Disclaimers: NINGUNO PORQUE LOS PERSONAJES Y LA HISTORIA SON MIAS Y SOLO MIAS... OJALÁ Y DE TODO CORAZÓN ESPERO QUE LES GUSTE.
Aviso: Para comentarios, críticas, felicitaciones, mentadas de madre, y/o sugerencias, pueden hacerlo a la siguiente dirección escorpion_sss@yahoo.com.mx escríbanme algo para saber si continuo o de plano tiro la toalla.
Advertencia: ¿Violencia? Mmmmmhhhh... buena pregunta... déjame pensar... mmmmhh... SI pero será más adelante, ¿Lenguaje soez?... SI en su momento lo manejaré. Sexo... ¿sexo?, ¿alguien dijo sexo? En estos primeros capítulos no pero En los sucesivos Síííííí, ¿entre quienes?, pues entre dos mujeres Sí DOS MUJERES ASÍ QUE si eres menor de edad, o si crees que con esto te sentirás herido(a), asustado(a), molesto(a), bla, bla, bla, bla, bla, etc, etc, etc, o de plano eres de mente cerrada y para ti no hay más que hombre-mujer pues mejor ni lo leas, porque no quiero que después me salgas con que tengo que pagarte el Psicólogo, es más ¿qué haces aquí? Hay tanto que hacer allá afuera anda corre eres libre, je,je,je,je.
DEDICATORIA: Para ustedes que me han apoyado para continuar con la obra ¡¡¡¡GRACIAS!!!!...


AMOR EN PREPARATORIA

Sheila

Capítulo 3
¿MÁS DUDAS?


- De tal forma que la química se subdivide en química orgánica, química inorgánica, química analítica, química física y en la bioquímica, lo que estudia cada una de ellas es lo siguiente...

No podía dejar de mirarla, sus movimientos eran perfectos, armoniosos, manejaba la clase de una manera dinámica, el énfasis en su voz era maravilloso... sin duda estaba aprendiendo, estaba aprendiendo de ella, sentía una motivación al verla darme esa clase de forma particular, me esforcé en poner toda la atención del mundo en sus explicaciones... llevábamos ya una hora y media, faltaba escasa media hora para que mi clase de Matemáticas comenzara...

- Muy bien, creo que hasta aquí esta bien - dijo mientras miraba su reloj.
- ¿Cómo?... pero falta media hora para la siguiente clase - le repliqué.
- Lo sé pero... no creas que te irás así nada más... quiero que hagas un par de tareas... en las páginas finales de tu libro encontrarás tres cuestionarios de los cuales para este momento y en base en lo que acabamos de ver podrás contestar los dos primeros... y créeme que me encantaría seguir dándote la clase pero tengo que prepararme para mi siguiente grupo y con ellos ya voy un poco más avanzada... además tu tienes otra clase dentro de poco y además soy de la idea de que no hay como hora y media de clase, porque el cerebro se cansa y no puedo atiborrarlos de tanta información ya me entenderás cuando te de clase de biología.
- Sí... lo imagino... - dije un tanto cuanto desanimada.
- ¿Sabes? - dijo mientras se palmeaba las manos para sacudirse el polvo blanco que dejó el gis en sus manos - eres la primera alumna que se entristece porque la clase no dura más - sonrió de buena gana.
- Yo... - dije mientras guardaba mis útiles dentro de la mochila - lo que sucede es que el tiempo... siento que... se fue muy rápido - le miré.
- Y sigue transcurriendo rápido - miró su reloj - anda y no te olvides que te revisaré mañana esa tarea cuando estemos en clase de biología.
- De acuerdo.

Salí del laboratorio un poco abrumada... pero ¿abrumada por qué?... digo... la química no era mi mejor fuerte... además a cualquiera le agradaría salir media hora antes de cualquier clase... ¡Dios!, cada vez me sentía más confundida... me dirigí a la cafetería... el sol ya se había ocultado, el manto nocturno amenazaba con cubrir el resto de la luz mortecina que sucumbía poco a poco conforme los minutos avanzaban en el reloj.

- Creo que compraré un cigarro - dije casi susurrando.
- ¡Qué bien! ¿me invitas uno?
- ¡Qué? - la voz de Susana me sacó de mis pensamientos y de paso me pegó un buen susto.
- ¡Huy! Amiga si que estabas ida ya tengo como dos minutos aquí a tu lado y ni cuenta te diste.
- Pues que susto me diste...
- Oye ¿entonces qué, me invitas uno o no? - me tomó del brazo.
- ¿Qué cosa?
- Pues el cigarro tonta...
- ¡Oh!... este sí, claro - me solté de ella - ¿rojo o blanco? Le pregunté mientras entraba dentro de la cafetería.
- Huuummm... rojo...
- Deme un cigarro rojo y uno blanco.
- ¿De a peso o de a dos?
- El rojo de a dos - la voz de Susana sé oyó desde la puerta.
- "¡Pero qué descaro!" - pensé mientras la miraba levantando una ceja y ¡claro! Ella hizo como que no me vio.
- El blanco ¿de qué precio? - pregunto el chico mirándome de soslayo.
- De a peso - le dije tajante - ¿ahora comprenden por qué no me caía del todo bien esa chica?

El chico hizo el favor de prestarme su encendedor prendí solamente el mío, al salir del lugar le di a Susana el cigarro y me pidió el mío con el cual prendió el suyo.

