Disclaimer: Esta historia es un uber, pero está basada en los personajes de la serie Xena: Warrior Princess, sólo en algunos aspectos físicos... el resto es un sueño que puede ser verdad... No pretendo infringir los derechos de autor con esta historia ¿ficticia? producto de mi imaginación, esto ha sido escrito solo para entretener a los fanáticos de la serie.
DISCLAIMER / ADVERTENCIA DE VIOLENCIA: muy poca, ¿que raro no?... después de mi primer FF...
DISCLAIMER / ADVERTENCIA DE AMOR /SEXO: Esta historia describe una relación de amor y sexo entre dos mujeres adultas. Si eres menor de 18 años o esta clase de historias te molesta por favor no la leas... tú te lo pierdes...
COMENTARIOS: puedes enviar tus sugerencias a labardita@hotmail.com
Les quiero agradecer a tod@s que leyeron mi otra historia, por la paciencia de leer tanto, gracias por sus comentarios. Se lo dedico a aquell@s que aún creen en el amor... aunque sea virtual... y especialmente a vos "C" que sabes que te quiero mucho, y que ya no es un secreto...


AMISTAD VIRTUAL, QUE SE CONVIRTIÓ EN AMOR

Por: La Bardita

Quinta parte

Lola ya se encontraba en Madrid, nunca había viajado tan mal, sentía una profunda angustia que le oprimía el pecho, pensando en Laura esa mujer que le había dado tanto en tan poco tiempo, ¿cómo pudo engañarla así?... era casada y con una hija, tenía que quitársela de la mente, ya tenía sus maletas en la mano, tomó un taxi y llegó a su departamento, cuando entró sintió el aroma exquisito de Ana, le pareció muy raro, y levemente sonrió... no era raro, recordó cuando le perteneció en cuerpo y alma, y acostándose en la cama se puso a llorar, descubrió que no la había quitado de su corazón, de su alma, de su cuerpo... la amaba... y dolía... luego se levantó, se seco las lágrimas y se dio una ducha bien fría, necesitaba despejarse, llamó a su madre por teléfono y no le contestó, pensó que a lo mejor había salido hacer algún trámite, luego de una hora volvió a llamarla y de nuevo no contestó, comenzó a preocuparse, su madre no era de salir tanto... así que decidió ir personalmente al departamento... una vez allí...

Lola: mami... ¿dónde estás?... no está... ¿pero donde se ha metido?... es raro ella no sale por tanto tiempo... a no ser que haya pasado algo malo... la esperaré acá... (Pasó una hora y sintió la puerta)... ¿mamá, eres tú?
Lila: sí, Lola....hija... ¡qué sorpresa! (la abrazó con fuerza), ¿qué haces aquí?... ¿no volvías hasta la semana que viene?
Lola: sí, pero... es largo de explicar...
Lila: ¿no te gustó la Argentina?
Lola: sí, es una país hermoso... solo que, bueno no importa no quiero hablar de ello, dime ¿donde estabas? Me preocupé mucho, hace como tres horas que te estoy buscando, hasta que vine y te esperé aquí... ¿papá está bien?
Lila: sí hija, la familia esta bien... se fue a Sevilla por negocios...
Lola: ah, bueno... pero... ¿por qué dijiste la familia?... ¿eso quiere decir que alguien que no es de la familia está mal?, no traes buena cara... te conozco... ¿paso algo malo?. (Lila se puso a llorar)... madre por favor no me asustes ¿qué pasó?...
Lila: lo siento tanto, hija... sé que la quieres mucho...
Lola: ¿de quién hablas?... ¿le pasó algo malo a... Daniela?
Lila: no, no, ella está bien...
Lola: ¿y entonces?
Lila: es tu otra amiga, Ana... la atropelló un coche antes de ayer, está muy mal...
Lola: ¿qué?... no puede ser...
Lila: sí, hijita lo es, yo la vi... vengo del hospital, no tiene a una madre que la cuide, aunque está con esas dos monjas, yo también la voy a ver, me cayó muy bien cuando venía a verte y cuando salimos aquella noche todos juntos... Lola, hija... ¿estás bien?

Lola se sintió muy mal, no podía perder a Ana, se dio cuenta que la amaba con toda su alma... ya no le importaba si era o no monja, contra sus sentimientos no podía pelear, su corazón latía con fuerza con mucha fuerza cada vez que pensaba en ella, se sintió mareada y se desmayó, Lila la sostuvo como pudo y la recostó en el sofá, y llamó enseguida a urgencias...

Lila: hola, necesito ayuda, mi hija se desmayó... por favor mande un médico urgente... (llorando cortó el teléfono)... hija mía... por favor respóndeme... Lola seguía inconsciente... tocaron el timbre...
Lila: Dr, por favor pase...
Doctor: ¿hace cuanto está así?
Lila: hace unos minutos, a penas lo llamé...
Doctor: ¿tuvo algún disgusto?
Lila: sí, le dije algo sobre una amiga, ella la quiere mucho, es que la atropelló un coche y está muy mal...
Doctor: entiendo, bueno le pondré una inyección que la recuperará... la relajará y dormirá un poco... ayúdeme a darla vuelta así le pongo la inyección... ( Lola gimió un poco y luego de un rato se despertó del todo)...
Lila: mire doctor, ya despertó...
Doctor: sí, es un medicamento muy potente...
Lola: uyyy... ¿qué pasó?...
Doctor: te desmayaste...
Lola: (quiso levantarse)... uyyy... me duele...
Lila: (sonrió)... nunca le gustó que la pincharan...
Doctor: tranquila, te puse una inyección para que te sientas mejor...
Lola: ¿mejor?... mmmm... debo irme...
Lila: no, no... el doctor dijo que debes descansar... (la tomó de los brazos)
Doctor: sí, tu madre tiene razón, con lo que te puse te relajarás y podrás dormir...
Lola: pero usted no entiende, no puedo dormir, debo ver a alguien...
Doctor: shhhh... tranquila... relájate... así no lograrás nada...
Lola: mami, por favor... no me hagas esto...
Doctor: bueno yo las dejo, pero hazle caso a tu madre, debes descansar...
Lola: sí, está bien...
Lila: gracias doctor, ¿cuánto le debo?
Doctor: 3 euros... por el medicamento...
Lila: tome acá tiene y gracias...
Doctor: cualquier cosita me vuelve a llamar...
Lila: lo haré gracias... (cerró la puerta) ¿qué haces? ¿dónde vas?
Lola: a verla... necesito verla...
Lila: no puedes ir, aun no estas bien...
Lola: sí, ya lo estoy.... madre, por favor... no me hagas esto... (se puso a llorar y se cubrió la cara con sus manos).
Lila: shhh (la abrazó fuerte)... tranquila hija, tranquila...
Lola: (entre lágrimas) es que tú no entiendes...
Lila: sí, que entiendo...
Lola: si lo entendieras me dejarías ir...
Lila: es que te hará mal verla así...
Lola: peor me hace estar acá y no verla... madre... la amo... la amo... y no solo como amiga, la amo como mujer, con toda mi alma, y mi corazón, nunca ame a nadie así, no hay nadie en el mundo que me haga sentir el amor como lo hizo ella, con ella descubrí lo que era sentir, lo que es el amor, lo que es estar enamorada, me pertenece y le pertenezco, quiero vivir el resto de mi vida con ella, si ella se muere no sé que haré... moriré con ella... por favor déjame ir... necesito verla...
Lila: lo sé hija, siempre supe que te habías enamorado de ella, nunca había visto en ti tanta luz, como cuando la mirabas... no sé que pensará tu padre de esto, pero sé que es tu felicidad, tendrás que ser fuerte para vivir algo así, ya sabes que no está muy bien visto una relación homosexual, pero quiero que sepas una cosa, siempre serás mi hija, pase lo que pase, sientas como sientas, siempre lo serás, y me alegro que sea ella la dueña de tu corazón, por lo poco que la conocí me di cuenta que te ama, y que nadie en todo el mundo te cuidará mejor que ella... (se abrazaron aun más fuerte), sólo espero que salga de esto, se encuentra en la Unidad de Cuidados Intensivos, ven, vamos juntas, te llevaré... debes ser muy fuerte... cuando uno ama tanto a alguien no quiere que se vaya nunca, pero debemos estar preparados siempre para lo peor...
Lola: gracias (seguía llorando)... sé que debo ser fuerte, y lo seré... ¡maldición! ella merece ser feliz, ¿por qué a ella?... ¿por qué?... (porque "La Bardita" es mala y quiere hacerte sufrir)... cuéntame todo ¿cómo pasó?...
Lila: ella vino a verte...
Lola: ¿a mí?
Lila: sí, fue a buscarte a tu departamento varias veces y como no te encontró vino aquí, y le dije que te habías ido a la Argentina a conocer a tu amiga virtual, y salió corriendo como alma que lleva el diablo, sólo decía, no puede ser, no puede ser...
Lola: entonces fue por mi culpa... ¿ella está así por mi culpa?...
Lila: no, mi vida... no es tu culpa... ella salió corriendo y no sé bien que pasó... deberías hablar con Sor Teresa o Sor Inés son esas monjas que estaban con ella, cuando pasó todo, sólo sé que al conductor no lo atraparon, huyó el cobarde, maldito... Es para matarlo, hacer una cosa así y no dar la cara...
Lola: ya las pagará madre no te preocupes, todo se paga aquí, pero dime... ¿esas monjas aún están en el colegio?
Lila: sí, viven ahí... ¿por qué preguntas?
Lola: por nada... creí que eran argentinas... y la convención ya terminó... deberían haberse ido, bueno, no me preocuparé ahora por ellas, quiero ir a verla...
Lila: el horario de visita terminó, y son muy estrictos...
Lola: no me importa, iré igual... sé que sentirá que estoy allí cerca con ella, como debí quedarme, quiso darme una explicación y no la escuché... no podía escucharla en ese momento, tenía mucho dolor y ahora... ¡Dioses!... si lo hubiera hecho tal vez no hubiera pasado esto... ¡por Dios!... ¿qué haré si ella se muere?
Lila: shhh, tranquila... shhhh... eso es mi hijita... verás que todo sale bien... el amor que se tienen es muy fuerte, y logrará salvarse para estar junto a ti... ¿vamos?... Seguro las hermanas están allí, ellas te dirán que paso... lo que no entiendo es que hace Ana con ellas...
Lola: ya te lo diré... bueno vamos... deseo tanto verla...


Luego del accidente Sor Inés hizo todos los trámites para que atendieran a Laura, pues al ser extranjera intervendría la Embajada Argentina, y Lola se enteraría que Ana era Laura su amiga virtual... por eso para mantener en reserva su identidad, la ayudó una vez más, se encargó de todo... ella tenía todos los papeles de Laura... su pasaporte y su D.N.I...

En el hospital:

Lila: mira allá está Sor Inés...
Lola: vamos con ella...
Sor Inés: ¡Lola!... (se abrazaron muy fuerte, ambas lloraban)... snif, snif, ¿cuando llegaste?...
Lola: hoy muy temprano... ¿cómo está?
Sor Inés: se va recuperando, estuvo muy mal, me dijo la doctora que en unos días la sacaran de la Unidad de Cuidados Intensivos... es una mujer muy fuerte... otra estaría peor...
Lola: ¡qué horror! (se tomó la cara con las manos) ¿cómo pudo pasar una cosa así?
Sor Inés: fue un accidente... eso creo... Sor Teresa dice que no...
Lola: ¿cómo que no?
Sor Inés: es que, (casi le dice Laura) Ana, le salvó la vida a Sor Teresa...
Lola: ¿a Sor Teresa? ¿cómo?...
Sor Inés: sí, ellas se vieron cuando Ana salía de tu casa, y vio que un auto arrancó a toda velocidad directamente hacia ellas, y Ana solo tuvo tiempo de empujar a Sor Teresa y ella voló por el aire, el impacto fue muy fuerte, tiene varias costillas rotas, la pierna derecha, se golpeó la cabeza, estuvo inconsciente bastante tiempo... recién hoy abrió los ojos... algo... por suerte las costillas no le perforaron ningún órgano, hubiera sido terrible...
Lola: pobre mi Ana... Dios...
Sor Inés: (sonrió al escuchar a Lola decir "mi" Ana)... hay algo más que debo decirte... No será fácil... te dije que recuperó su conciencia un poco, pues luego se durmió de nuevo... pero... pero...
Lola: ¿pero qué?
Sor Inés: no recuerda mucho quien es... sólo sabe algunas cosas sueltas... recuerda un poco de éste último tiempo, hablé muy poquito con ella... porque tiene el respirador...
Lola: ¿quieres decirme que quizás no me recuerde?
Sor Inés: sí... a mí, no me recuerda mucho... me dijo cosas aisladas... tendremos que tener paciencia, me dijo la doctora que ella sola debe ir recordando de a poco, no hay que presionarla le puede hacer mal y sería irreversible...
Lola: entiendo... ¿puedo verla?
Sor Inés: el horario ya terminó... pero ven... le diré a la enfermera de guardia que sólo la quieres ver de lejos... (pues si Lola se acercaba demasiado a la cama, averiguaría el nombre de Laura ya que en la planilla de la cama estaba su ficha con todos los datos como correspondía).
Lola: gracias... Ana es muy afortunada por tenerte como amiga...
Sor Inés: es muy afortunada por tenerte a ti... Lola, sé que no pudiste hablar con ella, quisiera decirte algo...
Lola: esta bien, dejémoslo así...
Sor Inés: pero quisiera decirte que ella ya no es monja, fue una terrible confusión, créeme, ella ya no lo era cuando salió contigo, sólo vestía así para estar en el colegio pues son muy estrictos y era la única forma en que podía quedarse si quería allí, pues ella me comentó que ya no se sentía así desde hacía bastante tiempo... es más en el poco tiempo que estuve con ella, vi que no cumplía las funciones de una monja... en eso estoy segura...
Lola: entiendo... ¿quieres decir que si la hubiera escuchado antes, esto no habría pasado?... no me haces sentir mejor...
Sor Inés: no, por Dios, no quise decir eso, las cosas suceden porque sí, es el destino, esto a lo mejor debió pasar para que estuvieran más cerca, sólo quería decirte eso, que ( enía ganas de decirle también que era Laura su amiga virtual, pero si Laura ya no recordaba quien era, ¿para qué hacerla sufrir más?, decidió en ese segundo volver a llamarla Ana) Ana, no es monja...
Lola: gracias por la aclaración, me quitaste un peso muy grande de encima, aunque... ya no me importa quien sea...
Sor Inés: entiendo... ¿vamos?
Lola: sí, vamos...

En la Unidad de Cuidados Intensivos:

Sor Inés: hola enfermera, disculpe...
Enfermera: sí hermana ¿en qué puedo ayudarla?...
Sor Inés: mire, sé que ya no es horario de visitas pero ella es amiga de la joven que atropellaron, y quería verla solo un momento de lejos... es que acaba de llegar hoy de viaje y necesita verla...
Enfermera: entiendo... pero... no está permitido...
Lola: es solo un momento (le dijo con lágrimas en los ojos).
Enfermera: (al verla así tan triste la dejo pasar)... esta bien, pero solo un momento debe descansar además me estoy jugando el puesto... sólo hasta ahí, no pasen la línea amarilla... pues sino deberán ponerse el equipo de protección...
Lola: gracias es usted muy amable... (la besó en la mejilla).
Sor Inés: gracias...
Enfermera: de nada niña... (cuánta dulzura pensó)...

Ambas pasaron en silencio... solo se escuchaba el latido fuerte del corazón de Lola tenía ganas de abrazarla y llorar, pero no podía acercarse más... veía como el respirador subía y bajaba... esos ojos azules tan profundos que tanto amaba no estaban abiertos para ella... pero igualmente los imaginó en su corazón... mientras las lágrimas bajaban en silencio por sus mejillas...

Sor Inés: ¿vamos?... esto te hace muy mal, y ella no querría verte así...
Lola: lo siento, no puedo contenerme...
Sor Inés: lo sé Lola, lo sé... (la abrazó con ternura y ambas salieron de la Unidad)


Pasaron los días, Lola no se separaba del lado de Laura ni un momento, solo le hacía caso a Sor Inés, cuando le decía que por favor se fuera a casa a descansar hasta que Laura despertara del todo... pues aún en esos días Laura estaba semiinconsciente... tenía ratos que despertaba pero luego volvía a caer en un estado de sopor... por los dolores y se dormía de nuevo...

Una mañana, Laura se sentía mucho mejor y despertó del todo, tenía hambre era un buen síntoma, las costillas se habían soldado, aunque aún le dolía todo el cuerpo, la pierna le llevaría más tiempo para recuperarse...

Sor Inés: hola, dormilona... ¿cómo estás?
Laura: bien, creo... me duele todo...
Sor Inés: no es para menos, te atropelló un auto... espera que llamaré a la doctora...
Laura: esta bien... mmmm...
Sor Inés: ¿me recuerdas?
Laura: mmm... algo... no estoy segura... me parece conocida la ropa que traes...
Sor Inés: está bien, no te preocupes, ya vuelvo...

En ese momento llegaba Lola, al verla despierta casi se desmaya de la emoción...

Lola: ¡Ana!
Laura: ¿mmm?
Lola: hola... (emocionada).
Laura: hola... ¿usted es la doctora?
Lola: (se le vino el alma a los pies, Laura no la recordaba) no...
Laura: pero... yo... ¿no te he visto antes?
Lola: sí... somos amigas... ¿me recuerdas?
Laura: no, lo siento... tengo esa sensación, más que nada tu voz me parece conocida...
Lola: sí... hablo mucho...(le sonrió, pero sabía muy bien porque era, porque desde que estuvo al lado de Laura día tras día, le hablaba despacio a su oído, para darle ánimos para que despertara, para que supiera que ella estaba a su lado, para que no la abandonara, para que siguieran juntas el camino del amor)...

En ese momento entró Sor Inés con la doctora...

Doctora: hola, ¿cómo está mi paciente favorita?
Laura: creo que bien... me duele todo...
Doctora: es normal, no te preocupes, además estuviste muy bien cuidada, tienes grandes amigas... ésta niña no se separó de ti en varios días... ya la conocen en todo el hospital...
Lola: Doctora... por favor... ( dijo avergonzada)
Doctora: dije la verdad niña, debería sentirse orgullosa de tener una amiga como tú...
Bueno... ¿nos dejan solas?, necesito revisar a mi paciente...
Lola: sí, estaremos afuera... hasta pronto Ana...

Lola se fue... y la doctora le dijo a Sor Inés...

Doctora: ¿Ana?... ¿no se llama Laura?... ¿Laura Garibaldi?, es más acá tengo la planilla con sus datos en la cama, ja, siempre está dada vuelta, no sé quien será que la pone así... ¡será posible, éstas enfermeras!...
Sor Inés: (hizo una sonrisita leve, pues era ella quien daba vuelta todos los santos días la planilla para que Lola no viera el nombre de Laura) sí, pero a ella siempre le gustó más Ana, y las amigas la llaman así...
Doctora: está bien... bueno la voy a revisar...

Sor Inés salió de la sala y se fue al lado de Lola...

