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LA GUARDAESPALDAS

Eugenia

Primera parte

Joan Braxton es una mujer que cree en el control, su carrera depende de él, es una guardaespaldas profesional, la mejor... antigua agente del servicio secreto que ha arriesgado su vida por dos presidentes norteamericanos y por clientes importantes. Vigila todos los detalles, asesorando, protegiendo... Joan no deja nada en manos del azar.

Sharon Wingman es una superestrella del pop, convertida en actriz. Sharon tiene un admirador obsesivo cuyas locas cartas tienen un aire espantosamente peligroso. Y ha llegado el momento de que tenga un poco de protección y profesional.


Joan ahora era la guardaespaldas de un importante hombre, tras salvarle la vida él le pide que continúe, no solo la quería por sus magnifico trabajo, si no por lo hermosa que es. Es alta, de pelo negro azabache, unos ojos azules increíbles y un cuerpo bien formado. A pesar de la insistencia del hombre ella lo rechaza, no le van los trabajos fijos.

Tras una larga temporada volvió a su casa, el correo sobresalía del buzón, ella no se molesto ni en mirarlo. Después de cenar se fue a dormir para que un nuevo día comenzara en su vida.


Sharon acude a una gran fiesta en su honor, era una mujer muy hermosa, era rubia, de cabellos cortos, unos ojos esmeralda, estatura media y buen cuerpo. Tenía muchos fans, pero al parecer alguien quiere deshacerse de ella y hace explotar una bomba en el mismo lugar donde esta ella, por suerte no fue herida ni nada, pero con esto basto para que sus ayudantes y representantes se pusieran alerta.


Vil era un buen amigo de Sharon y sobre todo quería su protección, el conocía a todos los guardaespaldas ya que en otras ocasiones le había tocado contratar alguno, pero en este caso sabía que necesitaba al mejor y esa no era otra que su amiga Joan, fue a verla hasta su casa para pedirse de sus servicios.

- Cinco mil euros.
- Ya te he dicho que no Vil.
- Rechazas cinco mil euros a la semana?
- Si, asi es.
- Me estas diciendo que no quieres proteger a Sharon Wingman por qué es artista?
- Yo no me ocupo de celebridades.
- Oh vamos!, es una mujer asustada y necesita al mejor de todos, en este caso tu, sabes que no te lo pediría en serio si no fuera grave.
- Esta bien...

Joan se levanta de la silla y coge 4 cuchillas.

- Si clavo tres de ellas en ese poster aceptaré pero serán ocho mil a la semana.
- Uuhhh, si que tienes que ser buena - dijo bromeando.

La morena se disponía a lanzar, lanzó la primera y la falló, lanzó las demás clavándolas justo en el poster, Vil sonrío y Joan se la devolvió.


Al día siguiente Joan estaba en la entrada de la casa, que mas que una casa era una gran mansión, estaba con el coche esperando a que le abrieran la verja, había un portero automático, en el que la pidieron que se identificara.

- Si?
- Joan Braxton para ver a la señorita Wingman.
- Quién?
- Sarah Geller para la señorita Wingman.
- Tiene cita?
- Si.
- Esta bien, pase.

Las verjas se abrieron dando paso al coche de Joan, fuera de la casa había un chico limpiando un coche, tenía una mano vendada, Joan paro el coche y bajó de él, miraba atentamente la mansión, era muy bonita, la voz de aquel chico le llamó la atención.

- Qué desea?
- Soy Sarah Géller, vengo a ver a la señorita Wingman.
- Quién la manda?
- Vil.
- Aja, esta bien, puede pasar.

Joan sonrío de medio lado y se dispuso a entrar en la casa, llegó hasta la puerta principal, llamó a la puerta y una señora bastante mayor la recibió.

- Qué quiere?
- Vengo a ver a la señorita Wingman
- Espere un momento.

La señora cerró la puerta, tras unos instantes la volvió abrir dando paso a Joan.

