"Busco una mujer brillante, si es tierna y dulce, mejor, pero de ninguna manera
quiero una esclava para mi hogar.
Busco una mujer que se atreva a ser ella misma, sin dobleces.
Una mujer fuerte, segura de si misma, dispuesta a desarrollar todas sus aptitudes y
cualidades; que acepte y quiera corregir sus defectos, y me señale, con amabilidad los
mios.
Una mujer que sepa que hacer y cuando actuar, aceptando sus limitaciones y que cuando
tenga miedo, sepa que en mis brazos tiene el mejor refugio.
Una mujer que me permita tambien a mi ser debil,a veces; y que cuando este sentado con
algun miedo en un rincon, con su amor me ponga una sonrisa y me de refugio.
Una mujer capaz de abrir el baúl de hierro que hay dentro de mi, en el cual esta
guardado mi mas grande tesoro, el tesoro que me hace merecerla.
Una mujer que perdone todas mis tonterias.
Busco una mujer que sea mi compañera por siempre, con la que pueda reir y llorar,
compartir la mesa, pasear en bicicleta, educar a nuestros hijos, conversar, discutir si
es neceario y al final hacer las paces.
Yo a cambio, estoy dispuesto a dar todo esto mismo a ella y mas.
Se que busco algo muy dificil de encontrar, algo que ni el mejor hombre del mundo merece...
Busco a una MUJER."
La mujer de cabello castaño y tez blanca no pudo evitar reir cuando su amigo de
aventuras terminó de leer entusiasmado el artículo de reflexión que encontró en la
revista que estaba leyendo.
El hombre de estatura media y cuerpo atlético cerró con las dos manos la revista y le
dijo resuelto a la hermosa mujer que continuaba riendo...
-Esta es la mujer que yo quiero.
-A si?... Y dime en dónde vas a encontrar a esa mujer perfecta?
-No quiero que sea perfecta, me basta que tenga cinco de estas cualidades.
-Y cuáles son esas cualidades? Si se puede saber...
-Que sea inteligente para cuidar de su hogar y no obstante tenga sus propias ideas y
metas. Que sea leal, tierna y ame a los niños.
-Te falta alguna cualidad?
-Sobretodo que me ame.
-Yo agregaría a esos requisitos cualidades culinarias, ademas mantener limpia la casa y
me tenga la ropa lista para cuando voy a bañarme, o a salir a trabajar.
-Lo que tu necesitas y deseas es una empleada, no una compañera.
-A la larga me saldría mas económico, una mujer consume mucho de tu tiempo y de tus
ahorros, y su costo aumenta cuando te divorcias.
-Una empleada hará solo su trabajo, si te enfermas o pasas por algun problema lo único
que le importara será recibir puntualmente su salario. Si encuentras una buena mujer,
ella te cuidará con esmero por el amor que siente por ti. Eso para mi es invalorable.
Ademas recuerda lo que tu tio nos solia decir "Estar casados no implica encadenarse uno
al otro. Una de las cualidades mas maravillosas del amor es que une sin invalidar".
-Mi tio tuvo suerte de conocer a una buena mujer.
-No solo es cuestion de suerte. Es tener uno mismo un sentimiento de compromiso de
querer hacer las cosas bien, y asegurarse que la pareja tambien tenga ese mismo deseo.
-Hablas de compromiso y se me escarapela los vellos del cuerpo. Imaginarme atada toda la
vida a una persona me hace sentir acorralada, encerrada, totalmente cercada. No soporto
esa idea.
-Es que realmente no has amado a una persona.
-Si que he amado - Se defendió inmediatamente la mujer.
-Solo pasión no es amor, ni lo es un encaprichamiento, ni la ilusión de estar enamorado.
Cuando realmente se ama se desea estar con la persona amada aun si los tiempos no son
favorales entonces ese sentimiento de compromiso no parece una carga sino una garantía
de seguridad que contribuye a la estabilidad de la pareja.
Kate miró detenidamente a su amigo, y se dió cuenta que hablaba en serio, en donde
estaba ese muchacho que creía que la mujer de sus sueños era la que tenía medidas
perfectas?. El que se alocaba al ver un rostro hermoso, y gozaba de tener sexo con
frecuencia.
El joven recordó la primera vez que decidió casarse, tenía entonces 18 años y estaba
resuelto a ofrecerle matrimonio a su primera novia. En aquella ocasión tuvo la sensatez
de visitar al tio de su amiga y pedirle un consejo. El buen hombre se sentó con él y le
escuchó con mucha atención sus intenciones, despues, se levantó en silencio y sacó de
su biblioteca un libro en el cual habia guardado por muchos años una carta ya ajada y
amarillenta por el tiempo, cuando volvió a sentarse le dijo al muchacho.
Rafael mi niño,perdoname que aun te llame asi, no es por que no crea que superaste
tu primera etapa de crecimiento, ya eres un joven de 18 años pero para mi siempre serás
aquel niño de cabello ondulado y ojos dormilones que un dia salió a recibirme cuando
vine a visitar a mi hermana. Desde aquel día te tomé cariño, y te he visto como el hijo
que nunca tuve, y es por esa razón por el cariño de padre que te tengo es que quisera
ser sincero contigo y hacerte ver unos puntos. Luego de los cuales, si decides aun
casarte te apoyaré en tu decisión.
Cuando tenía tu edad yo también desee casarme con mi primer amor, ella era muy bella, y
nos queríamos. Mi padre, que servía en la Marina Mercante, me escribió esta carta que
hoy te la leo, diciéndome que después de leerlo yo era libre de decidir sobre mi futuro,
ahora escucha con la razón y el corazón. "Hijo mio, creo que estas tratando de probar
que eres un hombre por el erróneo método de realizar prematuramente actos propios de la
edad viril. Por lo que me dijo tu madre, se que creiste ejercitar tu sentido de
responsabilidad y tu seriedad de propositos cuando pediste a esa joven que fuera tu
esposa. Habías considerado detenidamente el asunto, y decidido que estabas en
condiciones de formar un hogar. Hijo mio, no basta con desear o intentar ser serio; tu
no puedes considerar seriamente el casamiento porque careces de suficientes
conocimientos de todo lo demas. Para hablar con franqueza, nunca has hecho nada por ti
mismo ni has tenido la ocasión de componertelas solo. Hasta que sepas lo que eso
representa no tienes el derecho de pedir a nadie que comparta tu vida. Tu desarrollo,
instrucción y educación no se han terminado aun. Estas en plena transformación del
carácter que de niño te convertirá en hombre, y no podrías ser fiel a nadie aunque lo
desearas. Hijo mio, el hombre se desarrolla de repente. Alcanza su madurez sexual mucho
antes de que haya terminado su crecimiento físico, y el carácter es lo último que
perfecciona. Tu pesonalidad no se fijara por completo hasta que cumplas los 26 o 28, y
hasta entonces no comprenderas realmente el significado de la vida. Acaso el adolescente
de hoy es el mas indicado para elegir la esposa del hombre de manaña?
El proceso de la madurez se complica por la tendencia de la mayoría de las muchachas a
convertirse en mujeres cuatro o cinco años antes que los chicos de su edad se hagan
hombres. Si te casas con una joven de 18 años, lo mas probable es que se convierta en
una mujer hecha y derecha cuando tu cumplas 22 o 23. Al principio quizás vea ciertos
atractivos en tu inmadurez y egoismo porque reflejan los suyos propios, pero esto mismo
ya no le agradará tanto cuando haya alcanzado su plenitud y tu todavía no,
especialmente si habeis tenido hijos. Muchos matrimonios semejantes al que tu proyectas
se deshacen en ese momento.
Otros salvan ese escollo, pero van a fracasar cuando el esposo se hace hombre. Eso se
debe a que los muchachos al elegir novia proceden a menudo como cobardes. Prefieren
aquella cuya inteligencia no les hace sombra, que sea medianamente bonita y tan
atolondrada como ellos. Pero cuando se han desarrollado desean una mujer sensata, que
pueda ser amada por lo que es. Entonces resulta que la vida en comun con la niña que
les atrajo en su primera juventud les proporciona un tedio y un vacio insoportables.
Hijo, has de saber esto acerca de las mujeres, los cuerpos y los rostros cambian y
evolucionan a la vez que la mente, y el resplandor juvenil que hace aparecer adorables
a tantas jóvenes no perdura. Cuando desaparece, la inteligencia, la bondad, la fortaleza
de carácter y las virtudes (o los defectos) pasan a primer plano y comienzan a
modificar los rasgos femeninos. Muchas niñas bonitas se convierten en mujeres
insignificantes. Por otra parte, no pocas que hoy te parecen poco atractivas, y que en
realidad atraviezan por una etapa de confusión y de falta de gracia, serán las bellezas
de tu generación.
Una vez que se afirmen en la vida, la generosidad, el entusiamo y la bondad brillaran
en su ojos y tu las encontras atractivas de verdad.
Creo ademas que debes hacerte a la idea de que el matrimonio debe posponerse hasta que
tu situación económica te permita pensar en él. No hay nada peor para un hombre que
encontrarse en una posición ambigua en cuestiones económicas. El dinero tiene un
significado peculiar en el idioma simbólico del incosciente, y los hombres tienden a
jusgarse muy severamente si no consiguen alcanzar lo que se espera de su capacidad para
ganar y gastar.