Lola: no me recuerda.. que duro que es todo esto...
Sor Inés: ya lo hará... además después de escuchar a la doctora, seguro sabe que eres su mejor amiga...
Lola: sí, me dio vergüenza que le dijera eso... no sé, yo no quería que se enterara que estuve tan cerca de ella...
Sor Inés: ¿por qué no?... eres su amiga...
Lola: Sor... tú sabes... que...
Sor Inés: sí, lo sé... y ella también te ama, dale un tiempo, verás que te recordará... ella nunca podría olvidarte después de todo lo que hizo para estar contigo...
Lola: ¿todo lo que hizo?...
Sor Inés: sí, yo me entiendo...
Doctora: hermana, ya pueden pasar... mañana la llevaremos a la otra sala común, y luego de unos días si todo va como hasta ahora le daremos el alta...
Lola: gracias, doctora...gracias... (la abrazó con euforia).
Sor Inés: gracias doctora...
Doctora: de nada, estamos para serviles y ayudarlos en todo lo que podemos, me alegro que haya salido adelante... hasta mañana...
Lola y Sor Inés: hasta mañana...


Luego de unos días ya en la sala común... Laura se estaba recuperando rápidamente, era muy fuerte y además con la compañía de esa niña que tenía todos los días había descubierto que tenía algo porque vivir, porque seguir adelante, se llevaban muy bien, siempre una sonrisa, una mirada muy profunda entre ambas, cuando le daba de comer, cuando la ayudaba acomodarse en la cama, en los pequeños roces y contacto de sus manos, Laura sentía algo muy extraño, cuando llegaba la hora que Lola debía irse se sentía muy sola y un vacío muy grande la embargaba en su corazón...
No quería darse cuenta que eso era ¿amor?... Lola le había dicho que eran amigas... ¿desde cuando?, ¿cómo se conocieron?... tenía muchas preguntas en su cabeza, que aún le dolía al querer recordar un pasado, recordar algo más que esos flash en su memoria, cuando soñaba por las noches con cosas que no entendía...


Una mañana ya estaba mucho mejor y...

Lola: ¡te dieron el alta! y vendrás conmigo... (dijo decidida, esos días para Lola, pese a que no tenía a esa Ana que la amaba, no quería separarse, habían sido unos días maravillosos pese a las circunstancias, había compartido mucho con esa mujer que amaba con toda su alma, y aunque no la recordaba, quería estar al lado de ella para siempre, aunque sea como amiga, hasta que recuperara su memoria, tal como le había dicho la doctora, había que ir despacio, Laura debía recordar por sí sola, no ser forzada, pues sino sería peor)...
Laura: te agradezco mucho, pero no quiero molestarte... ya haz hecho suficiente por mí aquí dentro cuidándome todos los días...
Lola: no me molestas... quiero cuidarte... quiero seguir cuidándote.
Laura: Sor Inés lo hará...

En ese momento entró Sor Inés y escuchó el comentario...

Sor Inés: ella lo hará mejor, además lamento decirlo pero en el colegio será difícil cuidarte, con ella estarás más tranquila y mucho mejor...
Laura: ¿no tengo casa, ni nada?
Sor Inés: bueno, no por ahora, por eso es mejor que te quedes con Lola, nadie te cuidará mejor que ella...
Laura: no es por eso, no me gusta molestar...
Lola: ya te dije que no me molestas, mira que eres cabezona... ¿eh?
Laura: esta bien... me quedaré unos días...
Lola: hasta que te recuperes... y mucho más si lo deseas... (dijo bajando la voz, como una súplica)
Laura: gracias... algún día podré pagarte...
Lola: no me debes nada... lo hago porque... (te amo pensó)...

En ese momento entró la doctora y no la dejó terminar la frase... Laura la miró profundamente a los ojos... y notó que Lola se había puesto nerviosa...

Doctora: bueno ya se puede ir, acá tienes el tratamiento que debes seguir, toma todos los medicamentos... me vienes a ver en un mes...
Laura: gracias... ha sido muy amable...
Sor Inés: bueno, vamos te acompaño hasta afuera, debo regresar al colegio.
Laura: esta bien... vamos.
Lola: sí, vamos a casa...


En el departamento:

Lola: bueno, ya llegamos te quedaras aquí hasta que te recuperes muy bien...
Laura: eres muy amable, pero no quiero causarte molestias...
Lola: no me molestas...
Laura: disculpa, sé que te conozco pero aun no entiendo algunas cosas deberás perdonarme si no te trato bien... me refiero a que no sé muy bien quien eres... y ¿es verdad que somos amigas?
Lola: claro, sino no estarías aquí... yo voy a cuidarte y no te preocupes más...
Laura: pero, me di cuenta que no tengo nada... no sé dónde vivo, de dónde vengo, no me gusta estar así...
Lola: bueno, ya cuando puedas andar mejor, buscarás un empleo... no te preocupes... Y de donde vienes y todo eso, te iré contando de a poco, es orden de la doctora, debes recordar tú sola, pero un poquito, sólo un poquito, te contaré... (le dió una sonrisa que iluminó la habitación).
Laura: (se quedó mirándola, como si estuviera en otra dimensión y comenzó a hablar) me dijo Sor Inés, que tampoco entiendo que hago con ellas... que trabajaba en el colegio... con computadoras... aunque no recuerdo mucho, y además... ya estás haciendo demasiado por mí, al permitirme quedarme aquí contigo hasta que me cure... Yo no tengo nada para ofrecerte...
Lola: tu amistad... para mí eso es suficiente... (mentía, pues amaba a Laura, quería mucho más que una amistad, quería compartir su vida)... y con respecto a las monjas ellas son tus amigas, supongo que las conociste en el colegio, pues tú eres francesa y ellas argentinas y te quieren mucho... eso es lo importante ahora...
Laura: ¿tú también me quieres?... bueno supongo que sí, sino no estaría aquí... te preocupas mucho por mí...
Lola: sí, me preocupo... ¿y tú me quieres? (le preguntó con el corazón en la mano) sé sincera... no me ofenderé...
Laura: bueno, me caes muy simpática...
Lola: ¿simpática? mmmm... (le hizo gracia, recordaba muy bien esa palabra).
Laura: bueno creo que con los días que te vi en el hospital... me caes bien... y... y...
Lola: esta bien, aun es muy pronto para ti... no te preocupes, lo entiendo...
Laura: espera... no es que no te quiera... disculpa... me siento muy rara...
Lola: te entiendo... (dijo con un nudo en la garganta) será mejor que descanses... ven te mostraré tu habitación...
Laura: gracias...
Lola: ¿puedes caminar? ¿te ayudo?... ven...
Laura: no quiero lastimarte... soy más grande que tu...
Lola: eso no significa que seas mas fuerte... ven apóyate en mí... no muerdo...
Laura: jajaja.... está bien... (pasó su brazo por los hombros de Lola y caminó despacio hacia la habitación, luego se agachó y se sentó en la cama).
Lola: ¿estas bien?... te dejo esta almohada... es muy cómoda... ¿quieres meterte dentro de la cama, o te recuestas así?...
Laura: quisiera dormir, estoy cansada... son esos antibióticos me matan...
Lola: te entiendo, estuviste muy mal... (los ojos se le llenaron de lágrimas y Laura lo notó, pensó... vaya, sí que me quiere mucho)... ¿te ayudo con la ropa?... no tengas vergüenza... si te molesta te dejo sola...
Laura: sí gracias... quisiera hacerlo sola...
Lola: lo que tú digas... estaré en la cocina... prepararé el almuerzo... mira que te puedo ayudar ¿eh?... pídeme lo que quieras...
Laura: esta bien, gracias..
Lola: ¿te cierro la puerta?...
Laura: no, así esta bien, solo entórnala un poco, tengo frío...
Lola: hace calor... pero bueno, en tu estado es normal... llámame...
Laura: sí, esta bien...
Lola: bueno, disculpa...no quiero ser pesada... es que...
Laura: no te preocupes... estaré bien y sino te llamo....
Lola: eso, por favor no tengas pena en llamarme...
Laura: lo haré...

Lola se fue a la cocina, algo triste, quería ayudarla, quería sentirse bien al lado de ella, la amaba... y no podía demostrárselo, ¡cómo le dolía el alma!, tenía ganas de gritarle que la recordara, pero aun era muy pronto la doctora le había dicho que debía ser de a poco... y por el bien de Laura debía cumplir con eso...

Laura en tanto en la habitación se levantó como pudo, ya le habían quitado el yeso ahora tenía una venda elástica pero aun le dolía mucho la pierna, Laura era muy dura, y no quería depender de Lola, comenzó a quitarse la ropa, perdió el equilibrio y se cayó...

Laura: maldición... soy una inútil... ayyy... como duele... (se agarró la pierna).
Lola: Ana, ¿estas bien?... por Dios... ¿te lastimaste? ¿por qué no me llamaste?... ven que te ayudo...
Laura: déjame yo puedo sola...
Lola: no puedes, déjame ayudarte... ¡maldición!, ¿por qué eres tan cabezona?... solo quiero ayudarte y no me dejas acercarme para nada... ya te dije que somos amigas... las amigas se ayudan...
Laura: pero yo no te recuerdo mucho... lo siento... no me gusta depender de los demás.
Lola: no dependes de mí, solo te ayudo... como seguro lo harías tu, si fuera al revés
Laura: lo siento... soy una estúpida... me traes a tu casa y mira como te pago... perdóname... no sé que me pasa... (se puso a llorar en el piso y Lola se acercó y la abrazó)...
Lola: shhh, tranquila, verás que todo sale bien... juntas saldremos adelante...
Laura: gracias... no sé cómo agradecerte...
Lola: permitiéndome ayudarte... así me siento bien... (la ayudó a levantarse y se sentó de nuevo en la cama)
Laura: sino la ganas la empatas...
Lola: (se sorprendió ante esa frase, eso decía su amiga virtual)... mmm sí... soy tan cabezona como tú... (le sonrió nerviosa... esa frase, esa frase pensó)...
Laura: (estaba seria) ¿sabes? aun veo los ojos de la mujer que me atropelló... es raro no veo su rostro solo sus ojos...
Lola: ¿fue una mujer?... nunca me dijiste...
Laura: sí... (la quedó mirando) Lola...
Lola: sí dime... (se perdió en esos ojos azules que estaban húmedos, pensó que por fin le diría algo, que sentía algo por ella, que recordaba algo)...
Laura: hay olor a quemado... ¿dejaste algo en la cocina?
Lola: uyyyy sí... jajaja... linda cocinera te fuiste a buscar...
Laura: ve a ver que pasa... (Lola salió enseguida, al llegar a la puerta de la habitación, Laura la llamó) Lola...
Lola: (se dió vuelta y la miró)... ¿sí? (dijo en un tono muy dulce)...
Laura: ten cuidado...
Lola: lo tendré... (le dió una hermosa sonrisa y se dió vuelta para seguir hacia la cocina, Laura la llamó de nuevo).
Laura: Lola...
Lola: ¿sí?... (sonriendo más que nunca)...
Laura: no te olvides de mí... aun no me quité la ropa...
Lola: jamás me olvidaría de ti... (le guiñó un ojo y ahora sí se fue a la cocina)...

Laura se quedó pensando... es tan dulce.. ¿de dónde la conozco? siento algo por ella...

Al rato Lola volvió a la habitación para ayudar a Laura a cambiarse y ponerse el pijama.

Lola: mmm... veo que me esperas...
Laura: no puedo moverme mucho... mmm.... (tenía como una palabra en la punta de la lengua y no sabía cuál era... t... se le venía a la mente algo que comenzaba con "ti"...).
Lola: jaja... esta bien... vamos que te ayudo... (se acercó lentamente y comenzó a bajarle el pantalón)... levanta un poco el culo, así puedo sacarlo... así... bien... ¿ves que no es tan difícil, si alguien te ayuda?
Laura: sí... (no dejaba de mirarla, quería saber que decía el rostro de Lola al verla así, en ropa interior).
Lola: listo (se le iban los ojos, le vino a la mente cuando besó su vientre... aquella noche en que se dejó amar con locura, sintió un escalofrío y una puntada muy fuerte en su centro, tomó el pantalón y lo dobló con cuidado, y lo apoyó sobre la cama, no quería que ese momento se terminara nunca, se mordió el labio inferior cuando miró otra vez a Laura y vió su torso desnudo, estaba en sostén y era terriblemente tentador, tenía ganas de decirle que había sido su mujer, que la amaba con locura, esto definitivamente era un castigo de algún Dios que andaba haciendo de las suyas por ahí, recordó cuando la conoció, cuando la tuvo dentro suyo, luego se enteró que era monja, ¡por Dios! y ahora estaba frente a ella con amnesia... ¡Dioses!... ¿cómo podía detenerse en una situación así... su sangre bombeaba en todo su cuerpo a mil por hora...)

Laura: ¿me ayudas con el pantalón del pijama?... el resto lo hago yo...
Lola: sí, sí... claro que sí... (se le iban los ojos... tomó el pantalón del pijama y lo acomodó para que Laura pusiera primero una pierna, mientras sus manos temblaban cada vez que sentía la suave piel de Laura, no pudo más y su vista se desvió inevitablemente al centro de Laura, sintió un calor inmenso que recorría su cuerpo, al pensar que nunca había estado allí, recordó aquella noche de pasión, en dónde ella le había pertenecido a esa mujer que nunca había sido suya, un calor interno le subió a sus mejillas, al pensar en Laura haciéndose mujer en sus brazos).
Laura: falta la otra pierna, ¿me ayudas? (se dió cuenta que Lola estaba extraña, como mmm... en otro lado).
Lola: sí, sí... ya esta listo, levántate, apóyate en mí, así te lo subo... (cuando iba subiendo lentamente el pantalón del pijama sintió la respiración fuerte de Laura en su oído, y casi se desmaya, la pensó otra vez como aquella noche en que era puro fuego, pura pasión, terminó con sus manos detrás de la cintura de Laura, casi abrazándola, para subirle mejor el pantalón), ya está (y dió un suspiro)...
Laura: gracias... ¿estás bien?
Lola: sí, muy bien... (volaba, hervía por dentro) acuéstate... (Laura se recostó)... ¿estas bien así?...
Laura: sí gracias...
Lola: te arroparé con la sábana...
Laura: sí, esta bien....
Lola: bueno, ahora te traigo la comida...
Laura: hay muy buen olorcito... mmm... ya estaba cansada de la comida del hospital... seguro tu cocinas mejor...
Lola: jajaja... eso lo tendrás que decir luego...


Llegó la noche y Laura comenzó a tener pesadillas sobre el accidente, los ojos de la mujer que la había atropellado venían una y otra vez a su mente, sentía en su interior que la conocía, que la había visto muy bien en algún que otro momento... Lola se acercó para consolarla y se quedó a su lado para que pudiera descansar...


Así pasaron varios días cada vez la amistad era mas fuerte, para Lola era el paraíso, aunque aun le faltaba lo mejor, decirle de una buena vez a Laura que la amaba...

Lola la ayudó en todos esos días dormían juntas algunas veces, sobretodo por las pesadillas de Laura, pero no había nada mas entre ellas, en realidad había de todo, era todo amor pero ninguna de las dos se animaba a decírselo a la otra, Lola esperaba que Laura la recordara y Laura esperaba un milagro, que Lola la amara, como ella estaba empezando a sentir, se dio cuenta que cada día que pasaba sentía algo más profundo por Lola, ¿se estaba enamorando?... la pensaba a cada momento, no podía quitársela de la mente ni de su corazón en todo el día, y cuando no estaban juntas la extrañaba muchísimo, ya no la veía como a una amiga, la veía como una mujer, y quería que fuera su mujer pero no sabía como reaccionaría Lola, cada vez que venía alguna amiga de ella, Laura se ponía mal, pensando en que se la quitarían... no quería compartirla con nadie... ni siquiera en las reuniones... sentía celos, se estaba volviendo una adicción y eso la asustaba, pues no sabía que sentía Lola por ella, si era solo una amistad o sentía algo más profundo... amor... puro amor...

Laura estaba mucho mejor ya caminaba bien, así que de vez en cuando iba al colegio a ver a sus amigas, las monjas, y comenzó a trabajar con las computadoras, recordaba cosas aisladas, pero se las arreglaba, y algún que otro euro siempre le daban, no sacaba mucho, menos mal que vivía con Lola...

Así sucedían los días, era cada vez más hermoso compartir el tiempo con Lola... pero dolía porque Laura pensaba constantemente en los ojos verdes de Lola, en su cuerpo cada vez que se rozaban sin querer, se estaba convirtiendo en una tortura, a pesar del poco tiempo en que se conocían, sabía que no podía seguir allí, en la misma casa, conviviendo con ella y sin poder tocarla como ella quisiera, como estaba sintiendo día a día, y cada noche en que cada una decía un "buenas noches" interminable, para dirigirse luego cada una a su habitación, a veces en esas noches sentía que Lola sentía lo mismo, pero no estaba segura y no quería perder su amistad...

Llego el amanecer y Laura seguía pensando, mientras iba camino al colegio o cuando se paraba a descansar en la Plaza España, no podía quitársela de la mente... recordó que esos últimos 3 días habían sido increíbles, se tuvo que contener miles de veces, para no besarla y Lola no se lo ponía nada fácil... Parecía que Lola no quisiera soltarse de mí... pensó... En el último mes, me rozaba siempre que pasaba a mi lado, aunque hubiera un metro de espacio libre por la otra parte, me abrazaba por la más mínima tontería... mmm ¿tontería? mmm tin... mmm, ¡en qué estoy pensando!, ¡Dios! le dan "arrebatos de pasión", como ella los llama, y me llena de besos, por todos los rincones de mi cara menos por donde yo más necesito... en mi boca... ¿por qué hará eso?... ¿es que acaso ella siente lo mismo que yo?... ja, yo sí que vivo de ilusiones... no puedo seguir así, ¿y si la pierdo por ser cobarde y no enfrentarme a lo que siento?. A veces tengo la firme sensación de que sólo conmigo sería completamente feliz al igual que yo lo seré sólo con ella. Sé que nos compenetramos como si fuéramos la misma persona, y hay ocasiones en las que me parece conocerla de toda la vida. El único problema no reconocido que tengo es que yo la amo y ella sólo me quiere. Y eso, hoy por hoy, no es suficiente para mí... será mejor que vuelva... es muy tarde... es que pensando en ella se me va el tiempo, la vida...

Llegó la noche y Laura aun no había llegado al departamento, había estado pensando todo el día en Lola, en que debería hacer... si decirle o no decirle... Lola estaba preocupada al ver la hora en que llegaba su "amiga"...


Lola: ¿se puede saber dónde diablos te metiste? Me preocupaste... deberías haber llamado...
Laura: lo siento... se me hizo tarde...
Lola: pero un llamado, algo, podrías haber hecho, me preocupe mucho... pensé que te había pasado algo malo...
Laura: lo siento, ¿me perdonas?... es que comencé a caminar y no me di cuenta de la hora...
Lola: esta bien pero no lo vuelvas hacer... avísame si tienes una cita o algo...
Laura: (Laura la quedó mirando) ¿una cita?
Lola: sí, una cita... alguien con quien saliste...
Laura: (la miró con cuidado, acaso estaba ¿celosa?) bueno es que la verdad...
Lola: esta bien, no me des detalles... sólo quiero que me avises cuando llegarás más tarde de lo normal...
Laura: esta bien (dijo triste, pues a Lola entonces no le interesaba saber si había o no estado con alguien, supo que no le interesaba a Lola más que como amiga, pero igualmente la serenidad de su alma, no la encontraría en mucho tiempo pues día a día la veía más bella, más mujer y a todas horas la imaginaba abrazándola y besándola, como ella quería).

Cuando estaba sumida en estos pensamientos (cosa que últimamente le ocurría muy a menudo), Lola se dio la vuelta y volvió a encararla con esos ojazos verdes que la tenían totalmente deslumbrada.