- Pues vamos al salón ya solo faltan diez minutos para la clase de Mate.
- ¿Diez minutos? ¡qué bien! Aun tengo tiempo para ir a ver a Mario a su salón. Nos vemos en un rato. - se alejó a toda prisa.
- "Sí como no... ¡ah! Y de nada por el cigarro, semejante..." - me entretuve pensando.
- ¡Fumas?... ¡a tu edad?... ¡sabes qué problemas causa la nicotina? - las preguntas me tomaron por sorpresa, pero esa voz sabía de quien era... volví el rostro para toparme con ella - no quiero volver a verte con esto en la boca - Karla tomó el cigarro rozando mis labios y esa sensación fue más fuerte que la que sentí con mi maestra de literatura, mi cuerpo comenzó a temblar levemente, ¡Que sensación!... ¡Que sensación!
- Yo... no - casi balbuceaba.
- Es por tu bien pequeña... es por tu bien... nos vemos mañana en clase...
- Sssí - la vi alejarse el cigarro lo apagó, lo rompió a la mitad y lo tiró en un cesto de basura.

Di media vuelta y me dirigí a mi salón de clases, casi de forma inconsciente me llevé la mano a la boca, un estremecimiento se apoderó de mí cuando recordé el momentáneo contacto de sus dedos sobre mis labios.

Esperé a que bajara el maestro de Química para poder subir, el Tío me topó a la mitad de las escaleras.

- Por lo visto ya se te hizo fácil saltarte las clases ¿no?
- ¡Hombre!, solo han sido dos - le guiñé.
- Mmmm - dijo él meneando la cabeza negativamente - anda sube ya que pronto llegara el de Maté.
- Sí ya voy, ya voy, ¿por lo menos me guardaste un lugar?
- Pues si suertuda, igual te tocará hasta atrás a un lado mío.
- Hecho, por mi no hay problema.

Entramos al salón seguidos de los demás chicos, el profesor Raúl entró y dió comienzo a su clase, ese día entramos al mundo de las multiplicaciones algebraicas, toda una pesadilla para mí, no es que no me gustara la materia pero ese maestro explicaba una vez y se acabó, el que entendió, entendió y el que no pues no, de cualquier forma ya tenía mi estrategia a seguir, por las noches resolvería cuantos ejercicios pudiera hacer del libro de álgebra, y los que no pudiera realizar le preguntaría al profesor a ver sí este se dignaba a sacarme de la duda. Por suerte para todos los del salón ese día no hubo ejercicios que resolver. Esa fue mi última clase; antes de salir de la escuela decidí pasar por el salón de Dennis quería verla aunque sabía que estaría con el imbécil de su novio, sin embargo al llegar a la explanada noté que ya todos los alumnos se retiraban, si eso era cierto entonces Dennis ya debía haberse ido y yo tendría que hacer lo mismo, al llegar a la entrada principal de la escuela, me encontré con Karla.

- Hola - me planté frente de ella.
- Que tal Laura ¿lista par descansar? - me preguntó mientras me sonreía... ¡Dios que bella sonrisa!
- Emm, sí, sí, aunque tengo un par de tareas que resolver.
- No se te olvide la mía - me guiñó.
- No, no, será la primera que resuelva - dije con demasiado entusiasmo tanto que hasta a mí me sorprendió.
- Ya veo, por lo visto te gusta mucho la química ¿no es cierto?
- Epps, pues... sí, sí, me encanta ... "¡ja! Mentirosa" - pensé -Y a propósito ¿a qué grupo le diste clase...? - le pregunté mientras me acomodaba la mochila en la espalda.
- Al G-J.
- Oh, ya veo en ese salón va mi mejor amiga se llama Dennis... ¿la conoces? - sonreí ampliamente.
- ¿Dennis?... humm, ¿Dennis? - se llevó la mano al mentón - ... ¡oh! Sí ya sé quien es, es una niña que tiene ojos color café muy claro ¿no?... que más bien parecen como color...
- Miel... - terminé la frase - sus ojos son color miel - dije mientras un ligero suspiro escapó de mi boca o más bien debiera decir ¿de mi corazón?... no tenía la respuesta; me compuse de inmediato al ser conciente de que Karla levantaba una ceja y me miraba un poco extrañada.
- Y de casualidad ¿viste a Dennis por ahí? - traté de ser indiferente.
- Sí, se fue con... ¿cómo se llama?... ¡ah! sí Armando creo que es su novio... ¿cierto?
- Sí, ese... ese... vaguito... - no puede evitar sentirme molesta - pero... ¿Viste por donde se fueron? - pregunté ansiosa.
- No, por lo regular me gusta atender mis propios asuntos y no los ajenos.

Me quedé sin habla, en cierto modo me avergoncé, sin duda ella era una persona muy diferente al resto de los demás, me miró con curiosidad.

- ¿Sucede algo? - me preguntó divertida.
- No, disculpa no quise molestarte con mi pregunta, lo siento.
- No tienes nada de que disculparte - se encaminó hacia la avenida principal - me tengo que ir Laura, nos vemos mañana como quedamos ¿de acuerdo?
- Sí, sí, claro, a las dos en clase de biología - dije de inmediato.
- Bien, hasta mañana.
- Adiós - le dije.

Me quedé parada como una idiota viéndola alejarse, Dennis se había ido con Armando sin siquiera despedirse de mí, y yo me tendría que ir sola a mi casa, mientras miraba a Karla alejarse recordé lo que me dijo la Profesora Adriana "debes empezar a relacionarte más con la gente, no es bueno que estés todo el tiempo sola". Y eso era cierto a mí alrededor había mucha gente y sin embargo me sentí abandonada y completamente sola; sin pensármelo dos veces corrí en dirección a Karla, llegué con la respiración ligeramente agitada.

