Kerry puso el freno de emergencia en su SUV y se sentó hacia atrás, permitiendo que
permitiendo a sus manos descansar sobre el volante mientras consideraba su destino a
través del parabrisas.
El Hotel Biltmore apareció ante ella, su muro exterior iluminado por reflectores que
rodeaban el viejo edificio, prestándole gracia y grandeza bajo el cielo oscuro. Una
larga fila de carros esperaban la atención del mozo del estacionamiento, y Kerry
consideró que les tomaría cerca de diez minutos para pasar. "Bonito lugar." Observó,
girando su cabeza para dirigirse a su compañera.
"Montón de muros que cuestan un millón de dólares al mes para mantenimiento." Dar
contestó, sus brazos doblados sobre su pecho y sus ojos cerrados. "Pero síp, es
agradable." Abrió un ojo azul pálido y miró a Kerry. "¿Te he dicho lo bien que se ve
ese vestido en ti?" Movió su mentón hacia el azul claro y plateado traje acariciando
con la nariz las equilibradas curvas de Kerry.
"Mmhm." Kerry sonrió. "Pero puedes seguir diciéndomelo. No tengo inconveniente." Miró a
su alta compañera, modernamente cubierta en seda color rojo oscuro. "Dios, me encantas
en ese." Chasqueó su lengua varias veces.
"Uh huh." Dar le dio un ligero codazo. "Muévete antes que quienquiera que esté detrás
de nosotras trate de manejar sobre esta cosa."
Kerry liberó el freno movió el Lexus hacia adelante. "¿Piensas que necesitamos ponernos
las chaquetas para entrar?"
"No sé." Dar cambió y presionó el control de la ventana con la punta de los dedos. Fue
recompensada con una repentina infusión de ruido y una ráfaga de aire de 38 grados.
"Eso sería un sí." Ella invirtió apresuradamente la ventana, luego dirigió uno de los
conductos de aire proporcionando actualmente calor hacia ella.
"Sureña." Kerry molestó.
"Ah ah. Veo esas carnes de gallinas." Dar la metió en el brazo superior. "No me des esa
pelea norteña, Kerrison. Ustedes gentes utilizan el calor."
"Uh huh." Kerry dirigió conducto hacia ella. "Sigue hablando, Dixiecup."
Dar sacó la lengua.
"No me tienta." Kerry se rió, mientras se adelantaba otro par de pies. "Chico, qué
diferencia del año pasado, ¿huh?"
"Mmm." Dar reasumió su postura relajada, dando vuelta a sus pulgares mientras veía los
carros moviéndose delante de ellas. "Oh sí. Aún aparecemos en el mismo auto esta vez."
Alcanzó tras ellas el asiento de atrás y recuperó dos chaquetas, forradas de cuero,
poniendo la de Kerry en el divisor entre los asientos mientras encogía los hombros en
el suyo. "Maldición, se siente bien."
Kerry dirigió diestramente dentro del valet, dando al joven que se acercaba una sonrisa
agradable mientras ponía el coche en el estacionamiento. Recogió su abrigo, dando a la
mano de Dar un apretón durante el camino. "Vayamos de fiesta."
Salieron, y Kerry apresuradamente y encogió los hombros en su abrigo, subiendo el
cierre atando el cinturón antes retroceder del coche y permitir que el asistente las
tuviese. A pesar de sus palabras engreídas, el aire frío la hizo temblar y no había
sentido en pedir una broma pesada si Dar escuchaba sus dientes parlotear.
Inclinó su cabeza hacia atrás, viendo las estrellas chispeando sucintamente como tan
rara vez lo hacían en Miami y exhalaron una larga corriente de aliento en la noche.
Acababan de regresar de su semana de vacaciones, y el contraste del cálido Caribe a
este clima alarmantemente frío había sido significativo.
Kerry esperaba que no agarrasen ambas un resfriado.
Dar puso una mano en su espalda y anduvieron delante del coche, dirigiendo la caminata
hacia la amplia escalera delante del clásico viejo edificio. Empezó a silbar bajo su
aliento mientras se acercaban la entrada, ya repleta de personas.