Lola: bueno no te quedes ahí, he alquilado una película y te esperaba. Sé que tenías ganas de verla. ¿Te apetece ahora? ¿Has cenado? (Lola volvía a ser la de siempre, y esa luz que llevaba dentro iluminaba el alma de Laura).
Laura: sí gracias, veamos la película... (se quedó mirándola fijamente, pero decidió que aquel no era el momento, quería estar bien segura antes de decirle algo a Lola, quería saber sobre sus verdaderos sentimientos, por su parte Lola aún no le decía nada, pese a que se moría de ganas, por el tema de la amnesia, la doctora le había dicho de a poco, hasta que se recuperara sola, Lola también estaba sufriendo y pensaba constantemente en Laura, sobretodo en ese momento en que no sabía donde se había metido ni con quien había estado, sus celos estaban en el aire, pero luego trato de disimular y que mejor que ver una película)

Laura: ¿qué hay de esa película?
Lola: pues nada, que si quieres, ahora mismo la vemos...
Laura: dame un segundo, que me pongo el pijama...
Lola: vale, pero no tardes... Tengo frío...
Laura: no tardaré... (se fue pensando en el "tengo frío", ¿sería una buena oportunidad para abrazarla? mmm... se le hacía agua la boca).

Laura fue corriendo a su habitación. Se puso su pijama y trajo la manta con la que siempre se arropaban. En un abrir y cerrar de ojos volvió al salón donde Lola se había apoderado totalmente del sofá.

Laura: ¿Me dejas un trocito? Sé que eres la dueña de todo pero un poquito para mí podías dejarme...
Lola: la dueña de todo... mmm... no soy la dueña de todo lo que quisiera...esta bien te dejaré una parte para ti... (le dió una hermosa sonrisa).

Lola se levantó y dejó que Laura se tumbara todo lo larga que era pegada al respaldo del sofá. Colocó dos cojines bajo su cabeza y así, de lado, estiró su brazo izquierdo para que la rubia pudiera apoyar ahí su cabeza.

Laura: ¿esta bien así? (se moría de ganas porque Lola se acostara a su lado).
Lola: mmm... sí esta bien... si no me tiras al piso...
Laura: hey, me quedaré quieta, además creo que es la mejor posición para ver la película y tú dijiste que tenías frío...
Lola: sí, estás en lo cierto... por fin en algo tienes razón...
Laura: ja, yo siempre tengo razón...
Lola: jaja, no empieces con eso... (Lola no pudo ocultar cómo sus ojos se iluminaban de emoción, al sentarse y luego acostarse al lado de Laura, sentir su cuerpo tan pegado al de ella, era una tortura, pero peor era nada, cada día la deseaba más, cada día recordaba más aquella maravillosa noche de pasión y de amor, luego echó sobre ellas esa manta tan suave que habían comprado juntas, azul por un lado y verde por el otro supieron que aquella era su manta)...

Cuando ya estaban arropadas y Lola se estaba acomodando a su feliz respaldo, sintió un escalofrío Laura pasó su mano derecha sobre el estómago que Lola había estado trabajando a destajo para gustar, a su "amiga". Lo mejor venía ahora, pues Lola no se pudo contener y tomó cada una de las manos de largos dedos de Laura, esos dedos que habían estado tan dentro de ella, amándola, esos dedos y esas manos que le habían acariciado cada poro de su piel y los entrelazó con los suyos. Una sensación de felicidad invadía a ambas y estuvieron así, disfrutando del contacto, unos minutos.

Laura se dio cuenta que la tele estaba apagada...

Laura: Lola, ¡me engañaste!
Lola: ¿por qué dices eso?
Laura: porque dijiste que habías alquilado una peli y... la tele sigue apagada... No será una trampa para usarme de calefactor, ¿verdad? Jajaja...
Lola: (estaba roja, menos mal que Laura no podía verle la cara) no, jaja, bueno... tú tampoco así tienes frío ¿no?...
Laura: una buena deducción, rubia...
Lola: ja, siempre tengo razón...
Laura: uyyy ahora no empieces tú, y... pon la peli ya, que son las 12 de la noche y hoy seguro nos acostaremos de madrugada. Si acostándote temprano no hay quien te levante... verás mañana, ¡¡¡jajaja!!!
Lola: mala... me llamas dormilona... ya vas a ver, déjame un segundo que coja el mando y pongo la tele.

Desenlazaron una de sus manos y Lola se incorporó un poco para alcanzar el mando. Al no lograr llegar a él, cambió de posición y su mano rozó un pecho de Laura que reaccionó inmediatamente al contacto... un calor interno se apoderó de ella...

Lola: lo siento... no era mi intención...
Laura: no... no te preocupes... (es mi imaginación o mi voz ha descendido varios tonos ¡Diooos! y sólo me ha rozado... ¿qué será de mí si algún día me besara? ¡ojalá me besara!...pensó).
Lola: cómo estás de roja... ja! ¿te molesté? (juraría que su voz se volvió más grave... y sólo la he rozado... ¿habrá sido por ese roce?, pensó).
Laura: no, jeje! es que pesas mucho y casi me dejaste sin respiración (esto no resulta creíble... oh, Diooos! o deja de mirarme o me la como ahora mismo, con ropa y todo).
Lola: jajaja! anda... eres un exagerada, ya tengo el mando. Déjame sitio para echarme como antes o... ¿quieres que lo haga encima tuyo? (hoy estoy decidida... la pondré en un apuro a ver cómo reacciona...).
Laura: ¿encima? (síiii, ¡¡¡por favor!!!) noooo, gracias no podría respirar (porque sólo con mirarme me quitas el aliento, si me tocas, seguro me asfixio... ¿qué me pasa contigo?).
Lola: definitivamente eres una exagerada... Veamos la peli...
Laura: tienes razón, veámosla.
Lola: ¿sabes?
Laura: no me lo digas... ¿ahora no quieres verla?
Lola: nooo, no es eso, ja! quería decirte que me gusta mucho ver una peli así... contigo... es mejor que estar sentadas en una cómoda butaca de cine... prefiero estar tumbada en el sofá de casa...
Laura: a mí me pasa lo mismo (como no dejes de decir estas cosas, no voy a poder evitar besarte... Te tengo unas ganas... pero si es solo ¿amistad?, debo controlarme, pero como hago ¡Dios! está tan cerca)...

Lola puso la película y retomo su posición, dejó el mando en el suelo y volvió a entrelazar sus dedos. Durante la primera hora de cine, no dejaron de acariciarse de forma sutil. Laura hacía círculos con sus dedos apenas rozando el estómago de Lola y la rubia se diluía en fuertes escalofríos. Ésta incluso cerró sus ojos para disfrutar de la situación, pegándose más contra el cuerpo de la morena y acariciando su mano. Ninguna de las dos se estaba enterando realmente de qué iban las imágenes que se sucedían en el televisor, pero tampoco les importaba. Lola se armó de valor y se dio la vuelta quedando cara a cara con una sorprendida y encantada morena.

Lola: hola...
Laura: (sonrió) hola... ¿qué pasa?
Lola: Ana, quería decirte que estos días contigo han sido lo mejor de mi vida... gracias por estar aquí... eres la mejor amiga que nunca he tenido y contigo me siento increíblemente bien.
Laura: (amiga, la palabra amiga le dolía) Lola... para mí también fueron los mejores días de mi vida, no recuerdo haber vivido algo así...
Lola: bueno, aun tienes algo de amnesia...
Laura: esto no lo olvidaré nunca... así tenga toda la amnesia del mundo...
Lola: ni yo...

Lola se abrazó más a Laura y le dio dos besos en sus mejillas. Ambas tenían la piel erizada y estaban disfrutando de ello. Sus corazones corrían salvajes y acompasados el uno con el otro, latiendo al unísono. Eran conscientes de que aquello empezaba a ser algo más que amistad pero ninguna de las dos quería dar un paso en falso y traspasar una barrera que no estaban muy seguras donde estaba, allí donde la amistad termina y comienza a llamarse amor. Lola se dio la vuelta de nuevo o no respondería de ella y no quería presionar a Laura, quería que ella la recordara por sí sola...

Luego de sentirse tan cerca una de la otra, ninguna de las dos se había dado cuenta que la película había terminado hasta que la música de los créditos finales llegó por fin a sus oídos. La rubia cogió el mando del suelo y apagó la tele.

Lola: bueno, parece que es el fin... de la película...
Laura: ja, tienes razón, por una vez...
Lola: graciosa... ¿qué hora es?
Laura: ¡increíble! son las dos de la mañana y ¡¡estás despierta!!!
Lola: ¿y ahora qué? ¿nos vamos ya a dormir?
Laura: ¡no! ¡vamos a bailar a alguna discoteca!
Lola: ¿estás loca? estamos en pijama, medio dormidas y... yo no sé cómo estaré, pero tú deberías peinarte, jajaja! (recordó cuando aquel día en la disco estuvieron a punto de besarse, había sido tan excitante y sonrió).
Laura: pues ni te digo tú, que tienes una melenas que pareces un león...
Lola: con que un león, ¿eh? ¿no será leona?...
Laura: me gusta que seas leona, pero el rey león es el que tiene la melena... jaja...
Lola: cierto... ¿siempre tienes que tener razón?
Laura: mmm... jajaja...
Lola: aunque pensándolo bien, no tienes razón...
Laura: ¿cómo que no?
Lola: los leones tienen melena, tú lo dijiste... y yo tengo el pelo corto... jajaja, así que soy una leona... argggg... (le mostró las garras a Laura)... así que te gané, ¿viste que no siempre tienes razón?
Laura: mmm... vamos a dormir... (dijo con cara de niña enfadada)...
Lola: mmm... ¿te enfadaste porque perdiste?
Laura: sí, mala... leona con pelo corto... (le dio la mejor sonrisa del mundo y de un giro quedó sentada a horcajadas sobre Lola, ambas sonreían sabiendo lo que se avecinaba). ¡Al ataque!, en esto perderás jajaja... (Laura tomó los costados de Lola con ambas manos y las carcajadas no se hicieron esperar).
Lola: ¡noooo!!! ¡por favor!!! ¡jajajaja!!! para, para, ¡por favor! ¡haré lo que quieras!
Laura: ¿lo que quiera? (se perdió en la inmensidad de ese mar verde, tenía ganas de besarla, sólo Dios sabe porque no lo hizo, se contuvo y se levantó de golpe).
Lola: ¿qué pasa?
Laura: nada, ya es tarde deberíamos dormir, en serio...lo de la discoteca era broma...
Lola: sí como quieras... (se quedó pensando acaso había recordado algo, esa noche no podía dejarla sola, tenía que seguir en esa postura, esa noche necesitaba averiguar si ya Ana la recordaba, si aun la amaba como le había dicho muchas veces).
Lola: Ana, ¿puedo pedirte algo?
Laura: menos dinero, pídeme lo que quieras, ya sabes que no tengo una moneda...
Lola: jajaja! no es dinero... ¿quieres dormir conmigo?...
Laura: (se le encendió el corazón, aun más de lo que lo tenía aquella noche y siempre que compartía momentos a solas con Lola) sí, no hay problema... (aunque tenía ganas de decirle ¡Dios!! ¡será un placer!)...
Lola: es que, viste como esta cambiando el clima, hoy hace frío y no encendí la calefacción, las habitaciones están muy frías...
Laura: mmm... me parece bien, además no sería la primera vez, recuerdo esos días en que tenía pesadillas por el accidente y tú me ayudabas a descansar, siempre te lo agradeceré...
Lola: no me debes nada, mmm... además me lo pagarás esta noche, hoy te lo pido yo...
Laura: me gusta pagar...mmm... es un buen precio... jaja... ¿en tu cama o en la mía?

Al decir esto, se quedaron mirando a los ojos durante un segundo que pareció una eternidad, se dieron cuenta de lo que iban a hacer...

Lola: si no te importa, podemos dormir en la mía, es más grande y la luz entra en la habitación durante todo el día, es algo más cálida que la tuya.
Laura: cierto, siempre olvido que te quedaste con la mejor parte... jaja, bueno eres la dueña...
Lola: vamos, ¡anda! o te entrará ganas de charlar y no podremos dormir en toda la noche...
Laura: jaja, estás terrible, si acá la única que habla hasta por los codos eres tú...
Lola: mmm, sí dale ahora dime que hablo sola como una loca...
Laura: jaja, bueno mucho no te falta...
Lola: ah... ¿sí?... bueno tú eres mi amiga... así que también estás un poco loca... linda...
Laura: (si supieras que estoy reloca por ti)... puede ser... todo en la vida puede ser... vamos... a... dormir...
Lola: ¿qué lado prefieres?
Laura: la cama es tuya, ¿en que lado duermes?
Lola: en el lado derecho, es una manía que tengo desde siempre, pero quería ser cortés...
Laura: ¿y desde cuándo eres tan considerada?
Lola: desde que sé que tú lo eres más y me dejarás elegir a mí, ja!
Laura: ¡tramposa! dame un segundo que me lavo los dientes y vuelvo...
Lola: perfecto, te espero... (muy ansiosa pensó)...

Laura se lavó sus dientes, cepilló su pelo y se encaminó a la habitación donde sabía que no pegaría un ojo hasta bien entrada la noche.

Mientras, Lola ahogó un grito de felicidad contra su almohada. Pensó que Laura le diría que mejor durmieran cada una en su cama, pues no hacía tanto frío así que se sorprendió tanto cuando le dijo que sí. Abrió la cama y cuando estaba en ello, sonaron unos golpes en la puerta.

Lola: pasa Ana, ya estoy lista.
Laura: bueno, supuse que querías cambiarte en la intimidad, jajaja!
Lola: sí, hay tantas personas en esta casa que seguro alguna me miraría con ojos lujuriosos... (¿tú acaso me miras así? pensó)
Laura: jajaja! ¿ves? esto confirma mi teoría, eres una exagerada.
Lola: la exagerada siempre eres tú, apaga la luz que enciendo esta pequeña...

Ambas se metieron en la cama. Al principio, no se rozaban. Estaba cada una en su lado, mirando al techo. La tenue luz bañaba sus rostros. Al rato de estar así...

Lola: mira Ana, si queremos dormir juntas para entrar en calor, lo lógico es que estemos "lo que se dice juntas" y no cada una en un extremo de la cama, ¿no crees?
Laura: sí, es cierto. No sé, es tu cama, esperaba que tú pusieras las normas... mmm...
Lola: bien, pues como es así, ahora quiero abrazarte... ¿me dejas?
Laura: sí, yo también tengo frío... (bonita excusa)...

Lola rodó, posó su cabeza sobre el hombro de Laura y pasó su pierna sobre las de la morena pese al pijama sintió tocar el cielo. Echó su brazo sobre el estómago de Laura... y ésta cerró sus brazos sobre el cuerpo de la pequeña y movió sus manos acariciando suavemente su espalda.

Laura: ¿así le parece mejor a la dueña de la cama?
Lola: así está perfecto. Creo que hoy dormiré como un bebé (tengo toda la vida por delante para conquistarte y tenerte como quiero). Que tengas lindos sueños.
Laura: sí, tú también... descansa, (susurro) nena... (pensó ¿yo dije "nena"?, me parece que esto ya lo he vivido antes, nena, nena... hemos avanzado tanto en sólo un par de horas. Estoy casi segura que ella siente como yo, pero, ¿por qué no se lanzó? ha tenido ocasiones de sobra para besarme o decirme algo y no lo ha hecho. Si hoy no ha sucedido, no sucederá nunca)...

Y así cerró sus ojos y se durmió con el calor del cuerpo que tenía encima de ella, ese cuerpo y alma que tanto amaba...


A la mañana siguiente, Laura fue la primera en despertar. Antes de abrir los ojos, sintió una sensación extraña. Un peso le oprimía el pecho y su brazo derecho estaba dormido. De repente, recordó donde estaba. Abrió sus ojos para comprobar que no había sido un sueño. Una cabeza rubia respiraba profundamente en su hombro aferrándose a ella con la fuerza de un sueño. No debían ser más de las 8 de la mañana. Volvió a bajar su vista y memorizó aquel rostro dormido, era una imagen celestial... sus labios estaban entreabiertos y respiraba acompasadamente, por lo que sabía que la "nena" estaba dormida, siguiendo un impulso irracional, acercó su boca hacia esos labios, sintió que ambos alientos se mezclaban. Parecía que su corazón se saldría del pecho. Recorrió los escasos milímetros que le separaban de aquellos labios y justo Lola se movió, Laura se asustó y reaccionó a lo que estuvo a punto de hacer, besar a su amiga, qué difícil era todo esto...

Lola: ¡buenos días! nunca he dormido mejor en toda mi vida... mmm...
Laura: buenos días, ¿tienes hambre? te prepararé el desayuno...
Lola: ¡estupendo! mi estómago te lo confirmará con un rugido si no vienes pronto, ¡ja! ¿Qué hora es?
Laura: son... las 8:20.
Lola: hemos dormido poco, pero he descansado tan bien que tengo energías para enfrentarme a cualquier cosa... ¡¡¡jajaja!!! ahora me levanto a ayudarte.
Laura: No, no te preocupes. Lo traeré aquí, si es que no te importa desayunar en la cama.
Lola: ¿que si me importa? ¡es la ilusión de mi vida! te esperaré ansiosa... ¡no tardes!

Luego de desayunar cada una se fue a su lugar de trabajo, habían quedado que esa noche harían una reunión, aunque a Laura mucho no le gustaban las reuniones sobre todo por sus celos, no quería compartir a Lola con nadie, pero luego recordaba que solo era una amiga más del montón, y no tenía derecho alguno sobre ella, llego la noche y la reunión...

Daniela: hola Ana... (Daniela sabía la verdadera identidad de Laura, pero después de hablar con Sor Inés, ésta le dijo que no convenía decir nada al respecto sobretodo por la salud de Laura)...
Laura: hola, Daniela... (ella, era la única amiga de Lola que le caía simpática, después había una tal Deray que llamaba de vez en cuando pero nunca la había visto, supo que Lola estaba molesta por algo y no sabía porqué, y casualmente era cada vez que hablaba con esa tal Deray, siempre la veía algo tensa)...
Daniela: ¡que linda reunión!... Lola se ha esmerado mucho en arreglar todo... bueno supongo que también ha tenido tu ayuda...
Laura: sólo algo... no me gustan mucho las reuniones de mucha gente...
Daniela: pero no somos tantas...
Laura: mmm... sí... bueno igualmente no puedo decir nada, ésta no es mi casa...
Daniela: no digas eso... claro que es tu casa... Lola es muy buena...
Laura: no dije que no fuera buena, es más es... (la buscó y la encontró hablando con otra amiga, sus ojos se iluminaron y Daniela lo notó, era un amor inmenso)...
Daniela: ¿es qué?...
Laura: es...
Daniela: Ana, ¿sientes algo por ella verdad?
Laura: ¿cómo? (asombrada).
Daniela: si la quieres...
Laura: sí, claro que la quiero es mi amiga (dijo sonrojada)... al menos sé que lo es, nadie ha hecho tanto por mí... me cuidó, es más aun me cuida y ya estoy bien... pensé que a lo mejor ya debería irme... pero...
Daniela: ¿pero qué?
Laura: no puedo...
Daniela: ¿no puedes?... ¿por qué?, dímelo anda...
Laura: porque... porque... no tengo donde ir... eso... eso es... no gano mucho dinero, quisiera ganar más y darle todo lo que se merece, quisiera pagarle algo por todo lo que ha hecho por mí...
Daniela: ya le pagas...
Laura: ¿cómo?
Daniela: con tu presencia... Lola te quiere mucho... lo sé... ¿y tú?
Laura: ya te dije que sí...
Daniela: ¡si serás!... no digo eso... te pregunto si la quieres como... (justo en ese momento apareció Alba pidiendo un trago, pero Daniela no iba a parar le dejaría la pregunta en el aire)... mujer...