- Hola de nuevo - dije ¿y por dónde vives?
- Hola - dijo ella mirándome con asombro - ¿estuvo buena la carrera?
- ¿Eh?, sí - dije sonriente - estuvo bien - ¿te puedo acompañar?
- Pues... - pareció dudar - humm... esta bien, además caminar en buena compañía es siempre agradable; respondiendo a tu primera pregunta vivo en el Andador 2-E ¿y tu?
- Yo vivo en el 5-A "¡dijo que era agradable, dijo que soy buena compañía!" - mis pensamientos obviamente me volvieron a jugar chueco pues ella se rió.
- ¿Te sucede algo? Porque has puesto una cara que francamente es muy graciosa.
- ¿Eh?... ¿qué?, No, no, no, no, no pensaba en nada - "que vergüenza" - sentía que mis mejillas se incendiaban.
- Bueno entonces ¿nos vamos?
- Sí, sí, sí, por supuesto.

Me quede por un momento en silencio, me era extraño el hecho de irme a casa con otra persona que no fuera Dennis, ella tampoco dijo nada, éramos un par de extrañas en la noche compartiendo solamente el mismo camino. Le miré de soslayo su caminar tan grácil era hermoso, su cabello se movía ligeramente con el viento como si este le acariciara, una sonrisa se dibujó en su rostro.

- ¿Tengo algo? - preguntó sin mirarme.
- ¡Qué?... ¡oh! No, no, no - bajé la mirada.
- Entonces ¿por qué me mirabas? - se volvió para verme.
- Yo, bueno es que... pues yo... "di algo tonta, rápido, rápido" es que eres... eres... muy alta sí... eso es alta... "¿Cómo alta?... ¿qué insinúas con eso?, ¿cómo se te ocurre decirle semejante cosa?, ¿Qué no ves que puedes ofenderla?"
- Sí, lo heredé de mi padre ¿sabes? - volvió su rostro al camino y no dijo más.
- "Ya ves se ha molestado y todo es tu culpa" - me regañé - "Y ahora ¿qué digo?" - emmm... pues ¿sabes? a mí me gustaría tener tu altura, y no solo lo digo en forma física sino también me encantaría estar a tu nivel en lo que a preparación profesional se refiere... - esperé su respuesta algunos minutos pero ella simplemente no me respondía - "Tonta siempre echas a perder todo... eres..."
- Creo que - dijo después de un prolongado silencio - no te gustaría tener mi altura, mido de hecho uno ochenta y créeme te sería difícil encontrar novio, ja, ja, ja, ja - comenzó a reír de una forma tan emotiva que hasta a mí me contagio.
- ¿Novio?... ¡¡¡¡puajjj!!!!, no, no por favor lo que menos quiero tener en este momento es un novio, ja, ja, ja, ja, no... no me gustaría en lo mas mínimo - dije eso último con tanta aseveración que hasta a mi me sorprendió motivo por el cual la risa se esfumó de mis labios.
- Comprendo... - dijo ella volviendo a su compostura - ya veo que eres de esas pocas jóvenes con los pies bien puestos sobre la tierra - miró un momento el cielo estrellado - es muy agradable saber que tendré una alumna que sabe interponer primero sus deberes que sus placeres.
- Yo... - dije mientras sonreía y le miraba por un momento, nos detuvimos y ambas miramos el cielo, la constelación de Escorpión brillaba con fuerza.
- Antares - dijo ella - se ve hermoso hoy.
- ¿Conoces Antares?... - le miré mientras ella esbozaba una hermosa sonrisa.
- Sí - dijo casi en un susurro - como no voy a conocerlo si soy del signo del escorpión.
- ¡En verdad? - sonreí con amplitud - es que yo soy del mismo signo.
- Así que ambas somos del signo escorpión - me dijo mientras me miraba con esa sonrisa tan sublime en su boca.
- Sí - dije sin dejar de mirarla.
- Creo que - emprendió de nuevo la marcha - por eso me caíste bien - se volvió a verme y me regaló la sonrisa más ¡increíblemente bella que había recibido en toda mi vida!
- ¡Hey, Karla!... ¡Hola! - un hombre poco más alto que Karla, moreno de lentes y cabello corto se acercó corriendo a nosotras - ¡Karla!, ¿Cómo estas mi amor?

El tipo ese abrazó a Karla quien le correspondió, por un momento volví en mí y me di cuenta de que habíamos llegado al Andador E... ¿cómo es que llegamos tan rápido?... el sujeto dejó de abrazar a Karla y me miró y después a ella.

- ¡Oh! Es verdad... Iván ella es Laura... Laura - me miró - él es Iván.
- Hola pequeña - me dijo mientras me daba un afectuosos apretón de manos, por un momento me miró detenidamente y después se volvió a mirar a Karla quien pareció entender la pregunta que él le había dicho sin palabra alguna.
- Es solo una alumna - dijo tajante pero sin molestia en su voz.
- Ya veo, pues Laura - soltó mi mano - ha sido un placer conocerte.
- "Es solo una alumna" - su voz volvía a mi cabeza - "Solo una alumna".
- Aquí me quedo Laura nos vemos mañana en clases, buenas noches - me tendió la mano... estaba tibia.
- Sí, nos vemos Karla... "es solo una alumna"... Adiós Iván - me estrechó la mano con firmeza - "Es solo una alumna".
- Hasta luego pequeña, y por cierto te recomiendo que hagas tus tareas porque cuando esta mujer se enoja... noooo para que te cuento - sonrió mientras me guiñaba un ojo.
- Lo haré.
- ¿Nos vamos Iván? - le miro sentenciosa.
- Sí, ya, nos vemos niña - ambos se volvieron para verme y me regalaron una sonrisa les respondí de igual modo.