Supongo que una vez casado no querrás que tu madre y yo te mantengamos porque de lo
contrario harías algo tan irresponsable como jugar a poner tu casa a costa de otra
persona.
Lo que deseo, hijo, es que lleves por un tiempo una vida de hombre, prueba que eres
capaz de ser independiente. Ensaya las posibilidades que te ofrece este mundo. Tu anhelo
de tener una casita propia y una mujercita solo para ti, siento decírtelo, no es mas
que una manera de esquivar riesgos y aventuras. Espero que te reanimes y que acometas
empresas mas vastas. Verás la satisfacción que te producen, y al mismo tiempo aprenderás
muchas cosas sobre ti mismo. Y cuando alcances la plenitud estarás listo para casarte
con una mujer de verdad, no con una ilusión juvenill."
Cuando terminé de leer la carta de mi amado padre me di cuenta que estaba dejándome
llevar mas por las hormonas que por mi sensatez, reflexioné sobre lo que pretendía
realizar y aunque fue difícil olvidarme de esa idea, con el tiempo reanudé mis
actividades seglares que había descuidado por mi ilusión juvenil, con los años conoci a
una bella mujer, y a medida que envejeciamos sus cualidades me eran cada vez mas
atrayentes. Aunque no tuvimos hijos fui muy feliz con ella y siempre la he llevado en
mi corazón.
Date un tiempo Rafael y un día cuando hayas desarrollado ese buen hombre que habita en
ti,sabras escoger. Esta carta que es la posesión mas valiosa que tengo te la dejo a ti,
es tuyo. Se que un día harás buen uso de ella".
Rafael cogio conmovido la carta y juró que un día se la leería a su propio hijo y en
memoria del buen hombre que cuidó de él en su niñez lo llamaria Daniel. Siempre se
preguntó por que no le había legado aquella carta tan querida por él a uno de sus
sobrinos, no se lo explicaba, sin embargo, esa preferencia de don Daniel lo hacía
sentirse muy especial y sinceramente querido.
Poco después don Daniel murió en un accidente de tránsito, y el sintió profundamente su
muerte, lo había querido como el padre que nunca conoció.
Para ese tiempo Kate tuvo una relación traumatizante, ambos buscaron refugio
equivocadamente en los brazos de otras mujeres, tuvieron muchas aventuras pero a
ninguna de ellas las habían tomado en serio.
La voz de Kate lo sacó de sus recuerdos.
-Que tal si repasamos a algunas mujeres que conocemos por ejemplo Julissa?
-No, aun no ha cortado el cordón umbilical.
-Que extraño, ella dice lo mismo de ti.
-Me vas a ayudar, o te vas a burlar de mi? - Dijo con tono enfadado Rafael.
-Tranquilo, hombre, solo bromeaba. Veamos...Tina?
-Aun cree que tiene 15 años.
-Jennie?
-Cree que las parejas vienen con la etiqueta de "usar y botar".
-Esas son las que yo prefiero.
-Por eso estas sola amiga.
-Estoy sola porque asi lo deseo, no necesito a nadie a mi lado todo el dia que me este
dando lata.
-Eso piensas porque aun no te has enamorado de verdad.
-Y sigues con eso, tu creíste estar enamorado cuando pensaste en casarte con Ana Maria,
y que sucedió?
-Aun era muy joven, y tu tío me hizo reflexionar... A veces, me preguntó que habrá sido
de ella?
-La quisiste mucho?
-Si.
-Lo hubieras intentado.
-A veces creo que debi hacerlo, pero debo reconocer que ambos eramos muy jóvenes e
inmaduros no hubieramos sabido hacer fente a las presiones que vienen con el matrimonio.
-Por eso es que no pienso en casarme.
-Hey, todo lo que vale la pena requiere esfuerzo, no lo olvides.
-Sigamos con las posibles candidatas, que te parece Lina?
-Tiene miedo a vivir.
-Luz es arquitecta y es bellísima.
-Si, pero es de mal genio, ni su mamá la aguanta.
Kate ya se estaba cansando de sugerirle candidatas y que él una tras otra las rechazara
por alguna razón.
-Liz?
-Es super independiente.
-Marta?
-Es mas mula que una cabra.
-Podria ser Cristina, es una bella chica ademas inteligente y trabajadora.
-Si, podría ser pero demasiada tranquila para mi gusto.
-Chico, si buscas una mujer sin defectos te quedarás par vestir santos, amigo - Durante
toda la conversación Rafael habia permanecido de pie, ahora se dejó caer en la alfombra,
y mirando a la hermosa araña de luz que había en el techo, suspiró al decir.
-Por mucho que nos atraiga una persona y por mas que deseemos casarnos nunca debemos
cerrar los ojos a debilidades graves. Si tenemos serias reservas sobre nuestra futura
pareja, lo mas prudente es romper la relación antes que se desarrollé un sentimiento
mas fuerte y nos comprometamos solemnemente con ella. Recuedo que una vez tu tío nos
dijo "lo que el soltero pasa por alto; el casado lo sufre".Yo se que esta alli en
algun lado esperando que la encuentre. Te acuerdas de esa vieja canción que cantabamos
de adolescentes?... "Yo se que estas en este mundo aguardando te encuentre. Nunca me
has visto ni sabes mi suerte, que me conoces tan solo al soñar. Yo se que estas, nunca
te he visto pero se como eres, nunca me has visto ni se que me quieres, solo el destino
conoce el final. Tal vez las mismas calles caminamos, sin saber que nos amamos y que un
día nuestras vidas se unirán. Quizás de un mismo sol nos alumbramos, a un mismo Dios
adoramos, y una misma estrella nos hace soñar. Yo se que estas, por eso vida que te
pido que me esperes. Mi corazón tambien de solo a veces muere, solo el destino sabe en
donde tu estarás. No desesperes por nuestra felicidad."
Los dos amigos terminaron de cantar la hermosa canción de amor. No había duda que su
amigo estaba madurando, ya no solo se fijaba en un buen cuerpo sino en las cualidades
que hacia deseable para una relación duradera a una mujer, sin embargo, seguía siendo
un soñador.
Kate que se hallaba sentada comodamente en el sillón reclinable, se levantó y se dejó
caer en sentido contrario a su amigo, y a la altura de la cabeza de él.
-Cuando la encuentres... pregúntale si tiene una hermana.
*****
Era aun temprano cuando Kate se levantó. Entró a la cocina, y preparó café, prendió la
radio para escuchar las noticias del día. Le gustaba el olor a café recien hecho, se
sirvió una taza del delicioso líquido, y se sentó en la silla del comedor, cogió con
las dos manos la taza caliente, y saboreó su contenido estaba segura que Rafael no
tardaría en levantarse al sentir el aroma del café. Se ensimismó en sus pensamientos.
Estaba por cumplir 30 años, y había regresado a la universidad esta vez había decidido
terminar su carrera de ingeniería, tenía que reconocer que había perdido mucho tiempo
en cosas vanas. Hubo un tiempo en que tambien pensó en sentar cabeza con... aun le era
doloroso recordar aquello, después de esa mala experiencia no volvió a enamorarse,
estuvo de brazo en brazo sin importarle los reales sentimientos de las mujeres que
llegaron a su vida. Muchos de su amigos ya se habían casado y formado una familia, seis
de sus conocidos estaban divorciándose, sin embargo había parejas felices, quizas por
eso se había despertado nuevamente en Rafael los deseos de casarse.
Ella estaba consciente de que su amigo era influenciable y muchas de las aventuras que
el tuvo fue para seguirla en sus locuras pues eran muy unidos.
Le sobresaltó el repentino ruido de la puerta trasera de la cocina que se abría.
-Tranquila, que nadie te va a asaltar...
-Que diablos haces tan temprano en la calle?
-Hey, primero "Buenos dias".
-Buenos dias, señor.
-Contestando a tu pregunta tan amable... fui a comprar el pan, y el periódico.
-Oh, ya veo... Bueno, puedo ver el periódico, y el pan?
-¡Oh, Dios, me han robado!
-Lo que te han robado es el cerebro, cabeza de chorlito.
-Tenía la bolsa de pan cuando compré el diario - Le dijo apenado.
-Seguro lo dejaste en el mostrador cuando pagaste el periódico.
-Bueno, un descuido lo tiene cualquiera.
-Y en especial tu.
Rafael sonrió con esa sonrisa de lo que han cometido una locura, aun tenía cosas de
chico pero era bueno de corazón, algo alocado pero un buen hombre.
-Que es lo que te traes? - Preguntó sin rodeos Kate como era su costumbre.
Rafael ya no pudo aguantar mas las ganas de contarle a su amiga lo que habia hecho...
-Ya salió.
-Ya salió, qué?
-El aviso.
-El aviso de qué?... Quieres explicarte de una maldita vez?
Como habrán notado Kate no se caracterizaba precisamente por su paciencia.
-Hace unos dias fui al periódico y pagué para que me pusieran un aviso buscando a la
mujer de mis sueños, y ya lo publicaron.
-QUÉ?... Estas loco?... ¡Si,lo estas!... Cómo crees que eso dara resultado? No crees
que puedes toparte con alguna psicópata?
-Correré ese riesgo.
-Cuando te ocurra un caso como en "BajosInstintos". No me busques para auxiliarte.
-¡Oh,vamos Kate!... He escuchado de personas que han encontrado a su otra mitad de esta
manera.