El patio exterior se utilizaba para servir las bebidas y hors d'eouvres(1), a pesar del
clima y la vista de la mayoría de sus empleados afrontando el frío en vestidos y trajes
de etiqueta cosquillearon el sentido de Dar de lo ridículo. "¿Cuánto tiempo figuras
antes de que empiecen a congelarse?"
Kerry amortiguó una risa mientras caminaban los últimos escalones al patio, y cruzaron
de la relativa oscuridad de las sombras a la cálida luz dorada del torrente.
Fueron reconocidas inmediatamente. "¡Hey!" Mark Polenti se dirigió hacia ellas, junto
con Mari y Duks, y otros más. "¿Cuándo regresaron, chicas?"
"Ayer." Kerry le dio un abrazo. "No queríamos perdernos la fiesta."
Dar giró sus ojos. "Seguro que si." Desacordó. "Negociaría este puesto popsicle por una
zambullida en la noche bajo al sur en un latido del corazón."
"Escuché que ustedes dos tuvieron una aventura." Mari dijo.
Mark fue alrededor de ellas. "¿Quieren que tome sus abrigos?" Preguntó cortésmente.
"De ninguna manera." Kerry agarró su cinturón y lo puso más apretado. "¿Estas loco?"
"Ejem." Dar cubrió su brazo sobre los hombros de Kerry. "Perdona el oso polar, aquí.
Dejó su abrigo de piel en Michigan."
Kerry golpeó a su compañera con la cadera, y sacó su lengua hacia ella.
Un camarero vino con una bandeja llena de champaña, seguido por otro con golosinas
variadas. Kerry tomó una flauta llena y entregó una a Dar, entonces miró la bandeja de
comida y decidió esperar a la segunda ronda. "No Gracias. Tuve suficiente paté de
hígado de pollo para durarme el resto de mi vida."
"Ew." Dar revisó sus elecciones, entonces ahuyentaron al camarero. "Mousse es una cosa
terrible de hacerle a un inocente salmón."
"Así que, aparte de eso, ¿Cómo fueron las vacaciones Sra. Lincoln?" Mari preguntó a
Kerry. "Por lo menos tomaste el sol."
Kerry sorbió su champaña, devolviendo un saludo casual de Eleanor. "Sí, el viaje de
regreso estuvo tranquilo." Dijo. "Hicimos buceo, pero en su mayor parte nos tendimos
alrededor en plataforma y nos relajamos."
"Suena como el cielo." El VP del personal suspiró. "Aunque lo encuentro muy difícil el
imaginarme a Dar relajándose."
Kerry se consintió en unos momentos de memoria de unas pocas largas tardes que pasaron
dormitando en el sol. "Ah, sabes, cuando ella pone su mente a ello, Dar puede hacer
algo casi igual, inclusive eso." Replicó "¿Escuche que en el trabajo estuvo tranquilo?"
"Eso es verdad." Duks concordó solemnemente. "Y ahora todos pueden complacer a detener
el aguante de sus respiraciones puesto que ustedes dos están de regreso y no ocurrió
ningún desastre."
El pequeño círculo de personas alrededor de ellos rió entre dientes. Dar levantó su
copa y reconoció el cumplido regresado, luego señaló hacia las puertas abiertas a la
gran sala de baile del hotel. "Voto para ir adentro antes de que esto se vuelva un
blanco sorbete de uva."
Caminaron juntos a través del patio de piedra, filtrando a través grupos de empleados y
recogiendo un seguimiento mientras se dirigían a la calidez. Kerry sintió la mano de
Dar reposar en su espalda otra vez mientras se acercaban a la puerta, y mientras les
echaba una mirada alrededor, la cosa más agradable que ella podría imaginarse sucedió.
Nadie se dio cuenta. O si lo hicieron, no les importó.
Qué diferencia. Kerry sonrió, alcanzando su cinturón de la chaqueta mientras cruzaban
el umbral y una ráfaga de cálido aire la golpeó. Desató y abrió el frente, entonces se
sorprendió cuando el peso de ello fue levantado de sus hombros y quitado. Giró para
encontrar a Dar colocando el abrigo sobre su brazo, junto con el propio. Su alta
compañera le guiñó, luego señaló en dirección a la barra mientras volteaba para
encontrar algún lugar para guardar sus abrigos.