A Laura se le paralizó el corazón... ¿acaso ella sabía lo que estaba sintiendo por Lola? ¡por Dios! pensó, que nunca se lo diga no quiero perderla como amiga...

Alba: hola niñas, quería un buen trago, me dijo Lola que tú los estabas preparando...
Daniela: sí, soy una experta... dime que quieres beber...
Alba: una copa que me arda por dentro... ya sé dame vodka, como aquella vez en que le robé el trago a Ana... ¿te acuerdas?

Daniela la miró... y le dijo todo... Laura se apenó pues aún tenía amnesia parcial, había muchas cosas que no recordaba, se le mezclaban imágenes, viejas, nuevas, en otro sitio, hasta con otro nombre... eso aún no se lo había dicho a nadie... a veces sentía en su inconsciente el nombre de Laura... y no sabía porqué...

Alba: lo siento... no quise...
Laura: no te preocupes, algún día te recordaré bien... al igual que a todas... (en ese momento apareció Lola, que no dejaba de mirar a Laura)...
Lola: hola, ¿cómo estás?... ¿te sientes bien?
Laura: sí, gracias... tus amigas son muy buenas...
Lola: sí lo son...
Laura: ¿quieres tomar algo?... ¿una cerveza?
Lola: sí, me vendría muy bien...
Laura: la traeré...

Cuando Laura volvió con la cerveza en la mano, Lola estaba bailando con una amiga...
Laura se quedó con la botella en la mano, al igual que su corazón... el verla así bailar en los brazos de otra le rompió el alma... aunque no debía pasarle eso, ya que ella nunca le había dicho nada a Lola sobre lo que estaba empezando a sentir... Lola seguía bailando, con el cuerpo entre los brazos de María, pero con el corazón y el alma en los brazos de Laura... la miró varias veces pensando en que así la recordaría y le dijera que bailara con ella, pero Laura era muy tímida y no se atrevió a pedirle un baile... Lola no quería presionarla... pero intervino Daniela que se dio cuenta del amor que había en el aire cuando ambas se miraban, cuando se acercaban...

Daniela: ¿me das esa cerveza?
Laura: mmm... es de Lola...
Daniela: pues ella está ocupada...
Laura: sí, ya lo veo...
Daniela: ¿y? ¿qué esperas?
Laura: ya te dije es de Lola, no la voy a tomar...
Daniela: ayy... Dios... eres... ¿qué esperas para sacarla a bailar?... te mueres de ganas...
Laura: mmm... yo... no sé... si ella quiere...
Daniela: ¡sácala! más que decirte que no... además estoy segura que quiere bailar contigo...
Laura: ¿segura?... no quiero que su amiga se enoje, están bailando muy bien...
Daniela: si no vas tú, la llamaré a Lola y le diré que te mueres por bailar con ella... ¿entendiste?
Laura: tú no puedes hacerme eso...
Daniela: ¿a qué le tienes miedo?
Laura: a que me rechace...
Daniela: ella no lo hará.... ella te quiere...
Laura: pero no como yo la quiero...
Daniela: ¿y cómo la quieres tú?

Laura se quedó en silencio y fue a buscar a Lola, dejó a Daniela sin una respuesta...

Laura: disculpa... Lola, aquí tengo tu cerveza se va a calentar... y así es horrible...
Lola: uyyy cierto perdona, me había olvidado...
Laura: (bajo la cabeza triste, se había olvidado de ella)... bueno es solo una cerveza... Sigue bailando... (se retiro)... María: mmm... creo que se enojó...
Lola: ¿te parece?
María: yo diría más bien...mmm ¿celosa?...
Lola: ¡qué los Dioses te oigan!
María: ve con ella... ve a buscarla... tal vez un buen baile juntitas le haga recordar algo...
Lola: sí, hace tanto que espero... pasaron unos meses, pero para mí es una eternidad... Iré a buscarla...

Laura estaba triste aun con la cerveza en la mano... miraba la botella y le vino a la mente esa noche en la discoteca, fue raro sintió un aliento muy cerca de su boca, un aliento de fuego, como que iban a besarla... la imagen de Lola le apareció de golpe... luego un dolor en la cabeza le trajo a la mente los ojos de la mujer que la había atropellado, estaba segura que había estado en esa discoteca, había sentido el odio de su mirada.

Lola: ¿te molesto? (la vio muy concentrada)... Ana... ¿te sientes bien?
Laura: sí... creo que sí...
Lola: ven deja eso y bailemos...
Laura: no quiero...
Lola: ¿a mí me dirás que no?... dale... vamos...
Laura: está bien...

Una música suave las envolvió con el deseo a flor de piel... se sentían muy cerca...
Lola estaba en una nube, mientras sentía los fuertes brazos de Laura alrededor de su cuerpo, Laura aún tenía esa sensación extraña, esas imágenes de otro baile venían a su mente... pero también disfrutaba mucho del baile, del abrazo fuerte de Lola... terminó la canción... y se perdieron en sus ojos... se quedaron así un momento mirándose en silencio...

Alba: Lola... ¿dónde hay más cerveza?... ya se acabaron las que estaban aquí adelante...
Lola: (con cara de fastidio había venido a romper el momento mágico que había estado buscando desde hacía tiempo)... pues si no hay más, vete a comprar... (y se fue enfadada a la cocina)...
Alba: ¡hey!... ¿qué dije?
Laura: jaja... no te preocupes yo te daré...
Alba: gracias, tú sí que sabes tratar bien a una dama...
Laura: jaja... dama... sí... ven...

La noche siguió su curso, bailaron, se divirtieron bastante, todo llegó a su fin y ambas rendidas se fueron a dormir, cada una a su cama... como venían haciendo últimamente, pues Laura quería estar un poco sola para pensar bien que era lo que sentía por Lola...


Al otro día, a la mañana...

Lola: ¿vienes Ana?, voy a comprar pan...
Laura: sí, te acompaño, quiero salir un poco...


En la panadería:

Lola: hola Pedro... ¿cómo anda?...
Pedro: bien niña ¿y tú?...
Lola: bien gracias...
Pedro: (miraba con curiosidad a Laura) oye niña, ¡qué alegría verte!....
Laura: ¿perdón?
Pedro: pero... ¿no te acuerdas de mí?...
Laura: no, la verdad que no...
Pedro: bueno me parece que eres tú.. nunca olvidaría esos ojos... aunque pasaron unos meses y estoy mas viejo jajaja... bueno... ¿que van a llevar?...
Laura: queríamos pan.
Pedro: mmm... sí eres tú... recuerdo que me habías pedido facturas y te dije que eso era lo que pagábamos... ¿en serio no te acuerdas?...
Laura: no, lo siento, seguro me confunde...

Lola no dejaba de observar la escena...

Laura: mejor voy a comprar el periódico a la esquina (algo molesta)...
Pedro: ¡oye!... pero... ¿qué le pasa?
Lola: discúlpela es que tiene amnesia parcial, y muchas cosas no recuerda... entonces ¿es verdad que usted la conoce?
Pedro: claro hija, la conozco, nunca me olvidaría de ella, me salvó hace unos meses de un ladrón, le dio un fuerte golpe en la cara que lo tiro al piso... nunca podría olvidarme y menos confundirla ya que no es de aquí...
Lola: (recordó enseguida cuando Ana tenía la mano lastimada) ¿no es de aquí?... cierto... es francesa...
Pedro: no, ella no es francesa... es argentina... me lo dijo a mí, venía a comprar facturas como le dicen en su país, y se termino llevando unas ricas medialunas...
Lola: ¿esta seguro Pedro?... ¿no se equivoca?... (dijo asombrada, pero luego se quedó pensando en el acento de Ana, era verdad ya no parecía francesa).
Pedro: no, ya te dije... mira, llamaré a mi Antonia, ella también la vio... es más me dijo mi mujer ese día que le parecía haberla visto en el colegio vestida de monja, pero yo nunca le creí porque es media despistada, eso no se lo digas sino esta noche duermo afuera, jajaja, la llamaré y te lo confirmará...
Lola: Pedro... espere (lo tomó del brazo, su mano temblaba, ni que decir su corazón, eso confirmaba todas sus sospechas que Ana era en realidad Laura su amiga virtual, pues hacía tiempo que veía demasiadas coincidencias entre Ana y Laura estaba a punto ya de descubrir y de confirmar una verdad que le dolía, porque la había engañado todo ese tiempo y a su vez la alegraba, era extraño como se sentía, no podía creerlo) ella vendrá en un momento, por favor si viene su señora dígale que solo la vea pero que no le diga nada... es por la amnesia no hay que decirle las cosas de golpe, ¿entiende?... dígale que me lo confirme solo a mí... con alguna seña yo la entenderé... allá viene de nuevo...
Pedro: llamaré a Antonia... ya vuelvo...
Laura: ¿y? ¿todavía estás acá?... dale...
Lola: ¿ansiosa?... mmm... me gusta... ( ahora entiendo muchas cosas de tu actitud, pensó, mientras ambas se miraban fijamente).
Laura: creí que sabías todo de mí...
Lola: aun me falta mucho por conocer... ¿sabes cuando me miras así?... siento que pretendes descubrir todos mis secretos...
Laura: ¿secretos?...¿tienes secretos?
Lola: ¿quien no los tiene?... ¿tú no?
Laura: supongo que sí... pero no recuerdo... aunque si es así como dices, cuando yo te miro, tú me miras igual, también podrías saber mis secretos...
Lola: mmm... interesante...
Laura: ¿estas bien?... te noto... agitada...
Lola: sí, estoy de maravillas... (suspiró)
Laura: ¡cómo tarda!, ¿donde fue a buscar el pan?... ¿a la fábrica?...
Lola: ya viene... ansiosa...
Pedro: disculpen la tardanza, es que estaba esperando que saliera calentito, ya esta
( también vino Antonia)
Antonia: hola Lola, ¿cómo anda tu madre?
Lola: bien Antonia, gracias...
Antonia: bueno niña mándale saludos, y dile a lo que me pregunto la otra vez que sí, es ella, definitivamente es ella, yo le dije que sí, pero es tan cabezona tu madre (y miro al marido con una sonrisita)...
Lola: (tembló, le confirmaban que Ana es Laura, le latió tan fuerte el corazón que pensó que se le saldría allí mismo) se lo diré... gra... cias (dijo algo cortada)...
Pedro: bueno, aquí tienes tu pan.. niña... (le dio la bolsita a Laura en la mano)... que lo disfruten...
Laura: gracias... señor.. mmm...
Pedro: ¿si, niña?
Laura: mmm... medialunas.... quiero medialunas... dos docenas...
Pedro: claro niña...
Lola: ¿para que quieres tantas?
Laura: no sé, supongo que tengo hambre...
Pedro: te lo dije (le susurro a Lola)... bueno aquí tienes...
Laura: ¿cuánto le debo?
Pedro: para ti, son gratis...
Laura: ¿gratis? ¿por qué?...no, no, yo quiero pagar... mejor dicho, ella, porque yo no tengo una moneda... jajajaja....
Lola: eres tremenda...
Pedro: vayan tranquilas las invita la casa...
Lola: gracias Pedro...
Laura: gracias...

Lola y Laura se fueron con una sonrisa en los labios...

En la calle:

Lola: no sabía que te gustaban tanto las medialunas...
Laura: bueno hoy averiguaste un secreto...

Lola: ¿un secreto? ¿cómo sabes? (asombrada, ¿es que acaso Laura había recordado todo y se dio cuenta que yo sé quién es?, pensó)...
Laura: sí el secreto que me gustan las medialunas y ni te digo si le pones dentro jamón y queso... morís comiendo... mmmmm...
Lola: ¿morir?, ahora no quiero morir...
Laura: creo que a nadie le gusta, pero es inevitable...
Lola: pero aun tengo que averiguar muchos secretos... linda... (le guiñó un ojo).
Laura: mmm...

Lola no podía quitarse de la cabeza que al lado suyo estaba caminando la mujer de su vida... y que esa mujer era Laura su amiga virtual que se convirtió en amor, aunque aun debía luchar por ella, no podía creerlo, pensó en Sor Inés, ella sabría la verdad, de solo pensarlo le temblaba el cuerpo... Además recordó algo que nunca se le ocurrió, mirar el documento de Laura, allí tendría que decir quien era en realidad...


En tanto en la panadería:

Antonia: ¿por qué me llamaste para saber si era la misma joven?... ¿que pasó?
Pedro: es que Lola quería saberlo, me dijo que era francesa y le dije que no, que era argentina, además pobre joven, tiene amnesia temporal...
Antonia: uyy... pobre... pero el amor que vi en ella no es nada temporal...
Pedro: ¿viste como se miraban?, había algo muy profundo entre ellas, una conexión especial, ¿no sentiste como que algo las iluminaba?
Antonia: sí, vida... el amor...
Pedro: pero... ¡son dos chavalas!...
Antonia: hoy en día...no deberías sorprenderte...
Pedro: sí, tienes razón... me alegro por ellas... es muy difícil encontrar el amor en estos días... en que estamos tan sumergidos en nosotros mismos... y con tanta violencia...


Habían pasado dos días desde sus más profundas sospechas, Lola no había podido hablar aun con Sor Inés, y estaba molesta, no podía creer que Ana fuera Laura, encima estaba recibiendo llamadas de Deray, que la ponían aun más nerviosa...
Laura por su parte, estaba muy confundida sobre lo que sentía Lola por ella, pero ya sabía muy bien lo que sentía ella por Lola, en esa reunión con sus amigas había sentido unos celos muy profundos eso no era nada más que una amistad y la asustaba, ¿podía haberse enamorado de esa mujer que la había consolado?, ¿por qué la cuidaba tanto?, ¿por qué aun permitía que se quedara a vivir con ella cuando ya estaba recuperada de sus heridas?... esas preguntas le daban vuelta durante todo el día y sobretodo por las noches en que sentía la respiración tranquila de Lola a su lado, cuando dormían juntas en la misma cama luego de ver una película...
Los días que no veían películas en la habitación de Lola, Laura se moría de ganas por estar con ella, eso no era normal en una amistad, la deseaba en cuerpo y alma, sí definitivamente se había enamorado de su amiga, ¿y Lola? ¿acaso la amaba como ella quería?... a veces parecía que sí y otras que no... debe ser que la amo tanto que veo amor en sus ojos cuando me mira, pero no puede ser, somos dos mujeres...
Y así se quedó dormida otro día sin Lola a su lado... pensando...


A la mañana siguiente se despertó sin ganas de nada, así que no fue al colegio, pues notó que Lola estaba muy rara esos días...

Laura: hola, buenos días.
Lola: hola...
Laura: ¿dormiste bien?
Lola: sí...

Laura quería saber que la atormentaba... pero no se atrevía a preguntarle, era obvio que algo la molestaba, tal vez era ella, era su presencia y Lola a lo mejor no se atrevía a decirle que se fuera de su departamento, bien sabía que no la ayudaba mucho con los gastos estaba mas que prestada y eso la hacía sentir mal, así que decidió decirle a Lola que se iba...

Laura: Lola ¿puedo hablar contigo?
Lola: sí...
Laura: mira... se que estoy aquí casi prestada... y... (se le hizo un nudo en la garganta).
Lola: ¿que quieres decir con eso?
Laura: bueno... que si quieres que me vaya solo tenés que decírmelo...
Lola: ¿dijiste tenés?
Laura: sí, tenés, tienes, ¿no es lo mismo?... (Lola se quedó pensando acá no decimos "tenés"... decimos tienes... mmm, ya cada día tengo más certezas de que eres tú "Laura") es que te veo algo preocupada y creí que éramos amigas, me ayudaste mucho... y no me dejas ayudarte... o pienso que tal vez te moleste que esté viviendo acá... tú debes tener tu vida, a lo mejor quieres formar pareja y yo estoy acá en el medio... me iré mañana mismo, volveré al colegio...
Lola: noooo, por favor no es eso... no quiero que te vayas... (dijo angustiada).

Laura sintió como su corazón volaba de alegría al escuchar esas palabras tan dulces a sus oídos, y vio una luz especial en Lola, que se volvió a apagar cuando sonó el teléfono y hablo con alguien...

Lola: esta bien... sí... en un rato voy por allá... (cortó)...
Laura: ¿puedo ayudarte?... hiciste mucho por mí, déjame hacer algo por ti...

Lola la miraba con amor, ese amor que nunca se había ido, es solo que se había puesto un velo transparente delante de sus ojos, pues quería que "Ana" recuperara su memoria para decirle que ambas se amaban con locura con pasión que eran una para la otra, pero así no quería, quería devuelta a su "Ana", a su alma gemela, al amor de su vida, pero... ¿cuánto más tardaría en regresar la memoria de Ana?... no quería perderla, pero ella se sentía rara, al verla y no poder compartir ese amor que explotaba en su corazón... y encima tenía aun esas dudas que le comían la mente al pensar que Ana era Laura su amiga virtual, ya no aguantaba mas, encima con la presión de Deray, que la llamaba todos los días, amenazándola con hacerle daño a Ana, era una presión constante que Lola debía terminar de una vez...

Lola: debo salir un momento... mi madre necesita unas cosas... ¿me esperas?
Laura: toda la vida... (dijo sonrojada).
Lola: mmm... eso me gusta... volveré pronto...

Lola no volvió pronto y pasó el día, la tarde, la noche...


Al otro día Lola estaba preparando el desayuno... Laura hacía que leía el periódico pero en realidad no dejaba de ver a Lola, lo bajaba y la espiaba, cuando sentía que Lola se iba a dar vuelta, lo subía de nuevo y se tapaba la cara que estaba iluminada con una sonrisa como una niña con juguete nuevo...


Lola: bueno ¿y?
Laura: ¿y? ¿qué?
Lola: ¿qué dicen las noticias?
Laura: las... noticias... (dijo cortada).
Lola: sí las noticias, el periódico que estas leyendo hace 10 minutos...
Laura: buenooo... siempre lo mismo...
Lola: sí, no hay ninguna novedad... es verdad, sangre, destrucción, guerra, muerte...
Laura: ¡hey, para!, estás muy pesimista... es verdad que el mundo esta hecho un desastre pero debemos tener fe en que podemos cambiarlo, si nos proponemos...
Lola: fe... mmm.... ¿tú sabes mucho de fe?...
Laura: creo que sí... sí seguro, si no hubiera tenido fe en que me curaría no estaría con vida, si no tuviera fe en ti, no estaría aquí...
Lola: ¿tienes fe en mi?
Laura: sí, eres mi amiga... ¿las amigas se tiene fe entre ellas verdad?
Lola: supongo que sí... (¿sólo tu amiga? pensó)
Laura: ¿y tú tienes fe en mí?
Lola: (la quedó mirando fijamente, recordó el día en que la vio vestida de monja, Laura sintió dolor en los ojos de Lola y supo que algo malo le había pasado con ella) sí, tengo fe en ti, sino tampoco estarías aquí...
Laura: ¿te hice daño alguna vez?... disculpa ya sabes que algunas cosas no recuerdo...
Lola: ¿por qué preguntas?
Laura: porque vi dolor en tus ojos...
Lola: ¿lees mi ojos?
Laura: y tu alma... dime que eres para mí...
Lola: eso lo tendrás que descubrir tu sola, no puedo presionarte...
Laura: que soy yo para ti... mírame y dímelo por favor necesito saberlo...
Lola: ¿por qué quieres saberlo?
Laura: ¡¡porque estoy confundida!! Mi cabeza me da vueltas día y noche y no puedo dejar de...
Lola: ¿de qué?
Laura: de pensar en ti...