Los vi alejarse unos cuantos metros parecía que Iván le contaba cosas graciosas pues ella sonreía, y yo... yo decidí irme a casa también... "Es solo una alumna" una vez más su voz anego mi mente y ese comentario me hizo sentir especialmente triste, enojada, aún no puedo definir con palabras exactas lo que provoco en mí... miré a mi alrededor la calle estaba irregularmente vacía, los postes de luz alumbraban perfectamente el camino, uno que otro microbús pasaba a un lado de mí sobre la avenida Camino Real, y a lo lejos sobre el camellón vi a Dennis y a su noviecito Armando caminado de la mano mis sentidos se enervaron y se enervaron aun más cuando los miré besarse... me sentí particularmente triste ante semejante espectáculo, primero ese Iván que se llevó a MI maestra de Química y después ese ¡imbécil de Armando!... ¡Besando a mí mejor AMIGA!... eso era demasiado... caminé lo más rápido que pude, necesitaba la protección que mi hogar me daba lo necesitaba y con desesperación... por fin después de unas cuantas cuadras llegué a mi hogar, entre a casa más triste que molesta mamá no estaba por suerte para mi, escuché música en el cuarto de Román... y Alejandro por lo visto tampoco había llegado... me encerré en mi cuarto, comencé a quitarme el uniforme en forma demasiado parsimoniosa... encendí el televisor y pude ver de nuevo aquel programa otra vez Kiria y Susuki... y una vez más Susuki había sido salvada... y una vez más miraba a Kiria de "esa" forma... de "esa" forma que hasta a mí me hacia sentir extraña y que sin embargo me encantaba, la abrazaba con tanta dulzura, con tanta entrega, pegaba sus pechos sobre el cuerpo de Kiria haciendo que esta ligeramente se ruborizara... pero me pregunté ¿si se ruboriza es por qué algo siente por esa muchacha de increíbles y bellos ojos color miel?... sí miel como los ojos de Dennis y los ojos de Kiria tan azules como los ojos de mi maestra de Química y próximamente de Biología... esos ojos azules, una vez más esos ojos azules, otra vez esas palabras taladrando mi mente "Es solo una alumna"... de nuevo la vista fija en Susuki y Kiria... ¿Kiria?... ¿Kiria la esa viendo de "esa" forma"?... sí, sí, sí, la esta viendo de "esa" forma... Un momento ¿quién es el imbécil ese que abraza por sorpresa a Kiria tocándole parte de sus senos?... ¡que bien, un buen codazo a su estómago!... Kiria lo mira molesta y Susuki aún más... pero pone una cara de imbécil, tonto, regañado que hasta a mí me da pena, pero... ¡Qué bueno que no toco a Kiria... el capítulo termina con una Susuki abrazando a su salvadora y un Katsumico (nombre o apellido del otro participante) abrazándose su estómago. "Es solo una alumna"... de nuevo su voz... "Es solo una alumna".

- ¡No! - casi grité - no seré solo una alumna más... - arrojé mi suéter sobre la cama - voy a ser su mejor alumna... ¡La Mejor! - me senté frente al escritorio y saque mis útiles era hora de trabajar.

*****

- Linda chica Karla... - dijo Iván mientras se sentaba en uno de los sillones.
- ¿Te gustó?... - Karla le miró divertida - ¡Será posible que estés cambiando tus preferencias? - se sentó a un lado de él.
- Ja, ja, ja, ja, ¡hey! No digas esas cosas tu sabes que yo me quedo con los hombres... Pero tu... - acercó su rostro al de ella examinándola con cuidado - eres diferente... y esa chica es muy, guapa... no bajes la vista, mírame a los ojos... te gusta ¿verdad? - sonrió maliciosamente.
- ¿Estas idiota? - Karla se levantó un poco molesta - No ves que solo es una niña...
- Bien desarrolladita - le interrumpió.
- No digas estupideces, es una niña de 16 años y yo una mujer de 25... ¿sabes hacer cuentas?... - le miró seria.
- Nueve maestra... me pondrás una estrellita - le miró con inocencia.
- Nueve años Iván y eso no es cualquier cosa... además tu sabes bien lo que pienso acerca de la diferencia de edades.
- Vamos a la cocina Karla ya huele a café - Iván se levantó serio ante el último comentario de su amiga.
- Voy por las tazas - dijo Karla.

Ambos caminaron sin decir más hacia la cocina, Iván apagó la cafetera, por un momento su rostro se tornó demasiado serio mientras observaba el líquido oscuro.

- Karla... sé que aún no has podido olvidar lo que viviste al lado de Nancy...

El ruido que provocó la taza al caer hizo que Iván se volviera rápido.

- ¡Imbécil! - Karla se acercó a Iván tomándolo con fuerza de su camisa - ¡nunca, nunca pronuncies su nombre enfrente de mí! ¿Entendiste?.

Iván le miró a los ojos y pudo ver como refrenaba una furia combinada con frustración además de que temblaba.

- Karla, suéltame, me lastimas... por favor - Iván le sujetó las manos.

Karla volvió en sí... era cierto lo estaba lastimando, lo soltó y le dio la espalda.

- Solo por favor... nunca la menciones de nuevo.
- Karla no puedes...
- Iván... por favor - Karla se volvió para mirarlo y él comprendió que debía dejar las cosas así.
- Lo lamento - dijo él con sinceridad.
- Ya olvídalo, será mejor que tomemos ese café, definitivamente necesito de la cafeína.

*****

Mi cuarto un refugio a todas mis penas, y un espacio en el cual me siento libre y feliz, por un momento dejé de escribir sobre el teclado de la computadora, me levanté y miré todo en derredor mío, mi cama en aquella esquina; frente a la ventana está mi escritorio y a un lado de él mi pequeño librero atestado de cachivaches, libros, revistas y hojas sueltas, en la pared contigua un pequeño armario con toda mi ropa y los peluches que mis hermanos suelen regalarme siempre en mi cumpleaños, el 14 de febrero, en Navidad, Año nuevo y el Día de Reyes. Detrás mío junto a la puerta mi pequeño Audio System pero con un amplio sonido stereo que deja sordos incluso a los vecinos, aún no creo que tan pequeñas bocinas sean capaces de producir un sonido tan perfecto y sin distorsión.