"¡Gracias!" Kerry contestó tras ella, retorciendo su vestido un poco más recto y
moviéndose de la puerta de manera que los otros pudiesen entrar.
"Esperé por mucho tiempo a nuestra amiga de cortesía." Duks comentó irónicamente,
volteando mientras Eleanor y José llegaban.
"Oh sí, Dar... el original caballero en la brillante armadura." Eleanor agrietó. "Kerry,
ese es un vestido asesino. ¿En dónde haces tus compras?"
"Wal-mart." Kerry respondió prontamente. "¿Tu?"
Todos se rieron. Eleanor giró sus ojos. "Jesús, has estado pasando demasiado tiempo
alrededor de Dar. Estas agarrando su enfermizo sentido del humor."
Caminaron por la sala de baile, pasando las mesas redondas colocadas con decoraciones
de oro y plata que rodeaban una pista de baile de madera. En un lado del piso estaba la
banda necesaria, que parecía tener suficientes instrumentos en suficientes variedades
para satisfacer posiblemente la edad recorrida que la fiesta representaba.
"¿Qué hay puesto este año, Mari?" Dar los levantó. "Decoraciones agradables. ¿Realmente
pagamos por esto?"
La vicepresidenta de HR(2) rió entre dientes. "Las ventas pagaron por ello." Dijo.
"Hiciste maravillosas sus vidas éste año, y esto es lo que obtenemos por ello."
"Ah." Dar se detuvo en una mesa y levantó un servicio de la fiesta. Era una rana dorada,
cuya lengua extendía cuándo soplaban. Dar la sopló experimentalmente. No sólo extiende
un apéndice rojo brillante, croó. "Matador." El CIO aprobó. "Me gusta."
"Lo harías." Eleanor cubrió sus ojos. "El chico al que habíamos estado ordenando no
hablaba español. Realmente son las sobras de una convención de Budweiser."
Kerry puso su mano sobre su boca y casi convulsionó en una risa, junto con los demás.
Inclusive Dar rió entre dientes, metiéndose su rana por el cinturón de cuero alrededor
de su cintura y dándole a Eleanor un codazo. "Lo ha ordenado todos los años. Seguro que
les dan una paliza a los del año pasado que escupieron brillos sobre todos."
"¡Oye, mi primo hizo ésos!" José se opuso.
"Figúrate." Dar giró sus ojos. "Estoy sorprendida que el arroz con pollo no haya
venido escupiendo."
Consiguieron bebidas en la barra, después vagaron alrededor para buscar sus mesas. Dar
localizó la suya sin dificultad, y se sentó en su lugar, notando el servicio de mesa de
Kerry justo a su lado. "¿No hay buffet este año?"
"¡No!" José las había seguido, sentándose en justo al lado de su mesa. "Hacemos bien
las en cosas en Ventas. Nos sentamos, y dejamos que ellos vengan a nosotros."
Dar volteó su cabeza y le dio una mirada. "Estas pagando, Sr. Pastalito."
"Me das un año como éste de nuevo el proximo, y los tendré trayéndolos a tu hacienda
con guantes blancos." José le dijo. "Tengo tantas ventas entrando que el tubo Mercedes
ha tenido una nueva orden de contratos entregados."
Dar aceptó el cumplido con una mueca, Extendió una mano hacia arriba y después de una
breve pausa, José la palmeó con la propia. "Gracias, Señor."
José asintió. "Peleamos como animales, pero al fin, es bueno."
"Oye." Kerry captó la atención de Dar. "Encontré que algo te gusta".
Algo resultó ser un puerco en una manta. Kerry se lo ofreció, y Dar lo tomó cuidadosamente
de sus dedos, masticándolo franco gozo. "La abuela de todos los hors d'eouvres."
La mujer de cabello oscuro se lamió labios. "Mm. Mas ¿de dónde vino eso?"
Kerry produjo un pequeño plato, y lo puso abajo sobre la mesa junto con dos jarras
heladas de cerveza. Ella se sentó enseguida de Dar y se metió sus tacones bajo ella,
viendo alrededor del cuarto mientras empezaba llenarse de personas. "Esto es agradable."
"Delicioso." Dar concordó, echándose otra golosina en la boca.