-Y yo he escuchado de personas que han sido acosadas, y hasta heridas sino asesinadas
por las personas que respondieron a esa clase de anuncios.
-No seas tan negativa.
-Trae ese periódico - De un jalón se lo arrancó de las manos entre enojada y curiosa. -
Veamos que publicaste niño.
-Ya soy un hombre.
-Tienes razón niño.
-Sabias que en ocasiones puedes ser muy odiosa?
-Aja... Veamos... aquí esta... "Se busca una mujer... SOS, llamada de auxilio. Un
hombre inteligente y leal..." - levantó la mirada para ver a su amigo - Se supone que
ese hombre eres tu?
-Sigue leyendo. Odiosa.
-"Necesita desesperadamente a una buena mujer que no solo lo rete en la cama. Que sea
capaz de decirle quien es el actual presidente, y los dos que lo precedieron..." -
interrumpiendo su lectura le pregunta a su amigo - Estas seguro que necesitas una mujer,
y no una enciclopedia? Te puedo comprar una muy buena.
-Esto es muy serio, Kate. Y mientras sigues leyendo me serviré una taza de ese
delicioso café que preparaste y por cierto que es lo único que sabes hacer bien.
-Mira quien habla de ser odioso.
-Solo bromeaba, sigue leyendo, por favor.
Kate estaba rezogando cuando continuo con su lectura
-"... que quiera ser su amiga, esposa y amante, y no su competidora. Que sea leal y le
guste los niños, yo prometo ser todo esto y mas para ella. No importa la apariencia
externa pero si su corazón. Por favor, abstenerse de contestar aventureras. Comunicarse
con Rafa".
-Qué opinas?... ¡Hum! ¡Esta delicioso este café!
-Estas seguro que quieres una mujer inteligente y habil? Los hombres suelen sentirse
inseguros cuando la mujer sobresale mas que ellos.
-No creas que no tengo un poco de temor, tal vez, exageré el consejo de tu tío Daniel,
pero definitivamente no quiero una cabeza hueca a mi lado. No aspiro a una catedrática,
ni a una premio Nobel, pero si alguien con la que pueda conversar e intercambiar ideas.
En fin que tengamos metas comunes y seamos capaces de formar una solida base
matrimonial...
Kate sabia de lo que estaba hablando su amigo, en su adolescencia había conocido a Susy
unos años mayor que ella, habia quedado fascinada por su belleza fisica, y se enamoró
profundamente de ella, su novia era muy hábil para las finanzas, mas resultó ser muy
superficial y frívola. Estaba al día con las noticias de la última moda, pero no le
interesaba saber que sucedía alrededor del mundo, ni en su país. Cuando hacian el amor
la elevaba hasta el cielo con el tiempo se enteró que ella no era la única que compartía
su cama, cuando ella le reclamó su infidelidad le dijo secamente que asi eran las cosas,
estaba en ella aceptarlo, o no, no volvió a verla mas. Y no volvió a enamorarse.
-Como se comunicaran contigo?
-Por celular.
-Tu no tienes celular
-Por eso es que di tu número...
-QUÉ? - Kate se levantó amenazante por lo que Rafael tuvo la sensatez de ponerse en el
lado opuesto de la mesa del comedor.
-Escucha antes de que cambies de color y te conviertas en Hulk. Tu siempre has tenido
buen criterio para juzgar a la gente, tu me dices cual podria ser la mas indicada y yo
me encargo del resto.
-¡Esta es tu locura no la mía, no me envuelvas en ella!
-¡Por favor, Kate hazlo por nuestra vieja amistad!.
-¡Por nuestra amistad es que no te mato en este momento por haber dejado en el
periódico el número de mi celular! Si una de tus mujeres me interrumpe cuando estoy en
un momento muy romántico me la pagarás. Entendido?
-Esta bien Kate, cuando conozca a la mujer de mis sueños vas a querer hacer lo mismo.
-Si conoces a esa mujer perfecta... Nos casamos el mismo dia.
-Trato hecho - Le extendió la mano para sellar el acuerdo.
-Aun no viejo amigo, si llegas a divorciarte de ella, tu te casas con la que yo te
elija. De acuerdo?
-Pero...
-De acuerdo?
-De acuerdo.
Y los dos viejos amigos se dieron la mano para sellar su pacto.
Kate estaba segura de que ganaría la apuesta, total, si Rafael buscaba a la mujer ideal
nunca la encontraría, los años le habían enseñado que no existía la pareja perfecta,
ademas confiaba en la inestabilidad de su amigo, aun asi vigilaría para que no le
hiciera una mala jugada.
Ya habia transcurrido tres dias sin que nadie contestara el anuncio de Rafael, por lo
que Kate se consideraba casi la ganadora, sin embargo, el joven no se desanimó, no lo
tomó como una mala señal, mas bien agradecía de que no cualquiera se tomara la molestia
de comunicarse con él.
Un dia Kate llegó a la casa sonriente y le puso en la mesa un papel doblado.
-Qué es esto?
-Es tu primera cita a ciegas.
-Es en serio?
-Si, parece una mujer bastante madura para su edad, tiene 25 años, segun me dijo, es
peliroja, alta y licenciada, su voz suena algo extraña.
-Quizas este acatarrada, o tenga algun problema respiratorio.
-Puede ser, es muy alegre para conversar. Te hice una reservación en un buen
restaurante, no es lujoso dado a tu economía, pero si lo suficientemente decente y
agradable para que puedas invitarle a cenar. La cita es el viernes a las 8:00 pm. El
resto es por tu cuenta.
Rafael se levantó y efusivamente agradeció a su amiga.
-Eres a todo dar, si no supiera de tus inclinaciones me casaba contigo... No te preguntó
quién eras?
-Le dije que era tu hermana y que por ese dia me habias prestado tu celular para hacer
unas gestiones, creo que quedó satisfecha con la explicación...
-Cómo será esa mujer? Estoy ansioso por conocerla.
-Tranquilo Don Juan, pasado mañana la conocerás.
-Tienes razon, debo actuar maduramente. Compre pizza, esta en la refrigeradora.
-Esta noche cenaré en la casa de Mary, y no regresaré hasta mañana por la noche.
Llevaré un poco de ropa para cambiarme.
-Parece una buena chica, vas en serio con ella?
-Es una buena mujer, tal vez...
-Asi tendrias con quien casarte cuando gane mi apuesta.
Su amigo la vio abrir la puerta y desaparecer tras ella. Habían sido amigos desde la
infancia. Desde su niñez Kate se caracterizó en los deportes, su figura esbelta atrajo
a muchos admiradores de ambos sexos, pero nunca los había tomado en serio, solo a Susy
pero eso fue otra historia, después de esa nefasta relación dijo que se había dado
cuenta que era alérgica a una relación duradera.
Rafael le solía decir que era el hombre perfecto para las chicas. No era alto, ni bajo,
no era guapo ni feo, no era gordo ni flaco. Tenía carisma y labia para enamorar. Desde
que murió don Daniel ambos fueron el terror de cuantas chicas conocían no dejaban pez
en la pecera y de eso se enorgullecían, pero a ninguno jamas se les ocurrió fijarse en
la novia del amigo, se tenían ley y siempre sería así, total lo que mas abunda son las
mujeres, pensó.
*****
Viernes por la noche, Kate estaba sentada en su sillón reclinable viendo divertida como
su amigo se esmeraba en su arreglo personal, estaba bien vestido, rasurado y perfumado
"cualquiera diria que eres un hombre decente" le había dicho en broma. Él se despidió
sacándole la lengua. Era un loco, pero tal vez con un poco de suerte encontraría a la
mujer apropiada para él. Se quedó hasta tarde trabajando, quería terminar todo para
tener el fin de semana libre para dedicárselo a Mary, quien sabe quizás fuera hora de
sentar cabeza, irían al campo a pasar unos días lejos del mundanal ruido de la ciudad.
Miró el reloj eran la 1:00 am. ya era hora de acostarse, pensó que su amigo la estaría
pasando muy bien, sonrió y se levantó para irse a su dormitorio, cuando escuchó el auto
de Rafael estacionarse, y poco despues la puerta de la sala abrirse. Se detuvo en las
escaleras, curiosa por saber como le habría ido a su amigo en su cita. Rafael con una
expresión seria pasó sin mirarla por su lado y subió de dos en dos los escalones hasta
su habitación, ella subió detrás de él, y tocó la puerta, al no responder decidió entrar
ya preocupada por su estado.
-Hey, niño, cómo estuvo la cita?
-No preguntes. - Respondio con enfado.
-Tal mal estuvo? No puede ser hombre.
-Déjame solo.
-Si vienes a esta hora no pudo ser tan malo parecía una buena chica.
-Si te refieres a que tiene una conversación amena e interesante, si, si era una buena
chica.
-Y entonces dónde está lo malo? Resultó ser mas inteligente que tu?
-No estoy para bromas.
-Vamos dime que ocurrió - Kate esperó varios minutos pacientemente hasta que su amigo
se decidió a contarle.
-Despues de cenar fuimos a bailar, y por cierto, baila estupendamente.
-Y luego?
-Entre abrazos y besos nos entusiasmasmos y fuimos a un hotel.
-Que no era que esta vez te ibas a dar tu tiempo?
-Si, pero unos es hombre y... ya sabes. Ojalá hubiera esperado.
-No resultó tan buena en la cama. O resultó ser toda una fiera.
-Yo creo que se iba para fiera.
-Tu crees?
