Ernesto colgó el teléfono, prendió un cigarrillo y salió sonriente de la cabina, si que
disfrutaría el momento en que Liz reclamara su falta de vergüenza a Terry, y su descaro
de romper una familia. Eso aniquilaría emocionalmente a la bella rubia, y se alejaría
de la vida de Nicole... "por el bien de tu familia" casi le escuchaba hablar con
lágrimas en los ojos a la altiva Nicole Letelier. A ésta se le rompería el corazón. "Lo
tiene bien merecido por rechazarme. Ninguna mujer lo hizo antes, y después de ti nadie
mas lo hará sin recibir su castigo".
No sabía a ciencia cierta si seguían juntas, o lo que estarían haciendo, pero no era
difícil suponerlo teniendo en cuenta la fuerte atracción que sentían y que era tan
evidente. Bastaba que Liz se enterara que ambas habían desaparecido hacia varias horas
dejando abandonado su trabajo para que ardiera Troya.
Subió por las escaleras, no quería llegar rápido a la oficia de Robert, el hombre
estaria hecho un manojo de nervios, sin embargo necesitaba saber si se habían comunicado
con él.
Tocó la puerta y espero que Robert le permitiera pasar.
-Hay noticias de las dos?
-No - Robert no dejaba de timboretear en su escritorio.
-Cálmate, tu sabes lo temperamental que puede ser Nicole, quizás, y es lo mas probable,
que Terry le este escuchando pacientemente descargar todo el rencor que guarda hacia
Rodrigo... Confiemos en que ella sabrá ayudarla.
-Puede ser.
-Tranquilo, Robert. Verás que pronto las veremos entrar felices, y nos diremos lo
tonto que fuimos por preocuparnos por ellas - Se acercó a él sonriente y puso su mano
en el hombro del joven-. Vamos te invito a tomar un trago, y luego nos concentraremos en
el trabajo, porque ¡Hombre alguien tiene que encargarse del funcionamiento del periódico!
-Tienes razon, vamos te acepto el trago... Y gracias Ernesto por ser un buen amigo.
-Ya les dije, fui amigo de su padre, y ahora soy de ustedes.¡Vamos, muchacho, y a
cambiar esa cara!
*****
Terry se hallaba encima de Nicole, le sonreía mientras acariciaba su mejilla. Azul-verde
volvían a amarse. Se echó en el hombro de su amada, y suspiró.
-Al estar asi tan junto a ti siento... siento que este es mi lugar, el lugar donde
pertenezco... solo que Liz llegó antes que yo a tu vida, y usurpó mi lugar - Y dejó
caer unas lágrimas.
-En mi corazón solo podrás estar tu - La acaricio tiernamente.
-Nicole, que te motivó a escribirme por primera vez?
-Ya te lo expliqué, recuerdas? Justo llegó Liz.
-Si, vi tu expresión de "tierra trágame" - Nicole rio.
-Pero siento que no nos dijiste todo.
-Tienes razón, no podía decirte delante de Liz, y aun era temprano para decirte que
desde que te vi solo estabas en mis pensamientos.
-Desde que me viste? En el periódico...
-No... en el parque.
-En el parque?
-Mi departamento de soltera aun lo conservo, y estoy allí cada vez que quiero estar
sola. Está a unas cuadras de tu casa.
-¡Qué!... quieres decir que somos vecinas?
-¡Amo las casualidades!
-Qué dia fue? Yo acostumbro pasear por el parque cada vez que necesito meditar.
-Fue el dia en que te acercaste muy interesada a escuchar a un predicador. Por tus
expresiones pude observar que te afectaba lo que el decía, luego te vi alejarte
pensativa.
-Por eso pudiste darte cuenta que sentía un vacío en mi vida, pero cómo supiste que
había empezado a dudar sobre lo que había logrado hasta ese momento valía realmente la
pena?
-Lo supe por mi padre. El me conversaba mucho de ti, te admiraba, aunque le parecía que
en ocasiones te sentías sola, y no conforme con todo lo que estabas logrando... Yo te
conocía por tu foto que sale junto a tu columna, cuando te vi me pareciste la mujer mas
bella del mundo, y en persona mucho mas. En una reunión, en la cual brillaste por tu
ausencia, mi padre nos presentó a Robert y a mi como los futuros directivos del
periódico.
-¡Oh, no! ¡Perdí la oportunidad de conocerte aquel día! ¡Cómo iba yo a saber que uno de
los hijos de mi jefe se convertiría en la persona mas importante de mi vida!
-No, no podías saberlo, al menos que fueras un oráculo... Antes de entrar al periódico
a trabajar había adoptado la costumbre de leerle tu columna a mi padre diariamente ¡Le
encantaba el que yo le leyese! Su enfermedad, y tus artículos nos acercaron, y Terry, no
te imaginas las veces que pase cerca de ti, en el periódico, con la esperanza de que me
prestaras algo de atención. Pero estabas tan concentrada en ayudar a la gente que ni
cuenta te dabas de que yo existía. Asi que me animé a escribirte, meses después de la
muerte de mi padre.
-Estuve en el entierro de tu padre, había mucha gente, apenas si logre dar mis
condolencias a tu madre. Nicole, tu me ayudaste a conocerme mejor, a saber lo que
quería.
-Nadie comprende mejor a una persona que alguien que ha pasado por circunstancias
similares.
-Qué quieres decir?
-Yo te hable de la soledad oculta de aquellos que en apariencia gozan de la vida pero
que en su interior sienten un vacío, porque yo me sentía asi.
-Te sentías sola, cariño?
-Yo crecí en una familia de clase alta, tenía todo lo que yo pudiera desear. Mis padres
eran buenos, solo que mi padre trabajaba mucho, y mi madre, aunque nos amaba, tenía
diversas actividades que la mantenía alejada de nosotros, solo los domingos podíamos
disfrutar de ellos, cuando ibamos a la iglesia, por cierto que en una de esas reuniones
Rodrigo y yo nos impresionamos por la historia de Cain y Abel, en aquel tiempo nuestras
mentes jóvenes no llegaban a comprender como podía alguien albergar tal odio por su
hermano hasta llegar a asesinarlo. Nos estremecíamos con esa historia, Robert, por ser,
mas pequeño solía quedarse dormido, aparte de ese día especial de familia, prácticamente
crecimos bajo la supervisión de tutores, y tambien estaban las clases de música, de
artes marciales, y todo lo que se les ocurría a mis padres para mantenernos ocupados, en
acciones positivas.
-Pero se sentían solos, porque no sentían calor de hogar, les faltaba la compañía de sus
padres, solo un día con ustedes no era suficente. Por eso es que yo siempre he creído, y
asi aconsejo a los que son padres, que no hay mejor regalo para sus hijos que ellos
mismos.
