RENUNCIAS: Los personajes de Xena y Gabrielle pertenecen a Universal/MCA-Renaissance Pictures, el resto de los personajes, son producto de mi descabellada imaginación, cualquier critica o queja a royedini@hotmail.com
SUBTEXTO: pues un poco, como para no aburrirnos :oP


MAS ALLÁ DE LOS SUEÑOS

Romy

¿Qué piensas?, me digo aferrándome con fuerza a mis rodillas. Otra vez, heme aquí, con la mirada perdida en mis recuerdos...

Una luna llena iluminaba esa noche, y ella sentada en el techo de su casa tratando de dibujar su rostro en la luna.

DIANA!!! - un grito fue todo lo que basto para derribar sus ilusiones.
Ya voy!, maldita sea que no pueden desaparecer todos de una maldita vez!

Unas piernas bajaron, decorando la escalera de piedra negra. ¿Qué pasa?, interrogó Diana a su hermano, -Teléfono - respondió; y de pronto fue aumentando la velocidad hasta llegar a el.

Diana: ¿ALÓ?
"HOLA Diana" - Diana trataba de excavar en lo mas profundo de su mente ¿quién era?, por mas que lo intentaba no lograba recordar.
"Disculpa, quién eres?" - preguntó.
"Eso depende" - esta respuesta de su interlocutor realmente la desconcertó, - "Depende, depende ¿de qué?, ¿QUIÉN TE DIO MI NÚMERO?"
"Eso, luego lo sabrás, si te interesa, te veo el viernes a las 6 pm. frente al parque."

Lo siguiente que escuchó fue solo un sonido seco del teléfono colgando en un oído.-
Dana pensó... ¿Pero quién rayos...?, va, siempre hay cada bicho raro.

La luna yacía bajo las nubes de la noche, y no podía mas que dejar de recordar. Ya no había mas rostros, mas estrellas, ni luna que mirar.

Un par de horas mas tarde Diana se encontraba entre sueños....

En la sala de su casa solo se podía oír murmullos de los invitados y gente entrando y saliendo de la cocina, la cual estaba separada de la sala por una puerta vaivén.
Entró a la cocina para saludar a su mejor amiga, y luego se fue a la sala, se sentó junto a ella. Pelo oscuro, piel morena, pero su nombre, su nombre, no lo podía recordar.
"¿Cómo estas? - preguntó Diana. -bien - respondió. Diana la miró fijamente perdiéndose en el azul de sus ojos y en sus labios, esos labios, se acercó tanto que ya no podía echarse atrás, pero el miedo la detuvo, se alejó.

La mujer mas alta de piel morena se acercó a su oído, casi susurrándole -DEJA VU - qué era eso, se preguntó Diana, -Deja vu - otra vez le susurraron.

Aún en sueños no te miento, aun en sueños te encuentro, penetrando mi alma, robándome el corazón, envolviste mis sueños, desnudaste mi alma.
Y ahora dime: ¿quién me devolverá la razón?
Sin alma sin sueños, sin tu voz diciendo te quiero.


RING!!!!!!!!!
Diana recogió todas sus fuerzas para poder matar el despertador, hasta que logró callarlo.
Diana: Hay dios, no maldito lunes!. - Tratando de aclarar su mente lo recordar -¿quién era?, el sueño era tan real. Bueno que mas da a trabajar.
Se dio un baño, se vistió, bajó rápidamente las escaleras tratando de esquivar a su mascota, que siempre interrumpía su camino. Un vaso de jugo y eso fue todo, directo a la oficina.

8 pm. en punto como siempre. - Hola Louise.
Louise: Hola Diana.
Diana: Cuéntame que tenemos hoy.
Louise: Un par de casos eso es todo.
Diana: Eso es lo que me gusta de los lunes al menos no hay mucho trabajo, bueno estoy en la oficina cualquier llamada me la pasas allá.

Entró a su oficina, alfombrada con rojo y un mobiliario tapizado con cuero negro. Le encantaba recostarse en el sillón. De pronto su mente la condujo de nuevo a esos sueños. DEJA VU - se repetía una y otra vez.

