Querido Diario, es la primera vez que te escribo y me presentaré, me llamo Marian Jane.
Nací en Nueva Escocia, Canadá, pero no me acuerdo mucho porque a los 3 años de haber
nacido nos mudamos, dejamos allí a casi toda mi familia. Mis abuelos, mis tíos, mis
primos, mi padre nos dijo que nos fuimos porque ellos no nos querían allí y nos echaron.
Siempre he querido saber como era tener abuelos, cuando salía a pasear por los parques
me fijaba siempre en los abuelos que llevaban a sus nietos de la mano y sonreían era
una imagen tan hermosa y envidiable.
Vivo con mis padres Antony y Margaret y algunos de mis hermanos, en total somos ocho
contando a mis padres claro, mi padre es cirujano pero también está metido en la
política, por otro lado mi madre solo se pasa el día mandando o yendo a salones de
belleza o queda con sus amigas a tomar el té con galletas, eso si integrales.
Si mi madre es inglesa, y como estamos en Inglaterra las tradiciones continúan.
Mis hermanos y yo somos de mundos diferentes no estamos muy unidos pero tampoco
separados, el mayor es Jhon tiene 27 y está casado no vive muy lejos de aquí ya que
trabaja en el mismo hospital que mi padre, es cardiólogo todos mis otros hermanos le
llamamos continuamente el enchufado y no es que sea malo pero lo tubo todo bastante
más fácil, ya sea estudiar cualquier rama de medicina.
Es difícil, a lo que me refiero es que empezó a trabajar el día después de acabar la
carrera, si padre se metió por medio.
La que le sigue es Claire tiene 25 años y está acabando la carrera de neurología.
Alfred tiene 22 años y para ser tan joven ha viajado mucho, estudio un cursillo de
estos de verano y no es fotógrafo con título de carrera pero vive de eso. Hace fotos
por muchos lugares del mundo y las vende después. A madre no le gusto mucho la idea y a
padre menos, lo echaron de casa.
Luego mi hermana Amanda y tiene 22 años Alfred y ella son gemelos.
Se casó a los 19 años y se fue, no he vuelto a saber de ella, cosa que me entristece.
La que sigue el curso soy yo, no tengo muy claro lo que voy a estudiar, tengo 18 años,
soy la más pequeña de las hermanas, después esta el enano Eric la verdad es que es el
niño de mis ojos le quiero mucho es muy mono y muy listo para tener solo 11 años te
habla de cosas y te deja con la boca abierta la verdad es que es con la única persona
de la casa con la que puedo hablar y no acabar hablando de cosas superficiales o acabar
discutiendo.
Bueno me despido diario, ya oigo la campana del almuerzo.
Di din di din!!!!!!!
Voy bajando las escaleras - mm que buen olor, tengo un hambre me comería cualquier cosa.
- Hermana querida si te tapara los ojos con un paño y pusiera nata o choco encima de
hierro serías capaz de comértelo ajajjaa.
- Eric tu sigue riendo que como te pille te tiro al estanco de agua helada. - Mi hermano
no paraba de reír y sujetarse el estómago.
- No serías capaz mofletes, no eres tan mala y menos con tu hermano querido, a que no
me equivoco?. - Acabó de decir Eric mirándome fijamente.
"El era el único, que había sacado mis ojos color esmeralda, mirarle a él a los ojos
era como mirar los míos propios en un espejo. Ninguno de los dos sabía de quien los
habíamos heredado, los nuestros son exactos".
- Primero no me digas mofletes - alcé la mano y sonreí él también- y contestando a tu
pregunta es verdad no podría hacerlo, pero seguro que encuentro otra cosa ja ja!! Y
ahora bajemos o nos echaran bronca enano. - Concluí y seguí bajando las escaleras.
- Si, si ya se verá y no me llames enano - dijo bajando las escaleras quedando justo
en frente de mi y dándome en el pecho con un dedo en plan de intimidar - no me llames
enano querida que tu que digamos no te quedas corta - Sonrió satisfecho de su triunfo.
- Bien ganas este asalto vaquero, pero no te acostumbres demasiado - sonrió y yo le
seguí.
Acabamos de bajar y nos disponíamos a ir al salón, donde todos como pudimos comprobar
Eric y yo estaban sentados en sus respectivos asientos, con cara de pocos amigos.
- Marian Jane una señorita no puede llegar tarde y menos si se le esta esperando.
- Lo siento madre no volverá a pasar - oí a mi hermano suspirar y tragar.
- Disculpas aceptadas pero que no vuelva a pasar - miró a Eric y éste hundió sus
hombros esperando la reprimenda - Eric hijo lo mismo... - no pudo acabar fue
interrumpida en ese momento.
- Margaret la cena se enfriará, - nos miró por unos instantes. - Sentarse y comamos.
- Bien - dijimos en unísono mi Eric y yo - nos acomadamos en nuestros asientos mientras
nos traían y nos servían la cena.
Empezamos a comer después que mi padre diera el primer bocado, todo estaba silencioso
mientras comíamos.
- Hija como te están yendo tus últimos exámenes? Tu madre me dijo que te costó
bastante el pasado exámen. - miró a Claire en todo el momento que hablo y la seguía
mirando esperando una respuesta que seguida vino.
- En efecto padre este último exámen ha sido uno de los más difíciles que he pasado,
pero estoy orgullosa de mi, de haber repasado todo lo pasado y haber estudiado muy duro
sin descanso y no haberme confiado demasiado.
- Hija todos nosotros, estamos muy orgullosos de ti, vas a ser una excelente neuróloga.
Siempre confiamos en ti hija vas a triunfar y créeme confía en mi instinto que de eso
sé mucho.
- Si padre - asintió a la vez y continuó comiendo.