- Hija - mi mamá entró en mi cuarto - ven ya esta la cena.
- Cuando acabe esta tarea mamá te prometo que bajo ya no me falta mucho - le contesté sin mirarla.
- ¿Estas segura de que no quieres bajar de una vez?
- Sí mamá ya bajaré en cuanto termine - giré sobre mis talones para verla.
- Bueno, solo no te tardes...
- No, no lo haré.

Mamá salió y yo de nuevo me senté y abrí el libro de biología... mañana... huuummm... me estiré sobre mi asiento, sí mañana vería de nuevo esos preciosos ojos azules, hermosos... sin duda... ¿Dios qué sucede conmigo?... ¿qué sucede?... yo no soy así, no... no puedo ser así... y sin embargo... no sé que hacer, decidí sumergirme en el mundo de la célula y las primeras investigaciones sobre su estructura, para así olvidarme de lo que pasaba en mi interior.

*****

Karla platicaba amenamente con Iván, los dos sentados en el sofá cada cual con su ya cuarta taza de café en la mano, Iván le sonría animoso, era un joven que si bien no era muy apuesto si tenía una gracia sensacional, al igual que Karla era biólogo y trabajaba como maestro pero a nivel secundaría...

- Te voy a presentar a Ana.
- ¿Quién es esa? - Karla bebió de su café.
- ¡Aaah!, es una chica preciosa de cabello rubio, unos ojazos de color gris, es bajita pero esta muy bien formada.
- Mmmm... y ¿qué te hace pensar que quiero conocerla?
- ¡Qué?... Soy tu mejor amigo Karla ¿acaso crees que no sé que es lo que quieres?
- Pues así es... No y escúchame bien, no estoy interesada en tener novia por el momento... ¿de acuerdo?
- ¡Oh!, ¡no inventes!... ya le platiqué de ti... es más se muere por conocerte... ¿qué va a pensar de mi cuando le diga que no te interesa? - Se cruzó de brazos.
- ¡Ay! Mira tu pobrecito de ti y solo porque tú quieres tengo que conocerla ¿no? - le miró sarcástica.
- Ándale ¿qué te cuesta? a lo mejor y te gusta... - sonrió pícaro - además ya vi que te gustan rubias, ja, ja, ja, ja, ja.
- Ja... ja... ja... muy graciosito Iván... ya te dije que solo es una alumna... nada más... - se puso seria.
- Pues no sé pero mi instinto femenino me dice que algo vas a tener con esa rubia de ojazos verdes.
- ¿De cuando acá tienes instinto femenino, baboso?...
- ¡Oye! no me ofendas porque sino te voy a pedir mi bolso y mi estola - se compuso como una verdadera dama.
- A veces te ves tan puñal, me cae y otras hasta dicen que eres mi novio.
- Hay querida - dijo empleando ese tonito - es que soy toda una actriz puedo ser todo un hombre o toda una ¡¡¡¡Mujeeerrrsssshhh!!!! - extendió los brazos en cruz echando hacia atrás la cabeza - con tan solo decidirlo, es el glamour querida el glamour.
- Ja, ja, ja, ja, ja... ya, ya párale, párale muñeco... o te llevo a la cama si sigues así.
- Y y y y y y y y... pero querida lo único que haríamos sería tejer chambritas, ja, ja, ja, ja, ja, ja, ja.
- Pues que lástima por ti porque yo no sé tejer, ja, ja, ja, ja, ja, ja, ja.

Ambos se abrazaron y siguieron riendo, poco a poco fueron tranquilizándose.

- ¿Sabes? - habló Iván - me alegra volver a oírte reír, ya extrañaba tu risa... tu sonrisa, esas ganas de vivir que ahora veo en tus ojos - levantó con su mano la babilla de Karla mirándola a los ojos - nunca vuelvas a dejar de sonreír... ¿lo prometes? - Iván le sonrió.
- Lo prometo - dijo Karla regalándole la mejor de sus sonrisas - aunque me gustaría saber ¿por qué estas triste?
- Karla... - Iván se suelta de su abrazo y se recarga de lleno en el respaldo del sofá - nunca puedo engañarte ¿verdad? - cerró lo ojos.
- No, no puedes soy tu mejor amiga no lo olvides... es... es por Julián ¿cierto?
- Sí, es por él... - su rostro reflejo un gesto de molestia.
- ¿Qué pasa con él Iván? - Karla se acercó a él acariciándole el cabello.
- Esta muy extraño... ha cambiado mucho su forma de ser, ya no se viste igual que antes, ya no bromea como antes... lo peor de todo es que el otro día que yo estaba en su casa llamaron por teléfono y él como estaba ocupado en la cocina pues contesté y era una mujer preguntando por él... como siempre...
- Preguntaste que de parte de quien ¿no?...
- Ya vez me conoces bien - Iván abrió los ojos fijándolos en el techo - y ¿sabes qué me dijo? - Iván se llevó la mano a la frente - que de parte de su novia... ¡Su novia!... - meneo la cabeza negativamente.
- ¿Su novia? ¿Estas seguro qué oíste bien? - Karla le miró extrañada.
- Sí, pero espérate eso no es lo peor de todo... cuando menos me di cuenta ya estaba sobre mi arrebatándome el teléfono de la mano y mirándome con una cara que jamás podré olvidar. Le dijo Mi amor y mi vida y no sé cuantas cursilerías. Cuando acabó de hablar me pidió de lo más cortes que me fuera porque su novia venía... me quedé pasmado y con una cara creo que de idiota, pero su mirada... su mirada... intente preguntarle y empezó a gritarme que eso no era de mi incumbencia. Y le dije que era su hermano que me debía una explicación a todo eso... pero él simplemente siguió gritando.
- Sí, el clásico mecanismo de defensa para no contestar a tus preguntas, si lo conoceré yo - dijo Karla resoplando con molestia.
- No pude preguntarle más se puso casi neurótico, decidí irme creo que fue lo mejor... Karla - le miro Iván triste - es mi hermano... ¿qué es lo que sucede con él?...
- Trataré de hablar con él... no te preocupes.
- No creo que quiera hablar contigo, está sumamente cambiado.
- Haremos lo que se pueda no vamos a dejarlo así ¿no crees?
- Sí, es cierto.
- Mira tu y yo nos hablamos de mi Amor y con palabras ¿"cursis", dijiste? - le miró con reproche.
- Naaahhh, contigo nunca son cursis mi amor - Iván le abrazó.
- Lo sé muñeco, bueno a lo que voy es que tal vez solo lo agarraste en un mal día y a lo mejor y esa chica es solo una amiga como tu y yo lo somos.
- Karla, desearía con todas mis fuerzas que así fuera, pero debiste ver su rostro no puedo olvidar la forma en la que me miró.
- Tranquilo si esta en problemas le ayudaremos ¿de acuerdo?.

