, el rostro de Laura
cambió un poco pero sabía que debía dejarse de tonterías ese chico fue el que su amiga
escogió y sin duda Dennis se veía feliz en los brazos de ese joven.
- Dennis - me acerqué a mi amiga que ahora estaba siendo abrazada por Armando.
- Laura - Dennis se soltó del abrazo de Armando y efusivamente me abrazó de tal forma
que casi me dejó sin aliento.
- Dennis - susurré en su oído - gracias, pensé que me odiabas.
- Nunca - fue su respuesta, me soltó poco a poco y me miró a los ojos - eres y siempre
serás mi mejor amiga Laura, te pido que me perdones por lo de la mañana.
- No, ni lo menciones de hecho ni siquiera lo recuerdo - sonreí con sinceridad.
- ¿En serio? - me miró con su dulce mirada, esa dulce y amielada mirada.
- ¡Claro tonta!, ya es asunto olvidado.
- ¡Me alcanzas en las canchas Dennis? - le gritó Armado que ya iba unos metros
adelante junto con unos amigos.
- No, espérame ya voy, nos vemos Lau - me besó en la mejilla - pasas por mi mañana
como siempre ¿sale?
- Sí, claro - le dije mientras ella corría para alcanzar al idiota de su novio,
suspiré profundamente al ver que él la tomaba por la cintura... a ella a mi mejor amiga.
- ¿Te sucede algo Laura? - esa voz, de nuevo su voz.
- ¿Cómo? - volví el rostro a un lado y le miré... Karla miraba en dirección de Dennis,
una gran nube gris cubrió el sol, pareciese que el cielo de pronto se hubiera puesto
triste.
- Tal vez más tarde llueva ¿verdad? - Karla me miró, por un instante su mirada me
pareció muy triste.
- Sí, creo que no tardará mucho en llover.
- ¿Viniste a buscar a Dennis?
- No, te vine a buscar a ti - le respondí, ella levantó una ceja y sonrió de medio
lado.
- ¿A mí? - pregunté un poco incrédula, "¿por qué habría de estarme buscando ella?"
- Así es - me extendió su libreta y me sonrió.
- ¿Esto es?... - le inquirí.
- Es la tarea que me dejaste ¿ya se te olvidó?
- ¡Oh! Es verdad, bueno pues te daré la libreta mañana y hoy en la noche la revisaré -
le dije mientras sentí como una gota de lluvia caía sobre mi mano. - ¡Vaya! parece que
se adelantó un poco la lluvia.
- Sí, así se ve - me dijo mientras miraba hacia el cielo y una gota caía sobre su
frente - creo que tendrás que revisarme la tarea hoy mismo porque mi siguiente clase es
química y necesito la libreta ¿sabes? - sonrió mientras con el dorso de su mano se
limpiaba la frente.
- Pues si no te molesta - le dije - perder unos minutos, entra conmigo al laboratorio
para que te la revise.
- ¡Claro! - me respondió - y será mejor que entremos ya o sino terminaremos todas
empapadas, ja, ja, ja, ja, ja - la sonrisa de Laura era linda y agradable si he de
confesar la verdad me hizo sentir a gusto.
- Bueno pues entremos - abrí la puerta del laboratorio invitándola a pasar.
*****
Alejandro trabajaba en uno de los tantos Hospitales del Sector Salud en el Área
metropolitana de la Ciudad de México; era un buen médico, amable y respetuoso con sus
pacientes, a pesar de que la carga de trabajo era bastante siempre procuraba atender a
cada persona con la atención que él consideraba se merecían todas aquellas personas que
iban a ese lugar en busca de alivio a sus dolores físicos.
- Muy bien señora González va usted a tomar Naproxén de 250 mg una tableta cada 8 horas
durante 7 días para la inflamación y para los mareos va a tomar complejo B también en
cápsulas una diaria por 30 días ¿de acuerdo?. - Alejandro le sonrió al darle la receta.
- Gracias doctor, es usted muy amable - la afable mujer le regalo una sincera sonrisa
de agradecimiento.
- Estamos para servirle señora González - dijo Alejandro mientras tomaba uno de los
expedientes en sus manos; la señora se levantó de su asiento y tomó su bolso.
- Ahorita que salga me hace el favor de llamar a Ernesto Pérez por favor.
- Sí, doctor, hasta luego.
- Hasta luego.
La señora González salió del consultorio y casi en seguida entro un joven de unos 20
años perfectamente arreglado, vestido con una playera azul rey pegada a su delgado pero
formado cuerpo, su cabello corto a la moda, y un pantalón strech imitación mezclilla en
color negro. El chico de inmediato se fue a sentar frente a Alejandro quien al verlo le
saludó.