- Marian Jane que has hecho hoy?
"Uyuy ya pensé que me salvaba, la verdad en esta casa no se puede cenar tranquila, por
qué preguntara si ya lo sabe maldición." Eric me miraba risueño.
Mire a mí alrededor y comprobé que era el centro de atención.
- Nada interesante padre leer, pasear y poco más, como sabe hace pocos días que he
regresado y me tengo que poner al día.
- Me parece bien hija, pero nos podrías contar cómo has estado este tiempo en la
escuela privada de España? Como tu dices hace poco que has regresado y nos has contado
bien poco desde que estas aquí.
- Tienes razón padre, verá es una escuela muy interesante como usted dijo, he hecho
muchas amistades y he conocido bastantes sitios de allí, todo el tiempo que estuve hay
aprendí mucho. Como pudieron ver cuando les enseñé las fotos que hice alrededor de la
escuela entre más cosas, es un sitio muy hermoso. La gente suele ser amable, una cosa
con la que me quede muy parada fue, cuando salí de el aeropuerto toda la gente de allí
me saluda muy alegre como si me conociera de toda la vida igual hasta la escuela. Eso
me hizo sentir mejor.
Concluí la explicación y pude ver por el rabillo del ojo a todos escuchando hasta que
acabe y aún lo hacían.
- Interesante hija, Margaret tendremos que ir a visitar España.
- Si querido me parece una buena idea. Ah me olvidaba no hagan planes para mañana por
la noche he invitado a nuestros nuevos vecinos la familia Benetti, ya saben siempre
esta bien conocer a nuestros nuevos vecinos y entablar amistad ya que esta urbanización
tiene que dar ejemplo a seguir y ser mejores que las otras. Además tu padre es político
también y tiene que ganar votos por si un día se decide presentarse a senador. Por lo
que me he infortado es una familia italiana, que es muy respetada en Italia - Sorbió
vino - lo se porque Madam Gina fue a Italia y el nombre de esa familia era muy hablado
ya que el padre tiene grandes empresas en Italia y en otros sitios de el mundo. Son una
familia numerosa casi todos varones. Fui ayer a invitarlos personalmente y aceptaron al
instante la proposición. Ya le he dicho a Cristi que prepare una cena especial y
deslumbrante.
- Me parece bien querida siempre esta bien conocer gente nueva y expandir horizontes,
bueno ya sabéis todos mañana vestirse como es adecuado y ahora disculparme pero tengo
que mirar unos papeles para entregarlos mañana al hospital. Ah por cierto Margaret
invita a Jhon así seremos más familia.
- Si querido ya pense eso y van a venir. Querido haré que te lleven algo de beber al
estudio. - Dijo Margaret viendo a su marido irse.
Antony giró la cabeza asintió.
- Gracias querida siempre tan atenta. - Y continuó su camino abrió la puerta del estudio
y la cerró tras de si.
- Virginia lleva al señor al estudio su vino y su agua ardiente. - Ordenó Margaret.
Virginia enseguida cogió una botella de vino de la despensa, su agua ardiente y dos
copas, pasó delante de Margaret se agachó y afirmó un sí con la cabeza.
- Enseguida señora. - Y se dirigió al estudio y se dispuso a picar suavemente la puerta,
hasta que sintió una voz dentro que le dejó pasar, Virginia desapareció de mis ojos y
en un momento reapareció y me guiñó un ojo. Virginia estaba con ellos desde hacía muchos
años, recuerdo que siempre me hacía reír cuando estaba triste y me contaba cuentos por
la noche ahora debía tener 39 años. Entró a trabajar el día nací o poco antes o poco
después. Mi madre es 6 años mayor que ella y mi padre 9 años.
"Las cosas nunca cambian en esta casa, por muchos años que pasen, asta la comida
sana muy sana, joder vale que hay que comer sano pero tampoco es pasarse, en mi casa
casi nada de sal entra y menos de azúcar y tampoco comida como dicen mis amigas basura,
uff el primer día que comí en la escuela pusieron hamburguesa y patatas fritas y de
postro había una porción de pastel de chocolate delicioso, siempre recordaré ese día,
babeaba".
- Bueno hijos si ya han acabado pueden irse.
- Si madre antes de acostarme repasaré un poco más, pronto habrá otro examen y quiero
estar más que preparada. - Dijo Claire mientras se levantaba y se disponía a marcharse.
- Esta bien Claire me parece correcto, pero no te cuestes muy tarde que mañana
madrugas y tienes que estar descansada no querrás aparecer a la universidad con ojeras.
- Claire la miró, asintió, marchó para arriba y desapareció.
Vi a Eric levantarse.
- Madre yo también subo arriba tengo unas cosas que hacer, si me disculpan.
Margaret asintió sin decir nada y vio a su hijo marcharse escalera arriba y miró
directamente a su hija pequeña como seguía comiendo, ésta al darse cuenta que estaba
siendo observada levantó la vista.
- Hija si has acabado me gustaría hablar contigo en la sala de estar.
- Si madre - cogió la servilleta y se cubrió los labios con ella unos segundos se
levantó puso la silla bien y siguió a su madre hasta la sala de estar contigua.
"Uy su semblante es serio, ya me imagino de que quiere hablar, si las cosas son
iguales, que fastidio". Margaret se acomodó en la butaca y Marian en el sofá justo
casi enfrente.
- Hija en el tiempo que has estado en España no te has cuidado demasiado verdad? Que
comías? Hacías algún deporte?. - Margaret miró a Marian interrogantemente a la espera de
la respuesta.
- Pues verás madre, lo que ponían, diferentes comidas me tuve que acostumbrar al
horario y esas cosas y de deporte hacia los que nos tocaba con nuestra clase y después
la natación madre. - Le solté de carrerilla.
Continuará...