Iván soltó de su abrazo a Karla, se estiró y bostezó con cansancio.

- De acuerdo... bueno estoy cansado y no tengo ganas de conducir hasta mi casa... - Iván le miró seductoramente - ¿me puedo quedar contigo?
- Huuuy ¿es esa un proposición indecorosa?... je, je, je, je, je.
- No querida pero créeme el día que decida cambiar tu serás la primera en tener toda la potencia sexual de este muñecote.
- Ja, ¿10 minutos?... no gracias, prefiero a las chicas. Ja, ja, ja, ja, ja.
- Ja... ja... ja... que chistosita.
- ¿Verdad?... Ya ándale vámonos a dormir.
- Como tu mandes.

*****

Abro los ojos lentamente, me estiro dentro de las cobijas, un buen bostezo y entre queriendo y no queriendo termino por abrir mis ojos.

- ¿Cómo llegue a mi cama? - murmuro por lo bajo - Huuummm... seguro fue Román o Alejandro quienes me recostaron - mi estómago me da los buenos días con un buen gruñido - buenos días a ti también pancita, je, je, je tiempo de desayunar - me levanto y miro el reloj que marca diez minutos y serán las diez de la mañana, revisión mental, Román y Alejandro ya se fueron... seguro acabaron con todo el pan otra vez, bueno de que me quejaba siempre era así todos los días... pongo mi CD de Rammstein a volumen medio... me visto tranquilamente mientras escucho "Sehnsucht" síiiii, no hay como despertar con Rammstein, tanto la he oído que ya se me la letra y comienzo a cantarla, volteo hacia la ventana y el cielo esta gris seguro en la tarde lloverá un poco. Mamá entra a mi habitación.

- Ya empezaste con tu ruido... hay hija te vas a quedar sorda si sigues escuchando eso tan alto.
- Pero si está bajito - le miro con inocencia.
- Aja, mejor porque no pones otra cosa... no sé el fonógrafo.
- Ja, ja, ja, ja, ja, ja, ja, ja... pero mamá esa estación de radio la he escuchado desde que estaba chiquita ya hasta me sé todas las canciones que pasan ahí ya a quienes las interpretan... Los Panchos, los Tres Ases, Toña la Negra, etc, etc, como que ya es tiempo de que me modernice un poco ¿no crees? - apago mi Audio System y salgo de la habitación con mi mamá.
- Pero hija que comparas esos gritos con las canciones de antes...
- Lo sé mamá pero - le paso un brazo alrededor de los hombros - me gusta esa música es relajante - mamá me mira con los ojos muy abiertos.
- ¿Relajante?... ¿eso te parece relajante? - menea la cabeza en forma negativa.
- Bueno para mi lo es... ja, ja, ja, ja. Bueno - bajamos las escaleras - ya dame para el pan porque de seguro esos inconscientes de mis hermanos arrasaron con el que había ¿no?
- Sí así es, toma tráete 5 bolillos y si quieres pan de dulce lo compras.
- De acuerdo, lo compraré, ahorita regreso.
- Ya sabes donde comprar el pan.
- Sí mamá ya sé.

Salgo de la casa y para mi buena suerte Dennis va saliendo, mi sonrisa es grande al verla, su cabello se ve reluciente al sol.

- ¡Hola, Lau!, ¿cómo estas? - se acerca y me besa en la mejilla.
- Hola Deni, estoy bien gracias ¿y tú? - le regalo la mejor de mis sonrisas.
- Bien, ¿vas a la panadería?
- Sí.
- Yo también, vamos - me toma de la mano y empezamos a caminar - ¿qué crees amiga?... - me dice con emoción en su voz.

Al decirme eso recordé lo que había sucedido la noche anterior, la sonrisa que tenía en el rostro se esfumó.

- No me digas, te besó ¿no? - dije molesta.
- Síííííí, mi primer beso, fue muy padre aunque un poco baboso.
- Aaagggghhhh, no me digas que te dejó toda babeada.
- Bueno - se encogió de hombros - más o menos... pero ¡oye!, ¿cómo supiste que me besó?
- Por la cara de boba que pusiste - dije sarcásticamente.
- Ja... ja... ja... amaneciste chistosita ¿no Laura?
- Vieras que no - le dije molesta caminamos una cuadra más en silencio ella me soltó la mano, cosa que me dolió, me sentí mal por mi actitud pero el solo hecho de que ella estuviera feliz porque el tipejo ese la beso, ¡rayos!, me jodía sobremanera.

