Tras haber acabado el rodaje de la serie, Lucy y Reneé siguieron viéndose, quedaban muy
a menudo, como un día cualquiera ambas quedaron para ir al banco, tenían que hacer unos
ingresos. A veces buscaban incluso las excusa mas tonta para verse, Lucy y Reneé se
amaban profundamente, aunque ninguna se lo dijo a la otra, se amaban en silencio,
lloraban en silencio, y poco a poco morían en silencio... por no tenerla.
Lucy estaba en su casa cuando llamaron a la puerta, salió a abrir y se encontró con la
persona que tanto amaba.
- Hola! - saludo efusivamente Reneé.
- Hola Reneé!
Lucy la invitó a pasar, cuando pasó por su lado le depositó un suave beso en la mejilla,
esta la miró y la sonrió dulcemente.
- Estas lista ya? - preguntó la rubia.
- En un momento señorita.
Le guiñó un ojo y entró en una de las habitaciones a coger unas cosas, mientras Lucy
estaba en la habitación Reneé la esperaba en la salita de estar, estaba muy contenta
por el beso que Lucy le había dado al entrar, se puso a dar saltos de alegría y a
bailar, Lucy salió de la habitación y la vió allí saltando y bailando, empezó a reírse
y despacio se acercó a ella.
- Puedo unirme a tanta felicidad?
- Lucy!, aaahh, verás... es que... tenía ganas de moverme y... - dijo sonrojada.
- Jajaja, pareces una niña pequeña - se acercó a ella y la dió un beso en la punta de
la nariz - anda vamos!
Las dos salieron de la casa, prefirieron ir andando, ambas llevaban ropa cómoda, asi que
no tendrían problemas, mientras caminaban iban hablando tranquilamente.
- Y qué tal en el nuevo trabajo? - preguntó Lucy.
- Bastante bien, aunque aun hecho de menos a nuestros amigos de reparto, los
directores y todo eso.
- Te entiendo, eso mismo me pasa a mi, y sobre todo hecho de menos Gabrielle - dijo
riéndose.
- Jajaja, si?, pues que sepas que Gabrielle hecha mucho de menos a Xena.
- Jajaja, entonces tenemos un problema.
Ambas empezaron a reírse, asi fueron todo el camino, hasta llegar al banco, una vez que
entraron se pusieron a la cola.
- Vamos a tener que esperar un buen rato - dijo la rubia.
- Eso parece.
- Bueno, y qué tal con Rob?
- Bien... bueno el ahora está de viaje, cuando se fue tuvimos una pequeña pelea, pero
nada importante tampoco, y tu con Steve?
- Bien... vamos bien.
- Me alegro - dijo desviando la mirada.
Reneé lo notó, eran celos?, no, no puede ser, si era asi su corazoncito ya estaba dando
saltitos, no pudo evitarlo y se puso de puntillas y le dio un beso rápido en la mejilla,
Lucy la miró con una gran sonrisa.
- Gracias! - agachándose un poco ella le dio otro en la frente.
- Gracias - dijo mientras la guiñaba un ojo.
- Oye, quieres que quedemos esta noche para ir a cenar por ahí?
- Claro, estaría genial!
- Yo invito.
- No, la última vez invitaste tu, ahora me toca a mi.
- Yo me lo he pedido primero - dijo cruzándose de brazos.
- Me da igual! - dijo poniéndose de la misma postura.
- Quieres pelea?
- Claro! - dijo sonriendo.
- Tu lo has querido.
De un rápido movimiento Lucy puso sus manos en los costados de Reneé y movía los dedos
a gran velocidad, Reneé no dejaba de moverse y reírse, la fila se estaba rompiendo,
Lucy vio la cara de la gente y decidió parar.
- Reneé a mi me daría vergüenza a tu edad armar estos escándalos - dijo mientras
aguantaba la risa.
- Ya te daré yo escándalos tramposa - y la dio un codazo, ambas se empezaron a reir.
De repente unas voces graves y un disparo rompió el ambiente tranquilo.
- TODO EL MUNDO AL SUELO!, ESTO ES UNA ATRACO!
Lucy y Reneé sobresaltadas de inmediato se echaron al suelo, todos los que estaban alli
se tumbaron, eran tres atracadores, e iban muy bien armados, cerraron las puertas y
todas los sitios posibles por donde se pudiera entrar.
- MUY BIEN, QUIERO QUE TODO EL MUNDO SE PEGUE A ESA PARED... AHORAAAA!
La gente corría despavorida, todos se pegaron a la pared, entre ellos Lucy y Reneé, la
rubia estaba temblando y Lucy lo notó ya que tenía su mano en el hombro de Reneé.
- Tranquila, todo saldrá bien - le susurró en el oído.
Reneé la miró, esos ojos azules y el contacto de su mano la hizo calmarse un poco,
agarró la mano de Lucy con la suya y la apretó.