- Puede pasar.
- Gracias.

Joan entró en la mansión, dentro se podía oír música a todo volumen, según caminaba entró en una gran sala, donde parecían estar montando una coreografía, había cámaras, un montón de bailarines y muchísima gente mas. Joan pudo ver a Vil sentado viéndola igual que los demás, al lado había un tipo bien fornido, era alta, tenia cara de mala leche, cruzaron las miradas, el al verla no la reconoció, asi que se levantó con la intención de preguntar quien era y que hacia hí, pero Vil se fijó en él y miró hacia donde estaba Joan, Vil le impidió a aquel hombre que se acercara, el asintió de mala gana y se volvió a sentar, Vil se levantó y fue hasta donde Joan.

- Me alegro de verte.
- Si bueno... - dijo con indiferencia.
- Te presentaré a Sharon Wingman

La música había acabado y con ella la coreografía, todos aplaudían. Vil se acercó hasta un sillón en el que parecía estar sentada la cantante.

- Sharon, Joan Braxton esta aquí.
- Quién?
- Joan Braxton, tu guardaespaldas.
- Ah, estupendo.
- Venga levántate a saludar.
- Vil ahora estoy algo ocupada.
- Vamos!

La rubia se levantó y se giró gusto para ver a su nuevo guardaespaldas.

- Muy bien!, ya estoy levantada.

Por primera vez sus ojos esmeralda se cruzaron con esos ojos azules, eran como tímpanos de hielo, las dos se miraron durante unos instantes, Sharon se acercó a ella andando sensualmente hasta quedar frente la una de la otra.

- Sharon Wingman, Joan Braxton.

Las dos se dieron la mano, ambas pudieron notar el suave contacto.

- Encantada - dijo Sharon con una sonrisa seductora.
- Lo mismo digo - la morena no expresó cambio en su cara.
- No parece usted un guardaespaldas.
- Qué esperaba?
- Pues no se... un tipo duro.
- Es que voy disfrazada.

Sharon volvió a sonreír, ambas se perdieron nuevamente en sus miradas.

- Bien Joan, te presentare a los demás, el de allí es Say, el representante de Sharon y aquel de allí es Tony.

Ambos hicieron gesto para saludarla, esta respondió del mismo modo. Say el representante se acercó hasta ella.

- Ante todo una cosa, Sharon no cambiará nada de su vida, todo seguirá tal y como esta.
- Eso, no quiero cambiar nada de mi vida, no quiero que por esto tenga que cambia mi forma de vivir.
- Pero Sharon, tu vida corre peligro en infinidad de situaciones, y mejor que nadie sabrá que es lo que mas te conviene - dijo Vil.
- Ya te he dicho que nada de cambios!
- Entonces qué es lo que quieres? - preguntó Vil.
- Yo me siento segura cuando estoy en casa, lo único que tiene que hacer es protegerme cuando salga a la calle, pero no quiero que me vayan siguiendo como moscones, quiero mi espacio - dijo la rubia.
- Lo siento señorita Wingman... - dijo Joan.
- Llámeme Sharon.
- Bien, creo que ha habido un mal entendido, si me dice por donde salir nos ahorraremos las molestias.
- Puede salir por allí - dijo Tony.
- Encantada de conocerla - la morena pasó por su lado para salir de el lugar.
- Cállate Tony - dijo Vil.
- Déjale que se vaya, yo solo puedo proteger a Sharon.
- Yo me ocupo de esto - dijo Vil siguiendo a la morena que salía de la casa.

Sharon se la quedó mirando con gran interés, tenía una sonrisa en los labios. Vil consiguió alcanzar a Joan.

- Joan espera, espera por favor.
- Qué?
- Dale una oportunidad, déjame enseñarte algo.
- Vil...
- Por favor!
- Esta bien, esta bien.

Vil sonrío satisfecho y condujo a la morena para enseñarle unas pruebas.