El canto de los pájaros que tenían sus nidos sobre los viejos árboles del camellón se escuchaban junto con el ruido de los microbuses y carros que pasaban sobre la avenida, Dennis miró hacia el cielo y yo hice lo mismo.

- Seguro que lloverá en la tarde - le dije.
- Sí, seguro - dijo ella resoplando con molestia.
- Dennis... yo... - necesitaba hacer las paces con ella - perdón por haberme portado de esa forma... ¿me disculpas?... por favor.
- Lau - me miró - me gustaría saber por qué te comportas así... la verdad - me tomó de la mano - es que no lo entiendo.
- Perdóname es que desde siempre has sido mi amiga y creo que yo pues... - tragué saliva - pues creo que - le tomé su otra mano y le miré a los ojos... "¡Por todos los cielos! ¿qué es lo que iba a hacer?" - es que pienso que yo... te... - ahora si sentía la boca seca como el propio desierto tanto que las palabras se me atoraban en la garganta... de hecho no sabía que iba a decirle si ni siquiera lo acababa de comprender... - es que yo... yo...
- ¿Qué Laura? - preguntó mientras sonreía de esa forma tan dulce.
- Es que creo que yo... te... qu...
- ¡Oye! - me interrumpió - ¿No es esa la de química? - miro por encima de mi hombro.
- ¿Qué?... - le solté las manos y me giré.
- ¡Ándale! No sabía que vivía por aquí - dijo Dennis sonriendo - Huumm, me imagino que el cuate ese que va con ella ha de ser su novio ¿no? - me miró.
- No lo sé, tal vez - Miré a Karla y a Iván que cruzaban la calle en dirección a la panadería. Mi corazón empezó a palpitar más rápido al verla.
- Como que no esta muy guapo ¿no crees?
- No sé no lo distingo bien desde aquí - no les quité la vista de encima sobre todo a Karla.
- Esta guapa ¿verdad? - Dennis se volvió a verme y ante su comentario le miré sorprendida.
- ¿Guapa? - pregunté extrañada.
- ¡Hay Laura! pues si, mira para empezar esta grandota, tiene un cuerpazo, unos ojos azules preciosos y una cara de modelo que cualquiera se moriría por andar con ella.
- No me digas que tu - dije solo por tantearla.
- Pues si mis gustos fueran otros tal vez... pero prefiero a un galanazo tipo Till el de Rammstein, o mi adorado Tom Cruise o...
- Ni lo digas conozco la lista de galanes que te cargas pegados en las paredes de tu cuarto.

Dennis me tomó del brazo y se pegó un poco más a mi cuerpo y empezamos a caminar más despacio.

- Creo que - me dijo - ahora que lo pienso, fíjate que no...
- No ¿qué?...
- No, no andaría nunca con una mujer... de plano me quedo con los chicos - suspiró.

Sentí una punzada no sé bien dónde pero dolió y sentí que el rostro se me cubría de rubor, hasta creí que el estómago se me contraía. Me sentía totalmente avergonzada, deseaba que la tierra me tragara, "Dios que hubiera sucedido si yo hubiera terminado mi frase" me pregunté varias veces, antes de ser conciente de que Dennis me preguntaba algo.

- ¿Y tu Laura?... ¿Laura?... Que ya es la tercera vez que te lo pregunto...
- Perdón ¿qué me preguntabas? - le miré apenada aún.
- Pero mujer no te ruborices, solo te pregunté que si tu andarías con una mujer.
- ¡Por Dios Dennis! - me detuve en seco - tu sabes que eso no es correcto - mi mente era un caos al decir estas palabras - el solo pensarlo es asqueroso - levanté la vista del suelo y vi pasar a Karla del brazo de Iván... pero solo me fije en ella... en su figura completa y hermosa - Es un pecado, la Biblia lo dice... - mi voz se fue apagando - ... mi mamá lo dice... mis hermanos lo dicen... y la sociedad lo dice.
- Sutano lo dice, mengano lo dice... perengano lo dice... ¿pero y tu?... Tu muy particularmente... ¿qué opinas?...
- Yo... - Karla se perdió de mi vista y mi corazón seguía latiendo con fuerza - no, no lo sé Dennis...
- Pues vaya contigo solo porque otros dicen que es malo tu también piensas lo mismo... pues que mal ¡eh!... eso es lo único que no me gusta de tu familia siempre esos prejuiciotes que se cargan - se soltó de mi brazo y comenzó ha hacer aspavientos con sus manos. - ¿por qué esos prejuiciotes que tu familia se carga sobre la gente gay...? ¿eh?... ¡es que! ¡no se puede ser tan cerrados Laura!
- ¡Ya basta Dennis! - me molesté - No sabes nada de nosotros, lo que hemos pasado y sufrido a causa de la pendejada que nos hizo mi padre.
- Bromeas Laurita... - me miró molesta - sé todo de ustedes porque - me señaló con su dedo índice - tu misma me lo has contado.
- Y si ya lo sabes ¿por qué rayos me lo preguntas? - apreté los puños con fuerza.
- Porque siempre creí que serías diferente al resto de tu familia, nunca pensé que fueras una persona tan cerrada.
- ¡No lo soy! - enfaticé molesta.
- ¿Nooooo? - preguntó socarronamente - entonces...
- ¿Entonces qué? - le acoté.
- Ven conmigo - me sujetó con fuerza de la mano y me jaló para que le siguiera.

Una que otra persona que andaba por la calle nos miraba entre divertidos y otros indiferentes, a fin de cuentas no éramos más que un par de niñas discutiendo para el resto de la gente... eso era todo. Se me heló la sangre cuando vi hacia adonde me llevaba Dennis.