- Buenas tardes eres Ernesto ¿verdad?
- Sí doctor - la voz ligeramente afeminada del chico hizo que Alejandro frunciera
levemente el ceño.
- ¿Y bien que te sucede?
- Bueno - siguió el chico hablando con el mismo tono de voz - la verdad es que hace
días me he sentido mal del estómago.
- Huumm, ¿qué más? - preguntó Alejandro escribiendo la sintomatología del chico en el
expediente.
- Bueno además tengo como agruras no sé porque, casi no tomo café o refresco - dijo el
chico pasándose la mano sobre el pecho de arriba hacia abajo.
- ¿Comiste algo?... ¿tal vez tu y novia fueron a algún restaurante no muy higiénico?
- ¡Hay! no doctor ja, ja, ja, ja - rió el chico componiéndose como una mujer - no
tengo novia, la verdad es que soy gay - le regaló a Alejandro la mejor de sus sonrisas.
- Ya veo permítame un momento por favor - disimulando su fastidio Alejandro salió de
su consultorio que era el 202 y se dirigió al 204, antes de entrar tocó y una voz
femenina lo invitó a pasar.
Dentro del consultorio estaba Ericka atendiendo a una paciente a la cual le estaba
vendando el pie izquierdo.
- Yo seguiré con la paciente - le indicó Alejandro.
- No Alejandro, es mi paciente yo la estoy atendiendo - Ericka siguió vendando el pie
de la paciente.
- A ver dígame señora ¿qué le sucedió? - dijo tranquilamente Alejandro.
- Me caí doctor y me lastimé el tobillo.
- ¿Tienes las radiografías Ericka?
- Alejandro es mi paciente ¿por qué no vas y atiendes al tuyo? - Sin hacer caso de lo
que decía la doctora Alejandro tomó las radiografías y las puso sobre la pantalla de
luz para ver el daño.
- Bueno - dijo Alejandro - parece que no hay fractura solo es la inflamación que
corresponde a este tipo de caídas. Tuvo suerte señora un poco más y se rompe el tobillo
hay que tener más cuidado - Alejandro le sonrió a la paciente y le guiñó un ojo.
- Sí doctor - la paciente sonrió ante la preocupación que mostrara por ella, era
además difícil no sonreír o contentarse ante esos ojos grandes color café claros
herencia de su madre, su cabello levemente ondulado castaño claro, su piel morena clara,
su voz firme, segura, grave y dulce a la vez; su altura 1.75 también herencia de su
madre lo hacían verse una persona amigable y cordial.
- Alejandro ¿no tienes paciente? - Ericka sabía que cada vez que Alejandro llegaba de
esa forma sería porque algún paciente seguramente era gay o una lesbiana y él
simplemente no quería atenderle - Alejandro por favor no me ignores - dijo Ericka
mientras se levantaba después de haber vendado el pie de la señora.
- Déjame checar el vendaje - Alejandro rápidamente se sentó en el banco de metal y se
dispuso a revisar el vendaje - No, definitivamente necesita más presión en la base del
tobillo para que no haya posibilidad de que se mueva.
- Alejandro el vendaje esta bien - dijo Ericka un poco molesta.
- ¿Duele señora...? disculpe ¿cuál es su apellido?
- Gómez doctor - dijo la paciente haciendo un leve gesto de dolor.
- ¿Lo ves? - dijo Alejandro mirándola con una muda suplica en su voz y en sus ojos que
terminó por derrumbar la barrera que Ericka se había propuesto poner cada vez que
Alejandro no quisiera atender a un paciente por el hecho de ser homosexual - la paciente
refiere dolor - continuó diciendo Alejandro - a ver le volveré a vendar - dijo mientras
quitaba de nuevo las vendas.
- "Alejandro... ¿por qué siempre esto...? - pensó Ericka - sabía que era inútil
seguir hablándole, él no se iría de ahí hasta que el paciente en su consultorio saliera -
"Te juro Alejandro - siguió pensando Ericka mientras meneaba la cabeza en
negativo y salía de su consultorio - que será la última vez que me hagas y te hagas
esto."