Decidió poner a trabajar su mente y no sus sueños. El intercomunicador comenzó a sonar y Diana apretó el botón.
Diana: Dime Louise.
Louise: Diana tienes una llamada.
Diana: ¿Quién es?
Louise: La Sra. Bulnes.
Diana: Ok, pásamela. ¿Cómo esta?
Sra. B: Bien, llamaba para agradecerle por tomar mi caso.
Diana: No se preocupe, total para eso estamos.
Sra. B: Este fin de semana daré una fiesta por haber ganado el caso, me gustaría que asistiera.
Diana: Me encantaría, ¿a qué hora tengo que estar ahí?
Sra. B: A las 10 pm., hasta entonces.
Diana: Nos vemos.
De vuelta al intercomunicador volvió a apretar el botón.
Diana: Louise cancela todas las citas del viernes.

Terminada la jornada Diana cogió su pequeño auto negro, rumbo a su casa, colocó un CD de Presuntos implicados "Fragilidad", acompañándola mientras llegaba a casa.
Abrió un poco la luna del auto, para sentir el viento en su rostro, quería correr, quería seguir viajando sin rumbo.
Un suspiro - ¿Cuándo dejaré de volar? - pensó.


VIERNES

RING!!!!!!!!!
Diana: Al fin una semana menos.
Dicho esto la puerta de su habitación se abrió de golpe.
Mario: Lista para mudarte hermanita.
Diana: Oh, si, enseguida me levanto.
Mario: Bueno me avisas para ayudarte.

Un rápido desayuno y todo estaba listo, cuando el móvil comenzó a sonar.
Diana: ¿Aló?
Katia: qué tal! Felicitaciones por el depa.
Diana: Gracias, cuando te das una vuelta por acá?
Katia: ¿Tu dime, cuándo, y yo te caigo?
Diana: Ok, que tal, hoy de paso que me cuentas que tal te fue con Erick.
Katia: En la noche entonces, a eso de las 7 pm.
Diana: Ok, nos vemos amiga.

8 pm.
Diana estaba dando vueltas de un lado para otro, era un defecto de ella, tener impaciencia y un defecto de Katia su impuntualidad. Hasta que el sonido de la puerta acabó con su impaciencia.
Katia: Siento llegar tarde - acompañada de una enorme sonrisa.
Diana: Ya, lo tuyo es genético!, olvídalo, pasa.
Katia: Umm, que es eso - moviendo la nariz de un lado a otro - Pizza!!!!!
Diana: Y que mas querías eso y un video XXX.
Katia: Ja,ja,ja.
Diana: No mentira, bueno te quería contar un sueño que tuve...
Katia, tenía esa expresión de analizar cada palabra que le iba contando.
Diana: Y?
Katia: Extraño, pero todo puede pasar ¿no?
Diana: Si, pero bueno, parecía real, lo que me llamó la atención fue lo de su número telefónico.
Katia: Y no lo buscaste?
Diana: No, es solo un sueño, además le faltaba un digito, tal vez solo fue eso, un sueño. ¿Y qué hay de ti?, que tal tu fin de semana.
Katia: Bueno, mas o menos, para variar.
Diana: ¿Problemas con Erick?
Katia: Bueno si, a veces me pregunto que hago con él.
Diana: Deberías preguntártelo antes, pero ya, si no van entonces termina.
Katia: No es tan fácil.
Diana: Nunca lo es, pero siempre recuerda las personas que te quieren lo primero que hacen es pensar en ti y lo último en uno mismo.
Katia: Si tienes razón, pero...
Diana: Pero nada, bueno te quedas un rato mas, en verdad tengo un video triple x para combinar con la pizza.
Katia: Ja,ja, quisiera pero no, tengo que llegar a casa si no, me matan.
Diana: Bueno, hablamos.
Katia: Chau cuídate, y suerte en la fiesta.
Diana: Gracias.


VIERNES EN LA NOCHE

"Perfume que llena, aquella noche que no olvida, quien robó mi vida, con veneno hiriente, sintiéndome tan sola, ahora sin ti, ya presente."

En la fiesta apareció ella con un hermoso traje azul marino, se perdió entre los invitados, y la vio, sus ojos claros y su pelo negro azabache la hipnotizaron se acercó a ella, sin ver a los demás, siguió directo lentamente.
Y de pronto alguien la tomó del brazo, volteó...
Diana!!

Diana: ¿Cómo esta Sra. Bulnes?
Sra. B: Bien, gracias por venir, deja que te presente a mis amigos.
La llevo casi en contra de su voluntad hacia una muchedumbre de caras desconocidas. Minutos mas tarde, cuando pudo librarse de los amigos de la anfitriona, ella había desaparecido...