- ESCUCHADME TODOS, NADIE SALDRA DE AQUÍ A MENOS QUE YO LO DIGA, IREMOS NEGOCIANDO CON
LA POLICÍA, E IREMOS SOLTANDO A REENES, AHORA OS SEPARAREIS EN DOS GRUPOS, LAS MUJERES
AQUÍ Y LOS HOMBRES ALLI, VAMOS!
La gente hizo lo que el atracador mandaba, unos de los atracadores se acercó hasta el
grupo de las mujeres y se quedó mirando fijamente a Lucy, esta lo miró con frialdad.
- Oye Yack, esta tía no te suena?
El otro atracador se acercó y miró a la persona que le indicaba su compañero.
- Ya lo creo que me suena, es nada mas y nada menos que Xena, la Princesa Guerrera.
- Jajajajaja, muy bueno.
- No es una broma idiota, ella es la actriz que la interpreta... me equivoco? - dijo
mirando a Lucy.
- No... - respondió la morena.
- Y tú debes de ser su fiel compañera... Gabrielle verdad?
- Si... - respondió a la vez que su cuerpo comenzaba a temblar otra vez.
- Vosotras nos seréis de gran ayuda, especialmente tú.
Dijo acercándose a Reneé, y le tocó la cara, en un reflejo Lucy le apartó la mano con
un movimiento rápido.
- No la toques.
- Vaya, vaya, la sigues protegiendo igual que en la serie?, escucha nena, aquí no hay
actores, esta es la vida real, asi que no vayas de heroína entendido?
La morena no contestó, simplemente abrazó a Reneé y la pegó a ella.
- Si... abrázala bien, dentro de poco estará debajo de mi... jajajajaja.
Los temblores de Reneé aumentaron, tenía miedo, pánico, Lucy colocó a Reneé entre sus
piernas a la abrazó con todas sus fuerzas, mientras le susurraba al oído.
- Sshh, tranquila, no dejaré que te hagan nada.
- Lucy... tengo miedo.
- Yo también, pero no hay que perder los nervios vale?
- Vale...
Lucy la siguió abrazando al ver que ella no dejaba de temblar. Las sirenas de los coche
patrulla no dejaban de sonar, no paraban de llegar coches, tenían el banco completamente
rodeado, el teléfono del banco comenzó a sonar, uno de los atracadores lo cogió.
- Si?
- Habla el comandante Carl Hands, qué es lo que quieren?
- Negociar, o toda esta gente morirá.
- Esta bien, no te pongas nervioso, hablemos.
- Quiero que se vayan todos esos agentes, que los francotiradores se vayan también, si
en diez minutos siguen hay alguien de aquí morirá.
- Esta bien, no mate a nadie, ahora mismo se retiraran.
El atracador colgó, y fue a reunirse con sus compañeros, los cuales estaban metiendo
todo el dinero en unas bolsas deportivas, los tres llevaban pasamontañas, no se les
veía la cara, uno llevaba dos pistolas, otro una metralleta y el otro una escopeta, el
jefe de la banda se acercó hasta donde estaban Lucy y Reneé, se paró frente a ellas,
miró a todas las mujeres y su vista se fijó en Lucy.
- Tú, ven conmigo.
- No, no, no, déjala, llévame a mi.
Reneé abrazó mas fuerte a Lucy, casi en un agarre desesperado, la morena se sorprendió
por su reacción, parecía como si se estuviera comportando como la misma Gabrielle,
capaz de dar su vida por su mejor amiga, Lucy la cogió de la cara y hizo que la mirara
fijamente.
- Reneé tranquila, no pasa nada vale?, nunca mas te ofrezcas en mi lugar entendido?,
sabes que no permitiré que te hagan nada.
Con un beso en la frente Lucy se soltó del agarre de Reneé, el atracador la agarró del
brazo y la apuntó en la cabeza con una de las pistolas, la hizo andar hasta las anchas
ventanas que dejaban ver el exterior, la puso justo delante de donde estaba el
comandante, hizo que Lucy se pegara a los cristales, para que la vieran bien, el
atracador estaba detrás de Lucy apuntándole a la cabeza, Reneé contemplaba toda la
escena, unas lágrimas luchaban por salir, pero de momento pudo contenerlas, de repente
el atracador dejó de apuntarle, de una rápida patada en las piernas hizo que Lucy
cayera de rodillas, Reneé hizo amago de levantarse, pero cuando vio lo que el atracador
iba a hacer se quedó paralizada, el hombre la agarró del pelo y le empotró la cabeza
con el cristal, Lucy cayó al suelo inmediatamente, su nariz no paraba de sangrar, y en
la frente tenía una brecha por la que sangraba tambíen, de malas maneras el atracador
la hizo levantar y la fue empujando hasta su sitio, con un último empujón la hizo caer
donde Reneé la cogió entre sus brazos.