Lola sintió el corazón como se le salía de su pecho... Ana, Laura o como se llame, la amaba con y sin memoria, aunque le dijo que estaba confundida... en ese momento sonó de nuevo el teléfono... ¡maldito teléfono!

Y la conversación murió como el interior de Laura, al pensar que Lola no la amaba como ella quería...

Ambas luego de terminar un desayuno distinto se fueron cada una a sus respectivos trabajos, al llegar la noche, casi ni se vieron Lola estaba muy ocupaba con su trabajo y llegó mas tarde de lo normal, pero Laura lo tomó como que no quería seguir con aquella conversación, así que decidió no preguntar más, ni esa noche ni los días siguientes, es solo que cada día veía mas distante a Lola y eso le dolía...
Lola por su parte estaba entre la espada y la pared Deray no dejaba de molestarla, quería a toda costa un encuentro con ella, nada de teléfonos, verla cara a cara...
También tenía la presión de tener a Ana tan cerca y no poder amarla como ella quería, la quería entera quería que fuera esa mujer que la había cautivado desde un primer momento cuando la magia se apoderó de ellas, esa mirada, ese beso, esa noche en que fue toda de ella, volvió a recordarla es que había habido tanta pasión y fuego que no podía olvidarla, se le hacía agua la boca en solo pensar a Ana haciéndose mujer en sus brazos, en sus manos, en sus labios, la deseaba con locura ya era un tormento, pero la doctora le dijo que Ana debía recordar sola... sin presiones... pero el tiempo pasaba y Lola se iba consumiendo en el dolor de tener tan cerca al amor de su vida y no poder decirle que era así... mas que nada era porque Ana tampoco recordaba que era o había sido monja, eso era lo que mas asustaba a Lola, ¿y si Ana cuando recuperara su memoria quería volver a ser monja? por eso decidió no crearse mas falsas expectativas, seguiría así hasta que se recuperara del todo... aunque no quería perderla y con su actitud se dio cuenta que tal vez lo estaba haciendo... recordó a Laura, ¿acaso era Ana?, aún no había podido ubicar a Sor Inés, tampoco pudo ver los documentos de Ana, no los tenía con ella luego se acordó que todos los documentos de Ana los tenía Sor Inés, por eso más que nunca necesitaba verla, un nudo se le hizo en su garganta, pues al pensar en Laura recordó que siempre estaba para darle un consejo y hoy ahora mismo lo necesitaba, le había escrito por ultima vez, hacía tres meses, cuando había vuelto de la Argentina para pedirle una explicación, algo que nunca llegó ¿por qué ni siquiera le había mandado un mail de disculpas?, le pareció que la conocía muy bien, y así no hubiera reaccionado Laura, pensó ¡Dios! ¿tanto me equivoqué con ella?... pensó otra vez en esa relación entre Ana y Laura, acababa de descubrir otra sospecha, si Ana era Laura por eso no me escribe no sabe quien es, pero... ¿y la mujer que vi en la Argentina con esa niña y ese hombre? ¿quienes eran?.
Aun tengo dudas... (era obvio que Laura no le mandaría un mail, si no recordaba quien era, no sabía que era su amiga virtual, no sabía que era "La Bardita").

Laura: ¿qué te pasa Lola?... te noto distante desde hace unos días... ¿te sientes bien?
Lola: sí... no pasa nada..
Laura: es que te noto... no sé...
Lola: tú tranquila, si te digo que no pasa nada, no pasa nada...
Laura: bueno, pero si quieres hablar sobre lo que te pasa...
Lola: uff, eres cabezona... te dije que no pasa nada...
Laura: ¿ves que algo te pasa?... nunca me contestaste de tan mal humor...
Lola: es que no soy perfecta como crees...
Laura: nunca pensé que eras perfecta... eres humana como yo... y algo te pasa...
Lola: ¡ya basta!... no pasa nada... si no ganas la empatas... (tu frase favorita, ¡maldición! ¿no la recuerdas?).
Laura: está bien... lo que tú digas...
Lola: sí, perfecto, lo que yo diga...
Laura: debo ir al colegio, para arreglar una computadora, creo que tiene un virus y... (Laura se dio cuenta que Lola, no le estaba prestando atención)... y si le pongo una inyección seguro se cura o a lo mejor la tendré que internar...
Lola: sí, sí, claro...
Laura: no escuchaste nada de lo que te dije...
Lola: claro que sí...
Laura: pues quedaría graciosa una computadora internada en un hospital...
Lola: ¿cómo?
Laura: que eso es lo que te dije... no importa... se me hace tarde... que tengas un buen día.
Lola: tú también...

Laura se fue enfadada sin siquiera mirarla... Lola apoyó su espalda en la puerta y se quedó pensando... hacía días que estaba nerviosa por Deray, la venía acosando constantemente, la llamaba por teléfono, la veía a veces en la calle, no quería preocupar a Ana o Laura con "tinterias", sabía que Deray hablaba solo por hablar, que no cumpliría con sus amenazas... pero en el fondo se preocupaba, tenía miedo, además se dió cuenta que estaba tratando en forma fría a Ana y ella eso no se lo merecía, la amaba con toda su alma, aunque aun no supiera con certeza quien era en realidad y esos días estaba algo distante, pues pensaba en las amenazas de Deray... ¿y si había sido ella la que había atropellado a Ana?, ¿si eran sus ojos los que volvían una y otra vez en las pesadillas de Ana?... tenía que averiguarlo...

Lola: ¿por qué? ¿por qué?... Ana, ¿en realidad eres Laura?... tengo que averiguarlo muy bien de una buena vez...

Suena el teléfono:

Lola: hola...
Daniela: hola, ¿cómo anda mi amiguita?
Lola: bien...
Daniela: hey, ¿sólo bien?... ¿ya te dijo que siente algo por ti?
Lola: no aún no...
Daniela: bueno ya verás que recordará... te cambio de tema ¿sabes?... hace un momento la vi a Deray viajando en bus... ¿no es un milagro?
Lola: ¿en bus?, vaya que sí... ella nunca viaja en bus, siempre va en coche...
Daniela: eso, a mí también me pareció raro, únicamente que se le haya roto, porque la vaga no te camina ni diez pasos...
Lola: mmm... sí...
Daniela: ¿qué pasa?... ¿te quedaste pensando?
Lola: sí, es que ella me está llamando, quiere hablar conmigo... ya sabes lo de siempre, que me ama, pero ya le dije que yo no la amo, e insiste mucho, y tengo miedo por Ana, no sé, sospecho que Deray quiso hacerle daño a Ana, y ahora con esto del coche, me quedan más dudas...
Daniela: bueno ya sabes que ella siempre manda el coche arreglar a lo de Sánchez, date una vuelta por ahí...
Lola: sí iré ahora mismo... pero no quiero que le diga que yo estuve allí, tendré que pensar en algo...
Daniela: mira, si quieres lo llamo antes desde la esquina para que tú entres, le diré que el mío no arranca... y puedas ver si está el coche de Deray allí...
Lola: y si está chocado como pienso... ¡por Dios!, ella atropelló a Ana... ¡qué horror!
Daniela: cálmate iremos a averiguar enseguida, te espero en casa...
Lola: sí, voy para allá...


En la calle:

Laura iba pensando en Lola, quería saber que le pasaba, estaba muy callada, seria, no le prestaba atención... Lola no era así... algo le preocupaba.... Laura no era de quedarse así, debía averiguar que le pasaba a "su Lola".


En el colegio:

Sor Inés: hola Ana, te estábamos esperando... ¿todo bien?
Laura: estoy preocupada por Lola, no sé que le pasa... está muy rara... nunca la vi así...
Sor Inés: pues pregúntale...
Laura: ya lo hice, y me evita... me dice que está todo bien... y sé que no es así...
Sor Teresa: hola Ana, ven que ya está el señor que quiere llevarse la computadora que vas a arreglar... necesita saber si realmente tiene arreglo... y si quedará bien.
Laura: sí ya voy...
Sor Inés: anda, después hablamos...
Laura: sí gracias.
Sor Teresa: ahora que se fue Laura, quiero decirte que deberías decirle la verdad a Lola de una vez...
Sor Inés: ¿te parece? es que tengo miedo por Laura...
Sor Teresa: sí, me parece que ya es hora que sepa quien es en realidad, además nosotras no mentimos, no podemos estar en este juego... y por algo debe venir tan seguido a buscarte, no volveré a negarte...
Sor Inés: lo sé, lo sé, yo le oculto, pero tienes razón creo que ya es hora que se lo diga... merece saber la verdad...
Sor Teresa: hazlo y no te escondas mas, porque si no se lo dices tú, se lo diré yo, sé que le debo la vida a Laura pero me parece que así le estamos haciendo mas daño... pues si Lola se enamoró en un primer momento de su amiga virtual, es hora que sepa que es ella, que Laura es su amiga virtual...
Sor Inés: sí, estoy de acuerdo, la próxima vez que venga, saldré yo, a decirle la verdad...
Sor Teresa: me alegro, haremos una obra de bien, como lo que debemos hacer y no ocultar la verdad...
Sor Inés: esta bien, ya te entendí...


En tanto... Lola y Daniela se encontraron en la esquina del taller de Sánchez...

Daniela: ¿estás lista?...
Lola: sí...
Daniela: ya lo llamo... ¿hola por favor con el Señor Sánchez?
Sánchez: él habla...
Daniela: hola, qué tal, habla Daniela García, me recuerda a veces le llevo mi coche...
Sánchez: sí, la recuerdo...
Daniela: mire tengo un problemita, quería saber si podía salir a ver mi coche...
Sánchez: ¿salir?
Daniela: sí, estoy en la esquina y comenzó hacer un ruido muy raro... y se paró de golpe... ¿entonces lo espero?
Sánchez: sí, ya voy...
Daniela: gracias... listo ya puedes ir para allá...
Lola: gracias...

Sánchez pasa cerca de Lola pero no la reconoce, con sus lentes oscuros... Lola llega al taller...

Lola: hola, ¿hay alguien aquí?...
Manuel: sí, en qué puedo ayudarla...
Lola: es que... a mi coche... se le rompió el embrague... y quería saber cuanto me saldría arreglarlo...
Manuel: bueno, lo tendríamos que ver primero... ¿dónde lo tiene?
Lola: está en mi casa, pero solo quería saber si me podría dar un presupuesto... (miró hacia un lado y el coche de Deray no estaba, miró hacia el otro y se quedó blanca, el coche de Deray estaba chocado, su corazón tembló... era mucha casualidad... se puso tan nerviosa que se fue sin decir nada más).
Manuel: espere señorita... espere... aún no le dije nada... (Lola salió de allí muy alterada...) ¡éstas mujeres!... mmm...

Luego Lola y Daniela se encuentran en la esquina de nuevo, cuando Sánchez ya se había ido...

Daniela: ¿y?... ¿lo viste?
Lola: sí... y está chocado... no lo puedo creer... Deray atropelló a Ana, estoy segura...
Daniela: pero aún debemos tener más pruebas... a lo mejor justo chocó... bueno sube, te llevo a tu casa...
Lola: sí, debo pensar mucho... en todo esto...


Ya en el departamento, Lola, respondía otra vez el teléfono, a esa mujer que la estaba volviendo loca una vez más...

Deray: hola amor, ¿estás solita?... seguro aún no llegó... yo jamás te dejaría tanto tiempo sola...
Lola: sí, pero ya te dije que eso a ti no te importa, déjame en paz, lo nuestro se acabó hace tiempo, ya te dije que amo a Ana.
Deray: pero no como me amaste a mí, fui tu único y primer amor... jamás me olvidarás...
Lola: sí, lo hice... ya basta... (con rabia, cortó el teléfono).
Deray: ¡maldición!... tendré que usar otra táctica para volver a conquistarla... esa maldita Ana, ¡¿por qué diablos no se murió?!...

Lola lloraba desconsoladamente en su departamento, se sentía acosada y no podía decirle nada a Ana, pues conocía muy bien a Deray y le diría que ella la buscó... además tenía miedo por la vida de Ana, cada día estaba más segura que Deray había sido la culpable del accidente de Ana, y luego de saber lo del coche... las dudas eran cada vez menos... pero debía tener más pruebas...

Llegó la noche, y el diálogo entre ambas estaba algo tenso... cenaron y Lola se fue a la cama, casi sin palabras... la cabeza le daba vueltas entre Deray, y la relación que encontraba a cada momento entre Ana y Laura... Por su parte Laura estaba realmente preocupada, estaba insegura, ¿acaso Lola no la amaba como ella pensaba? si eso era cierto moriría de tristeza... ya estaba casi decidida a decirle que quería ser mucho más que su amiga, que la amaba como mujer... sus ojos azules se humedecieron... no quería irse a dormir aún, tomó el móvil pues necesitaba hablar con alguien y llamaría a Sor Inés, se fue a caminar en silencio... ya era muy tarde y por las calles no había mucha gente, se fue por una calle solitaria, como tenía esa noche su alma, pensando en Lola, pensando en decirle de una buena vez sobre sus sentimientos... en ese momento sonó el móvil y la sacó de sus pensamientos... y como ya no tenía ni aliento para hablar susurro muy despacio...

Laura: hola...
Deray: hola, mi amor... (se dió cuenta que no era la voz de Lola, la conocía muy bien, así que decidió hacer un plan, para separarlas de una buena vez)... quiero verte mañana en mi departamento el de la calle Gascón 3, a las 4 de la tarde, sabes muy bien que te espero con toda mi alma... te amo como tú a mí, hola, hola, Lola ¿estás ahí?... hola, amor... contéstame... (cuando cortó, se rió con ganas) jajaja...

Laura cortó y se quedó en silencio, sabía muy bien a quien pertenecía esa voz... era Deray, el primer amor de Lola... nunca debió pensar que Lola la amaría a ella sola, era muy difícil luchar contra el primer amor... las lágrimas de Laura caían sin cesar... pero no se quedaría de brazos cruzados, amaba a Lola con toda su alma, necesitaba una prueba y al día siguiente la tendría... ya no tenía más ganas de caminar ni de hablar con Sor Inés... volvió al departamento, apoyó sobre la mesa el móvil que era de Lola, se había confundido al tomarlo en la oscuridad, ¿había sido el destino? fue lo mejor, pensó, así se enteró que era lo que le pasaba a Lola, ¿estaba confundida con sus sentimientos? ¿amaba aún a Deray?.. entró en silencio al cuarto... y se acostó al lado de Lola, que dormía profundamente, la miró con ternura, verla dormir era hermoso, sentir su respiración tan cerca y no poder tocarla, estaba siendo una tortura, ya no podía soportarlo más... se levantó despacio para no despertarla y se fue a su habitación... al otro día averiguaría la verdad si Lola la amaba como ella lo hacía o si amaba a Deray, si era así, se iría y la dejaría libre para que fuera feliz... por eso aún pensó que no le diría nada a Lola sobre sus verdaderos sentimientos...


A la mañana siguiente:

Laura ya se había ido, Lola se levantó algo preocupada pues nunca se iba sin un beso... Escuchó los mensajes de su móvil, y allí estaba otra vez la voz de Deray.

Deray: hola amor... no sé que pasó anoche... pero me parece que se cortó cuando te dejaba el mensaje, supongo que tú no me cortaste... ¿verdad?, te repito, te quiero ver en mi departamento a las cuatro de la tarde... será mejor que vengas... tengo algo que decirte...

Lola se quedó pensando... no pienso ir Deray, no pienso ir... no puedes amenazarme con nada...


A las tres de la tarde suena de nuevo el móvil de Lola.

Lola: hola...
Deray: que bueno encontrarte, amor... ya preparé todo el día para pasarlo contigo...
Lola: ya basta... no me molestes más... ya te dije que no te amo, no quiero saber nada contigo...
Deray: eso lo dices ahora, cuando vuelvas hoy a estar conmigo, porque sé que vendrás... volverás a ser mi mujer...
Lola: no iré...
Deray: sí, vendrás... porque sino tu amiguita la pasará muy mal...
Lola: no te metas con ella... déjala en paz...
Deray: sabes muy bien que tengo amigos influyentes, y una paliza se le puede dar a cualquiera, además como es extranjera... le puede ir mucho peor...
Lola: está bien, iré para decirte personalmente que no te amo, que ya no quiero saber nada de ti, y que nos dejarás en paz, porque la amo, la amo, mucho más de lo que te amé alguna vez a ti...
Deray: te espero a las 4 en el departamento de Gascón... amor... (cortó la comunicación) jajaja... serás mía de nuevo Lola... Y cuando te diga lo que averigüé... la odiarás...
Lola: ¡maldita!... iré pero más que nada para averiguar si fuiste tú, la que atropelló a Ana, necesito más pruebas y tú me las darás... la pagarás caro...


Ese día Laura salió antes del colegio, y se la pasó enfrente mirando escondida la puerta del departamento de Deray, rezando que Lola no viniera, pero... a las cuatro de la tarde Lola ya estaba tocando el timbre de la puerta de Deray, el alma de Laura se deshizo en ese mismo momento...

Laura: ¿qué vienes hacer aquí?... nena... ¿por qué?... ¿por qué?... (las lágrimas cortaron su pensamiento)...

Lola luego de subir al ascensor terminó en la puerta de Deray...

Deray: pasa amor... (le quiso dar un beso en la boca pero Lola movió su cara rápidamente)...
Lola: ya te dije que no soy tu amor...
Deray: ¿y?... ¿qué haces aquí?
Lola: vine para decirte que me dejes en paz, y que ni se te ocurra meterte con Ana, porque sabrás quien soy... (en su cartera llevaba un grabador para hacerla hablar sobre el accidente de Ana y que cayera en su propia trampa)...
Deray: jajaja... ¿y tú crees que te amará después de saber que estuviste conmigo?
Lola: ella no sabe que estoy aquí, además yo solo vine hablar...
Deray: mmm... error...
Lola: ¿a qué te refieres?
Deray: a esto... (le entrega unos binoculares)... mira quién está detrás de aquel árbol, enfrente...
Lola: (toma los binoculares, con asombro y mira dónde le señala Deray)... ¡oh! Nooo..
Deray: jajajaja... ¿crees que te va a creer que no hiciste el amor conmigo?
Lola: eres una basura... te odio, te odio... ¿cómo pudiste hacerme esto?... pensé que me habías amado alguna vez...
Deray: y te amo... por eso te quiero sólo para mí... no quiero a nadie cerca de ti... yo soy tu dueña, siempre lo seré... (intentó abrazarla).
Lola: ¡suéltame!... ya basta... déjame... ella me creerá... porque sé que me ama... sólo que aun no lo recuerda... después del accidente... no volvió a recordar mucho...
Deray: jaja... cierto el accidente... mmm... ella no te creerá... los celos y la infidelidad son un arma muy potente en contra del amor... le diré que te acostaste conmigo, que te disfruté, que saboreé tu cuerpo perfecto... No te irás de aquí...
Lola: sí, lo haré...
Deray: pues recuerda lo que te dije por teléfono, tu amiga puede tener muchos problemas...
Lola: no quiero que le hagas más daño (dijo con la voz temblando)...
Deray: vale, nos estamos entendiendo... ven siéntate y hablemos...
Lola: no quiero hablar más, quiero irme de aquí...
Deray: ¿y correr tras ella? déjala ir... es lo mejor para ella... si tanto la amas como dices... déjala... y nada le pasará...
Lola: claro que la amo, con toda mi alma... y aún no se lo he dicho, soy una estúpida debí decírselo... ya es hora que lo sepa...
Deray: pero ella seguro no te ama, después de ver que entraste aquí, además mucho no debe confiar en ti, ya que te estaba espiando...