- Esta es una de las tantas cartas que ha recibido.

Joan la cogió y comenzó a leer.

Sharon, tu lo tienes todo, yo no tengo nada, se acerca el momento en que vas a morir...

- Ella ha visto esto? - preguntó Joan.
- Qué dices! - dijo Say que estaba con ellos también - Si lo hubiera visto le habría dado un ataque de nervios.
- Si..., Sharon es muy nerviosa, no pudimos decírselo.
- Desde hace cuánto las recibe? - preguntó la morena.
- Unos seis meses mas o menos.
- Y no habéis ido a la policía?
- No - dijo Vil.
- Y qué pasa con esta habitación? - preguntó Joan.
- Esta habitación la creo Say, era para una revista, al parecer alguien entró aquí y se masturbó sobre la cama.
- Nadie le vio?
- No, nadie.
- Normal que haya entrado - dijo la morena.
- Cómo que normal?!
- La casa esta abierta de par en par.
- Qué???? - preguntó Say.
- Digo que la casa esta abierta de par en par y asi no se la puede proteger, solo aceptaré el trabajo si puedo poner las medidas de seguridad necesaria.
- Yo me encargaré de decírselo a Sharon - dijo Vil.
- No!, se lo diré yo, Vil! - dijo Say saliendo molesto de la habitación.

Joan ya estaba en su coche y Vil la hablaba desde fuera.

- Seguro que no le importa - dijo Vil.
- Claro que si.

Ambos sonrieron, Joan se fue, por una extraña razón Joan no podía dejar de penar en esa rubia, en esos ojos verdes.


Por otro lado Sharon estaba en su habitación pensando en todo lo que había pasado hoy y en todos esos pensamientos apareció una mujer morena de ojos azules, una sonrisa se dibujó en sus labios, no sabia por qué, pero esa mujer, imponente y misteriosa... le atraía.


Un nuevo día comenzó y con él un nuevo trabajo, Joan ya en casa de Sharon, estaba en un garaje eligiendo una alarma, en ese momento apareció el chico que la recibió el otro día, el chofer.

- Por qué mentiste cuándo te pregunté quién eras?
- Quería saber lo difícil que era entrar.
- Y no lo fue, no?
- No.

El joven sonrío, Joan sacaban un maletín y de ellas unas pistolas.

- Si solo eres el chofer de la señorita Wingman tendrás mucho tiempo libre no?
- Bueno... es mi trabajo.
- Pues vamos a aumentar tus tareas.
- Qué?
- A partir de hoy serás mi ayudante.
- Cómo?, no a mi eso no se me da bien.
- Escucha, por muchas veces que lo intenten y por muchas veces que fallen siempre se cargan a alguien.
- A quién?
- Al chofer engreído - dijo riéndose.
- Jajaja, esta bien.


Las obras dieron comienzo en la casa, montones de agentes de seguridad iban guiados por Joan que les decía que partes de la casa quería mas vigiladas.

- Aquí quiero cámaras de seguridad, una a esa altura - dijo señalando - otra allí y la última allí, no quiero que no quede ninguna parte sin vigilar.
- Muy bien señorita Joan - dijo el guardia.
- La señorita Wingman ha pagado mucho por este jardín, asi que tened cuidado, quiero toda esa parte de allí vallada y con cámaras ocultas entre las plantas entendido?
- Si señorita.

La morena seguía ordenando a los agentes como quería las cosas, Sharon se asomó al balcón y vio como la gente trabajaba, forzando un poco la vista consiguió localizar a Joan dando órdenes, sabía que era una mujer segura de si misma y decidida, pero no le gustaba nada lo que había organizado en su casa y estaba algo molesta.

Joan estaba en el coche que utilizaba Sharon, su nuevo ayudante conducía, ella le estaba enseñando como girar en redondo.

- Aun no, aun no, aun no... ahora!

Joan agarró junto con él, el volante girándolo todo lo que pudieron.