-En la habitación empezamos a besarnos y a acariciarnos, la pasión iba en aumento y la
empecé a desnudar, la empujé hacia la cama, daba unos besos que te hacía estremecer,
tenía unos pechos que te hacían delirar, sentí el fuego nuevamente en mi y a ella
disfrutar de mi pasión y, cuando estuve a punto de hacerla mia - Rafael guardo silencio
por varios segundos, incómodo por lo que iba a relatar...
-Qué sucedió? - Rafael se tapó con la almohada como cuando era niño y quería ocultar
algo vergonzoso - No me digas que... no pudiste?
-¡No, dijo si! ¡Digo ,no! - Kate estaba totalmente confundida que le habría sucedido a
su entrañable amigo?
-¡Asi no te entiendo nada! tranquilízate y explícame que sucedió.
-Era... ¡era hombre!
-¡Qué!?
-Si, era hombre.
Kate se echó a reir con todas las fuerzas de su ser.
-¡No te burles, mala amiga!
-No me estoy burlando, solo que te imagino a ti en esa situación y pues... lo siento no
puedo contener la risa.
-¡Ya dejate de reirte! - Y le tiró la almohada enojado.
-¡Oh, vamos, hombre! Desde cuando aca tienes prejuicios contra los homosexuales?
-No, no los tengo y tu bien lo sabes, solo que debió ser sincera, o sincero, y decírmelo
antes de llegar a la cama, asi me daba a mi la oportunidad de decidir si continuar o
detenerme... De un momento a otro fue... aturdidor, desconcertante saber que tenía lo
mismo que yo.
Kate había dejado de reir.
-Y qué hiciste al darte cuenta? Lo golpeaste?
-No, respeto las opciones de las personas, agarré mis cosas y me fui sin decirle nada.
Estaba aturdido.
-Bueno, con esa experiencia aprenderás a llevar las cosas con calma, a conocer primero
a la mujer antes de llevártela a la cama.
-Mira quien habla.
-Hey, yo no tengo problemas con eso.
Rafael la miró fijamente, fue en la pubertad que ella le confesó su inclinacion, en ese
entonces el no entendía plenamente lo que significaba todo aquello, pero si estaba
seguro que la apoyaría y la aceptaría como era ella. Tal como ella lo hizo con él,
cuando recien llegó a vivir a la casa de la familia Del Valle. El era el hijo de la
doméstica de la bondadosa señora Del Valle, y a tierna edad había llegado del norte de
la mano de un tío que no volvió a ver mas. Doña Alejandra, y su hermano Daniel le
tomaron afecto al pequeño niño de ojos dormilones. Kate lo tomó bajo su protección y
cuidado cuando vió que su hermano Roberto le hacía constantes burlas y desaires. Dejó de
molestarlo el día en que su hermana lo cogió del cuello y hundió su cabeza en una batea
de agua, el muchacho se llevó tal susto que no volvió a molestarlo mas, y hasta el dia
de hoy detestaba todo lo que fuera sumergirse dentro del agua.
Cuando era niño y se sentía abatido, o avergonzado, hacia lo que hoy por tanto tiempo
no había hecho, subía a su habitación, se acostaba en su cama, y terminaba debajo de la
almohada y como en aquel entonces Kate subía para averiguar que es lo que tenía y
despues de escucharlo desahogarse, lo abrazaba tal como ahora lo hacia. Kate era para
él la hermana que nunca tuvo.
Cuando don Daniel enfermó y ya no pudo continuar con sus constantes viajes de negocio
decidió trasladarse a la casa de campo de sus padres, su hermana fue a atenderlo
agradecida por los años que él cuidó y veló por ellos. Kate no aceptó pretextando que
estaría muy lejos de la universidad y su trabajo, de modo que su madre y su hermano
fueron a acompañar a don Daniel, él decidió quedarse con ella en la casa. Un año después
don Daniel descansaba en el mausoleo de la familia.
-Bien, niño, ahora descansa y ten paciencia ya encontrarás a la mujer adecuada para ti.
Kate apagó la luz de la habitación, sería mas cuidadosa la siguiente ocasión para que
su amigo no tuviera otra decepcion.
*****
Mary admiraba la fuerza y agilidad de Kate, sabía que le habían ofrecido representar
una vez mas a su país en el extranjero, era una de las mejores en el kickboxing, pero
esta vez había tomado la decisión de terminar sus estudios.
Despues que Kate terminó con sus entrenamientos y estuvo lista se fueron de viaje a
gozar una de la otra. A Kate le gustaba Mary porque no solo era una cara bonita tambien
era inteligente y colaboraba en causas humanitarias.
En las siguientes semanas siguió dejándoles notas a Rafael, pero esta vez tenía mas
cuidado al elegir a las candidatas. Rafael aun no había dado con la mujer que deseaba
pero ahora era mas precavido.
Un dia Mary y Kate coordinaron sus actividades para tomar unas merecidas vacaciones,
viajarían a Cancún ..
Fue en ese tiempo que Rafael conocio a Miriam. Al joven le agradó mucho su forma de ver
la vida y su sencillez carente de toda frivolidad. Aunque no vestía ropa de marca, su
vestir era muy agradable a la vista. Un día Miriam le presentó a su amiga Sandra y él
quedó prendado de ella por su belleza física, su cabello rubio y sus hermosos ojos color
esmeralda. Sandra tenía algo que enamoraba con solo verla. Siguió frecuentando a Miriam,
pero decidió ser sincero con ella, no quería lastimarla, le había tomado cariño de amigo
pero de quien se sentía atraído era de Sandra. Miriam lo tomó maduramente aunque no por
eso dejó de dolerle, pues le gustaba realmente ese joven, mas no lo obligaría a quererla,
eso no era amor.
A Sandra le agradaba y divertía la forma de ser de Rafael, y lamentó que no se hubiera
enamorado de su amiga. Despues que Miriam le aseguró que solo lo quería como amigo
aceptó al joven, creyó equivocadamente que aceptando las atenciones del joven olvidaría
su amor por Francis.
Cuando regresó Kate de vacaciones él estaba muy feliz, y le dió las buenas nuevas. Su
amiga se alegró por su dicha pero quería cerciorarse que la tal Sandra fuera la mujer
que sería capaz de hacer feliz a su buen amigo.
Acordaron cenar en la casa de las chicas el siguiente sábado por la noche.
Las jovenes se esmeraron en la cena pues tenían curiosidad por conocer a la amiga de
Rafa, de quien sabían que era muy hermosa e inteligente. Rafael nunca hablaría nada
negativo de ella. Eso no era de amigos.
Llegó el dia tan esperado, y cuando Rafael presentó a Kate a Sandra, ella quedó prendada
de los bellos ojos de color esmeralda de la joven, no solo era el color de sus ojos, era
ese mirar que transmitía paz y amor. Sandra no supo qué decir ante la presencia
imponente y segura de Kate, se la había imaginado de distinto modo. Una tipa, hermosa, si
pero superficial, sin embargo, tenía una mirada azul profunda y atrapadora, como la
mirada de Francis. La mujer de cabello castaño era blanca pero tenía el mismo color de
ojos que su amiga del alma. Todo lo tenía que relacionar con ella? Se reprendió a si
misma.
La voz de Rafael las sobresaltó.
-Bueno se van a dar la mano o de plano se han caído mal?
Kate y Sandra sonrieron y se dieron la mano. Como le hacia recordar ese mirar azul a su
amor, la extrañaba demasiado.
Rafael continuó con las presentaciones.
-Ella es su amiga, Miriam, una excelente muchacha.
Kate le dió un beso en la mejilla y le sonrió, no era tan agraciada como Sandra pero su
mirada era limpia, y denotaba un noble corazón.
-Rafa me ha hablado muy bien de ustedes, y alabado su belleza y puedo apreciar que se
quedo corto en su descripción.
-Gracias eres muy amable.
Despues de la formalidad inicial se sentaron en la sala y conversaron sobre muchas
cosas, no tardaron en sentirse cómodos y relajados.
Kate pudo notar que Sandra tenía mucha habilidad para explicar sus puntos de vista y
defendia sus convicciones a capa y espada, era capaz de hablar durante horas sin
cansarse y no por eso dejaba de oir a sus interlocutores Miriam era mas tranquila y no
por ello menos instruída, sus puntos de vista eran concisos y directos matizados con un
fino humor.
Los jovenes alabaron el sazon de las chicas, ellos se habían encargado de traer el
mejor vino de la zona lo cual disfrutaron mucho.
Kate se enteró que las chicas tambien participaban en labores humanitarias y
pertenecian a la misma organización que su amante, Mary en mas de una ocasión le habia
invitado a participar con ellos, o asistir a sus eventos sociales, lo que ella se había
negado pretextando tener que estudiar o trabajar. Ahora se arrepentía de no haber
aceptado quizas en una de esas reuniones se le habría presentado la oportunidad de
conocer a la bella rubia y la hubiera enamorado. Ahora tendría que esperar que el
inestable de Rafael la dejara libre en cualquier momento y ella tuviera su oportunidad,
podría ser. Se reprendió por tener tales ideas no eran ellos buenos amigos, viejos
camaradas? No se habían respetado hasta el momento sus relaciones? Por una mujer, que
probablemente la aburriría en unas cuantas semanas rompería una amistad de la niñez?
La voz dulce de Sandra la sacó de sus reprimendas personales.