-Si, tienes mucha razón, asi que cuando llegamos a ser adolescentes nos hicimos rebeldes.
Excepto Robert, él siempre fue tranquilo, y su carácter alegre y obediente hacia que las
niñeras se pelearan por cuidarlo, pero Rodrigo y yo eramos diferentes. Empezamos a
llevar una vida de relajo, fiestas, tragos, mujeres, líos, en varias ocasiones la
policía nos detuvo. Mi padre se enfadó, y nos mandó al extranjero a estudiar y a
hacernos personas de bien.
-Y qué sucedió?
-Con el tiempo conoci a Liz y llegamos a emparejar.
-Cómo la conociste?
-Es una historia larga, y nada agradable...
-Tengo tiempo.
Y mientras Nicole le relataba a Terry su historia con Liz. Robert regresaba con Ernesto
al periódico, se sentia tranquilo, le había hecho bien desahogarse con él, con Ernesto
sentía que podía conversar abiertamente sin temer que su confianza fuera traicionada.
Era un buen tipo, pero esa calma se esfumó cuando al abrirse las puertas del ascensor
vio a Liz conversando con la columnista de chismes de la farándula, era buena en lo que
hacía, porque amaba enterarse de la vida ajena y contárselo a todo el mundo, asi fuera
enterar a sus compañeros de la vida de sus colegas. Vio cuando Lily le entregó un papel
a Liz... Al acercarse Robert, Lily le sonrió nerviosamente y se despidió de ellos.
Qué podia haberle dicho ella a su cuñada? Decidió que era mejor aparentar serenidad,
aunque por dentro, hubiera querido ir tras Lily y apretarle el cuello hasta que le
confesara cuánto sabía del asunto, y cuánto le había contado a Liz. Se contuvo, Ernesto
también se despidió de ellos. Al darles la espalda sonrió maquiavélicamente.
-Hola, Robert.
-Hola, Liz - Robert la estudió por un momento, estaba calmada, normal, si Lily le
hubiera contado y agregado su versión en ese preciso instante Liz le hubiera atacado a
preguntas, se tranquilizó.
-Nos vamos a quedar toda la tarde aquí, o podemos pasar a tu oficina?
-¡Oh, disculpa! Me fui a tomar unos tragos, y la verdad es que ya no se donde tengo la
cabeza.- Liz sonrió.
-Tu bebiendo? ¡Oh, Dios! Dónde esta ese jovencito sensato que yo conoci, y que paraba
dándole sermones a su hermana mayor?
Liz estaba de buen humor, podía respirar tranquilo. Falsa alarma.
-Mientras espero a Nicole, quisiera hacer una llamada desde tu oficina, puedo?
-Por supuesto - El ya había recuperado su buen humor.
Liz cogió el teléfono y empezó a marcar un número.
-"A quién estara llamando? Seguramente a Nicole. Nicole será mejor que le contestes, o
seré yo quien termine contigo" pensó para sus adentros.
Terry aun se hallaba en la cama, y meditaba sobre todo lo que Nicole le habia contado
de ella y Liz, y por qué empezó a escribirle, y por qué dejó de hacerlo. Todas sus
preguntas fueron contestadas pacientemente por su amor. "Su amor", era suyo, sin embargo,
tenía que dejarlo ir, le dolía pensar que al día siguiente amanecería en los brazos de
Liz, sería Liz y no ella quien compartiría los momentos mas importantes de Nicole, y su
intimidad, sentía unos celos terribles al pensarlo. Durante el tiempo que había
transcurrido desde que supo quien era N.L. sus sentimientos se habían hecho cada vez
mas fuertes. Y aun mas desde la primera vez qe la vio supo que no podría amar a nadie
mas que no fuera ella.
El telefono sonó, leyó en el identificador el nombre del periódico, sin vacilar
contestó.
-Aló?
-Aló, soy Liz necesito hablar con Nicole, pásame con ella.
-Cómo? - Ante la llamada sorpresiva de Liz, Terry no atinó que decir ni que hacer.
Nicole se estaba duchando.
Robert se quedó de una pieza, palideció.
-Aló, Terry?
-Liz, yo... quiero decir...
Ahora fue Liz quien guardó silencio estaba atenta a cualquier sonido que escuchara
cuando de pronto escuchó la voz de Nicole, distante e inconfundible...
-¡Cariño, el agua esta... - Nicole se cayó sorprendida de que Terry tapara el auricular
con una mano. Y le hiciera señas de que se callara. Sintió cuando Liz colgó de un golpe.
-Qué es lo que sucede?
-Era... Liz - dijo apenas sin voz. Nicole no dijo nada.
Liz había confirmado que las suposiciones de Lily era correctas, sabía que con un buen
dinero, cualquiera se arriesgaría a perder hasta su trabajo.
Robert que no podía estar mucho tiempo sin hablar por primera vez se quedó en silencio
largo rato. La habría sentido con Terry? - se preguntó.
Era mejor esperar la reaccion de Liz. Ella lo miró con coraje, y con dolor a la vez. A
él se le rompía el alma, y se sentía miserable por no haberse puesto fuerte con su
hermana cuando se dió cuenta de la atracción que sentía por Terry. Lo había tomado como
un juego, pero el amor no es un juego, es algo muy serio porque involucra sentimientos.
-Desde cuándo me engañan? - Liz se contenía por no llorar, no lloraría de nuevo ante un
Letelier.- ¡Respóndeme ¡
-Liz, Nicole no te ha engañado.
-Robert, por favor, no entres en el juego sucio de tu hermana. Tu no eres como ellos.
-Rodrigo, estuvo aquí a primeras horas de la mañana, discutieron, y Nicole salió muy
alterada, tal parece que Terry la acompañó para que no hiciera una locura.
-¡Oh, si claro! ¡Una locura entre dos se disfruta mas!- dijo con sarcasmo.
-Habla con Nicole, no te adelantes a los hechos.
-¡Crees que soy una estúpida! ¡Nicole, la llamó "cariño"! ¡¡Hace horas que
desaparecieron!! ¡Y estan en la casa de ella! ¡Por favor, Robert, ya basta de
defenderla. No soy imbecil! ¡Tal parece que ustedes creen que cualquier excusa es buena
para engañar a su pareja! ¡Aunque Rodrigo haya reaparecido eso no le permitía a Nicole
encamarse con una de sus columnistas! O sea que si vuelve a tener otro problema serio
de nuevo buscará con quien acostarse, ¡No sean estúpidos! - Liz estaba fuera de si.