- Pisa el freno!

El chico hacía todo lo que le decía.

- Acelera!...y listo.

El coche se paró en seco después de dar un giro en redondo.

- Wooooouuu!, qué pasada!


La morena le sonreía y guiñándole un ojo se baja del coche, se fue a ver los demás apartados de la mansión. Entró en uno de los apartados sin darse cuanta de que había alguien bailando, la persona que bailaba se paro al verla entrar.

- Perdona, no quería interrumpirte.
- No pasa nada, yo soy Hilary Wingman, la hermana pequeña de Sharon.
- Ah, no sabía que tuviera una hermana.
- Pues si, si que tiene - dijo sonriente.

Fue a coger una toalla para secarse el sudor, Joan pudo ver un mural con fotos y se acercó para verlas, había muchas fotos de ellas dos juntas.

- El mural de fotos... me encanta mirarlo - dijo Hilary.
- Supongo que serán ustedes don las de las fotos.
- Si, pero hí yo soy la cantante.
- Ah si?
- Si, pero un día Sharon cantó y se pudo ver quien tenia el gran talento de la familia - dijo con algo de tristeza - es usted la nueva guardaespaldas no?
- Si.
- Pues encantada de conocerla.
- Lo mismo digo.


Una par de horas después Sharon quiso ir a comer fuera, salía del restaurante seguida por Joan, Tony, Say y su hermana Hilary. Justo fuera esperaba una niña con su madre, nada mas verla salir la pequeña corrió hasta ella para pedirla un autógrafo pero Joan paro a la niña poniendo su mano en el hombre de la pequeña.

- No guapa...
- Claro que si - dijo firme y tajante Sharon.

La rubia sonrío a la pequeña dándole un autógrafo, después la madre la pidió que si se podía hacer una foto con ella, la pequeña se colocó al lado de su ídolo sonriendo, una vez que sacaron la foto, madre he hija se fueron muy alegres, Sharon pasó por al lado de Joan.

- Me extraña que no te las hayas cargado...

Joan no dijo nada, simplemente se limitó a seguir a la cantante hasta el coche, una vez dentro, Sharon le pidió a Say que la ayudara a firma fotos, Joan, Tony y Mark, que asi se llamaba el chofer iban juntos. Cuando el coche comenzó a moverse Joan pudo ver que un todo terreno les empezó a seguir, ella miraba por el retrovisor todos los movimientos del coche.

- Escucha Joan, dejemos las cosas muy claras - dijo Tony - yo quiero mucho a Sharon y todo lo que hago lo hago por amor, no quiero que ni tu ni nadie cambia su vida, ella es feliz asi y mientras yo este con ella no le pasará nada.

Joan no prestaba mucho atención a Tony, estaba atenta del coche que aun las seguía, pero si hoyo lo que Tony le dijo.

- Me parece bien - dijo sin mirarlo - Mark gira por allí.
- Bien.

El joven hizo lo que le mandó Joan, a pocos centímetros de la puerta de entrada de la mansión Joan dio otra orden.

- Ve mas despacio...
- Es él? - dijo Mark.
- Qué pasa? - preguntó Tony.
- Me gustaría saber como lo llevas Tony.
- Lo llevo muy bien Joan, tu fijate en mi y aprenderás algo.

El coche paró justo antes las verjas de la casa esperando que se abriera, en ese momento el todo terreno que estaba detrás de ellos aceleró y se desvió por la carretera que daba abajo, Joan salió a toda velocidad del coche y dando unos golpes en el capo dijo.

- Llévalos a casa!

Joan salió corriendo pasando por delante del coche, Sharon pudo ver como corría y se metía en el jardín que mas que un jardín parecía un bosque. Joan corría a toda prisa para llegar hasta donde estaba el coche, el todo terreno estaba parado en la carretera que daba al lado del jardín de la cantante.

- EH! - Joan gritó.