Lola se quedó pensando, en eso Deray tenía razón, ¿qué hacía Laura allí abajo? espiándola... ¿no confiaba en ella?... ¿y por qué estaba allí?... ¿acaso la amaba? ¿sentía celos de Deray?... comenzó a reírse, sin control...

Lola: me ama... me ama... fuimos tan tontas... jajaja...
Deray: maldita tú también... cómo puedes reírte así...
Lola: es que si está aquí es porque me ama... y te advierto una cosa, ¿sabes? ya no te tengo miedo, si te acercas un milímetro a Ana o a mí de nuevo... pagarás por lo que hiciste...
Deray: ¿a qué te refieres?
Lola: no te hagas la estúpida... tú la atropellaste, aún no tengo pruebas para hacerte pagar con la cárcel pero las puedo conseguir... vi tu coche en el taller de Sánchez, tiene un golpe muy fuerte y estoy segura que fuiste tú así que si no quieres ir a la cárcel, no te vuelvas acercar a ninguna de nosotras, seré muy feliz el resto de mi vida con la persona que amo y me ama...
Deray: ¿y sabes quién es en realidad?
Lola: sí, lo sé...
Deray: jaja, ¿y quién crees que es?
Lola: el amor de mi vida, y ya no me importa su nombre... solo sé que la llevo tan dentro de mí que no podría vivir sin ella un solo segundo... adiós...

Lola se fue del departamento de Deray con una sonrisa que le iluminaba el alma, estaba muy feliz, había cortado con su pasado y tenía esperanza en el presente y en un futuro maravilloso junto a la mujer que amaba con toda su alma, por su parte Deray quedó desconsolada, al darse cuenta de una buena vez, que Lola ya no le pertenecía, que nada y nadie podría separarlas... se tomó unos tragos y se quedó a vivir con la amargura de haber perdido a Lola para siempre...

En tanto Laura se iba caminado con el corazón roto... Lola estaba enamorada de Deray... ya no le quedaba nada... sólo hacer su maleta, con lo poco que tenía e irse de la vida de Lola para siempre...

Luego de hacer su maleta decidió escribirle una carta y al encender la computadora de Lola algo que nunca había hecho se encontró con otra verdad... vio una carpeta que se llamaba Laura, le había llamado la atención ese nombre desde hacía tiempo, le giraba en su mente, y no sabía porque... la curiosidad la embargó y abrió la carpeta, vio un montón de mail, poemas, canciones mezcladas con otra voz que no era la de Lola, se parecía a la de ella, tarjetas virtuales con mucho sentimiento, comenzó a leer algunos mail y una luz abrió su corazón y su mente...
Las lágrimas corrían por su rostro... ¿ella era acaso esa amiga virtual?... sintió cada palabra que leyó como si fueran suyas, dirigidas a una Lola que estaba enamorada, leyó algo sobre un fan fic... de "La Bardita"... decidió entrar a ese correo pero no tenía ni idea como, pero algo le decía que esa era ella, entró y cerró los ojos para concentrarse en la clave... la escribió lentamente... apretó enter... y esperó con ansias la respuesta... había entrado en la cuenta, ella era La Bardita, no había lugar a las dudas, miró el correo estaba lleno de mensajes, buscó el último de Lola que aun permanecía sin abrir... lo leyó con aun mas lágrimas en sus ojos, se tomó la cabeza, entre el dolor que sentía al verla entrar a Lola al departamento de Deray, y ahora esto, se preguntaba que era todo eso, la única que podía ayudarla era Sor Inés, y fue en su busca, antes de ir, mientras preparó su maleta para irse para siempre, sintió un aroma especial en el ambiente, era un olor a rosas... le pareció extraño, necesitaba recordar su vida así que se fue... sin palabras ni nada...

Llegó al colegio, ya estaba decidida a irse... descubrió una verdad que le dolía Lola y Deray ¿estaban juntas?¿ se amaban? y ella en realidad ¿era Laura la amiga virtual de Lola?... necesitaba respuestas y que mejor que Sor Inés.
Sor Inés le confirmó todo... Laura no entendía nada al principio pero al ver en su mente algunos recuerdos entendía algunas cosas... aunque le faltaba recordar mucho aún... había algo en su interior que no entendía, necesitaba saber toda la verdad de su propio corazón, de su propia mente... pues cuando pensó en Deray le pareció que era ella la mujer que la había atropellado, pero luego pensó que eran sus celos... necesitaba pruebas y no las tenía... había que buscarlas... había algo que la llamaba hacia otro sitio... no sabía porque era... necesitaba irse algún lado... sintió una voz que la llamaba despacio y le decía que en Grecia estaría su respuesta, pensó en Grecia y era como que la conocía desde antes, no lo dudó más y habló con Sor Inés y ésta con la plata que le había dejado la Madre Superiora le dio el dinero suficiente y todos sus papeles para que Laura fuera a Grecia para tratar de recordar de una buena vez todo y saber a quien pertenecía su corazón y su alma... aunque en esto no tenía dudas, sabía que amaba a Lola... pero y Lola ¿la amaba a ella?...


A todo esto Lola la estaba buscando por todos los sitios que conocía, hasta que habló por fin con Sor Teresa y le confirmó que Laura se había ido a Grecia... su corazón se quebró una vez más...


En Grecia:

Laura caminó por varios lugares, hasta que llegó al Partenón... allí en el medio de la nada, recordó varias cosas de su vida pasada... le vinieron recuerdos de luchas, de sangre, de perdón, de llanto, de muerte, y luego una luz y una paz profunda en su corazón... eso era lo que le faltaba... una luz que la iluminó en el silencio de la noche... Afrodita se apareció en su mente...

Afrodita: ¿cuánto tiempo ha pasado?, hacía mucho que no venías por aquí... me alegra que hayas vuelto a descubrir de nuevo el amor, esa paz que solo ella te da...
Laura: ¡Afrodita! Creí que en ésta vida te habías olvidado de mí...
Afrodita: ¡claro que no! la volviste a encontrar... ¿no es cierto?
Laura: ella en esta vida, ¿es Lola? (un estado de paz invadió su alma y comenzó a recordar).
Afrodita: sí, no importa su nombre ni el tuyo, siempre serán una para la otra... sé que viniste a buscar tu paz interna, si vieras mejor sabrías que la tienes muy cerca, ella es tu paz, tu amor... ve a buscarla y aclara todo... ella es tu vida y tú la de ella... por toda la eternidad... no importa donde estén, siempre se encontrarán...
Laura: gracias... necesitaba oírlo, estaba tan confundida, tuve amnesia y ahora por fin lo siento tan dentro de mí... el amor, ahora lo siento perfectamente, siento el amor... tan inmenso que tengo por ella... gracias Afrodita... una vez más, nos veremos en otra vida...
Afrodita: sí... siempre serán mis chicas favoritas... (y en una luz resplandeciente se volvió a ir como vino)...
Laura: ¡si supiera que estuve contigo!... jajaja... ¡Lola mi alma!... ¡cuánto te amo!... ya recuerdo todo perfectamente, como pude olvidarte, fui tan "tinta"... "tinta, tinta"... ¡cómo te amo!... sos mi alma... siempre... Lola... siempre...


En tanto Lola seguía sufriendo por ese amor, se fue al parque en donde habían estado juntas mientras le mostraba su ciudad, mientras Ana se recuperaba de su pierna, cuando salían juntas a caminar y se puso a pensar, mientras miraba los árboles verdes y frescos... este parque no es el mismo, la ciudad ya no es la misma... ni siquiera yo parezco ser la misma... y todo ¿por qué? porque te has ido... ¿por qué no te diste cuenta de lo mucho que te quería?, ¿de lo mucho que te necesitaba? Toda mi vida giraba en torno a ti y ahora... ¿qué me queda? vacío... sólo eso... Tuve que volver aquí pues el mundo se me caía encima en el mismo momento en que desapareciste de mi vida. Sabía que éste sería el único lugar en el que reuniría algo de valor para enfrentarme a estar en casa sin ti. Hemos compartido tantos momentos en este parque, sobre todo en el último mes, que me parece un lugar mágico, sólo tuyo y mío. Aunque ya es cerca de mediodía y el sol está en la calle, siento frío porque me falta tu calor, es gracioso en este banco nos sentábamos siempre juntas y ahora estoy sola pero aun te siento muy cerca de mí, es raro, te llevo tan adentro que aun te siento... aquí... aquí... (se abrazó así misma, mientras las lágrimas corrían).


En tanto:

Laura ya tenía todo listo para salir de Grecia... y llegar a España precisamente a Madrid... de nuevo... recordó desde aquel día en que subió a un avión en Buenos Aires, llena de ilusión para por fin tener entre sus brazos al amor de su vida, a su nena, para que ya no fuera virtual... esos sueños y esa esperanza se habían evaporado cuando vio a Lola entrar al departamento de Deray... pero al hablar con Afrodita supo que Lola la amaba, que todo había sido una confusión... necesitaba hablar y aclarar todo con Lola de una buena vez, todos los recuerdos le vinieron de golpe y no paro de sonreír en todo el viaje, no podía creer que estaba sonriendo dentro de un avión, con lo que le costaba volar...

Llegó a Madrid... y recordó entre tantas cosas los ojos de Deray... ella la había atropellado... sí, había sido ella, ya no le quedaban dudas... pero ya no le importaba nada pues conoció a la única persona en todo el mundo que había tenido la llave para abrir ese corazón tan solitario... y ahora volvía para quedarse a su lado para siempre... Lucharía por ella después de todo lo que había hecho para estar a su lado, después de todo lo que había pasado... no se dejaría vencer...


Lola en tanto en todos esos días no dejo de pensar, y de llorar pues ya sabía la verdad sobre la verdadera identidad de Ana, sabía que era Laura, su amiga virtual, había hablado con Sor Inés y le había contado toda la verdad, se sintió morir, al principio por el engaño de Laura, pero luego porque la había perdido, y la amaba con toda su alma, ya no le importaba quien era... Daniela su amiga, que también le había confesado que sabía que Ana era Laura, la acompañó en todos esos días, estaban en el departamento cuando se escucho el timbre...

Daniela: ¿quién es?
Laura: soy Ana... (quería darle una buena sorpresa a Lola y prepararla).
Daniela: Aaanaa...
Lola: ¿quién es?
Daniela: Anaaa... digo Laura...
Lola: ¿en serio?... ábrele, ¡por todos los Dioses!... (le abrió con el timbre la puerta de abajo).
Daniela: será mejor que me vaya....
Lola: espera a que suba...

Laura llegó a la puerta del departamento... y tocó el timbre...

Lola: ábrele...
Daniela: ábrele túuu...
Lola: por favor... ¡estoy tan nerviosa!...
Daniela: eres... esta bien... (abrió la puerta) hola... mmm... Ana...
Laura: hola Dani (le guiñó un ojo, Daniela pensó... ¿Dani? ¿acaso la recordaba bien ya?) ¿está Lola?
Lola: sí, aquí estoy... hola...
Laura: hola... quería hablar contigo...
Daniela: sí, sí, yo las dejo solas... adiós... (ninguna de las dos se dio cuenta que Daniela se había ido, estaban sumergidas cada una en los ojos de la otra).
Lola: ¿por qué te fuiste? (dijo muy triste).
Laura: porque te vi con Deray...
Lola: ella fue mi amiga... no pasó nada entre ella y yo... además, no sé por qué te fuiste así, sin una nota sin nada... ¿fue por celos?... si no hay nada entre nosotras... (bajó la cabeza).
Laura: ¿puedes mirarme, y decirme que no hay nada entre nosotras?
Lola: no...
Laura: no ¿qué?... ¿no crees que no hay nada entre nosotras?, ¿no crees que me muero por vivir el resto de mi vida y las que vienen contigo?... ¿no crees que te amo?... como nunca amé a nadie... ¿no crees que fuiste y serás mía para siempre?... lo mismo que yo seré tuya... ¿no crees que me perteneces y te pertenezco? ¿qué es lo que no crees?...
Lola: el "no" era porque no puedo mirarte a los ojos y decirte que puedo vivir sin ti... también te amo con toda mi alma... y quiero que seas mi mujer para siempre, como dices tú, en esta y en todas las otras vidas que compartiremos juntas por siempre...
Laura: Lola, te amo tanto... (le dijo con el alma).
Lola: yo también... mi vida... mi cielo, mi todo... (se abrazaron con fuerza, los ojos húmedos, los corazones latiendo tan fuerte que se escuchaban en el aire)...
Laura: hay algo más que debo decirte... esta noche te lo diré... (no dejaba de mirarla y acariciarle la carita, tan dulce).
Lola: ¿esta noche?
Laura: sí, ¿no me invitas esta noche? (le susurró al oído).
Lola: claro que sí... quédate ahora...
Laura: antes debo hacer algo... ¿me esperaras esta noche?...
Lola: siempre... (se abrazaron y se besaron en la boca con el alma)...
Laura: uuuuaaaaauuuuu... me desperté de golpe... jajaja... nos vemos... a las nueve estoy por aquí...
Lola: te esperaré con ansias...
Laura: no esperaba menos de ti... mmm... Lola dime, ¿por qué dijiste que Deray "fue" tu amiga?... bueno por un lado me alegro, no quiero que la veas mas... recordé que ella fue quien me atropelló... además soy muy celosa...
Lola: mmm eso me gusta... y con respecto a Deray no te preocupes ya no la veremos más... nunca más nos hará daño otra vez...
Laura: ¿qué le pasó?
Lola: murió... hace unos días... la mató una ex amante...
Laura: uyyy... lo siento...
Lola: tienes un corazón muy grande, te quiso matar y ¿lo sientes?
Laura: sí, no soy quien para juzgarla... pero tiempo al tiempo... todo llega... Bueno ojalá que haya encontrado la paz...
Lola: sí... Ana... ¿qué más recordaste?
Laura: a ti, y sé que eres lo mejor que me pasó en todas mis vidas... ni con amnesia pude olvidarte, porque mi corazón es tuyo, solo tuyo... él nunca tendrá amnesia de ti...
Lola: te amo, si supieras el tiempo que estuve esperando éste reencuentro...
Laura: lo sé, bueno, me voy, mira que vuelvo ¿eh?... quiero ver con que me esperas...
Lola: con el mejor menú... mmm... ¿yo?...
Laura: jajaja... claro que sí... te amo...
Lola: y yo a ti... (se besaron en los labios y Laura se fue).


Así Laura se fue al colegio para hablar con Sor Inés y decirle que todo se había solucionado y que por fin había recordado todo, quien era en realidad...

Sor Inés: me alegro tanto amiga...
Laura: gracias, no sé que hubiera hecho sin ti...
Sor Inés: ¿piensas volver a la Argentina?, Sor Teresa y yo, ya debemos volver...
Laura: no creo que vuelva... tal vez algún día, para visitar, sé que extrañaré, pero el amor de mi vida lo tengo acá... tendré que hacer todos los papeles para quedarme... y la próxima vez que nos veamos ya tendrás lugar para quedarte... serás bienvenida... a mi hogar...
Sor Inés: gracias... ¡qué bien suena!, tendrás un hogar... ¿oye? ¿ya le dijiste quien eres en realidad?
Laura: esta noche... se lo diré...
Sor Inés: hazlo... se pondrá muy contenta...
Laura: eso espero...
Sor Inés: claro que lo hará... (no quiso decirle que Lola ya sabía que era Laura su amiga virtual).
Laura: toma esto, es para ti, un recuerdo de Grecia...
Sor Inés: ¿qué es?
Laura: una mini estatua de Afrodita, la Diosa del amor... era para tu próxima vida, mmm... ¿recuerdas que me pediste que te ayudara a encontrar a tu alma gemela?... con eso la encontrarás en esta... ¿por qué esperar tanto?
Sor Inés: ¿te olvidas que soy monja?
Laura: eso se puede cambiar... jajaja... mírame a mí... por amor se hace todo...
Sor Inés: tienes razón, el amor mueve montañas...
Laura: nos vemos... "tintaaaaaaa"...
Sor Inés: jajaja, diviértete esta noche...
Laura: lo haré, adiós...


Llegó la noche, Laura estaba muy nerviosa... había preparado el mejor regalo para Lola... pensó que por fin se amarían como nunca, era una noche muy especial, sobretodo para ella, sería su primera vez, y en los brazos de la persona que amaba con locura, en los brazos de Lola, además esa noche le diría que era su amiga virtual y por su parte Lola también pensaba en lo mismo, otra coincidencia, sabía que tenía que ser una noche perfecta, aunque aún ella se sentía rara, pues hubiera preferido amar esa noche a Laura y no a Ana, pero en el fondo sabía que eran la misma persona, ¡ojalá recordara quién es en realidad!, sonrió de oreja a oreja, sintió la miel en su boca al pensar en Laura, gimiendo en sus brazos... estaba muy ansiosa, tanto como Laura, quería darle una noche inolvidable a su alma gemela, su amor, su vida, su todo... también estaba nerviosa, sabía que tenía que demostrarle todo su amor, quería hacerla mujer de la mejor manera, con amor, con dulzura, tal como era Lola.

Compró todo lo necesario, para pasar una verdadera noche de amor, preparó el departamento con velas aromáticas, una cena exquisita, un vino tinto para acompañar la cena, tenía todo listo... sólo faltaba ella y su amante... se fue a dar un buen baño de inmersión, necesitaba inspirarse esa noche... relajó su cuerpo... y en ese momento... se cortó la luz...

Lola: noooooo... no puede ser... siempre nos pasa algo, no me importa, no necesito luz para amarla, ambas la llevamos dentro... (cuando dijo eso volvió la luz)... ¡Ayyyy!... ¡cómo me hacen sufrir!, ¿no saben que hoy amaré a la mujer de mi vida?

Terminó con su baño y se puso algo ligero, mientras terminaba de poner la mesa, luego se cambiaría mejor, debía impresionarla...


En tanto Laura, también estaba nerviosa y ansiosa... Lola la esperaba a las nueve de la noche en punto en su piso. Faltando aún quince minutos Laura empezó a dar pasos más cortos por la calle... no podía llegar tan pronto, parecería que estaba ansiosa y "nada" más lejos de la realidad... ¿a quién quería engañar? llevaba todo el día pensando en esa noche, en la "gran noche", en esa noche en que se entregaría por completo por primera vez en su vida, estaba nerviosa, pero sobretodo emocionada pues se entregaría al amor de su vida, a su alma gemela, a esa alma que amaba tanto desde hacía tanto tiempo, años, siglos, una eternidad, en cada vida que pasaban juntas, más amor las unía, Laura sentía al igual que Lola que ya se conocían desde siempre, que se habían amado en otras vidas... algo siempre las unía, y ese algo era "amor"...

Laura ya estaba más que ansiosa y apresuró sus pasos y tocó el timbre de la puerta diez minutos antes de la cita. Lola a medio vestir y muy sorprendida la recibió con una sonrisa...