Robert estaba asustado, no sabía que hacer, nunca había estado en una situación como
esa, y se juro que el día que se casara nunca le sería infiel a su esposa.
-Liz, tranquilízate.
-¡Váyanse al diablo, tu y toda tu maldita familia! - Liz, antes de abrir la puerta,
respiro hondo, no daría un espectáculo a los trabajadores, ¡Que mas de lo que ya habían
dado!
-¡Liz, espera! - Ernesto entró apenas salió ella.
-¡Espera! - Retuvo a Robert que quería salir detrás de ella - ¡Será mejor que yo vaya
tras ella, contigo solo se alteraría mas! ¡Espérame aquí. Y pon control en este
periódico-. Ernesto fue tras Liz.
Robert, se dirigió a sus trabajadores con una mirada que ellos jamas habían visto en
ese azul de tierno mirar, era una mirada desafiante, agresiva, amenazadora como solía
aparecer en los ojos azules de Nicole cuando algun suceso la contrariaba, fue
suficiente esa mirada para que todos comprendieran que si todo lo que habian escuchado
y visto en ese día salía del periódico tendrían serios, pero muy serios problemas con
la poderosa familia Letelier.
-Qué haremos Nicole? - Preguntó angustiada Terry.
-Tranquila iré a hablar con Liz, y le pediré terminar lo mas civilizadamente lo nuestro.
-¡Tu no puedes hacer eso!
-Crees que no se ha dado cuenta de lo que ha pasado entre nosotras? ¡No conoces a Liz!
-Es con ella con quien debes quedarte - lo dijo con un dolor que oprimía su corazón.
-Terry, yo te amo, quiero a Liz, y amo a Marcos, pero yo te necesito a ti...
-Tu y yo sabíamos cuando nos amamos que no podíamos hacernos promesas de amor, que no
nos quedaríamos la una con la otra. Te amé, sin condiciones, sabes desde que te vi ese
vacío que sentía en mi vida se llenó, contigo me sentí completa y aun mas ahora que nos
hemos amado. Ahora se que eras tu a quien mi corazón esperaba pero la vida nos jugo una
mala pasada. Hay dos personas que te aman, dos personas para los cuales tu eres lo mas
importante, y ahora esos seres te necesitan mas que nunca, sabes bien que no seríamos
felices si basáramos nuestra felicidad en el sufrimiento de Liz y Marcos a las cuales
jurastes amar. Tu y yo no somos de esa clase.
-Terry.
-Vete.
-No.
-No lo hagas mas difícil, búscala, pídele perdón, prométele que esto nunca a volver a
suceder, regresa con tu familia.
-Y tu qué harás?
-Una amiga abrió una clínica en el interior y me propuso trabajar con ella, dudaba en
aceptar su oferta porque no quería alejarme de ti, ahora las cosas han cambiado... me
iré de viaje.
Las lágrimas amargas corrían por las mejillas de la pareja al tener que aceptar la
separación.
-No quiero que te vayas lejos de mi.
-Si me quedara Liz te haría la vida imposible con sus celos, además no podría seguir
trabajando en un lugar donde todos me señalarían como "la otra". No puedo aceptar ese
puesto.
-Terry, nunca te rebajaría a ese lugar.
-Nicole... bésame antes de irte - estaba al borde del llanto.
Nicole la besó tiernamente, beso cada parte de su rostro y de su cuerpo, aspiró
profundamente la fragancia de su aroma, quería grabar en su mente y en su corazón, su
olor, cada centímetro de ella para recordarla en sus momentos mas angustiosos y revivir
la inmensa felicidad que había sentido aquel día de agosto.
*****
El cielo se nubló, y la lluvia empezó a caer como las lágrimas en los ojos azules de
Nicole, se dirigió hacia la carretera aun no quería regresar a casa, "a casa" que
extrañas le parecieron ahora esas palabras. Manejó por horas sin rumbo fijo, un auto
tocó la bocina cuando casi chocaron, Nicole no se dio cuenta que este le había indicado
con la luz de señales que giraría hacia la derecha y se colocaría delante de ella,
Nicole siguió su rumbo sin prestarle atención al iracundo chofer.
Cansada de conducir se detuvo en un campo, había dejado de llover, bajó y caminó sin
dirección, agotada se sentó en el pasto, levantó la vista al cielo y gritó el nombre
de ¡Terry! empezó a llorar amargamente...
*****
El teléfono de Terry volvió a sonar, era Luis Angel, ella deseo no contestarle pero
después pensó que le ayudaría a distraerle del profundo dolor que estaba consumiendola.
Acordaron en que el la buscaría a las 8:00 para ir a cenar. Tenía unas horas para
arreglarse y disimular sus ojos llorosos. "Nicole, siempre te querré, pero tengo que
seguir con mi vida", sintió una sensación extraña como si alguna vez se lo hubiera
dicho en un tiempo muy distante.
*****
Mientras la pareja sufría por su amor prohibido, Liz había llegado con furia a su casa,
agradecía que antes de salir la abuela de Marcos lo había invitado al parque de
diversiones y a dormir esa noche con ella.
-¡Maldita,Nicole! ¡No te burlarás de mi! ¡Te lo juro!
Tocaron a la puerta y se sorprendió ver a Ernesto apoyado en el umbral sonriéndole.
-Hola, Liz, por la manera en que manejaste pensé que tendrías un accidente.
-¡Déjame en paz!... ¡Pasa de una vez y cierra esa maldita puerta!
-Tranquila, mujer, bien dicen que la esposa es la última en enterarse.
-Por qué no me advertiste antes?... Fuiste tu quien me llamó, no es cierto?
-Debo reconocer que temi que me reconocieras la voz.
-Por qué todo ese juego?
-Fue la idea de Rodrigo para que fueras lo mas natural posible. Por cierto que en
cualquier momento debe estar llegando.
-¡Par de...!
-¡Hey! Cuida tu lengua, recuerda que tu eres la buena de este cuento.
Sonó de nuevo el timbre.
-Debe ser Rodrigo, voy a abrirle la puerta.
Rodrigo entró, y él y Liz se miraron.
-¡Cuánto tiempo sin vernos, querida!... No me das un abrazo?
Y una Liz muy sonriente y feliz se acercó a abrazarlo y a besarlo.
-¡Cuánto tiempo, querido!
-No hubiera sido tanto si no me hubieras metido en ese lío.
-Y qué querías que hiciera en ese momento en que me di cuenta que Nicole había llegado?
Tenía que fingir que me habías violado, o ella nos hubiera descubierto.
-¡Ah! Mi hermanita se cree tan inteligente, pagaría por ver que cara pondría al saber
que de su bolsillo salió para mi defensa.