-En qué piensas Kate?
-Yo... lo siento, me distraje. - Se perturbó.
-Acaso te aburrió nuestra plática?
-¡Oh, no de ninguna manera! ¡Realmente estoy disfrutando la velada!
-Kate es asi, esta aqui y de pronto se ausenta a kilómetros de años luz, luego regresa.
Uno termina por acostumbrarse a su modo peculiar de ser.
-Quizas tengas a alguien esperándote y te estamos reteniendo demasiado.
Kate no podia decirle que no habia nadie en su vida pues existia Mary, y existía la
posibilidad de que se conocieran. Se sintió agradecida de que Rafael interviniera.
-A veces pienso que es autista, pero no es su forma de ser, y la verdad es que ambos la
estamos pasando muy bien, si no fuera asi te aseguro de que Kate no se hubiera sentido
corta en despedirse apenas sintiera aburrimiento. La conozco desde que yo tenía 5 años,
créanmelo.
Kate desvií la mirada distraídamente a su alrededor y de pronto se fijó en la
fotografía que estaba encima de la chimenea en cuadro dorado.
-Y esa hermosa morena de la foto quién es?
Sandra dirigió la vista hacia la fotografía y soltando un leve suspiro respondió.
-Ella es Francis, mi mejor amiga. Ahora esta de viaje, regresará dentro de unas semanas.
-Esta de vacaciones, o en plan de trabajo?
Sandra sonrió y habló con emoción mal disimulada.
-Es una aventurera, su padre fue médico rural en el Amazonas, desde niña aprendió a
moverse por la selva y a conocer sus misterios, con cierta frecuencia es contratada
para guiar a una expedición a la selva.
-Si ella esta acostumbrada a vivir en la selva, por qué es que vive en la civilización?
-Bueno, primero porque no es una salvaje, Kate.
-Oh, lo siento no quise decir eso.
-Lo se, su padre nunca descuidó sus estudios, dejaba que estuviera con él en sus
vacaciones, y en todo tiempo que ella tuviera libre. Ademas hay mucha necesidad en los
pueblos de la selva por eso es que ella decidió establecerse en la ciudad para estudiar
medicina y ser mas útil a su padre y viviendo en la ciudad puede solictar ayuda de
beneficiencias para la gente necesitada de los pueblos amazónicos.
-Tras una grave inundación la Cruz Roja fue a socorrer a aquella pobre gente - intervino
Miriam - Sandra estaba entre los socorristas, y se conocieron simpatizaron casi de
inmediato. Francis le expresó su deseo de ir a la facultad de Medicina y Sandra le
ofreció hospedarse en su casa todo el tiempo que ella deseara. Con el tiempo me
conocieron y aquí vivimos las tres felices.
-Tu amiga es sorprendente.
-Si, si lo es.
Sandra volvió a mirar la fotografía, y en esa mirada había amor, Francis era alta y
vestia su clásica vestimenta un pantalón bolsudo color militar con muchos bolsillos y
un chaleco de manga cero tambien con numerosos bolsillos, y un sombrero que llevaba
siempre de medio lado, Francis le había explicado que en esos bolsillos llevaba todo lo
necesario para sobrevivir si se perdía en las denso de la selva. Sandra le rezaba
siempre a Dios que cuidara de su amor .
-Quieres mucho a tu amiga, verdad?
Sandra se sobresaltó ante la pregunta inesperada de Kate, no pudo evitar que sus
mejillas se encendieran. Trató de contestar lo mas indiferente que pudo.
-Si, es muy buena persona, se que puedo confiar plenamente en ella. Bueno, basta de
hablar de Francis, y ahora cuéntame tu Kate a qué te dedicas.
Fue un alivio para Sandra cambiar el tema de conversación.
Fue Rafael quien pasó a relatar la vida de Kate, ella se dijo que aquel que habia dicho
que las mujeres hablaban mas que los hombres no sabía lo que estaba diciendo, o por lo
menos a toda regla hay siempre una excepción.
La velada transcurrió entre risas y bromas de los nuevos amigos.
Ya a solas en su habitación, Sandra no pudo dejar de preguntarse si Kate se habría dado
cuenta del sentimiento que abrigaba para con su amiga. Se volvió a reprender, era una
insensatez, Francis jamas respondería a su amor, y si lo hiciera tendria que ser un
amor clandestino, un amor que no vería nunca la luz del día por temor de ofender a los
que repudiaban esa clase de sentimiento sin importarles que fuera el amor mas grande y
mas puro entre dos personas enamoradas. Francis no se merecía eso. Quizas con Rafael
lograra sentar cabeza y olvidarse de ese sentimiento tierno, hermoso, y a la vez
insufrible.
Kate, Kate se parecía mucho a Francis, o era que la extrañaba tanto que creía verla en
cada rostro, en cada mirar, en cada voz.
-Francis, si tan solo las cosas pudieran ser tan diferentes, amor.
*****
Mary y Kate habian terminado de hacer el amor, Mary descansaba en el pecho desnudo de
Kate, y acariciaba el cuerpo de su amante, a su vez Kate le acariciaba tiernamente la
espalda, sentía el amor de su mujer, se quedaron varios minutos en silencio
disfrutandose mutuamente. Cuando Mary le volvió a invitar a una de sus reuniones de la
Cruz Roja se sorprendió cuando en esta ocasión su amante no se negó a acompañarla, su
perseverancia había tenido éxito, pensó equivocadamente.
Mary iba muy en serio con ella, sabía que Kate había tenido muchos amores, y no le
había importado cuando se enamoró de ella. Quería a Kate no solo para su cama, sino
para compartir con ella todo momento de su vida. Los miembros de su grupo solian ir a
los eventos con sus respectivas parejas, y ella solía asistir sola porque su amante
tenía que atender otros asuntos pero esta vez irían las dos juntas y la presentaría
orgullosa a cada una de sus amistades, después de todo pocos podían presumir de tener
una amante tan hermosa e inteligente como ella.
No temía presentarla pues los miembros de sus grupos eran gente noble dedicada a ayudar
a los demas sin importarle sexo, religión, ni ninguna de esas cosas que separaraban a
las demas gentes, esa era una de las razones por la que se habia unido a esta
organización.
Cuando el día llegó Kate se arrepintió de haber aceptado la invitacion de su pareja, se
sentía nerviosa, y eso era inusual en ella que siempre reflejaba una imagen segura de
si misma. Acaso Sandra le estaba importando mas de lo que había creído en un principio?
Después de aquella cena, Rafael y ella habían salido con las dos jóvenes en algunas
ocasiones, o cenado en sus casas. Kate disfrutaba de la compañia de Sandra hasta que a
Rafael se le ocurría estar en plan de hombre enamorado, era en esos momentos en que
deseaba estar a muchos kilómetros de alli, y se arrepentía de haber aceptado
acompañarlos.
Los dos siempre habían sido muy abiertos y sinceros en contarse hasta las cosas mas
íntimas, se tenían mucha confianza producto de tantos años de conocerse y de haber
compartido juntos penas y alegrías. Pero cuando Kate creia que Rafael le iba contar que
se había acostado con Sandra buscaba una excusa para retirarse, no quería arriesgarse a
escuchar que la mujer que quería era amada por otra persona, asi fuera su mejor amigo.
Decidió no romper su entrañable amistad por una mujer que quizas solo era un capricho,
estaba segura que una vez que satisficiera su deseo era lo mas probable que ya no
quisiera volverla a ver mas. No, por una aventura mas no lastimaría a su amigo de la
infancia. Había descuidado su relación con Mary por lo que decidió buscarla,
satisfacerse en ella para olvidarse de su pasión por Sandra. No pudo resistir la
tentación de aceptar la invitación de su amante por su deseo de ver a la rubia lejos de
la presencia de Rafael.
Su consciencia le decia que hacia mal, nunca en su vida se habia sentido tan indecisa,
con sentimientos tan encontrados. Este día quizas se encontraria con Sandra, la rubia
sabría quien es su amante, se conocerían Mary y Sandra?, era muy probable, tal vez ese
encuentro le serviría para alejar todo pensamiento de que Sandra podría corresponder a
sus sentimientos, pues, no creía a la noble rubia ser capaz de engañar a su amiga.
Se reunieron en un local campestre, había abundante comida y muchos juegos para niños y
adultos. Los pequeños estaban felices porque tenían bastante espacio para correr y
jugar. El sol brillaba en todo su esplendor.
-Esta haciendo bastante calor, amor.
-Espérame aquí, iré a traer unos refrescos.
-No demores, cariño.
A los pocos segundos que Kate se alejó se acercó Sandra.
-¡Hola, Mary! No sabía que ya habias regresado.
-¡Hola Sandra! ¡Qué gusto de verte! - Ambas se abrazaron con afecto. - Estuve primero
de viaje luego regresé pero tuve que volver a viajar al interior por unos problemas
familiares, hace dos semanas que regresé y recien en esta semana he podido incorporame
de nuevo al grupo.
-Vienes sola o al fin conoceremos a tu misteriosa novia?
-Esta vez ha venido conmigo, casi la he tenido que traer arrastras es que a ella no le
gusta la aglomeración de gente. Me hace recordar a Francis, pensandolo bien tienen
muchas cosas en comun.
-A si? Y yo que crei que Francis era unica.
-Yo tambien pienso lo mismo de la mia - Mary sintió que habia cometido una indiscreción
y se apresuró a corregir su error - Y tu novio?