Ya no esta!, ¿se habrá ido?, pensó Diana.
Cogió un par de tragos, y se dedicó a ver el panorama y conversar un poco.

Diana: Disculpe, ¿dónde queda el baño?
Sr. Bulnes: Sigue el corredor y ve hacia la izquierda.
Diana: Gracias.

Así, lo hizo entró al baño, decorado con finas lozas blancas y con espejos alrededor de los lavatorios. Se acercó al lavatorio para refrescarse un poco, y unas manos la tomaron por los hombros.
Ella giró lentamente y sus ojos se estrellaron con los de la mujer que tenía al frente, se quedó ahí paralizada , recorriendo el vestido de aquella joven.
- ¿Por qué no viniste? ¿Te llamé recuerdas?
Dijo la mujer frente a ella.
Diana: Si, ¿eras tu?
- Bueno ahora lo sabes.
Diana: ¿Estas aquí de vacaciones?
Flor: Por trabajo, y de paso por ti.
Diana: Por mi?
Flor: Sip, pero vamos, tenemos mucho de que hablar.
Diana: ¿Por qué no me escribiste después que me fui? ¿Y cómo me encontraste?
Flor: Para lo primero tenía mis razones, y lo segundo, bueno ya te contaré.

Se adentraron en la casa, llegando a un jardín, que alojaba a una piscina.

Flor: Sentémonos - dijo señalando una banca.
Diana: Prefiero caminar.
Flor: Bien. Sabes, antes de que viniera para acá pensé en decirte muchas cosa, mm, sobre como me sentía, traté de escribírtelo miles de veces, pero fue inútil, trataba de decirte mis sentimientos en un trozo de papel, pero no pude, te mandé indirectas, pero tu no entendías, y al final simplemente te fuiste.

Diana: ¿Y qué era lo que querías decirme?
Flor se quedó ahí para enfrente de Diana...

Y la luna observaba, las dos figuras iluminando el instante, el viento silbó en su oído, muy suavemente... Te Amo.

Flor tomó su rostro en sus manos y Diana solo se dejó llevar...
Flor: Yo quería decirte, que TE... - sus labios se rozaron lentamente, y las palabras fueron calladas por el viento.

Esa noche, pensé en ti, esa noche pensé, en mi, y ahora en que pienso, si no estas tu, si no soy yo, solo es ella en mi corazón.


Una extraña música sonaba en la habitación de Katia...
Katia: ¿Dónde rayos esta? - su mano se extendía para tratar de alcanzar su móvil que no dejaba de sonar.
Katia: Por Dios Diana son las 6 am.
Diana: Discúlpame pero tenia que hablar contigo.
Katia: ¿SUCEDE ALGO?
Diana: Si, te acuerdas de Flor.
Katia: Si, la viste.
Diana: Sip, en la fiesta, pero mejor aún, me besó.
Katia: Aguanta, que ella ¿qué?
Diana: Me besó, yo nunca, bueno tu sabes que me gustaba pero yo nunca...
Katia: Si, si para, que te entiendo, pero que es lo que sientes.
Diana: Pues no estoy segura, bueno, me gustó eso no lo dudo, pero...
Katia: Pero qué.
Diana: No se, es algo que aun siento que me falta.
Katia: Mmm, ¿estas con ella?
Diana: Supongo, hoy pasara por mi casa, quiero que vengas para que la conozcas.
Katia: Esta bien, pero ten cuidado, si.
Diana: Tu cuando no cuidándome.
Katia: Oye, para que están las amigas, entonces nos vemos.
Diana: Ok., te veo a las 6 pm.
Katia: Ok., nos vemos.


4 pm.

Ring!!!!
Katia: Hola Diana ¿qué cuentas?
Diana: No me logro comunicar con ella, ¿pero vienes igual no?
Katia: Claro salgo para allá ahora.

Un par de horas mas tarde el timbre avisó a Diana que su amiga acababa de llegar.

Katia: Que fue, por que no vino.
Diana: No lo se a veces hace eso desaparece se esfuma de la nada.
Katia: Mm, no me parece.
Diana: Ja, ja palabras conocidas.
Katia: Sip... ja, ja.
Diana: Oye quieres algo de tomar, algo dulce de tomar.
Katia: Ah, eso si.
Diana: Que tal un vino.
Katia: Claro.
Se sentaron juntas en la sala, riendo y recordando.