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A través de las pequeñas ventanas del laboratorio se veía la intensa lluvia que no
dejaba de caer, a pesar de estar revisando con detenimiento las respuestas de Laura no
pude evitar distraerme momentáneamente para mirarla, sin duda esta niña poseía un
perfil hermoso miraba con demasiada atención hacia las ventanas; me pregunté si estaría
pensando en algo o en alguien... o simplemente estaría pensando en la forma de regresar
a su salón sin mojarse... o tal vez estaría soñando como la mayoría de los jóvenes
solemos soñar cuando vivimos la etapa de la juventud... sin embargo a pesar de que
sonreía levemente su rostro denotaba tristeza y cansancio por un instante cerro sus
ojos y suspiro hondamente, casi inmediatamente me volteo a ver con el rostro
completamente ruborizado.
- ¿Sucede algo Laura? - pregunté divertida por el sonrojo repentino de mi alumna.
- ¿Có... mo?, no, yo... no, no es nada - bajó la mirada y comenzó a jugar con sus
manos.
- ¿Puedo hacerte una pregunta? - le pregunté y Laura me miró.
- Este... ¿una... pregunta? - me dijo un poco trémula.
- Claro, si me lo permites - dije sonriendo amablemente, pude ver que Laura tragaba
saliva.
- Este bueno... pues si...
- Dime Laura ¿A ti te hubiera gustado andar con Armando?
- ¡Quééééééééé? - creo que un poco más y la mandíbula se me cae al piso - ¡Noooooo!,
¡por supuesto que no!
- De acuerdo, solo no te alteres - Me dijo Karla un tanto divertida.
- ¡Ese tipo es un Idiota!, un ¡verdadero imbécil!... aun no puedo creer que Dennis se
fijara en él ¡el tipo ese no sabe ni escribir!
- Esta bien Laura, pero será mejor que te sientes.
- ¿Cómo? - ¡era cierto! ¿en que momento me levanté? Y ¿por qué tenía las manos en el
aire?
- Ya veo que el chico no te cae nada bien ¿eh? - Karla volvió su vista hacia la
libreta.
- Pues, pues - dije mientras me sentaba de nuevo - la verdad no, lo más seguro es que
lleve a Dennis por mal camino y la aleje de sus estudios.
- Ya veo... así que ¿te preocupan sus estudios? - preguntó sin mirarme.
- "¿Qué es esto?, ¿es qué también es Psicóloga?, o se puso de acuerdo con la
maestra Adriana" - pensé ante mi silencio levanto la mirada y me observó con
cuidado.
- Yo... sí, si es eso lo que sucede... es que - mire hacia las ventanas - es mi mejor
amiga y juramos de niñas llegar juntas a la Universidad, pero el chico ese no es bueno
y creo que Dennis puede seguir ese mal ejemplo - cerré los ojos y volví a suspirar.
- ¿Tienes otros amigos aparte de Dennis?
- No, solo ella es mi amiga, aunque no me llevo mal con los de mi salón, a todos les
hablo incluso a uno que otro del grupo que anexaron al nuestro.
- Veo que no te es difícil ser sociable con la gente.
- No, realmente no - me giré en mi asiento par quedar de frente a Karla.
- Eso es bueno... ¿sabes?... - me detuve al escuchar que el estómago de Laura profería
una singular protesta - ¿Tienes hambre? - pregunté mirándola a los ojos.
- No... - dijo rápidamente ruborizándose más de lo que ya estaba, agachó la cabeza y
se miró sus manos con detenimiento. Miré hacia las ventanas y observé que la lluvia
seguía con igual intensidad, vi la hora en mi reloj, faltaban 15 minutos para la
siguiente clase de Laura y con esa lluvia sería imposible atravesar la explanada hasta
llegar a la cafetería sin que se mojase.
- Ven Laura - me dijo mientras buscaba algo en su portafolios.
- Sí - me levanté de mi asiento y me encaminé hacia su escritorio, sentía el rostro
completamente ruborizado, era extraño, me sentía un tanto torpe, boba, emocionada,
triste, simplemente no entendía que sucedía conmigo.
- Toma - me extendió una bolsa de plástico dentro de la cual venía envuelto en una
servilleta de papel un sándwich.
- No, no, no, - Laura dió un paso hacia atrás - en serio, no, no tengo hambre, de
verdad - el estómago de mi alumna le desmintió.
- Pues tu estómago me dice otra cosa - me dijo mientras me sonreía de tal manera que
quede prendada a ese gesto - Por favor acéptalo estas aquí adentro porque te encargue
esta tarea si no fuera por mi en estos momentos estarías en la cafetería comiendo
tranquilamente, en cambio estas aquí sin nada que llevarte a la boca... no me hagas
sentir mal acepta ¿quieres?... además tengo otro no hay problema - su sonrisa fue como
un imán par mí di un paso al frente y tomé la bolsa de plástico su mano rozó la mía...
nuestros ojos se encontraron.