Lola: amor, ¿te adelantaste? Jajaja, ¿¿¿no pudiste esperar, eh???
Laura: nooo... no te lo vas a creer (yo tampoco)... se me adelantó el reloj, tengo las nueve en punto... mira, mira... (dijo sin enseñarle el reloj).
Lola: ya sé... si no la ganas la empatas... (Laura se quedó pensando en su frase favorita) pasa, por favor, no te quedes en la puerta... ¿Me das dos besos?
Laura: ¿¿¿dos besos??? Lola, ¡¡¡por Dios!!!
Lola: sí, dos besos... nos saludamos así, ¿recuerdas? luego... si te portas bien... puede que te dé... ¡¡¡dos más!!!

Laura se inclinó y le dio dos besos a Lola tan cerca de la comisura de los labios que aquello empezó a encenderla...

Lola: (¡¡Dioses!!! si me pongo nerviosa así... ¿qué será de mí si todo sale como espero? pensó antes de hablarle a Laura) ponte cómoda, vengo enseguida.

Lola caminó hacia la habitación y Laura pasó al salón. La mesa, pegada al ventanal que servía de balcón estaba preparada con todo lujo de detalles. Había elegido unos platos azules tal como a Lola y Laura le gustaban, pues era el color favorito de ambas y dos copas de cristal esfumadas del mismo azul anunciaban que servirían para contener el buen vino que acompañaría la cena. Dos candelabros con velas del mismo tono completaban el conjunto.
Laura advirtió un aroma peculiar... Relajaba el ambiente... Supo al instante que era eucalipto. Le encantaba ese aroma. Otra de sus coincidencias... Se sentó algo más relajada en el sofá, Lola tenía puesto el cd de Bebe, a Laura le sonaba esa melodía y recordó que Lola le había mandado por mail esa canción, escuchándola así en ese ambiente, le parecía muy bonita... Y pensando esto, cerró los ojos mientras de fondo sonaba esa melodía "Siempre me quedará", de Bebe.

Mientras, en la habitación, Lola ya había terminado de arreglarse. Se había puesto un conjunto de lino blanco, con pantalones anchos, camisa sin mangas y cuello mao pues el día había sido algo cálido y la noche auguraba lo mismo. No se había maquillado, casi nunca lo hacía, además aun tenia el color dorado en su piel que había obtenido en el verano que acababa de terminar... su pelo corto aún algo húmedo le daba un look desenfadado, propio para la ocasión.

Al salir y cuando iba a abrir la boca para decirle a Laura si deseaba tomar algo además de ella, el espectáculo que vio hizo que su mandíbula rozara el suelo. Laura había echado su cabeza hacia atrás en el sofá, había estirado sus largas piernas y las tenía juntas sobre sus tobillos y sus manos descansaban con las palmas hacia arriba sobre sus muslos, apenas tocándose sus propios dedos. Los dos besos que antes habían sido una tortura para Lola, ahora no eran nada, ella hubiera querido lanzarse a sus brazos y comerse esa boca incluso antes de cruzar el umbral de la puerta, ya la deseaba con ansias. Fue todo un reto de autocontrol, aunque bien es cierto que hizo todo lo posible para que esos dos besos cayeran lo más cerca posible de su boca, al mover sutilmente su cara para sentir bien cerca los labios de Laura.
Aprovechando que Laura tenía aún sus ojos cerrados, Lola vio cómo le sentaba la ropa que vestía y que muy pronto, ya no lo haría...

Lola: ¡Dioses, cómo se puede tener un cuerpo tan perfecto! Estoy segura que si un mendigo le da su ropa, ella la luciría como si fuera de diseño... Algún día alguien tendrá que explicarme porqué he tenido esta suerte... me siento tan dichosa que aún no puedo creer que ella esté aquí, sólo para mí... y que me vaya a dejar hacer lo que yo quiera... mmm... he pensado tanto en todo esto durante tanto tiempo que no podré contenerme por mucho tiempo más...(pensó).

Lola se acercó sigilosamente un poco más... Vio los pantalones anchos de lino blanco de Laura ni siquiera se fijó que se pusieron lo mismo... ¡benditas coincidencias!, y con respecto a la blusa que le marcaba todo el torso, de ese color azul tan parecido a sus ojos... (aunque nada los iguale, pensó). Tampoco se había maquillado... Le encantaba el aspecto sereno y un poco infantil que desprendía en aquella postura. Avanzando lo más lentamente posible, se acercó a ella. Arrodillándose en el suelo y echándole un último vistazo, bajó sus labios hacia las manos de Laura y besó con ternura cada una de ellas.

Laura: (sin moverse aún y sin abrir los ojos le dijo) deberías hacer menos ruido mientras me espías. Hasta un sordo podría haberte notado...
Lola: te lo estás ganando... y ya sabes que te tengo ganas...
Laura: ¿ganas de qué? me sorprendes... (y le guiñó un ojo)...
Lola: ganas de pegarte, cuándo descubres lo que pienso hacer... ¿qué creías ganas de qué tenía?
Laura: jajaja... no sé, tú sabrás... para que me citaste...
Lola: y tú sabrás a qué viniste... mmm...
Laura: la verdad ya me olvidé para qué vine..
Lola: te voy a dar... una...

Lola tomó uno de los cojines del sofá y se lo tiró a la cabeza a una Laura que encontró desprevenida. Una vez que el cojín se estampó contra su cara, Laura tomó otro y empezó a pegarle a Lola. Ambas cayeron del sofá al suelo y Lola se sentó a horcajadas sobre Laura tomándola de las muñecas.

Lola: ¿Te rindes... nenita?
Laura: (¿nenita? pensó)... ¿nenita yo??? perdona, "enanita"... Aún esto no ha comenzado... te arrepentirás de haberlo empezado...

Laura rodó y puso debajo sin ningún tipo de esfuerzo a Lola. Así intentó hacerle cosquillas, cosa que ella no soportaba. Lola reía y gritaba a pleno pulmón...

Lola: jajajaja! Para, por favor, por favor... Paaaaraaaa... jajajajaa! no puedo, en serio... por favor...
Laura: pero si sólo te he rozado... eres una exagerada...
Lola: pues imagínate qué será si me haces cosquillas en serio...
Laura: adoro hacerte reír... me encanta tu risa... ¿te rindes, "nenita"?
Lola: sí, me rindo... (adoraba que la llamara nenita, la hacía sentir diferente, pues en España siempre se acostumbraba a decir más "niña", sonrió al escucharla, sintió como que ya era "su" Laura, "su" argentinita) así me puedes... abusona... pero ya te pillaré...
Laura: ¿qué? ¿¿¿me amenazas??? no estás en una buena situación, te recuerdo... (acercó sus dedos a los costados de Lola sin llegar a tocarla).
Lola: noooo, me entendiste mal... ¡jeje! me rindo...
Laura: estupendo... ¿sabes? tengo entendido que todo vencedor tiene derecho a reclamar su premio... ¿no es cierto?
Lola: mmmm... sí... es justo... ¿qué premio quieres?
Laura: (tras un breve silencio contestó) te quiero a ti...

Lola se puso terriblemente colorada... siempre sufría esa reacción cuando Laura le decía... ¡¡¡cualquier cosa!!! y mucho más esa noche en la que por fin se demostrarían su amor...

Lola: a mí ya me tienes...
Laura: ¿segura?
Lola: sí, me siento muy cerca de ti, así que pídeme algo que no tengas...
Laura: mmm... quiero un saludo en condiciones, un buen beso, allí donde tenías que habérmelo dado cuando entré a "visitarte"...
Lola: jajaja... ¿ves? eso sí es un deseo en condiciones... ¿estás preparada? mira que no se admiten devoluciones...
Laura: jamás devolvería lo que es mío... tu boca, tu labios, tu sonrisa...

Lola rodó nuevamente quedando ahora ella a horcajadas sobre Laura, sintiendo cada parte de sus pieles en contacto aún a pesar de la ropa. Tomó con delicadeza la cara de Laura con ambas manos y, delineando con sus pulgares el contorno de aquellos carnosos labios, posó suavemente los suyos sobre los de ella. Fue apenas un roce... Cuando se separaron se miraron a los ojos, sintiendo que todo ese amor que les presionaba el pecho estaba saliendo por ellos.

Lola se levantó y tendió la mano a Laura. Ésta se levantó con un movimiento ágil.

Lola: ¿quieres cenar... antes?
Laura: si tú eres el plato principal, sí... con mucho gusto...
Lola: pero el plato principal ésta noche serás tú... tú eres mi "gran cena"...
Laura: me encantará ser tu plato preferido... ahora y para siempre... Te aseguro que quedarás satisfecha...
Lola: mmm... bien y... ¿qué te apetece hacer ahora?
Laura: ¿y qué crees tú?
Lola: estás muy ansiosa... de momento, siéntate en el sofá... tal y como estabas antes... me gustó verte así, tan tranquila y tierna...
Laura: ¡mmm!... ¿en el medio y con los ojos cerrados?... ¿y tú, dónde estarás?
Lola: mmm... no hay mejor lugar que encima de ti... así que, deja de preguntar y haz lo que te digo... espero que no estés así de rebelde el resto de la noche... o ¿sí?
Laura: está bien... (estoy hasta las manos, pensó) ¿aquí estoy bien?
Lola: sí, ahí estás peeeerfecta... no abras los ojos...
Laura: ¡Lola! espera...
Lola: ¿y ahora?... ¿qué pasa?
Laura: hay algo que debo decirte antes...
Lola: dime... ¿qué es?
Laura: bueno... antes quiero darte algo... toma...
Lola: ¿qué es esto?
Laura: ábrelo... (sonreía muy nerviosa).
Lola: mmm... es un estuche muy bonito, no debiste ponerte en gastos... además ya sabes que no me gustan las joyas...
Laura: ¡Lola, por favor! ¡ábrelo!...
Lola: esta bien, están muy nerviosa, cálmate... ¿es para pedirme algún compromiso?
Laura: es para que sepas... (Lola abrió despacio el estuche azul, tan hermoso como los ojos de Laura y de un terciopelo tan suave como la piel de Lola, bellísimo, luego Laura terminó su frase) quien soy en realidad... (Lola abrió los ojos como platos, al ver una pulsera de hilo de bordar, igualita a la que le había enviado su amiga virtual, comenzó a llorar de emoción y se arrojó al cuello de Laura que estaba muy sorprendida, se abrazaron con el alma)...
Lola: mi amor, mi vida, mi todo... recuperaste la memoria... ¡por los Dioses!... esperé tanto éste momento para decirte... Laura... Laura.... te amo... Laura (susurró antes de perderse en los labios de su amante, se besaron apasionadamente, sin control, sin respirar, habían esperado mucho tiempo para ese verdadero beso, el beso de un amor inmenso y real, por fin ambas sabían la verdad, una verdad que estaba en el aire, y que era la única, que se amaban con el alma)...
Laura: Lola, mi nena... desee tanto tenerte así... te soñé tantas veces mientras estaba del otro lado del mundo... tu corazón latiendo junto al mío... las veces que quise tenerte así entre mis brazos, mi amor... ¿Sabes? cuando me decías... "te eché de menos", cuando por diferentes circunstancias no habíamos hablado por el mess, me derretía de emoción, al saber que me habías extrañado tanto como yo a ti... y sobretodo cuando salías con tus amigas y aun así, pensabas en mí... te amo tanto... y todas esas lágrimas que derramé porque te tenía tan lejos, quedaron atrás, ahora estaremos juntas para siempre... (seguían abrazadas hasta romperse los huesos no pararían, era un abrazo de esos que duelen, pero de emoción, de felicidad, de amor, ambas lloraban de alegría, se miraron tiernamente)... y cuando vine a buscarte, pasaron tantas cosas... (se miraron de nuevo a los ojos para perderse en la mirada de la otra).
Lola: shhh... ya pasó... tranquila...
Laura: es que sé que sufriste tanto, por mis tinterías, hasta fuiste a buscarme a la Argentina...
Lola: sí... y mi corazón quedó hecho pedacitos cuando te vi con una hija y un hombre al lado...
Laura: mi hermano, mi nueva cuñada y mi sobrina... Laurita... ¡nena, cuánto sufriste!...
Lola: sí pero ya está... ya pasó y te tengo acá para mí sola...
Laura: te amo tanto, perdóname por todo...
Lola: (acarició dulcemente el rostro de Laura, mientras secaba las lágrimas de la emoción, la miró con ternura y sonrió)... Hola, yo soy Lola...
Laura: (entendió el juego y le devolvió la sonrisa)... hola yo soy Laura, tu amiga virtual... (se volvieron a besar con pasión)...
Lola: una amistad que se convirtió en amor... ésta será la mejor noche de nuestras vidas, quería hacerte el amor, desde el día en que te vi, pero hoy será muy especial, porque sé que eres tú, mi Laura, mi alma, te esperé durante todo éste tiempo hasta que recordaras, sabía que volverías a mí... espérame un momento...
Laura: toda la vida... (volvió a sentarse en el sofá, su corazón le latía a mil por hora, era inmensamente feliz)...

Lola fue a su habitación y trajo algunas velas que repartió en grupos por la sala... y cambió la música de Bebe por un cantante argentino muy famoso que le gustaba mucho desde que Laura le había enviado un cd, en uno de sus tantos envíos, puso a Sandro, y observó la cara de Laura, que era de absoluta sorpresa, amaba a Sandro y justo en su noche tan especial, Lola le ponía esa música tan romántica, no podía creerlo. Ya en los primeros acordes del cd, Laura, aún con los ojos cerrados, puso una sonrisa tan increíble que el corazón de Lola perdió uno de sus latidos...

Lola: ¿te gusta la música?...
Laura: me fascina... ¿y quién te lo envió?
Lola: sabía que dirías eso... se llama Sandro... mmm... me lo envió mi amiguita virtual...
Laura: jajaja, nena ¿entonces vos ya sabías que era Laura, tu amiga virtual?
Lola: jajaja... "tinta"... sí, tenía mis dudas antes que te fueras a Grecia, y luego lo confirmé con Sor Inés, pero no podía decirte nada hasta que regresaras y más si aun estabas con amnesia no quería hacerte daño... te amo tanto...
Laura: y yo a ti...

Lola se acercó y con sus rodillas a cada lado del cuerpo de Laura se sentó sobre ella.

Lola: Aún no abras los ojos, mi vida, por favor... déjame demostrarte lo mucho que te amo...
Laura: no hace falta que me lo demuestres, lo siento aquí (dijo tomando la mano de Lola y poniendo ambas a la altura de su corazón). Y sé que te late tanto como a mí...
Lola: ¡oh, créeme! sí, hace falta que te lo demuestre... hace falta por ambas... necesito sentirte, quiero saberte mía... no sé cómo pude dejarte escapar aquella noche... me alegra tanto que estés aquí...
Laura: soy toda tuya, nunca lo dudes... nunca seré de nadie... siento mi alma tan completa contigo que no podría separarme aunque quisiera...
Lola: Laura, mi vida, mi todo... no, no te haces una idea de lo que te amo... Me faltarán vidas para decírtelo... Te amo, te amo, ¡¡¡te aaaamoooo!!! (gritó con todas sus fuerzas y luego la besó con pasión, sus lenguas entraron con furia en cada una de sus bocas, se besaron sin parar hasta quedar sin aliento)...
Laura: uauuu....
Lola: y eso que aún no empiezo...

Lola se acercó nuevamente a la boca de Laura, quien la esperaba igual que antes, pero Lola comenzó su juego de seducción, de hacerla desear al máximo, tocaba suavemente con su lengua los labios dulces de Laura, ésta la quería atrapar con su boca y Lola la esquivaba sutilmente, haciéndola desear aún más...

Laura: anda... bésame... me enloqueces...
Lola: tú me enloqueces a mí...

Laura la tomó fuerte de la cintura y la atrajo más hacia ella, Lola le sonrió y le dió el beso que ambas estaban esperando... se besaron de nuevo con pasión... luego Lola aún en la piernas de Laura, se tiró un poco hacia atrás y con sus manos comenzó a desabrochar cada uno de los botones de la blusa azul de Laura, las manos le temblaban...

Laura: tranquila, lo haces bien...
Lola: es que quiero hacerte sentir bien, mi vida...
Laura: lo harás perfecto mi amor... creo que yo debería estar más nerviosa ¿no?
Lola: ¿y no lo estás?
Laura: estoy temblando... ¿no me sientes?
Lola: jajaja... creí que era un terremoto pasajero, claro que te siento... no temas... será hermoso estar juntas... hacerte mía...
Laura: sé que me cuidarás, te amo... Lola...
Lola: y yo a ti...

Y así Lola se lanzó a los pechos de Laura... comenzó a besarla despacio, era una tortura para Laura, estaba muy ansiosa y la lentitud de Lola la estaba matando de excitación... Lola seguía besando, y succionando lentamente, se estaba deleitando en unos pechos perfectos... mordía suavemente... hasta que escuchó gemir a Laura y se excitó aún más si podía...

Lola: eso es, mi amor, me gusta escucharte...(no se le entendía mucho lo que dijo pues hablaba con el pezón de Laura en la boca)... gime... me gusta... esto es perfecto...

Laura seguía gimiendo, con cada beso y mordisco de Lola se movía hacia atrás en el sofá, de pronto Lola se levantó y le tendió la mano, Laura la tomó y entraron a la habitación principal, Lola había preparado una noche perfecta... había puesto pétalos de rosas rojas en el camino hacia la habitación, en donde le haría el amor a Laura...
Laura estaba flotando en el aire no sentía sus pies, le sonrió de medio lado al pasar por los pétalos de rosas... había un aroma a amor... increíble...

Laura: es bellísimo lo que has hecho...
Lola: mi princesa se merece lo mejor... es para que no me olvides... para que no te olvides de ésta noche...
Laura: jamás me olvidaré de cada uno de los momentos que pasé contigo...
Lola: mmm... eres tan dulce...

Se besaron antes de llegar a la puerta de la habitación... cuando se separaron... Laura se siguió sorprendiendo por el tiempo que había puesto Lola para eso, para sorprenderla, la cama estaba rodeada de pétalos de rosas... velas encendidas le daban un toque fuerte de seducción, esa luz tenue para amarse hasta el alma... cuando Lola iba a entrar, Laura la tomó por la cintura y la levantó con sus brazos...

Laura: te llevaré en mis brazos, hasta el cielo...
Lola: tú eres mi cielo... así que vamos mi amor...

Laura entró a la habitación y posó a Lola sobre la cama y comenzó a besarla... rápidamente Lola se puso encima de ella...

Lola: hoy tú serás mía... no me hagas trampas... te conozco...
Laura: te deseo...
Lola: yo también... es mi turno...
Laura: me rindo... ante ti...

Lola le terminó de quitar la blusa a Laura... y Laura hizo lo mismo con ella....
Luego se quitaron los pantalones y la ropa interior... ambas quedaron como cuando llegaron al mundo... sus cuerpos ya húmedos por la pasión comenzaban a rozarse y acariciarse lentamente... Lola encima de Laura, besaba cada parte de su boca, le pasaba la lengua por los labios, besó dulcemente su nariz, le sonrió y se fue deslizando sobre el cuerpo de Laura hasta llegar a sus pechos, los besó, los succionó, se perdió en cada gemido nuevo de su amante que ya no era virtual, su boca que ya hervía de ansias y cada vez se acercaba más al volcán virgen sin explorar nunca de Laura, sus pieles quemaban, Lola gozaba, Laura disfrutaba cada beso, cada lamida de su amada, Lola llegó al centro de placer, esos vellos que parecían la selva más negra y hermosa del mundo, jamás explorada le pertenecía, si se deleitó al verla lo que sería cuando fuera suya, sintió un escalofrío y se lanzó al máximo placer con su boca ardiendo, comenzó a besar el centro de una Laura que ya estaba para el desmayo, separó los labios y siguió besando despacio, y lamiendo con su látigo, su lengua... entró suavemente... Laura cerró sus piernas en un instinto nuevo que estaba sintiendo y Lola con sus manos volvió abrir lentamente esa flor donde el néctar que emanaba sería solo de ella, subió a perderse en la mirada azul de la que sería su mujer para siempre... pero se encontró con unos ojos muy apretados, y unos labios también apretados con ansias...