-El tampoco es de mucha gente pero me ha prometido acompañarme en la siguiente ocasión.
-Ya le has contado a Francis de él?
-Aun no, en realidad hace varias semanas que no llama. Siempre sucede lo mismo cada vez
que ella viaja, yo estoy muerta de miedo, y de pronto aparece ella sonriente diciéndome
que no pudo comunicarse conmigo por lo denso que es la vegetación. En esas ocasiones
quisiera matarla.
-Tranquila, asi es ella. Lo importante es que siempre regresa.
-Si, eso es lo mas importante.
Mary levantó la vista para ubicar a Kate.
-Alli viene, es adorable, ya lo veras...
-Seguro que si.
Sandra miró hacia la dirección que miraba Mary y fue grande su sorpresa cuando vió a la
bella amiga de su novio, en un primer momento pensó que venia a buscarla a ella, quizas
trayéndole un recado de él, pero cuando Mary le dió un beso en los labios se dio
cuenta de su equivocación.
Kate las habia visto conversando su primer impulso fue salir corriendo de alli pero se
contuvo, era infantil esa reacción y ella ya no estaba para chiquilladas.
-Amor déjame presentarte a Sandra.
-Hola Sandra, cómo esta Miriam?
-Se conocen? - Preguntó con sorpresa Mary.
-Si, Sandra es la novia de Rafael.
-Se conocen, no lo puedo creer, porque no me lo habias comentado amor.
-Te conté de la cena, solo que no sabía si ustedes se conocian.
-Sandra, Miriam y yo somos compañeras de trabajo desde hace dos años en la Cruz Roja,
si hubieras aceptado mis invitaciones anteriores la hubieras conocido antes que Rafael -
Comentó inocentemente Mary.
-Seguramente.
En la reunión se realizó varios juegos para deleite de los presentes, Kate ganó en
varios de ellos peluches y recuerdos para su novia. Sandra las observaba a distancia con
el ceño fruncido deseando tener el mismo coraje que Mary y Kate para desmostrar su amor
ante el mundo. Rafael le había comentado de las inclinaciones de su amiga, y que tenía
una novia, nunca pensó que esa novia fuera su amiga Mary se alegraba por ella y a la
vez sentia envidia. En ese momento deseo con toda su fuerza que Francis estuviera junto
con ella, abrazándola y besándola como Mary hacia con Kate.
Los organizadores le pidieron a Mary reunirse con ella por una hora, por lo que Kate no
pudo resistirse a buscar a Sandra, la encontró conversando animadamente con unos
jóvenes, le provocó interrumpirlos pero después se dijo que no tenía derecho a hacerlo,
por lo que cambio el rumbo de su dirección, Sandra la vió, diculpándose con sus amigos
fue tras ella.
-Tu novia es una gran mujer.
-Si, si lo es.
-Nunca nos hablaste de ella.
-Pensé que Rafael lo habia hecho por mi.
-Si, nos comentó algo, aunque no lo creas el puede ser reservado si asi lo desea.
-Si, lo se. - Sandra vió el rostro adusto de Kate y pensó que no deseaba su compañía
decidió que era mejor retirarse. No sabía que Kate se debatia por no dejarla ir.
-Escucha, dentro de unos minutos habrá un concurso de baile, no te gustaría participar
conmigo?
-Y Mary?
-La solicitaron los organizadores me dijo que tardaría como una hora aproximadamente
podría ganar algunos peluches y recuerdos para ti, digo si Rafael estuviera aquí el lo
haría, pero ya que no esta puedo hacerlo en su representación, qué dices? te animas?
-Me gustan mucho los peluches. Seré tu acompañante hasta que regrese tu novia.
-¡Bien!, vamos.
La melodía se había vuelto lenta, las parejas de enamorados disfrutaban de su cercanía,
Sandra dejó de ver el rostro de Kate para ver el de Francis. Francis le sonreía y le
acariciaba tiernamente el rostro, y ella respondía a esa caricia, de pronto sintio esos
labios que tanto ansiaba en los suyos. Ese beso tan deseado por fin se habia realizado,
de pronto tomó conciencia de lo que estaba haciendo. El rostro sorpendido de Francis se
transformó en el de Kate, que no se explicaba por que ahora Sandra la rechazaba cuando
había respondido con pasión a su beso.
-Sandra, yo.
-Lo siento Kate, me dejé llevar.
-Por lo que has empezado a sentir por mi?
Sandra la miró sorprendida, y culpable, egoístamente la habia utilizado para saciar su
sed por Francis.
-Escucha, yo lo siento. Tengo que irme.
-Sandra, tenemos que hablar.
Fueron interrumpidas por la alegre Mary que había entrado en esos momentos al salón del
baile.
-Hey, ustedes dos ya salgan de la pista de baile. Por qué esa cara Sandra? No me digas
que te ha pisado? Mi amor tiene muchas cualidades pero siento informarte que ser
bailarina no es una de ellas.
-Kate se defiende bastante bien, pero ahora tengo que retirarme. Le prometi a Miriam
ayudarle en sus clases, antes de que viaje a visitar a sus padres.
-Bueno, te veré el lunes. Que le vaya bien a Miriam.
-Gracias, hasta luego Mary... Adiós Kate.
-Hasta luego Sandra.
*****
Aun era muy temprano cuando Sandra sintió que la puerta se abría. Casi no había podido
dormir sintiéndose culpable por haber dado una impresión equivocada de sus sentimientos
a la novia de su amiga, a la vez había traicionado a su novio con su mejor amiga, y
todo por mostrarse cobarde al sincerarse con el amor de su vida.
Se levantó y se puso su bata, se preguntaba quién sería, tal vez Miriam había perdido
el vuelo.
No podía creer lo que estaba viendo, Francis se acercaba a ella con su clásica
vestimenta y su sonrisa de medio lado. La felicidad que sintió la hizo correr sin
pensar a los brazos de su amiga, y de su amor.
-¡Te extrañé tanto!
-¡Y yo a ti pequeña!
Se estrecharon muy fuerte, cada una quería convencerse de que por fin tenía a la otra
entre sus brazos. Se separaron una corta distancia y en ese mirar azul-verde se
transmitieron todo el amor que cada una sentía por la otra, y volvieron a amarse en
silencio.
Sandra pensó que Francis nunca había estado tan cariñosa como ahora y eso le hacía
feliz, muy feliz...
-Qué sucedió? No te esperabamos hasta dentro de unas semanas. Estas bien?
Empezó a palmearla para asegurarse que estaba físicamente en buenas condiciones.
-Calma, estoy bien. Solo que las cosas no nos fueron tan bien, uno de los tripulantes
enfermó gravemente y tuvimos que regresar de nuevo a Manaos. Los otros hombres
decidieron que ya habían visto todo lo que querían ver y decidieron regresar a la
ciudad.
-¡Oh, cuánto lo siento por tu viaje, pero me alegra mucho de que hayas regresado! Y
espero que demores mucho en volver a viajar, ademas recuerda que tus estudios estan por
reiniciarse y prometiste a tu padre no descuidarlos.
-Descuida, estaré aquí por mucho tiempo.
-No sabes como me alegra escucharte decir eso. Ahora jovencita, váyase a dar un baño, y
a cambiarse la ropa mientras le preparo su desayuno. Tenemos mucho que contarnos.
-Si mamá. - Y Francis le sonrió cariñosamente.
Sandra no pudo contenerse ante esa sonrisa que amba tanto y le dió un rápido beso en
los labios. Francis se dijo que si asi iba a ser cada vez que sonriera entonces su
sonrisa estaria a flor de labios.
Cuando Francis regresó del baño, llevaba puesto el buzo rojo de deporte que Sandra le
habia regalado el año pasado. Sandra le tenía preparado su desayuno, conversaron
animadamente sobre las cosas que les habían sucedido en los dos meses que habían estado
separadas. Sandra tuvo cuidado de no comentarle lo de Rafael consideró que aun no era
el tiempo apropiado.
Ese día Sandra aprendió que las cosas del corazón deben decirse en el momento,
posponerlas es llevar a desdicha.
Después de pasar un rato mas juntas, Francis subio a su dormitorio a descansar, se quedó
profundamente dormida. Sandra aprovechó para ir al supermercado y comprar todo lo
necesario para prepararle a su amor su plato preferido, y limpiar la casa, pues, quería
que Francis estuviera feliz de haber regresado a su hogar.
Disfrutaron las dos del almuerzo, Miriam llamó avisando que habia llegado con bien y se
alegró de que Francis hubiera regresado antes de lo previsto. Aconsejó a su amiga
decirle cuanto antes lo de Rafael.
Como tenían por costumbre, cada vez que Francis regresaba de viaje, se sentaron en el
sofá, la morena de los bellos ojos azules le enseñaba todas las fotografías que había
tomado en su viaje. Y narraba la historia de cada una de ellas, Sandra la escuchaba
apoyando su cabeza en su hombro feliz de escuchar nuevamente esa voz tan amada.
El teléfono timbró, y Francis estiró la mano despreocupadamente para contestar.
-Aló.
-Aló?... Por favor, comuníqueme con Sandra.
-Quién le habla?
-Su novio.
-Su qué?
-Su novio, soy Rafael, perdón, con quién estoy hablando?
-Soy Francis, enseguida se la paso.