-Ni se te ocurra... en este momento la tengo en mis manos, la conozco y se que hará lo
que yo quiera con tal de que la perdone y no me lleve al pequeño Marcos.
-¡Mi hijo! ¡Tengo ganas de verlo, y decirle quién soy!
-Aun no, además no soy una mala madre, necesitamos preparar al niño, quiere mucho a
Nicole, mientras lo preparamos podremos terminar nuestro plan.
-Mi padre... sentí mucho no poder estar para su entierro, el abogado no pudo conseguir
mi libertad antes, eso no se lo perdonaré nunca a Nicole.
-Cálmate... entre ir a la cárcel, y matarte ella misma, creo que fue mejor que te
guardaran por un tiempo. Ahora estas libre de nuevo.
-Y con unas ganas de recuperar el tiempo perdido. - Y besó apasionadamente a Liz.
Ernesto interrumpió.
-Creo que deben controlarse por el momento, si Nicole nos descubre todo estará perdido.
-Nicole no regresará por lo pronto, la conozco, debe estar por ahí ahogando sus penas, o
corriendo como una loca en su Mercedes Benz - dijo fríamente, Liz tal parecía que no le
importaba nada la mujer con lo que compartió tantos años de vida marital, y amó a su
hijo como si fuera suyo.
-Has sido un buen amigo, Ernesto, fue muy bueno el dato que me diste de la atracción
que ambas sentían.
-Como ya dije fui amigo de tu padre, y ahora lo soy tuyo, no de los tontos de tus
hermanos. Fue muy evidente la atracción que Nicole sintió por Terry cuando la conoció,
y la de Terry cuando empezó a tratar a tu hermana.
-Ese par me la pagarán.- amenazó Liz.
-Ahora que Nicole esta tan vulnerable tienes que conseguir que te nombre a ti, o al
menos, al pequeño Marcos como sus herederos, mi padre solo me dejó una pequeña
participacion. A Robert será fácil manipularlo, me presentaré ante él como el hermano
arrepentido que lucha por recuperar a su hijo, el siempre ha sido muy confiado... y me
quiere.
-Solo podré manejar parte de la herencia y propiedades de los Letelier cuando ella
muera.
-Tranquila, querida, con eso y con la parte que estoy segura que mi madre me heredará
tendré el 51% de las acciones, contando con tu parte, por supuesto, mi padre te quiso
mucho, no hay duda, y con respecto a Nicole... Estoy seguro que a Ernesto se le ocurrirá
una "buena idea".
-Solo espero que a Terry nunca se le ocurra denunciarme.
-¡No seas tonto! Pareces ser un inexperto en cuentión de mujeres, ya te hubiera
denunciado si lo hubiera querido hacer, además no querrá que el periódico de su
amorcito se vea envuelto en un escándalo sexual, ya bastante tiene con todos los
comentarios que se estarán haciendo en su centro de trabajo. Y lo que es mas las
mujeres suelen sentirse avergonzadas hasta responsables cuando ocurre un asalto sexual,
asi que no te preocupes por eso... y anda pensando en como deshacerte de Nicole, serás
muy bien recompensado y después que hayas terminado podrás irte a donde te de la gana y
disfrutar de tu cuantioso dinero.
Los tres rieron a carcajadas, si, que disfrutarían la caída de la influyente Nicole
Letelier.
*****
-Terry has estado silenciosa desde que pasé por ti.
-Lo siento, es solo que tengo un poco de dolor de cabeza.
-Si me lo hubieras dicho, nos hubieramos quedado en tu casa.
-No, necesitaba distraerme.
-Desde hace un tiempo atrás has estado sintiendo esos dolores de cabeza, deberías ir al
médico, yo te puedo acompañar.
-No te preocupes, debe ser el exceso de trabajo, con un calmante se me pasará.
-Hace tiempo que casi ya no nos vemos, ni me llamas como antes, ni hacemos el amor.
-Luis Angel... no es el momento.
-Y cuándo será momento, si ya no nos vemos ¡Vives en ese maldito periódico!
-No te permito que me hables de ese modo... la gente nos esta observando.
El mozo se acercó a dejar la cena que habian pedido. Terry apenas si comía algo.
-Crees que soy tonto?
-Pues ahora me lo estas pareciendo.
Luis Angel se contuvo de contestarle, la miró primero con rabia, después ella pudo ver
que su mirada se enternecía, y le hacian ver todo el amor que el sentía por ella, lo que
la perturbó, si hubiera seguido por esa línea ella hubiera roto con él sin
arrepentimiento alguno.
-Lo siento. - la tomó tiernamente de las manos- Terry, te amo, ahora que siento que te
estoy perdiendo me doy cuenta cuánto te amo.
-Luis Angel, no me estas perdiendo.- Quería convencerse de ello.
-Terry, te casarías conmigo?
-Qué?
-Quizas no sea el momento mas adecuado para proponértelo, pero siento que si no te lo
pido ahora nunca tendré la oportunidad de hacerlo. Te casarías conmigo? Podríamos
formar una familia y tener los hijos que siempre has querido.
-Por qué ese cambio? No eras tu quién rehuía a las responsabilidades de un matrimonio?
-Eso era antes. Ahora he comprendido que tu eres lo mas importante de mi vida, y que sin
ti nada de lo que logre tendrá significado para mi.
Terry se quedó callada antes de conocer a Nicole hubiera aceptado feliz la propuesta de
Luis Angel, quería tener un hogar e hijos, pero ya no con él.
-Si acepto.
-¡Oh, Terry, me haces tan feliz! Tenía tanto miedo de que no aceptaras.
La abrazó emocionado, Terry sintió mucho no poderle corresponder de igual forma.
Su dolor de cabeza aumentó y le pidió que la regresara a su departamento
-¡Todo lo que tu quieras, querida! ¡Ya tendremos tiempo de planear nuestra boda! ¡Mis
padres estarán tan contentos de que por fin siente cabeza!
*****
En su departamento Terry acariciaba la almohada donde habia descansado Nicole, aun
sentía su perfume y sus caricias, por qué había aceptado la propuesta matrimonial de
Luis Angel? Porque sabía que si no ponía una barrera entre sus sentimientos, flaquearía
e iría a buscar a su amor. Era mejor asi, cada una tendría su familia y todos serían
felices. Nuevamente lloró, su sufrimiento era muy hondo.
*****
Nicole llegó a su casa, se cambió de ropa, y subió a la habitación a enfrentarse con
Liz.
Ella ya dormía, se despertó al sentirla, no le dió la cara, solo sollozó, a Nicole le
dolía tanto haber causado todo ese sufrimiento.
-Liz, lo siento, perdóname.