- Lucy, Lucy, estas bien? - decía llorando.
- Si... no te preocupes Reneé, no es nada.
- Ahora te toca a ti - dijo el hombre agarrando del brazo a Reneé.
- Suéltame!
Renee intentó librarse del agarre sin éxito, pero en ese momento Lucy se levantó y le
dio al hombre un puñetazo en la cara, haciendo que este soltara a Reneé, Lucy se puso
delante con mirada desafiante.
- No se te ocurra volver a tocarla.
El hombre la miró por un instante y en ese momento la golpeó en la cara, Lucy no se
movió un instante, era como la feroz Xena, el golpe no la había afectado, se mantenía
firme, Lucy tenía claro que aguantaría lo que fuera por Reneé, sin decir nada el
atracador se fue donde sus compañeros y empezaron a hacer planes.
Reneé estaba agarrada al brazo de Lucy, tiró de él para que ella se girara, cuando sus
ojos se encontraron Reneé no pudo evitar llorar y echarse a sus brazos, unas lágrimas
cayeron también por las mejillas de la morena, se abrazaron muy fuerte.
- Tranquila... ya verás como pronto salimos de aquí.
- Lucy... no quiero que te arriesgues por mi...
- Te dije que no permitiría que nada malo te pasara recuerdas?
- Si, pero yo tampoco quiero que nada malo te pase a ti, aquí no eres Xena, no tienes
que proteger a Gabrielle...
- Pero soy Lucy... y haré lo que este en mi mano para proteger a Reneé...
Se miraron por unos instantes antes de volver a abrazarse, las dos se sentaron en el
suelo aun abrazadas, una voz las sacó de tan tierno momento.
- Sabíamos que el amor no existía solo entre Xena y Gabrielle.
- Qué? - preguntó Lucy.
- He visto la serie, no soy fan, pero mi hija si, ella esta empeñada en que Xena y
Gabrielle se aman, pero que las actrices que las interpretan también.
Lucy y Reneé se miraron la una a la otra y un leve rubor corrió por sus mejillas, ambas
aparataron la mirada de inmediato.
- Al parecer mi hija no se equivocaba...
- Señora nosotras estamos casadas... como quiere que... - no la dejo acabar.
- Podréis estar casadas, pero estáis felizmente casadas?
Ninguna de las dos contestó, ellas sabian que aquella mujer tenia razón.
- Chicas no esperéis a vuestro último instante de vida para sacar la verdad afuera.
- Esto... yo... - la voz de Lucy se vió interrumpida por una de las voces del
atracador.
- ESCUCHADME TODOS!, SEGÚN VAYAMOS NEGOCIENDO OS IREMOS SOLTANDO, MIENTRAS TANTO, NO
QUIERO QUE INTENTÉIS NADA, NO ME GUSTARÍA TENER QUE MATAR A ALGUIEN, QUEDAIS AVISADOS.
La gente se empezó a calmar algo mas, a Lucy todo le daba vueltas, sería por el golpe
que recibió antes, sentía como si se fuera a desmayar, y no quería, por que eso
significaba dejar sola a Reneé, pero no podría aguantar.
- Reneé... Reneé... - Reneé se giro en sus brazos para mirarla.
- Dios mio Lucy, estas pálida, te encuentras bien?
- Reneé... escúchame, pase lo que pase mantenme despierta.
- Por qué?, qué pasa Lucy?
- Haz lo que te digo, háblame, lo que sea, pero no dejes que me duerma.
- Esta bien Lucy, tranquila.
Reneé se levantó de entre los brazos de Lucy y se puso detrás de ella, la recostó en
sus piernas.
- Lucy déjame que te vea esa herida.
- No es nada, no te preocupes - dijo a la vez que agarraba la mano de Reneé.
- Tengo que curártelo - dijo con una leve sonrisa.
- Esta bien.
Lucy dejó que Reneé la curara, arrancó un trozo de tela de su camisa y con ella le
limpio la brecha de la frente.
- Auch!, eso duele.
- Perdona... - la rubia le dedicó una tímida sonrisa.
- Sabes... nunca te lo he dicho pero... me encanta tu sonrisa... - los ojos de Lucy se
estaban cerrando.
- No, no, Lucy despierta, Lucy!, no te duermas - Reneé la movía para intentar que no
se durmiera, pero fue inútil.
Lucy se quedó dormida en los brazos de la persona que tanto amaba, su sueño no era nada
tranquilo, sabía que había dejado algo mal, Reneé la acariciaba el pelo, una lágrima
cayó por su mejilla, cerró los ojos intentando contener todas las lágrimas que luchaban
por salir, pero no pudo mas y abrazó a Lucy con todas sus fuerzas y lloró en silencio,
la misma voz de aquella mujer la hizo levantar la vista.
- La amas verdad? - dijo la mujer.
- Con toda mi alma.... - contestó llorosa Reneé.
Continuará...