El conductor al verla aceleró, Joan siguió corriendo, tenía la intención de saltar encima del coche, iban al mismo nivel, Joan encontró un buen espacio para saltar y asi lo hizo, pero no tuvo éxito, el coche consiguió escapar y Joan rodaba por la carretera fatigada, vio como el coche se alejaba.


- Se puede saber dónde está Joan? - preguntó Tony.
- Vio que un coche nos estaba siguiendo y salió corriendo detrás para intentar detenerlo.
- Yo también iba en el coche y no vi que nadie nos siguiera - dijo Tony.
- Eso es que tu no estas atento como Joan - dijo Vil.
- Si claro! - protestó el hombre.

En ese momento Joan entraba en la sala, todos se la quedaron mirando, incluída Sharon.

- Qué ha pasado? - preguntó Vil.
- Un coche nos estuvo siguiendo desde el restaurante.
- Lo has cogido?
- No, no llegué a alcanzarlo - dijo la morena.
- Ja!, lo veis?, si hubiera sido yo lo habría cogido - dijo Tony.
- Tu ni te distes cuenta de que nos seguía - dijo con seriedad Joan.
- Bueno yo...
- Te ha pillado Tony - dijo Vil.
- Bueno ya esta bien - dijo la rubia - si no os importa me gustaría tener un momento de tranquilidad.
- Yo voy a ver como van las cosas - dijo Joan mientras salía.


Sharon se fue al patio, se recostó en una tumbona a escuchar música y a escribir, el ruido de las obras no la dejaba tranquila, ya estaba perdiendo la paciencia, era imposible relajarse con el ruido de las sierras y taladros. Sharon solía salir los miércoles con los amigos a tomar algo, pero Joan dio la orden de que no saliera ese día, Sharon notó que su vida estaba cambiando y eso no lo iba a permitir.

- Esa mujer está loca! - dijo la rubia enfadada.
- Cálmate, quieres?,
- No!, no quiero calmarme, quiero tranquilidad y quiero poder salir con mis amigos cuando me apetezca.

Say y Hilary contemplaban la escena, Vil se asomó por la puerta para llamar a Joan que aun estaba dando órdenes a los agentes.

- Joan, quieres venir un momento?

Joan entró en la casa donde estaba todos.

- Qué pasa?
- Que es eso de que Sharon no pueda salir con sus amigos a tomar algo?
- No quiero que haga nada de lo que hace habitualmente - dijo la morena sin mostrar expresión alguna.
- Esta mujer esta loca! - se quejó Sharon.
- Calma - dijo Vil.
- Escucha Joan, ella no cambiara su vida solo porque tu estés aquí - dijo Say.
- Dime Say, tu eres guardaespaldas? - preguntó Joan.
- No.
- Entonces cállate!, no sabes los riesgos que hay.
- Sharon, Joan tiene razón, será mejor que hagas lo que te dice - dijo Vil.

La rubia se quedó mirando fijamente a Joan, ella también la estaba mirando, se miraron por unos instantes, la rubia volvió hablar.

- Quiero un poco de tranquilidad en esta casa!
- Ya casi estamos acabando.
- Bien! - dijo la rubia saliendo de la sala.


Un rato mas tarde Joan, Tony y Mark acompañaron a Sharon a una de sus tiendas favoritas de ropa. Joan entró con ella, mientras Tony esperaba fuera de la tienda y Mark en el coche. Sharon miraba la ropa y por el rabillo del ojo miraba a Joan, estaba de brazos cruzados, sin moverse del sitio. La rubia cogió ropa y se dirigía al vestuario, cuando pasa por al lado de Joan se para y le dice en el oído.

- Eh Joan, quieres pasar dentro?, estaré mas segura...

Joan no dijo nada, solo la miró, Sharon entró riéndose al vestuario, no tenia puerta ni nada, solo una cortina.

- Tal vez no lo creas, pero tengo fama de ser insoportable.

Joan solamente se gira para mirarla, ambas se vuelven a perder en sus ojos.