-Una vez te dije que no te obligaría a permanecer conmigo si ya no me amabas, solo dame
unos días para arreglar mis cosas e irme con el pequeño Marcos.
-¡No!
-¡Por favor, Nicole, no lo hagas mas difícil de lo que ya es!
-Ella se irá al interior del país, no nos volveremos a ver.
-Y la confianza, Nicole? El respeto que se merecía nuestra unión? Crees que con un
simple perdóname olvidaré tu traición? Crees que podré volver a confiar en ti?
-Se que no merezco tu perdón, y que yo soy la única culpable de tanto dolor, me
esforzaré por reparar el daño que les he causado.
-Nicole, véte a la otra habitación, necesito estar sola.
-Mi madre te llamó por teléfono?
-Si, llegaron bien... y ahora vete...
Nicole, se fue a la habitación de los huéspedes, también quería estar sola, después de
haber amado a Terry no quería estar acostada al lado de otra mujer.
*****
Al dia siguiente cuando Nicole llegó al periódico retrasada lo que era inusual en ella,
no vió a Terry en su escritorio. Disimuló su preocupación cuando entró a la oficina de
Robert.
-¡Vaya por fin apareces!
-Robert, no quiero hablar ahora.
-Pues tenemos que hacerlo, porque tu tambien tienes obligaciones serias en tu centro de
trabajo - Robert estaba realmente molesto, era la primera vez que el le hablaba de ese
modo.
Sintieron unos suaves golpes en la puerta era Terry. Se miraron dolorosamente hubieran
querido abrazarse pero ya no lo harían mas.
-Necesito pedirte una disculpa por lo de ayer, Robert, se que mi ausencia de ayer merece
una sansación, y hasta el despido y acepto lo que decidas.
-Terry, has sido una excelente trabajadora, pero comprenderas que debo mantener la
disciplina del trabajo.
-Lo entiendo.
-Quédate una semana mas, por favor, necesitamos conseguir quien te reemplace.
-Comprendo, y les agradezco el tiempo en que estuve trabajando en este lugar, aprendí
mucho de su padre y de ustedes. Permiso.
Terry miró por última vez a Nicole con amor y tristeza, ese mirar le partió el alma a
Nicole. Terry abrió la puerta y salió de la oficina de Robert, y sintió dolorosamente
que salía para siempre de la vida de Nicole.
-Robert es injusto que la despidas por mi culpa.
-Debieron pensarlo antes. Yo tambien la aprecio mucho, sin embargo, si lo dejo pasar,
los otros empleados pensarán que pueden hacer lo que les plazca y el periódico se iría
a pique.
-Necesito viajar, no soportaré esta semana tenerla tan cerca.
-Es mejor, yo me encargaré de todo.
Nicole abrió la puerta, y dirigió una última mirada a Terry de despedida, la recordaría
asi sentada en su escritorio contestando uno de sus numerosos emails. Terry sintió la
puerta del ascensor cerrarse, y una lágrima corrió por su mejilla.
*****
Trancurrieron dos largos años, Terry no se casó con Luis Angel, en un momento de
lucides se dió cuenta que lo haría desdichado pues no podría fingirle un amor que no
sentía, y el no se merecía eso. El sufrió por un tiempo, y en uno de sus viajes conoció
a una bella mujer que pudo corresponder a sus sentimientos, se casaron enamorados, y
ella se alegró de no haberle truncado su felicidad.
Se había subscrito al periódico de Nicole, de vez en cuando salía la fotografía de la
familia Letelier en un evento social, y Terry la veía a ella junto a su familia, el
pequeño Marcos había crecido varios centímetros, sería alto como los Letelier. Robert,
estaba de novio con una chica de sociedad. Aunque Nicole ya no tenía la sonrisa de
antes a Liz se le notaba que disfrutaba de su posición.
Liz, ella trabajaba en un club nocturno cuando la conoció Nicole, desde muy joven salió
de su casa empujada por padres alcoholicos. Tuvo que vender su cuerpo para poder comer,
"era una buena chica, solo que nació en la familia equivocada" le había dicho Nicole.
Cuando fue forzada por Rodrigo, Nicole le juró que cuidaría de ella y del bebé que
esperaba.
Tenía un departamento pequeño en la primera planta del edificio donde vivía, en el
jardin que colindaba con su piso le permitieron cultivar rosas amarillas, el día que
conversó con Nicole, cuando se amaron, ella le explicó el significado de cada color de
las rosas, le gustaba la de color amarillo porque reverenciaba a la vida, hubo un
tiempo en que se sintió muerta en vida, sin dirección, sin propósito se sintió perdida.
El nacimiento de Marcos, la muerte de su padre, y la necesidad de Liz de ser protegida
le hicieron comprender que nunca llegaría a alcanzar la felicidad mientras pensara solo
en si misma, hasta entonces su regla había sido "primero yo, luego yo, y siempre yo". El
interés sincero y altruista hacia otras personas le dio un nuevo significado a su vida.
Terry, aspiró la fragancia de las rosas. Nunca lograría olvidarla, pero un día tendría
las fuerzas suficientes para rehacer su vida con otra persona sin sentir que
traicionaba el amor de Nicole. Y si un dia tuviera una hija le pondría el nombre de su
gran amor y el de ella: Nicole Terry.
*****
Amanecía después de dos años Nicole había regresado a su país. En el interin Rodrigo
había convencido a su madre y a su hermano de su cambio, para que Robert le creyera le
aseguró que no pelearía sus derechos de padre. Confiaba en que su madre haría
modificaciones en el testamento, sin embargo, estaba consciente que a su hermana sería
difícil de engañar. Aun asi, las cosas estaban obrando a su favor. Al año de irse,
Nicole le había pedido a Liz que se reuniera con ella, y llevara al pequeño Marcos, no
le costó mucho trabajo que Liz le perdonara, e hizo su testamento a favor del pequeño.
No obstante, Rodrigo había olvidado una antigua sabiduría bíblica "porque nada hay
encubierto que no haya de llegar a descubrirse, ni secreto que no haya de llegar a
saberse". En los meses siguientes del retorno de su hermana sabría lo cierto de estas
palabras.
-Ernesto, lo tienes todo preparado?
-Si, el plan es simple y efectivo, aun dejaremos pasar unos meses para no levantar
sospechas, cuando llegue el momento Liz, fingirá que Terry fue a buscarla descaradamente,
Liz le hará una escena de celos terribles, agobiada por la supuesta reaparición de
Terry, y sobretodo buscándola, y la escena de celos de Liz querrá salir de su casa e ir
a buscar a Terry, estará con las defensas bajas entonces simularemos un asalto donde
lamentablemente Nicole morirá.
-Tu crees que aun siga pensando en ella?