La banda comenzó a tocar. Kerry escuchó la música por un momento, permitiendo que las
memorias del año pasado corriesen por su mente. Entonces sonrió. "Oye, ¿Dar?"
Dar se inclinó en el brazo de su silla y dio Kerry una mirada completamente inadecuada.
"¿Ssiii?" Ronroneó. "¿Qué puedo hacer por usted, Kerrison?"
Kerry extendió una mano. "¿Bailas conmigo?"
Los ojos de Dar centellearon. "Pensé que le había dicho que soy una pésima bailarina."
"Mentiste." Kerry meneó los dedos. "Vamos."
En un elegante sencillo movimiento, Dar se levantó y tomó la mano de su compañera,
dando un paso con precisión alrededor de la silla mientras Kerry se le unía. "Esto será
la primera plana del boletín del empleado." La mujer de cabello oscuro comentó, mientras
anduvieron juntas hacia la pista de baile.
"Espero que tomen una buena foto." Kerry replicó.
Había ya unas pocas parejas en la pista, pero tenían muchísimo espacio mientras se les
unían. Dar puso sus brazos alrededor de Kerry mientras la música se hacia lenta,
tomaron el ritmo juntas. "Ha sido un año asombroso."
"Dicen que el primer año es el más duro." Kerry contestó, con una mueca. "Chico,
nosotras lo hemos hecho ahora."
Dar descansó su frente contra la de Kerry y miró dentro de sus ojos. "¿Sabes qué?"
Kerry miró alrededor, aceptando la hormigueante emoción mientras de que a pesar de la
amistosa atmósfera, llegarían a ser el centro de atención. "¿Qué?"
"La vida estremece." Dar la besó.
Justo ahí, en la pista de baile, delante de todos y cada uno de los personas en la
compañía quienes las veían frente a frente, Kerry fue positiva, ahora giraban en la
alfombra y probablemente a mitad de la puerta hacia afuera. Besó de vuelta a Dar.
"También te amo." Susurró. "Feliz año nuevo."
*****
"¿Honorable?" Kerry miró ociosamente el perfil de Dar como mientras giraba para
encararla. La cena se había terminado, y mucho baile y beber habían sido realizados.
"Pienso que mejor manejas a casa."
La cara de Dar se arrugó en una mueca. Un poco demasiado champaña Adivinó, mirando ojos
medio cerrados de Kerry.
"Una poca demasiada cerveza." Kerry sacudió la cabeza, pero devolvió la sonrisa. "Estoy
borracha."
"No puedes estarlo." Su compañera objetó. "No estas colgando de las arañas(3) cantando
Dixie."
No, ella probablemente realmente no estaba borracha, porque era lo suficiente lúcida
para pensar que lo estaba. Kerry decidió permanecer justo donde estaba, su silla se
jaló cerca de la de Dar y su dolor de pies despojándose de sus zapatos y metió bajo
ello.
La carne asada había sido excelente, había disfrutado la papa asada, y ella y Dar
habían cambiado las cucharadas de mousse de chocolate. Era una de las pocas veces que
había tenido una cena de 'convención' y completamente le había gustado. Habían bailado
varias veces juntas, y todo en general, se lo habían pasado muy bien hasta ahora.
En una fiesta de la compañía. ¿Quién lo habría pensado?
Dar hablaba a Duks acerca de los proyectos para el año próximo, pero Kerry encontró que
prefería estudiar el bronceado, musculoso hombro de su compañera que unírseles. Dar
tenía una piel agradable, tersa, con sólo unas pocas dispersas pecas distribuidas sobre
su superficie.
Bonita.
Aún estaba en modo de vacaciones, decidió. Aunque mucho les había sucedido en una semana,
no había parecido lo suficiente para ella ahora que había terminado. El último día en
el barco se había encontrado deseando que fuese sólo el primer día fuera, no importaba
en cuánto problema se metiesen.
Quizá fue la cena a luz de vela a la que Dar la había invitado, ahí en la plataforma,
con langosta fresca y una botella de vino, sólo ellas y las estrellas y la música del
mar.
"¿Ker?"
Kerry apoyó su puño contra el brazo de la silla y descansó su mentón en el. "¿Hm?"
