Summer había estado una semana entera en casa de sus padres. Necesitaba pensar y
aclarar las ideas. Decidió volver a casa, se acercó hasta el contestador que tenía el
piloto rojo encendido de que tenia mensajes, el primero fue de Zell.
"Summer se puede saber donde estas?, nos tienes muy preocupados, llámame cuando
vuelvas."
El segundo era de Sora.
"Summer... por favor contesta al teléfono, necesito hablar contigo... o al menos
dime si estas bien, me tienes muy preocupada."
Summer sintió un pinchazo en su corazón al oír la voz de Sora, de su Sora. Al parecer
no fue el único que le dejó la rubia.
"Te echo de menos... Summer necesito saber de ti, necesito recuperar todo el tiempo
que hemos perdido. Summer... te quiero."
Lágrimas saladas se perdieron en los labios de Summer. Ahora mas que nunca estaba
decidida a estar con Sora. Sin miedo a nada. Salió corriendo del piso para ir al de
Sora. Cuando llegó allí nadie le abrió la puerta. La llamó al móvil pero estaba apagado.
Fue corriendo a la casa de Lis a ver si ella sabia algo, cuando llegó Lis la mandó
pasar y sentarse.
- Lis sabes dónde esta Sora?
- No sabría decirte bien, no me lo a dicho con claridad.
- Qué te dijo?
- Dijo que volvería a su lugar, donde el cielo era mas azul y las nubes mas blancas.
Me dijo que se iba a un lugar del que nunca debió salir.
- Ya se donde esta.
Summer se levantó para irse corriendo, pero Lis la agarró de un brazo impidiéndole
irse.
- Summer cuida de ella, te necesita.
- Lo haré... no dudes que lo haré.
Tras una sonrisa salió de la casa a buscar a la persona que mas quería y que no perdería
nuevamente.
La tristeza que inundaba el corazón de Sora no se podía explicar. El dolor y la presión
que sentía en el la hacia dejar de respirar por instantes.
Cuando se separó de Summer lo pasó muy mal, tuvo una depresión muy grande que la duró
años. El consuelo era que la buscaría cuando tuviera edad suficiente. Por eso aguantó
todo este tiempo.
Tal vez hoy el cielo estaba mas azul que nunca, o al menos eso le parecía a Sora. Su
mirada estaba perdida en el cielo. Por unos instantes había dejado de sentir, de
respirar, de mirar... parpadeó varías veces para aclararse la vista ya que las lágrimas
le impedían ver con claridad. De sus labios salieron palabras, palabras que creía que
nadie escuchaba.
- Otra vez sin ti...
- No, por que ya estoy aquí...
Una voz aniñada sonó a la vez que Sora vió a Tadeo enfrente de ella moviéndose tal y
como había echo el día que Summer le arregló el osito.
Sora se levantó corriendo y miró a la persona que sujetaba el osito. Summer con una gran
sonrisa en sus labios, miró directamente a los ojos humedecidos de Sora.
- Summer... tu.
- Te amo Sora... mas que nada en esta vida.
- Es cierto Sora, esta morena tonta esta coladita por ti - Summer imitó la voz del
muñeco mientras lo movía.
Sora empezó a reírse a la vez que lloraba mas fuerte, la morena se le unió, rieron y
lloraron juntas. Summer se acercó despacio hasta ella y con su mano limpió las lágrimas
de la rubia.
- Podrás perdonarme? - preguntó Summer angustiada.
- Llevo 15 años esperando que me beses, cuánto mas me vas hacer esperar? - preguntó
tímidamente.
Summer empezó a reírse, acortó la distancia que había entre ellas, la rodeó con sus
brazos y se besaron apasionadamente. Entregándose todo lo que no se habían podido
entregar en la vida, todo lo que no habían entregado a nadie. Estaban hambrientas,
comían la una de la otra como si no hubieran probado nunca la carne.
Cuando el aire empezó a faltar en sus pulmones las dos se separaron muy lentamente, sus
respiraciones estaban muy agitadas, pero a Sora no le importó. Chupó y succionó el
labio inferior de Summer. La morena la abrazaba mas contra si.
- Sabía que el primer beso que nos diéramos de verdad sería increíble... pero me
equivoqué, es algo que no se puede describir con una palabra - dijo Sora rozando los
labios de Summer.
- Por lo que veo ya aprendiste a cerrar los ojos cuando te van a besar.