-Pareces que no conocieras a tu hermanita. Nicole es de las personas mas apasionadas
que he conocido. Te aseguro que irá a buscarla, pero cuando eso suceda sera lo último
que hará.
-Cuando eso suceda, hazlo pero no me digas el dia ni la hora en que lo vas a hacer.
-Por qué, acaso has empezado a tener remordimiento de conciencia? No lo tuviste cuando
le pediste a Liz que enamorara a Nicole, y se hicera pasar por una pobre víctima de la
vida.
-Eso era otra cosa, pero ya basta de hablar. A partir de ahora ya no nos comunicaremos
hasta que todo se haya realizado.
-De acuerdo.
Rodrigo colgó el teléfono, era un caso de Cain y Abel, al menos no sería él quien
derramaría la sangre de su hermana.
*****
Terry llegó a la capital, una amiga suya la había invitado para su matrimonio, se
quedaría solo el tiempo suficiente. Se divirtió en la despedida de soltera y en el
matrimonio conoció a un buen hombre que físicamente era parecido a Nicole, y se sintió
atraída por él, quizás era el tiempo de rehacer su vida.
El último día de su estancia, no pudo resistir mas pasar cerca de la casa de Nicole,
aunque sabía que no debía propiciar un encuentro entre ellas, pues, la despedida sería
aun mas dolorosa, estar cerca de la casa de la mujer que mas había amado le traía un
pequeño consuelo. Estacionó su auto detrás de la mansión de los Letelier, se acercó
cuidadosamente y se cubrió con un gran árbol de roble. Pudo ver el jardin de los
Letelier y las rosas de todos los colores que cultivaba la madre de ellos, de allí
Nicole sacaba la rosa amarilla para enviársela cada viernes junto con su carta, la
depositaba una hora antes de que ella saliera.
La imaginó cortando la rosa amarilla y pensando en ella, suspiró. De pronto vio que la
puerta de la casa se habría y de ella salía Liz y Rodrigo muy sonrientes y abrazados. Se
besaron en los labios hasta que un taxi se detuvo y subió Rodrigo, antes de tomar el
taxi le dijo "Todo esta preparado, muy pronto estaremos juntos." Liz le sonrió, y entró
a la casa.
Terry no podía dar crédito a lo que había presenciado "Liz engañando a Nicole, y con su
propio hermano, con el hombre a quien supuestamente odia con toda su alma?", volvió a
escuchar las palabras de Rodrigo "Todo esta preparado muy pronto estaremos juntos." A
qué se estaba refiriendo? Estaría en peligro Nicole? Su corazón se inquietó. Tenía que
advertirle, pero necesitaba pruebas o Nicole pensaría que era por despecho que acusaba
a Liz.
Llamó a la clínica y pidió permiso para quedarse mas tiempo, su jefe y amiga, conocia su
historia y aceptó darle el tiempo necesario para descubrir la verdad pues podía
peligrar una vida.
Terry se resolvió montar guardia todos los días, llegó a darse cuenta que cada
miércoles y cada viernes Rodrigo entraba a la casa cuando Nicole partía, en una ocasión
casi se encuentra con Nicole, cuando dobló para el parque que estaba cerca de la casa
de los Letelier, Nicole en aquella ocasión había salido por la puerta de atrás. Se
asustó, Nicole no se fijó en ella, y el corazón de Terry empezo a latir a cien por hora
tan solo al verla por un momento, ahora la distraída era Nicole.
Con las fotografías que había tomado, y sabiendo el horario de ellos para engañar a
Nicole, se decidió armarse de valor y buscarla, pero en dónde, estaría trabajando de
nuevo en el periódico? Por un amigo en comun sabía que había viajado al extranjero poco
después de que se separaron, algo le decía que había regresado por eso sintió mucha
inquietud el día en que regresó para el matrimonio. Llamó a su celular con la esperanza
de que no hubiese cambiado su número.
-Aló - escuchó esa voz que tanto habia amado y extrañado. - Aló, diga.
-Aló, Nicole - Nicole se quedó callada, no podía ser la voz de Terry, después de tanto
tiempo.
-Nicole?... Soy yo Terry.
-Terry por qué te comunicas conmigo creí que todo ya estaba dicho entre tu y yo.
-Lo se, y créeme que si no fuera urgente no te hubiese llamado para perturbar tu paz.
Pero es necesario que nos veamos, es muy urgente.
-Qué sucede?
-No puedo decírtelo por teléfono, por favor, ven a mi casa.
-Terry, yo no creo que sea buena idea.
-Por favor, confía en mi, necesito hablar contigo. Ahora.
-Esta bien, en 15 minutos estoy allá.
-Te espero.
Terry, como era posible que con solo escuchar su voz las heridas que creía cicatrizadas
volvieran a sangrar. Qué le sucedería estaría en problemas? Auque no pudiera ser suya
nunca permitiría que algo malo le sucediera. Se apresuró a encontrarse con ella.
Cuando Terry abrió la puerta, Azul-Verde volvieron a encontrarse, ambas habían pensando
en cómo sería ese reencuentro después de dos largos años hubieran querido abrazarse y
besarse, amarse hasta el cansancio pero Nicole no quería empezar de nuevo el doloroso
proceso de la separación, y Terry no quería que Nicole pensara que si descubría a Liz
era por vengarse de ella.
-Hola.
-Hola... pasa.
-Qué es lo que sucede?
Terry la miró, por un momento dudó, temía la reacción de ella. Sabía muy bien cuan
impulsiva podía ser.
-Antes quiero pedirte que por Marcos te controles. Piensa que él te necesitará siempre.
-Qué quieres decir? Habla de una vez.
Terry la miró aun indecisa, arriesgaría todo por saber que ella estaría bien. Le entregó
un sobre que descansaba en su mesita.
Nicole cogió el sobre y lo abrió, que contendría el sobre que ponía tan nerviosa a
Terry, se quedó pasmada al ver en las fotos los besos apasionados de Liz y Rodrigo.
-Qué es esto?
-Nicole... Liz te esta engañando con Rodrigo desde hace cuando no lo se. Pero las fotos
son mas que elocuentes.
-Cómo supiste esto?
-Fue por pura casualidad, llegué aquí para el matrimonio de una amiga, un día antes de
viajar pasé cerca de tu casa, y los vi, empecé a hacer guardia para cerciorarme que no
me había equivocado, y supe que cada miércoles y cada viernes él la vista después que
tu te has ido de la casa.
-Hoy es miércoles esos dos estan en mi casa en este momento?
-Si.
Terry vio como el rostro de Nicole empezaba a cambiar de color de pura indignación y
rabia que sentía.