"¿Te sientes como para irte a casa?" Dar preguntó, en voz baja. "He tenido suficiente
socialización."
"¿Has estado leyendo mi mente otra vez?"
Dar rió entre dientes. "Vamos. Iremos a despedirnos." Giró a la mesa y enderezó. "Bueno,
damas y caballeros, ha sido divertido."
"Sí, lo ha sido." Mari concordó, con una sonrisa. "También es tiempo para mi de irme.
Comienzo temprano mañana."
Un gimoteo fue alrededor el grupo. "Eso es verdad." Duks dijo. "Mañana empezamos la
tortura."
Dar se levantó, y el resto de la mesa lo hizo también, empujando las sillas hacia atrás
y despidiéndose mientras se acercaban a través de la todavía festejante multitud
dirigiéndose a la puerta. Mientras caminaba a través del cuarto, sus ojos captaron las
miradas de personas que pasaba, reconociendo que por una de las primeras veces desde
que había empezado a trabajar para la compañía, había más expresiones amistosas que no.
Sintió el alcance de Kerry por su mano y la agarró, una mirada mostrando que la mujer
rubia lo había hecho inconscientemente. Dar dobló los dedos alrededor los de su
compañera, frotando el pulgar contra los nudillos de Kerry. Estaba consciente de solo
cuán precioso era, aquí estaba la famosa Puta de hielo paseándose por la sala de baile
estrechando manos a fin de cuentas, pero había ido cuidando lo que otras personas
pensaban acerca de ella y de Kerry.
Lo que había cuidado era acerca de lo que Kerry y ella pensaban una de la otra. Dio un
apretón a la mano de Kerry, y sintió su comodidad más cerca y devolvió el gesto con un
choque de hombro con hombro. Se detuvieron por el armario de limpieza utilizado
temporalmente como un armario de abrigos y recuperaron sus cueros, luego pasearon
afuera y a través del patio ahora vacío.
"Brr." Kerry exhaló, viendo su niebla de aliento. "Necesito más anticongelante, creo."
Dar parpadeó sus ojos en un aire seco, frunciendo el ceño un poco mientras giraba el
cuello en su chaqueta. "Sí. Esto es ridículo." Vio en el resoplido de Kerry nubes más
pequeñas mientras esperaban su turno en el en el valet. "¿Quieres detenerte por una...
um..."
Ojos verdes se asomaron a ella de bajo de largos y rubios látigos. "¿Espuela?(4)
Dixiecup, la última cosa que necesito es más alcohol."
"Taza de café." Dar enmendó, con una sonrisa. "Esa cosa que tenían ahí en no valía la
bebida."
Kerry consideró. "Sí." Decidió. "Escoge algún lugar agradable."
"¿Tienes tu ticket?"
La mujer rubia ofreció su bolsillo a Dar, suprimiendo un bostezo mientras la mujer más
alta deslizaba una mano dentro y recuperaba el talonario de su asistente. Luego se
inclinó contra la convenientemente tibia, firme forma de Dar mientras esperaban en el
coche.
Su teléfono celular llamó mientras entraban. Esperó al valet para cerrar su puerta
antes de que lo contestase, viendo el id de la persona que llamaba mientras lo abría de
golpe. "Hey, Angie."
"Feliz año nuevo, hermana." Ángela contestó, con una risita. "¿En dónde estás?"
"En el coche." Kerry se recostó mientras Dar ajustaba el asiento del conductor antes de
ponerse a conducir. "Acabamos de salir nuestra fiesta de la compañía. ¿Qué tal tú?"
"Toda la familia está aquí en casa." Angie dijo. "Lo usual, tú sabes."
"Mmhm. ¿Cómo está mamá?"
"Mejor." Su hermana contestó. "Ella tomará el puesto de papá."
Las cejas de Kerry se dispararon hacia arriba. "¿En serio?"
"Sí, enserio. Ha sido bastante salvaje por aquí. Pero pienso estará bien." Angie dijo.
"Aguanta."
"Mi madre esta tomando el puesto del senado de mi padre." Kerry informó a Dar, mientras
escuchaba los sonidos amortiguados en el teléfono.
"Hm." Dar salió del estacionamiento del hotel y se dirigió hacia el este.