Otra vez me hizo soñar, añorando un poco mas de amor.
Añorando ser lo que no soy...



10 pm.

Katia miró su reloj, y marcó rápidamente el móvil.
Katia: Mm, ya me tengo que ir.
Diana: Bueno, gracias por venir amiga.
Katia: Para eso están las amigas, oye trata de alejarte de esa chica, ¿si?
Diana: Si, lo haré, realmente me esta estresando.


2 semanas después.
Lunes.


Diana semi dormida se aproxima a su oficina.
Louise: Buenos días Diana.
Diana: Hola Louise, me traes un café por favor, casi no logro mantenerme en pie.
Louise: En seguida, a propósito, llegaron los currículumn para la secretaria que mando pedir.
Diana: Excelente, ¿a qué hora vienen?
Louise: Bueno fueron citadas para la tarde, pero hay una que acaba de llegar.
Diana: Bueno hazla pasar, ¿cómo se llama?
Louise: Leena.
Diana: Extraño, bueno.

Buscó el currículumn que deseaba examinar.

Diana: Hermosos ojos azules - pensó, sin levantar el rostro del papel.
Toc, toc.
Diana: Pasa, toma asiento por favor, he estado revisando tu currículumn (mas bien tus ojos) y tienes buenas referencias.
Levantó la vista del papel y sus ojos se posaron en ella...

Nunca vi ser mas hermoso, mas puro, iluminaste mi rostro, mi día y poco a poco te apoderaste de mi vida.

Leena: Gracias - un silencio se apoderó de la habitación después de eso.

Un sonido la saco de su sueño a la realidad.

RINGGGGGGG!!!!!

Diana: Disculpame, ¿aló?
Flor: Hola.
Diana: - ¿Por qué a mi? - ¿hola discúlpame estoy ocupada ahora?
Flor: Si seguro que si, bueno si no quieres hablar...
Diana: No, chau.
Con eso le colgó el teléfono tras un suspiro de alivio que no pasó desapercibido por Leena.
Diana: Disculpa qué me decías.
Leena: Usted estaba leyendo mi currículumn
Diana: A si es cierto, pero cuéntame algo de ti Leena.
Leena: Bueno ¿qué desea saber?
Diana: Por qué quieres trabajar para esta compañía por ejemplo.
Leena: Vi el anuncio y me interesó trabajar para su compañía.

Louise entró a la oficina interrumpiendo la entrevista.
Louise: Disculpa pero tienes una reunión en un par de minutos.

Rayos!! - dijo Diana por lo bajo.
Diana: Bien, gracias, te estaré, digo estaremos llamando.
Leena asintió con una sonrisa en el rostro, antes de dejar la oficina.

Diana: Ufff!, creo que esta comenzando ha hacer mas calor por acá.

Esa noche no pudo dejar de pensar en ella, así que la llamó:
Leena: Aló!!!!!
Diana: Cómo esta le habla Diana, me gustaría, si es que no tiene nada que hacer esa noche, emm.
Leena: Claro, nos vemos a las 10:30 en el Café Mary.
Diana: Bien, no vemos allá.


Café Mary

Diana llegó antes de la hora como siempre, sus dedos jugaban con el mantel de la mesa, tratando de calmar su nerviosismo, - qué le iba a decir, de qué iba a hablar, no lo sabía, pero por alguna razón estar cerca ella le producía un gusto muy familiar.

De pronto la puerta frente a Diana se abrió dejando que el viento tibio de la noche de verano acariciara su pelo negro azabache, dándole un aire sensual, que hacía juego con esos profundos ojos azules, que no podía dejar de mirar.

Leena: Hola Diana!
Diana se quedó sin habla por un momento al verla con un vestido azul muy familiar para ella.
Diana: Hola, quieres servirte algo, primero.
Leena: Claro.
Diana agitó la mano para llamar a la mesera.
Mesera: ¿Qué desean servirse?
Leena: Café solo por favor.
Diana: Un Capuchino por favor.
Mesera: En seguida se los traigo.

Lenna miró a Diana fijamente, no sabia por qué la había invitado, bueno aunque ella prácticamente se autoinvito, pero el hecho era que estaban ahí las dos solas.
Diana se comenzó a incomodarse a tal punto que sus manos empezaron a sudar. -piensa en algo y rápido, antes de que te derritas por completo- se dijo.