- Antes no lo era, pero te cuelga la fama el ser de una forma determinada, y al final acabas siendo asi... no se puede evitar.

Decía mientras se probaba una chaqueta, Joan no dijo nada, pero la rubia pudo ver por el espejo la sonrisa de medio lado de la morena, Sharon se giró para mirarla.

- Ah!, con que no estas de acuerdo?, tu eres experta en tíos famosos no?
- Conozco algunos - dijo sin mirarla.
- Y no estas de acuerdo?
- Cada uno es como quiere ser, a veces hace falta algo de sacrificio, pero puede hacerse...
- Por que no te has quedado con ninguno de tus clientes?, son demasiado indisciplinados para ti?, o es que tienes miedo a encariñarte con ellos?
- Exacto.
- Nunca vas a darme una respuesta clara Joan?
- Es usted demasiado inteligente para mi, no puedo seguirla.
- Mírame Joan! - dijo la rubia perdiendo los nervios ya.

Joan la miró. Miró esos preciosos ojos verdes, Sharon por un momento se sintió confundida por ese azul, tras mirarle unos instantes la rubia habló.

- No apruebas mi forma de ser.
- Ese es un lujo que no me puedo permitir.
- Ah, es una lata para ti no?, no te gusta dejarte llevar por los sentimientos, no hay que mezclar el trabajo con el placer.

Joan la vuelve a mirar y con voz firme la contesta.

- Exacto - Joan vuelve a mirar hacia delante.
- Puedes pasarme esa chaqueta de allí por favor?
- Me pagas para proteger tu vida, no para ser tu criada.

Si las miradas matasen tal vez Joan ya estaría muerta, Sharon salió y cogió la chaqueta que la había pedido a Joan, antes de meterse nuevamente en el vestuario la rubia se gira y dice:

- Gracias! - remarcando bien la palabra.

Joan sonreía para si, pensó que este trabajo estaba siendo el mas divertido hasta ahora.


Ya era de noche cuando Joan se encontraba descansando en un apartado de la mansión de la cantante, tenía una gran tele con todo un equipo de altavoces y demás, estaba sentada tomando un refresco mientras veía unos de los tantos videos musicales de Sharon, Joan apenas parpadeaba, no quería perderse nada del video, lo cierto es que Sharon tenia una voz increíble, y era realmente bella, en el video clip salía con nada que una sabana blanca muy fina, dejaba ver unos de sus hombros y parte de sus muslos, el fondo parecía ser el cielo y para Joan era como un ángel, su corto pelo rubio, sus ojos verdes... esos ojos que la hacían perder el control de el que ella tanto depende. Sharon estaba en su cuarto arreglándose, una de sus ayudantes la estaba peinando, ambas bromeaban y reían, la rubia consiguió oír la música, era una de sus canciones favoritas, se asomó por la ventana y vio a la morena sentada en un sillón viendo el video de ella, a Sharon le pareció encantador ese gesto, posó una de sus manos en el cristal como si pudiera acariciar la figura de Joan.


Tras unas horas después, Joan estaba con Mark, le estaba enseñando como mirar si había algo debajo del coche, lo miraba con un espejo y una linterna ya que era de noche.

- Qué estamos buscando? - preguntó el chico.
- Bombas.

La cara de Mark lo dijo todo, Joan se reía al ver su expresión.

- Tranquilo, lo he revisado antes, mira tuércelo un poco allí.

Él lo torcio justo dejando ver la puerta de la mansión, donde Sharon. Say, y Vil salían de la casa. Joan se levantó del suelo y preguntó a dónde iban.

- A dónde vamos?
- A una fiesta - respondió Say.
- Creí que iríamos a cenar - respondió la morena.
- Cambio de planes - dijo Say chuleándose.
- No me había sido informado.
- Acabas de serlo.