- Alguien me dijo un día que para disfrutarlo de verdad había que cerrarlos... y te
aseguro que no se equivocó...
Las dos rieron y se volvieron a besar por largo rato.
Ambas estaban tumbadas en la hierba, como cuando eran pequeñas, pero la diferencia era
que sus dedos estaban entrelazados y sus corazones ahora estaban mas unidos que nunca.
- Siempre he disfrutado viendo el cielo contigo... pero hoy es distinto.
- En qué? - preguntó la rubia.
- En que ya no veo el cielo, si no que estoy en el - dijo la morena mirando a Sora a
los ojos.
- Eres increíble...
Sora se puso encima de Summer y se acurrucó entre sus brazos.
- Sora.
- Dime.
- Querrías venir a vivir conmigo?
- Querer no quiero... lo deseo - las dos sonrieron.
- Prométeme que jamás volverás a separarte de mi.
- Claro que te lo prometo, jamás volveré a separarme de ti Summer.
- Te quiero pequeña.
Sora sonrió y se acurrucó mas a la morena.
- Yo también te quiero.
Las dos se fundieron en un tierno beso. Después de estar allí largo rato decidieron
volver a casa.
Ya estaban en casa de Summer. Las dos se sentaron en el sofá. Sora se acomodó entre los
brazos de la morena.
- Mmm, estar así es maravilloso - dijo Sora con los ojos cerrados.
- Si que lo es... ha valido la pena esperar.
- Si, Summer... Zell me contó algo que...
- Lo de cuando intenté suicidarme?
- Si... jamás debiste de intentarlo, yo te estuve buscando, como crees que estaría al
saber que ya no podría volver a verte? - sus ojos empezaron a humedecerse.
- Por eso mismo no lo hice, Zell me convenció de ello, y me dio una esperanza, la
esperanza de volverte a encontrar.
- Tendré que darle las gracias a Zell.
De repente la puerta de casa sonó, Summer se levantó de mala gana por que se tenía que
separar de Sora. Abrió la puerta y se encontró a su buen amigo Zell.
- Se puede saber dónde demonios has estado?
- Anda pasa.
Zell enseguida se tiró a los brazos de la morena, Summer sonrió y lo abrazó.
- Siento haberte preocupado enano - dijo la morena acariciándole el pelo.
- Por esta vez te perdono, pero no vuelvas hacerlo.
Sora miraba la escena encantada. Sabía lo importante que Summer era para Zell. Tras una
sonrisa los dos se reunieron con Sora que también estaba sonriendo.
- Bueno, y qué te cuentas? - pregunto la morena.
- Pues venía por que había un aviso.
- Pero hoy es mi día libre - se quejó la morena.
- Lo se, pero es un caso complicado y necesitan a la mejor.
Summer se lo pensó. Unos brazos rodearon su cintura por detrás, la morena miró y vió a
una sonriente Sora.
- Esa eres tu - dijo mirándola fijamente a los ojos.
Summer comenzó a reírse, rodeo a la rubia con sus brazos y la dió un suave beso en los
labios, una vez se separaron Summer volvió a mirar a Zell.
- Y de qué se trata?
- Un experto motorista a robado en una tienda, nadie es capaz de cogerle, le hemos
puesto trampas, le hemos bloqueado el paso pero siempre encuentra por donde escapar.
Tendrás que dispararle desde y helicóptero, con el PSG1-T.
- Desde un helicóptero?, va a ser muy difícil.
- Lo se, pero eso te lo pido a ti.
- Esta bien, ahora iré.
- Muy bien, yo me voy adelantando.
Zell se despidió de la dos y se fue. Summer entró en la habitación y se puso su traje
de francotiradora. Revisó si su rifle estaba bien, una vez que lo tenía todo se disponía
a irse.
- Bueno, voy a ir ya.
- Ten mucho cuidado - la cara de Sora era de angustia.
- Claro.
Summer atrajo a la rubia hacia si y la besó profundamente, aun rozándose los labios
Summer la dijo.
- Te quiero, volveré lo antes posible.
- Te estaré esperando, yo también te quiero cariño.
Tras una sonrisa Summer salió de la casa. Sora encendió la televisión para ver si decían
algo, y justo encendió el canal en el que estaban mostrando toda la persecución.