Diana: Siempre tomas el café solo.
Lenna: Si me gusta despertar todos mis sentidos - dijo, agregando una mirada pícara a ello.

Diana solo se limitó a esbozar una tímida sonrisa, tratando de mirar a otro lado para evitar que Leena se diera cuenta de su nerviosismo.
La mesera se acercó colocando los pedidos correspondientes sobre la mesa.

Diana: ¿Te estarás preguntando por qué te llamé verdad?
Lenna: Algo, al menos espero estar dentro de tus elegidas - dijo arqueando una ceja.
Diana tenía la mandíbula a punto de llegar al piso, y lo único que pudo pronunciar fue un - AH!
Lenna: Para el trabajo de la compañía - concluyó.
Diana: Claro, claro - dijo, algo aliviada.
Lenna no pudo evitar reír por lo bajo al ver como se asomaba el rubor en las mejillas de Diana.
Diana: ¿Puedo hacerte una pregunta?
Lenna: Claro dime.
Diana: Tienes un nombre extraño, ¿significa algo?
Lenna: Luna.

Llena y menguante de mil recuerdos pasados, te ocultas en mis días para aparecerte en mis noches de recuerdos, de sueños, de amantes perdidos.
Eclipsaste mis penas, llenándolo de Noches llenas de ti.


Diana: Interesante, ¿y por qué?
Lenna: Te gustan los interrogatorio ¿verdad?
Diana: Pues si, hago muchas preguntas, era simple curiosidad, lo siento.
Lenna: Ja, no esta bien, es por que la Luna es siempre cambiante.
Diana: Mm, pero sigue siendo la misma, Luna solo cambia de apariencia.
Lenna: ¿Siempre andas analizando todo?
Diana: Casi siempre - tomó un sorbo de café - la razón por la que te llamé es por que ese día no pude terminar la entrevista y quería platicar contigo. Dijiste que te interesaste en la compañía, ¿por qué?

La verdad es que vi tu linda cara en la foto del aviso, no, no puedo decir eso. - entonces recordó donde la había visto antes - te vi en la fiesta de la Sra. Bulnes, y ella me dio muy buenas referencias de la compañía.

Entonces Diana recordó el vestido azul, y sus lindos ojos - claro con razón me parecía familiar - pero había algo mas...

Diana: ¿Tu estuviste allí? Con un vestido azul ¿verdad?
Lenna: Si, ¿me viste?
Diana: No podía dejar de verlo - de pronto se dio cuenta de lo que dijo y decidió cambiar de tema, al notar como Lenna arqueaba las cejas de una manera muy peculiar.

Diana: Estaba pensando en fusionarme con la compañía para la que trabajaste anteriormente.
Lenna solo estaba concentrada en Diana, y tan relajada que estiró los pies bajo la mesa, rozando la pierna de Diana quien se estremeció al sentir el contacto.

Lenna: Las fusiones siempre son interesantes, ¿quieres hacerlo? - manteniendo aun en movimiento sus pies contra las de Diana.

A Diana se le paró la respiración de pronto, y pensó en que tomar un buen sorbo de café en este momento sería lo indicado, así que giró la taza sin darse cuenta de que estaba vertiendo el contenido en su blusa blanca y no en su boca.

Auch. - dijo luego de sentir el líquido caliente sobre ella.
Diana: Rayos!, disculpa, soy una tonta.
Lenna: No, mmm, mira mi casa queda cerca, vamos, allá te puedes cambiar y lavar.
Lenna la vio algo pensativa y dijo. - venga que si no vas a pescar un resfriado.
Diana asintió y la siguió hasta un auto rojo convertible estacionado a unos metros del café.


En La casa de Lenna.

Lenna: Pasa. - dijo Lenna, luego de introducir la llave en la cerradura de la puerta de su departamento.
Diana: Tienes un bonito depa.
Lenna: Se hace lo que se pueda, ponte cómoda. - dijo señalando un sofá amplio color ocre.
Lenna colocó las llaves sobre la mesita de vidrio que estaba en frente del sofá separándola de la TV.

Diana se acomodó en el sofá viendo como Lenna se alejaba.
Mientras Lenna entraba a su habitación sacando una blusa blanca algo transparente que maliciosamente había elegido.

Lenna: Toma te quedará un poco grande pero creo que estarás más cómoda - dijo alcanzándole la blusa.

Diana: Gracias, donde me puedo cambiar.
Lenna le señaló el baño.