Say se metió en el coche, Vil le siguió, Joan miró a Sharon, esta iba con una capa negra con capucha, justo cuando iba a entrar Joan la para.

- Sharon, quiero que lleves esto.

Joan la cogió de la mano y depositó en ella una cruz con brillantitos azules.

- Oh, Joan es precioso.
- Va equipado con un trasmisor de radio, si alguna vez surge algún problema estando separadas solo aprieta el botón y sabré que me necesitas...

La rubia la miró muy fijamente a los ojos, eran igual de fríos y intensos que siempre, Say se asomó por la puerta del coche.

- Bien, ya sabes como funciona, vamonos!


Todos se metieron en el coche y se dirigieron a la fiesta, era para promocionar su nueva canción, cuando el coche estaba llegando la gente empezó a rodearlo, todo el mundo gritaba su nombre, algunos incluso aporreaban el coche con tal de verla, Joan le dio una ordena a Mark para que siguiera y no se parara ahí, este obedeció sin ningún problema, por fin llegaron a la puerta, también había gente pero al menos aquí estaba controlada por la policía, primero salió Joan, después Vil, luego Sharon, luego Tony y por último Say, la rubia según pasaba iba saludando a todos de por allí con la mano. Joan decidió ponerse atrás de todo ya Tony iba adelante con ella, uno de los fans consiguió escapar colándose para llegar a Sharon, pero inmediatamente Joan lo agarró de un brazo y de la nuca y lo empujó contra los demás fans de allí, una vez que se aseguró de que nadie se acercaba paso con los demás.

Una vez dentro Joan dejó a Sharon en su camerino, Say estaba hablando con un montón de gente. Sharon estaba en su camarote sola, canturreando la canción que iba a cantar esta noche, vio un sobre encima de la mesa y mientras se miraba al espejo lo abrió y sacó una carta que decía.

zorra Sharon, prepara tu alma para morir...

Joan estaba viendo como estaban las cosas por fuera cuando oyó que su trasmisor de radio empezó a pitar, eso significaba que Sharon la necesitaba, inmediatamente echó a correr hacia el camerino, cuando entró lo primero que vio fue unos ojos verdes muy asustados, Joan se acercó hasta ella.

- Qué pasa? - preguntó preocupada.

Sharon no pudo decir nada, solamente le dio la carta, cuando Joan la vio miró a Sharon, su expresión pedía una explicación de que quería decir eso, sus ojos se estaban humedeciendo, Joan trató de calmarla.

- Tranquila, no pasa nada - agarró a la rubia del hombro.

Ésta no aguantó mas y se tiró al pecho de Joan, un llanto sin control salía de Sharon, Joan no estaba segura de si debería, pero no pudo evitarlo, la abrazó. La abrazo con fuerza, quería protegerla. Estuvieron largo rato abrazadas, Sharon ya mas calmada, estaba sentada, Joan fue a llamar a Vil para decirle que lo mejor sería suspender la presentación de la canción, Vil fue a ver Sharon y la vio muy nerviosa y apoyó la idea de Joan, Say entró en la habitación y al enterarse de la noticia fue el único que se opuso.

- No!, de eso nada, no se puede suspender, mira toda esa gente.
- He dicho que Sharon no saldrá y punto - dijo la morena.
- Tu no eres nadie para decidir - se quejó Say.
- Yo soy su guardaespaldas y si creo que esto no es seguro para ella haré lo que tenga que hacer para protegerla y si ello implica que no actúe esta noche que asi sea - dijo la morena fríamente clavándole esos ojos que eran como cuchillas.
- Esta bien!, pero tiraran el local, esa gente no querrá irse sin oírla cantar.
- Vamos - dijo Joan.

La morena agarró por los hombros a Sharon y salió con ella de la habitación, Joan se aseguraba de que nadie la tocara por los pasillos, cuando llegaron a la altura de la entrada del escenario Sharon paró.

- Espera...
- Sharon no vale la pena - dijo Joan.
- No voy a dejar que un maniático me aparte del escenario.