Era un mar azul el que tenía frente de mí, no podía dejar de mirarla, por más que
intentaba simplemente me era imposible alejarme de su azul mirada.
No entendía que sucedía tenía enfrente de mi los ojos esmeralda más hermosos que había
visto en mi vida, intentaba dejar de mirarla pero me era imposible, ¿qué sucedía conmigo?...
¡Por Dios ella es solo una niña!, me recriminé varias veces, ¡es solo una niña!, sin
embargo me sentía tan bien dentro de esa verde mirada, la calidez de su piel quemaba la
mía... ante estos sentimientos sentí que comenzaba a ruborizarme.
- "Esto... ¿qué?" - pensé al ver a Karla ruborizarse.
- "¡Suficiente! si no rompo esto yo..." - pensó Karla.
La puerta del laboratorio se abrió, tanto Laura como Karla miraron hacia la entrada, un
paraguas negro fue lo primero que vieron, Laura retrocedió varios pasos hasta pegar de
espaldas contra una de las mesas del laboratorio. Tanto Karla como Laura sentían el
corazón en la garganta. El paraguas se cerró y entró la profesora Adriana, su vista
vago por Laura, Karla trató de tranquilizarse y regresó su vista a la libreta de su
alumna.
- Hola Laura - saludó la profesora de Literatura - mientras se acercaba a la joven
alumna.
- Hola... hola maestra Adriana - Laura intentó sonreír sin mucho éxito.
- ¿Te están revisando la tarea? - preguntó la profesora mientras se acercaba a Karla.
- Si, es una tarea de química - dijo Laura mirando el sándwich en sus manos.
- Muy bien - le contestó la profesora Adriana sin mirarla.
- Venía a avisarte que tenemos reunión de profesores por lo que la última clase se
suspenderá - dijo Adriana al tiempo que recargaba una mano sobre el escritorio de Karla.
- Muy bien - dijo Karla sin mirar a Adriana - te agradezco - levantó el rostro
sonriéndole - que me hayas avisado.
- De nada - Adriana correspondió al gesto.
- He terminado de revisar tus cuestionarios Laura - dijo Karla mientras cerraba la
libreta de su alumna y se levantaba de la silla, una pequeña hoja suelta cayó del
cuaderno de Laura sin que Karla o Adriana se percatara de ello, Laura se acercó a sus
profesoras y recibió el cuaderno de manos de Karla - Te felicito Laura están muy bien
resueltos - Karla le sonrió.
- Muy bien Laura - Adriana le miró sonriente por un momento y después miró hacia la
entrada del laboratorio, miró su reloj que marcaban las 5:27 minutos - vamos Laura te
acompaño a tu edificio - le dijo Adriana mientras se encaminaba a la puerta.
- Sí, gracias - Laura miró una última vez a Karla, sin embargo Karla estaba de
espaldas a ella borrando lo escrito en el pizarrón - hasta luego profesora.
- Nos vemos Laura - dijo sin mirarla.
Laura se apresuró a salir, por un momento se sintió confundida el cambio en la actitud
de Karla le desanimó un poco. Al cerrarse la puerta del laboratorio Karla dejó caer
pesadamente su mano y suspiro con fuerza.
- "Pero ¿qué?, ¿qué paso?... no entiendo, Dios ella es solo una niña, ¿acaso yo?...
¿Es qué sentí...?... no, no, por supuesto que no, es solo que me dejé influenciar por
las palabras del tonto de Iván - Karla sonrió ante el último pensamiento - "Sí,
es solo eso... que tonta... de ahora en adelante tomaré más en serio mi papel de
profesora" - sonrió mientras continuaba limpiando el pizarrón.
Continuará...
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Nota:
Passer domesticus es un pajarito de color café el macho tiene en la frente
un manchon gris y parte de la garganta en color negro, es el pajarito que por lo regular
vemos en los parques, escuelas etc, su hembra es una pajarita café cuya característica
es tener unas líneas amarillas pálidas que van de los ojos hacia atrás es toda cafecita.
Y ambos siempre dan saltitos. Se les conoce como pájaros chillones o simplemente...
hummm... pues pajaritos, je,je,je,je...
La columbina inca llamada aquí en México también como torcacita es un
pajarito simpático porque este no da saltitos... más bien camina... antes de que me
fijara más en estas aves, pensaba que todas saltaban y cuando vi a una caminar me dije
"¡a caray! Esta camina, je, je, je, je, de tal modo que esta ave tiene el piquito un
poquito más alargado es toda cafecita y no se distingue macho de la hembra, además la
colita es más larguita. Bueno espero no haberlos confundido más. Saludos a todas (os).