- Bien ya estamos aquí - enfatizó Dennis molesta - adelante Laura demuéstrame que no eres una cerrada.
- De... nnis... - le miré intentando digerir la situación que estábamos viviendo.
- ¿Qué sucede Laura? - cruzó los brazos - ¿es qué nos vamos a quedar aquí a fuera toda la vida? - me miró impaciente con sus amielados ojos.
- Dennis... yo... no.
- Lo ves no eres más que una patética copia de tus hermanos - me dijo en un tono y con una cara de enfado que jamás podré olvidar.

Sentí que el piso se abría ante mis pies, ahí estaba yo delante de ella de mi mejor amiga debatiéndome entre entrar al local del jotito panadero y demostrarle a Dennis que yo no era como mis hermanos o salir corriendo y llorar porque verdaderamente la situación al menos para mi era insoportable, respiré hondo, debía decidir... di un par de pasos rumbo a la entrada del local, pero al ver al tipo ese me detuve en seco.

- De... nnis... De... nnis - balbuceé mientras miraba con asombro que el sujeto se estaba ¡enchinado las pestañas! - ¡oh! Dios... Dennis... - volví mi rostro para verla - Dennis se esta - dije señalando con el dedo - se esta... ¡enchinado las pestañas? - más se escuchó a exclamación que a pregunta.
- Laura... - mi amiga meneó la cabeza en negativo.
- No puedo Dennis, no... no puedo - sin pensarlo dos veces me fui corriendo como la niña que aún era, huí, huí vilmente, tenía miedo, eran tantas las cosas que mis hermanos me habían dicho y las cosas que mamá nos recordaba de la Biblia que francamente no podía hacer todo eso a un lado así de simple y abrirme hacia lo que era desconocido para mi.

*****

Ciudad Universitaria, es sin duda una mini ciudad donde estudiantes de todas las carreras interactúan diariamente, rodeada de departamentos, locales comerciales áreas verdes; y diversos medios de transporte. La biblioteca central es una de las más ricas de todo el país todos los días esta anegada de alumnos tanto de la propia ciudad universitaria así como también de alumnos provenientes de Facultades de Estudios Superiores(FES) Escuelas Nacionales de Estudios Profesionales(ENEP), preparatorias y Colegios de Ciencias y Humanidades(CCH) que se encuentran distribuidas a lo largo del Distrito Federal y el área Metropolitana. Posee el monumental Estadio Universitario lugar donde se juegan partidos de fútbol americano y fútbol soccer. Román estudiaba en Ciudad Universitaria se esforzaba por ser uno de los mejores, Gloria su novia iba junto con él al igual que Alejandra y Julián quienes eran novios y amigos de Román y Gloria; siempre se hallaban juntos y ese día no sería la excepción.

- ¡Gloria! - le gritó Alejandra quien se encontraba sentada en una cafetería con decoración rústica.
- ¡Ale, hola! - Gloria tomo de la mano a Román y fue a sentarse junto con ella.
- Se tardaron para resolver el examen ¿no? - dijo Alejandra mientras llamaba a la mesera.
- Ya vez Román siempre revisa una o dos veces sus respuestas para estar seguro que no se ha equivocado.
- Te tardaste un buen Román - sentencio Alejandra.
- Por eso siempre saco buenas calificaciones Ale - Román se estiró en su asiento - ¿y Julián?
- Esta en el baño ahorita viene.
- ¿Qué van a pedir? - preguntó afable la mesera.
- Yo un café cortado y ¿tu Román?...
- Un americano.
- ¿Van a querer alguna rebanada de pastel con su café? - volvió a preguntar.
- Sí - dijo Gloria - a mí me traes pay de limón.
- El mío que sea de moka.

Después de haber apuntado la mesera la orden se retiró, dejando a los chicos de nuevo con su platica.

- Ya ven que Julián traía puesta su chamarra durante el examen ¿se acuerdan?
- Sí ¿por qué la pregunta? - dijo Gloria.
- ¡Aaahhh!, es que hace ratito se la quitó y trae puesta una camisa negra pegatita a su cuerpo - sonrió levantando una ceja - ¡y se ve guapísimo!

Román se puso serio.

- ¿En serio?... pues hay que verlo, hay que verlo - dijo Gloria guiñándole el ojo a su amiga.
- En verdad se van a sorprender se le marcan incluso sus abdominales... nooooo si te digo que esta hecho un mango mi hombre - dijo convencida Alejandra.
- Ya vez Román deberías de cambiar de look no que siempre andas de traje ¿qué no te cansa?
- Por supuesto que no así es como debe vestir un hombre.
- Ay no manches Román te oyes ridículo... - dijo Alejandra con desaprobación.

Julián se acercó a la mesa se veía sonriente, en verdad la camisa le ajustaba de tal forma que todos sus músculos pectorales y abdominales eran visibles, su pantalón de vestir color beige y sus zapatos negros lucían impecables, su cabello corto negro azulado, su tez canela, su nariz delineada y una boca perfectamente esculpida, sus ojos grandes color café oscuro casi negros adornados por unas pestañas preciosas y unas cejas por naturaleza delineadas, levantó su brazo para saludar a sus amigos y su bíceps mostró su perfecta musculatura, además su 1.85 de estatura lo hacia verse casi un Adonis; para poder pagar su departamento Julián trabajó como modelo de ropa pero a sabiendas que su físico no le duraría toda la vida decidió estudiar y él desde siempre amó la Química. Su sonrisa se fue apagando conforme se acercaba a la mesa al notar que Román casi lo fulminaba con sus ojos verdes.

Continuará...


Indice Fan Fiction

Página Principal