Lenna, sacó el whisky y bebió un poco, antes de acercarse a la sala para prender la TV. tratando de distraerse un poco, sintió unos pasos y volteó sin poder evitar dejar la boca abierta al ver la piel de Diana que casi se podía traslucir a través de la blusa.

Diana: Estas bien.
Lenna: Sip, este quieres algo de tomar.
Diana: Tienes vodka.
Lenna: Claro - se levantó y le sirvió el trago - con hielo o agua.
Diana: Hielo por favor.
Lenna: Toma - dijo al mismo tiempo que se sentaba junto a ella en el sofá.
Diana llevo el líquido hasta su garganta absorbiendo todo lo que podía en un trago pues sabia que lo iba a necesitar.
Lenna: No prefieres un whisky - dijo girándose al frente de ella.
Diana: No, no me gusta.
Lenna: ¿Lo has probado?
Diana: Nop.
Lenna: Cómo puedes decidir si te gusta o no - hizo una pausa mirándola fijamente clavando ese azul en sus ojos como solo ella sabe hacerlo - si no lo pruebas.
¿Quieres probar? - dijo acercándose un poco mas colocando la mano derecha en la pierna de Diana.
Apenas sintió la mano de Lenna miles de imágenes recorrieron su mente, una guerrera vestida de cuero negro con armadura peleando junto a ella, pero era ella con un atuendo muy diferente, retrocedió instintivamente, pero no pudo apartarse de su mirada sintiendo un calor que estaba a punto hacerla estallar desde adentro.

Lenna se acercó aun más colocando su cara tan cerca que podía sentirse sus respiraciones ¿quieres probarlo? - repitió en tono más bajo y subió su mano un poco mas. En ese momento más imágenes recorrieron la mente de Diana era ella, en una cruz junto con Lenna, llevaban trapos en vez de ropa, ella volteó y pronunció un nombre "Xena te amo". Sintió un fuerte dolor de cabeza, y cayó al suelo.

Lenna: ¿Estas bien?, yo lo siento no quise...
Diana: Disculpa es solo que no me siento bien, debo irme.
Diana cogió sus cosas y se fue rápidamente del departamento de Lenna, tenía que ordenar sus ideas.

Que estúpida, la presioné demasiado, rayos adiós trabajo y adiós a mi oportunidad de acercarme a ella, a la mujer de mis sueños - se dijo Lenna así misma.

De vuelta a casa

Diana cerró al puerta de su departamento apoyándose en ella, cerró los ojos y trató de ordenar sus ideas, no podía.

Eran las 12 pm. dudo pero decidió que debía llamarla.
Aló!!! - una voz entre dormida y despierta le contesto.
Diana: Katia disculpa soy yo otra vez.
Katia: Diana eres tu.
Diana: Sip
Katia: ¿¿Estas bien?
Diana: Mas o menos, te acuerdas de la mujer de mis sueños... creo que la encontré, mas bien es mi nueva secretaria.
Katia: Bueno y qué fue de Flor.
Diana: Ella, bueno, ya fue.
Katia: Y qué pasó con... - Lenna interrumpió Diana - ah, con Lenna.
Diana: Es extraño, no solo me atrae, siento que la conozco, además me vinieron recuerdos, como del pasado.
Katia: Deja vu.
Diana: Ya no empieces.
Katia: Ja solo anda con cuidado.
Diana: Lo intentaré pero con ella es difícil, bueno te dejo descansar.
Katia: Chau y descansa.
Diana: ok., y gracias.
Katia: No hay de que.


A la mañana siguiente en la Oficina.

Diana: Louise llama a la Srta. Leena.
Louise: Qué le digo.
Diana: Que se presente hoy, tiene el puesto.
Louise: Enseguida la llamo.


Horas mas tarde Lenna se presentó y tocó la puerta de la oficina de Diana.
Diana: Adelante.
Lenna: Buenas tardes.
Diana: Hola pasa toma asiento.
Lenna: Quería disculparme por lo de anoche.
Diana: No te preocupes ya hablaremos después.
Lenna: Bueno me retiro para seguir con el trabajo.
Diana: Nos vemos.
Diana, lo pensó un momento, y se apro rápidamente de su escritorio para detenerla.
Diana: Espera.
Lenna: Si.
Diana: Voy a hacer una reunión mañana en la noche en mi departamento, me gustaría que vayas.
Lenna: Claro, estaré ahí.