Summer ya estaba en el helicóptero, la había enganchado un arnés a la cintura para
mayor seguridad. Ya tenía el arma preparada y su objetivo a la vista. Le resultaba muy
difícil apuntar ya que el helicóptero se movía demasiado, aparte de que el motorista se
escondía detrás de los camiones y coches que encontraba a su paso. Summer empezó a
comunicarse con Zell por el CODEC.
- Zell, la cosa se esta complicando, no tengo equilibrio.
- Summer tienes que intentarlo, se que es difícil, pero tu puedes hacerlo.
- Si se oculta detrás de los coches y los camiones no podré verle.
- Y qué quieres que haga?
- Necesito que cortéis el trafico, se que no podréis cortarlo todo, pero al menos los
camiones.
- Haré lo que pueda!
Zell se fue hacer lo que su amiga le pidió. Summer estaba intentando encontrar algo de
equilibrio. A travez de la mirilla telescópica podía ver la espalda del motorista. Para
tener mejor punto de apoyo se tumbó en el suelo del helicóptero, siguió apuntándolo
hasta tenerlo seguro.
Sora estaban sentada delante del televisor viendo toda la persecución. En un momento
enfocaron a Summer, que aun que no se la veía bien, se podía distinguir quien era. Sora
estaba preocupada por que veía que el helicóptero se movía demasiado, y la cara de
desesperación de Summer lo decía todo. Veía a la morena muy alterada, parecía que le
estaba dando instrucciones al piloto.
Sammer estaba empezando a enfadarse por que no conseguía encontrar el punto justo.
- Acércate más! - le gritó al piloto - necesito que te pongas detrás de el, no encima!.
Summer se puso de puntillas ya que tumbada no conseguía verlo bien. El helicóptero
volaba demasiado bajo. Cada vez que se acercaban a una señal indicativa tenían que
elevarse para no darse contra ella. Tras seguirlo un poco mas Summer encontró por fin
la visión perfecta, el piloto la iba diciendo que cada vez estaban mas cerca de una de
esas señales.
- Tenemos que elevarnos o no estrellaremos!
- Aun no!, espera! - dijo la morena.
Summer empezó una cuenta atrás, sabía que dentro de diez segundos el motorista se
pondría justo donde ella quería.
- Vamos... 10, 9, 8, 7, 6...
- Si no nos elevamos ya nos estrellaremos!
- Te he dicho que esperes maldita sea! - dijo la morena enfadándose - 5, 4, 3, 2, 1, 0!
Summer disparó dando en el blanco, le clavó el dardo al motorista en el cuello. Antes
de que pudiera recuperar su postura normal el helicóptero hizo un brusco movimiento
hacia la izquierda, justo donde estaba Summer. La morena no pudo agarrarse a ninguna
lado y cayó del helicóptero. Gracias al arnés que llevaba se quedó sujeta, pero no
estaba a salvo. Iba colgando del helicóptero y conseguir escalar hasta arriba era
demasiado difícil.
Las cámaras grabaron justo como Summer caía del helicóptero, después se corto la emisión.
Y la chica de informativos salió hablando.
- Al parecer la francotiradora consiguió dar a su objetivo pero ahora esta pagando las
consecuencias al arriesgarse tanto. Nos informan que ha quedado colgada por un arnés que
lleva, eso ha evitado la caída pero nos dicen que aun no ha pasado el peligro ya que no
puede subirse nuevamente al helicóptero. Me comunican que ya volvemos a tener la
trasmisión de lo que esta pasando ahora mismo.
Enseguida volvieron a poner las imágenes. Se veía como Summer estaba colgada del
helicóptero y intentaba escalar para subir, pero no era capaz. Sora no aguantó mas y
cogió rápido el teléfono para llamar a Zell.
- Zell, qué pasa con Summer? - preguntó desesperada.
- Tranquilízate Sora, estamos haciendo lo que podemos para ayudarla, el helicóptero va
a dejarla en tierra en cuanto encuentre un sitio donde pueda aterrizar.
- Zell por favor!, no dejes que le pase nada.
- No lo haré, estate tranquila, todo saldrá bien.
- Esta bien... gracias.
- Cuando la tenga aquí conmigo la llevaré a casa.
- Dime dónde estas, quiero estar allí cuando vuelva.
- Esta bien, ven al parque del centro, me han dicho que aterrizaran allí.
- Esta bien, ahora iré.
Sora colgó el teléfono y salió disparada para ya. En los informativos seguían informando
de lo que pasaba. El motorista al notar que se estaba quedando dormido frenó y
enseguida le cogieron las patrullas que lo estaban siguiendo.