Y tras esas palabras Sharon se separó de ella y subió al escenario, la gente gritaba como nunca lo habían hecho, Joan avisó a Tony de que había cambio de planes, se quedaban. Joan se puso a un lado del escenario y Tony al otro. Joan no quería alejarse de Sharon.

La canción comenzó y con ella la actuación de Sharon, al empezar la música la rubia se quitó la capa dejándose ver en un provocativo traje, Joan sabía que eso traería problemas, la actuación seguía, al poco de empezar un fan ya se subió al escenario por la parte en la que estaba Tony, pero este lo consiguió sacar sin problemas. Joan estaba atenta a todo, a los pocos minutos otro fan se subió al escenario, pero esta vez bailaba casi pegada a la rubia, Joan iba dispuesta a sacarlo de allí pero Sharon la vio y con un gesto de stop con su mano se lo impidió, Joan sabía que esto iba a acabar mal, con su trasmisor de radio avisó a Mark de que cogiera el coche y esperara con el en la puerta de atrás. De repente las medidas de seguridad que contenían a los fans se vinieron abajo y un montón de gente comenzó a subir al escenario, Joan casi no podía ver a Sharon, pero si lo suficiente como para observar que de un empujón la tiraron del escenario, la gente la cogía y entre manos la iban pasando para atrás, Joan consiguió coger un extintor y echar su contenido a la multitud de fans para apartarlos y poder llegar hasta Sharon, la gente caía al suelo, Joan tiró el extintor y entre codazos y patadas consiguió llegar hasta Sharon que la acababan de dejar en el suelo, muy asustada la rubia levantó la vista y vio a una imponente morena enfrente de ella, Joan la cogió en brazos, la rubia aliviada al verse en los brazos mas seguros se abrazó al cuello de la morena, Joan apartaba a la gente que le impedía el paso a patadas, de repente un hombre se puso delante con cara desafiantes impidiéndola pasar, sin dudarlo un momento Joan estiró una de sus largas piernas y le dio una patada en toda la cara, Sharon estaba muy sorprendida por la fuerza de Joan, la morena miró a todos los lados para encontrar a Tony y indicarle por donde tenía que ir, lo vio apartando a la gente pero por la salida que no era.

- TONY POR AHÍ NO! - dijo la morena.
- YO ME ENCARGO, SEGUIDME! - dijo Tony.
- ES POR AQUÍ!

Joan ya no tenía tiempo para seguir llamándolo, asi que salió de el local hasta llegar a un callejón donde la estaba esperando Mark con el coche, Joan se metió en el coche con Sharon.

- Vamonos! - dijo la morena.

Sharon estaba sentada atras y Joan se quitó su cazadora para ponérsela a la pequeña rubia que no era capaz ni de levantar la cabeza, la morena iba a pasar al asiento delante pero sintió como una pequeña mano agarraba la suya, tiraba de ella hacia atras y un pequeño cuerpo tembloroso se acurrucó entre sus brazos, Joan se sintió incapaz de dejarla y la rodeo con sus fuertes brazos, la morena pudo oír unas palabras de la rubia, aunque la costo bastante la entendió.

- No me dejes... por favor.

Joan no dijo nada, simplemente la abrazó mas fuerte y la acariciaba la cabeza, asi fueron todo el camino hasta llegar a casa, Joan la acompañó hasta su dormitorio, abrió la cama y metió a la rubia arropándola bien, Sharon la miraba atentamente.

- No quieres saber por que me comporté asi? - preguntó la rubia.
- Lo se...

Con una sonrisa se despidió de ella, era la primera vez que le dedicada una sonrisa tan dulce, a pesar del mal momento que ambas pasaron, ambas dormirán tranquilas, Joan sabiendo que Sharon esta a salvo y Sharon sabiendo que no podía tener mejor guardaespaldas y... una sonrisa que no podría olvidar...

Continuará...


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