La noche siguiente.

Katia estaba en el departamento de Diana tratando arreglar todo antes de que lleguen los invitados.
Katia: Te pasas, haciendo reuniones a último minuto.
Diana: Se me presentó algo.
Katia: ¿Mas bien alguien no?
Diana: Sip, es cierto.

Horas mas tarde la sala esta llena y Katia iba y venía de la cocina ayudando a pasar bocaditos, y por supuesto los tragos.
Diana fue donde Katia. Diana: todavía no llega - dijo Diana.
Katia: Calma ya vendrá - un suspiro fue todo lo que soltó Diana.
El timbre sonó, y Diana dejó todo para abrir la puerta, y ahí estaba ella con un pantalón negro de vestir y una camisa celeste que resaltaba sus ojos.
Diana: Pasa.
Lenna: Gracias.
Diana la dirigió al fondo de la sala para sentarse en un sillón amplio.
Diana: Espérame un momento - Lenna asintió. Mientras veía a Diana desaparecer en la cocina.

Diana: vamos que te quiero presentar a alguien.
Katia: Ok., vamos.
Diana: Lenna quiero presentarte a Katia, mi mejor amiga.
Ay mátame - pensó Lenna.
Lenna: Mucho gusto dijo.
Katia: Igualmente, Diana me ha hablado mucho de ti - Apenas terminó de presentarse se retiró a la cocina.

Diana: ¿Quieres algo de tomar? un whisky tal ves.
Lenna: Esta bien gracias.
Diana le ofreció el trago a su amiga y se sentó junto a ella.
Lenna: ¿Diana por qué me escogiste para el trabajo?
La pregunta la tomó por sorpresa - ¿por qué, por que? - se preguntaba...
Diana: Me gustó lo que vi en ti.
Lenna: Debo tomarlo como un cumplido, mm..., gracias - dijo guiñando un ojo.
Diana fue a traerse un trago y volvió al lado de Lenna.

Lenna: Y tienes un segundo nombre jefa. Ejem.
Diana: Por favor no me llames así, podemos tutearnos ¿no?
Lenna: Claro solo estaba bromeando, pero no respondiste mi pregunta Gabrielle.
Diana: ¿Qué dijiste?
Lenna se quedó helada, y se terminó el whisky de un sorbo, parándose inmediatamente.
Lenna: Disculpa ya vengo necesito un poco mas de esto - señalando el trago.
Lenna se sirvió el vaso lleno, se lo acabó volvió a servirse otro y regresó donde Diana.
Diana: ¿Estas bien, qué sucede?
Lenna: Si estoy mejor, es solo que recordé algo.
Diana: ¿Y qué fue lo que recordaste?
Lenna: A ti, he soñado contigo.
Diana: Yo, no lo puedo creer yo también he soñado contigo.
Diana cogió su trago y lo colocó a un lado acercándose mas a Lenna.
Lenna: Y desde hace cuánto sueñas conmigo.
Diana: Desde antes de conocerte, .-dijo mirandola fijamente 
Lenna: extraño yo también, tal vez - acercándoce mas a ella - ya nos conocíamos, en el pasado.
De pronto todo el mundo desapareció, solo eran ellas...

Leena la miró fijamente cogiendo la mejilla de Diana, y susurrándole al oído - "Deja vu - Diana se estremeció.
Diana: Eras tu - dijo casi sin aliento, perdiéndose en sus ojos, perdiéndose en su aliento. Miró a la gente que estaba frente a ella, quiso retroceder pero no pudo, Lenna la sujetó con mas fuerza de la cabeza y la trajo hacia ella, perdiéndose en esos icreíbles ojos verdes. Diana supo que era inevitable y rozó sus labios hasta sentir sus lenguas tratando de unirse una a la otra.

Ese instante perdí mi vida,
me encontré dentro de ti,
llenado mi noche con tu luna,
saboreando sueños de ti,
sueños de mi noche y de tu locura.


Lenna y Diana se separaron y se miraron la una a la otra, tratando de encontrar una respuesta a sus sueños, a las imágenes, y solo encontraron una palabra para resumirlo todo Amor.

No mas noches oscuras a solas en el alma
Luna de mi vida, robaste mi corazón
Apartaste el dolor, me diste vida
Llena y menguante de amor etéreo
Que mas da si esto es un sueño
Si eres el pasado el presente o el futuro.

FIN


Indice Fan Fiction

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