Sandra se había inquietado al escuchar el cambio en la voz de Francis, ahora se la
escuchaba irritada. Quién sería? Rogó que no fuera Rafael, ni Kate.
Francis dejó el fono en la mesita, recogió sus fotografías, y al levantarse le dijo
secamente a Sandra.
-Es tu novio.
Lo que mas temió se había cumplido.
-Yo... quería decírtelo.
-Atiéndelo, voy a mi habitación.
Sandra cogió el telefono sin aliento, y apenas si prestó atención a lo que le decía su
novio, su mente estaba en la reacción de su amor.
*****
Cuando Sandra entró a la habitación de la bella morena vió que ella arreglaba parte de
su documentación, sabía que estaba molesta, y que solo lo estaba haciendo para tener
algo en que ocuparse pues ella era muy ordenada y nada dejaba para después.
-Tenemos que hablar.
-De qué?... - Francis hablaba sin voltearse - Sandra quiero que entiendas que tu vida
privada es eso, privada, no tienes que contarme tus cosas si no lo deseas.
-Si, lo se, pero yo quisiera.
Esta vez mirándola de frente.
-Sandra, si te has enamorado, bien por ti, disfrútalo, se feliz. Yo estaré feliz con tu
alegría. Somos amigas, buenas amigas, y las amigas se desean lo mejor.
-De verdad no te importa que tenga novio? - Le preguntó tratando de esconder su dolor.
-Claro que me importa, porque eres mi amiga, y será mejor que sea un buen tipo contigo
o me encargaré de que sea alimento para los cocodrilos.
Sandra sonrió débilmente imaginándose esa escena, sabía que Francis era capaz de hacerlo,
desde que se conocían y se habían hecho amigas, Francis se encargó que ningún dolor
fuera demasiado para ella. Francis fue su refugio y su fuerte cuando falleció su querida
madre, la alentaba siempre a seguir cuando sentía que perdía la fuerza en sus
convicciones, cuando se enfermó ella estuvo pendiente de su recuperacion. Fue con ella
con quien Francis celebró su ingreso a la universidad, ese dia se emborracharon y antes
de quedarse dormida Francis la besó en los labios, al dia siguiente ninguna comentó
aquel beso.
Sin saberlo ella que la había protegido de todo lo que le causara dolor, ahora le
estaba causando el mayor sufrimiento posible, mientras estaba en el supermercado habia
recordado la llegada cariñosa de Francis, y había alimentado sus esperanzas, estaba
dispuesta a desafiar al mundo entero si fuera necesario por tener a la mujer que amaba.
Ya no le importaba lo que comentara su familia y sus amigos.
Ahora esa mujer le decía que sería feliz si la veía en los brazos de otra persona.
-Esta noche me ha invitado a salir.
Francis no dijo nada de momento, le dolía mucho todo aquello.
La había extrañado tanto, mas que antes, por eso había tomado la decisión de quedarse
mucho tiempo con ella, y había rechazado guiar a otra expedición. En su último viaje
había encontrado un bello lugar para vivir con Sandra, en sus locas ilusiones se veía a
la rubia aceptando su propuesta y llevándola alli a vivir su amor lejos de la hipócrita
civilizacion que condenaba amores tan puros como lo que ella sentía por su amiga, su
Sandra, asi la llamaba en sus noches de cielo estrellado pensando solo en ella y
deseando que estuviera a su lado disfrutando noches tan bellas como aquellas.
-Bueno, espero que te diviertas. Y ahora discúlpame pero tengo que hacer unas llamadas.
-Si, te entiendo.
La vió abrir la puerta y sintio que se alejaba años luz de su vida.
Ya era la 1:00 am. cuando Francis sintió que un auto se estacionaba frente a la casa.
Se levantó y en la oscuridad espió a Sandra y a su novio, no pudo ver mas cuando se dió
cuenta que el la iba a besar, cerró de golpe la cortina, y se dirigió de nuevo a su
cama .En su mente se revelaba ese beso odioso, ese beso que debió de haber sido para
ella.
Sandra se fue de frente a su cama, quería dormir, no pensar mas, no sentir mas ese dolor
que flagelaba su alma.
*****
En la casa que compartían Kate y Rafael sucedía una discusión.
-¡Qué!... que la besaste? Te atreviste a hacerlo?
-Si, que hay de malo, ¡somos novios! No es la primera vez que la beso.
-Y ya la hiciste tuya?
-Aun no, no quiero ir a las carreras con ella, realmente me interesa.
-¡Cuernos! Desde cuando aca te interesa tanto una mujer?
-Te dije que iba en serio.
-Tu en serio? ¡no me hagas reir! ¡Tu no tomas nada en serio!
-Qué es lo que te sucede Kate? Por qué te molesta que la haya besado?
-¡No me sucede nada y hagan lo que quieran! ¡A mi no me importa!
-Crees que no se lo que sudece contigo? Nos conocemos desde hace mucho tiempo.
-De qué demonios hablas?
-No finjas conmigo, es inútil. Se que te gusta mi novia.
Kate se quedó en silencio, quizas era hora de enfrentarlo, por qué no? Ademas era
Sandra quien debia decidir con quien se quedaba. Ese beso, ese beso le había dado
esperanzas, estaba segura que la bella rubia no era de jugar con los sentimientos.
-Si, me gusta Sandra, me gusta mucho.
-¡Es mi novia!
-Lo se, y tienes que saber algo.
-Qué diablos quires que sepa?
-Sandra... Sandra y yo nos besamos.
El hombre sintió como si lo hubieran golpeado y reaccionó de la misma forma, Kate cayó
pesadamente al piso. Se pasó la mano por los labios, sangraba.
Nunca habían peleado a puño limpio, no uno contra otro. Desde niños cada uno había
protegido al otro, mas ya no eran chiquilines eran adultos que se enfrentaban por el
amor de la misma mujer.
Kate se puso de pie dispuesta a luchar con aquel hombre, ya no con el amigo.
Rafael sentía un inmenso dolor, traicionado por la persona en quien mas confiaba, no lo
sentía tanto por Sandra, pues sabía que el amor podía ser volátil pero aquella persona
con la que el pensó que habia formado un lazo irrompible de amistad y cariño, con la
cual habían llorado juntos la muerte de un ser querido, la ausencia de un padre, con la
cual habia compartido sus sueños de niño y de adolescente, le dolía mucho pensar que
todos esos años vividos no le importó nada en el momento de traicionarlo.
-Prepárate a pelear, Kate. - Dijo secamente, no había emoción alguna en su voz.
Se miraron desafiantes, ambos tenían los puños preparados para el enfrentamiento.
De pronto Rafael bajó las manos.
-Qué sucede niño, te has acobardado?
-No, no soy ningun cobarde, te has dado cuenta que si ahora luchamos perderemos todo el
respeto que aun nos queda? Ya no seremos los mismos, ya no podemos ser los mismos. No se
tu, pero a mi si me importó nuestra amistad, yo si te quise como un hermano, y ese será
el recuerdo que me llevaré de esta casa. Quédate con Sandra si eso es lo que ustedes
quieren - Rafael se disponía a irse cuando se detuvo y sin mirar a la que fue su amiga
le dijo con sentimiento - No soy mala gente sabes, si me hubieras confiado tus
sentimientos aunque me hubiera dolido te hubiera dejado el camino libre, eras mi amiga,
mi hermana, me hubiera comportado como un buen amigo... Adiós Kate.
La mujer estaba totalmente desarmada, nunca esperó esa reacción de su amigo, su amigo?
Creía conocerlo, en realidad nunca se preocupó por conocerlo ni por sus reales
sentimientos, había sido muy egoísta en su relación, solo pensando en ella.
-¡Espera, aun tienes que saber algo muy importante!
-Ya no quiero saber mas nada.
-¡Escucha!
-¡No me toques!
-¡Esta bien, por favor escúchame!
-Crees que podrá haber algo que arregle lo que hiciste? ¡Nada será como antes!
-Yo estaba furiosa porque iba a perder la apuesta sabes que a mi no me gusta perder, si
es preciso hago trampas lo sabes. No medi las consecuencias de mis actos me dejé llevar,
no quería que me dijeras que me habias ganado y te herí... lo siento, lo siento mucho,
perdóname. Y sabes, ella me rechazó. Y ahora doy gracias a Dios de que me rechazara, no
es a mi a quien quiere.
-Y tu la amas?
-No, eso es lo mas estupido de todo esto... por una mujer a la que no amo perdí... a mi
hermano.
-Y si la hubieras amado?
-Cuando uno ama busca el bien de la persona, yo solo pensé en mi, ella no despierta en
mi amor, solo pasión, encaprichamineto, deseo de ganar... Perdóname por pensar solo en
mi.
Rafael no sabia si creerle o no, sería sincera? Si amaba a Sandra estaba renunciando a
ella por él, eso tendría que significar que su amistad le era muy valiosa. Su alegría
era tanta que la abrazó muy fuerte.
-¡Tendrás que cumplir, amiga y casarte!
-Cuando te cases hablaremos. - Miró los ojos lagrimosos de su amigo, ella tampoco pudo
esconder sus emociones - Niño siempre nos hemos respetado nuestras relaciones y asi
continuará siendo, perdóname por ser tan mala perdedora.
-Se bien que en tu vocabulario no existe la palabra perdón, creo que soy la primera
persona a la que se lo has pedido y eso significa mucho para mi... Te quiero Kate.