"¡Hey, hermana!" Una voz diferente vino en la línea.
"Hey, Mike." Kerry sonrió en reflejo. "¿Cómo estás?"
"¡Tengo una novia!"
"¿Otra?" Su hermana se rió. "Eso fue rápido." Pateó sus zapatos otra vez, y meneó sus
dedos, contenta del calor en el Lexus. "Espero que ésta dure más que el resto de ellas."
"Bueno, no soy el monógamo que tú eres." Su hermano admitió. "Pero veremos. De todos
modos, feliz año nuevo, hermana. ¡Diviértete!"
"Gracias, tu también. Dile a todos que mando saludos." Kerry respondió.
"Lo haré. ¡Adiós!"
Kerry dobló el teléfono y lo guardó. "Eso es tan raro." Dijo, después de un momento de
silencio.
"¿Acerca de lo de tu madre?"
"Sí."
Las dos estuvieron calladas por un pequeño rato, mientras Dar navegaba por las calles
llenas de tráfico. Luego, mientras estaban a punto de voltear en Boulevard Biscayne,
Kerry giró de repente hacia su compañera. "Sabes, Dar, ahora que yo..."
Al mismo tiempo, Dar empezó a hablar. "Quizá sólo debamos irnos."
Las dos miraron una a la otra. "Sofá, chocolate caliente, nosotras." Kerry suministró
sucintamente.
"Ver la pelota caer en la pantalla grande." Dar concluyó. "Sí." Giró cuidadosamente el
coche en una gran U, y se dirigió a la calzada "Ese plan es mucho mejor."
Kerry meneó los dedos otra vez contenta.
*****
Media hora después estaban desvestidas y tumbadas juntas en el sofá en un cómodo
acurruco de franela que cubría sus cuerpos. "Jesús." Kerry examinó su manga. "No había
usado estos desde que estaba en el colegio de regreso a casa."
"Luces adorable en ellos." Dar la aseguró. "No s así, ¿Chino?"
El labrador levantó la cabeza y se alzó sus orejas. "Growf."
"¿Ves?" Dar rió entre dientes.
"Yo parezco un dorky prep en ellos." La rubia mujer corrigió. "Mira... inclusive son a
cuadros."
"Mejor que un elfo(5) cubierta de hierbas." Dar levantó el dobladillo de su camisón de
Navidad verde franela. "Debe venir con un sombrero de borla."
Kerry puso la cabeza hacia abajo en el acolchado brazo del sofá, relajándose en su
cómoda superficie mientras Dar envolvía un brazo alrededor de su cintura y la acercó
mas. Times Square se había estado exhibiendo en toda su frenética, atestada gloria, y
el principal pensamiento en la mente de Kerry era uno de alivio total de que no
estuviese ahí.
"¿Has hecho eso?" Dar preguntó, ociosamente pasando los dedos por pelo de Kerry.
"¿Estar en Times Square?" Kerry preguntó. "Sí." Vio la pantalla. "Un año antes de que
fuese al colegio. La familia entera estaba en Nueva York para alguna cosa de política u
otra. Yo esquivé una función y fui allá."
"¿Y?"
Kerry estuvo silenciosa por un momento. "Y era increíble cuán completamente solo podrías
sentirte en una multitud como esa." Colocó su mano en el muslo de Dar. "Tomaré esta
vista en cualquier momento."
Dar la besó en la curva de su cuello, después repitió el acto en sus labios cuando Kerry
giró la cabeza. "Que tal esta vista."
Kerry vio dentro de esos ojos azules. "Muérdeme, Gran Manzana." Volvió su espalda a la
televisión y consintió una festividad mucho más a su querer.
La pelota cayó, los fuegos artificiales chisporrotearon, y Dick Clark vitoreó, todo en
vano, estacada ante una celebración tan vieja como tiempo él mismo.
¡Feliz año nuevo, a todos!
FIN
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(1) hors d'eouvres: Normalmente entremeses.
(2) HR: Recursos humanos.
(3) arañas: Candelabro con luces colgando del techo.
(4) Espuela: Se refiere a la última copa que toma un bebedor antes de acostarse.
(5) elfo: Figura imaginaria.