-Nicole, no vayas a hacer una locura. Piensa en Marcos.
Nicole, no le dijo nada, se dirigió a la puerta, y cuando notó que Terry la siguía, le
gritó.
-¡Tu quédate aquí! ¡Que yo sabré que hacer con mi mujer y su amante!
A Terry le dolieron esas palabras "su mujer", ella era "su mujer" no pudo estar con
otra persona después de ella, y por lo visto ella si pudo estar con Liz de nuevo, era
de esperarse, se reprendió a si misma, ella era la madre de su hijo, y su pareja.
*****
Nicole llegó a toda velocidad a su casa, poco faltó para que tuviera un accidente. Abrió
despacio la puerta e ingresó cuidadosamente sin hacer el menor ruido hasta que llegó a
su habitación, a la habitación que había compartido con Liz en un tiempo en que fueron
felices cuando creyeron que se amaban. Escuchó los jadeos de los amantes, abrió de una
patada la puerta. Y Liz y Rodrigo la vieron sorprendidos. ¡No podían creer que Nicole
los habia descubierto!
-¡Nicole!
Nicole se acercó llena de rabia y dolor sintió el impulso de matarlos, cuando trabajaba
en el periódico había publicado tantas veces la historias de amantes que habian sido
descubiertos por los esposos, o las esposas, y como estos eran acribillados por los
adoloridos cónyuges.
-¡Nicole, no es lo que tu crees! ¡Él me amenazó con quitarme a nuestro hijo si no
aceptaba sus requerimientos!
Alguien puede confiar en la persona que comete el delito con él? Una vez alguien dijo
"si robas, roba solo, si matas, mata solo porque tu cómplice puede delatarte algun dia."
Eso sucedió en caso de estos dos personajes.
-¡Ya basta Liz! ¡De nuevo no me salgas con eso! ¡Nicole, ya despierta de tu ensueño!
¡Yo conocí a Liz antes que tu, y propicie que se conocieran! ¡Ella fue mia mucho antes
que fuera tuya! ¡Y esa noche en que nos encontraste la estabamos pasando de lo mejor
hasta que nos interrumpiste!... ¡Como ves hermanita, no eres tan astuta como te
creiste!
Nicole no aguantó mas y le tiró un puñetazo a su hermano.
-¡No lo golpees Nicole! - Liz se puso delante de Rodrigo.
Llena de ira Nicole le dijo.
-Tenía la pequeña esperanza de que fuera una calumnia mas de Rodrigo, pero veo que es
cierto. No me crean tan estúpida, sospeché que algo sucedía cuando me perdonaste tan
fácilmente y sutilmente me convenciste que hiciera mi heredero a Marcos, cuando estabas
con Rodrigo y creías que yo no los observabas no mostrabas el odio y el rechazo que
fingias cuando yo estaba presente. No eres tan buena actriz como crees, y descuida que
no los mataré aunque eso se merecen. ¡Lárguense de mi casa! ¡Cuándo regrese no quiero
volver a verte nunca mas en mi vida!
-Y Marcos? ¡Me lo llevaré, es mi hijo!
-¡No te atrevas!
-¡Es mi hijo, y él es su padre!
-¡No tienten a su suerte!
Nicole salió como un rayo, Terry había estado observando todo desde la rendija de la
puerta, estaba dispuesta a actuar si Nicole quería cometer una locura. La siguió hasta
la calle.
-¡Yo conducire!
-Qué haces aquí? Te dije que no vinieras.
-¡Aunque me eches de tu lado no me iré! ¡Casi te matas al venir!
-¡Qué te importa!
-¡Me importa y mucho!
Nicole la miró confundida, sería cierto? Aun ella era muy importante para Terry,
necesitaban hablar. Aceptó que condujera.
Rodrigo lleno de furia y resentimiento hacia su hermana llamó a Ernesto.
-Aló... Rodrigo creí que no nos comunicaríamos hasta...
-¡Cállate la maldita boca y escucha! Nicole me descubrió en plena sesión de amor con
Liz.
-¡Qué, cómo es posible!
-¡Eso no importa ahora! ¡Detenla antes que haga una enmienda en el testamento!
-Dónde diablos esta?
-Por la ventana la vi alejarse con Terry.
-¡Terry! Que hace ella en el cuento?
-No se, y ni me importa averiguarlo... Has lo que tengas que hacer.
-Dalo por hecho.
-Ya es hora - preguntó temerosa Liz.
-Si.
-Iré abajo a preparme un trago, quieres que te prepare uno.
-Si.
Liz se puso su bata, y bajó presurosa, había aceptado que las cosas fueran tan lejos
ahora ya nada podía detenerse.
Rodrigo se puso su bata, y se acercó a la ventana, podía ver el gran roble... el viejo
roble, de pronto vio a tres niños correr alrededor del gran árbol. El mayor de
aproximamente 10 años se había subido ágilmente al roble, el mas pequeño de 6 rogaba a
su hermana de 8 años que lo ayudara a subir. El pequeño era regordete, y su hermana
delgaducha por lo que le era dificil ayudarlo a subir, el mayor bajó del árbol y ayudó
a su hermana a cumplir el deseo del pequeño entre los dos y en medio de risas y bromas
lo estaban levantando con gran esfuerzo, ¡Vaya que era de buen diente el muchachito!,
el pequeño, sin previo aviso resbaló y cayó sobre sus hermanos, los tres rodaron por el
suelo riéndose. Escuchó la voz de una mujer que los llamaba ¡Rodrigo, Nico, y Robert
vayan a cambiarse que hoy tenemos que ir a la iglesia!, los tres corrieron hacia su
madre y la abrazaron muy fuerte, su madre riéndose les decía dulcemente "¡Mis pequeños
tesoros me van a botar!"... Eso habia sido hacia mucho tiempo atrás, cuando los tres
eran aun inocentes y creían que toda la gente era amiga suya. Al hacerse adultos cada
uno había tomado un rumbo muy diferente al otro, especialmente él. Ahora había dado
fríamente la órden de asesinar a su hermana.
*****
Nicole y Terry volvian a estar en la casa donde se habían amado, los recuerdos le
llegaron tan claros y fuertes, no sabían qué hacer ni qué decir, cada una miraba a la
otra tímidamente.
-Terry...
-Nicole... siento que nuestro reencuentro haya sido de este modo, siento haberte causado
tanto dolor.
-No ha sido culpa tuya.
-Qué harás ahora?
-Me separaré de Liz, no es la mujer que yo creía.
-Y el pequeño Marcos.
-No se como retenerlo, y eso me angustia mucho.
Terry se acercó, y le tomó una mano, le habló dulcemente para calmarla.