El helicóptero fue a aterrizar justo donde quedaron. Descendió lo suficiente para que
Summer tocara suelo con los pies. Una vez estaba segura corto el arnés. El helicóptero
se volvió a elevar y se fue. La morena enseguida vio a su amigo Zell que venia corriendo
hacia ella.
- Vaya susto nos has dado morena!
- Lo siento, no pude sujetarme a ningún lado, por suerte llevaba el arnés.
- Si, menos mal. Sora me llamó.
- Qué te dijo?
- Estaba llorando desesperada por que vio todo lo que estaba pasando.
- Mierda... voy a llamarla.
- No hace falta, mira...
Su amigo le indicó donde estaba Sora, acababa de llegar y buscaban con la mirada
desesperadamente a la morena. Cuando por fin sus ojos se encontraron Sora echó a correr
hacia donde estaba Summer.
- Summer!!!!
La rubia se enganchó del cuello de la morena. Summer la abrazó fuerte por la cintura y
trató de calmarla. La rubia estaba llorando, pero estaba mas aliviada al saber que la
morena ya estaba a salvo. Se separó lo suficiente de ella como para besarla llena de
amor, Summer la respondió con el mismo sentimiento.
- Dios... Summer, pensé que...
- Ssshhh, tranquila, ya ha pasado todo.
- Te quiero... te quiero muchísimo.
- Y yo a ti pequeña - Summer la volvió a besar.
- Después de esto... no puedes tomarte unas vacaciones?
La morena comenzó a reírse, la abrazó mas fuerte y le dió un beso en la cabeza. El
capitán se acercó hasta la morena.
- Summer haz hecho un buen trabajo.
- Gracias señor, me gustaría pedirle algo.
- Dime.
- Quiero vacaciones.
- Hace tiempo que no las tienes, asi que... no hay problema.
- Gracias.
- Bien, tengo que irme, que disfrutes de tus vacaciones Summer. Dijo sonriente el
capitán.
- Hasta pronto señor.
Summer se giró para donde estaba Sora y la abrazó.
- Ahora tengo todo el tiempo para ti.
- Todo todo?
- Todo.
- Incluído el de esta noche?. Pregunto tímida la rubia.
- Jajaja, no solo ésta, si no todas las noches de nuestras vidas.
Se besaron apasionadamente y después se abrazaron.
- Ejem... chicas, os llevo a casa? - preguntó Zell.
- Si, Sora y yo tenemos algo pendiente - dijo con sonrisa juguetona.
- No me lo digas por favor...
Las dos comenzaron a reír a la vez que seguían a Zell hasta el coche.
Ya estaban en casa. Ya habían cenado y se habían duchado, estaban tumbadas en la cama
haciendo planes de la que sería su nueva vida.
- Ahora que tengo vacaciones las podemos aprovechar para hacer el traslado.
- Es verdad, aun no hemos empezado.
- Aun tenemos tiempo - dijo abrazando a la rubia.
- Todo el del mundo - Sora besó el cuello de la morena - ya tienes alguna idea para
aprovechar estas vacaciones?
- Claro que si!, voy a amarte cada día y cada noche, que te parece mi plan?
- Un plan estupendo, y que tal si lo llevamos acabo - dijo juguetona la rubia.
- Mmm, no se, no se.
- No sabes? - preguntó sorprendida.
- Es que Tadeo nos esta mirando - dijo con timidez.
Sora miró hacia atrás al muñeco que estaba apoyado en la mesita, después volvió a mirar
a la morena.
- Mejor que nos mire.
- Por qué?
- Porque si vas a amarme día y noche tendrá que acostumbrarse... no crees?
- Supongo que si...
Summer enseguida se puso encima de la rubia y comenzó a besarla con pasión. Las caricias
y los besos dieron paso a los cuerpos desnudos y unidos, y esos cuerpos se abandonaron
en el mas maravilloso placer que hayan experimentado jamás. Summer y Sora siguieron
amándose durante horas. Cuando sus cuerpos no dieron mas de si, se abrazaron en el mas
completo sentido de la palabra y se susurraron durante el resto de la noche cuanto se
amaban.
Fin
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Espero que disfrutéis del ff tanto como yo lo he hecho escribiéndolo. Os lo dedico a
todos los que empleáis vuestro tiempo en leerlo y a aquellos que crean verdaderamente
en el amor... como lo hago yo.