-Y yo a ti, cabeza de chorlito - y al decirlo sacudió sus cabellos - Y ahora déjate de
tantos abrazos y besos y vámonos a descansar de una buena vez.
Rafael le sonrió y se abrazaron al subir las escaleras.
A solas en su habitación, los sentimientos de la mujer estaban en conflicto, quizas
fuera amor, quizas fuera rabia por no conseguir lo que quería, por que había procedido
de manera contraria a sus deseos, tuvo la posibilidad de quedarse con Sandra? Era
demasiado orgullosa para perder, eso le dijo a su amigo para tranquilizarlo mas sentía
algo fuerte por la menuda mujer, sin embargo, Rafael le había dado una buena lección de
amistad, "ese granuja ya es un hombre". Cuando Rafael se disponía a irse recordó lo que
un dia su buen tío le dijo "Un amor basado en el dolor de alguien querido no es amor,
ni es digno de ser mostrado." Dejaría el tiempo correr, si ella realmente sentía amor
por Sandra y era correspondida. El amor buscaría la manera de manifestarse, y haría las
cosas como debía hacerse. Pero por algo que quizas fuera un simple deseo no causaría
mas sufrimiento a su leal amigo.
En las semanas que siguieron Francis y Sandra apenas si tenían alguna conversación
verbal, Francis buscó refugio de su dolor en sus estudios, y Sandra en Rafael.
Rafael y Kate empezaron a visitar con frecuencia a Sandra, la mujer de cabello castaño
quería probarse a si misma que es lo que sentía por la rubia, fue grande su sorpresa
cuando se dió cuenta que poco a poco fue atrayéndola la personalidad enigmática de
Francis al punto que se olvidó de su obsesión por Sandra, ahora la veía muy inestable e
insegura, seguía siendo muy bella pero ella ya no estaba para aguantar a una niña
insegura que no sabía que queria de la vida. En cambio, Francis demostraba tener mucha
confianza en si misma y era fuerte, tenían muchas cosas en comun. Decidió cambiar su
objetivo.
Sandra no veía con buenos ojos ese acercamiento entre ellas. Kate empezó a llamarla con
frecuencia y la invitaba a sus prácticas de entrenamiento, el cual gustosa aceptaba
Francis pues le ayudaba a descargar toda la tensión de la semana. Kate era muy rápida y
fuerte, no daba tregua, y eso le hacía hervir la sangre de excitación, ademas, no sentía
el temor de lastimarla como lo temía cuando entrenaba con Sandra, aunque la pequeña
rubia no era una rival inferior, era muy inteligente, aunque casi siempre ganaba la
morena.
Rafael estaba feliz pues habia temido que su amistad de años terminara por el amor de
una mujer.
*****
Al abrirse la puerta Francis entró cargando las bolsas de las compras de la semana,
detrás la seguía Sandra con bolsas mas pequeñas, ambas se dirigieron hasta la cocina y
dejaron sobre las mesas las compras.
La luz intermitente del teléfono les avisaba que tenían mensajes. Francis se encargó de
colocar las cosas en sus respectivos lugares, mientras Sandra apretó el boton para
escuchar los recados.
-"Hola chicas,´les aviso que esta noche no cenaré con ustedes, iré a andar por ahí con
un grupo de amigos. Las quiero."
-"Hola,amor, por favor, llámame en cuanto escuches mi mensaje. Te amo."
Sandra miró de reojo a la morena que parecía indiferente a los mensajes que escuchaba,
y continuaba con su labor.
-La carne déjalo fuera, por favor. - Le dijo a la alta mujer.
-Esta bien.
El siguiente mensaje no le gustó para nada a la menuda rubia.
-"Hola Francis, soy Kate, unos amigos me comentaron su deseo de hacer un viaje de
turismo al Amazonas y les hablé de ti, recordé que me habías comentado que dentro de
dos semanas vas a estar libre por varios dias, quizas te anímes a ser nuestra guía.
Piénsalo, llámame, estaré esperando tu llamada. Cariños."
Si Sandra hubiera podido pulverizar con la mirada a la belleza de ojos azules por
prestar atención al mensaje lo hubiera hecho. Desde cuando aquí le mandaba "cariños"
¡qué atevimiento!
-Vas a aceptar? - Preguntó lo mas indiferente que pudo la hermosa rubia mientras cogía
una manzana y la pelaba con un poco mas de presión en el cuchillo que lo utilizado
normalmente.
-Si pelas asi la manzana no te quedará nada para comer.
-Vas a ir? Si, o no? - Dijo en tono molesto.
-Tengo varios dias libres en la facultad, no me vendría mal ganar unos dólares extras.
-Dijiste que te quedarías buen tiempo conmigo. - A Francis le sonó a reproche.
-Cuando te lo dije no sabía que estabas de amores.
-Y eso en que cambia las cosas? Seguimos siendo amigas.
-Eso es cierto, pero tienes que dedicarle tiempo a tu novio.
-No puedo estar con el las 24 horas del dia como si fuera su sombra, cada uno tiene su
propia vida.
-Vaya yo creía que cuando se esta enamorado se desea pasar todo el tiempo posible con
la persona amada.
-Si, eso es lo que yo quiero hacer.
Sandra se calló de inmediato dándose cuenta de sus palabras, habría captado Francis el
verdadero significado de ellas? Por lo que dijo a continuación su amada amiga se dió
cuenta que no habia sido asi.
-Por eso me voy, para darte mas tiempo con él.
-Por qué no dices la verdad?
-La verdad? De qué verdad hablas? - Francis temió que su secreto mas celosamente
guardado saliera a la luz.
-De que te gusta Kate y que no te importa que Mary este enamorada de ella, que sea su
novia, te creí una mejor persona.
-¡No digas tonterías! - Dijo en tono fastidiado.
-¡No son tonterías y sabes no me importa lo que tu hagas con tu vida!
Dejó la manzana en la mesa .
-No te la vas a comer?
-¡Cómetela tu! - Le lanzó con furia la fruta.
El teléfono sonó en ese momento, y Sandra contestó malhumorada.
-Aló, quién es?
-A... aló soy Rafael. Sandra? Ocurre algo?
-Hola Rafael, no todo esta bien, super bien.
Al escuchar el nombre de Rafael, Francis se cruzó de brazos y apoyó su cuerpo a la
refrigeradora atenta a la conversación, y detestando al hombre que hablaba con la mujer
que amaba.
Sandra se dijo que si Francis no estaba enamorada de ella no le importaría que se
mostrara cariñosa con su novio. Mala decisión.
En las cosas del amor si los sentimientos no estan claros es mejor no echar mas leña al
fuego.
-Oh, si amor, me gustaría mañana salir contigo. A qué horas te espero cariño?
Sandra sintió cuando Francis abrió la puerta para irse, si hubiera podido ver las
lágrimas de dolor de la mujer que amaba hubiera mandado al diablo al hombre que hablaba
con ella y hubiera corrido a abrazarla .
Rafael no se explicaba como ella podía cambiar de humor en tan breve tiempo, de haberla
escuchado enojada, enseguida cariñosa, ahora se había despedido fríamente, ningun beso,
ningun te quiero. Lo atribuyó a lo que es comun en todas las mujeres cada mes.
*****
Rafael la llevó a cenar y a bailar, Sandra bebió mas de lo debido, después de esa
discusión con Francis habían discutido en la cena, ella quería saber la razón por la
que la morena estaba distante con ella. Por qué ya no tenían la misma amistad que antes,
ahora parecía que con nada agradaba a su amiga.
Entre tragos y haciéndole caso omiso a su novio Sandra recordó las veces que habían
reído y llorado juntas, hasta sus peleas por cosas que ahora le parecía insignificantes
y como luego Francis se acercaba detrás de ella, y abrazándola le pedía perdón y le
decía cerca de su oído que su amistad era lo mas importante para ella. Ella en esas
ocasiones tan íntimas tenía unas verdaderas ganas de voltearse y besarla y decirle
cuánto la amaba y que no solo queria su amistad.
Juntas asistían a los estrenos de las películas, y daban largos paseos después de cenar
disfrutando mutuamente de su compañía. Ambas daban clases de Kun Fu a un grupo de niños
que el tío de Sandra, que era sacerdote, tenía bajo su protección, disfrutaban de esas
clases y de la risa de los niños. Ahora cada una iba según su tiempo, ya casi nada
compartian. Por qué ese cambio en Francis? Sería que estaba celosa de Rafael? Cuanto
hubiera deseado que esos celos de amiga fuera celos de amor. Que dichosa se hubiera
sentido al saber que la amaba.
Ahora se reprochaba de haber sido cobarde, si hubiera tenido el valor de Mary hubiera
hecho hasta lo imposible por conquistar el corazón de esa mujer.
Rafael la sentía triste y se preguntaba cual sería el motivo de su sufrimiento, se
sentía dolido, acaso habría otra persona en la vida de su amor? Sintió celos, por
primera vez sintió celos o sería su orgullo herido de hombre, sea como sea, la tomó de
una mano y se acercó para que ella pudiera descansar en su hombro.
-Ya no bebas amor. Pediré la cuenta y nos iremos.
-No, esta noche es nuestra noche, disfrutaremos el momento sin pensar en nada mas. -
Mirándolo con sus bello ojos tristes le preguntó.
-Tu me amas?
-Mucho.
-Quiero sentir que me amas.
Rafael comprendió el mensaje, o lo que el quiso comprender.
Continuará...