Lola: (sonrió)... mi amor... (Laura no la escuchaba)... mi amor...
Laura: ¿¡eh!?...
Lola: ¿estás bien?
Laura: mmm... sí... estoy en la luna creo... no sé...
Lola: (le sonrió de la manera más dulce)... mírame...
Laura: ¿no te estoy mirando?
Lola: no, mi amor... tienes los ojos cerrados... anda mírame...
Laura: lo siento... (abrió los ojos lentamente, y ambas se perdieron en sus miradas)
Lola: te amo... (se besaron con pasión)...

Lola mojó dos de sus dedos en la boca de Laura y luego los lamió ella, besó los labios de Laura mientras deslizaba lentamente su mano hacia aquel volcán, apretó aún más su boca contra la de Laura al mismo tiempo que entraba por primera vez en ella con sus dedos húmedos, para no lastimarla, Laura sintió como su interior explotaba, y se abría hacia el verdadero amor, ahogando su grito en la boca de su amante, Lola liberó su boca para escuchar los gemidos de Laura, quién a la segunda acometida perfecta de Lola levantó sus caderas con fuerza, levantando el cuerpo mismo de Lola, que estaba tocando lo más suave y dulce que había tocado en toda su vida, seguía lentamente con las acometidas, pero Laura quería más... y eso las excitó a las dos aún mucho más, comenzaron a bailar la danza del placer, Lola la penetró ahora con fuerza, agregando otro dedo, Laura se había aferrado a la sábana que ya era testigo de su primera vez, Lola seguía con el ritmo que ambos cuerpos habían impuesto aquella noche de amor... se sentían completas la una con la otra, se amaban, nada ni nadie podría separarlas, eran amigas, amantes, mujeres que se pertenecían, en ésta, en otras y en todas las vidas que vendrían... se respiraba en el aire el amor puro y perfecto de dos mujeres que habían hecho lo imposible por estar juntas...
Lola sintió que Laura ya había llegado por primera vez, al momento tan deseado por todas, al placer supremo y perfecto de hacer el amor, con la persona que amas, comenzó a calmar los movimientos, después de haberla hecho su mujer, después de estar muy adentro de su amada, ambas estaban exhaustas, agitadas, Laura cerró su centro como un puño de acero y los dedos de Lola no podían salir... tampoco querían, entre los "te amo" y los gemidos de ambas Laura que estaba en la luna, su cuerpo al fin comenzó a aflojarse y Lola ante esto la liberó despacio, y subiendo sobre el cuerpo de Laura se perdió en sus ojos que ahora sí estaban abiertos esperando a Lola... se besaron...

Lola: fue magnífico... te amo tanto... por darme éste momento...
Laura: yo debería decir lo mismo... o más... te amo... me hiciste la mujer más feliz del mundo, tu mujer... nunca olvidaré ésta noche... así pasen siglos... dioses... estoy en la... en donde estoy no sé....
Lola: jaja... ven, tiemblas mi amor... ven (la abrazó fuerte, tan fuerte como podía, Laura tenía convulsiones de placer).
Laura: por los dioses... me siento rara...
Lola: es el amor, mi vida... el amor... que me diste y te di... ese amor que puse en ti...
Laura: me quitaste hasta el aliento... no me sueltes... quiero morir en tus brazos..
Lola: no morirás... mi vida... eres tan tierna... tan dulce... y pensar que te hacías la niña dura... te amo... te amoooooo...
Laura: y yo a ti... gracias por amarme tanto... te siento tan adentro... de mi ser... desde siempre y hoy más que nunca al entregarme a ti... ya soy completamente tuya...

Laura y Lola seguían abrazadas después de un buen rato, sus respiraciones habían vuelto a la normalidad... sus cuerpos desnudos y juntos aún sudaban... Laura acariciaba lentamente la espalda de Lola, y ésta respiraba en su pecho, dándole por si fuera poco todo el aliento caliente de su boca, haciéndola excitar de nuevo...

Laura: Lola...
Lola: mmm...
Laura: ¿estás cansada?
Lola: no amor, para ti nunca estoy cansada... ¿pooorrr?... (le sonrió pícaramente).
Laura: mmm...
Lola: ¿quieres amarme tú?... mmmm...
Laura: pues la verdad quería que me amaras de nuevo... jajaja... me gustó... Muuuuchooo... nena...
Lola: ayyy... mi niña... eres insaciable... te gustó... ¿eh?
Laura: sí mi ángel... ha sido perfecto... nunca me había sentido así... te amo tanto...
Lola: también te amo, mi vida y voy a demostrártelo cada día y noche de nuestras vidas...

Y así se amaron de nuevo... Laura volvió a pertenecer a Lola y luego le tocó su turno...
Explotaron de placer y pasión... en una noche que ninguna de las dos olvidaría, en una noche interminable... donde habían sellado su amor para siempre...


A la mañana siguiente se despertaron con un suave beso en los labios...

Lola: mmm... delicioso... nunca dormí tan bien como dormí entre tus brazos... bueno la primera vez que me hiciste tuya...
Laura: ahhhh... aún estoy en las nubes... eres mucho más de lo que siempre soñé...
Lola: lo sé... jajaja... te robé hasta tu modestia... mmm... al final anoche no cenamos... aunque no me quejo... me comí el mejor manjar del mundo...
Laura: (se besaron)... también yo... bueno quédate un rato más que iré a prepararte el mejor desayuno de tu vida...
Lola: es la mejor mañana de mi vida, la primera que amaneces junto a mí... después de haber hecho el amor, pues aquel día te fuiste antes... (le hizo una mueca de niña enfadada, Laura se moría por ella, la abrazó con ternura)...
Laura: mi nena... para mí también es el mejor amanecer... de toda mi vida, soy tu mujer... y tengo hambre... mucho hambre de ti...
Lola: eres terrible... mejor ve a prepararme el desayuno... necesito energías... ¿tú no?
Laura: mmmm... entre nosotras, me mataste... jajaja... te traeré lo mejor...
Lola: si viene en tus manos seguro lo será... pues lo mejor eres tú... (le tiró un beso con sus manos)...
Laura: mmm... lo atrapé... ya tengo energías para hacerte un buen desayuno...

Y así Laura se fue a la cocina a preparar el desayuno, mientras Lola repasaba éstos últimos meses, días y sobretodo la última noche en su mente, en su corazón, en su cuerpo al verse desnuda entre las sábanas, en su alma...

Lola: (pensó)... soy tan feliz... me ama y la amo... es mía y soy suya... (suspiró, y se acomodó de nuevo entre las sábanas y esperó paciente el desayuno de su amada)...


Luego de varios días y de recordar todo lo que habían vivido, Laura, habló con su hermano Rafael y éste la convenció para contar ésta historia de amor, luego Laura habló con Lola y decidieron contar su historia, era una historia de amor que "el mundo" debía conocer... así que en esos días entre besos y caricias Laura "La Bardita" comenzó a escribir las partes del fan fic...


Llegó la noche y el amor seguía en el aire, ambas estaban en la cama para amarse con locura y pasión, se quedaron unos instantes abrazadas, y en ese abrazo tan tierno y protector Lola le dijo a Laura que le relatara lo que le haría esa noche...

Lola: Laura...
Laura: ¿si?
Lola: ¿me cuentas que me harías esta noche?
Laura: ¿contarte?, ¿no es mejor vivirlo?
Lola: claro que sí... pero quiero empezar distinto... y ya que tú eres "bardita"... dime que me harías... susúrramelo al oído....
Laura: estas muy mimosa... bueno a ver... ¡Qué no te haría nena!... ese sería el título... mmm... lo haría lento despacio hasta desesperarte, estarías a mi merced en todo tu esplendor, te besaría suavemente el cuello, susurrándote que te amo... luego bajaría a tus pechos, para perderme en ellos, te besaría cada uno de ellos, los apretaría con furia, amasarlos como si fuera el pan mas preciado... los besaría lento... luego enterraría mi boca en el valle de tus pechos, en esa zona donde al juntarlos desaparece... seguiría besándote hasta hacer mi camino preferido, el camino a la gloria... te daría besitos chiquititos para que no te mal acostumbres... mmmm... delicioso... de solo pensarlo se me derriten hasta los dientes en la boca... luego succionaría los labios de tu centro, esos que me esperan tan ansiosos, te lamería, y entraría en ti suavemente con toda mi lengua... para hacerte estallar de placer... y beber tu manantial... luego seguiría con mis besos por tus piernas, hasta llegar a los dedos del pie, donde me comería uno a uno, luego me subo a ti y uno tus labios con los míos, para darte el sabor de tu cuerpo y el mío mezclados, te acariciaría toda, desde tus senos hasta tu cadera... levantaría mi cadera para así poder deslizar mi mano entre nuestros vientres sudorosos y penetrarte con el alma, pero lento para que me desearas aun mas, luego te llevaría a mi ritmo lo haría mas rápido y fuerte, tan fuerte para que grites mi nombre varias veces pidiéndome piedad, y esa piedad no llegaría nunca pues seguiría entrando una y otra vez, hasta culminar el placer mas dulce del mundo que es hacerte el amor, apoyando todo el peso de mi cuerpo mientras aun estoy dentro de ti, muy dentro de ti... te liberaría luego, si me dejas... mmmm... ¿te dormiste?
Lola: mmm... ¿dormirme?... ¡por los Dioses! ¿¿¿¿¿no sientes la humedad que hay entre mis piernas?????... sigue... no te detengas...
Laura: ¿¿¿¿te parece poco????
Lola: te conozco muy bien... sé que eso es el principio...
Laura: jajaja... tienes razón... eso es el principio... mi nena (acarició suavemente su rostro y la abrazó más fuerte, para tenerla bien cerca si es que se podía más) luego te daría vuelta de golpe, sin que lo esperes... y me perdería en la suavidad de la piel de tu espalda... comenzaría a besarte despacio desde el cuello sin parar hasta la cintura... luego subiría lentamente acariciándote con mis dedos otra vez hasta tu cuello... a penas rozándote, y volvería hacer ese camino húmedo sobre tu cuerpo, llegando ésta vez hasta tu trasero, esos glúteos tan perfectos, luego... mmm... subiría de nuevo... no con mis dedos pero sí con caricias de mi lengua, lamiendo tu excitación, me sentaría a horcajadas sobre ti para unir el calor explosivo de mi centro con tu trasero, volvería a besar tu cuello, me perdería en tu orejita, te lamería, te mordería e iría por la otra pero en el medio del trayecto que hace mi boca, mojo mi dedo, para antes de dirigirme a tu otra orejita pues es lo que tú esperas, te penetro despacio por tu trasero haciéndote gemir a más no poder, y susurrarte en el oído que eres mía y solo mía... apoyo aun mas mi cuerpo sobre el tuyo y te muevo salvajemente estando dentro de ti, me levanto y te libero para entrar en ti nuevamente con tres dedos en una furia sin control por tu centro para hacerte explotar aun mas de placer, después me quedaría en tu espalda, calmando nuestras respiraciones... salgo lentamente de ti, y paso mis brazos debajo de tu cuerpo para quedarme allí por siempre... giramos ambas para quedar de costado, pero aun muy pegadas, te acaricio el vientre que es de fuego... me quemo y me gusta... me fascina sentir tu respiración agitada... me excito aun mas, te tomo de la barbilla para girar tu cabeza y ambas nos besamos como si fuera la última vez... y te diría lo mucho que te amo... si aun me queda aliento, sino haré lo que es mas fácil... te miro a los ojos, y sabrás que te amo con el alma...
Lola: es hermoso... estoy volando de solo escucharte... esa fue la teoría... ahora quiero la prácticaaa... mmmm... mi amor... ¡cuánto te amo!... te amo tanto... (se besaron)...
Laura: mmm... tengo un problema...
Lola: ¿qué pasa?
Laura: me olvidé la letra... de lo que te acabo de narrar...
Lola: tintaaaaaa... ¡te amo tanto!...
Laura: jajaja... ¿nena?
Lola: sí, mi vida...
Laura: ¡vamos a practicar!...

Y así se amaron con toda la pasión y el amor que había entre ellas, era un amor supremo... divino...


A la mañana siguiente, aún dolían sus cuerpos por la pasión desatada sin control, pero era el dolor más hermoso del mundo, el amor...

Laura: ¿me acompañas a dar un paseo por ahí?...
Lola: sí, mi vida... ¿qué pasa por qué me miras así?
Laura: ja, es que me encanta esa costumbre que tenés de tocarte los labios...
Lola: mmm... ¿te gusta?
Laura: sí... ¿querés vaselina?... digo, para lubricarlos... (le sonrió pícaramente)
Lola: mmm... sí, quiero la vaselina de tu boca... (y le partió la boca con el beso más apasionado) mmmm... delicioso... debería usar más ésta vaselina tan especial...

Laura se quedó sin aliento y Lola ahora era la que sonreía de felicidad...

Lola: bueno... ¿donde vamos?...
Laura: (respiró hondo) a un locutorio... al primero que entré cuando llegué a Madrid...
Lola: ¿y eso por qué?
Laura: porque el dueño me dijo que no me iba a ir... y el hombre tenía razón...
Lola: ¿que no te ibas a ir?
Laura: claro, volver a mi patria... le dije que había venido a ver a un amor... y me dijo que no me iría nunca más, porque ustedes, los españoles, son muy salaos y quieren una hartá...
Lola: jajaja... ¿y ahora que opinas?...
Laura: que me muero por lamer toda tu sal...
Lola: mmmm... me excitas...
Laura: y tú a mí...


Al llegar al locutorio...

Laura: hola... sé que no se acuerda de mí... estuve por aquí hace unos meses, llegué desde Argentina y le dije...
Señor: claro que me acuerdo, tengo muy buena memoria... viniste a buscar el amor...
Laura: y lo encontré... (abrazó a Lola).
Señor: me alegro por ti, por ambas...
Laura: gracias... tenía usted razón que no me iba a ir nunca de aquí...
Señor: jajaja... nunca me equivoco niña, es que había visto mucho amor en tus ojos... Y aun lo veo...

Lola abrazó muy fuerte a Laura y le dijo te amo al oído...

En ese momento se acercan dos jóvenes mujeres que habían estado usando Internet...

Rubia: ¿cuanto le debemos?
Morena: deja, que yo pago...
Rubia: no seas "tinta" pago yo...
Señor: 2 euros...
Rubia: tome, acá le dejo... vamos...
Señor: gracias...

Laura y Lola se miraron y sonrieron...

Lola: mmm...leen tu fan fic, "Bardita"...
Laura: shh... no me mandes al frente... que si hay algo que no les gusta me pegan....
Lola: oye, las lectoras de fan fic no somos violentas... (le pegó en el brazo).
Laura: auuu... ¿no son violentas?... mmm...
Lola: no tanto como vos con esas cosas que escribes... mmm.
Laura: en este me porté bien... ¿mmm?...
Lola: más o menos... mmm... "tinta"... jajaja...
Laura: jajaja... además no sé de que te quejas pues el fan fic es "nuestro", ¡nena!, vos tuviste mucho que ver... sos mi inspiración...
Lola: aduladora...
Laura: hermosa... jaja... míralas como se abrazan... (las dos jóvenes se iban caminando) ¿sabes? nunca pensé que escribiría algo en mi vida, para que lo lean personas que ni conozco... de lugares tan diferentes y tan lejanos... solo espero que les sirva de algo...
Lola: a mí me sirvió para conocerte y eso es maravilloso, no se paga con nada...
Laura: te amo... y te agradezco tanto por todo lo que me has dado, me abriste el alma, para descubrir que es tuya...
Lola: y tú abriste la mía, mi cielo... también te amo... y le doy gracias a la vida, a cada momento por cruzarnos aquel día en el tag... por un capítulo de Xena...
Laura: Xena, gracias Xena... yo también me alegro por ese día... no sé si seremos Xena y Gabrielle, pero sí sé, que nos amamos tanto como ellas... ¿sabes?, cuando me vaya de éste mundo quisiera pedirle a Dios, que en la próxima vida nos ponga más cerca, aunque al final de cuentas aún con la distancia y tantas piedras en el camino nos encontramos igual, ésta vez gracias a Internet, pero ya ves, siempre nos volveremos a ver como en tantas otras vidas que pasamos juntas, no nos podemos quejar tanto, al final nos encontramos y estoy segura que como la tecnología seguirá avanzando, si en la próxima vida nos ponen a ti en Marte y a mí en la Luna seguro nos volveremos a encontrar, ésta vez en el espacio, aunque sea montadas en una estrella fugaz...
Lola: sí, mi cielo, siempre nos volveremos a encontrar, nuestro amor es muy fuerte...
Laura: (se besaron tiernamente) ¿vamos?... ¿me muestras Madrid?
Lola: claro que sí...
Laura: hasta pronto buen hombre...
Señor: hasta pronto niñas, y vuelvan cuando quieran...
Lola: lo haremos... adiós... bueno ¿dónde quieres ir?
Laura: no sé, donde tú quieras, yo no conozco nada...
Lola: ¿después de todos estos meses?... ¡si te lleve por todos lados!...
Laura: sí, pero... yo solo te veía a ti... (le sonrió de medio lado).
Lola: eres de terrorrrrrrrr...
Laura: pero... te amo...
Lola: y yo a ti... (la tomó del brazo y sonrieron a la vez, y se fueron a caminar por esas calles de Madrid, que habían sido testigo de un inmenso amor, que perdurara en el tiempo, para siempre).

*****

Rafael: ¡Hola!, ¿se acuerdan de mí?, bueno, esto no es el final es sólo el principio de esta maravillosa historia de amor... tal vez en un futuro les siga contando... como sigue la vida de mi hermana y mi cuñada... ¡¡¡por fin tengo cuñada!!! ¡Gracias Xena!... fue un placer...

FIN

**************************************************
Nota de la autora: que los Dioses bendigan a todos los que han leído este fan fic y también a los que no, en serio, les agradezco de todo corazón, el esfuerzo que han puesto en leerlo... y especialmente se lo dedico a mi padre que, dónde quiera que se encuentre se ha enterado de las "cosas" que escribo, pues falleció en el transcurso en que escribía éste fan fic ...

Y por supuesto te lo dedico a vos, "nena", que sos el amor más puro que conocí en mi vida, me has enseñado mucho en poco tiempo, y te lo agradezco desde mi alma, sé que una vez te puse ¡Que los Dioses te bendigan! sólo sé que la bendición me llegó a mí por cruzarte en mi camino y así poder descubrir lo que es "sentir". Te quiero, te quiero mucho... nunca lo olvides...

Y por último una aclaración... (je,je)... "ojo con decir "tinta" por ahí"... en algún rincón del mundo... pues si alguien te escucha, sabrá que lees fan fic... mmm... jaja, y bueno... a lo mejor es una buena forma para encontrar a tu alma gemela...
Gracias y saluditos a tod@s... * 11-10-2004 *


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