-Tranquila, buscaremos una manera de que esos malandrines no se lo lleven.
-"Buscaremos"... te quedarás conmigo?
-Siempre - Se sonrieron.
Conversaron por algunas horas poco a poco volvieron a sentirse tan a gusto como antes
una cerca de la otra. De pronto con una velocidad asombrosa la puerta de la casa fue
derribada e ingresaron cuatro sujetos armados.
-¡Quietas, no intentan nada o ahí mismito se mueren!
Nicole protegió con su cuerpo a Terry.
-Qué es lo que quieren? - preguntó muy nerviosa Terry - llévense todo de valor que
encuentren.
-Buscamos lo que es mas valioso para ti, muñequita, a ésta.
-¡No, no le hagan daño!
-¡Si quieres le podemos perdonar la vida, a cambio puedes darnos algo, podríamos hacer
cositas ricas y salvarías a tu amorcito.
-Cositas ricas?... Eres tu misresable? - Y en su indignación Terry le arrancó el
pañuelo que cubría su rostro a Ernesto sin pensar en las consecuencias.
-Veo que te acordates, preciosa. Ya le constate a tu amorcito que llegamos a pasar un
rato muy agradable hace unos años atrás.
-Qué dices maldito?
-¡Ah, veo que no se lo contastes! ¡Qué falta de confianza corazón!
-¡No lo escuches Nicole, fue el dia en que conocí a Rodrigo, este desgraciado quiso
violarme cuando tu hermano me ayudo.
-¡Miserable!
-¡Ah, Ah! Te aconsejo que no te muevas ni un centímetro si no quieres morirte de una
vez. Y corrección, querida, todo fue un plan de Rodrigo, quería ganarse tu confianza,
aunque después, te sacó de sus planes.
-¡Malditos miserables!
-Ernesto, por qué haces todo esto?
-Por dinero, por mucho dinero que tendré cuando te elimine bellos ojos azules, y por
órden de tu querido hermano Rodrigo y su amante.
-¡Miserables! - Nicole quizo avalanzarse sobre él, pero los otros sujetos le apuntaron
en la cabeza.
-Qué decides, preciosa, hacemos el amor, o le lleno de plomo la cabeza de tu amante.
-¡Tu no sabes que es amar, no llames hacer el amor, a tu acto abominable.! ¡Nunca seré
tuya! ¡Prefiero morir al lado de Nicole! ¡Por qué si la matas tendrás que matarme a mi!
-Si este es tu deseo, asi será muñeca.
Justo en el momento en que Ernesto disparaba a Nicole, se escuchó el grito de Rodrigo.
-¡¡¡Noooooo!!!
Y fue alcanzado por las balas de Ernesto, todos quedaron desconcertados, no sabían lo
que sucedía, agentes policiales ingresaron y apresaron a los delicuentes.
-¡Rodrigo! - Nicole se agachó y levantó el rostro de su hermano - Por qué Rodrigo, por
qué todo esto?
-Fui malo desde que naci...
-No digas eso - Nicole estaba al borde del llanto. Rodrigo apenas podía hablar, sentía
como la vida se le escapaba.
-Si hi-hice mucho... mucho daño, po.. podrás decirle a mi hijo que... que fui... tramposo,
cobarde, vil... pero... pero... nunca asesino... nunca sería como... Cain... tenías
razón Nicole... cuando me dijiste que... tenía un-un límite... he sido muchas cosas...
pero nunca llegaría a ser un... un ase-asesino. Di... dile a mi hijo que su "tío"... no,
no fue tan... tan mala... per-persona.
-Le diré a "tu hijo" que su padre dio su vida por salvar la mia, se sentirá orgulloso
de ti.
-Gra-gracias, Nicole- Y murió en los brazos de su hermana.
Llegó Liz corriendo y se abrazó al cuerpo de Rodrigo, lloraba amargamente. Nicole,
tambien lloraba. En la conmoción del momento Ernesto se zafó de su captor y huyó. Nicole
fue tras él.
-¡No escaparás maldito, pagarás por la muerte de mi hermano!
Ernesto corría velozmente no le importaba cruzar las calles transitadas, mas de una vez
casi fue atropellado, y provocó accidentes, Nicole iba tras él resuelta a hacerle pagar
todo el daño hecho a sus seres amados. Ernesto entró en un edificio en construcción, y
subió hasta la azotea, la policía los había seguido, cogió un bate de béisbol que vió
tirado y amenazó a Nicole.
-¡Ven maldita! ¡Veremos de que palo estas hecha!
Tiró un golpe rápido y fuerte a Nicole, la cual lo esquivó con gran velocidad, y tiró
un certero puñetazo en el rostro del hombre que lo hizo trastabillar, recuperándose
rapidamente volvió a atacarla una y otra vez, Nicole era rápida, con otro golpe bien
dirigido a su quijada lo hizo caer, en el suelo el hombre le pedía clemencia, cuando
ella se acercó cogio un puñado de arena y se lo tiró a los ojos, y empezó a pegarle con
el bate.
-¡¡Nooo!! - El grito era de Terry que cogió un palo y empezo a golpearlo con gran
destreza. Ernesto llegó a golperla con el bate, tumbándola, cuando le iba a romper la
cabeza sintió fuerte un golpe en su espalda cuando se volteó Nicole lo volvió a golpear
con un palo que manejaba hábilmente, en el calor de la pelea se acercaron peligrosamente
a la orilla de la azotea, Ernesto había logrado hacer caer a Nicole y cuando se
disponía a golpearla una vez mas, se escucharon disparos, Ernesto cayó pesadamente. La
policia había intervenido.
Terry, malherida corrió hacia Nicole, y se abrazaron.
*****
Liz le pidió perdón a Nicole y a Terry, por consideración al pequeño Marcos, no la
involucraron en el intento de homicidio hacia Nicole, se iría de la casa, pero visitaría
cada vez que quisiera a su hijo.
Después de un par de meses, la entera familia de los Letelier visitaron el mausoleo
familiar donde se hallaban enterrados el señor Marcos Letelier, y su hijo Rodrigo.
Nicole y Terry no sabían si existía vida mas alla de la muerte, quizás fuera cierto,
quizás existiera un cielo, o un nirvana, o un Campo Elisius, o como quiera llamárselo,
si asi fuera estaban seguras que Rodrigo había alcanzado el perdón, y ahora padre e hijo
estarían recuperando el tiempo perdido.
Y ellas tambien lo harían, siempre hay una esperanza. No todo esta escrito, no todo esta
perdido para el que sabe escuchar, y mirar alrededor, quizás al terminar una noche tan
oscura vean en un nuevo amanecer un rayito de esperanza.
*****
FIN